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lunes, 25 de julio de 2016

SI HAY FUTURO






Ramón Vila, enorme ante Lituania (18 puntos y 14 rebotes) celebra exultante la victoria.




Si hay futuro. Lo lleva habiendo diez largos años en los que España no se ha apeado del podio en los campeonatos de Europa sub20, categoría antesala de la absoluta. En estos diez torneos dos han sido las veces en las que nos hemos subido a lo más alto del cajón, 2011, en Bilbao, con una selección liderada por Nikola Mirotic, y en este 2016 contra pronóstico en Finlandia sin tener ni mucho menos la mejor selección, o al menos no contar entre los equipos favoritos. En ambas ocasiones un mismo hombre dirigiendo la nave: el defenestrado Juan Antonio Orenga, quien saliera por la puerta de atrás de la absoluta tras el descalabro ante Francia en el pasado Mundial de 2014 pero que como entrenador de formación suma ya cuatro medallas, dos de ellas como decimos de oro (a las que hay que sumar el bronce con la absoluta en el Eurobasket de 2013 con una selección sin Pau Gasol, Navarro, Felipe Reyes, Ibaka o Mirotic) Sería injusto seguir juzgando a Orenga por su nefasta dirección en aquel infausto partido contra Francia, cuando lo cierto es que su trabajo en la FEB arroja muchas más luces que sombras.  



Los Marc García (MVP del torneo con sus 14.9 puntos, 4.3 rebotes y 1.6 asistencias por partido), Santi Yusta (auténtico todoterreno del equipo con 10.7 puntos, 5.4 rebotes, 2.4 asistencias y 2.1 robos de balón) o Francisco Alonso (polivalente base que ha firmado 13 puntos, 3.4 rebotes y 3.7 asistencias por partido) se unen al club de los Xavi Rey,  Quino Colom, Pablo Aguilar, Víctor Claver, Xavi Rabaseda, Pere Tomas, Joan Sastre, Nikola Mirotic, Willy Hernángomez o su hermano Juancho. Jugadores que se han estado subiendo al podio durante estos diez años en este torneo y han ido regenerando nuestro baloncesto para asegurar una continuidad en la elite ahora que nuestra gloriosa generación del 80 parece dar sus últimos coletazos. Es el segundo gran éxito de la nueva etapa del baloncesto español, ya que hace unos días las chicas de la misma categoría se proclamaban igualmente campeonas de Europa otorgando el primer oro de la era Garbajosa, quien viene a suceder a un José Luis Sáez que si bien dejó el cargo envuelto en la polémica por presunta malversación del dinero de la federación para uso propio, hay que reconocer que en lo deportivo ha estado al frente de la época más gloriosa de nuestro baloncesto en todas las categorías posibles.    




Esperemos que continúe la cosecha de medallas, con culminación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro para ayudarnos a hacer más llevadero este verano en el que, como ven, hemos reducido notablemente la actividad en este blog. Y no será por falta de noticias, ya que el mercado no para de moverse a ambos lados del Atlántico. Trataremos de analizar los movimientos más interesantes en alguna próxima entrega, aunque admitimos que en estos momentos nuestro chip baloncestístico viste de un predominante color rojo. El mismo que luce la camiseta de nuestra selección en cualquiera de sus diferentes categorías, esas que no paran de alegrarnos verano tras verano.  




Orenga aumenta su palmarés. Cinco medallas con la FEB. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.




martes, 11 de agosto de 2015

ANGELA SALVADORES ENGRANDECE SU LEYENDA


Las chicas no paran de darnos alegrías


Tiene tan sólo 18 años pero ya es una de las jugadoras de las que más se habla, y no sólo en Europa, ya que al otro lado del charco saben bien de sus cualidades después de sus 40 puntos ante Estados Unidos en la final del Mundial sub17 en el verano de 2014. Las estratosféricas actuaciones en aquel campeonato en el que fue MVP y se colgó la plata, la pusieron debajo de los focos como una potencial estrella a nivel mundial, algo que ya se intuía desde que con 15 años fuera MVP del Europeo sub16 que conquistó con la selección española. Las expectativas no han dejado de cumplirse en ningún momento. Tres semanas después de su hazaña mundialista conseguía otra plata, en esta ocasión en el Europeo sub18. Un 2014 de ensueño que sirvió para que la FIBA la designase mejor jugadora joven del continente el pasado año, siendo la jugadora de menor edad en conseguir el galardón. El equipo madrileño del Rivas Ecópolis, equipo descendido por problemas económicos, ha disfrutado de sus servicios esta campaña, que una vez finalizada la ha visto nuevamente vestir la camiseta nacional en dos campeonatos.

