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martes, 16 de septiembre de 2014

HEGEMONIA



Top of the world


Estados Unidos conquista el Mundial 2014 por aplastamiento. Es su segundo campeonato de este calibre que obtiene de manera consecutiva, y su quinto en general, igualando en lo más alto con la extinta Yugoslavia. Sin restar ningún mérito al baloncesto de la Europa del Este, la realidad es que si Estados Unidos hubiera decidido llevar sus mejores jugadores NBA a estos torneos desde antes de 1992, muy pocos mundiales se les podrían haber escapado. Hay dos puntos de inflexión en la historia del baloncesto moderno a nivel de selecciones en lo referente al poder hegemónico del país que inventó este deporte. En 1988 la Unión Soviética de Arvydas Sabonis derrota a los Estados Unidos de David Robinson en los Juegos Olímpicos de Seul en semifinales. Además del “Almirante” de los Spurs, aquella selección entrenada por John Thompson contaba en sus filas con jugadores como Dan Majerle, Danny Manning, Hersey Hawkins, Mitch Richmond o Stacey Augmon. Una excelente camada de universitarios, como demostrarían posteriormente en sus carreras NBA, pero no suficiente para derrotar a su némesis soviética. Aquello dolió mucho en el baloncesto yanqui, tratándose de una derrota en la única competición internacional a la que realmente daban valor, y más siendo a manos del “enemigo” comunista. Algo debía cambiar en unos Estados Unidos que veían con recelo el crecimiento europeo, potenciado aún más dos años después en el Mundial de 1990 disputado en Grecia, donde volvieron a acudir con universitarios entrenados por el ya legendario Coach K. Esta vez fue la Yugoslavia de Drazen Petrovic, Divac, Kukoc y Paspalj quien les pasó por encima en semifinales, y peor todavía fue verles sufrir sobremanera para llevarse el bronce ante Puerto Rico, a pesar de que entre aquellos universitarios se encontraban jugadores del calibre de Alonzo Mourning, Christian Laettner, Kenny Anderson, Billy Owens o Doug Smith. Pero aquello no sólo no era suficiente contra los Petrovic o Sabonis de la época, si no que les hacía sensiblemente inferiores. La contundente respuesta, para deleite de los aficionados llegó en los Juegos de 1992 con la mayor reunión de estrellas que un combinado nacional haya reunido jamás (¿hace falta recordarlos?, Jordan, Bird, “Magic”, Pippen, Ewing, Stockton, Malone, Robinson, Barkley…), por cierto, en el banquillo, como asistente de Chuck Daly estaba un tal Mike  Krzyzewski.  


Coach K, a la vera del gran Chuck Daly


El siguiente punto de inflexión nos lleva a 2006, año en el que España se proclama por vez primera campeona del mundo en Japón. Contra todo pronóstico, en la gran final, su rival no es Estados Unidos, si no Grecia, quienes habían dado buena cuenta de la selección de Krzyzewski en semifinales. Visto el roster del que disponía Coach K, la cosa era para ponerse a temblar: Wade, Bosh, LeBron, Anthony, Howard, Joe Johnson, Paul, Brand… independientemente de que algunos jugadores no tuvieran la madurez que poseen ocho años después, hay que admitir que era una constelación de estrellas que debiera haber asegurado el oro para los norteamericanos. No fue así, y dado que la calidad de los jugadores era indiscutible, había que buscar otros factores que explicasen el fracaso de la selección de las barras y estrellas. Palabras clave como “actitud”, “compromiso”, “trabajo” y “preparación”, se hicieron comunes en el ideario del nuevo proyecto USA que a pesar del batacazo seguiría contando, en lo humano, con los dos mismos pilares que habían fracasado en Japón: Jerry Colangelo en los despachos como presidente federativo y Mike Krzyzewski en los banquillos como entrenador y seleccionador. A partir de ahí no ha habido tregua. 63 victorias consecutivas (un total de 75 sobre 76 con Coach K y Colangelo al frente, la única derrota la mencionada frente a Grecia) y lógicamente el oro en cualquier torneo que hayan competido. Sólo una magistral España en los Juegos Olímpicos de 2008 y 2012 hizo tambalear brevemente los cimientos de la hegemonía estadounidense. En esta ocasión no ha habido dudas ni el mínimo lugar para la sorpresa, pese a que hasta 17 jugadores, por motivos de diversa índole, han tenido que ser descartados de los planes iniciales de Coach K. El Mundial 2014 por tanto deja una verdad incontestable por mucho que duela a algunos presuntos “puristas” de este deporte: el baloncesto norteamericano es el mejor del mundo. Puristas que desprecian el juego yanqui argumentando boutades como que lo basan en el físico (algo semejante a atacar a Usain Bolt por tener buenas piernas), o afirmaciones que demuestran su desconocimiento cuando aseguran que en el baloncesto estadounidense no importa la táctica (cuando prácticamente cualquier sistema utilizado por entrenadores europeos ha sido parido previamente en los banquillos yanquis) Que el baloncesto fuera de las fronteras estadounidenses ha crecido de nivel y se ha acercado a los padres de este juego, es una realidad desde que Drazen Petrovic y Arvydas Sabonis les sacaron los colores a sus mejores jugadores de la NCAA, pero que por calidad, potencial e infraestructura Estados Unidos sigue siendo el gigante hegemónico de este deporte, es igualmente otra realidad indiscutible. 

Estados Unidos se lleva este oro además como las grandes selecciones, jugando de menos a más durante el torneo, y dando su mejor versión según se acercaban los compromisos más importantes y los focos prestaban más atención. Si en la primera fase era el juego interior su gran sustento, ante la pasividad de unos exteriores jugando a medio gas, a medida que han ido pasando las eliminatorias hemos asistido a auténticos clinics de tiro y baloncesto ofensivo, destacando el oficiado por Kyrie Irving en la final con su demoledor 6 de 6 en triples (lo que le valió ser elegido MVP del torneo, de manera injusta en nuestra opinión pues en el global del torneo compañeros suyos como James Harden o Kenneth Faried han mantenido una mayor regularidad) Su rival en la final, una meritoria Serbia, jugó unos primeros minutos asombrosos que les llevaron a ponerse 7-15 en el marcador mediando el primer cuarto. Serbia anotaba a velocidad de vértigo con un Teodosic jugando vertical y encontrando siempre compañeros libres de marca en busca del aro. Estados Unidos, lejos de descomponerse, entró en la dinámica del juego rápido y a base de puro “run and gun” le dio la vuelta al marcador. Fue muy sencillo. Subir la bola y tirar. Y meterla, claro. Habrá quien diga que eso no es baloncesto y prefiera complicadísimas jugadas agotando el tiempo de posesión, pero fue una delicia ver a los de Krzyzewski dejarnos esta exhibición de juego de ritmo alto. 

