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miércoles, 5 de octubre de 2011

CINCUENTA NOMBRES PARA LA LIGA ENDESA (I)

Ya que nuestro serial “50 NOMBRES PARA EL EUROBASKET” tuvo una sensacional acogida por parte de los lectores (creemos que llegaron a leerlo hasta tres personas), retomamos la actividad del blog ofreciéndoos ahora otro listado de cincuenta jugadores, los que creemos que merece más la pena seguir en la inminente temporada de la Liga Endesa próxima a arrancar este fin de semana. Igualmente son diez jugadores por puesto, aún con la discrepancia que pueda ocasionar la posición de algún jugador capacitado para jugar en otras. Así mismo recordamos que es una selección totalmente subjetiva, simplemente se trata de jugadores que por unos u otros motivos nos gustan, nos parecen interesantes, y nos gusta verlos en cancha. No esperen grandes números en algunos casos, en otros serán simples jugadores de rotación. Sea como sea, estos son nuestros hombres a seguir, empezando por los bases:   



Sergio Rodríguez (Real Madrid, 25 años, 1.91) Sí, lo sabemos. Lo de Sergio Rodríguez sólo se puede explicar desde el punto de vista de la fe. O crees o no crees. Y yo si creo. Creo que sigue siendo uno de los bases más talentosos que ha dado Europa en los últimos años, y que no puede habérsele olvidado jugar a esto. Tras un “comeback” FIBA francamente decepcionante, podía justificarse su bajo rendimiento en una falta de adaptación al baloncesto europeo tras cuatro temporadas en la NBA y en que el estilo de Messina no es el idóneo para un base al que le gusta jugar a velocidad de crucero. Esta temporada, con un Pablo Laso que apuesta por la velocidad y el ritmo alto y le confía ciegamente el timón de la dirección, no tiene excusa.  

Believe in El Chacho



Raúl López (Bizkaia Bilbao Basket, 31 años, 1.82)Un superclase quebradizo con tanto talento como facilidad para romperse. Raúl apareció en el baloncesto español al lado de los Navarro, Gasol y compañía, como brillante director de la fantástica e irrepetible generación de los 80, y sólo una continuada mala suerte en forma de lesiones, sobre todo en sus rodillas, le ha impedido alcanzar el palmarés de sus compañeros de quinta. Su vuelta a nuestro baloncesto, tras salir por la puerta de atrás despreciado por Messina, es una magnífica noticia para quienes disfrutamos de un baloncesto al margen del resultadismo.  

El genio de las rodillas de cristal


Thomas Heurtel (Caja Laboral, 22 años, 1.89) Enorme salto de calidad el dado por el joven base francés, tras ser una de las revelaciones de la pasada liga en el Alicante, se convierte en una valiente apuesta de Querejeta e Ivanovic para llevar las riendas de un equipo ganador como el Baskonia al lado del veterano Pablo Prigioni. Una gran oportunidad para un jugador con enormes posibilidades de progresión.

Tomas Satoransky (Cajasol, 19 años, 1.97) Una debilidad personal este joven checo saltarín de impresionantes piernas (de hecho es el actual y vigente campeón del concurso de mates de nuestra liga, ganado en la Supercopa de la temporada pasada, ya que este año se ha eliminado tal competición, igual que la de triples) con cierto aire a un Leonardo Di Caprio mal encarado. Ejemplo de base moderno, cercano a los dos metros, y con capacidad para ofrecer buen trabajo en ambos lados de la cancha, seguirá teniendo por delante al fino director americano Calloway, pero esperamos verle seguir progresando.  

Air Chequia


Jaime Fernandez (Estudiantes, 18 años, 1.84) Una de las grandes perlas del futuro inmediato de nuestro baloncesto español, recientemente campeón de Europa sub18 (oro que suma al conseguido hace dos años con la sub16) al frente de una selección española de la que ha sido capitán. Talento libre con maneras "navarrianas", se le pedirá jugar de base dando descanso a Granger, en un club ideal para su crecimiento, pero tiene capacidad natural por su descaro ofensivo para ser escolta, a pesar de su escasez de centímetros.