Primero liderando a jugadores un año mayor que ella en un Mundial sub19 donde no se pudo obtener medalla, pero con una cuarta posición que hay que saber valorar en su justa medida y del que fue máxima anotadora. Y más recientemente, este pasado fin de semana, proclamándose MVP del Europeo sub18 y dando otro oro a nuestra federación nacional de baloncesto. Francia, la otra gran selección que a nivel europeo siempre parece estar presente en todas las categorías en los últimos años, no tuvo en esta ocasión opciones (pese a que nos ganó en partido de liguilla) y sucumbió ante el empuje de Salvadores (27 puntos), bien apoyada por una descomunal María Conde (21 puntos y 16 rebotes) También hay que destacar el campeonato de otra habitual ya en selecciones de formación como Laia Raventós. Jugadoras con las que el futuro de nuestro baloncesto parece asegurado tanto o más que en masculino (ahí está esa Leti Romero, que con 20 años apunta también a estrella mundial, si es que no lo es ya)   


Para Angela Salvadores la próxima estación hacia la gloria se llama Duke. La prestigiosa universidad de casi 200 años de historia es una de las más prestigiosas a nivel educativo y deportivo de Estados Unidos, y en su bullicioso pabellón de baloncesto la jugadora astur-leonesa seguirá progresando en una carrera a la que resulta imposible ponerle techo. Lo que sí parece claro es que estará entre las mejoras baloncestistas del mundo. Ahí es nada. 

lunes, 13 de julio de 2015

LETICIA ROMERO REÍNA EN EL VERANO




Las chicas del futuro



Colgarse el bronce con la selección absoluta en Hungría en el Campeonato de Europa, volver a España, hacer dos entrenamientos con la Sub20 y debutar a los cuatro días de haber dejado la absoluta en el Europeo Sub20 de Lanzarote. Liderar al equipo con medias de 12.8 puntos, 5.7 rebotes, 4 asistencias y 2 robos por partido, con un brutal 90.9% en tiros libres (30 de 33), no perder ni un partido, colgarte el oro, y ser elegida MVP del torneo. Así se pueden resumir las últimas semanas de la jugadora Leticia Romero, estrella de nuestro baloncesto de presente y futuro. Y es que con tan sólo 20 años ya luce en su palmarés una plata mundial y un bronce europeo absolutos, a los que hay que sumar siete medallas más con las selecciones de formación, entre ellas la plata de Udine del 2014 en el Europeo Sub20 antes de viajar con la absoluta de Lucas Mondelo al Mundial de Turquía, de modo que es el segundo verano consecutivo en la que la vemos hacer este particular doblete de torneos, ambos subiéndose al podio. 

Ha sido un campeonato perfecto para nuestra selección, ganando los nueve partidos disputados, la mayor parte de ellos con una extraordinaria solvencia, incluida la final contra Francia (19 puntos de diferencia), en la que Leticia se fue hasta los 22 puntos con un tremendo 64.3% en tiros de campo. La selección de José Ignacio Hernández ha dominado la competición de tal manera que no habido equipo más anotador, y a la vez han mostrado la mejor defensa, también ha sido el equipo que más asistencias ha repartido, y el quinto mejor reboteador. El futuro está asegurado con una generación de jugadoras en la que además de Romero ha destacado Laura Quevedo, quien con 19 años ha entrado en el quinteto ideal del torneo. 18 tiene otra jugadora a seguir, la pívot Nogaye Lo (aunque es del 96, como Quevedo)   


Ya empieza a ser un clásico la recolección de medallas de nuestra Federación en distintos torneos y categorías cada verano. Que siga la fiesta.  

miércoles, 1 de julio de 2015

LA PRESELECCIÓN DE SCARIOLO









Ya tenemos preselección para el campeonato de Europa 2015 en el que el objetivo, tras el fiasco mundialista, debe ser superar el bronce de 2013 y llegar a la gran final que nos daría pasaporte para los JJOO de Río de Janeiro 2016, esa gran cita que se prevé puede ser el punto final a nuestra brillante generación del 80 (incluyendo a Calderón, que es del 81, pero siempre se le mete en ese “saco”) 

Son 17 jugadores, en una lista condicionada por las ausencias ya conocidas, pero que aun así deja tres puntos de interés sobre los que merece la pena detenerse: 

-La ausencia de Juan Carlos Navarro. El capitán barcelonista no había hecho pública su renuncia este verano a la selección, aunque en la Federación ya conocían su ausencia desde el pasado sábado. Dos días después su club anunciaba que estará de baja durante tres meses debido a un tratamiento conservador para tratar su fascitis plantar que ya es crónica. Desgraciadamente cada vez es más frecuente ver a La Bomba lejos de donde nos gustaría, en la cancha. A pesar de su evidente cuesta abajo debido a sus problemas físicos su capacidad para resolver momentos complicados y su arrojo y determinación, van a ser echados de menos. Veremos si el próximo verano, en caso de disputar nuestra selección los Juegos, puede tener una despedida internacional acorde a los merecimientos de quien es ya sin duda uno de nuestros mejores jugadores de la historia. 