La final no tuvo historia, pero justo es reconocer el torneo de la Serbia de Sasha Djordjevic. Ofrecieron parte del mejor baloncesto del torneo frente a Grecia y Brasil, además de su espectacular primera parte ante Francia. Los galos a punto estuvieron de remontar en el segundo tiempo con un estratosférico Batum (35 puntos), ¡vaya mundial el suyo! Y es que al swingman de los Blazers aún le quedó pólvora para con 27 puntos ayudar a su equipo a ser bronce frente a la Lituania de un magnífico Valanciunas en otro auténtico partidazo en el que los de Kazlaukas mandaron pero en esta ocasión los de Collet si culminaron la remontada que no pudieron culminar frente a Serbia. Lituania, como era de esperar, no tuvo opciones en semifinales frente a Estados Unidos, por lo que se van del torneo con dos derrotas consecutivas, pero han hecho un gran campeonato.     


Irving dio un recital


El balance general del torneo, en nuestra opinión, es bastante positivo. Ha habido grandes partidos (los citados de Serbia, la pelea por el bronce, los seis primeros partidos de España, la primera fase de Grecia, y por supuesto, todo el recorrido de Estados Unidos, nos han dejado momentos de gran baloncesto) y muchas de las grandes estrellas han dejado su mejor versión mientras sus selecciones han seguido vivas en el torneo (Teodosic, Pau Gasol, Scola, Valanciunas, Bjelica, Batum, Diaw, Valanciunas, Goran Dragic… con los yanquis como caso aparte) De modo que creemos que ha sido un buen Mundial, que por otro lado siempre recordaremos con amargura por el fracaso español en cuartos de final, siendo la gran decepción del torneo junto a Brasil. La organización ha elegido como cinco ideal a Teodosic, Irving, Batum, Pau Gasol y Faried como mejor quinteto del torneo. Todos ellos han destacado, pero nosotros hemos realizado otra selección, escogiendo únicamente jugadores que hayan jugado todo el torneo (pertenecientes, por tanto, a los cuatro equipos semifinalistas) y atendiendo a la valoración (eficiencia, en este caso) media en el campeonato.    



Francia, el bronce más trabajado.



EL QUINTETO DEL MUNDIAL: 


KYRIE IRVING (USA)  12.1 ptos, 2.6 rebs, 3.6 asists, 1.9 robos. 60.9% en T3 14.7 Eficiencia por partido. 

JAMES HARDEN (USA) 14.2 ptos, 2.8 rebs, 3.8 asists, 2.1 robos. 15.8 Ef. p.p.

NEMANJA BJELICA (SERBIA) 11.9 ptos, 6.9 rebs, 2.8 asists. 15.1 Ef. p.p.

KENNETH FARIED (USA) 12.4 ptos, 7.8 rebs 63.7% en TC. 17.8 Ef. p.p.

JONAS VALANCIUNAS (LITUANIA) 14.4 ptos, 8.4 rebs, 1 tap., 69.6% en TC.
19.8 Eficiencia por partido. 


ENTRENADOR: 

Ex aequo: Mike Krzyzewski y Alexandar Djordjevic 


jueves, 11 de septiembre de 2014

LA DEBACLE ESPAÑOLA Y EL RESTO DE LOS CUARTOS





Naufragio




Lituania tuvo el honor de convertirse en la primera selección semifinalista del Mundial 2014. Ejemplar una vez más lo del baloncesto lituano en lo referente a selecciones. Da igual las bajas, los percances, o las lesiones (su titularísimo base Kalnietis se fracturó la clavícula en vísperas de comenzar el campeonato), siempre están ahí y les vemos luchando por las medallas. Nos alegramos mucho por un país que reverencia y honra el baloncesto y por un entrenador veterano como Kazlaukas que nunca ha renunciado al buen juego a pesar de que veía como contemporáneos suyos obtenían más éxitos a base de anular más que crear. Siempre es bueno que Lituania esté ahí. Es cierto que su camino hasta semifinales no ha sido excesivamente duro (la diferencia de calidad y dureza entre el lado de cuadro de España y el de Estados Unidos es manifiesta), pero la realidad es que sólo han perdido un partido (contra Australia) y han contado los otros seis por convincentes victorias. Turquía sólo mandó en el primer cuarto (13-18), para asistir posteriormente a la exhibición de tiro lituana, con 10 triples de 19 intentos, destacando Seibutis (3 de 3), Pocius (3 de 5), y Darjus Lavrinovic (3 de 4) Si a eso le sumas a uno de los mejores pívots del torneo (12 puntos y 13 rebotes para Valanciunas), es fácil comprender que la selección cuya federación preside el gran Arvydas Sabonis sea una de las cuatro supervivientes a estas alturas del campeonato. El buen partido de los interiores turcos (entre Asik y Gonlum sumaron 24 puntos y 19 rebotes) no sirvió. Esta vez Preldzic no apareció con sus triples salvadores (0 de 4 desde la letal distancia) 

El rival lituano en semifinales será, como era previsible, Estados Unidos. La selección de Coach K suma y sigue y Eslovenia apenas inquietó hasta comenzado el tercer cuarto. En cuanto bajaron un poco los brazos y el cansancio comenzó a hacer mella fue coser y cantar para quienes siguen siendo los favoritos al oro. La superioridad en aspectos como el rebote o la velocidad para ejecutar transiciones a ambos lados de la cancha es tan brutal que los norteamericanos se pueden permitir el lujo de no comenzar atinados (llegaron a estar en un 22% en el tiro en el primer cuarto), gracias a su capacidad para tener segundas, terceras y hasta cuartas opciones en el partido. Son un rodillo y sólo una España en su mejor versión hubiera podido parecer capaz de tener opciones de arrebatarles el oro.  A falta de seis minutos para el final del partido frente a Eslovenia ya llevaban el centenar de puntos... y sin tener su mejor día en el tiro. La selección de Jure Zdvoc (quien fuera brillante base de larga carrera en la selección yugoslava entre finales de los 80 y los 90) se va dejando buena imagen, a pesar de la paliza final. Hay que recordar sus bajas en el juego interior (Erazem Lorbek, Mirza Begic) Sinceramente, creo que han dado un paso adelante respecto a la tediosa etapa de Bozidar Maljkovic.


