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jueves, 24 de septiembre de 2020

EL CASO TOMIC

 





Uno de los grandes movimientos del verano, quizás el más llamativo dentro del ecosistema ACB, mostraba la salida de Ante Tomic del Barcelona camino del vecino Joventut de Badalona. El nuevo proyecto de Jasikevicius se veía así privado de la que hace ocho años antes había llegado a la Ciudad Condal para erigirse como piedra angular del equipo de por entonces Xavi Pascual.

 

Ha sido un movimiento como digo llamativo, sorprendente, y que personalmente me resulta por así decirlo simpático. Me gusta la decisión de Tomic, aparcando una ambición que posiblemente nunca ha sido una de sus grandes características para recalar en un club histórico pero humilde y lejos de la lucha por los títulos. Un club en el que jugar al baloncesto por simple felicidad sin una presión con la que nunca se ha llevado bien el talentoso pívot croata. 

 

En aquel desastroso Real Madrid de Ettore Messina, ejemplo en dar palos de ciego, la espigada figura de Ante Tomic apareció ante al aficionado español a mitad de la primera temporada del técnico italiano con la desafortunada etiqueta de “Pau Gasol del Este”, y por mucho que el pívot balcánico dejara clara lo exagerada de la comparación en su presentación (“no creo que esté cerca de él”, dijo literalmente mientras era flanqueado por Valdano y Maceiras) la primera losa ya estaba echada. Para quien no siguiera el baloncesto adriático, de cuya liga había sido MVP en 2009, la única referencia iba a ser la de aquel Pau Gasol que había reventado la ACB, Copa y liga, unos años antes de dar el salto a la NBA. Pero la realidad fue que se encontraron con un jugador tan plano que prácticamente sus virtudes y carencias han sido siempre las mismas, entre las primeras un excelso juego de pies, magnífico posteo y una visión de juego poco frecuente entre los hombres altos (lo que le he llevado a ser uno de los pívots más pasadores en la ACB de la última década), por contra entre las segundas una ausencia total de tiro de larga distancia, fragilidad defensiva, y por supuesto, y esto quizás sea lo más grave cuando uno trata de instalarse en el baloncesto de mayor élite posible, una total falta de carisma.

 

Dos años y medio después emprendía camino al eterno rival, un Barcelona de Xavi Pascual menos alegre en su juego que el Madrid de Laso pero precisamente cuya pausa y orden podría dar mejor encaje a un 2.17 que empezaba a sufrir la realidad del poco acomodo que encuentra el hombre grande en el baloncesto actual de ritmo alto y posesiones cortas, máxime con su carencia en el tiro exterior.  Dejaba unas aceptables medias de  8.8 puntos y 4.8 rebotes por partido en 19 minutos en pista. Como conquistas colectivas, una Copa del Rey en la que sólo anotó 2 puntos en la final de la que pese a todo fue titular. En aquel partido que inauguraba el ciclo triunfal de Pablo Laso el técnico vitoriano ponía sobre el tapete las cartas de lo que iba a ser el nuevo baloncesto dominador en la ACB, donde Tomic parecía no tener sitio, e incluso un jugador de un perfil similar al croata como el del bosnio Begic tenía más foco llegando a la decena de puntos en aquella final. Sin posibilidad de renovación el jugador de Dubrovnik aceptó la que parecía la mejor de las ofertas. Un Barcelona que de la mano de Xavi Pascual había conquistado tres de las últimas cuatro ligas (incluyendo aquella de 2012) y se había alzado con el cetro continental en 2010 (precisamente con dos “cincos” de su escuela, de los de no pisar el triple y vivir en la zona, como Fran Vázquez y Boniface Ndong) Lo que no parecían entender ni Pascual ni Tomic ni tantos otros es que lo que había demostrado Laso meses antes en la final de Copa del Rey en Barcelona era una declaración de principios baloncestísticos que iban a voltear el incontestable dominio blaugrana de años anteriores convirtiendo al Real Madrid en el nuevo tirano de la canasta nacional. Tanto fue así que hasta el propio Pascual, el entrenador con mejor palmarés en el baloncesto azulgrana, sería destituido en 2016 por parte de la directiva barcelonista, buscando un golpe de efecto para cambiar el dominio madridista que cuatro años después todavía no ha llegado.