-La presencia de Marc Gasol. El pívot de los Grizzlies había dejado entrever a finales de Mayo la posibilidad de no acudir este verano con la selección, dejando claro que la decisión definitiva la tomaría a partir del 1 de Julio, cuando entra en vigor su condición de agente libre en la NBA. No sabemos si se han producido conversaciones entre Marc y la Federación, o con el propio Scariolo, pero el italiano por si acaso ha decidido incluirle, con buen tino, en la preselección. El escenario es el siguiente: todo indica que Marc seguirá con Memphis, y que no tardará en firmar su nuevo contrato, lo cual aclararía su futuro inmediato y le permitiría centrarse con la selección gracias a la confianza de su franquicia NBA de siempre, que premiaría su fidelidad permitiendo una nueva comparecencia internacional de su mejor jugador. Pero por otro lado, Marc lleva década y media sin descansar un verano entre selección absoluta e inferiores y en cualquier momento su club puede aconsejarle (y cuando un club que te paga tanto dinero “aconseja” es prácticamente obligarte) parar, además de lo que piense el propio jugador, que según pasan los años puede sentir esa necesidad de mayor descanso. Si no renueva con Memphis (cosa poco probable), habría que conocer la opinión de su nueva franquicia. La presencia confirmada de Pau, punto a favor para que contemos de nuevo con el mediano de los Gasol. 

-Mirotic por Ibaka. Bien analizado, parece lo más lógico. Aunque en este país tan dado al debate ruidoso llama la atención lo aséptico que se ha sido en este sentido. Entra Niko, se queda fuera Serge. El “no estará feliz, pero es lo que hay” con el que Scariolo ha despachado la ausencia de un Ibaka absolutamente integrado en la selección parece dejar claro que no ha habido renuncia por parte del hispano-congoleño y que en este caso ha sido decisión pura y dura del entrenador. Personalmente creo que Ibaka hoy por hoy sigue aportando más de lo que puede darnos Mirotic, ya que su perfil de intimidador defensivo no lo posee Nikola, quien sin duda tiene mayor calidad individual ofensiva, pero en anotadores estamos bien servidos. Pero por otro lado hay que tener en cuenta que Ibaka viene de pasar por el quirófano el pasado Marzo por sus problemas en la rodilla derecha, unos problemas que lleva arrastrando desde el año pasado, cuando Oklahoma City accedió a que su jugador acudiese al Mundial de España sólo con la condición de tener a su lado a un médico propio de la franquicia NBA. Respiro para los Thunder, descanso para Ibaka, y recompensa por fin para un Mirotic que semanas antes había dejado claro su deseo de representar a España en el propio Eurobasket, además al lado de un jugador con el que ha demostrado una buena compenetración en Chicago como Pau Gasol. Todos contentos, o casi, porque está claro que Ibaka, diga lo que diga su club, quería venir a una selección en la que se siente realmente a gusto. Esperamos verle de nuevo, y ojalá pueda ser con Mirotic al lado, señal de que no estaríamos limitados a llevar a un solo nacionalizado (y en este caso hay que recordar que no hablamos de nacionalizados cualesquiera, tipo americanos que se nacionalizan en pequeños y disgregados países del Este de Europa para obtener pasaporte europeo con el que ser más fácilmente contratados en ligas como la ACB, si no de jugadores que se han formado deportivamente en nuestro país y a los que es justo considerar como “nuestros”) 

Por lo demás, creo que la preselección es justa. Quizás hubiera estado bien apostar por algún joven más, tipo Jaime Fernández, para irlo fogueando con la absoluta. Evidentemente se echan de menos nombres como los de Fran Vázquez o Carlos Suárez, pero ya es sabido que hay diferencias entre estos jugadores y la FEB que parecen insalvables. Va a ser un Europeo muy difícil, pero hay mimbres para luchar por medalla, y por supuesto por jugar la final, gran objetivo al que nos enfrentamos. No es fácil apostar por los doce definitivos, pero vamos a dar nuestra opinión. 