Los States, lanzados.




 De menos a más. Así se escribe la historia de Serbia en este campeonato. Del equipo duditativo de la primera fase, que no sabía cerrar partidos ante Francia, competir ante España, o soportar la salida en tromba de Brasil, a la apisonadora actual que ha barrido de la pista a Grecia y Brasil media un abismo... y sólo ha pasado una semana. Sasha Djordjevic, quien lo fuera todo como jugador, aprende rápido como entrenador. Logró maniatar desde el comienzo a un equipo americano que jamás estuvo cómodo en la pista, alcanzando su mayor cota de frustración cuando 9 abajo Splitter y Viera se deshacían en protestas arbitrales. El resultado fueron dos técnicas que definitivamente dejaron a los brasileños, claros candidatos a medalla, fuera de las semifinales. Serbia se acabó paseando entre el delirio y el éxtasis para acabar dejando la diferencia en nada menos que 28 puntos. Sorpresa en el Palacio de Los Deportes para abrir la tarde… por desgracia no sería la única. 

Y aquí llegamos al punto del que no nos gustaría tener que hablar en este blog. La dolorosa derrota de nuestra selección frente a la Francia de Vincent Collet. Un tropiezo inesperado, de esos que pareces tentado a soltar el tópico “no me puedo explicar lo que ha pasado”, y sin embargo es muy fácil de explicar con sólo haber visto el partido. Los galos fueron muy superiores en aspectos cruciales del juego (especialmente el rebote, 50 por 28 para Francia), llevaron el partido a su terreno (cosa que podíamos esperar, pero ante la que no supimos reaccionar… incluyendo la agresión de Pietrus a Llull que nos enfrió en un momento en el que parecíamos encontrarnos por fin en el partido) y nos ganaron en justa medida. En un partido feo, bronco y embarullado, jamás atisbamos nuestro juego. Nunca hemos atacado a nuestro seleccionador, porque los seis partidos anteriores fueron extraordinarios, y hoy, sin querer ser ventajistas, tenemos que ser realistas. Anoche demostró su incapacidad para manejar un equipo de este calibre. Resulta incomprensible la ausencia de Felipe Reyes (ni un segundo en pista) en un partido en el que la sangría bajo tableros era espectacular. En un choque trabado que se había convertido en una guerra de guerrillas nadie sabe moverse mejor que el corajudo ala-pívot cordobés, como bien saben los aficionados madridistas que tantas veces han visto a su capitán salir al rescate desde el banquillo en los momentos más complicados (y precisamente por eso hablamos de un tipo que ayer hubiera incendiado las gradas del Palacio con su sola salida a pista… hasta en eso tuvo poca vista Orenga) En general asistimos a una selección española absolutamente irreconocible, con algunos de nuestros jugadores en la peor versión que podamos recordar. Especialmente un Marc Gasol totalmente ausente del partido y con la mente puesta en su reciente paternidad. Un desastre a ambos lados de la cancha, con la complacencia de su entrenador incapaz de atreverse a prescindir de sus servicios simplemente por ser uno de los pesos pesados del grupo. La selección de tiro de figuras como Rudy, Llull, o Sergio Rodríguez, no sólo fue mala, si no que dejó al descubierto el carácter individualista de estos jugadores en momentos en los que debíamos remar como un solo hombre. Incomprensible la actuación de Ibaka, quien se había cansado de pedir un papel más preponderante en esta selección y cuando necesitábamos de su paso adelante jugó atenazado por un miedo impropio de un jugador que ha sido finalista de la NBA. Un Ricky Rubio que estaba haciendo el mejor campeonato que le podíamos recordar con la camiseta nacional perdió inexplicablemente su agresividad habitual. Y al frente de todo esto un Orenga incapaz de cambiar la actitud de jugadores clave, o al menos intentar pulsar otras teclas. Con todo este nivel de despropósitos la selección recurrió a su argumento más clásico: Pau y Navarro. El primero, aún con sus problemas físicos, fue el bastión que permitió que tuviéramos opciones hasta prácticamente el último minuto. El segundo, realmente sin estar a su mejor nivel. Pero fueron nuestro único argumento válido. Para mañana se espera comparecencia del presidente de la FEB, José Luís Saez, en la que clarificará el futuro inmediato de la selección absoluta. Evidentemente todo parece indicar que Orenga no seguirá, y debería haber cierto toque de atención sobre el modelo de gestión del equipo. Sabido es que en este grupo de jugadores ha habido “autogestión”. No nos parece mal. Los resultados y los veranos plagados de éxitos están ahí. Son jugadores que necesitan cierta libertad y sentirse cómodos. No podemos ser tan hipócritas para cuando las cosas salen bien hablar del buen rollo de un grupo de colegas que juegan a la pocha, y cuando salen mal poner el grito en el cielo y pedir que les impongan mano dura y látigo. Equilibrio. Es bueno que sigan sintiéndose cómodos, como una pandilla de amigos que se reúnen todos los veranos para disfrutar con lo mejor que saben hacer, pero no pueden permitirse bochornos como el de ver a jugadores totalmente desconectados de lo que supone jugarse un pase a semifinales dilapidar minutos en cancha simplemente por ser vacas sagradas de este grupo. Afortunadamente en España hay una magnífica nómina de jóvenes (o no tan jóvenes) entrenadores que en ACB han demostrado su capacidad y que podrían llevar las riendas de la selección con éxito. No hay más que mirar al banquillo de España para ver a Sito Alonso, o pensar en Joan Plaza, quien con su descaro habitual nunca ha ocultado su lícito deseo de ser seleccionador nacional. Dejamos dos nombres como podríamos dar muchos otros (Laso, Pascual, Maldonado, Pedro Martínez, Moncho Fernández… o José Luís Abós, a quien aprovechamos para insuflarle toda la fuerza y ánimo posibles en estos momentos trascendentales de su vida) Para ello, evidentemente, la ACB debe cambiar su norma por la que impide a cualquiera de sus primeros entrenadores ser seleccionador nacional absoluto.  


