miércoles, 9 de septiembre de 2015

BELINELLI Y GALLINARI NOS METEN EN UN LÍO



Il Gallo rozó el triple-doble para destrozarnos




Noche negra la vivida ayer en Berlín por nuestra selección española de baloncesto, con la derrota a manos de una descomunal Italia soltando una tormenta ofensiva incapaz de ser detenida por unos jugadores con una preocupante bajada de brazos durante todo el encuentro. Fuimos invitados a la fiesta italiana, lo que no sabíamos era que el plato principal del banqueta íbamos a ser nosotros, cuando quisimos darnos cuenta ya era demasiado tarde y el grado de confianza transalpino era tal que todo lo que salía de sus manos iba a acabar irremediablemente dentro. Es lo que sucede cuando juegas sin miedo al fallo, y nosotros se lo permitimos. 


Sobre esta selección italiana mucho se ha hablado respecto a su indiscutible calidad individual, pero su falta de garra, carácter y química necesaria para dar el paso que se le presupone y consolidarse en la elite continental junto a las Francia, Serbia o España. Pero su calidad, como decimos, está fuera de toda duda y ayer dejaron una auténtica exhibición sobre el parquet del O2 berlinés, escenificada en dos excelsos jugadores NBA, Belinelli y Gallinari, a quienes se unió ese número 1 del draft de 2006 bajo constante sospecha, un Andrea Bargnani con tanta calidad como indolencia. Tampoco quiso faltar Alessandro Gentile, éste con cuentas heredadas de manera dinástica por su padre Ferdinando y ya viejo enemigo del baloncesto español desde aquella final Sub20 en Bilbao contra la España de Mirotic. Por si fuera poca dinamita, el ex –estudiantil Pietro Aradori desde el banquillo se aseguraba de que continuase el banquete azzurro. Entre estos cinco hombres sumaron 98 puntos, 21 rebotes y 17 asistencias. Esto hace todavía más dolorosa la derrota. Prácticamente nos derrotaron con tan sólo cinco jugadores. Habría que tirar de hemeroteca para ver la última vez que un rival nos metió más de 100 puntos, obviando a los Estados Unidos. Una vez más hay que preguntarse, ¿anecdótico o sintomático? Al igual que con (la ausencia de) el tiro exterior, la fragilidad defensiva nos da una idea de por donde se le pueden escapar a España las opciones de hacer algo en este torneo. La diferencia es que mientras el tiro es un aspecto más difuso (se puede tener tiro o no, pero se puede ser un gran tirador y estar negado de cara al aro simplemente por una mala racha), la defensa es una cuestión de actitud, y ahí sí que no caben excusas. El principal motor defensivo es el deseo. La voluntad.   


Los lectores ya saben que no somos propensos a atizar a nuestro seleccionador (para empezar porque consideramos a Scariolo un magnífico técnico), y que huimos de las crispaciones y linchamientos mediáticos, pero es inevitable que se instalen las dudas y la desconfianza en el aficionado. Tampoco queremos apuntarnos un “ya lo dijimos”, cuando advertimos que esta era una selección con una configuración muy extraña, demasiados hombres interiores, pocos directores de juego, sin aleros altos, y sin tiradores. Víctor Claver sigue siendo un auténtico “expediente x” en este equipo. Los que defendemos su presencia en la selección lo hacemos manejando un argumento incontestable (el mismo que imaginamos deben manejar los propios técnicos), su perfil y polivalencia como 3-4 no nos sobra precisamente, y puede resultar un jugador interesante cuando tengamos enfrente a otro baloncestista de esas características (¿Gallinari?) Pablo Aguilar, por otro lado, sólo está en el equipo definitivo gracias a la lesión de Abrines, pero sinceramente, como jugadores, Abrines y Aguilar se parecen como un huevo a una castaña. Más difícil de entender es el ostracismo de Vives, siendo el único base puro junto a Sergio Rodríguez. Quizás pudiera servir de revulsivo y cambiar el ritmo de los partidos saliendo desde el banquillo, como el propio Chacho lo hacía cuando tenía por delante a los añorados Ricky y Calderón. Pero para eso hay que ponerlo, claro. No queremos decir con esto que ahora vayan a ser Claver, Aguilar o Vives precisamente los que tengan que salvar a la selección, pero si nos gustaría pensar que cada uno de los doce jugadores está en este equipo para cumplir una función, y que puedan aportar cuando los primeros espadas no den su mejor nivel, como está sucediendo.


Es un hecho que la línea exterior de los dos sergios y Rudy Fernández no está funcionando ni en ataque ni en defensa, y mucho menos si la comparamos con la que arrasó durante la pasada temporada en ACB y Euroliga. En el caso del mallorquín es posible que sus problemas de espalda le estén haciendo rendir por debajo de su nivel y por ello estemos viendo la peor versión de Rudy, la del jugador frustrado y malhumorado envuelto en discusiones y rozando la tangana (como ayer con su manotazo a Aradori) Respecto a Llull, ha tenido una temporada rozando el sobresaliente en todo momento, con una regularidad asombrosa, y tras alcanzar un pico de forma tremendo en unas finales ACB de las que fue MVP, estamos viendo la otra cara de la moneda. En el caso del Chacho, bueno, el Chacho es el Chacho para lo bueno y para lo malo. Nunca ha mordido especialmente en defensa, y en ataque depende mucho de una inspiración que parece haberle abandonado, esperemos que momentáneamente. Todo esto contrasta por otro lado con el magnífico momento y rendimiento que sigue demostrando Felipe Reyes, precisamente el jugador más veterano del cuarterto madridista y de la selección junto a Pau Gasol. La explicación quizás se encuentre en la sabia dosificación que se está haciendo del capitán, por parte de Scariolo y por parte del propio jugador (a quien vimos pedir su propio cambio frente a Serbia) Si esa dosificación se estuviese aplicando a los sergios y a Rudy es posible que les viésemos rendir mejor, y en menos tiempo. Pero para eso habría que darle más cancha a Ribas, San Emeterio, y claro, confiar en Vives. 