Vemos fijo al núcleo madridista, la guardia pretoriana de Pablo Laso. Llull, Chacho, Rudy y Felipe. Alex Abrines debe ser otro fijo, y más en ausencia de Navarro. Los Bulls Pau Gasol y Mirotic, sobra decir que son fijísimos. No hay duda con estos siete jugadores. A partir de ahí muchas incógnitas. La principal con el nombre de Marc Gasol. Si finalmente no está muy posiblemente su sustituto sería Willy Hernángomez, jugador cuyo perfil más se asemeja al pívot Grizzlie. La presencia del jugador del Baloncesto Sevilla en el roster definitivo está totalmente condicionada por lo que pase con Marc. Si el mediano de los Gasol acude al Europeo Willy tendrá que esperar una mejor oportunidad (parecería excesivo en una plantilla de doce jugadores tanto interior) Admitiendo la ecuación Marc/Willy, con uno de los dos fijos en el roster final, nos quedan ocho jugadores para cuatro puestos. Una duda es si Scariolo piensa utilizar a Llull como base, con lo cual quizás sólo buscase un director más, que estaría entre Vives, Colom y Ribas (aunque éste último se ha consolidado como escolta, pero es quien mejor temporada ha hecho de los tres) Yo apostaría a que de esta terna Scariolo escogerá a dos, y serán los valencianistas, dejando fuera a Colom. Nos quedarían entonces dos plazas para repartir entre San Emeterio, Rabaseda, Díez, Aguilar y Claver. Sabemos que esta selección es, en la medida de lo posible, continuista, y no gusta de meter demasiadas caras nuevas siempre que los jugadores habituales respondan (y suelen responder), por lo que parece claro quienes serían los elegidos: San Emeterio y Claver. Estas son nuestras cábalas, pero como decimos, hay muchas dudas y creemos que es uno de los veranos en los que (al margen de los siete fijos mencionados antes) puede haber más sorpresas de cara al roster final. 


PRESELECCIÓN EUROBASKET 2015 

SERGIO RODRIGUEZ (REAL MADRID)
SERGIO LLULL (REAL MADRID)
RUDY FERNANDEZ (REAL MADRID)
FELIPE REYES (REAL MADRID)
PAU GASOL (CHICAGO BULLS)
NIKOLA MIROTIC (CHICAGO BULLS)
MARC GASOL (MEMPHIS GRIZZLIES)
PAU RIBAS (VALENCIA BASKET)
GUILLEM VIVES (VALENCIA BASKET)
PABLO AGUILAR (VALENCIA BASKET)
QUINO COLOM (BILBAO BASKET)
XAVI RABASEDA (ESTUDIANTES)
WILLY HERNANGOMEZ (BALONCESTO SEVILLA)
VICTOR CLAVER (KHIMKI)
DANI DIEZ (GIPUZKOA BASKET)
ALEX ABRINES (BARCELONA)
FERNANDO SAN EMETERIO (BASKONIA)

viernes, 8 de mayo de 2015

LA ELECCIÓN MÁS LÓGICA


Añadir leyenda


Habemus seleccionador. El nombre que más sonaba, Sergio Scariolo, será el encargado de devolver al combinado nacional la gloria perdida el pasado verano y tendrá la muy difícil tarea (y resalto el “muy” para quien no sepa contra que selecciones nos vamos a enfrentar y lo que supone el reto del próximo Eurobasket) de llevarnos de nuevo a una final continental, obteniendo así billete directo para los Juegos Olímpicos de Río, donde volvería a estar el italiano al frente (el compromiso es por dos años) 

A estas alturas de la película tenemos claro que fuera cual fuera la elección iba a causar controversia y ser rechazada por una gran parte de la afición baloncestística de este país, cada vez más “futbolizada” e incapaz de valorar las dificultades que suponen haber vivido este reciente ciclo exitoso y convencida de que cualquiera de ellos, en alpargatas y desde el sofá de su casa con una Mahou en la mano, sabe más de baloncesto que cualquier entrenador de elite con décadas de experiencia.  

De modo que aquí nos mojamos. Scariolo nos parece una decisión acertada. De hecho es la más lógica por parte de la FEB. Igualmente a estas alturas de la película deberíamos suponer (claro que igual es mucho suponer) que todo el mundo sabe que la ACB prohíbe a sus entrenadores ser seleccionadores nacionales. Una auténtica pena ya que la actual nómina de entrenadores ACB nos parece espectacular (Laso, Plaza, Pascual, Sito Alonso, Vidorreta, Alejandro Martínez, Pedro Martínez, Aíto, Diego Ocampo, Moncho Fernández…), y la asociación de clubes haría bien en replantearse esta norma. Todos saldríamos ganando ya que nadie puede conocer mejor nuestro baloncesto que quien lo vive y trabaja día a día desde un club. Pero atengámonos a la realidad. Y la realidad dicta que de momento no es posible.   