Marc no estuvo.


No hay que perder el tiempo en lamentaciones, ni regodearse en la derrota (sólo diré que esta es una de las mayores tragedias baloncestísticas de nuestra selección que pueda recordar…más incluso que el “angolazo” del 92, ya que aquella selección iba cuesta abajo y apuntaba a estado de descomposición… mientras que en ésta las expectativas eran las máximas que nunca habíamos tenido), hay que empezar a pensar en el próximo Europeo que sólo otorga dos plazas directas para los Juegos Olímpicos. Hemos perdido todos, y no vamos a malgastar tinta ni fuerzas en más linchamientos cuando como digo hemos perdido absolutamente todos los que de alguna u otra manera nos sentimos ligados a este deporte. Y no sólo como aficionados españoles, ya que la victoria de una selección que plantea sus partidos a ganar metiendo 60 puntos siempre es una mala noticia para este deporte (pero por otro lado es totalmente lícito, y hay que reconocer el enorme mérito de Collet para con una Francia tan disminuida colarse en unas semifinales que muy pocos hubieran pronosticado para los “bleus”) 

El Mundial sigue, Estados Unidos-Lituania y Francia-Serbia lucharán por estar en la gran final. Tragaremos saliva y se lo contaremos. 


EL QUINTETO DE CUARTOS DE FINAL: 

THOMAS HEURTEL (FRANCIA) 13 puntos y 4 asistencias
MILOS TEODOSIC (SERBIA) 23 puntos, 3 rebotes y 4 asistencias.
KLAY THOMPSON (USA) 20 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias y 2 robos.
KENNETH FARIED (USA) 14 puntos y 10 rebotes.
JONAS VALANCIUNAS (LITUANIA) 12 puntos y 13 rebotes. 

ENTRENADOR: 

VINCENT COLLET (FRANCIA)


EL QUINTETO DEL MUNDIAL: 

GORAN DRAGIC (ESLOVENIA) 16 puntos, 2.9 rebotes y 4.3 asistencias por part.
JAMES HARDEN (USA) 12.7 puntos, 2.9 rebotes y 3.9 rebotes por partido.
KENNETH FARIED (USA) 13 puntos y 8.1 rebotes por partido.
PAU GASOL (ESPAÑA) 20 puntos, 5.9 rebotes y 1.4 asistencias por partido.
JONAS VALANCIUNAS (LITUANIA) 12.9 puntos, 8.6 rebotes y 2 asistencias p.p.

ENTRENADOR: 


VINCENT COLLET (FRANCIA)   

lunes, 8 de septiembre de 2014

MUNDIAL 2014: OCTAVOS DE FINAL



Raulzinho, héroe brasileño en octavos.


Ya tenemos cuartofinalistas del Mundial 2014, después de un magnífico fin de semana de puro baloncesto, con ocho partidos, algunos de ellos partidazos, mucha emoción e igualdad en algunos casos, desenlaces sorprendentes, y un gran ambiente en las calles y pabellones de Madrid y Barcelona, con bancadas ilustres como la argentina y lituana, siempre fieles a sus combinados nacionales. Hay que destacar que de los ocho supervivientes en este torneo cuatro son del grupo A, nuestro grupo. Es decir, han ganado todos los que se clasificaron con nosotros. ¿Alguien dudaba que teníamos el grupo más fuerte? De esos cuatro sólo quedarán dos, ya que nos volvemos a enfrentar entre nosotros. Por continentes Europa domina, llevando seis representantes al siguiente cruce, y América se queda con dos.

Estados Unidos hacía los honores de abrir los octavos con su duelo frente a México. Como era previsible el partido no tuvo demasiada historia y los hombres de Coach K dominaron desde el principio para resolver por un nada escandaloso 86-63. En un combinado USA donde estaban destacando sobremanera sus jugadores interiores, el choque de octavos sirvió para ver la mejor versión de Stephen Curry, letal con 20 puntos y 6 triples de 9 intentos. El base de los Warriors afina la muñeca de cara a las citas más exigentes. Gustavo Ayón opuso resistencia por parte mejicana, con 25 puntos y 8 rebotes. El pívot se despide del Mundial sin saber todavía donde jugará la próxima temporada, extraña situación para un jugador de su categoría. 

Francia-Croacia se presentaba como uno de los duelos más inciertos y de pronóstico más complicado de octavos de final. Comenzaba bien el partido para los croatas, desarrollándose al gusto de Repesa. Baja anotación y partido bronco. Poco a poco se fue imponiendo la inteligencia táctica de los galos, representada en un jugador como Boris Diaw, repartiendo juego más que ningún base. El jugador de los Spurs es una estrella generosa que sabe estar en un segundo plano pero es fundamental para su equipo. Sin grandes alardes los franceses fueron remontando y abriendo brecha en el marcador ante un conjunto croata romo en ataque. Un mate de Batum ponía un 46-30 a punto de cerrar el tercer cuarto que parecía definitivo. Los de Repesa apenas anotaban a punto por minuto, y los de Collet, simplemente con oficio, buena circulación de balón, y defensa para intentar algún que otro contraataque, parecían sentenciar el choque. Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, cuando los croatas se vieron fuera del partido y del torneo renunciaron al corsé táctico impuesto por su entrenador y aceleraron el ritmo del choque, llevándolo a un frenético “run and gun” donde la metralleta de Bogdanovic (acabó con 27 puntos y 6 rebotes) llegó a ajustar el marcador a 66-64 a falta de 52 segundos tras otro de sus triples. Diot se precipitó en el ataque siguiente buscando responder desde el perímetro, pero su fallo no lo aprovechó Croacia, esta vez Bogdanovic erró el tiro y Heurtel y Batum sentenciaron desde los tiros libres tras las habituales faltas del equipo que se ve abajo en el marcador y busca parar el reloj. Un final muy emocionante, en el que tras tres cuartos de pobre calidad en el juego, los minutos finales si nos brindaron un gran espectáculo. 