 

En su presentación como jugador barcelonista Tomic, involuntariamente, se echó otra losa más encima. Ante los micrófonos recurrió al tópico “he venido a este club a ganar títulos”. Necesitaríamos literalmente cientos de folios para recordar todos los jugadores que han hecho afirmaciones similares cuando llegan a un nuevo club, especialmente si es de laureada historia, pero para mayor vergüenza de quienes han utilizado la frase de Tomic como arma arrojadiza cada vez que el Madrid de Laso ha seguido imponiendo su férreo dominio baloncestístico por encima del Barcelona, podemos recordar como Herreros celebraba la Copa del Rey con el Estudiantes en 1992 dedicándosela a “los que se fueron al Madrid a ganar títulos”, en clara referencia a José Miguel Antúnez, quien se había enrolado en el club blanco un año antes. El propio Herreros cuatro años más tarde se acogería al decreto 1006 para salir del Estudiantes con la ambición de jalonar su carrera de más éxitos, que sin embargo no llegaron en la medida deseada, siendo el alero madrileño posiblemente el baloncestista que con mayor calidad sin embargo ha cosechado palmarés más exiguo en la pista (aunque cierto es que como directivo se está resarciendo, y con creces) 

 

Pocos apostaban como hemos dicho porque en aquel verano de 2012 el cambio de ciclo fuese una realidad y se empeñaban en ver el título copero de Laso como una anécdota a la altura de la liga de Maljkovic. Gran parte del madridismo seguía instalada en un complejo necesitado de nombres y no hombres, pese al rotundo fracaso del proyecto Messina/Maceiras. Entre aquellos descreídos que seguían zurrando a Laso estaba un anónimo aficionado que decidió crear una cuenta parodia de Twitter sobre la figura del entrenador alavés, Pablo Lolaso. Con un evidente espíritu jocoso igual de evidente era su desconfianza en el proyecto. Tomic se convirtió en uno de sus primeros objetivos después de las finales ACB de 2012, pero ningún jugador escapaba a sus ataques, especialmente Felipe Reyes, y por supuesto el propio entrenador madridista. En aquellos primeros tweets el autor dibujaba un Laso torpe, despistado, gritón y al que sus jugadores no hacían ni caso. La parodia era en cierto modo cruel y sin duda “anti-Laso”. Incluso en las finales de 2014, en las que Laso es expulsado del Palau en silla de ruedas y parecía sentenciado por la directiva y afición publicó un meme, el típico meme de Heidi tirando a Clara de la silla de ruedas por un barranco en el que la cara de Clara era sustituida por la de… Laso. Pero los títulos fueron llegando, además de haber conquistado ya la liga de 2013 y llegar a dos finales de Euroliga que, créanme, pese a perderlas aquello significaba muchísimo más de éxito que de fracaso. La mordacidad hacia Laso fue desapareciendo de sus tweets, las críticas a Felipe sustituidas por loas a su testiculina, y se fue haciendo célebre por su ingenio a base de repetir cosas como lo de la “hoja de ruta” de cada temporada en la que, y cierto es, Laso es vilipendiando en invierno para acabar levantando copas meses después, y sobre todo haciendo chanza con Tomic con el recurrente “se ha ido a Barcelona a ganar títulos”. En un mundo dominado por las redes sociales todo ello le ha valido al antaño anónimo aficionado para convertirse en una auténtica celebridad del análisis baloncestístico, columnista en medio de comunicación, y capaz de codearse con gente como López Iturriaga o Antoni Daimiel, moviéndose en un estilo entre el “cuñadismo” y una presunta incorrección política que tan fácil entra en algunos sectores de nuestra sociedad poco exigente en el contenido del análisis. Ya saben, las cosas del mundo moderno.