Josep Franch (UCAM Murcia, 20 años, 1.91 ) El escudero de lujo de Mirotic en la sub20 que brillantemente consiguió el oro en Bilbao (otra medalla más para un verano inolvidable en todas las categorías), sale del Joventut para convertirse en el referente en la dirección de un recién ascendido que en el resto de lineas, con jugadores como Miso, Sekulic o Rejón, apuesta por la veteranía y experiencia que tratará de nutrirse del juego que imponga este joven talento, exponente de la inagotable cantera verdinegra.

Milt Palacio (Obradoiro, 33 años, 1.93) El club gallego es el otro ascendido para este año en la Liga Endesa. Gran parte de sus aspiraciones de permanencia han de pasar por las manos de este veterano trotamundos con experiencia ACB ayudando al Baskonia en play-offs. Experiencia NBA y en media Europa (Serbia, Rusia y Grecia), veremos si viene para cumplir el expediente o realmente siente suya la camiseta.

Pooh Jeter (FIATC Joventut, 27 años, 1.80) Prototipo de base bajito jugón norteamericano, lleva la velocidad en los genes (su hermana es la actual campeona del mundo de atletismo en 100 metros lisos femeninos). Le conocemos de estancia en Menorca y un breve paso por el Unicaja. La temporada pasada ofreció buenos minutos en Sacramento cuando dispuso de minutos, si mantiene ese nivel puede ser una de las sensaciones de la liga.  

Un jugón para la Penya


Rodrigo San Miguel (Power Electronics Valencia, 26 años, 1.86) Uno de los bases nacionales que más ha crecido en los últimos años, con una progresión muy segura y certera, desde el Valladolid hasta un Manresa donde se consagró como uno de los mejores en su posición de nuestra liga. Importante salto de calidad el que da en Valencia, y buena apuesta la del club levantino por este aún joven valor que no ha tocado su techo.

Taurean Green (Gran Canaria, 24 años, 1.83) El de Boca Ratón apuntaba a posible estrella NBA cuando era una de las piezas claves de los Gators dominadores de la NCAA, sirviendo balones para Corey Brewer, Al Horford y Joakim Noah. Un ejemplo más de lo difícil que es hacerte un sitio en la mejor liga del mundo aunque hayas sido base titular de un equipo que gana la liga universitaria dos temporadas seguidas. En Zaragoza ofreció buenos destellos de su calidad, que confirmó vistiendo la camiseta del Gran Canaria la pasada temporada.Esta temporada debería ser la de su consagración en el baloncesto europeo, aunque esperamos también que Tomás Bellas siga progresando. Es hijo de Sidney Green, conocido ala-pivot de la NBA de los 80.    

Los cuatro fantásticos de Florida, Horford, Brewer, Green y Noah. Juntos, dos títulos NCAA consecutivos.

jueves, 21 de julio de 2011

UN POCO DE FRÍOS NÚMEROS

Al fin y al cabo, si los números son tan fríos, nos vendrán bien para combatir el asfixiante calor. 


Hablamos de números, como no, del Europeo U20 de Bilbao, el gran foco de atención baloncestístico europeo en estos momentos.  


En cuanto a equipos, vemos a nuestra selección como la que arroja mejores cifras. Impresionantes diría yo. Somos el equipo con mayor anotación (89,8 de media) y la segunda mejor defensa (62,5 puntos encajados) Precisamente quien presenta mejor defensa es el otro equipo invicto, Francia, que sólo permite encajar 50.7 puntos por partido. Demoledora estadística que nos deja ver que estamos ante un granítico combinado dispuesto a repetir oro europeo en esta categoría.  


A pesar de mis preocupaciones sobre el juego interior, en rebotes ocupamos la tercera posición, con una brillante media de 40,7 rechaces. Dos equipos contra los que ya hemos jugador, Turquía y Ucrania, ocupan las dos primeras posiciones de esta estadística. Curiosamente contra Turquía fue un paseo y contra Ucrania el partido más difícil, luego no podemos sacar demasiadas conclusiones sobre este aspecto.  


Nadie está pudiendo parar a Nikola.