Eslovenia cumplió los pronósticos ante República Dominicana, pero los americanos no lo pusieron fácil (lo que hubiera sido esta selección con Al Horford) De hecho comenzaron mandando los de Orlando Antigua, neutralizando a un errático Goran Dragic que cometía sus dos primeras faltas personales en apenas medio primer cuarto. Fue su hermano Zoran quien mantuvo al equipo en el partido (18 puntos), hasta que Goran volvió a hacer acto de presencia y llevar el partido a su terreno. En cuanto Eslovenia obtuvo el mando del partido no lo soltó, manteniendo siempre diferencias en torno a la decena de puntos final (Dominicana apretó poniéndose 55-57 a falta de 6 minutos, pero un parcial de 2-10 definitivamente les dejó sin opciones) Eslovenia sigue y se las verá con Estados Unidos en cuartos. 

España cerraba la primera jornada de octavos frente a la revelación Senegal. No hubo partido. A pesar de la generosidad física de los africanos y de ser capaces de aguantar en ataque en los primeros minutos, el combinado de Orenga dio otro recital, basado en una soberbia conexión Ricky-Pau y finalizando con una aportación coral en la que hay que destacar a un Calderón quien definitivamente ha recuperado el tino en el triple (3 de 4 intentos), recordando al jugador que en la NBA lanza por encima de un 40% en la distancia más letal. Hay que felicitar a Senegal, un soplo de aire fresco entre tanto baloncesto previsible, con jóvenes jugadores de formación universitaria estadounidense y representación española en su preparador físico y en su fisioterapeuta. Ojala sigan creciendo. España, por su parte, sigue realizando un baloncesto espectacular, con una circulación de balón magistral y una actitud defensiva encomiable… y con todo ello siguen los palos a Orenga. ¡Esto sólo puede pasar en España!   


Los Gasol siguen de exhibición.


El domingo se abría con una trabajada victoria lituana ante una Nueva Zelanda que nunca le perdió la cara al partido. El equipo de Kazlauskas mandó y fue superior, pero los arreones “kiwis”, de la mano de un excelso Corey Webster (26 puntos), obligaron a Lituania a disponer de la mejor versión de Jonas Valanciunas (22 puntos, 13 rebotes y 3 tapones) Los oceánicos llegaron a empatar en el luminoso a 65 a falta de poco más de dos minutos, pero dos pérdidas de balón consecutivas y el poderío interior lituano en los ataques siguientes les dejan fuera del torneo, a pesar de la incapacidad europea para sentenciar en el tiro libre (muy fallón Pocius) La canasta decisiva, no obstante, vino desde el perímetro, con un triple del nuevo madridista Maciulis, poniendo el 65-72 a falta de un minuto. Lituania sigue, las gradas lo agradecen, y espera Turquía. 

Serbia-Grecia era otro de los platos fuertes de octavos. Los de Katsikaris llegaban imbatidos y los de Djordjevic sólo habían podido ser cuartos en su fase de clasificación (pero eso sí, en el grupo más fuerte) Parecían favoritos los helenos pero con mucho que decir por parte serbia. El partido no decepcionó. El comienzo fue trepidante y con ambos equipos buscando el aro rival con descaro. Un choque nada especulativo. Si Kalinic “posterizaba” a Bourousis, con un mate en sus narices que nos hacía recordar al de Rudy a Dwight Howard en los Juegos de 2008, el griego respondía en la jugada siguiente con un triple. Si Teodosic castigaba desde el perímetro, Zisis contestaba por parte helena. Parecía el mejor partido de octavos, y la duda era si ambos equipos serían capaces de mantener ese nivel de juego durante 40 minutos. La primera parte fue magnífica, con defensas alternando entre individuales y zonales y los ataques imponiéndose en muchas ocasiones, para deleite del espectador. Serbia se fue a los vestuarios con una ligera ventaja en el luminoso (46-42) tras otro mate con tiro adicional del portento físico Kalinic. Nos preguntábamos si ambos conjuntos serían capaces de mantener el alto nivel los 40 minutos, la respuesta serbia fue afirmativa. No les hizo falta ningún parcial descomunal para romper el partido, simplemente no bajaron el ritmo en momento alguno, y Grecia no pudo seguirles. Cualquier minuto sin anotar por parte helena era castigado por los serbios, que con Bogdanovic a la cabeza (finalizó con 21 puntos) era constante en su martilleo al aro rival. Así empezaron a llegar las primeras ventajas serias para los de Djordjevic, entre 7 y 11 puntos, para en el último cuarto acabar paseándose y dejarnos sin emoción el que podría haber sido el mejor choque de esta eliminatoria pero al que le faltó mayor respuesta griega. Los serbios están crecidos y su duelo contra Brasil puede ser de alto voltaje. 

Turquía-Australia era otro choque sin favorito claro, aunque los “boomers” daban la sensación de tener un poquito más en su baloncesto que los otomanos… y desde luego, tardarán tiempo en darse cuenta de la ocasión que han dejado pasar, ya que dominaron prácticamente todo el encuentro pero no supieron rematar a una selección turca aburrida y desangelada, pero con calidad suficiente para darle la vuelta a un marcador como el de ayer. Y es que finalizando el tercer cuarto los aussies llegaban a tener diferencias rondando la decena de puntos, gracias a la inspiración de su base Dellavedova (gran campeonato el suyo) y al trabajo del siempre eficiente Aron Baynes (15 puntos y 7 rebotes), pero no contaban con el factor Preldzic. El jugador de origen bosnio volvió a ser el líder de los suyos, a pesar de su mala primera parte. Preldzic es un jugador total, un “point-forward”, un “all around player”, capaz de dominar todas las facetas del juego y echarse a su selección a la espalda para llevarla a cuartos de final. Un triple suyo ajustó el marcador cerrando el penúltimo acto (46-50) y dos consecutivos en el último minuto ajusticiaron a una Australia que adoleció de falta de experiencia en finales apretados y pagó su juego especulativo en el tramo decisivo (una perdida de balón crucial al agotar tiempo de posesión). Del 59-64 que ponía Dellavedova a falta de 1:02 para la conclusión, al 65-64 definitivo gracias a la muñeca del jugador de Fenerbahce. Vaya final.      