Una vez descartada la posibilidad de un entrenador ACB quedan dos opciones: dar el cargo a alguien “de la casa”, que haya trabajado en la FEB en categorías de formación y/o haya estado en el cuerpo técnico de la absoluta, o buscar un entrenador allende nuestras fronteras. La primera de estas opciones fue la que llevó a Orenga a dirigir el banquillo de nuestra selección nacional senior, acción que en un principio no nos pareció mal y que de hecho estuvo a punto de salir bien. Con una meritoria plata en el Eurobasket de Eslovenia solventando las ausencias de nada menos que Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Felipe Reyes y Serge Ibaka (además de un Nikola Mirotic que ante la baja de Ibaka podría haber tenido por fin su gran oportunidad con nuestra selección absoluta, pero se negó mermando aún más nuestro juego interior) y un comienzo de Mundial espectacular, todo apuntaba a que con el de Castellón en el banquillo seguiríamos sin bajarnos del podio… hasta que llegó aquel extraño partido ante Francia en el que la incapacidad de Orenga quedó al descubierto, resultando especialmente dolorosa su decisión de no dar un solo segundo a Felipe Reyes pese al ignominioso partido protagonizado por un Marc Gasol (1 de 7 en tiros de campo) quien no había dormido la noche anterior debido al nacimiento de su primera hija y con la cabeza totalmente fuera de la pista. La afición demandaba entonces un nombre de más nivel (no queremos imaginar si se hubiera apostado por un Jota Cuspinera, por decir alguien), y había que buscarlo fuera. En ese sentido la elección de Scariolo, el anterior “jefe” del banquillo, parece un término medio entre las dos opciones referidas y una medida inteligente y nada desesperada. Sergio conoce al dedillo a esta federación y a esta selección, a la cual ha entrenado durante cuatro años con un excelente bagaje de dos oros europeos (los dos únicos campeonatos de Europa que hemos ganado) y una plata olímpica. El único borrón lo vivimos en el Mundial 2010 (sexta posición, eso sí, sin Pau Gasol)   

Sergio Scariolo es un entrenador equilibrado, a medio camino entre hombre de la casa y entrenador con ideas propias. Su filosofía baloncestística se mueve en el mismo equilibrio, la de un sistema mixto en el que el concepto esté claro en la cabeza del jugador pero a la vez tenga la suficiente flexibilidad para improvisar sus propias jugadas. Un estudioso del baloncesto (y ahí está su web con decenas de artículos sobre táctica para quien quiera conocer algo más sobre su ideología baloncestística y criticarle, al menos, con conocimiento) consciente que la pieza más importante siempre es el jugador. En ese sentido cuenta con la aprobación de los pesos pesados del grupo, que han hablado en boca del gran líder, Pau Gasol, quien un día antes del nombramiento daba su visto bueno públicamente a la “segunda venida” del italiano. Esta cuestión no es baladí, nos guste o no la selección española de baloncesto más talentosa de toda nuestra historia basa su éxito en cierta autogestión y libertad de los jugadores. No es un caso aislado dentro del deporte profesional al más alto nivel. Si alguien tiene alguna duda a este respecto no tiene más que ver al Messi actual y al que hace unos meses estaba enfrentado a un entrenador dispuesto a imponerse sobre la gran figura de su equipo y quien, le guste o no, es el hombre en quien debe delegar si quiere que lleguen los títulos. En el caso de esta selección esa autogestión ha llevado, como no, a la habitual esquizofrenia de los resultadistas. Es muy fácil de explicar: cuando ganan son una pandilla de amigos cuya clave del éxito reside en seguir comportándose como chavales normales que juegan a la pocha… cuando pierden son unos niños mimados y consentidos cuya clave del fracaso reside en hacer lo que les da la gana. 

Contra esa esquizofrenia va a tener que lidiar Scariolo. Bienvenido de nuevo, coach.  

lunes, 7 de julio de 2014

EL CLÁSICO DE TODOS LOS VERANOS





Cuesta escribir esto intentando no caer en el chauvinismo o el orgullo patrio que a veces resulta tan mal entendido, y con el cuidado de quien se siente un poco gafe y cuando saca la cabeza para celebrar nuestros éxitos piensa que pronto vendrán mal dadas (lo cual no deja de ser ley de vida, ciclos ganadores y perdedores) 