 

De modo que Tomic se convirtió en una especie de paradigma del perdedor, pese a sus indiscutibles buenos números individuales y ser pieza fundamental para cualquier jugador del Supermanager ACB (hasta esta presente temporada en la que, digamos que mejor no hablar del juego en cuestión) Dos veces en el mejor quinteto de la temporada de Euroliga, no ha sido sin embargo el gran pívot conquistador de títulos que algunos esperaban (pese a eso tiene cuatro copas y una liga), claro que, ¿qué gran pivot lo ha sido? La realidad es que desde ya un Sabonis en el ocaso de su carrera vistiendo la camiseta de Zalgiris en 2004 ningún cinco puro ha sido MVP de la máxima competición continental. Si hablamos de la final a cuatro que decide el título el panorama es igualmente desolador para los “siete pies”. No aparecen. En todo el siglo XXI sólo Ekpe Udoh con Fenerbahc en 2017 fue designado jugador más valioso de una Final Four, pero hablamos de un pívot que no llega a los 2,10 (208 centímetros exactamente) y que destrozó a Real Madrid y Olympiacos a base de “pick&pop” desde la cabeza de la bombilla.

 

A sus 33 años Tomic se hace a un lado. Desaparece del entorno euroliguero (si le veremos en Eurocup), donde a buen seguro hubiera encontrado ofertas y mayor sueldo, y recala en un club histórico pero modesto, sin presión, rodeado de jóvenes jugadores y con un entrenador de maneras metódicas como Carles Durán. Después de haber brillado en pretemporada su estreno liguero con la camiseta verdinegra no ha podido ser más ilusionante. 17 puntos y 7 rebotes para derrotar al Unicaja y además demostrando un gran entendimiento y compenetración con el resto del equipo, especialmente con Birgander y Brodziansky, quienes a la sazón serán sus habituales compañeros en la pintura. No se ha ido a Badalona a ganar títulos, ya nadie le podrá echar tal argumento sobre su cara. Se ha ido a Badalona a ser feliz jugando al baloncesto. A veces es lo más importante. 


lunes, 18 de febrero de 2019

EL BARÇA MÁS ÉPICO GANA LA FINAL MÁS POLÉMICA





Tomic levantó su primer título como capitán




El fin de semana copero no vuelve a defraudar. Desde el jueves hemos asistido a una serie de partidos espectaculares, buen nivel de juego, alguna sorpresa, una actuación individual para el recuerdo, y una final jugada a cara de perro y sólo empañada por las inexplicables decisiones (o no decisión en algún caso) arbitrales de los últimos 20 segundos del tiempo extra. Fin de semana que corona al Barcelona de un Pesic que parece dispuesto a romper la hegemonía del baloncesto madridista en la ACB. En 2012 un Pablo Laso que apenas llevaba unos pocos meses al frente del banquillo del Real Madrid hacía a su equipo campeón de Copa en una inolvidable final en la Ciudad Condal ante un Barcelona de Xavi Pascual que parecía inalcanzable hasta aquel momento para el club de Chamartín. Fue la primera piedra de toque, el único título ganado aquel primer año pero que prologó la que ha sido época más gloriosa del baloncesto madridista de los últimos 30 años. El pasado año Pesic hacía lo mismo con el Barcelona, conquistando únicamente la Copa después de unos años de travesía en el desierto azulgrana. Aquella final alocada con remontada no consumada del Real Madrid pudo ser un accidente… pero lo cierto es que el segundo título consecutivo copero (además del actual liderato ACB) confirma la realidad de que el Barcelona ha vuelto para quedarse.  


No fue un camino fácil el de los azulgranas hasta llegar a la final. En cuartos se midieron a un bravísimo Valencia, que sorprendió a los de Pesic de salida (13-21 primer cuarto), el Barcelona reaccionó en el segundo acto y a partir de ahí una igualdad tal que llevó a ambos equipos a encarar el periodo definitivo con empate a 58 en el marcador. Igualdad que se mantuvo durante gran parte del último cuarto, de hecho a falta de 3.52 para el partido el luminoso mostraba un 73-73 roto con un abrupto parcial de 10-0 azulgrana que inclinó la balanza del lado de los actuales líderes ACB, con un Adam Hanga absolutamente clave en el tramo decisivo. El húngaro acabó con 12 puntos y 4 rebotes, mientras que los 17 puntos de Heurtel comenzaban a edificar el edificio de su segundo MVP consecutivo. 

