miércoles, 9 de mayo de 2012

CRÓNICA DE UN DESCENSO... ¿ANUNCIADO?


La noticia baloncestística del fin de semana tiene un claro protagonista, intérprete de un titular que nunca le hubiera gustado encabezar. El del drama de un pabellón, el Palacio de los Deportes de Madrid, de una afición incansable, y de un club histórico, asistiendo al descenso de categoría por vez primera en su historia.

En efecto, el Estudiantes, junto al Real Madrid y al Joventut de Badalona, eran hasta este pasado domingo los únicos tres clubes que habían jugado siempre en la máxima categoría del baloncesto español desde que tal concepto existe (el Barcelona jugó en la segunda división en los años 60), de modo que estamos ante un descenso, se mire como se mire, histórico. Siempre y cuando en caso de consumarse, ya que su presidente, Juan Francisco García, ya ha asegurado que hará todo lo posible porque el club se mantenga en la máxima categoría aunque sea a costa de que alguno de los dos equipos ascendidos (uno el brillantísimo Iberostar Canarias, sobre quien algún día le dedicaremos una entrada como se merece, otro, el que salga del durísimo play-off jugándose en LEB estos días) no pueda pagar el aval correspondiente. 

El descenso de categoría siempre es un drama, el lado más amargo del deporte. En niveles de intensidad la tristeza siempre es superior a la alegría. De modo que el pasado domingo permanece como el día más triste en la historia de este club de 64 años de historia, por muchos y brillantes éxitos obtenidos en un pasado no tan lejano (hace apenas ocho años este club estaba jugando nada menos que la final de la ACB llegando a forzar cinco partidos ante un Barcelona inmenso ganador del triplete la anterior temporada), ¿cómo es posible pasar de ser un equipo modélico dentro y fuera de las canchas, un club perfectamente consolidado dentro de un engranaje sólido y fuerte, a convertirse en una especie de club fantasma casi sin identidad e incapaz de reconocer en él las señas que le convirtieron en alternativa al poder establecido no hace tanto tiempo? 


Foto de archivo del club. Formando de pie, segundo por la izquierda, con el número 11, Antonio  Diaz Miguel.

Realmente creo que el acontecimiento del Estudiantes como club LEB es una pésima noticia para el baloncesto español, no sólo para el madrileño, que queda muy tocado con esto. No voy a entrar en ese tipo de valoraciones sobre la diferencia de un club y un sentimiento, ya que todo ello es subjetivo, y eso queda para los aficionados y seguidores del conjunto colegial. Al fin y al cabo cada uno siempre tiende a pensar que su mierda es la que mejor huele, y por eso se llega incluso al disparate de pensar que ser seguidor de un determinado equipo condiciona tu personalidad, como si ser aficionado a cierto club te convierte en una bellísima persona y serlo a otro en un malnacido. Un sinsentido en el que no vale la pena ni pararse un segundo (aunque hay gente que realmente lo cree, hay cabezas para todo). Por lo tanto mi punto de vista como no seguidor del Estudiantes (aunque un poco simpatizante) es totalmente objetivo en ese sentido. Lo que si pienso es que si hay dos clubes de baloncesto, digamos, “especiales”, en nuestro país, esos son el Estudiantes de Madrid y el Joventut de Badalona, la mítica Penya. Dos entidades deportivas con una manera de trabajar muy definida, con unas características muy marcadas, y una serie de valores (por mucho que esa palabra ya no tenga casi sentido y hay quien hasta se atreva a decir que tal cosa en deporte no existey sólo importa ganar, ¡cuándo precisamente el deporte nace por reivindicar esos valores!, gracias Mourinho) muy definidos. Quizás los valores, como las grandes cosas de la vida, como el amor, la imaginación, o incluso la inteligencia, sea algo abstracto, y quizás se trate de que lo que es abstracto, lo que no se puede palpar, pero si sentir, para algunas cabezas es imposible de comprender. 

El caso es que el baloncesto español le debe mucho, muchísimo, al club del Ramiro de Maeztu. Esa línea de trabajo buscando el forjar jugadores que mantengan una identidad consolidada y reconocible para el aficionado por encima de los éxitos esporádicos o el triunfo inmediato y pasajero, que también lo han tenido (tres copas del rey jalonan sus vitrinas como éxitos más reconocibles, además de cuatro subcampeonatos de liga), esa filosofía única (en todo caso, comparable, como decimos a la Penya) ha sido un estímulo constante del que otros equipos (muy especialmente el Real Madrid) y por supuesto el equipo de todos (la selección) se han beneficiado. Estamos hablando de un trabajo de club y de cantera que ha dado al baloncesto español deportistas como Antonio Diaz-Miguel, Vicente Ramos, los hermanos Sagi-Vela, los Martin, Alfonso del Corral, Antunez, Azofra, Alberto Herreros, Carlos Jiménez, Alfonso y Felipe Reyes… el número de entorchados nacionales de estos nombres nos hacen darnos cuenta de que estamos hablando de auténtica historia del baloncesto en nuestro país. No sólo eso, algunos de los extranjeros que más han contribuido a hacer grande nuestra liga y elevar el nivel de competitividad de nuestra competición han pasado por el club de Magariños. Estrellas norteamericanas del calibre de John Pinone, David Russell, Ricky Winslow, o tiradores de muñeca de seda como Danko Cvjeticanin perduran en el recuerdo del buen aficionado estudiantil y de todos los que hemos crecido disfrutando del baloncesto en este país.  