Pero lo cierto es que llega el verano y con el uno de los asuntos clásicos del estío para bien en nuestro deporte: la habitual recolección de medallas en distintas categorías por parte de las selecciones nacionales de nuestro baloncesto. La primera no se ha hecho esperar, y es nada menos que una plata mundial que sabe a oro, como todas las platas que se obtienen cayendo contra la mayor potencia baloncestística como es Estados Unidos, y después de una lección magistral de coraje, pundonor y buen juego que a punto estuvo de dar la victoria y cerrar con una grandísima sorpresa el Mundial Sub17 celebrado en la República Checa. Para comprender la magnitud de la hazaña, basta con echar un vistazo a la trayectoria estadounidense durante este campeonato: en primera ronda habían pasado por encima de China (69-41), Francia (88-40) y Mali (78-22), en octavos hicieron lo propio con Méjico (91-35), en cuartos sin piedad de Canadá (86-45) y en semifinales Hungría apenas les inquietó (91-63) Seis victorias por una media de 40 puntos por partido. Sólo Hungría “osó” pasar de 60 puntos frente a su defensa, mientras que el resto de equipos no fue más allá de los 45 que hizo Canadá. Un rodillo del que nadie podía dudar que sus jugadoras se colgarían el oro al final del torneo, la pregunta era, ¿cuánta resistencia sería capaz de ofrecer la correosa España dirigida por el joven y carismático Víctor Lapeña?, y la respuesta fue dada anoche a todos los amantes de este deporte en la retransmisión de Teledeporte, donde nos frotábamos los ojos ante la exhibición de una Ángela Salvadores, MVP del torneo sin discusión (19.9 puntos, 7.4 rebotes y 3.6 asistencias por partido, una “all around player” total, una versión blanca, adolescente y femenina de LeBron James) que ayer dejó una exhibición para la historia con sus 40 puntos, una gesta capaz de recordar la de aquel Ricky Rubio de la final del Europeo de Linares. Decir que “el futuro es suyo” es quedarse corto. Ya tiene el presente. 

Es impresionante la capacidad de crecimiento que ha tenido el baloncesto femenino en este siglo XXI. Después de despedir a la generación que nos llevó a la elite, liderada por Amaya Valdemoro, los últimos torneos de formación han demostrado que nuestras chicas van a seguir peleando por medallas allá donde vayan. Justo es reconocer el trabajo de la FEB en este sentido, y el de los técnicos, aspecto donde también encontramos en los últimos años nombres de entrenadores que apuntan al optimismo, a los que hemos visto dar auténticas lecciones en los banquillos de basket femenino, caso de Lucas Mondelo, o ahora el zaragozano Víctor Lapeña.   


Este Mundial femenino será recordado también por la jugosa anécdota de la jugada sucedida en el Eslovaquia-Méjico de la primera fase, cuando una jugadora europea anotaba en su propia canasta tras un fallo en tiro libre de la rival. No quedaba ahí la cosa puesto que acto seguido, Méjico, sin caer en el error de las eslovacas, efectuaba saque de fondo para atacar su propio aro hasta que los árbitros se dieron cuenta del disparate que estaba sucediendo y pararon el partido. La acción apareció en todos los medios, deportivos o no, y desgraciadamente se quedó en eso, en lo anecdótico, y apenas se habló de lo deportivo, a pesar de la buena andadura de España (invicta hasta la final) en el torneo. El baloncesto femenino sigue siendo el gran olvidado de nuestras canastas pese a darnos grandísimos momentos como el de anoche, en el que a este humilde Tirador se le pusieron los pelos como escarpias viendo el coraje derrochado por nuestras jugadores. Que continúe la cosecha.  

lunes, 30 de septiembre de 2013

CONFIANZA RENOVADA

Antes de acometer la entrada de hoy he de hacer un inciso, una triste cuestión personal. Finalizábamos nuestra anterior actualización, hace justo una semana, afirmando que en próximas entregas seguiríamos comentando el Eurobasket, centrándonos en la participación individual de nuestros jugadores y en el papel desempeñado por el resto de las selecciones participantes. Era nuestra "hoja de ruta" para la pasada semana, pero desgraciadamente no pudimos cumplirla debido a un luctuoso tema personal. Por lo que pasamos página y seguimos adelante, cierto es que con un tema en cierta manera relacionado con el pasado Euroasket. Este blog no deja de ser un hobby, una página totalmente amateur para hablar de baloncesto, pero quien se haya asomado por aquí sabe que nos gusta mantener cierta continuidad, y, en la medida de lo posible, hacer las cosas "bien". De modo que pedimos disculpas por la ausencia de estos días... y que el balón siga botando.  




Trust



La noticia pasó, dentro de lo que cabe, bastante desapercibida. Sobre todo entre esos voceras que se pasaron todo el Eurobasket desde el minuto 1 clamando por la decapitación y entrega en bandeja de plata de la cabeza de nuestro seleccionar nacional Juan Antonio Orenga. Es comprensible, ya que se trata de aficionados muy esporádicos y residuales que apenas siguen el día a día de este deporte. Puedo imaginar sus caras de asombro llegado el próximo verano cuando exclamen: “¡ah!, ¿pero sigue este tío?” 