En semifinales esperaba un sólido Iberostar Tenerife que había destrozado a un decepcionante Unicaja en cuartos de final. Los de Pesic estaban escarmentados del partido del jueves ante Valencia y salieron dando su mejor versión de inicio. Parecía que no tendríamos partido cuando al final del tercer cuarto el marcador reflejaba un contundente 72-52. Incluso los de Pesic ampliarían la diferencia a 24 puntos (80-56 a falta de 6.59), pero un parcial de 1-12 puso el partido en otra perspectiva. Aun así parecía no haber lugar para la sorpresa, ya que hablamos de 13 puntos de ventaja cuando restaban tan sólo 2.47 para finalizar el choque. Pero el Tenerife no perdió la fe y sus ataques a la desesperada dieron sus frutos ante un Barcelona que sobrevivía gracias al tiro libre. Y llegó la polémica. A falta de 20 segundos Staiger clavaba un triple que ponía a su equipo a cuatro puntos. Acto seguido un robo de Brussino a Ribas era sancionado con una dudosa falta personal, y la curiosa protesta de Txus Vidorreta, de rodillas sobre el parquet, le costó una técnica que acabó de decidir el partido.   




Get on your knees, baby and pray pray pray for your love...



Fue más plácido el camino del Real Madrid hasta una nueva final copera. El Estudiantes apenas aguantó durante el primer cuarto, saldado con un espectacular 29-27 a favor de los blancos. A partir de ahí los de Berrocal no pudieron seguir el tremendo ritmo ofensivo de su rival, que llegó a estirar la diferencia hasta esos 31 puntos poco habituales de ver en un partido de Copa (de hecho hablamos de la segunda mayor diferencia del Real Madrid en un partido de esta competición) Laso puso en pista a todos sus efectivos, perfectamente dosificados, entre ellos un Felipe Reyes que se convertía así en el jugador con más partidos coperos jugados en la historia. Una fiesta. Su rival en semifinales sería otro histórico como el Joventut, protagonista de la gran sorpresa del torneo al doblegar al Baskonia con una actuación histórica de Nico Laprovittola. 36 puntos con 12 de 17 en tiros de campo, 8 de 8 en tiros libres, 4 rebotes, 7 asistencias, 4 robos de balón y 2 tapones en poco más de 34 minutos en pista. Se fue hasta los 50 de valoración. El partido de su vida y la mayor exhibición individual de la historia de la Copa del Rey. Descomunal. Parecía claro por tanto que cualquier opción de los verdinegros pasaría nuevamente por su base argentino, junto a Marko Todorovic. Tal dependencia de un jugador se lo puso fácil a Laso. Prácticamente toda su batería de jugadores exteriores se encargó en algún momento del marcaje al timón verdinegro, quien naufragó durante gran parte del partido aunque al final maquilló sus números valorando en positivo, al igual que su equipo, que finalizó con unos honrosos 12 puntos en contra después de encarar el cuarto acto 19 abajo. Un Madrid errático en el lanzamiento exterior (entre Llull y Rudy acumularon 3 de 22 en triples) pero apoyado en el gran momento de Randolph y Ayón.    




Nadie pudo con Lapro.