El Oso Pinone, un yanqui de Connecticut que pervive como uno de los mayores símbolos estudiantiles.


De modo que es fácil entender que no estamos hablando de un descenso más, si no de una página de nuestro baloncesto que nadie hubiera podido prever hace un tiempo, cuando el club estudiantil era un referente de nuestro deporte, acostumbrado a luchar por el título y plantar cara a los grandes, aspirante a la Copa del Rey, e incluso habitual representante español en Europa. Pero no hay más cera que la que arde ni baloncesto que es el que se juega en la pista, y el descenso colegial es la consecuencia de una temporada en la que el demérito ha sido norma. Un curso baloncestístico desastroso en el que apenas nadie puede salvarse, con un cuerpo técnico incapaz de motivar ni enchufar a los jugadores en la competición, una directiva que lleva demasiado tiempo envuelta en dudas, sombras y críticas y que fracasa estrepitosamente en los fichajes que deberían sostener al equipo durante la temporada (mención especial para Antoine Wright del que todos recordarán su “magnífico” -19 de valoración contra el Barcelona con el que se ha asegurado un lugar en la historia de nuestra liga), y un cuadro de jugadores en el que se lleva tiempo creyendo y esperando su “paso adelante” sin que se haya producido, un grupo de jugadores jóvenes que no resisten la comparación ni por asomo con los más recientes canteranos del equipo desde los tiempos de Herreros hasta Carlos Suárez pasando por Jiménez. Sólo Jayson Granger parece haber mostrado una evolución satisfactoria, y a quien apunta a nueva perla estudiantil y una de nuestras futuras estrellas nacionales, Jaime Fernández, esto le ha pillado demasiado pronto. De modo que muy poquitas cosas se pueden salvar de la temporada estudiantil y apenas nadie debería sentirse contento por su trabajo realizado. Sólo Germán Gabriel y Carlos Jiménez, es decir, los veteranos, han tenido la vergüenza torera que se le pide a este club y han dado la cara en todo momento y luchado lo indecible para que esto no sucediera. Y por supuesto, la afición, un valor seguro al que incluso le deben no haber registrado un peor balance que el de las once victorias finales gracias a su aliento incansable (recuerdo remontadas contra el Lagun Aro o Real Madrid, por ejemplo, fraguadas en gran parte desde el empuje en la grada) 

Pese al descenso, Germán Gabriel acaba firmando una temporada notable en lo individual.


Pero no sería justo pensar que el descenso del Estudiantes se deba, simplemente, a una mala temporada en la que no han salido las cosas o se ha sesteado más de la cuenta. No. El devenir del club madrileño en las últimas temporadas ofrecía un panorama no muy afortunado camino de un rumbo equivocado que no se ha sabido enderezar, hasta llegar a esto. Como hemos recordado al comienzo de esta entrada, en la temporada 2003-04 el club alcanzaba el subcampeonato de la ACB, frente al todopoderoso Barcelona de Pesic que un año antes había reinado en Europa, y que en sus filas contaba con nombres como los de Navarro, Bodiroga, Fucka, Dueñas o Illieski. Claro que aquel Estudiantes tampoco era manco. Jugadores como Azofra, Corey Brewer, el gran "Pancho" Jasen, Carlos Jiménez, Iker Iturbe o Felipe Reyes conformaban una plantilla sólida y sobre todo muy luchadora dirigida brillantemente por un Pepu Hernandez que un par de veranos más tarde haría historia con la selección española consiguiendo el primer oro mundial para nuestro país. ¡Cómo enamoraba aquel equipo a cualquier aficionado independientemente del equipo que fuera! Aquel Estudiantes era un equipo que llevaba años creciendo, tomando el relevo de los finalistas de la Korak del 99 (precisamente ante el Barcelona) y campeón de Copa del año 2000. De hecho llevaban dos temporadas consecutivas siendo semifinalistas, y aún tras la hazaña de llegar a aquella final, la temporada siguiente volverían a estar entre los cuatro mejores, eliminando al Barcelona vigente campeón en cuartos de final y cayendo en semifinales ante el a la postre posterior campeón Real Madrid. Y a partir de ahí... caída en picado. La llegada de Juan Francisco García a la presidencia, con el club ya tocado económicamente, no sólo supuso el revulsivo esperado, si no que el equipo estudiantil comenzó a acostumbrarse a coquetear muy peligrosamente con los puestos de descenso, mientras se suceden las "caras" en la presidencia (García, Bermudez, Tejedor...) en una peligrosa inestabilidad y líos institucionales. Las temporadas 07/08 y 08/09 apenas hay momentos de alegría para el aficionado, especialmente la 07/08 en la que llegaron a jugarse la permanencia en la última jornada en aquel mítico partido en León con el club fletando plazas de la Renfe para una afición que una vez más volvió a responder. El equipo respondió a base de casta y coraje y orgullo por la camiseta.    