Una vez hablado de lo negativo, vayamos con lo positivo, para darnos algo de esperanza. Para empezar hay que recordar que el comienzo de este torneo ha sido realmente brutal. No logro recordar un campeonato de este tipo, fuera Eurobasket, JJOO o Mundial, en el que de salida nos tuviéramos que enfrentar a tres selecciones de este nivel. Un nivel de exigencia realmente salvaje que ha dejado al descubierto nuestras costuras a las primeras de cambio, pero que nos sirve de aviso y baño de realidad de que necesitamos estar al 120% cuando en otras ocasiones nos podía bastar con el 80. Los números hablan del mejor ataque del torneo (90.7 puntos por partido), esto a pesar de nuestro evidente desacierto en el tiro exterior y de que tampoco estamos logrando apenas contraataque, pero nuestro ritmo de juego en ataque es bueno. Repartimos 22.3 asistencias por partido, sólo Grecia nos supera en este aspecto. Llull tiene buena culpa de ello con 6.7 pases de canasta por choque. Pau Gasol es el máximo anotador del torneo en estos momentos, aunque empezamos a parecernos peligrosamente a la “Alemania de Nowitzki”, si sólo somos “la España de Pau”. Las matemáticas dicen que incluso podemos ser hasta segundos (Serbia, a lo suyo, lanzados por la primera plaza), aunque antes de echar ningún tipo de cuentas hay que ganar a Islandia, y evitar una derrota sonrojante que sería algo así como el “angolazo” del siglo XXI. 


Personalmente no creo que este comienzo de Eurobasket sea peor que el de 2009, cuando perdimos en la primera jornada contra Serbia y posteriormente ganamos con apuros y sin brillantez a Gran Bretaña y Eslovenia, para luego caer en la primera jornada de la segunda fase contra Turquía. Acabamos ganando aquel campeonato. Aún es pronto para perder la fe. 



Pero todo pasa, evidentemente, por ganar esta noche a Islandia.



martes, 8 de septiembre de 2015

FRANCIA IMPONE, LETONIA RUGE, RUSIA SE HUNDE


Echamos un vistazo a los grupos A y D del Eurobasket, que con su tercera jornada de ayer clarifican en cierta manera su configuración de cara a octavos de final, al menos en el caso del A, ya que el D muestra una igualdad tremenda, como tremendos fueron los finales de la mayoría de los seis partidos jugados ayer. Nadie ganó por más de siete puntos, hubo una prórroga, tres canastas ganadoras, y un triple fallado que pudo haber dado otra prórroga. Eurobasket en estado puro. 


Francia ya es virtualmente equipo de octavos de final, y como se preveía todo apunta a que será primero del grupo A. Es el único equipo con balance 3-0 de todo el torneo en estos momentos (a la espera de lo que hagan hoy Serbia y Grecia) Su juego por ahora no impresiona, no les hace falta. Están jugando a medio gas y a Tony Parker se le ve con el freno de mano echado y sólo sacando la varita de la genialidad cuando es realmente necesario, como ayer frente a una correosa Polonia. Parker, por cierto, se ha convertido ya en el máximo anotador de la historia del Eurobasket, superando al mítico Nikos Gallis, aunque la media de Gallis es muy superior a la del francés (31.2 puntos por partido el griego, 16.6 el galo) Simplemente devastador resultó el Gallis del 87, con 37.8 puntos de media, 40 en la inolvidable final ante la URSS en el enfervorecido Pabellón de La Paz y La Amistad (que por aquel entonces hacía honor a cualquier cosa menos a paz y amistad) Parker, base puro, no ha necesitado tanta obsesión anotadora como el escolta griego, aunque ambos comparten similitudes en su juego, sobre todo un fantástico manejo del uno contra uno y un endiablado cambio de ritmo que les hace ser imparables en penetración. Hay que quitarse el sombrero ante el jugador de los Spurs, estrella NBA consagrada desde hace años que nunca ha perdido el compromiso con su selección nacional pese a las numerosas decepciones que se iban acumulando en esta brillante generación de baloncestistas galos (decepciones provocadas la mayoría de las veces por España), hasta llegar a estos momentos de gloria actuales en los que son campeones de Europa, subcampeones del mundo, y por supuesto grandes favoritos para revalidad título continental. 


Polonia está demostrando mucho oficio y su balance de 2-1 le hace ser candidato a la segunda plaza del grupo, posición que dirimirá en su próximo partido frente a Israel, con idéntico balance. Finlandia acecha en cuarta posición con balance 1-2, y también tiene opciones de ser segundo de grupo si vence respectivamente a Bosnia y Polonia. Apostaría por ellos. Israel empezó muy fuerte pero ayer sumó su primera derrota ante una Bosnia que ya ha cumplido estrenando su casillero de victorias. Los de Ivanovic intentarán colarse entre los cuatro primeros, lo que sería un exitazo, pero para ello deben ganar a Finlandia y Rusia, dos partidos muy complicados. El primero porque Finlandia parece superior, y necesita asegurarse la clasificación. El segundo porque Rusia, aún con una plantilla tan mediocre, cuesta pensar que aunque sólo sea por vergüenza torera vaya a irse de vacío y sin una victoria en el torneo. Rusia, por cierto, aún tendría opciones de pasar ganando sus dos restantes partidos… el problema es que el próximo es contra Francia.   


En Bosnia causa furor el desenfadado nuevo look de un rejuvenecido Dusko Ivanovic y su melena de malote, pero lo importante de verdad es que por fin ha aparecido Elmedin Kikanovic. Horrible ante Polonia, discreto ante Francia, héroe ante Israel con 17 puntos y 3 rebotes, un triple para forzar la prórroga, y una canasta sobre la bocina para la primera victoria bosnia. Pudimos tener otra prórroga en el Francia-Polonia, si Gortat hubiera acertado con su triple final. Posiblemente el pívot de los Wizards no sea la mejor opción para un lanzamiento de este tipo, sobre todo si tienes a un desatado Wacynski en pista (18 puntos, 4 de 7 en triples) Y emoción también en el Finlandia-Rusia, con Koponen anotando la canasta decisiva para que los fineses sigan con opciones de octavos de final. 


Cuatro equipos (Chequia, Bélgica, Letonia y Lituania) empatados a dos victorias y una derrota, Estonia con 1-2 (sorprendente triunfo ante Ucrania) y una Ucrania desahuciada con 0-3, es lo que arroja el imprevisible grupo D tras tres días de competición. Los tres resultados de ayer fueron sorprendentes. Primero con una Bélgica derrotando a Lituania, gran favorito para ser primero de grupo, con Lojeski palmeando el fallo de Van Rossom sobre la bocina. Después con Chequia cayendo con claridad ante Letonia, en un partido dominado desde el comienzo por los anfitriones del grupo. Le está sentando bien el factor cancha al equipo de Bagatskis. Y para finalizar, Ucrania incapaz de sumar su primera victoria frente a una Estonia que sobre el papel podía parecer la selección más débil del campeonato, sin ningún jugador estelar en ninguna gran liga europea. El tirador Gregor Arbert dejó una de las actuaciones de la jornada con 26 puntos. 