Preldzic, el héroe que vino de Bosnia.


Y para cerrar unos estupendos octavos de final, el derbi sudamericano por excelencia. Un Brasil-Argentina con claro favoritismo para los de Magnano (argentino, por cierto) Los de Lamas pelearon y tuvieron un gran arranque de partido, pese a la incapacidad de Scola, superado por la defensa de Varejao y Splitter, pero apoyados en el buen hacer de su pareja de bases, Prigioni y Campazzo, que veían aro con facilidad. Los argentinos se dieron el gustazo de llevarse el primer cuarto (13-21), pero pronto cambiaría la historia. Magnano buscó equilibrar el partido con tres “bajos” y al igual que Lamas, con dos bases en pista (Larry Taylor y un soberbio Raulzinho Neto, licenciado definitivamente anoche con sus 21 puntos) Brasil lo notó en fluidez ofensiva y ajustó el marcador al 33-36 con el que se llegó al descanso. La segunda parte fue un paseo brasileño, con un Marquinhos Vieria campando a sus anchas y destrozando la defensa argentina. El ex –jugador de New Orleans es el auténtico “factor X” de los de Magnano, y uno de los pocos, quizás el único, aleros altos que de verdad está desequilibrando en el torneo. No merecía Argentina despedirse de este torneo por una diferencia de 20 puntos, pero Brasil demuestra su fortaleza y que, como muchos vaticinaban, tras Estados Unidos y España es el equipo más fuerte de este torneo. Serbia será su rival de cuartos. 


EL QUINTETO DE OCTAVOS:    

RAULZINHO NETO (BRASIL) 21 puntos (9 de 10 en TC), 2 asists y 1 robo.
STEPHEN CURRY (USA) 20 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias y 1 robo.
BOJAN BOGDANOVIC (CROACIA) 27 puntos, 6 rebotes, 1 asist. Y 1 robo.
JONAS VALANCIUNAS (LITUANIA) 22 puntos, 13 rebotes y 3 tapones.
MARC GASOL (ESPAÑA) 9 puntos (100% en TC), 6 rebs, 4 asists y 4 tapones.

ENTRENADOR: 

ALEKSANDER DJORDJEVIC (SERBIA)



EL QUINTETO DEL MUNDIAL: 

GORAN DRAGIC (ESLOVENIA) 16.5 puntos, 2.7 rebotes y 4.3 asistencias p.p.
JAMES HARDEN (USA) 12.5 puntos, 2.5 rebotes y 4 asistencias p.p.
NEMANJA BJELICA (SERBIA) 11.8 puntos, 7.3 rebotes y 1.8 asistencias p.p.
KENNETH FARIED (USA) 12.8 puntos y 7.8 rebotes por partido.
PAU GASOL (ESPAÑA) 20.5 puntos, 5.5 rebotes y 1.5 asistencias p.p.

ENTRENADOR: 


JUÁN ANTONIO ORENGA (ESPAÑA)

viernes, 5 de septiembre de 2014

PRIMERA FASE OVER



Concluida la primera fase del Mundial 2014, hacemos un pequeño resumen de lo que ha sucedido en cada grupo y nuestro mejor quinteto del torneo.



GRUPO A: AL RITMO DE ESPAÑA. 


Implacable. Así se ha mostrado nuestra selección contando sus cinco partidos por contundentes victorias, primero ante las débiles Irán y Egipto, y posteriormente ante combinados del calibre de Brasil, Francia y Serbia. Para ser fieles a nuestra mejor tradición, todo ello acompañado de un injustificado tiroteo a nuestro seleccionador nacional (que si fulanito tiene que jugar más, que si menganito tiene que jugar menos, que si tenemos que meter más balones dentro, o que si tenemos que jugar más exterior) Lo de siempre en este país. La realidad es que hemos hecho una primera fase espectacular, con buena dosificación de minutos (quien tenga dudas que mire la media de minutos de nuestros jugadores), con los hermanos Gasol e Ibaka imperiales, Ricky cogiendo galones, y Navarro afinando la muñeca. Rudy y Llull funcionando como “pegamento” cada vez que están en pista. Grandes sensaciones. Brasil, como se preveía, ha sido el único capaz de seguir nuestra estela, perdiendo ante España por 19 puntos pero ganando el resto de partidos, sufriendo ante Francia, cumpliendo ante Irán, convenciendo ante Serbia, y dando la paliza del campeonato al débil Egipto. Les espera Argentina en cuartos, choque caliente. Los galos han sido terceros, ofreciendo muy buenas sensaciones (recordemos que están sin Parker ni Noah) y competitividad. Les apretaron a los brasileños, remontaron ante Serbia, y cumplieron el trámite de Egipto e Irán (este último con relativos apuros). Croacia será su rival en octavos. Duelo de difícil pronóstico. Serbia obtiene plaza para octavos en cuarto lugar, con sólo dos victorias (previsibles, ante Irán y Egipto) La selección de Djordjevic continúa con su eterna transición sin llegar a ninguna parte. Decepcionantes. Fuera del torneo se quedan Irán y Egipto. Los africanos han sido posiblemente el equipo más débil del campeonato, mientras que el campeón asiático se va con una victoria y buena imagen. A seguir creciendo.   


España va bien.



GRUPO B: GRECIA MANDA, SENEGAL SORPRENDE. 