Los guerreros de Pepu, los últimos buenos tiempos.


La apuesta por Luis Casimiro en el banquillo parecía que podría volver a meter al Estudiantes entre la zona noble de la tabla y entre el grupo de equipos capaces de dar algún disgusto a los grandes. Una temporada 09/10 con clasificación para la Copa del Rey y el play off por el título parecía lanzar un aviso: Estudiantes había vuelto. Fue un espejismo. La temporada siguiente, es decir, la pasada, se volvieron a las andadas. Cinco derrotas consecutivas encendieron las alarmas. El equipo se puso las pilas y reaccionó para no volver a pasar aquellos apuros y malos momentos tan recientes que les habían llevado a vivir con el agua al cuello en las últimas jornadas. No obstante el daño ya estaba hecho. Se había instalado en la plantilla un nada estimulante conformismo que no ayudaba a crecer a quienes se confiaba volvieran a reverdecer viejos laureles para el club a base de apostar por ellos y trabajar con paciencia, hablamos de los Granger, Clark, o el más reciente caso de Driesen. Los problemas económicos, que obligaban a técnicos y directivos a tener que hilar muy fino en el tema de los fichajes, sobre todo extracomunitarios, hicieron el resto. Quizás si esta última reacción con Trifón Poch en el banquillo hubiera llegado antes, quizás si se hubiera apostado desde el principio por jugadores de un perfil más generoso con el equipo y el juego colectivo como Tariq Kirksay en vez de los Flores o Wright... demasiados quizás para un equipo que no supo hacer los deberes a tiempo. Y demasiados cambios sobre la marcha tratando de enderezar el rumbo de un barco demasiado a la deriva. El último movimiento desesperado con la contratación del otrora excelso Louis Bullock tampoco se ha acabado de entender, llegando tocado físicamente para jugar los tres últimos partidos (7, 15 y 6 minutos respectivamente) en decrimento de jugadores que todavía estaban adaptándose y comenzando a enchufarse al equipo (Lofton o Deane) Tremenda manera de emborronar el historial de quien ha sido uno de los más brillantes jugadores ACB de los últimos tiempos.  

Claro que si hablamos de historiales, nada es comparable a la situación que ha tenido que vivir el gran capitán Carlos Jiménez. Un jugador con 17 temporadas ACB a sus espaldas, 12 de ellas en el Estudiantes, 170 veces internacional con la selección española absoluta con la que ha sido seis veces medallista y ganador del último título del club colegial (la Copa del 2000), ve terminada su carrera con un último partido que supone el descenso del club de su vida. No, la vida a veces no es justa.     

El final que no merecía.


Personalmente, y para finalizar este requiem por el club estudiantil en el que hemos querido incidir en el hecho de que este descenso no obedece a una mala y puntual temporada si no que se ha tratado de una lenta y progresiva caída hacia el abismo, yo opino como la Demencia, quienes ya se han pronunciado sobre el hecho de que el club trate de ganar en los despachos lo que no ha conseguido en las canchas. Creo que por muy doloroso que sea, esto tiene que ser una oportunidad para el histórico club de enfrentarse a una necesaria regeneración que les reencuentre con las señas de identidad que le convirtieron, más allá de un club "simpático", peculiar, y todo lo que se quiera, en un equipo grande, luchador, orgulloso y con capacidad de sacrificio para medirse a clubes más poderosos sin perder nunca la cara. No obstante, y pase lo que pase, ¡suerte toreros, os estaremos esperando!    

El eléctrico Jaime Fernandez, la piedra sobre la que debe construirse el nuevo Estudiantes.


PD: Comencé a escribir esta entrada anoche, y hoy me levanté con una noticia que no podemos dejar pasar por alto, aunque no tenga que ver con el mundo del baloncesto, pero si con los estudiantes, y en este caso, los de verdad. En vísperas de una serie de justas protestas que comienzan mañana contra unos recortes en educación en absoluto necesarios para cualquiera que eche unas simples cuentas sobre fraude fiscal, indemnizaciones multimillonarias de grandes directivos, sueldos políticos y demás sinvergonzonerías que hemos consentido entre todos en este país, un periódico ha decidido traspasar una línea peligrosa que les convierte en auténticos cómplices, responsables y partícipes de toda la situación en la que vivimos, poniendo en la diana de la opinión pública a cinco jóvenes con rostros, nombres, apellidos, y datos personales y contribuyendo a desviar la atención sobre los auténticos problemas que vive el ciudadano medio de este país, dándole una puñalada trapera además al código deontológico periodístico que en su artículo 13 punto 1 dice:  


 "El/la periodista respetará en su trabajo informativo la intimidad y 

la dignidad de las personas, al tiempo que eludirá proporcionar datos que 
identifiquen a los/las protagonistas  de la información cuando puedan 
ocasionarles daños morales, tanto en su esfera personal como en su entorno 
familiar y social."  