Grupo por lo tanto muy abierto, en el que creo que Lituania sigue teniendo más opciones que el resto para ser primeros. Su próximo partido es contra Estonia, presumible victoria, y posteriormente le puede valer incluso la derrota contra República Checa, dependiendo lo que suceda entre belgas y checos en su próximo encuentro, partido de pronóstico incierto. Ojo a Letonia, que pese a tener average negativo (-1), le queda un calendario plácido (Ucrania y Estonia) Lo que parece claro es que los cuatro equipos con dos victorias, es decir, checos, belgas, letones y lituanos, son los que van a seguir en liza. El objetivo lógicamente es quedar lo más arriba posible para evitar en los cruces a griegos y croatas y buscar un cruce más accesible.       



Dusko se desmelena

lunes, 7 de septiembre de 2015

UNA ESPAÑA DE CONTRASTES



Pau ya manda en el Eurobasket



Dos partidos, dos extremos, dos polos opuestos. Tanta es la diferencia de lo visto en nuestro partido de debut contra Serbia frente a lo de Turquía, que no queda otro remedio que acudir al tópico de que ni éramos tan malos el sábado ni tan buenos el domingo. La realidad estará en un término medio, e incluso debemos admitir que más cercana a la de la derrota contra Serbia. No queremos con esto ser pesimistas, si no recordar que tanto Francia como Serbia son hoy por hoy dos selecciones superiores a la nuestra, más conjuntadas, en un mejor momento, y sin tantos problemas a la hora de conformar su roster definitivo para este torneo.   


Scariolo incidió después de la derrota frente a los de Djordjevic en la nefasta serie del tiro desde el triple (tampoco estuvimos bien en tiros de 2, con 20 de 46) En efecto, el 3 de 19 desde el 6.75 resultó una losa evidente para sepultar nuestras esperanzas ante los serbios. Sólo Pau Ribas (jugador español cuyo rol más ha crecido en este comienzo de campeonato) acertó a encestar desde la larga distancia con tres logros de sus cinco intentos. Entre Rudy, Llull, Mirotic y el Chacho Rodríguez sumaron un lamentable 0 de 14. ¿Anecdótico o sintomático? Pienso que lo segundo. Nuestro gran hándicap para este torneo es el tiro (que no juego) exterior. No tenemos tiradores puros, especialistas, por mucho que nuestros bases y aleros, evidentemente, puedan anotar desde el 6.75, como sucedió ante Turquía cuando firmamos un excelente 12 de 21, pero lo cierto es que ante equipos capaces de morder más por fuera (caso de Serbia), adolecemos de ese tirador frío e implacable capaz de desatascar nuestro ataque cuando más apagadas tengamos las luces. Y en el baloncesto actual no disponer de la capacidad de sumar de tres en tres se paga muy caro, sobre todo cuando tienes delante a rivales como la Serbia de Bjelica y Bogdanovic (sobre todo el primero, especializándose como “clutch player” al anotar ayer la canasta decisiva también frente a Alemania), quienes sentenciaron con sus triples el partido cuando parecíamos tener opciones gracias a que, por fin, comenzaba a aparecer un Pau Gasol desacertado frente al aro durante los tres primeros cuartos del partido (pero imperial en defensa durante todo el encuentro) También los triples, de Nedovic en este caso, sirvieron para que los serbios volteasen el partido en un segundo cuarto en el que España llegaba al bonus de personales sin haber cumplido siquiera dos minutos (¿alguien duda sobre qué pretendía Djordjevic provocando una técnica al finalizar el primer parcial?) Serbia fue superior en prácticamente todos los aspectos del juego, incluyendo en este caso los emocionales (que en otras ocasiones tan bien sabemos manejar, no puede ser de otro modo cuando hablamos de jugadores que lo han ganado todo) y con una constante presión sobre el trío arbitral por parte de su entrenador y su prolongación en la pista, Milos Teodosic, y el haber llegado al final del partido con opciones de victoria sí que permite una lectura positiva sobre el partido. No estamos tan lejos, y en una hipotética, quien sabe, semifinal, sabemos que podemos ganarles si por fuera Pau Gasol y Felipe Reyes (colosal durante los minutos que estuvo en pista) reciben algo de ayuda. Los 10 puntos de diferencia finales parecen demasiado castigo, sobre todo en un grupo en el que los averages pueden cobrar tanta importancia… de ahí que el botín de 27 puntos ante Turquía (por cierto, 191 puntos encajados en sus dos primeros partidos, parece que ahí tienen un problema) sea tan suculento y arregle tanto la derrota contra Serbia. No hay que restarle ningún mérito al partido ante los turcos, una selección siempre difícil, entre las diez mejores del continente (y que quizás no se clasifiquen para octavos, pero únicamente por la dureza del grupo B, aunque su victoria ante Italia, una Italia que sufrió horrores ante la débil Islandia para ganar y no verse con pie y medio fuera, les da bastantes opciones), y que en 2009 nos ganó en el primer partido de la segunda fase, tras la ya famosa última jugada de un bisoño Sergio Llull que recibió falta personal no señalada, provocando las polémicas declaraciones de Marc Gasol sobre “el chico nuevo” que parecían anunciar un catastrófico cisma dentro de la selección y que, al contrario, fueron el punto de partida para una reacción que nos llevó a ganar el oro después de cinco partidos consecutivos soberbios. La importancia del partido ante Turquía se ve realzada si tenemos en cuenta que somos el único equipo que ha logrado pasar del centenar de puntos en un partido (aunque insistimos en la endeblez de la defensa otomana)  