Si somos el equipo que mayor anotación presenta, es lógico pensar que también seamos quienes hacen un baloncesto más fluido, y por tanto la selección que reparte más asistencias. Y así es, lideramos la tabla con 17,8 por partido, seguidos de Lituania con 16,3 (tan buen juego a los lituanos de poco les ha servido, por cierto)  


En definitiva los números nos presentan como la mejor selección hasta el momento, pero son sólo eso, números, y no nos van a dar ninguna ventaja mañana en el marcador cuando comience el partido crucial contra Letonia, si no que los dos equipos llegarán al tip-off con 0-0.  


En lo individual, que siempre es más llamativo, Nikola Mirotic camina majestuoso hacia el MVP, siempre y cuando la selección no se la pegue. Este bien podría ser el mejor quinteto del torneo hasta la fecha:  


Josep Franch (España) 9,8 ptos/ 1,8 rebs/ 5 asists   
Alessandro Gentile (Italia) 17 ptos/ 3,8 rebs/ 2 asists/ 1,2 robos
Evan Fournier (Francia) 17,2 ptos/ 4 rebs/ 1,2 asists/ 2,3 robos
Nikola Mirotic (España) 27,5 ptos/ 9,7 rebs/ 1,5 asists/ 1 robo/ 1,3 tapones
Furkan Aldemir (Turquía) 16,3 ptos/ 15,2 rebs/ 1,5 asists/ 2 tapones  


Este para mí sería el hasta momento quinteto ideal, basándome en los números y en la trayectoria de sus equipos, es decir, que sigan en la lucha por medallas. Una lucha por las medallas que comienza mañana, con Letonia como primer obstáculo en el camino, si ganamos, el vencedor del Rusia-Turquía será nuestro rival en semifinales.  


El turco Aldemir, amo y señor bajo los aros.




Y recordemos también que el debut de la U18 en Polonia ha sido realmente brillante con una victoria por 24 puntos ante Chequia.  



martes, 19 de julio de 2011

INVICTUS

Hay un viejo tópico deportivo que dice que de las derrotas siempre se aprende. Ciertamente, una vez que el resultado ha sido negativo y no hay vuelta de hoja, mejor mirarlo por el lado bueno y extraer todas las consecuencias positivas y de aprendizaje que puedas. 

Ayer nuestra selección U20, esa que estamos siguiendo con tanto interés, no salió derrotada de su choque frente a Ucrania, aún con un partido en lo global bastante desacertado, una reacción final plagada de coraje y claridad de ideas (que no se tuvieron durante la mayor parte del partido) mantiene a los muchachos de Orenga como el único equipo invicto del torneo junto a Francia. No obstante y a pesar del resultado conviene mirar el partido de ayer contra Ucrania como una de esas derrotas, sin serlo, de las que hay que pararse a analizar lo sucedido y comprender que existen puntos débiles, y que cuando quedan al descubierto somos vulnerables y el trayecto hacia la final del próximo domingo, ese choque en el que todos deseamos estar, dista mucho de ser un paseo militar o ese camino de rosas que podríamos suponer tras la brillante primera fase. Incluso en esos tres triunfales primeros partidos ya advertimos que se advertían algunos defectos en nuestra selección, apenas perceptibles para el aficionado resultadista que viendo las diferencias finales en el marcador no se haya parado a fijarse en esos pequeños detalles que son los que finalmente pueden marcar la delgada línea entre el cielo y el infierno deportivos. 



Mirotic ejecutando a Ucrania a lo Nowitzki, fade away a la pata coja incluido.



El aspecto negativo más reconocible por nuestro equipo es sin duda alguna el de los tiros libres. Seguimos fallando cual escopeta de feria en esta faceta, y ante la previsible dureza defensiva con la que se van a emplear los rivales cuando llegue la lucha por los metales, deberíamos asegurar un mayor éxito en nuestras visitas a la línea de 4,60. Me sigue preocupando también nuestra endeblez interior, las posiciones de los hombres altos están demostrando ser nuestra línea menos cualitativa, y ayer sólo logramos anotar con cierta claridad cerca del aro cuando unos pivots ucranianos superiores se cargaron de personales o quedaron eliminados. Una claridad en la anotación interior que por cierto llegó por medio de un forward como Mirotic (vaya partido el suyo, sin duda ayer debieron ser muy felices en los despachos de cierta franquicia NBA de Illinois), y no de un center, en unos minutos finales en los que encuentra esa combinación del éxito del pick&roll con un Josep Franch que si bien realizó un horrible encuentro, hay que admitir que en los últimos minutos transmitió buenas sensaciones de co-liderazgo junto a Nikola y demostró ser un jugador con la cabeza lo suficientemente fría como para comprender cual debía ser el juego en los momentos decisivos. Muchas veces es más importante un jugador que aún en el peor de sus partidos es capaz de mantener el criterio en su juego, que aquel que mete 40 puntos en los tres primeros cuartos y a la hora de la verdad se arruga y su muñeca se encoje.   