Triste día por lo tanto para quienes aún creemos en algo de lo que hemos hablado en esta entrada: valores. Principios, ética, integridad, moral.  

Nada de eso importa hoy día, nunca pude intuir un panorama tan triste para el ser humano, por dentro y por fuera.  

  




lunes, 7 de mayo de 2012

ONCE AÑOS

Es lo que han tenido que esperar los aficionados de los New York Knicks para volver a ver una victoria de su equipo en play offs. Demasiado tiempo para la sede del mayor mercado baloncestístico mundial. Y lo han hecho además contra los máximos favoritos al título, los Miami Heat quienes incluso tuvieron una última posesión para ganar o llevar el partido a la prorroga, pero Wade se empapó de balón para acabar jugándose un triple desesperado. Que no pasen otros once años. 

Un Melo a su mejor nivel fue fundamental para que la serie se vaya a un quinto partido.

domingo, 6 de mayo de 2012

CUBAN Y WARHOL

"En el futuro todo el mundo será famoso durante 15 minutos" (Andy Warhol, 1987) 

Ya tenemos un primer equipo clasificado para la segunda ronda de los play offs por el título de la NBA. Se trata de los Oklahoma City Thunder, quienes alcanzan ese citado  honor de ser el primer equipo en pasar de ronda despedazando a su rival dejándolo en un vergonzante 4-0. Imagino que no pilla a nadie de sorpresa, el equipo de Westbrook y Durant está en todas las quinielas no sólo para ir pasando rondas, si no incluso para ya esta misma temporada alcanzar el anillo. No obstante, yo no puedo pasar por alto un dato, y admito que a partir de aquí esta entrada y lo que se diga en ella no gustará a mucha gente, incluso podría decir que se trata de una entrada "polémica"... si no fuera porque realmente quienes lean esta nueva actualización del blog posiblemente se cuenten con los dedos de una mano, y por otro lado, que así sea. El día que esto sea una cosa "de masas", sinceramente, no sabré donde meterme. A lo que iba, el caso es que este 4-0, Oklahoma se lo ha metido, les guste o no (y aquí me gustaría ver a todos los que jaleaban hace once meses a los Mavericks como paradigma de equipo íntegro, competitivo, y demás epítetos gratuítos, sólo porque se enfrentaban a los Miami Heat de "the hated one"), a los actuales campeones de la NBA. Precisamente el anterior equipo en sufrir la afrenta de caer 4-0 en primera ronda después de ser campeones fueron los Miami Heat, en el 2006, a manos de Chicago. Unos Miami que habían sido campeones el año anterior, adivinen contra quien en la final. Correcto, contra Dallas Mavericks. 

Pareciera así que Miami y Dallas han sido dos franquicias con vidas "paralelas" en las últimas temporadas de la mejor liga del mundo, pero sin embargo, la manera de caminar de una y otra franquicia a lo largo de estos años ha sido bien distinta, y aquí es donde, en mi opinión, entra la gran injusticia que cometió la temporada pasada la opinión pública en general posicionándose a favor de Dallas de una manera vehemente, casi chulesca. Sólo valía Dallas, era el equipo "de verdad", mientras Miami se presentaba como un conjunto de multimillonarias estrellas conjuradas por el anillo. Basta echar un vistazo a la historia reciente de la NBA para darse cuenta de que no hay nada más lejos de la realidad que ese argumento. Ya analizamos en este blog con detenimiento esas finales ganadas en buena lid por unos Mavericks muy brillantemente dirigidos desde el banquillo por un Rick Carlisle (ni rastro de su mano en esta eliminatoria, excepto por lo del balonazo a la grada) lleno de ases en la manga, y comandados en la pista por un estelar Nowitzki, un supersónico "Jet" Terry (el auténtico MVP de las finales, aunque se lo dieran al rubio alemán), un seguro Jason Kidd, un serio Tyson Chandler, mas secundarios inesperados como DeShawn Stevenson, JJ Barea, o incluso un tosco Brian Cardinal (lo cual no hace sino refrendar el mérito de Carlisle, sacando provecho de este tipo de jugadores de segunda fila), pero también pusimos sobre la mesa una realidad: si hay un equipo en la NBA hecho a golpe de talonario en los últimos tiempos esos han sido los Dallas Mavericks. En la final del pasado año se enfrentaba un equipo, los mencionados Dallas Mavericks, que pagaba más de 20 millones de dolares a sus jugadores que su rival Miami a los suyos. De hecho sólo Los Angeles Lakers (con dos anillos ganados recientemente, es decir, se podía entender que lo pagasen) superaba a Dallas Mavericks como los clubes con mayor presupuesto salarial de la liga, mientras la franquicia de Florida se movía por mitad de la tabla en ese aspecto. Poco importaba, había que vender la película (y bien que se vendió) de que Miami era un equipo "artificial", una conjunción estelar de egos que no se merecían ni el aire que respiraban, mientras que los multimillonarios Dallas Mavericks de Mark Cuban eran un club auténtico, genuíno, representante de los viejos valores y que habían creado un núcleo sólido a base de años de trabajo y confianza. Se obvió interesadamente que Cuban llevaba más de diez años detrás del anillo costase lo que costase. Se obvió todo lo que se pagaba por tener a los Michael Finley, Jerry Stackhouse, Jason Terry, Steve Nash, o cualquier otro capricho que pudiera tener el magnate de las telecomunicaciones judeo-ruso. Se obvió que sólo Dirk Nowitzki llevaba en esa batalla desde el principio, como jugador franquicia obtenido en un draft. El guión era muy claro, los Miami de LeBron eran los malos, representantes de un baloncesto moderno exento de valores, los Dallas Mavericks eran los chicos buenos a los que el destino (y no la billetera de Mark Cuban) les tenía reservada la oportunidad de resarcirse de las finales de 2006 cuando cayeron precisamente ante los Heat de Wade y Shaquille O'Neal. Y la gente tragó. La opinión pública compró esa película (a la que aquí hasta le pusimos título hollywoodense)  




