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miércoles, 1 de julio de 2020

IVANOVIC REINA ENTRE LA PANDEMIA








Dusko. Volvió y ganó.








Mereció la pena el esfuerzo. “Volver es ganar”, rezaba un hashtag a modo de eslogan escogido por la ACB, y en efecto, haber vuelto a traernos el baloncesto a los aficionados al deporte de la canasta en estas circunstancias tan excepcionales ha sido un auténtico regalo que nos ha dejado una fase final en la que ha habido prácticamente de todo: emoción, sorpresas, y un Baskonia campeón que ha hecho buena la etiqueta de “tapado” que algunos le habíamos colocado.  




Los de Ivanovic aprovecharon el larguísimo parón pandémico para recuperar efectivos, especialmente en la posición de base, en la que más han sufrido durante toda la temporada (característica que comparten con su rival en la finalísima, el Barcelona de Pesic) Granger, Vildoza y Henry han sufrido distintos problemas físicos a lo largo de la temporada que han mermado al conjunto baskonista en la dirección, pero en esta fase final de Valencia Ivanovic ha podido contar con su tripleta de bases (más el joven letón Kurucs) al completo y de ha hecho ha resultado ser decisiva (Vildoza ha sido designado MVP de la final… además de anotar la canasta definitiva en una gran “puerta atrás” magníficamente vista por su asistente Polonara) No se puede ni se debe poner ni un pero al triunfo baskonista. Quizás su juego no ha sido el más brillante ni han ofrecido el mejor baloncesto, pero la fe en sus posibilidades ha sido innegable. Partían del grupo A, a priori el más duro, y después de abrir su participación con una victoria relativamente cómoda ante un Bilbao que sólo aguantó durante el primer cuarto, comenzó su particular Vía Crucis pero que lejos de acabar en crucifixión llevó a Ivanovic directamente a su resurrección personal y la de un equipo vitoriano que no celebraba un título en 10 años, desde que en Junio de 2010 consiguieran la liga también ante el Barcelona y con el propio Ivanovic en el banquillo después del ya histórico 2+1 de San Emeterio a cinco décimas del final del tercer partido para certificar una incontestable victoria por 3-0 en aquellas finales. 




Y es que en la segunda jornada Tenerife atisbó la remontada en el último cuarto (se llegó a poner cinco abajo a cinco minutos del final), mientras que en la tercera, en el choque que les enfrentaba a un Barcelona favorito para liderar grupo (y llevarse el título) dejaban ya alguna pista sobre sus posibilidades, mostrando una cara muy competitiva y de hecho siendo superiores en una estadística que sería clave en la final. Y es que pese a la derrota los de Ivanovic superaron en el rebote a los de Pesic, 37 a 31, capturando nada menos que 11 rebotes ofensivos en el tablero rival. Estuvieron en el partido hasta el acto final, llegando incluso a entrar en el último cuarto por delante, pero un parcial de 14-2 les apartó de prácticamente cualquier posibilidad de ser primeros de grupo y les dejaba sin margen de error en el siguiente partido. El encuentro que sería clave y que dirimiría al equipo que acompañaría al Barcelona como segundo de este grupo A, Unicaja o Baskonia. 




Y en efecto podemos decir que fue el partido clave, el momento que marcaría el devenir del equipo baskonista. A falta de un minuto los de Ivanovic estaba cinco abajo pero Unicaja sería incapaz de cerrar el partido fallando hasta tres de los últimos cuatro tiros libres del tiempo reglamentario (dos Ejim y uno Mekel) Polonora (qué fundamental ha sido para Ivanovic el italiano) anotaba a falta de cuatro segundos la canasta que llevaba el partido a la prórroga, ya que Alberto Díaz se haría un lío en la exigua posesión de 4 segundos posterior. Polonara de nuevo se vestiría de héroe con el tiro libre decisivo para sellar una victoria que se le escapaba a Unicaja después de dos triples errados y lanzados precipitadamente por Bouteille. El resultado dejaba el grupo A visto para sentencia, con Barcelona y Baskonia como primer y segundo clasificado respectivamente. El partido ante Joventut serviría a Ivanovic para dar descanso a jugadores clave como Shields (apenas jugó tres minutos) o Shengelia, quien siquiera llegó a ponerse de corto.




La semifinal ante Valencia fue otro ejemplo de capacidad de sufrimiento baskonista, remontando los nueve puntos con los que afrontaron el descanso y sabiendo aguantar el último arreón taronja. De hecho Jordan Loyd tuvo en sus manos el tiro que pudo dar el pase a la final para los anfitriones. Era nada menos que el lanzamiento triple número 41 para los de Casimiro quienes echaron en falta al voluntarioso Alberto Abalde, aquejado de una lesión abdominal y padecieron además la lesión de Labeyrie durante el partido. Finalizaba así la andadura de un Valencia que había liderado el grupo B cayendo solo ante un Real Madrid que no obstante no conseguía clasificarse para semifinales después de sus derrotas ante Burgos (auténtica revelación de esta fase final) y sobre todo ante un Andorra que le sacó los colores (91-75) Es la primera vez que Laso no llega a una finales ACB dirigiendo al Real Madrid. Desde su primera temporada en el banquillo madridista, 2011-12, hemos visto desfilar a equipos como Barcelona, Baskonia o Valencia, pero siempre con el mismo rival enfrente, el Madrid de Laso que ha sido capaz de solventar cualquier dificultad que ha ido surgiendo a su paso curso tras curso… lesiones, marchas de estrellas a la NBA… nada parecía frenar el proyecto Laso… hasta la llegada del coronavirus. Y es que el equipo más desconocido a la vuelta del cese de actividad de casi cuatro meses ha sido con diferencia el Real Madrid. Como suele ser habitual no han tardado en aparecer los ventajistas de turno que parecen olvidar la magnífica trayectoria durante todo el curso del equipo blanco, campeón de Supercopa, arrasando en Copa, y con exhibiciones en Euroliga que le llevaban a mantener un balance de 22-6 en segunda posición antes del parón pandémico.