En definitiva, es un buen comienzo el de este fin de semana en el Eurobasket 2015 para nuestra selección. Serbia era el rival más complicado del grupo y contra quien mayores posibilidades había de derrota, como así ha sido. En una primera fase tan exigente no hay demasiado margen de error, pero también es cierto que es muy difícil que algún equipo acabe invicto. Quizás lo consiga Serbia, pero ayer estuvo a punto de morder el polvo ante una selección en principio inferior pero igualmente complicada como Alemania. Por cierto, parece que por fin Siro López ya ha sabido quien es Robin Benzig, ahora que ha fichado por el Cai Zaragoza, después de que hace cuatro años, en el Eurobasket 2011 y en plena campaña de intoxicación contra nuestro seleccionador, despreciaba por la noche en la radio nuestra victoria ante la Alemania de Nowitzki conseguida durante el día y retransmitida televisivamente por él mismo, afirmando que la selección alemana estaba plagada de jugadores de segunda división y rebuznando en concreto a las ondas un lamentable “¿quién rayos es ese Robin Benzig?” Benzig por aquel entonces tenía 22 años y era una de las grandes promesas del baloncesto germano, había sonado como drafteable NBA y al poco se rumoreó un posible interés del Real Madrid en su contratación. Finalmente, como tantos otros, se quedó en eso, una eterna promesa, pero aun así un buen jugador y que posiblemente lo hará muy bien en la capital maña. Esto es lo que pasa cuando pones a un futbolero, y de los malos, a hacer baloncesto. La verdad es que el tema de los comentaristas televisivos para este torneo es para tratarlo aparte, y va a dar que hablar. Lo de Antúnez es sencillamente estrambótico, y en el primer partido comentado (Alemania-Islandia), ya nos dejó perlas como que Tim Hardaway Jr. era el base titular de Atlanta Hawks o que Nowitzki había sido 13 temporadas MVP de la NBA. Da la sensación de que deprisa y corriendo y a última hora se ha empapado de una serie de datos para ir de enterado con el micrófono, pero no ha estado siguiendo realmente el baloncesto más allá de una manera superficial, ¿es posible que no haya visto un partido de Atlanta en toda la temporada, cuándo ha sido uno de los mejores equipos del pasado curso NBA y que mejor baloncesto ha realizado?.Al final se embolinga y hace una ensalada con esos mismos datos sin orden ni concierto. Una pena. 


Volviendo a la selección, creemos que iremos a más. Una mejoría que deberá ir pareja a la de algunos jugadores, caso de Mirotic, que irá creciendo según avance el torneo. Esperemos que jóvenes como Vives o Willy vayan teniendo minutos también y soltándose cada vez más. Ribas no ha esperado para coger galones, demostrando la absoluta justicia de su convocatoria y su gran momento de forma deportivo. Hay muchos aspectos a mejorar, morder más en defensa para tener más opciones de correr. Mejorar la selección de tiro, templar los ánimos de jugadores como el Chacho, Llull o Rudy, acostumbrados a llegar y tirar en el Madrid de Laso, pero que aquí quizás deban madurar más los ataques. En el aspecto individual, Pau Gasol nos lidera, como era de esperar, con sus 18.5, 6 rebotes y 3 tapones por partido. Felipe Reyes, en 20 minutos por partido ha promediado 12.5 puntos y 3.5 rebotes por partido, pero destacando sobre todo su 61% en tiros de campo. Pau Ribas es nuestro mejor tirador, con sus 5 triples de 9 intentos, y Llull, muy desacertado de cara al aro (25% en tiros de campo), lo compensa a la hora de repartir juego (5.5 asistencias por partido) Por cierto que es el jugador que más minutos ha estado en pista en estos dos primeros partidos (27.5 minutos) 



Hoy toca descanso, y mañana otra importante piedra de toque y que en caso de derrota nos vuelve complicar nuestras opciones de, al menos acabar entre los tres primeros y evitar así a Francia en octavos de final. Una Italia cuyo comienzo de torneo no está siendo todo lo bueno que las previsiones le daban.  

viernes, 4 de septiembre de 2015

Y POR SUPUESTO... ESPAÑA




De nuevo en vísperas de otro ilusionante torneo estival que ayuda a sobrellevar el tránsito hacia el Otoño. Resulta difícil imaginar nuestros finales de Agosto y comienzos de Septiembre de la última década y media, nuestro siglo XXI, sin esos Pau Gasol, Felipe Reyes o Juan Carlos Navarro que tanto nos han hecho vibrar en distintos pabellones de toda España con los partidos de preparación, en canchas de toda Europa y todo el globo, o a través de la televisión. 

Hagamos un rápido repaso para saber de lo que estamos hablando, por si algún lector se ha pasado los últimos quince años de su vida en un crucero espacial, ajeno a lo que sucedía en nuestro país relativo al mundo de la canasta. En 1998 unos chavales vestían la camiseta de la selección española en el Europeo de Varna Sub18. Ganaban el oro. Podía haber sido un simple éxito más, de los muchos a los que estamos acostumbrados en categorías de formación (aunque no tan frecuente por aquellos años), pero algo hacía intuir que se trataba de una generación muy especial. Tanto es así que al año siguiente, en el Mundial Junior de Lisboa, acudían con las máximas aspiraciones. Incluso se hablaba de la posibilidad de doblegar a la todopoderosa selección de Estados Unidos. Y se logró la proeza. Aquel mismo 1999 la selección absoluta se colgaba la medalla de plata en el Eurobasket de Francia, cayendo en la final ante la Italia de Fucka, Basile, Marconato y Myers entre otros. Era la selección de los Dueñas, Herreros… y un joven alero que apenas miraba el aro pero entendía el juego como nadie: Carlos Jiménez. Aquella plata fue un rotundo éxito y se celebró como tal (qué diferencia con el tiempo presente), después de años de ostracismo, tocando suelo con el “angolazo”, teníamos razones para ser optimistas. La selección absoluta volvía a rugir en Europa, y por detrás venían unos chavales que auguraban alguna que otra gloria… y lo que vino fue no alguna que otra gloria, sí no una auténtica dinastía.   

Desde 1999 hemos visto a nuestra selección colgarse un oro mundial, dos platas olímpicas, dos oros, tres platas y tres bronces europeos. Nada menos que once medallas. Y un fin de ciclo inevitablemente asomando, a pesar de que no han cesado las nuevas e ilusionantes incorporaciones (Ricky, Llull, Abrines, Mirotic…) asegurando que seguiremos en la elite mundial, aunque cada vez va a resultar más complicado vernos subir a lo más alto del podio. 

Es ley de vida, y lo primero que tiene que asimilar el aficionado es que no somos favoritos para este torneo, donde Francia deslumbra con prácticamente su mejor roster posible y además jugando en casa. Los análisis nos sitúan en el siguiente peldaño, junto a Serbia, precisamente el rival contra el que debutamos. Por tanto una medalla de bronce (precisamente el resultado obtenido hace dos años) sería un éxito notable, sobresaliente en caso de alcanzar la final (y asegurar billete olímpico), y ya no digamos alcanzar el oro. Recordemos que hablamos del Eurobasket más complicado de los últimos tiempos, y en este caso desde luego no es un tópico.   