Pues sí, sigue este tío. El tío que se ha tenido que comer el marrón de dirigir a la selección por primera vez en este siglo sin nuestros dos mejores jugadores de la historia, sin nuestros dos grandes líderes. En efecto, desde el Eurobasket de 1999 en Francia no contábamos con una selección en la que no estuvieran Pau Gasol y Juan Carlos Navarro, bien juntos, o bien por separado. A partir de ahí casi década y media de éxitos y medallas que con Orenga, le pese a quien le pese, han continuado con un bronce que era el primer objetivo (había equipo para aspirar al oro, pero no para ser favoritos como lo éramos en los anteriores torneos continentales) Desde aquí comprendemos, respetamos y defendemos la decisión tomada por la FEB, una federación que hay que recordar que sigue dando al baloncesto español la mayor cantidad de medallas jamás recordada pese a que la seguirán criticando. Y sabemos que, una vez más, nuestra opinión no nos granjeará en absoluto un mayor número de seguidores si no más bien al contrario. Pero amigos, este no es el blog de moda del baloncesto.

Es cierto que Orenga ha cometido errores y ha demostrado ser un técnico aún en proceso de maduración (incluyendo el hecho de que todavía no tiene el suficiente respeto de los árbitros en comparación con colegas de profesión habituales ya en estas lides) El entrenador castellonense ha sido responsable de algunos de los momentos de desconexión del equipo, especialmente en nuestra derrota más dolorosa, la sufrida frente a la posteriormente campeona Francia de Vincent Collet (ejemplo de técnico que alcanza el éxito tras años de dudas y de confianza renovada por parte de su federación pese a que verano tras verano los galos quedaban algún peldaño por debajo de lo que parecían sus posibilidades reales, con la mejor generación de baloncestistas franceses de la historia) Esos 25 minutos (dos cuartos y prórroga) de baloncesto romo y apático incapaz de leer la defensa zonal planteada por Collet y con la prolongada ausencia de nuestro más preclaro director de juego, Ricky Rubio (3.4 asistencias por partido en 20.7 minutos de juego), extrañamente condenado al banquillo cuando precisábamos fluidez y circulación de balón ante la imposibilidad de encontrar el juego vertical para el que está más dotado Sergio Rodríguez. Un juego vertical negado totalmente precisamente gracias a esa maldita zona que tanto daño nos hizo. Sí, Orenga ha cometido errores y la dirección técnica ha sido manifiestamente mejorable (lo cual debiera  magnificar más la sobresaliente labor realizada por Scariolo en pasados veranos, ayudado, claro está, por dos seguros de vida a la hora de afrontar partidos decisivos y momentos calientes como son Pau Gasol y Juan Carlos Navarro… dos tablas de salvación de las que Orenga no ha dispuesto) Y es cierto que dando una patada a una piedra encontraremos decenas de entrenadores mejores cualificados que el actual seleccionador. El problema, para empezar, es que la mayoría de ellos no tienen la posibilidad de acceder al cargo.   


La España del 99, la última sin Pau y Navarro hasta hoy.


Como todo el mundo ya debería saber la ACB (que no la FEB) mantiene una norma según la cual un primer entrenador de club ACB no puede ser seleccionador nacional ni tener relación con el staff técnico de la Federación. Olvídense por tanto de Sergio Scariolo (Laboral Kutxa), Joan Plaza (Unicaja), Xavi Pascual (Barcelona), Aito García Reneses (Cajasol), José Luis Abós (Cai Zaragoza), Txus Vidorreta (Estudiantes), Pablo Laso (Real Madrid), Salva Maldonado (Joventut), Sito Alonso (Gipuzkoa Basket), Pedro Martínez (Gran Canaria), Moncho Fernández (Obradoiro), Oscar Quintana (Murcia), Velimir Perasovic (Valencia) y tantos otros que conforman lo más granado de nuestros banquillos. Técnicos de contrastada categoría y gran conocimiento de nuestro baloncesto. No se puede acceder a ellos. 