"¡Colega!, ¿dónde está mi equipo?"





El Barcelona de Pesic cobraba por tanto mayor vitola de favorito todavía con su gran rival en la cuneta. El sorprendente San Pablo Burgos ofreció la justa resistencia pero la tormenta ofensiva desatada por el mejor Heurtel (14 puntos y 11 asistencias) ponía a los de Pesic en la gran final. Y en la ya citada final las acciones de Heurtel en el segundo cuarto y los problemas interiores de un Baskonia que se cargaba de faltas en sus hombres altos parecía anticipar que el título de Liga Endesa viajaría a la Ciudad Condal, cuando bordeando el descanso los de Pesic se ponían ocho arriba. Shields estaba desaparecido y Shengelia no acababa de aparecer, pero el consabido “carácter Baskonia” hizo acto de presencia en la segunda parte, y a pesar de verse superados en el rebote (39 a 37), la capacidad para segundas opciones (capturaron hasta 13 rechaces en aro blaugrana) permitió a los de Ivanovic seguir vivos hasta el final del partido con la ya histórica canasta de Vildoza. Posteriormente un difícil triple lateral de Higgins (¿de verdad no tenía nada mejor Pesic en la pizarra?) daba en el aro y certificaba el retorno de Baskonia a lo más alto del baloncesto nacional, sembrando de dudas el multimillonario proyecto barcelonista del pasado verano y su caza de estrellas rematado con el bombazo del fichaje de Mirotic, MVP de la temporada regular pero que despide su regreso al baloncesto europeo sin sumar ningún título colectivo a su palmarés, y con una gris actuación en el partido decisivo de la temporada (-1 de valoración después de fallar sus cinco intentos triples, capturando tan sólo un rebote, sumando un -10 su equipo con él en pista y eliminado por faltas personales a cinco minutos del final) 




Pero por encima de todo quedémonos con que en efecto mereció la pena el esfuerzo. Hemos vuelto y por ello todos hemos ganado. Después de vivir una pandemia que ya marca de manera irremediable a toda una generación y se convierte en el hecho histórico más desgraciado a nivel mundial desde la II Guerra Mundial, volver a vivir el baloncesto ACB en directo (sólo Alemania e Israel se han atrevido a dar este paso) ha sido un auténtico chute de positivismo para los aficionados al deporte. Sólo queda desear que la temporada que viene sea como hubiéramos deseado fuera esta. 






Mirotic señalado.








miércoles, 22 de enero de 2020

FIN DE SEMANA NEGRO PARA EL BASKET MADRILEÑO




La primera jornada de la segunda vuelta de la Liga Endesa no podía resultar más perjudicial para los intereses de los equipos madrileños, con los tres representantes de la comunidad contando sus partidos por derrotas. Especialmente doloroso en el caso de Fuenlabrada y Estudiantes, ya que ambos ocupan actualmente las dos últimas plazas de la tabla clasificatoria, las de descenso. No tenía partido fácil la escuadra de Jota Cuspinera recibiendo a un Barcelona que en esta ocasión si supo mandar desde el principio pese a que el arreón final del Fuenlabrada atisbó alguna esperanza para los locales, con un Marc García desatado y autor de 28 puntos. Complicada era también la cita del Estudiantes, visitando al Tenerife, uno de los equipos más en forma del campeonato (seis victorias en los últimos siete partidos) y pese al mal partido de Huertas (-6 de valoración, tragedia en el Supermanager) los de Vidorreta sentenciaron el partido prácticamente desde el comienzo (24-12 primer cuarto) en otro festín de Shermadini (21 puntos y 14 rebotes) Alexandar Dzikic ha sido cesado como entrenador de los colegiales este mismo lunes.  


Más sorprendente resulta la derrota madridista en el Palacio ante Baskonia, a tenor de la clasificación de uno y otro equipo en la tabla. Pero los vitorianos recuperaron hechuras de equipo grande e Ivanovic rompió la impresionante racha de 31 victorias consecutivas de Laso como local. El partido hizo honor a la calidad de ambos contendientes, con muchas alternativas en el marcador. Un Madrid muy fuerte de inicio capaz de anotar 32 puntos en el primer cuarto y sufrir un apagón en el segundo que le deja en 6. El último acto fue una locura con los de Laso sufriendo un parcial de 1-15 cuando parecía que tenían el partido encarrilado. Shengelia falló dos tiros libres que dieron vida a los blancos para que Llull se la jugase en la última jugada, pero en esta ocasión el tantas veces héroe blanco no encontró diana en esta ocasión. La tabla se estrecha por la parte de arriba con Madrid y Barcelona de nuevo empatados en balance, y Zaragoza a una victoria después de otra convincente victoria ante un Gran Canaria que sigue sin engancharse a las primeras posiciones de la clasificación.  



Ivanovic acabó con la racha de Laso.