Y llegamos a la gran final. Reedición de la cita de 2018 en Las Palmas, y oportunidad por tanto para Laso y los suyos de tomarse la revancha de aquel extraño partido dominado por el Barcelona, que llegó a tener 18 puntos de ventaja en el tercer cuarto, pero que acabó sufriendo la remontada madridista con un último tiro triple fallado por Causeur que pudo dar la Copa a los blancos, además del posterior rebote de Taylor con falta de Claver no señalada por los árbitros. No hubo abrumador dominio azulgrana de inicio en esta ocasión, pero si es cierto que los de Pesic salieron un poco mejor al partido (16-20 primer cuarto) El Madrid apretó los dientes en defensa en el segundo acto, pero sus precipitaciones en ataque impidieron que tomase ventajas sólidas en el marcador. Resultado, 35-35 al descanso en un partido en el que primaban las defensas. Después de un fin de semana de exuberancia ofensiva la final iba a permitir pocas alegrías. Pero el Madrid volvió a bordar el baloncesto en el tercer cuarto, con un letal Randolph desde las esquinas, acompañado por unos Causeur y Campazzo mordiendo en defensa y agresivos en ataque. Y Ayón, claro. Por si fuera poco Rudy se unía a la fiesta tanto en defensa como en ataque. Un triple del mallorquín ponía la máxima diferencia del partido, 58-41, y encendía las gradas del Palacio, que veía como a once minutos del final el Madrid de Laso apuntaba a romper la dichosa maldición del anfitrión copero. La diferencia con la que los azulgranas encaraban el último cuarto sería de 14 puntos. Estupendo botín blanco, difícil misión blaugrana. Misión que comenzó a hacerse posible en parte gracias a la relajación madridista. Campazzo fallaba un tiro libre, Rudy perdía un balón totalmente controlado tras rebote… pequeños indicios de que el Madrid había bajado un punto de tensión. Todo lo contrario que el Barcelona, que subía líneas en defensa y en ataque se lanzaba a jugar sin red. No le quedaba otro remedio. Primero Claver, luego Oriola, posteriormente Heurtel y finalmente Kuric. Hasta cuatro triples consecutivos sin respuesta madridista. Heurtel apuntaba al MVP con cinco puntos consecutivos más que finalmente daban la vuelta al marcador. 61-63. Parcial de 0-17 y el Madrid “groggy”. Tocaba levantarse y apareció el Llull de las grandes ocasiones. Un triplazo ponía el 70-66 y volvía a levantar al público, pero tras el tiempo muerto otro parcial de 0-8 parecía casi definitivo para la victoria azulgrana. Cinco puntos de ese parcial llevaban la firma de Heurtel, quien enfilaba el banquillo ante el alivio madridista (al parecer acabó el partido aquejado de calambres en las piernas) Campazzo tomaría las riendas del ataque madridista y mantuvo con vida a su equipo desde los tiros libres, hasta llegar a la que parecía última posesión blanca con tres abajo y menos de medio minuto por disputarse. Llull buscó el empate desde el triple, su fallo lo solventó Taylor en el rebote y la bola llegó al Facu, liberado, quien sufrió la falta de Hanga para irse a la línea con tres tiros que podían valer una prórroga. Falló el tercero y parecía dejar la victoria copera en bandeja al Barcelona. Había que hacer falta y mandar un jugador culé al tiro libre. El elegido fue Claver, quien también dejó muestra de la insoportable presión de un momento así fallando el primero y dejando cinco segundos para que Llull demostrase de nuevo su capacidad como “clutch player” con un canastón que mandaba el partido a una prórroga a la que era difícil saber quien llegaba mejor, ya que ambos equipos habían tenido el partido tanto perdido como ganado. El Madrid, eso sí, contaba con la baja de Rudy Fernández quien había tenido que abandonar la pista minutos antes lesionado, mientras que Llull, no lo olvidemos, jugaba con unos puntos de sutura tras un choque con Pangos. 