Mark Cuban, uno de los mayores "chorras" de la NBA. Increíblemente hace once meses era jaleado, todo sea por odiar a LeBron.

Lo cierto es que los Mavericks ganaron el año pasado el anillo de manera muy brillante, y cualquier aficionado se alegraría, como hicimos en este blog, por grandes tipos de este deporte como Nowitzki o Jason Kidd. Pero el posicionamiento de la opinión pública con el equipo tejano evidenció dos cosas. Por un lado, una vez más, la injusta animadversión a LeBron James, y aquí nos vemos obligados a repetir algo que llevamos mucho tiempo diciendo: nunca en la historia de este deporte un jugador tan jodidamente bueno fue tan criticado. Y aquí no entramos en aspectos sobre su conducta o personalidad, diseccionando al sujeto bajo el microscopio cual Cristiano Ronaldo. No, es que de LeBron se han llegado a decir barbaridades como que no sabe jugar en estático o leer ataques (cuando desde Larry Bird ningún alero había llegado al nivel de repartir juego y asistencias por partido que ostenta LeBron), o que su juego se basa simplemente en su potencia física (los que dicen eso imagino que entonces un tal Michael Jordan les parecería simplemente un negro saltarín), personalmente sobre LeBron ya he hablado en este blog en profundidad, ¡ojala se empeñase en aprovechar su superioridad física y no querer ser un nuevo Oscar Robertson!  

Oscar Robertson, por cierto, jamás ganó un anillo... Nowitzki y Cuban sí. Pero tras las pasadas finales, insisto en que brillantemente ganadas por Dallas, creo que todos los aficionados nos dijimos lo mismo. Enhorabuena Dallas, pero es muy posible que no os volvamos a ver siquiera en una final de conferencia. A Miami sí. En este caso se puede decir que Cuban ha tenido esos 15 minutos de gloria que jamás volverá a repetir, y poco importa este 4-0, o los 10 años firmando grandes contratos, o que fueran el primer equipo en la historia en ser eliminados en primera ronda después de ser líderes en temporada regular en 2007 a manos de esos inolvidables "locos de la bahía" de Baron Davis y Stephen Jackson que bajo el lema "we believe" dejaron a Cuban con su habitual cara de poker, la de que el dinero no da la felicidad, ni el éxito como norma, esa misma cara que se le ha quedado viendo como le han pasado por encima estos Oklahoma City Thunder a quienes sólo la inexperiencia y no saber cerrar los partidos les llevó el año pasado a quedarse en puertas de disputar la gran final. El anillo de Cuban son esos "15 minutos de gloria", que en honor a la verdad no tienen que ver con la fama prometida por Warhol. Fama y gloria son cosas bien distintas, y Cuban, como buen multimillonario (es decir, y recurriendo a un tópico más grande que la vida, un tipo tan pobre que sólo tiene dinero), sabe bien lo que es la fama, pero la gloria le ha resultado efímera. Breve, muy breve reinado de los Mavericks. No quiero pecar de subjetivo, porque como el buen lector sabrá soy seguidor de la MoTown, pero si alguien me pregunta que es una franquicia dinástica en la NBA, podemos echar la vista no demasiado atrás a los Pistons del 2004. Sí, esos últimos y gloriosos Pistons que todos los aficionados nos sabíamos de memoria de Billups-Hamilton-Prince-Wallace-Wallace. Sólo ganaron un anillo, cierto, pero fueron seis años seguidos jugando una final de conferencia (hasta que Joe Dumars nos disparó un tiro en el pie con lo de Billups). Eso sí es un equipo ganador, señor Cuban, por mucho que el palmarés del siglo XXI contemple a los Mavericks como ganadores de un anillo al igual que los Pistons (porque si nos vamos al siglo XX y finales de los 80 y Chuck Daly, cualquier seguidor del brioso club de Detroit como yo no podrá por menos que esbozar una gran sonrisa) Y eso por no hablar de los Spurs de Gregg Popovich, claro, 15 años seguidos alrededor del 70% de victorias en la mejor liga de baloncesto del mundo. ¿Cómo se les queda el cuerpo a esos para quienes un equipo ganador se construye firmando cheques en blanco?  