Del resto, victorias locales excepto el Unicaja arrasando en Sevilla en el derbi andaluz. Andorra, Valencia y Bilbao apenas sufrieron ante Obradoiro, Murca y Manresa respectivamente, mientras que el Burgos disputó un partido precioso ante Joventut decidido en los instantes finales. Los verdinegros han perdido a Nikos Zisis, rumbo a la liga griega, pero Dimitrejvic se reivindicó con un partidazo para confirmarse como nuevo base titular mientras que Prepelic dio otro recital ofensivo (34 puntos), pero Burgos sorprendió sobre todo con el partidazo del cubano Jasiel Rivero.



EL QUINTETO DE LA JORNADA:  


PIERRIA HENRY (BASKONIA) 3: 26 pts, 5 asists, 3 rebts, 2 robos. 27 valoración.
KLEMEN PREPELIC (JOVENTUT) 4: 34 puntos y 7 asistencias. 33 valoración.
MARC GARCÍA (FUENLABRADA) 4: 28 puntos. 29 valoración.
JASIEL RIVERO (BURGOS): 15 pts, 7 rebs, 3 asists y 2 tapones. 28 valoración.
GIORGI SHERMADINI (TENERIFE) 6: 21 puntos, 14 rebotes y 2 asistencias. 31 valo. 


ENTRENADOR: 


DUSKO IVANOVIC (BASKONIA) 




EL QUINTETO DE LA TEMPORADA


KLEMEN PREPELIC (JOVENTUT) 16: 22.3 pts, 2 rbts y 3.2 asists. 20.1 valoración.
NIKOLA MIROTIC (BARCELONA) 17: 20.6 pts, 6 rbts y 1.6 asists. 25.3 valoración.
T. SHENGELIA (BASKONIA) 10: 16.2 puntos, 5.7 rbts, 2.6 asts y 1.1 robs. 17.9 valor.
ONDREJ BALVIN (BILBAO): 9.3 pts, 7.6 rebts, 1.3 asists y 1.3 taps. 17.1 valoración.
GIORGI SHERMADINI (TENERIFE) 17: 18.3 pts, 7.2 rebts y 1.6 asists. 24.5 valor.


ENTRENADOR: 
 

PABLO LASO (REAL MADRID) 15



Resultados de la jornada 18ª

18.01.2020 - 19.01.2020
18/01 Iberostar T. Iberostar Tenerife 76 - 59 Movistar Estudiantes Estudiantes Fin
18/01 Zaragoza Casademont Zaragoza 81 - 62 Herbalife Gran Canaria Herbalife G.C. Fin
18/01 Real Betis Coosur Real Betis 66 - 88 Unicaja Unicaja Fin
18/01 San Pablo Burgos San Pablo Burgos 92 - 89 Joventut de Badalona Joventut Fin
19/01 Fuenlabrada Montakit Fuenlabrada 90 - 94 Barça FC Barcelona Fin
19/01 Andorra MoraBanc Andorra 93 - 69 Monbus Obradoiro Monbus Obradoiro Fin
19/01 Bilbao Basket RETAbet Bilbao Basket 88 - 77 Baxi Manresa Baxi Manresa Fin
19/01 Real Madrid Real Madrid 94 - 95 Kirolbet Baskonia Baskonia Fin
19/01 Valencia B. Valencia Basket 82 - 62 UCAM Murcia UCAM Murcia Fin


martes, 8 de septiembre de 2015

FRANCIA IMPONE, LETONIA RUGE, RUSIA SE HUNDE


Echamos un vistazo a los grupos A y D del Eurobasket, que con su tercera jornada de ayer clarifican en cierta manera su configuración de cara a octavos de final, al menos en el caso del A, ya que el D muestra una igualdad tremenda, como tremendos fueron los finales de la mayoría de los seis partidos jugados ayer. Nadie ganó por más de siete puntos, hubo una prórroga, tres canastas ganadoras, y un triple fallado que pudo haber dado otra prórroga. Eurobasket en estado puro. 


Francia ya es virtualmente equipo de octavos de final, y como se preveía todo apunta a que será primero del grupo A. Es el único equipo con balance 3-0 de todo el torneo en estos momentos (a la espera de lo que hagan hoy Serbia y Grecia) Su juego por ahora no impresiona, no les hace falta. Están jugando a medio gas y a Tony Parker se le ve con el freno de mano echado y sólo sacando la varita de la genialidad cuando es realmente necesario, como ayer frente a una correosa Polonia. Parker, por cierto, se ha convertido ya en el máximo anotador de la historia del Eurobasket, superando al mítico Nikos Gallis, aunque la media de Gallis es muy superior a la del francés (31.2 puntos por partido el griego, 16.6 el galo) Simplemente devastador resultó el Gallis del 87, con 37.8 puntos de media, 40 en la inolvidable final ante la URSS en el enfervorecido Pabellón de La Paz y La Amistad (que por aquel entonces hacía honor a cualquier cosa menos a paz y amistad) Parker, base puro, no ha necesitado tanta obsesión anotadora como el escolta griego, aunque ambos comparten similitudes en su juego, sobre todo un fantástico manejo del uno contra uno y un endiablado cambio de ritmo que les hace ser imparables en penetración. Hay que quitarse el sombrero ante el jugador de los Spurs, estrella NBA consagrada desde hace años que nunca ha perdido el compromiso con su selección nacional pese a las numerosas decepciones que se iban acumulando en esta brillante generación de baloncestistas galos (decepciones provocadas la mayoría de las veces por España), hasta llegar a estos momentos de gloria actuales en los que son campeones de Europa, subcampeones del mundo, y por supuesto grandes favoritos para revalidad título continental. 