No se contaba demasiado con esta renovada selección griega, pero de momento es el único equipo invicto junto a Estados Unidos y España. Antetokounmpo deja destellos del enorme jugador que se avecina. Calathes y Papanikolau siguen creciendo en el equipo, y los veteranos Printezis, Bourosis y Zisis tiran del carro. Kaimakoglou, la sorpresa. Selección muy seria. Les espera Serbia en octavos, un duelo con mucho carácter. Croacia ha hecho segunda con tres victorias y dos derrotas, pero dejando muchas dudas. Filipinas les llevó a la prórroga y les metió el susto en el cuerpo. Grecia no les dio opción. Senegal les sacó los colores. Contra Puerto Rico se desquitaron, pero su mejor partido lo hicieron frente Argentina. Rumores de motín en el vestuario frente a su apolillado entrenador Jasmin Repesa. El talento croata necesita más libertad que la que propone su técnico. Una irregular Argentina ha hecho tercera con el mismo balance que los croatas (perdieron su duelo directo) Sufrieron mucho ante Filipinas, pero no dieron opción a la sorprendente Senegal. Bregaron ante Grecia y se exhibieron frente a Puerto Rico. Scola está jugando a su mejor nivel, pero bajan mucho con las rotaciones. La Senegal del NBA Gorgui Dieng da la campanada y con dos victorias (y una prórroga frente a Filipinas) ante Croacia y Puerto Rico se mete en octavos, donde les espera España. Los 18 puntos y 11.4 rebotes por partido del compañero de Ricky Rubio en Minnesota son los principales culpables. Se queda fuera Puerto Rico, que tenía una gran oportunidad de seguir en el torneo estando encuadrada con dos selecciones en principio inferiores como Filipinas y Senegal, y también decimos adiós a la selección liderada por Andray Blatche, quienes como los boricuas se van con una sola victoria, pero metiendo el miedo en el cuerpo a equipos como Croacia o Argentina.   


Dieng, estrella en este mundial.



GRUPO C: ESTADOS UNIDOS SE DIVIERTE. 


Sin problemas para los chicos de Coach K, que han resuelto sus cinco partidos sin apuros, viendo como los rivales les aguantaban uno, dos, o incluso hasta tres cuartos (caso de Turquía) pero al final sucumbían ante la profundidad de banquillo estadounidense. Davis y Faried, los mejores (y alguno hablaba de debilidad en el juego interior) Turquía aprovecha la debilidad del resto del grupo para hacer segundo, pero sufriendo mucho en sus victorias ante Finlandia y Nueva Zelanda, y perdiendo ante Estados Unidos y Ucrania. El triple empate entre Dominicana, Nueva Zelanda y Ucrania, con dos victorias y tres derrotas, deja fuera contra pronóstico a los de Mike Fratello. Pese a tener mejor average general, su derrota por doce puntos ante Nueva Zelanda les ha condenado. Los dominicanos (victorias ante Finlandia y la decisiva, frente a Nueva Zelanda, por trece puntos) son terceros, con Eslovenia esperando en octavos, y los oceánicos cuartos, se las verán con Lituania. Finlandia se despide con una sola victoria en su casillero (Ucrania)   


"Manimal" y La Ceja, servicios de demolición.



GRUPO D: EL GRUPO DEL LÍO. 


El grupo del lío, sí. Porque la presencia de Estados Unidos en el grupo de los cruces invitaba a los equipos a intentar evitar la cuarta plaza a toda costa, pero también la segunda de cara a un hipotético choque de cuartos de final. Esto ha llevado a Goran Dragic a insinuar que Australia se ha dejado perder frente a Angola en el último partido para no ser segundos. No he visto ese partido, pero primeramente habría que decirle aquello de “piensa el ladrón…” No sé si Australia se ha dejado perder, pero con sus declaraciones Dragic deja claro que para él si existía esa posibilidad, con lo cual podríamos pensar que él si tendría en mente dejarse perder llegado el caso. Hay que tener cuidado en que dirección se escupe. También es cierto que Eslovenia tenía en su mano ser primera de grupo en su duelo directo frente a Lituania con el que se cerraba el grupo. La victoria de los de Kazlauskas les deja como primeros de grupo, quien lo iba a decir. Los lituanos sufren sin su timonel Kalnietis, pero tienen tanto oficio que finalmente cumplen con una buena primera fase. Sólo les ha derrotado Australia y se abre ante ellos un buen camino hacia semifinales. Eslovenia, que por momentos ha ofrecido muy buen baloncesto (y mucho mejor que el que mostraban con Maljkovic), pasa como segunda y balance 4-1. Australia, tras la derrota ante Angola como decimos quedan terceros, con registro 3-2 (su otra derrota, ante Eslovenia) El último billete lo obtiene el México de Sergio Valdeomillos, gracias a sus dos victorias ante Corea del Sur y Angola. Precisamente los angoleños se despiden también con dos triunfos (Corea del Sur y Australia), pero caer ante los centroamericanos en su duelo directo les deja fuera. Los asiáticos, por otro lado, se van sin conocer la victoria.   


Dragic, hablando en la cancha... y fuera de ella.



EL QUINTETO DE LA PRIMERA FASE: 

Goran Dragic (Eslovenia) 17.4 puntos, 2.8 rebotes y 4 asistencias por partido.
James Harden (Estados Unidos) 12.6 puntos, 2.2 rebotes y 4.4 asists por part.
Gorgui Dieng (Senegal) 18 puntos, 11.4 rebotes y 2 asistencias por partido.
Pau Gasol (España) 21.2 puntos, 5.6 rebotes y 1.6 asistencias por partido.
Luis Scola (Argentina) 21.6 puntos, 8.8 rebotes y 2.2 asistencias por partido.

ENTRENADOR: 

Fotsis Katsikaris (Grecia)


miércoles, 6 de agosto de 2014

UN CLÁSICO DEL VERANO: LA RUTA DE LA Ñ


Pues sí, como todos los veranos, llega la gira de preparación de nuestra selección de cara al torneo de turno, en este caso el Mundial a celebrar en nuestro país. En esta ocasión los invitados no tendrán minutos y ya han dejado la concentración, a excepción de Pau Ribas, quien sigue con el equipo debido a los problemas físicos de Rudy Fernández, aquejado de un leve esguince de tobillo que le hace ser duda para el debut de esta tarde frente a Canadá (Teledeporte, 20.00 horas) en A Coruña. La selección de Jay Triano presenta jugadores reconocibles para el aficionado como el pívot de los Celtics Kelly Olynyk, el reciente campeón con los Spurs Corey Joseph, hermano del verdinegro Devoe, o uno de los mejores ACB de los últimos tiempos como ha sido Carl English.