Un Mirotic, ayer demasiado solo, observa de espaldas las evoluciones de su compañero Franch.


Pero no obstante lo más preocupante para nuestra selección es lo que ya hemos mencionado en otras ocasiones. La dificultad que nos supone este juego cuando no conseguimos imponer nuestro ritmo alto y nuestra velocidad de crucero, y nos vemos obligados a jugar largos ataques estáticos de cinco contra cinco. En definitiva, cuando el rival no nos deja correr. 

Por lo tanto el partido de ayer hay que verlo como una magnífica piedra de toque sobre nuestras posibilidades reales y un buen ejercicio que sirva de análisis de nuestras virtudes y defectos. Potenciar las primeras y minimizar los efectos de los segundos debe ser la tarea a realizar en los próximos días por Orenga y sus colaboradores. 

A veces una derrota puede venir bien para aprender, pero mejor todavía una victoria que igualmente te permita ese aprendizaje. Ayer fue el caso.    

lunes, 18 de julio de 2011

EL RODILLO CAUTELOSO

La primera fase del Europeo Sub20 realizada por el combinado español en Bilbao no merece otro calificativo que el de sobresaliente, incluso superando las expectativas creadas, las cuales ya de por sí eran muy altas. Tres victorias inapelables en las que sólo Grecia fue capaz de ofrecer algún pequeño atisbo de resistencia. Turquía y Austria fueron simulacros de rivales, equipos empequeñecidos por un vendaval de juego veloz y furioso con una enorme capacidad para, desde una asfixiante defensa, abrir el campo y martillear el aro rival una y otra vez a base de un ritmo rápido y posesiones cortas, de esas que no dejan al contrario ni pararse un segundo a intentar colocarse en defensa y sólo pueden resoplar ante lo que se les viene encima (contra Austria hubo momentos de un “run&gun” tan enloquecido que al lado de aquello el mismísimo Mike D’Antoni parecería Messina).

Los números en este caso son terriblemente esclarecedores sobre las diferencias entre el nivel de juego de nuestra selección y sus adversarios hasta la fecha. Tres victorias con un marcador global de 304-165, es decir, los tres choques arrojan un marcador medio de 101.3-55. Terrorífico. Una diferencia media de más de 45 puntos. Y eso que presentamos un paupérrimo y muy preocupante 57 de 88 en tiros libres, aspecto muy a mejorar. Es como si esa urgencia en el juego, esa combinación de nervio y velocidad, no conociese pausa ni en el momento del tiro libre, ese momento del juego que se basa sobre todo en la concentración y el temple de las emociones.

Nikola Mirotic, la productividad sin límites.


La mayoría de grandes entrenadores suelen tener un gran nivel de exigencia durante los 40 minutos del juego, exigencia que intentan trasladar a sus jugadores. Es habitual oírles hablar de que nunca hay que bajar los brazos ni disminuir el nivel del trabajo, ni ganando por 50 puntos, ni perdiendo por 40, ya que todo lo que trabajes, aunque sea en el minuto 39 de un partido totalmente decidido, de alguna manera te va a valer para el futuro. Ese tipo de ideología estajanovista siempre ha tenido un buen predicamento en el baloncesto español, alcanzando su cenit en el mundial del 2006 donde Pepu Hernandez consigue formar un bloque capaz de jugar cada partido como si fuera el último, como si no hubiera uno siguiente. Yo sinceramente no creo que en verdades absolutas ni un único camino en el deporte, por lo que también pienso que es bueno que los equipos sepan de vez en cuando cambiar el chip según el partido, y una correcta dosificación física y psicológica hace que las escuadras lleguen en mejores condiciones a los momentos decisivos de los campeonatos, pero lo que está claro es que a nuestro baloncesto nos va ese tipo de entrega y derroche en la cancha sea cual sea el partido y el marcador. 