Si hasta Carlisle pierde los papeles... 


A pesar de todo, gloria y respeto al campeón caído, pero como escribí hace varios parrafos y este era el "leitmotiv" de esta entrada, fue vergonzoso ver bailar sobre la tumba de LeBron y ensalzar tan rápidamente a un equipo que, desgraciadamente, no ha pasado de esos 15 minutos warholianos. 

viernes, 4 de mayo de 2012

PENÚLTIMA JORNADA ACB: LO QUE DEJA... Y LO QUE QUEDA


No ha decepcionado la penúltima jornada de la Liga Endesa, con muchas cosas todavía en juego, los equipos más necesitados no han defraudado. Algunos han aprovechado para cumplir brillantemente sus objetivos y llegan al domingo con los deberes hechos. Pero aún hay cosas por decidir y muchas espadas seguirán en todo lo alto contando las horas que faltan para la última y dramática jornada. Esto es lo más relevante que nos han dejado los partidos de miércoles y jueves, y echamos un vistazo a lo que todavía queda.  


Junyent, héroe xacobeo.






En la tierra del apostol, el Obradoiro obró el milagro. Tenía dos balas el Blusens para sellar una permanencia histórica, y decidieron no esperar más, aunque delante tuvieran a uno de los mejores equipos ACB. El Valencia claudicó ante un bravísimo conjunto gallego que hace historia, ya que en sus dos anteriores temporadas en la máxima categoría cerraron la temporada con descenso. La hazaña tiene tintes épicos personalizados en el veterano Oriol Junyent, camino de sus 35 años, con el menisco roto y sin ligamento cruzado anterior, se convirtió en el héroe compostelano firmando un último cuarto memorable con 13 puntos en los momentos decisivos. Gran broche de oro (de momento) para la carrera de uno de los históricos en activo de nuestro baloncesto, y enhorabuena para todo el baloncesto gallego que mantiene un equipo en la elite.




Gran Canaria, por si las moscas. De los equipos implicados en el follón del descenso, los canarios eran quienes mejor lo tenían. Tenían que haberse dado una serie de rocambolescas carambolas para que este club ejemplar que siempre gestiona magníficamente sus limitados recursos diese con sus huesos en la LEB. Por si acaso, que mejor que acabar con las cábalas delante de su afición y en el otrora inexpugnable Centro Insular frente a un CAI Zaragoza que llegaba con opciones de play-offs. No ha sido una gran temporada para los amarillos, acostumbrados a dar guerra entre los grandes, pero hay que admitir que lo hacían en base a luchar por encima de sus posibilidades reales. Obejtivo cumplido y a seguir trabajando.




Estudiantes y Murcia no fallan. Eran dos resultados muy previsibles, al borde del precipio, ambos equipos llegaban sin margen de error. Los madrileños dominaron con comodidad frente a un Blancos de Rueda ya descendido. Por su parte, el UCAM Murcia dio buena cuenta de un Manresa en tierra de nadie que aún así llegaba con remotísimas posibilidades de conseguir plaza de play offs. Como se preveía, los colegiales y los pimentoneros se lo jugarán todo el domingo en el Palacio de los Deportes en una auténtica final por la permanencia donde los murcianos llegan con un tranquilizador colchón de 13 puntos conseguidos en su victoria en la primera vuelta, pero mal harían en relajarse ante un equipo, desgraciadamente acostumbrado en los últimos tiempos a lidiar estas delicadas situaciones, y en un pabellón que vivirá el mejor de los ambientes posibles. Si hay un equipo capaz de remontar 13 puntos para certificar una permanencia no me queda duda que ese es el Estudiantes. Será un auténtico drama, que puede contar con invitados inesperados que den un terrible vuelco a la situación para los conjuntos estudiantil y murciano. Y es que una victoria del Mad Croc Fuenlabrada frente al Lucentum, que le pusiera en 13 victorias, junto a una del CAI en Santiago frente al Obradoiro que dejase a los gallegos en 12 victorias, podría provocar un triple empate a 12 triunfos entre Estudiantes, Murcia y Blusens que condenaría al descenso al UCAM, por lo tanto en ese caso al conjunto madrileño le valdría la victoria aunque fuese por un solo punto. Pero por el contrario, una derrota de los fuenlabreños unida a una victoria gallega, provoca el triple empate entre los dos conjuntos madrileños (siempre que gane el Estudiantes) y el Murcia, en ese caso, las opciones de permanencia colegial desaparecen, habria que irse a diferencias de 90 puntos frente a los murcianos, por lo que se consumaría el descenso aún ganando de más de esos 13 puntos. El drama, por lo tanto, está servido. Cualquier otra combinación nos llevaría al Estudiantes obligado a ganar por 14 puntos. En mi opinión, apostaría por una victoria zaragozana en Santiago y alicantina frente al Fuenlabrada.


Trifón, tu dedo señala el camino... de la salvación.