El comienzo del tiempo extra se inició con un toma y daca entre ambos equipos intercambiando anotación sobre todo desde el tiro libre, hasta que a falta de menos de dos minutos el Madrid se quedó anclado en 87 puntos. Deck no aprovechó un pase debajo del aro de Campazzo y el propio base acabó haciendo falta sobre Pangos. El canadiense sólo aprovecho uno de los tiros, pero el fallo en el triple de Llull volvía a dar vida al Barcelona, que en el siguiente ataque dejó una de las jugadas del partido con un pick and roll entre Pangos y Tomic que finalizó con mate del croata sobre la cara de Ayón. Un Madrid obligado a anotar desperdiciaba otro ataque con un intento triple del Facu mal seleccionado. El Barcelona seguía llevándose el partido desde el tiro libre. Ahora le tocaba a un Singleton inédito en ataque pero que demostraba su experiencia y muñeca anotando los dos lanzamientos desde la personal. Con 87-92 y 21 segundos parecía sentenciado para el Barcelona, pero entonces llegó la locura. Randolph daba vida al Madrid a falta de 13 segundos con un gran triple. Ante la presión a toda cancha del Madrid Tomic encontraba a Singleton de palomero, dispuesto a hundirla hacia abajo y sentenciar el partido, pero Randolph apareció para soltar un hachazo desde atrás sobre el norteamericano increíblemente no sancionado ni con falta personal. El balón acabó en las manos de Carroll quien cruzando la pista soltó una de sus habituales “bombas” acompañada además de falta personal de Kuric. El de Wyoming puso al Madrid uno arriba a falta de cuatro segundos, para que tras tiempo muerto el Barcelona buscase un balón interior desde el saque lateral. Tomic, bien defendido por Ayón y Randolph, intentó una canasta a aro pasado pero falló en su intento y el balón lo capturó Randolph después de que el tiro de Tomic hubiese dado primero en el aro, no en el tablero. La acción del nacionalizado esloveno era legal a todas luces y resulta incomprensible que tras consultar el “instant replay” los árbitros concediesen canasta del croata y por tanto la Copa para el Barcelona (pese a ello Llull estuvo a punto de protagonizar otro de sus milagros con un lanzamiento triple desde su canasta) La única explicación lógica (que no aceptable) al paripé de utilizar el “instant replay” para dar validez a una canasta que precisamente la propia repetición demuestra que no es válida es la de la compensación ante la tragada de silbato en la acción anterior de Randolph sobre Singleton. Papelón por tanto para la ACB y el estamento arbitral, que ve como su “joya de la corona”, su torneo más mimado, queda empañado por segundo año consecutivo debido a la polémica arbitral. Casi 24 horas después de la final nadie ha salido a intentar dar una explicación sobre el desaguisado. Es un papelón pero lo tienen que aceptar y dar la cara. El Real Madrid ha expresado su queja pidiendo una disculpa formal. Está en su derecho, aunque es inevitable que al hacerlo se les recuerde la falta flagrante de Randolph no señalada que permitió el galope y canasta de Carroll. Más preocupante, en caso de tener alguna veracidad, son los rumores que hablan de una posible salida del club blanco de la ACB. Hablo ahora como seguidor del equipo madridista, y siento vergüenza de que se plantee este tema justo después de perder una final de Copa. Otra cosa es el debate sobre el futuro del baloncesto europeo y la supervivencia de las ligas domésticas. Todo lo que sea aspirar a escenarios mayores me parece bien, pero la pataleta en caliente de querer abandonar la ACB resulta tan ridícula como la del presidente de Panathinaikos la pasada temporada amenazando con dejar la Euroliga. Parece mentira que hablemos del club más laureado de España y de Europa, al igual que parece mentira que históricamente haya sido tan torpedeado desde dentro (¿cuántas veces se ha hablado de la desaparición de la sección?) Que dejen de manipular al madridismo con el viejo victimismo. Irse… ¿a dónde?, ¿con quién?, ¿a la NBA?, ¿alguien sabe cuánto costaría exactamente?, ¿seguiría siendo un club de socios, o una franquicia que en cualquier momento pudiera ser vendida a otra ciudad, como ha sucedido tantas veces a lo largo de la historia del baloncesto profesional norteamericano?, ¿una liga europea?, ¿y qué es si no la actual Euroleague, con los 16 mejores equipos de Europa (18 la temporada que viene) jugando todos contra todos en liga regular, clasificándose los ocho mejores para unos play offs de cuartos de final y posterior final a cuatro? Por favor, que alguien ponga cabeza a este sinsentido. El madridismo se defiende en la cancha, levantándose y luchando por los otros dos títulos restantes. Una cosa es la comprensible reacción de Felipe Reyes o de cualquier protagonista que se haya peleado en el barro durante dos horas de baloncesto en un partido increíble, pero a nivel institucional sería deseable otra imagen. Particularmente recuerdo escándalos mayores (la tristemente célebre “liga de Neyro”), tocó tragar sapos y culebras, levantarse, y seguir disfrutando de nuestro equipo y de nuestro deporte favorito. 