Partiendo de esta limitación el panorama se estrecha considerablemente a la hora de pensar en a quien otorgar las riendas de nuestra selección. Se podría pensar en algún “nombre” (lo cual a veces no implica “hombre”) ilustre del baloncesto europeo, con el riesgo de que su desconocimiento del baloncesto español traiga más desastre que orden (y ahí están los casos de Ettore Messina en el Real Madrid o Jasmin Repesa en Unicaja), por no hablar de los que ya están comprometidos con otras federaciones (Pianigiani con Italia o Maljkovic con Eslovenia) Habrá quien piense en un intento de limar asperezas con el gran Pepu Hernández, el hombre que nos hizo campeones del mundo e imprimió las señas de identidad de esta selección, pero es realmente difícil solucionar problemas de egos y en ese sentido cuando esta federación ha sufrido “desencuentros” tanto con técnicos como con jugadores se ha optado por pasar irremediablemente página. Por otro lado hay que recordar que la trayectoria de Pepu tras dejar la selección es más bien pobre, con dos etapas en Joventut y Estudiantes escasas de buenos resultados (rescisión de contrato en el primer caso, y cesado fulminantemente en el club colegial), con todos los respetos al gran Pepu, no parece que sea precisamente la panacea actual del baloncesto español. Casos como los de Mario Pesquera o Javier Imbroda, sinceramente, no creo que merezcan ni ser tenidos en cuenta hoy día a menos que queramos que nuestro baloncesto retroceda dos décadas. 

Con todo esto la decisión de continuidad y de apostar por alguien “de la casa” lejos de parecer descabellado se antoja como la solución de mayor normalidad para nuestro baloncesto. Juan Antonio Orenga lleva 11 años en la FEB, ha sido campeón continental con la Sub20 en 2011 (sin perder un solo partido en aquel torneo), y ha sido segundo de técnicos como Aito o Scariolo. Algo sabrá de esto (aunque no tanto como el aficionado de sofá que ve el basket televisado cerveza en mano, claro, que esto es España), algo habrá aprendido, y algo más aprenderá.    


El oro Sub20 en Bilbao. Orenga abriéndose camino.


He llegado a leer (en esos blogs populares a los que todo les parece mal y tienen tanto éxito) que la designación de Orenga como seleccionador nacional era un insulto al baloncesto español. Tal cual. Habría que preguntarles a quienes piensan así si cuando grandisimos técnicos como Joan Plaza o Xavi Pascual obtuvieron por fin la confianza merecida para ser primeros entrenadores de nada menos que los dos grandes de nuestro baloncesto, aquello también fue un insulto (seguro que también lo pensaron, luego se la tendrían que envainar, claro) Quizás que Pablo Laso, el hombre que ha devuelto al Madrid a la senda de los triunfos (y del buen baloncesto), fuese fichado en su momento como primer entrenador blanco pese a su escaso bagaje también habría que considerarlo un insulto. O que los Boston Celtics hayan confiado la dirección técnica de su equipo a un joven entrenador universitario sin experiencia en la NBA, ¿por qué no?, sea un insulto a todo el baloncesto estadounidense. En fin, aficionados que parecen incapaces de ver más allá de los Messina, Obradovic o Maljkovic y que si por ellos fuera jamás un segundo entrenador podría seguir el paso lógico de convertirse alguna vez en primero. 

Intuyo que en esta decisión de la FEB algo habrá pesado la opinión de los jugadores, al fin y al cabo los grandes protagonistas de esto. No me parece mal, al contrario. Pese a que siempre se ha criticado (por los de siempre) la autogestión de este grupo de baloncestistas, hay que recordar que ha sido precisamente esa autogestión la que ha ayudado a la impresionante recolección de éxitos obtenidos por esta selección en el siglo XXI. La autogestión lejos de ser nada negativo es una garantía de comodidad para los trabajadores que rendirán mucho mejor en un ambiente confortable que bajo la tiranía del látigo. Esto vale tanto para el deporte profesional como para cualquier empresa. ¿O me va a decir cualquiera de ustedes que no trabaja mejor si se sabe poseedor de cierta flexibilidad para trabajar “a su ritmo” que cuándo tiene al jefe encima? Para los enemigos de la autogestión, basta recordarles como acabó una de las mejores selecciones serbias de la historia, en su propio Eurobasket de 2005 en Novi Sad entrenada por precisamente uno de los técnicos más disciplinados y férreos como Zeljko Obradovic. Se lo digo yo: a puñetazos en el vestuario después de no pasar de la segunda fase. Ahí estaban jugadores como Bodiroga, Milicic, Avdalovic, Radmanovic, Rakocevic, Jaric, Rebraca, Krstic… casi nada. Pues bien, entonces, ¿qué preferimos, que los nuestros jueguen a la pocha y se tomen unas cañas o que se acaben liando a puñetazos soltando toda la tensión acumulada? 


En definitiva, otra decisión de la federación más exitosa del deporte español que seguirá dando que hablar y siendo cruentamente criticada… y mientras tanto, la colección de medallas que sigue aumentando. Que alguien me lo explique.