El Lagun Aro salta la Banca. ¿Qué podemos decir del equipo del, hay que decir ya, gran Sito Alonso? Comenzaron la temporada de forma funesta, a pesar de competir todos los partidos los resultados no llegaban. Su balance en los diez primeros partidos reflejaba un lastimero 2-8. A partir de ahí comenzaron a remontar el vuelo hasta meterse por primera vez en su historia en la final a ocho de la Copa del Rey. Certifican su magnífica temporada consiguiendo su primera clasificación para unos play-offs por el título. Y lo han hecho además ganando en una cancha tan complicada como la del Banca Cívica de otro de nuestros grandes entrenadores jóvenes, Joan Plaza, quienes buscaban una victoria para asegurar la mejor posición posible de cara a las eliminatorias. De quitarse el sombrero.




Y de repente... aparece la Penya. ¿Quién le iba a decir al Joventut que llegaría a la última jornada con opciones de meterse en play offs? Pues el milagro es posible, difícil, pero posible. Su victoria frente al equipo revelación, el Lucentum Alicante, les mete en la pomada de la lucha por la octava plaza después de haber ganado la pasada semana también en Vitoria. Meritorio también lo de un Unicaja al que ya dábamos por deshauciado pero con su victoria en Bilbao apura las opciones de meterse entre los ocho mejores. Lucentum, CAI, Joventut y Unicaja llegan por tanto con posibilidades de conseguir el último billete para no irse de vacaciones y luchar por el título. Como ya he dicho, creo que el Alicante no desaprovechará su oportunidad y derrotará al Fuenlabrada para seguir manteniendo esa victoria sobre los tres perseguidores y conseguirá un merecido y trabajado pase a play offs.




Y por supuesto, el clásico. Llegaba el Real Madrid con dos victorias por debajo del Barcelona y muy pocas opciones de aspirar a la primera plaza. Aún así los blancos nos brindaron un gran partido, dominando el encuentro durante tres cuartos, y obligando al Barça a mostrar su mejor nivel, jugar al estilo del Madrid, correr, y tirar del repertorio de genialidades de un enorme Navarro (incluyendo un triple desde el medio campo a la pata coja para llegar al descanso). Grandísimo espectáculo que puede haber sido un sabroso aperitivo de lo que nos espera si ambos equipos llegan a la final.  


Enésima exhibición del genio.




El domingo a partir de las seis de la tarde, capítulo final... hasta los play-offs.

miércoles, 2 de mayo de 2012

LA ESPINA DE LA ROSA


La lesión de Derrick Rose en los instantes finales del primer partido de la serie eliminatoria contra Philadelphia 76ers supone un duro golpe, primeramente para los Chicago Bulls y sus aspiraciones como tercer equipo de la liga en discordia, el único capaz de presentarse con reales opciones de romper el guión de la pronosticada (y sin duda esperada por Stern, deseoso de comenzar a vender una rivalidad LeBron-Durant que puede ser histórica y duradera) final Miami-Oklahoma, pero también un jarro de agua fría para la propia liga y aficionados de cara al espectáculo de los Play-Offs. 

Una vez más volvemos a hablar del terrorífico ACL (anterior cruciate ligament), es decir, la rotura del ligamento cruzado anterior. La misma lesión que Ricky Rubio, como recordarán. De hecho es la cuarta lesión de ACL de la temporada en la NBA (Eric Maynor, de Oklahoma, tuvo la desgracia de abrir el club esta temporada, seguido de nuestro Ricky, para finalizar con Derrick Rose y el estupendo rookie de los New York Kinicks Iman Shumpert, lesionados de esta gravedad el mismo día. Los cuatro son jugadores jóvenes, todos por debajo de los 25 años, y quienes a partir de ahora vivirán con la sombra de la amenaza de una recaída de una lesión que casi siempre deja secuelas, baste decir que en 70% de los casos de deportistas lesionados en su ACL acaban recayendo (y tenemos el desgraciado caso del futbolista Sergio Canales bien reciente). Nada será lo mismo para estos jugadores, sencillamente porque su rodilla lesionada jamás será la misma.  Está es la triste, cruda y descarnada realidad. Por mucho que Ricky vuelva a enamorarnos con su magia, o por mucho que Rose vuelva a moverse como un puma por las canchas, siempre tendremos esa espina clavada de pensar que nos hemos quedado sin ver el 100% de su potencial por culpa de esta maldita lesión.   

Derrick Rose, Annus Horribilis. 