Lo mejor de esta primera fase, independientemente de los brillantes resultados, es la seguridad de haber encontrado nuestro juego en ese ritmo alto del que tanto hablamos, en algo tan sencillo y tan viejo como defender y correr, y que destroza todas las teorías tácticas de los apóstoles de los banquillos y estrategas del basket-control que tanto daño han hecho al baloncesto desde el punto de vista de la estética del espectáculo. También hay buenas dosis de garra y coraje en esta selección para compensar algún déficit de centímetros de nuestros pivots. Evidentemente la cosa pinta bien, muy bien, pero no dejemos de mirar de reojo a esa Francia que es puro hormigón armado (42,6 puntos de media recibidos en la primera fase hablan a las claras de que es el equipo más duro e incomodo del torneo) 

Francia se confirma como el rival a batir.


En lo individual, y como era de esperar, Franch y Mirotic han tomado las riendas del liderazgo del equipo. El base verdinegro es el líder en asistencias del torneo, y el ala-pivot madridista el máximo anotador del campeonato (25 puntos por partido en… ¡24,3 minutos de juego!, con un escalofriante acierto de casi un 80% en canastas de dos puntos) Se confirman así como nuestro dueto clave, uno como director y otro como ejecutor. Los 6,7 rebotes por choque que acompañan las estadísticas del cestista nacido en Montenegro, le dan hasta el momento el papel del mejor jugador del torneo. También hay que destacar la labor de Joan Sastre. Me encanta este jugador, es puro talento, anotador desinhibido, tirador sin complejos, haciendo honor a su segundo apellido, Morro. El mallorquín ya ha sido un habitual de las rotaciones de Joan Plaza esta temporada en el Cajasol, y con la marcha de Bullock, bien haría bien el buen técnico catalán en apostar definitivamente por este diamante en bruto y darle galones en pista para que se las juegue con ese desparpajo que le vemos en la selección. Un Sastre que si tiene el día inspirado le hace un traje a cualquier rival.  

Joan Sastre, el Morro de la selección.


Pero si hay algo que me está gustando de la selección es lo bien que se están conduciendo por el torneo en el terreno de las emociones y las euforias. Orenga llegó a Bilbao con una prudencia muy admirable desde el primer momento, prudencia que sigue transmitiendo al grupo y al entorno. Somos un rodillo, sí, pero un rodillo cauteloso. Hasta para dar una buena paliza en la vida hay que saber hacerlo con cierta discreción. 

Por lo demás, al margen de nuestra selección, confirmar la fortaleza de la mencionada Francia, y ver con cierta sorpresa que Serbia o Lituania ya estén fuera de la lucha por el torneo, y junto a Austria y Croacia permanecen en la capital guipuzcoana simplemente para luchar por la decimotercera posición. Decepcionante papel para equipos que en cualquier categoría siempre suelen estar en la lucha por las medallas.  

Lituania, la gran decepción.

jueves, 14 de julio de 2011

JÓVENES BUSCADORES DE ORO

Sé lo que están pensando. En este blog no aprendemos. Si hace unas semanas nos mostrábamos ilusionados y expectantes ante el comienzo del Eurobasket femenino, alabando el juego y virtudes de nuestra selección española que llegaba a Polonia como una de las aspirantes al oro, para unos días después llevarnos un palo tremendo con una dolorosa eliminación que nos llevó a hacer la dolorosa confesión de nuestra naturaleza gafe, ceniza y cenicienta, hoy ponemos nuestros ojos en Bilbao y en el Europeo sub20 que comienza esta tarde con un debut español ante una correosa Turquía. 

Franch, el timón.


Es cierto que, una vez más en el baloncesto español, partimos como unos de los grandes favoritos a subirnos a lo más alto del cajón.Un equipo liderado por consagrados jugadores ACB como Josep Franch o Nikola Mirotic, unido al hecho de ser anfitriones, nos otorga esa presión del oro como objetivo. Una presión, un favoritismo, que nunca me ha gustado nada y del que creo que siempre hay que huir en la medida de lo posible, y máxime en una cita en la que realmente hay un buen ramillete de plantillas importantes, e incluso sea Francia quien deba colgarse ese cartel de favorito.