Polonia está demostrando mucho oficio y su balance de 2-1 le hace ser candidato a la segunda plaza del grupo, posición que dirimirá en su próximo partido frente a Israel, con idéntico balance. Finlandia acecha en cuarta posición con balance 1-2, y también tiene opciones de ser segundo de grupo si vence respectivamente a Bosnia y Polonia. Apostaría por ellos. Israel empezó muy fuerte pero ayer sumó su primera derrota ante una Bosnia que ya ha cumplido estrenando su casillero de victorias. Los de Ivanovic intentarán colarse entre los cuatro primeros, lo que sería un exitazo, pero para ello deben ganar a Finlandia y Rusia, dos partidos muy complicados. El primero porque Finlandia parece superior, y necesita asegurarse la clasificación. El segundo porque Rusia, aún con una plantilla tan mediocre, cuesta pensar que aunque sólo sea por vergüenza torera vaya a irse de vacío y sin una victoria en el torneo. Rusia, por cierto, aún tendría opciones de pasar ganando sus dos restantes partidos… el problema es que el próximo es contra Francia.   


En Bosnia causa furor el desenfadado nuevo look de un rejuvenecido Dusko Ivanovic y su melena de malote, pero lo importante de verdad es que por fin ha aparecido Elmedin Kikanovic. Horrible ante Polonia, discreto ante Francia, héroe ante Israel con 17 puntos y 3 rebotes, un triple para forzar la prórroga, y una canasta sobre la bocina para la primera victoria bosnia. Pudimos tener otra prórroga en el Francia-Polonia, si Gortat hubiera acertado con su triple final. Posiblemente el pívot de los Wizards no sea la mejor opción para un lanzamiento de este tipo, sobre todo si tienes a un desatado Wacynski en pista (18 puntos, 4 de 7 en triples) Y emoción también en el Finlandia-Rusia, con Koponen anotando la canasta decisiva para que los fineses sigan con opciones de octavos de final. 


Cuatro equipos (Chequia, Bélgica, Letonia y Lituania) empatados a dos victorias y una derrota, Estonia con 1-2 (sorprendente triunfo ante Ucrania) y una Ucrania desahuciada con 0-3, es lo que arroja el imprevisible grupo D tras tres días de competición. Los tres resultados de ayer fueron sorprendentes. Primero con una Bélgica derrotando a Lituania, gran favorito para ser primero de grupo, con Lojeski palmeando el fallo de Van Rossom sobre la bocina. Después con Chequia cayendo con claridad ante Letonia, en un partido dominado desde el comienzo por los anfitriones del grupo. Le está sentando bien el factor cancha al equipo de Bagatskis. Y para finalizar, Ucrania incapaz de sumar su primera victoria frente a una Estonia que sobre el papel podía parecer la selección más débil del campeonato, sin ningún jugador estelar en ninguna gran liga europea. El tirador Gregor Arbert dejó una de las actuaciones de la jornada con 26 puntos. 



Grupo por lo tanto muy abierto, en el que creo que Lituania sigue teniendo más opciones que el resto para ser primeros. Su próximo partido es contra Estonia, presumible victoria, y posteriormente le puede valer incluso la derrota contra República Checa, dependiendo lo que suceda entre belgas y checos en su próximo encuentro, partido de pronóstico incierto. Ojo a Letonia, que pese a tener average negativo (-1), le queda un calendario plácido (Ucrania y Estonia) Lo que parece claro es que los cuatro equipos con dos victorias, es decir, checos, belgas, letones y lituanos, son los que van a seguir en liza. El objetivo lógicamente es quedar lo más arriba posible para evitar en los cruces a griegos y croatas y buscar un cruce más accesible.       



Dusko se desmelena

viernes, 23 de enero de 2015

GASOL STAR WEEKEND



¿Dónde te escondes, hermano?


El sueño se hizo realidad. Por primera vez en la historia dos hermanos serán titulares en un All Star Game de la NBA, con la particularidad de que no son nativos estadounidenses sino compatriotas nuestros, que han tenido que trabajar muy duro y derribar muchos prejuicios para llegar a alcanzar este estatus. El baloncesto español ha evolucionado de una manera tan brutal que cualquier niño de mi generación que haya crecido deslumbrado viendo por primera vez la NBA de mediados/finales de los 80, hubiera mandado encerrar a un cotolengo bajo siete llaves a quien hubiese osado afirmar que apenas 30 años después íbamos a haber vivido cosas como el ser campeones del mundo, disputar dos finales olímpicas con opciones de victoria ante equipos plagados de estrellas NBA, contemplar a uno de los nuestros ganar dos anillos consecutivos siendo el segunda espada de nada menos que Los Angeles Lakers… o ver a dos hermanos originarios de Sant Boi de Llobregat estando entre los diez jugadores favoritos por los aficionados de todo el globo terráqueo para disputar el partido de las estrellas. Es decir, entre los diez mejores jugadores del mundo actualmente, los diez más deslumbrantes. 

En el caso de Pau le llega a sus 34 años, en uno de los mejores momentos de su carrera y como ejemplo del tipo de deportista que representa. El competidor nato que se empeña en ser mejor cada día en su ámbito individual y ayudar con ello al colectivo para el que trabaja (otro ejemplo, a una escala más modesta como es el basket FIBA, pero también dentro de nuestra mejor generación de la historia, sería el actual Felipe Reyes) Callando voces que le calificaban de “acabado”, como la de Shaquille O’Neal, quien en una conversación televisiva con otro ilustre bocazas como Charles Barkley tildó con ese adjetivo al mejor jugador español de todos los tiempos. Quizás Shaq hablaba por experiencia propia, sabiendo lo que significa estar acabado, cuando tiró por los suelos el final de su carrera mudándose constantemente de franquicia con la única intención de ampliar un palmarés que ya no volvió a crecer y haciendo olvidar al pívot que había deslumbrado en Florida y California. Le tenemos mucho cariño a O’Neal por todo lo que ha representado para el baloncesto, pero también nos fastidia que a este tipo de personajes se les de un altavoz para decir la primera tontería que se les pase por sus cabezas, dejando de lado análisis más serios que por desgracia el aficionado debe rebuscar más entre tanta basura amarilla y sensacionalista que rodea el deporte (aún así nos congratulamos de que el baloncesto no llegue ni por asomo a los niveles execrables del fútbol en ese sentido)