Las imágenes del lío.

No todo han sido malas noticias para el baloncesto madridista. La Minicopa Endesa ha vuelto a ser levantada por los blancos, y van ya siete años seguidos. Kaya Mutambiwra quiere seguir los pasos de los Mirotic, Doncic o Garuba como nueva perla de la cantera madridista. El espectacular exterior suizo fichado el pasado verano para la factoría blanca fue elegido MVP del torneo con sus 15.2 puntos, 8 rebotes y 1.8 asistencias por partido. 




Mutambiwra, la tradición continúa.



EL QUINTETO DE LA COPA: 

THOMAS HEURTEL (BARCELONA): Especialista en finales de copa. Ya tiene tres trofeos de MVP (dos en España y uno en Turquía), único jugador en la ACB en ganarlo dos veces de manera consecutiva. Asesino metódico: 17 puntos y 4 asistencias al Valencia, 11 y 3 al Tenerife, y 22 y 6 en la final. 

NICO LAPROVITTOLA (JOVENTUT): 36 puntos con 12 de 17 en tiros de campo, 8 de 8 en tiros libres, 4 rebotes, 7 asistencias, 4 robos de balón y 2 tapones. 50 de valoración para eliminar a Baskonia. No pudo repetir exhibición ante el Madrid, pero su partido de cuartos queda para la historia.

ADAM HANGA (BARCELONA): Una de las claves del buen momento azulgrana hay que encontrarla en un Hanga que por fin recuerda al de Baskonia. Pese a su pobre partido en la final, fue clave en la recta final ante Valencia y mantuvo buen tono ante Tenerife. 

ANTHONY RANDOLPH (REAL MADRID): La excelencia de su muñeca y la finura de su juego se han visto acompañadas del Randolph más competitivo y emocional que se recuerda con la camiseta blanca. Peleándose bajo aros (6.3 rebotes por partido) y letal desde el triple (8 de 17 en el total de los tres partidos) 

GUSTAVO AYÓN (REAL MADRID): Si el Madrid hubiese ganado la Copa, muy posiblemente hubiese sido MVP. Sus números en los tres partidos son brutales: 16 puntos, 9 rebotes y 3 asistencias ante Estudiantes. 16-9-2 ante Joventut y 12-8-5 en la final. Y ojo, un tremendo 21 de 26 en tiros de campo. Para mí el mejor jugador del torneo. 


ENTRENADOR:

SVETISLAV PESIC (BARCELONA): Hay que reconocer el mérito de Pesic, al que se le veía como un entrenador jubilado ejemplo de otra época de baloncesto (época más aburrida, todo hay que decirlo) pero que ha sabido reinventarse en este nuevo basket de alta velocidad. Su Barcelona no necesita agotar la posesión y girar en torno al hombre alto (Tomic, cada vez menos referente), libertad para correr, mucho 2x2 en estático, y por supuesto intensidad defensiva. Ha encontrado la tecla. En sus cuatro temporadas como entrenador azulgrana ha ganado la Copa en tres ocasiones. Tremenda efectividad. 




miércoles, 13 de febrero de 2019

OCHO EQUIPOS, UNA COPA



Vísperas de Copa del Rey, el fin de semana más apasionante del baloncesto español y cita que volverá a congregar a cientos de ojeadores de todo el globo, pese a que este año no se apunta a ninguna figura joven del estilo de Pau Gasol, Rudy Fernández, Nikola Mirotic o Luka Doncic, quienes atrajeron tanta atención de la mismísima NBA. Aun así hablamos de un evento que será televisado en nada menos que 141 países y cubierto por unos 500 periodistas. Esta es la trascendencia de la Copa del Rey de nuestro baloncesto. Echemos un vistazo a cómo llegan los ocho equipos y lo que les espera en cada duelo.  