La piña "bleu", grandes favoritos.


Al lado del base verdinegro Franch y del ala-pivot madridista Mirotic como referencias más reconocibles, encontramos una selección con nombres que sonarán al aficionado, algunos ya con apariciones ACB como el base Simeón en el Valencia, o el tirador Sastre en el Cajasol. Alberto Jodar es otro de los baluartes del equipo, un jugador del que llevamos años oyendo hablar como futura estrella de nuestro baloncesto y no acaba de llegar a la élite (dos años de continuas lesiones imagino que tienen mucho que ver) Hablando de lesiones, una de nuestras referencias en el juego interior (ese que me plantea más dudas) es Nacho Llovet, el pivot del Joventut (que ha disputado ya 10 partidos con el equipo ACB) sale recientemente de una y veremos cual es su estado físico. Pero el juego interior me plantea dudas no sólo por la recuperación de Llovet (quien juega de cinco siendo lo que se dice un "dos metros pelaos"), la ausencia de centímetros en nuestro roster ante plantillas con auténticas torres me parece un déficit excesivo que nos puede hacer mucho daño. Evidentemente vamos a necesitar correr mucho y llevar los partidos a un planteamiento rápido y abierto en el que no se impongan las defensas ni los ataques estáticos largos, donde más se nota la importancia de los hombres grandes.

De la muñeca de Mirotic dependen muchas de nuestras opciones.


Para empezar nos enfrentamos a una Turquía que cuenta con una torre de 2,12 (la misma altura que el español Arteaga a quien Orenga ha dejado fuera en el último corte, para mí equivocádamente), o 2,14 según la fuente que se consulte, Sertac Sanli, jugador del Galatasaray. Del Galatasary también es el ala-pivot de 2,07 Furkan Aldemir, futura primera ronda del draft y estrella de su selección junto al escolta del Fenerbahce Can Mutaf. Tremendo lo de las nuevas generaciones de pivots turcos, por cierto, y debemos congratularnos de cara a nuestras aspiraciones de la no presencia del bestial Enes Kanter, un jugador llamado a marcar época. Aún así Turquía debe ser de las selecciones más difíciles del torneo, apuntando el buen momento que vive el baloncesto otomano. 

Otra de las grandes favoritas, como ya hemos dicho, puede ser Francia, selección que llega con dos torres gemelas por encima de los 2,10, como son Lauvergne y Gobert. Sinceramente no tenemos argumentos para poder parar ese tipo de juego, para poder contrarrestar los problemas que te puede plantear un juego interior con dos jugadores de tal envergadura. Espero equivocarme, pero creo que la falta de centímetros merman demasiado nuestras posibilidades, y además apuntan a un problema histórico de nuestro baloncesto, que ha sido solventado puntualmente por apariciones esporádicas que de hecho se convertían en auténticos puntales en la selección nacional a falta de una competencia que si encontramos en bases y aleros, posiciones donde los seleccionadores nunca han tenido problemas a la hora de escoger talentos para nuestros combinados. Si echamos un vistazo a los que pueden ser los jugadores referentes de nuestro baloncesto en el futuro, teniendo en cuenta aún los años que les quedan a Rudy Fernandez, Llull, Suarez o Claver, y por supuesto a Ricky, vemos a los Franch, Sastre, Rabaseda, Daniel Díez, Jaime Fernandez... bases y aleros con enorme proyección. En hombres altos, los últimos jugadores ACB con juventud y margen de crecimiento han sido del estilo Pablo Aguilar o Mirotic, es decir, cuatros abiertos, prácticamente aleros, pero no pivots capaces de pegarse por dentro con cualquier rival (cosa que lleva haciendo muchos años Felipe Reyes a pesar de su handicap de centímetros, por cierto) El caso de Rabaseda es paradigmático, de ser uno de los cuatros más brillantes de su generación, a reconvertirse casi en escolta para poder "sobrevivir" en el baloncesto de elite. Preocupante el panorama de hombres altos en nuestro baloncesto futuro, aunque es cierto que a Marc Gasol aún le queda mucha carrera, y la nacionalización de Ibaka, aunque sea un cuatro, nos daría un plus de agresividad y mordiente bajo aros que vamos a echar mucho de menos cuando cuelguen la camiseta los Pau, Felipe o Fran Vazquez (si bien la historia de este último con la selección es más de desencuentros que otra cosa) 

Evan Fournier, maneras de estrella.