A ver quien la suelta más gorda 


Respecto a Marc, tras reconocimientos como mejor defensor del año e integrar el segundo quinteto ideal de la liga en la temporada 2012-13 (en una edición en la que en el primero, en el puesto de pívot, estaba un cuatro como Tim Duncan, es decir, Marc fue considerado el mejor cinco del campeonato), reconocimientos que no pudo reeditar el pasado curso por culpa de las lesiones, este premio por parte de la afición le llega a punto de cumplir los 29 años y alcanzar el cenit de su carrera baloncestística (suele ocurrir alrededor de los 30), superando en las votaciones a todo un ídolo como Dwight Howard y reabriendo un debate que cada vez tiene más a su favor: ¿es el mejor pívot puro del mundo a día de hoy?, posiblemente sí. 

Y ahora vayamos a la realidad de lo que supone ser titular en un All Star Game, ya que desgraciadamente el talibanismo baloncestístico entre FIBA y NBA es de doble dirección, y en Europa muchos aficionados siguen considerando que no se trata más que de una pachanga sin valor alguno. Por encima de consideraciones deportivas, significa estatus, reconocimiento, valor. Un valor que se traduce en contratos publicitarios, mejores posibilidades de negociaciones con las franquicias, más respeto por parte de entrenadores, rivales, compañeros, árbitro y público, mayor atención mediática, mayo peso en el vestuario, mayor crédito en el equipo incluso cuando no estés en tu mejor momento, capacidad para ejercer liderazgo, y un largo etcétera de cuestiones que se podrían resumir en ser la clase más alta posible dentro de una competición que es claramente clasista y donde los roles siempre están muy definidos. 

En efecto, la NBA es clasista, pero es un clasismo en cierta medida justo. Dicho de otro modo, da oportunidades y premia el talento y el esfuerzo. Pensemos en nuestros protagonistas. Pau era un auténtico desconocido en Estados Unidos (y apenas una estrella emergente en Europa) cuando desembarca en el baloncesto norteamericano en el arhturcclarkeriano año de 2001. Europeo, blanco y flaco, tuvo que ganarse todo el reconocimiento que ahora tiene a base de trabajo duro y de derribar muchos prejuicios (no del todo derribados, y a lo de Shaquille O’Neal nos remitimos de nuevo) Tampoco eran nadie para el público estadounidense Tony Parker (elegido al final de la primera ronda de precisamente el mismo draft que Pau) o Dirk Nowitzki (venía de la segunda división alemana), hoy día estrellas consagradas y ganadores de premios tanto individuales como colectivos. Las mismas oportunidades que Pau, Parker o Nowitzki las han tenido los Barnagni o Milicic pero ni de lejos han llegado al nivel de los tres primeros. ¿La diferencia? La ética de trabajo en el caso del italiano, el talento (de ética ya ni hablamos) en el caso del segundo. No sé si el mito de Estados Unidos como “la tierra de las oportunidades” es cierto, pero seguro que en el caso del baloncesto profesional si es así. Piensen si no en casos de jugadores venidos de la liga de desarrollo que con un contrato temporal se convierten en estrellas (Jeremy Lin), jugadores hundidos en segunda ronda del draft que adelantan a toda velocidad a quien se les pone por delante en cuanto tienen minutos (Monta Ellis) o incluso jugadores no drafteados y que parecían destinados a ser carne de baloncesto europeo (Ben Wallace) En efecto, el baloncesto NBA es clasista, pero no es un clasismo en el que se juega con los naipes marcados. Baloncestistas con peores cartas de mano que otros que llegaban como números uno del draft o como estrellas mediáticas casi desde High School han escalado más alto y demostrado la valía de su juego en cuanto alguien les ha abierto una rendija por donde introducir su talento.   


Nowitzki, de la segunda alemana a primer europeo MVP de la NBA.


Aún más sangrante es el caso de Marc Gasol, quien no sólo ha tenido que derribar prejuicios en Estados Unidos si no en nuestro propio país. Recuerden aquel inolvidable verano de 2006 (sí, campeones del mundo), el mediano de los Gasol, el “zampabollos” que apenas encontraba minutaje en pista en un Barcelona regido bajo el látigo de Dusko Ivanovic, se colaba para sorpresa de todos en la lista definitiva para el Mundial de Japón. La sentencia popular era clara: “le llevan por ser el hermano de…”