Personalmente, esta selección 2015 me plantea varias dudas, ninguna respecto a la calidad, pero si sobre la configuración del roster definitivo. Vaya por delante que las renuncias de algunos jugadores (Calderón, Ricky, Marc, Navarro…), los problemas físicos (Ibaka), los divorcios entre jugadores y FEB (Suárez, Vázquez), y los contratiempos de última hora (Abrines) han hecho que Scariolo haya optado por seleccionar a los doce mejores hombres posibles (o al menos los que le ofrecen más seguridad) independientemente de sus posiciones. Así nos encontramos con un roster con seis hombres altos o interiores (Pau, Felipe, Mirotic, Aguilar, Claver y Hernángomez, de los cuales sólo Hernángomez es cinco puro, aunque Pau lleva años jugando de cinco en FIBA), dos bases puros (Rodríguez y Vives), dos “combo-guards” (Llull y Ribas), y dos aleros bajos, ninguno por encima de los dos metros (Rudy y San Emeterio) Esto trastoca de manera considerable, aventuro a pensar, los planes iniciales de Scariolo. Para empezar, es posible que veamos a Claver, por fin, jugando de tres con la selección (como vimos contra Macedonia) durante no pocos minutos. Por otro lado Llull, quien con el técnico italiano jugaba de dos y hasta de tres dirigirá el juego durante varias fases del campeonato. Ribas, a quien apenas veíamos hacer de play-maker en Valencia, tendrá que echar una mano en esa faceta recordando sus comienzos en el Joventut. En definitiva, perdemos “small ball”, que era una de nuestras señas de identidad y nos permitía desarbolar a los rivales al contrataque o en transiciones muy cortas, de diez o doce segundos, siempre partiendo, claro está, de una buena defensa (otra de nuestras señas de identidad) Tampoco se aventuran muchas rotaciones, máxime con el grupo tan exigente en el que estamos encuadrados. Un sexteto clave: Chacho-Llull-Rudy-Mirotic-Pau-Reyes. Todas nuestras opciones pasan porque estos seis jugadores, o al menos cuatro de ellos, mantengan su mejor nivel durante todo el torneo. No tenemos el potentísimo banquillo de otras ocasiones, cuando iban saliendo a pista los Llull, Felipe Reyes o Ibaka, para dar descanso a los hermanos Gasol o Navarro. Por tanto hay que aprovechar al máximo el descanso, en nuestro caso previsto para el lunes día 7, y según se hayan dados los anteriores partidos (Serbia, Turquía e Italia nada menos), aprovechar el en principio balsámico choque contra Islandia del día 9 para dar minutos a los menos habituales. 


Por tanto creemos que hay razones para ser optimistas, porque hay mucha calidad y sobre todo un Pau Gasol que a sus 35 años viene de hacer una de las mejores temporadas de su carrera con su nueva camiseta de los Chicago Bulls, pero hay que ser realistas respecto a nuestras limitaciones, además de observar las numerosas virtudes de los demás. Hablamos de un campeonato en el que hay hasta una decena de equipos aspirantes a medalla (Francia, Serbia, España, Croacia, Grecia, Italia, Lituania, Eslovenia, Turquía y Alemania) Cualquiera de estos diez combinados tiene recursos para subirse al podio. No hagamos un drama por tanto si nos tenemos que conformar con una cuarta o quinta plaza (que al menos nos clasificarían para el Pre-Olímpico) Más que nunca, la línea que separa el cielo del infierno va a ser muy difusa (y en ese sentido imposible recordar que nunca estuvimos más cerca de tal infierno que en el Europeo de 2009, cayendo en el primer partido contra Serbia y a punto de perder contra Gran Bretaña en el segundo partido con lo que virtualmente quedábamos fuera del torneo… no olvidemos tampoco como caímos al cuarto partido contra Turquía… y finalmente fuimos campeones haciendo cinco partidos consecutivos con un baloncesto excelso) Deseemos suerte a Scariolo y a nuestros jugadores. Queda muy bien decir que no la necesitamos, pero en este caso será otro de los factores a tener en cuenta.      


Comienza la aventura

jueves, 3 de septiembre de 2015

EUROBASKET GRUPO D: EL GRUPO DE LAS OPORTUNIDADES


Grupo a priori flojo para cerrar el Eurobasket, quizás el más débil de los cuatro. Por tanto grupo ideal para que selecciones no acostumbradas a progresar demasiado en este tipo de eventos muestren su mejor versión ante el continente baloncestístico. 


Lituania parece claramente el gran favorito para dominar el grupo, pese a no llevar la mejor selección posible. Donatas Motiejunas, compañero en la pintura de Dwight Howard en Houston, no ha podido recuperarse a tiempo de su operación de hernia discal y es sin duda la baja más sensible para el gran Jonas Kazlauskas (uno de nuestros entrenadores favoritos por su gusto por el baloncesto de ritmo alto) Es sin duda la baja más sensible para los actuales subcampeones, que tampoco contarán con Linas Kleiza, renunciando a la selección para descansar, ni con los hermanos Lavrinovic. Ante este panorama todo el peso del juego interior recaerá sobre Jonas Valanciunas, de nuevo líder de su selección como sucediera en el pasado Mundial. Aumento de rol por tanto para dos veteranos que ejercerán de escuderos de la estrella lituana en la zona: Jankunas y Javtokas. Dos tipos duros. Aunque a quien esperamos ver disfrutar de buenos minutos es a Domantas Sabonis. A sus 19 años su padre ya había sido campeón del mundo y era uno de los jugadores más dominantes del continente. El vástago, a quien vimos crecer en Málaga, no llega a tanto, pero es imposible no sentir cierto estremecimiento al volver a ver el apellido Sabonis en un Eurobasket. Otro jugador vinculado con el baloncesto malagueño, Mindaugas Kuzminskas, deberías ocupar gran parte del minutaje alternano las posiciones de 3 y de 4, aunque las alas pertenecen a dos exponentes de la generación del 85, Seibutis y el madridista Maciulis (se echa de menos al tirador clásico Jasaitis, quien ya no cuenta para la selección, y el corajudo Pociues, también lastrado por los problemas físicos) En la dirección de juego es donde siguen presentando más dudas (la sombra de Jasikevicius sigue siendo alargada), con el consolidado Kalnietis al frente. Un jugador sobrio y cumplidor y que a poco que el equipo funcione verá subir su número de asistencias durante el torneo, pero no nos engañemos, es un base que dificilmente entraría en los rosters de Francia, España o Serbia.   