Serán un total de ocho partidos que servirán de piedra de toque y puesta a punto de cara a la competición, algunos de ellos de realmente primer nivel. Las mayores miras estarán puestas en el choque contra Argentina que cierra la gira, pero no hay que perder de vista el doble enfrentamiento contra Turquía (el segundo partido en Estambul), o el torneo Ciutat de Badalona, que nos enfrentará a Croacia y al vencedor o perdedor (depende de nuestro resultado contra los croatas) del Ucrania-Méjico. Todos nuestros rivales, a excepción de Canadá, son equipos clasificados para esta próxima copa del mundo, de modo que es una excelente ocasión para ver el nivel que presentan algunos de los contendientes en el torneo. 

¡A disfrutar!             


Olynyk, una de las atracciones de Canada. 



RUTA Ñ 2014  


6 de agosto: España-Canadá (A Coruña)
10 de agosto: España-Angola (Sevilla)
12 de agosto: España-Turquía (Granada)
14 de agosto: Turquía-España (Estambul)
17 de agosto: España-Senegal (Gran Canaria)
20 de agosto: España-Croacia (Badalona)
21 de agosto: España-México o Ucrania (Badalona)
25 de agosto: España-Argentina (Madrid)

martes, 4 de febrero de 2014

HACIA EL MUNDIAL 2014


Con el sorteo de los cuatro grupos celebrado ayer en una gala retransmitida por Cuatro para todo el estado español parece inevitable que ya comencemos a mirar el Mundobasket (yo que soy “antiguo” gusto de decir Mundobasket) que dará comienzo el próximo 30 de Agosto en nuestro país. Los de mi quinta recordarán sin duda aquel ya lejano mundial de 1986, última ocasión en que esta cita se celebró en nuestro país. Teníamos grandes esperanzas en el torneo tras el subidón de la plata olímpica en Los Angeles, pero acabamos con un sabor agridulce (finalizamos quintos) Al igual que en esta ocasión, Brasil y Francia estaban en nuestro grupo (de hecho Brasil, aquel inolvidable Brasil de Oscar, Gerson, o los hermanos De Souza, nos inflingió una dolorosa derrota clave posteriormente para quedarnos fuera de la lucha por las medallas), y aunque no cumplimos las expectativas creadas en torno a nuestro grupo de jugadores, sí que pudimos disfrutar de un gran baloncesto en general con jugadores de la talla de Drazen Petrovic, Sabonis, Robinson, Tikhonenko, Oscar, Gallis (máximo anotador del torneo), Fassoulas, Giannakis, Kurtinaitis, Héctor Campana, Montenegro, Berkowitz, Jamchy, Riva, Magnifico, Rik Smits, Jay Triano, Andrew Gaze… o tantos otros ilustres con los que crecimos y que tan buenos recuerdos nos traen. Puro baloncesto ochentero elevado a su máxima expresión. Por si fuera poco hasta Larry Bird jugó aquel torneo (han leído bien… y es que en Israel jugaba un nacionalizado llamado Larry Bird-Curtis) Inolvidable fue aquella semifinal entre la Yugoslavia dirigida por la gran leyenda Kresimir Cosic y los Estados Unidos del maestro Lute Olson (lo cual, en la España de los 80, aún se prestaba para el chascarrillo, ya saben, “El Lute”), con un pequeño gran protagonista en la figura de aquel jugador desconocido por entonces para el gran público pero que nos ganó a todos llamado Tyrone Bogues, quien apenas llegaba al 1,60 de estatura pero cuya extenuante defensa sobre el genio de Sibenik Drazen Petrovic fue clave para que los yanquis jugasen la gran final en el Palacio de Los Deportes de la comunidad de Madrid. Las imágenes de aquel jugador de Baltimore pegado como un chicle al cuerpo de un jugador al que parecía llegarle por la cintura se quedaron para siempre grabadas en la retina del aficionado, para muchos fue de hecho quizás la primera vez en la que se dieron cuenta de la importancia de una buena defensa individual y de que se podía hacer carrera en el mejor baloncesto del mundo sin ser un gran anotador, como sucedió con la posterior y recordada trayectoria profesional de Bogues.“Muggsy” dejó al Mozart del baloncesto en unos discretos 12 puntos, la quinta parte de su equipo que cayó derrotado 69-60 lo cual les condenó a verse en semifinales con la potencia soviética de Sabonis y compañía, quienes eran vigentes campeones de Europa y del mundo. Finalmente el combinado americano ganó aquel mundial, pese a no contar en la final con Steve Kerr y a que la experiencia soviética y la calidad de su roster les hacía si no favoritos, si al menos con muchas más opciones de las que tuvieron en un partido que pese a su marcador final (87-85 para los de Olson) fue dominado de principio a fin por los estadounidenses. Dos años más tarde el Zar Sabonis se tomaría cumplida revancha frente a David Robinson en las Olimpiadas de Seul. Cuantos recuerdos.     



Una escena inolvidable






Pero miremos ya hacía el próximo verano. Nuestro grupo A parece en principio el más duro, ya que estamos encuadrados junto a Francia, Serbia y Brasil, y sólo Egipto e Irán parecen rivales sin opciones. Particularmente prefiero un grupo así, fuerte y exigente, que te mete en tensión desde el primer momento y que por otro lado no te condena a un cruce demasiado dramático en octavos de final. Dicho cruce nos llevaría a enfrentarnos con alguno de los clasificados del grupo B, donde están Argentina, Grecia, Puerto Rico, Croacia, Filipinas y Senegal. A priori argentinos y griegos serían los rivales a evitar. Por el otro lado del cuadro, en el grupo C, el gran favorito Estados Unidos no tiene rivales en Turquía, Nueva Zelanda, Ucrania, Finlandia y República Dominicana, pero una vez admitida la superioridad estadounidense se hace muy difícil pensar el resto de la configuración del grupo y que dos equipos quedarán fuera. Por último, el grupo D, parece sin duda el más flojo, con Eslovenia, Lituania, Australia, Méjico, Angola y Corea del Sur. Quedan 207 días para el tip off, una cuenta atrás durante la que intentaremos mantenerles informados de las noticias, equipos, y jugadores alrededor del torneo. Ojala sea un mundial tan bonito para las nuevas generaciones de aficionados como lo fue el del 86 para la nuestra (y si es posible, con mejor resultado para España, lógicamente)      


El cuadro del torneo.