Marc respondió a la confianza depositada por Pepu Hernández (5,5 puntos y 3,3 rebotes por partido en 12,5 minutos de juego, con un 77,3% en tiros de campo, llegando a jugar 17 minutos en la final ante Grecia con un buen trabajo defensivo y reboteador en ausencia por lesión de su hermano Pau) y a partir de ahí no ha dejado de evolucionar. Parecía que simplemente necesitaba que alguien le diera un empujón, una muestra de confianza como la que recibió de Pepu (claro que nunca sabremos que hubiera sucedido de no lesionarse Fran Vázquez, para quien estaba destinada la plaza que finalmente ocupó Marc) El trabajo físico comenzó a notarse en su cuerpo, dejando atrás al adolescente que había llegado a rondar los 160 kilos de peso. El Akasvayu Girona sería el club donde le veríamos explotar. En medio de su segunda temporada en aquel equipo se convirtió en noticia NBA de manera indirecta, siendo protagonista involuntario y secundario de uno de los trades más impactantes de los últimos tiempos, él que llevaba a su hermano Pau a Los Angeles Lakers donde ganaría dos anillos y jugaría tres finales a cambio, entre otras cosas, de uno de los grandes fiascos de la historia (Kwame Brown) y de los derechos de Marc Gasol. Gregg Popovich, quien tantas veces ha demostrado un gran ojo clínico, calificó el movimiento como “el robo del siglo”, e incluso en España admitimos que los Grizzlies salían perdiendo con el cambio de hermano. Lo bueno para Marc, quien estaba jugando a un nivel espectacular aquella temporada 2007-08 (acabó siendo MVP de la liga ACB), era que en caso de decidir dar el salto a la NBA lo haría a una franquicia en reconstrucción, sin apenas presión, y con escasa competencia en el puesto de pívot. Una vez más se abría un hueco por donde dejar salir todo su baloncesto, para un jugador que en su empeño de llegar a lo más alto aprovechó las vacaciones de verano tras su primer curso en Memphis para correr 14 kilómetros diarios con pesos de 13 kilos y cuesta arriba por Barcelona, o entrenarse con su antiguo compañero en Girona Darryl Middleton para mejorar sus movimientos en la zona, juego de pies, y juego al poste. 


En definitiva la historia de los Gasol se puede resumir en tres ingredientes: oportunidades, talento y trabajo. No hubieran llegado donde están sin ninguno de los tres. Muchos tuvieron los dos primeros, pero el tercero, el que depende más del propio deportista que de condicionantes externos, lo abandonaron. Pau y Marc no. Por eso ya tienen un sitio asegurado en el más resplandeciente olimpo baloncestístico.    


Ahí donde lo ven, se estaba gestando un All Star titular.

lunes, 19 de noviembre de 2012

GUILLOTINA


Demasiado pronto, demasiado injusto, pero lo cierto es que el famoso invento de Joseph Igance Guillotin ya ha comenzado  a cobrarse sus primeras víctimas en el baloncesto ACB. Dos cabezas de técnicos ya han sido arrojadas al cesto una vez que la cuchilla ha pasado por sus cuellos. Dos nombres creo que lo bastante ilustres como para considerarlo noticias cuanto menos impactantes en nuestro basket.     

Dusko, decapitado.

 A principios de la pasada semana y después de una abultada victoria (73-52) en el Centro Insular de Gran Canaria (por mucho que estemos hablando de una de las canchas más complicadas de la Liga Endesa, recordemos que de cuatro partidos como locales, tres de los visitantes no han sido capaces de llegar a los 60 puntos) y con un balance muy negativo de 1-6, el Fuenlabrada destituía a Porfirio Fisac como técnico del primer equipo. Recordemos que Porfi se convirtió en el entrenador revelación de nuestro baloncesto hace dos temporadas llevando al Blancos de Rueda Valladolid a ser nada menos que cabeza de serie de la Copa del Rey. Repitió hazaña la pasada temporada (no como cabeza de serie, lo cual ya hubiera sido casi paranormal) ya en el banquillo fuenlabreño, metiendo a los madrileños en Copa a pesar de la lesión de Saer Sené, y sobre todo de la "fuga" de su gran referente Gustavo Ayón a la NBA a pocas semanas del inicio de la competición. Dos éxitos consecutivos no pueden ser fruto de la casualidad. Porfirio sabe de esto. Su cese no creo que suponga ninguna garantía (más bien al contrario) de salvación para los del sur de Madrid. En su lugar llega un Trifón Poch que ya casi consigue el milagro de la salvación con el Estudiantes el pasado curso, y ahora buscará levantar el ánimo del maltrecho equipo fuenlabreño. Su debut desde luego no ha pintado nada mal, siendo capaz de remontar en la segunda parte un marcador adverso contra nada menos que el actual campeón, y cayendo en el último cuarto ante la inspiración de Juan Carlos Navarro. Pero no nos engañemos. Siguen siendo claros candidatos al descenso a menos que haya algún refuerzo, sobre todo interior (a pesar del partidazo de Charles García ayer) El problema para que lleguen esos refuerzos es el de siempre: dinero. El Barcelona con su trabajada victoria se mantiene en el grupeto de equipos con cinco triunfos, al acecho de los primeros puestos. Una derrota en Fuenlabrada dejando a los de Pascual con un balance 4-4 a estas alturas hubiera sido un cataclismo inesperado, y aún así, bien pudo suceder. 