Al igual que sucede con Francia en el grupo A, el favoritismo de Lituania parece muy evidente, y a partir de ahí se hace difícil pronosticar, aunque creemos que la República Checa está en una magnífica ocasión de alcanzar la segunda plaza y con ello un asequible cruce de octavos de final para colarse por primera vez en su historia (obviando la época checoslovaca) entre los ocho mejores del continente. Buenos puntales presenta para ello: el 3-4-5 volador Jan Vesely, el completísimo base Tomas Satoransky, el alero americano nacionalizado Blake Schiib, o la eterna promesa David Jelinek. Un buen cuarteto respaldado por jugadores como el ACB Pumprla, o los veteranos mitos checos Barton y Welsch. Para ser segundos en este grupo tan poco exigente, les puede valer, aunque personalmente me sorprende que hayan cortado para el roster definitivo a su gran torre, el joven pívot Ondrej Balvin.    



Vesely pone el espectáculo en Chequia



Se prevé tanta igualdad por debajo de Lituania, que tanto Bélgica como Ucrania como Letonia pueden amenazar las intenciones checas de acabar segundos, mientras que Estonia apunta a cenicienta del grupo, y quizás de todo el torneo (sinceramente, que ganen un solo partido, sería una sorpresa) Difícil papeleta para el mítico ex -base de la URSS Tiit Sokk, encargado del banquillo estonio, y quien por cierto dirigirá a sus dos hijos Sten y Tanel, ambos directores de juego como fuera su padre. En la preparación el ala-pívot Siim-Sander Vene ha demostrado facilidad anotadora, aunque su gran referencia es Kristjan Kangur, quien lleva siete años consecutivos siendo elegido el mejor jugador de baloncesto de su país.   


Complicado establecer un ranking entre Bélgica, Ucrania y Letonia, y apostar por cuál de estas tres selecciones se quedará fuera, aunque apostaríamos por los belgas pasando de fase. Los “lions” tienen a su favor la baza de la continuidad de su proyecto, con un seleccionador que lleva casi una década en el cargo y una serie de jugadores que ya han vestido la camiseta nacional las suficientes veces como para conformar un bloque consolidado. Su tripleta clave es bien conocida por el aficionado: Van Rossom-Lojeski-Hervelle. El primero tan buen director de juego como tirador, el segundo una metralleta, y el tercero un fajador incansable dotado también de una nada desdeñable muñeca en la media y larga distancia. También conocemos a Jonathan Tabu, ya con experiencia ACB tras su paso por Zaragoza y actualmente en Fuenlabrada. Además se trata de una selección muy física, con muchos jugadores de ascendencia africana. En la preparación se han mostrado muy correosos, siendo capaces de ganar a Grecia y poner contra las cuerdas a España o Francia. Y ojo, ningún equipo les ha logrado anotar más de 75 puntos. Sin alardes, pero deberían pasar a octavos.  


Mucha igualdad entre Ucrania y Letonia. La selección del país que vive en conflicto desde la primavera del pasado año (motivo por el cual se le ha denegado la organización del campeonato, tal y como era previsto en un principio) parece algo inferior a la letona, que por otro lado está más verde en torneos de máxima competición. Hay que recordar que de la mano de Mike Fratello los ucranianos llegaron a ser sextos en el pasado Eurobasket y disputar el Mundial de España. Todo un éxito. Pero ya no está Fratello (le sustituye Eugeny Murzin), ni tampoco Pooh Jeterh, ni Gladyr, ni Lischuk, ni Pecherov, ni Len, ni Kravtsov. Se encomiendan al ex –NBA Kyrylo Fesenko, rostro más reconocible de su roster. El nacionalizado de turno es Jerome Randle, base “jugón” al que se le caen los puntos de las manos (al menos en la liga turca), y seguirán esperando la explosión de Mishula. Pueden colarse cuartos muy justitos, salvo que los letones, anfitriones del grupo, den su mejor versión. Claro que la selección de Bagatskis sufrió un duro revés con la renuncia de su gran estrella Kristaps Porzingis, centrado en prepararse para su inminente carrera NBA. Tampoco estará Davis Bertans, recuperándose de su lesión de ligamento cruzado. Baja importante después de ver sus magníficas evoluciones con el Baskonia la pasada temporada. Sí estará su hermano Dairis, quien tampoco lo ha hecho mal en Bilbao y será uno de los hombres claves junto al ya clásico Kaspars Berzins, viejo conocido de la afición española (Fuenlabrada, Málaga, Cáceres o Santiago de Compostela han disfrutado de su talento) El espigado pívot es otro de los jugadores llamado a hacer buenos números en este campeonato y rozar los dobles-dobles con cierta facilidad. Un seguro de vida en un juego interior un tanto endeble. Es por fuera donde los letones pueden dar mayores disgustos, con (aparte del citado Dairis Bertans, quien en sus dos temporadas ACB ha rozado el 40% en triples) con el sempiterno Janis Blums, el especialista Karlis, o la buena mano de Laksa. Al mando de las operaciones Janis Strelnieks, otro jugador con facilidad insultante en el triple, y que también deberá repartir juego.  Y recordemos que juegan en casa.    


Dairis Bertans, abanderado letón en el grupo de Riga

miércoles, 2 de septiembre de 2015

EUROBASKET GRUPO C: LA JUVENTUD AL PODER


El grupo C puede ser el gran exponente del cambio generacional que ha de sufrir el baloncesto continental una vez se vayan apagando las rutilantes estrellas de los Pau Gasol, Nowitzki o Tony Parker. Destacamos dos jugadores por encima de todo, y ambos llamados a liderar a sus respectivas selecciones (si no ya en esta gran cita si al menos en un futuro a medio plazo), favoritas por otro lado a ocupar las dos primeras plazas del grupo: el croata Hezonja y el griego Anketokounmpo, sin olvidarnos del también croata Dario Saric.