El reciente caso de Rose vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre lo inhumano de esta peculiar temporada del lock-out y la brutalidad de la condensación de los 66 partidos por equipo en tan solo 4 meses. Yendo más allá, nos llevaría a una reflexión más profunda sobre en que se ha convertido el deporte profesional hoy día. Una reflexión necesaria por mucho que nos duela a los aficionados más obsesivos con el deporte entre quienes me incluyo. Esos que somos devoradores y consumidores voraces de la mayor cantidad de deporte posible, a todas horas, a cada instante, buscando siempre un escenario donde encontrar algún titán desafiando los límites del ser humano. Hay que parar. Estamos exprimiendo demasiado todo esto. Convertimos a los deportistas de elite (privilegiados y en la mayoría de los casos multimillonarios, eso tampoco lo olvidemos) en gladiadores a los que queremos ver cada día en la arena sin importarnos que no hayan tenido tiempo de cicatrizar sus últimas heridas. No importa. Les exigimos que den el máximo y que incluso vayan más allá. Que jueguen más minutos, que corran más, que salten más alto, que peguen más fuerte, que pedaleen con más ritmo, que no desfallezcan ni tomen aliento mientras compulsivamente golpeamos las teclas de nuestro mando a distancia en busca de un nuevo ídolo con el que ocupar el vacío dejado por nuestro último juguete roto, ese al que dejamos tirado en una esquina con las piernas rotas o con un chute de anabolizantes aún latiendo sobre su brazo. 

Nuestra exigencia no conoce límites, y por eso no tenemos ningún reparo en darles la espalda cuando cometen ese lógico y humano error que en el cara y cruz del juego les condena a la derrota, y somos tan hipócritas como para machacarlos sin piedad y aplaudir su escarnio público en el momento en el que sus ánimos flaquean y buscan sacar nuevas fuerzas recurriendo al impulso de la química. 

Volviendo al tema Rose, su baja, como es lógico, supone también su ausencia de los JJOO de Londres. Un contratiempo más para un Mike Kryzewski que ha visto como han ido cayendo jugadores de su preselección (Billups, Aldridge, Odom, Howard y ahora Rose), y que se ve por tanto obligado a cambiar sus planes iniciales de no llamar más jugadores de cara a formar la selección definitiva (Andrew Bynum ya ha dicho que no piensa ir), no obstante, hablando de un país bajo cuya bandera juegan los Kobe, Wade, LeBron, Durant, Paul, Love, etc, que nadie dude que siguen siendo los grandes favoritos a repetir oro.  

martes, 1 de mayo de 2012

VIVIR SIN TI





MINNESOTA TIMBERWOLVES 2011-12


Con Ricky Rubio: 21 victorias, 20 derrotas.


Sin Ricky Rubio:     5 victorias, 20 derrotas.





PERSECUCIÓN IMPLACABLE

El señor Rampas a punto de escapársenos vivo.



Como cantaría Josele Santiago, “Lo he intentado de corazón, me hubiera encantado, lo sabes Señor”. Y es que es cierto, a pesar de que la distancia abierta entre Marc Rampas y el resto era demasiado grande, hemos intentado una persecución implacable por todos los medios y nos hemos logrado acercar bastante y minimizar su dominio. Otra vez será. Con más de 100 puntos de ventaja a falta de dos jornadas, parece claro que esta primera edición de nuestra liga privada del Supermanager ACB se va a Oviedo, o más bien Madrid, donde reside nuestro flamante ganador. A los demás no nos queda más que ponernos las pilas para la próxima edición. 

Antes de afrontar esta apasionante y dramática última semana de competición, echemos un vistazo a como están las cosas y a como han transcurrido las últimas jornadas. 

Jornada 30





EL TIRADOR MELANCOLICO
Pepe Kubrick
187,6
Lopez Vazquezball
gominsky
169,6
Paketes
kontor
151
Rudy`s hairdresser
Marc Rampas
144,4
mcgrady and friends
bishop77
137,6
Condensador de Fluzo
Zaphod42
132,6
Thunder
dudotop69
117,2
Los Chicos Telepáticos 2
Douggy
116,4
Entelequia Israel
nachobsola
109
Avenida Belmont
gunspector
92,4

Jornada 31





Rudy`s hairdresser
Marc Rampas
199
Thunder
dudotop69
163,6
EL TIRADOR MELANCOLICO
Pepe Kubrick
163,2
mcgrady and friends
bishop77
140,2
Lopez Vazquezball
gominsky
137,8
Condensador de Fluzo
Zaphod42
116,8
Los Chicos Telepáticos 2
Douggy
108,2
Paketes
kontor
104,6
Entelequia Israel
nachobsola
80,6
Avenida Belmont
gunspector
76,4

Jornada 32





EL TIRADOR MELANCOLICO
Pepe Kubrick
164
Rudy`s hairdresser
Marc Rampas
150,8
Los Chicos Telepáticos 2
Douggy
142,4
Condensador de Fluzo
Zaphod42
140,4
Lopez Vazquezball
gominsky
131,8
mcgrady and friends
bishop77
115,6
Paketes
kontor
90
Thunder
dudotop69
65,6
Avenida Belmont
gunspector
54,4
Entelequia Israel
nachobsola
28

General





Rudy`s hairdresser
Marc Rampas
4628,2
EL TIRADOR MELANCOLICO
Pepe Kubrick
4456,8
Los Chicos Telepáticos 2
Douggy
4289,2
Condensador de Fluzo
Zaphod42
4006,2
Lopez Vazquezball
gominsky
3863,8
Paketes
kontor
3845
Thunder
dudotop69
3837,8
mcgrady and friends
bishop77
3640
Avenida Belmont
gunspector
2914,4
Entelequia Israel
nachobsola
2427,4