Más sorprendente aún resulta la fulminante decapitación ayer tarde de Dusko Ivanovic a la conclusión del partido entre Baskonia y Blusens Monbus. Por mucho que no rueden bien las cosas por la capital alavesa, el entrenador montenegrino me parecía uno de esos hombres de baloncesto que había encontrado definitivamente su sitio y su identidad en el ahora llamado Caja Laboral y cuyo crédito y autoridad estaba fuera de toda duda. Dicho de otro modo, Ivanovic parecía un tipo que dejaría el Baskonia cuando él lo desease, no cuando le diesen la patada. Los más veteranos (es decir, los de mi quinta), seguro que recuerdan aquel Ivanovic jugador de la Jugoplastika de Split. Escolta tirador que parecía el padre de aquel bisoño y talentoso equipo, un plantel irrepetible en el que destacaban los jóvenes talentos Dino Radja y sobre todo el grandísimo Toni Kukoc. Ya pasados los 30 años, formar parte de aquel mítico equipo permitió a Dusko ganar dos copas de Europa antes de su retirada. Dados su carácter y personalidad, parecía claro que su futuro seguiría ligado al baloncesto como primer entrenador. Sus comienzos fueron discretos, hasta su llegada al banquillo baskonista, donde comenzó una particular historia de amor con el club alavés rota de manera abrupta en la tarde de ayer. Una liga y dos copas del rey (además de distintas presencias en la Final Four de Euroliga, con dos subcampeonatos continentales) durante el primer lustro del nuevo milenio confirmaron que la contratación de Dusko para llevar la nave vitoriana había sido un acierto. Tanto fue así que no tardó en ponerse en el punto de mira de clubes aún más poderosos. Con su ex –compañero Zoran Savic en los despachos blaugranas, Dusko fue la apuesta barcelonista para reverdecer viejos laureles en un equipo que se había pegado un sonoro batacazo la anterior temporada (cuarto finalista en liga) Su trayectoria culé se saldó únicamente con el título de Copa en 2007 frente al Real Madrid de Plaza, que se tomaría cumplida venganza en la final por el cetro liguero. Ni su propuesta de juego ni su personalidad parecieron calar en el Palau, los malos resultados y los enfrentamientos públicos con Savic dieron con el montenegrino en la calle. Un cese celebrado a buen seguro en el despacho de Josean Querejeta, a quien no le tembló el pulso para deshacerse de Neven Spahija (a pesar de que el croata había conquistado el título liguero, llegado a la final de Copa y a la Final Four europea) y traer de nuevo a Dusko a casa. En las oficinas baskonistas lo tenían claro, Ivanovic era el entrenador ideal para el club. No podía haber otro. 

Y comenzó la II Era Ivanovic en Vitoria. Sin el poderío económico de sus primeros años, aguantando la pujanza de unos Barcelona y Real Madrid empeñados en volver a ser los grandes dominadores, y con la marcha de grandes referentes como Pablo Prigioni (por dos veces, primero al Real Madrid, luego a la NBA), Tiago Splitter o Mirza Teletovic, Ivanovic ha seguido manteniendo al Baskonia entre los grandes de nuestro baloncesto. Una Copa en 2009 y la Liga en 2010 contra todo pronóstico frente al Barcelona campeón de Europa de Ricky Rubio confirmaban que Dusko no había perdido el pulso para el banquillo vitoriano. La pasada temporada, y el comienzo de esta, no han sido todo lo satisfactorios que la afición desearía, pero hay que tener en cuenta todos los problemas físicos con los que ha tenido que lidiar Dusko en los últimos tiempos, incapaz de tener su plantilla al 100% en casi ningún momento. Es cierto que la situación en Euroliga, con una sola victoria en 6 partidos es ciertamente preocupante, pero si nos atenemos al calendario de Liga Endesa, con enfrentamientos ante Real Madrid, Barcelona y Valencia de manera consecutiva, creo que su 5-3 actual (similar a Barcelona o Unicaja, por citar a otros dos grandes) no debiera parecer tan alarmante. El mismo balance presenta el Blusens Monbus de Moncho Fernández, quien sin querer se ha convertido en verdugo de todo un referente de los banquillos ACB como Dusko Ivanovic. Personalmente me va a resultar extraño mirar al banquillo baskonista y no ver al viejo cascarrabias de Dusko pegándoles cuatro voces a los árbitros (y porque no decirlo, también vamos a echar de menos el ver a su hija celebrando alborozada los éxitos de su padre)   
Where have all the good times gone?

 Otro equipo que sigue sorprendiendo a propios y extraños es el Blancos de Rueda Valladolid. También con 5-3, no le pierde la cara a los puestos nobles de la tabla. Sinanovic, Hunter, Tripkovic… y ahora se suma a la fiesta el base Alex Renfroe. 18 puntos, 9 asistencias y 3 rebotes en una actuación para enmarcar y que sume aún más al Lagun Aro de Sito Alonso en un particular abismo del que no se adivina salida. La paciencia con la estrella Qyntel Woods parece a punto de llegar a su límite (2 de 10 en tiros de campo en Valladolid) Ya escribimos sobre este jugador que dados sus antecedentes, lo mismo podíamos estar hablando de un potencial MVP de la liga regular como de un jugador cortado al primer mes de competición. Con el Caja Laboral descabezado y el Lagun Aro en los infiernos de la clasificación, el Gescrap Bilbao parece en estos momentos el equipo euskaldun más seguro, tirando de veteranos como Roger Grimau o Alex Mumbrú para doblegar a un Fiatc Joventut que en estos momentos no sufre ni de frío ni de calor (balance 4-4) Los de Katsikaris cierran el terceto de equipos con 6 victorias, en compañía del Valencia Basket y de un magnífico Herbalife Gran Canaria. Los de Pedro Martínez vencieron al UCAM Murcia en un partidazo de los que hacen afición, prórroga incluida, con dos canastones finales del base Tomás Bellas, el último una “bomba” de exquisita factura. Precisamente la pasada semana alabábamos la gran temporada canaria y avisábamos que todavía faltaba por ver al mejor Ryan Toolson. Bien, pues ya lo hemos visto. MVP de la jornada con 29 puntos y 33 de valoración. En la estela de Jaycee Carroll y sus dos maravillosos años en la isla. 