De Croacia se espera mucho en este torneo. La madurez de una generación brillante técnicamente pero a la que le ha faltado sangre y ambición (algo de lo que parece sobrado, precisamente, ese torbellino llamado Mario Hezonja) para llegar más alto (sus semifinales del Euro 2013 han sido su mejor resultado desde mediados de los 90, cuando un tal Drazen Petrovic lideraba el combinado arlequinado) Ante Tomic es sin discusión el mejor cinco FIBA, pero es incapaz de resultar dominante a ambos lados de la cancha y su desidia defensiva a menudo lastra el rendimiento del colectivo, pese a su exuberancia y capacidad ofensiva. El referente más sólido en cuanto a rendimiento para un Perasovic debutante en el cargo deberá ser el alero Bojan Bogdanovic, cuya brillante campaña rookie en los Brooklyn Nets ha disipado cualquier duda que pudiera existir sobre su potencial. Otra de las estrellas de una selección sobrada de talento es Dario Saric. Uno de esos jugadores que ha dominado a placer el baloncesto de formación, y a sus 21 años ya es jugador referencial en Europa. Aún no ha tenido la explosión brutal que se esperaba, pero es un jugador que cualquier entrenador gustaría de tener por su polivalencia y capacidad para aportar en todas las facetas del juego. Un todoterreno, el jugador más completo de su roster. Sobre Hezonja, es una apuesta personal de este blog. Su carácter y ambición y ganas de reivindicarse en cada momento le sitúan como una de las posibles estrellas de este torneo a pesar de sus 20 años. Reforzando este poker de ases encontramos jugadores ya clásicos como Ukic, Tomas, Zoric,  Rudez o Simon. Nombres que serían primeras espadas en un gran número de selecciones y aquí tendrán un papel más secundario, pero aseguran un roster de altísimo nivel. Vuelve Dontaye Draper, para ocupar la plaza de nacionalizado que deja el lesionado Oliver Lafayette. Pese a llegar como segundo plato su sobriedad en la dirección y capacidad como “stopper” de presión defensiva alta está fuera de toda duda. Croacia presenta calidad a raudales, buen banquillo, y la aureola de ganador de Perasovic. Candidatos claros a medalla.     


Saric y Hezonja, dúo de veinteañeros para soñar



También vemos serias opciones de pelear por los metales a una Grecia que combina vieja guardia (Spanoulis, Zisis, Bourousis, Perperoglu, Printezis) con jóvenes valores como Calathes, Koufos, Sloukas, Papanikolau… y por encima de todos, Antetokounmpo. “The Greek Freak” es una maravilla de la naturaleza, un siete pies polivalente y que puede jugar tanto por fuera como por dentro (aunque su tiro exterior sigue dejando bastante que desear) En el Europeo impondrá su envergadura y explosividad y promete ser uno de los jugadores más espectaculares del campeonato. Buena selección y un viejo conocido como Katsikaris en el banquillo. Deberían llegar lejos. 


Eslovenia ha de aspirar a la tercera posición del grupo, aún a pesar de presentar uno de sus peores combinados que se recuerden en mucho tiempo, ya que acuden sin Goran Dragic, Udrih, o los Lorbek, y con Lakovic y Nachbar retirados de la selección. Responsabilidad para el “hermanísimo” Zoran, quien tiene la oportunidad de resarcirse de su decepcionante paso por la NBA. No faltará el clásico Uros Slokar, y debemos fijarnos en el gigante Alen Omic, fichado por el Gran Canaria para suplir a todo un Walter Tavares. Poco más le vemos a los verdes de Eslovenia, personalmente nos gusta Klobucar, base-escolta que aportaba mucha intensidad al juego desde el banquillo en el pasado Mundial, y que puede tener la oportunidad de ser titular en ausencia del genio Goran Dragic. No obstante la tercera plaza debiera ser suya, ya que Macedonia no se parece en nada al equipo que maravilló en 2011 y nos las hizo pasar canutas en semifinales, más bien parecen próximos a repetir un papel como el de 2013 (18º posición) En sus últimos partidos de preparación han encajado palizas ante España, Turquía, e incluso Letonia. Hendrix releva como nacionalizado a quien fuera santo y seña macedonio, el explosivo y genial base Bo McCalebb, y se hinchará a hacer números para su estadística particular. Otro jugador clave y con muchos puntos en sus manos es el alero Stojanovski, de quien conocemos su calidad tras lo demostrado en el MoraBanc Andorra. Veteranos como Ilievski y Sokolov también serán los rostros más reconocibles para el aficionado, y fundamentales para el joven seleccionador debutante Srbinovski (tras el polémico despido de Dzikic). Pueden colarse entre los cuatro primeros, pero apenas les damos opciones en los cruces.


Georgia también puede tener posibilidades de arañar una cuarta (o incluso tercera) plaza de grupo, con un pívot NBA consagrado como Zaza Pachulia, y muy buenos jugadores interiores como Shermadini, Shengeila, y el polivalente Sanikidze. Atentos también al joven alero LEB Beka Burjanadze, un 3-4 de 21 años con el que parece contar mucho el seleccionador Kokoskov, asistente en Utah Jazz y en el cargo georgiano desde 2008. Una selección con mucha técnica y altura en sus hombres altos, pero que adolece de juego exterior, cuestión que tratarán de solventar con el ex –barcelonista Jacob Pullen, base reconvertido a escolta para seguir dejando el timón del juego a Tsintsadze, base indiscutible en el combinado ex –soviético pese a no ser un jugador de números. Se espera que el jugador del CSKA Markoishvili siga aportando triples. Han estado muy irregulares en la preparación, pero si rinden ante Eslovenia y Macedonia, y cumplen contra Holanda, estarán en octavos de final.     


Pachulia y Shermadini, las torres gemelas georgianas.




Respecto a los tulipanes, su objetivo debería ser irse del campeonato sin el casillero de victorias a cero, con una selección inferior a las de sus compañeros de grupo (y suerte del que le ha tocado, en un grupo B sería totalmente despellejada) pero con mucho orgullo y ganas de competir. En su larga preparación han demostrado ser un equipo que vende caras sus derrotas, ya que aunque presentan un balance de cinco victorias y diez derrotas en esos partidos, y los últimos cinco encuentros los han contados por derrotas, sólo mostraron debilidad real ante Lituania y Grecia en tales choques, cerrando con un gran encuentro ante Turquía cediendo por un solo punto (94-95) Henk Norel es el santo y seña de una selección plagada de jugadores de la liga holandesa, y en la que junto a Norel los exteriores Charlon Kloof y Worthy de Jong serán los referentes ofensivos del equipo. No creemos que pasen de la primera fase, pero pueden ser inesperados jueces de grupo si logran dar la campanada ante Eslovenia, Macedonia o Georgia.  

martes, 1 de septiembre de 2015

EUROBASKET GRUPO B: EL GRAN RETO DE ESPAÑA


Sasha busca repetir el éxito mundialista.


El grupo B es posiblemente el más duro de los cuatro en liza en este torneo, el grupo de la muerte que hay en cada competición, y que en esta ocasión nos ha tocado a nosotros. Sobre España haremos un análisis más exhaustivo en otra entrada, como debe ser, pero baste decir que nos enfrentamos ante Serbia, Turquía e Italia de manera consecutiva en los tres primeros partidos de una fase que cerramos ante Alemania, anfitriones del grupo, para darnos cuenta de la dificultad de ser primeros, una plaza a la que a priori somos aspirantes junto a Serbia, pero dada la dificultad de este grupo cualquier resultado es posible. Sólo Islandia parece asumir una clara condición de cenicienta y verse abocada a la última plaza, sufriendo previsiblemente alguna que otra paliza ante equipos que buscarán el mayor average posible debido a las posibilidades de empate a balance de victorias y derrotas. El jugador más reconocible de los nórdicos es el ACB Jon Stefansson, actualmente en busca de equipo tras ser cortado por Unicaja.    