Pero volvamos al torneo que hoy comienza en Bilbao, una magnífica ocasión de disfrutar de un baloncesto de calidad y de una serie de jugadores que dominarán Europa a corto o medio plazo. A pesar de las lustrosas ausencias (el citado turco Kanter, el baskonista Musli, la torre germana Neumann, y por supuesto, el MVP del último Mundial U19, Jonas Valanciunas, son los principales nombres que se me vienen a la cabeza), hay varios focos de atención a los que el buen aficionado debería estar atento. Evidentemente el duo Franch-Mirotic en nuestra selección. La también citada conexión turca entre tirador (Mutaf) y pivot (Aldemir), el ala-pivot griego Chrysikopoulos (puede ser nuestra pesadilla en el segundo partido), las mencionadas torres galas (Lauvergne, 2,10 y Gobert, 2,13) capaces de jugar juntos y coincidir en cancha muchos minutos, dándole una dimensión y potencial interior a su equipo por encima del resto de selecciones, unido ello a su brillantes exteriores Westermann y Fournier, lo cual hace que para la mayoría de analistas sea Francia la gran favorita al oro. Y otro nombre a tener en cuenta y una apuesta personal, como no podía ser de otro modo en el blog del tirador melancólico. Me refiero al escolta italiano Alessandro Gentile, prototipo del cañonero italiano de toda la vida que conocemos desde Antonello Riva, e hijo nada menos que de Ferdinando Gentile, genial base-escolta transalpino, jugador muy completo, y al que muchos recordarán porque participó en aquella locura baloncestística y orgía anotadora que fue la mítica final de la Recopa del 89 entre el Real Madrid y el Snaidero Caserta. En aquel partido inolvidable de los 62 puntos de Petrovic frente a los 44 de la mano santa de Oscar Schmidt, la muñeca de Gentile también se hizo notar con 32 puntos. Vaya dos escuadras aquellas, Petrovic, Biriukov, Rogers, Fernando Martín, Gentile, Oscar, Esposito, Glouchkov... ¡qué grandes recuerdos para tiradores nostálgicos! 

Alessandro Gentile, raza blanca tirador.


El hijo menor de Nando Gentile (su hermano Stefano es también baloncestista profesional) es ya una de las estrellas de la Lega y seguro que será uno de los grandes killers de la competición, una de nuestras esperanzas para la pervivencia de la raza del tirador.

Me gustaría hacer hincapié también en un dato, la mayoría de los jugadores que vamos a ver en Bilbao son jugadores nacidos en el 91 y el 92. En España tenemos un jugador nacido en Octubre del 90, sólo unos meses antes que muchos de los que serán estrellas en este torneo y en el baloncesto europeo más inminente. Ese jugador lleva ya 6 años en la elite y entre otras cosas ya ha sido plata olímpica o campeón de Europa absoluto. Me refiero por supuesto a Ricky Rubio. Digo esto porque a veces creo que perdemos la perspectiva sobre quien es realmente Ricky y cuales han sido sus pasos, y justo es recordarlo porque siempre queda algún ciego que no quiere ver (los menos, afortunadamente) Precisamente fue el Europeo U18 de Madrid en el 2007 la última ocasión que nuestro país celebró una competición de este tipo con una selección en la que ya brillaba Ricky y nos llevamos la decepción de un quinto puesto en un torneo en el que triunfó la Serbia del genial Milan Macvan (también fue el torneo del vergonzoso amaño del Lituania-Serbia que nos dejó fuera de la lucha por las medallas). Esperemos que en esta ocasión estos jóvenes buscadores de oro encuentren el camino que lleva al preciado metal.   

La participación española, que comienza hoy a las 20,45 frente a Turquía, pueden seguirla por Teledeporte.