El Valencia de Perasovic por su parte sufrió horrores para mantenerse en la zona noble de la tabla tras su visita a Tenerife. Durante gran parte los locales mandaron y Rafa Martínez tuvo que tirar de galones. Vitor Faverani fue baja (con el consiguiente disgusto de quien esto escribe y sus posibilidades en el Supermanager ACB) y se perderá algunas jornadas más. El equipo de La Laguna por su parte encabeza el grupeto de equipos con una sola victoria, pero aún así dando buena imagen y con la presión justa, ya que nadie olvide que hablamos de un recién ascendido. Me temo que no se puede decir lo mismo del Cajasol de Aito García Reneses. Club histórico (no olvidemos que hablamos del antiguo Caja San Fernando) y nunca descendido, lo de esta temporada tiene tintes pesadillescos para la afición sevillana. No me cabe la menor duda de que si el inquilino de ese banquillo no tuviera un nombre con tanto peso en nuestro baloncesto como el de don Alejandro ya hacía tiempo que estaría protagonizando su propia versión de “Los lunes al sol”. De igual modo tampoco tengo duda de que difícilmente podemos acusar al técnico madrileño de máximo responsable de la situación. La plantilla es demasiado joven e inexperta (aspecto con el que por otro lado Aito supo lidiar muy bien en los últimos años en su excepcional etapa al frente del Joventut) y el vacío dejado por jugadores como Calloway, Urtasun o Paul Davis, es simplemente imposible de llenar. Aún así actuaciones como la de este fin de semana en Zaragoza, cayendo derrotados por 31 puntos y siendo capaces de anotar tan sólo 55, obligan a una profunda reflexión dentro de ese equipo empezando por el propio Aito. Parece que los sevillanos han decidido caminar esta temporada por la ACB sin romper ni un solo huevo, y así jamás les podrá salir la tortilla. Los maños de José Luís Abós se manejan en una meritoria y plácida sexta plaza dentro de ese numeroso grupo de equipos con balance 5-3.
Don Alejandro, en los infiernos.

Justo una posición por debajo del equipo zaragozano encontramos a un Estudiantes que sigue siendo uno de los equipos de moda de la presente temporada, y no es para menos. Baste decir que es el segundo equipo en anotación de la liga (por detrás, como no, del Madrid de Laso) con exactamente 83 puntos anotados por partido. La última víctima de su buen hacer ofensivo ha sido el Unicaja de Repesa que ve frenada su progresión y aparece en novena posición fuera de los puestos de Copa. Eso sí, su balance, lo han adivinado: 5-3 (y es que hablamos de siete equipos actualmente presentando tales números) 

Y para el final hemos dejado lo que pasó en Manresa, el partido que cerró la jornada. Otro histórico en serios apuros. El Assignia cierra la tabla sin conocer todavía la victoria, pero ofreciendo buena batalla y animándose a seguir el ritmo ofensivo (97 puntos) del Real Madrid. Trepidante partido para cerrar el fin de semana. No voy a insistir sobre el buen hacer de Pablo Laso al frente del banquillo blanco esta temporada para no ganarme (más aún) la ira del resto de aficiones, y peor todavía, las de una parte de la afición blanca que abiertamente confiesa su animadversión hacia nuestro entrenador y hacia este proyecto. En su ceguera llevan su pecado, y en su pecado la penitencia de no poder disfrutar como enanos, como cuando empezamos a seguir este deporte en los 80, del espectáculo del Real Madrid 2012-13. Sólo les pido que echen un vistazo a las líneas y párrafos de arriba, a las cabezas decapitadas de entrenadores, a las aficiones envueltas en sus particulares infiernos, y al resto de grandes de nuestro baloncesto que siguen tocando teclas hasta encontrar su mejor manera de funcionar. Después miren el impoluto y majestuoso 8-0 con el que el Real Madrid corona la clasificación adornados con 90,5 puntos anotados por encuentro. Si con todo eso son incapaces de ser felices con nuestro equipo, quizás se han equivocado de equipo, o puede que hasta de deporte.   

EL QUINTETO DE LA JORNADA:

 ALEX RENFROE (BLANCOS DE RUEDA) 18 ptos, 9 asists, 4 robos y 3 rebotes. 25 valoración.
RYAN TOOLSON (HERBALIFE GRAN CANARIA) 29 ptos, 5 asists, 3 robos. 33 valoración.
RUDY FERNÁNDEZ (REAL MADRID) 18 ptos, 3 asists, 2 robos. 20 valoración.
MARCUS LEWIS (UCAM MURCIA) 23 ptos, 6 rebs. 29 valoración.
SALAH MEJRI (2) (BLUSENS MONBUS) 21 ptos, 6 rebs, 2 tapones. 21 valoración.   

ENTRENADOR:

MONCHO FERNÁNDEZ (2) (BLUSENS MONBUS) 
La vida de Ryan


 EL QUINTETO DE LA TEMPORADA 

ALBERT OLIVER (5) (FIATC JOVENTUT) 11.1 ptos, 3.9 asists, 3 rebs p.p. 14.5 valoración.
SERGIO LLULL (2) (REAL MADRID) 12.8 ptos, 5.2 asists, 1.5 rebs p.p. 18.3 valoración.
TARIQ KIRKSAY (6) (ASEFA ESTUDIANTES) 12.1 ptos, 6.5 rebs y 2.9 asists p.p. 18.9 valoración.
NIKOLA MIROTIC (5) (REAL MADRID) 14.4 ptos, 6.2 rebs p.p.   18.8 valoración.
LEVON KENDALL (6) (BLUSENS MONBUS) 16 ptos, 6.2 rebs y 1.9 asists p.p.   18.6 valoración. 


ENTRENADOR

PABLO LASO (3) REAL MADRID