Entre los otros cinco equipos todo parece posible, ya que tanto Serbia, como España, Italia, Turquía y Alemania tienen entidad suficiente para ser hasta primeros de grupo… y sin embargo una de estas selecciones se quedará fuera, y otra tendrá que conformarse con una cuarta posición que previsiblemente la haría enfrentarse a Francia en octavos, favorita para liderar el grupo A.   


La selección de Djordjevic, actual subcampeona del mundo, parte con un ligero favoritismo en nuestra opinión para ser líderes de este grupo B, claro que en esta ocasión no pueden permitirse un torneo como el pasado mundial, donde fueron de menos a más, ya que la exigencia en este caso es desde el salto inicial (partido contra España) Sus primeras espadas estarán en la cita, aunque llama la atención que jugadores como Keselj o Macvan ya no cuenten para el roster definitivo, con lo que prometían ambos jugadores, sobre todo el interior. Djordjevic exige máximo compromiso, y ha conseguido sacar lo mejor de ese genio ciclotímico que es Teodosic. Tampoco estará Krstic, ya retirado de la selección, por lo que más que nunca comienza a ser el tiempo del citado Teodosic, de Bjelica, de Bogdanovic, o de Raduljica, quienes conformarán la columna vertebral del conjunto serbio. Gente joven como Dangubic (exterior del Estrella Roja) o el talentoso pívot Milutinov, quien tras explotar esta temporada en el Partizan de Belgrado ha sido drafteado por los Spurs y firmado por Olympiakos, demuestran que Djordjevic no contempla estancamientos en su selección. Un equipo dotado del carácter de su coach, dura y competitiva, rocosa por dentro, y con mucho talento exterior. Claros candidatos a podio. 


Alemania creemos que puede colarse entre las primeras del grupo, pese a lo limitado de su roster. Sus grandes esperanzas se basan en lo que pueda dar de sí su lustrosa pareja NBA. El base Dennis Schoreder ha sido uno de los responsables de la buena campaña de Atlanta Hawks como uno de los líderes de la segunda unidad del equipo georgiano. Sus 10 puntos y 4 asistencias por partido en su segundo curso NBA le sitúan como uno de los playmakers jóvenes que más ha progresado esta temporada. Sobre Dirk Nowitzki poco nuevo se puede decir ya, teniendo en cuenta que hablamos de un campeón de la NBA, MVP de temporada regular, MVP de finales, y un 13 veces All Star. Es cierto que son 37 años ya, pero su clase sigue intacta y será una de las estrellas del torneo. Será importante también la eterna promesa Robin Benzig, recién fichado por el Cai Zaragoza, quien iba para figura y se quedó en un aceptable segundo nivel, pero siempre rinde con su selección. Habrá que seguir también al ex –ACB Tibor Pleiss, justo antes de embarcarse hacía la NBA destino Utah Jazz. Anton Gavel, pese a haber sido internacional con Eslovaquia, ha obtenido permiso FIBA para poder jugar como nacionalizado con Alemania, y será otro hombre clave para el nuevo seleccionador Chris Fleming, al igual que el joven alero de 21 años Paul Zipser. Poco vemos más allá de eso, y sin un banquillo potente no deberían estar más lejos de cuartos de final (u octavos, si se emparejan con Francia), pero en una primera fase en la que son anfitriones hay que tenerlos en cuenta. La gran ausencia es Maxi Kleber, quien tanto nos ha gustado en el Obradoiro, castigado por sus problemas físicos. 


Dirk y Dennis juegan en casa.



Turquía e Italia presentan mimbres sobrados para pasar de grupo, e incluso hacerlo como primeros del mismo, pero pese a la rutilancia de sus nombres propios nos surgen muchas dudas. En el caso de los otomanos, su habitual falta de competitividad cuando no se encuentran al amparo de su afición, les hace ser una constante decepción en torneos de este tipo. Además cuentan con dos grandes ausencias, el pívot Omer Asik, fuera por problemas físicos, y su todoterreno Emir Preldzic, quien anunció que descansaría este verano. Polémica por otro lado con el caso Kanter. El pívot de Oklahoma City asegura que le han dejado fuera por motivos políticos (es seguidor de Fethullah Gulen, islamista enfrentado al gobierno de Erdogan), mientras que el seleccionador Ergin Ataman mantiene que ha sido el jugador quien ha renunciado a defender la camiseta de su país. Con todo esto, Ersan Ilyasova es el líder y referente del combinado turco. Habrá que seguir las evoluciones del jugón Bobby Dixon, nacionalizado bajo el nombre de Ali Muhammed, encargado de llevar la batuta del juego otomano, además de ser otro de los referentes ofensivos de Ataman. Hay clásicos como el escolta Guler, o el pívot Savas, y mucha juventud talentosa (Sipahi, Osman…) y una debilidad personal como Furkan Aldemir, una auténtica bestia reboteadora en categorías de formación pero que no ha acabado de explotar todo el baloncesto que lleva dentro. Una selección capaz de lo mejor… y de lo peor, por mucho que suene a tópico. 


Tópico que se repite con Italia. Tras unos años de ignominia aún no del todo superados (17ª posición en el Eurobasket 2011, y sin lograr clasificación para los JJOO de 2012 ni el Mundial de 2014) y con una actual generación de talentos, muchos de ellos en la NBA, seguimos esperando que los transalpinos den de una vez ese paso adelante que por calidad (e historia) se les supone. El estelar Gallinari, el tirador Belinelli, el blando pero talentoso Bargnani, el “Garbajosa” Datome, el eficiente Aradori, el veterano Poeta, el explosivo Hackett, los crecientes Gentile y Melli…y al frente un entrenador con las tablas de Pianigiani, en quien la federación sigue confiando un verano más como el hombre idóneo para conseguir que tanto talento individual funcione de una vez como una orquesta afinada.      



Il canto del Gallo




En definitiva un auténtico bombazo de grupo, con selecciones que tanto pueden aspirar al podio como quedar eliminadas a las primeras de cambio, y que nos asegura un choque de octavos de final entre dos candidatos a medalla, ya que Francia espera en el cruce al estar en el grupo A.