IBEROSTAR TENERIFE- UNICAJA: Abre la final a ocho un duelo en el que cualquiera que sea el ganador habrá cumplido con creces en su participación copera. Ninguno de ellos es favorito para conseguir el título, ni siquiera para ser finalista. Pronóstico incierto entre dos equipos solventes y competitivos pero que llegan un poco mermados por problemas físicos. Los tinerfeños, tras ganar al Barcelona hace dos jornadas, recibieron una inesperada derrota este fin de semana al recibir al San Pablo Burgos. El partido además sentenció a quien fuera una de las sensaciones ACB al comienzo de curso, el exterior Thad McFadden. El bajo rendimiento del norteamericano tras la vuelta de su lesión muscular ha agotado la paciencia del club insular, que confía en el regreso de uno de sus jugadores bandera de los últimos años, el argentino Richotti. El Unicaja por su parte llega con dos victorias consecutivas en casa y ganando sobre la bocina, aunque sea ante dos rivales tan distintos como Real Madrid y Manresa, pero no podrá contar con el base Alberto Díaz, lesionado de larga duración, mientras que Carlos Suárez es duda. La presencia del alero de Aranjuez sería un plus para los malagueños. El único precedente de esta temporada se remonta al 6 de Enero de este año, jornada de Reyes, cuando los tinerfeños arrasaron en su visita a Málaga (61-78), y ojo, con McFadden lesionado, pero un fortísimo Colton Iverson (en ese sentido parece clave el duelo entre las dos torres, Iverson y Shermadini) Eran los peores momentos de Jaime Fernández (-2 en ese partido) quien ahora parece recuperar el tono (25.5 de valoración media en los dos últimos partidos… claro que Shermadini ha hecho 27) Parece claro por tanto que los focos vayan a centrarse en un duelo exterior (Fernández vs. Beirán) e interior (Shermadini vs. Iverson) Hace un par de semanas hubiéramos dado favorito a Tenerife, pero Unicaja ha sido capaz de superarles en la tabla (llevan una victoria más) y esas dos victorias en el último segundo habrán cargado de moral a los de Luis Casimiro, por lo que daríamos una ligera ventaja a Unicaja en nuestro pronóstico, eso sí, admitiendo la igualdad de fuerzas (digamos un 51% para Unicaja y 49 para Tenerife)  




Beirán vs. Fernández, termómetros de sus equipos.




BARCELONA-VALENCIA: Hacía tiempo que no veíamos al Barcelona llegar como favorito (o al menos co-favorito junto a Real Madrid) Pero no puede ser de otro modo cuando hablamos del líder de la liga (balance 17-3), presentando el segundo mejor ataque y segunda mejor defensa de la competición (además del mejor porcentaje en triples) Equilibrio en la excelencia. El Valencia vive una temporada de altibajos que le ha llevado hasta la séptima posición y llega con dos derrotas consecutivas ante rivales a priori inferiores como Manresa y Obradoiro. Pero recordemos que en el partido liguero de la primera vuelta estuvieron a punto de hacer morder el polvo a los de Pesic (85-86) con un enorme Matt Thomas sacando la metralleta (27 puntos, 10 de 12 en tiros de campo y 6 de 8 en triples, una barbaridad) Si al menos un par de exteriores taronja son capaces de estar a ese nivel, y la pareja interior Thomas-Dubjlevic mantienen el magnífico tono actual, nadie puede negarles opciones de dar la sorpresa. Pero recordemos que enfrente tienen a uno de los equipos más fuertes de Europa y que además llega con la plantilla al completo, fresca y dosificada (Tomic descansó ante Fuenlabrada) Los de Ponsarnau no contarán con el base francés Antoine Diot. Difícil no dar claro favorito al Barcelona, al menos por un 60% frente a un 40 taronja. Se hará raro no ver con la elástica azulgrana a Juan Carlos Navarro, ganador de siete títulos y jugador con más participaciones en el actual formato de Copa (10 finales y 44 partidos en total), empatado, eso sí, con un Felipe Reyes que si no hay imprevisto de última hora se convertirá en el jugador con más presencias en este torneo. “La Bomba” será justamente homenajeado durante el transcurso del fin de semana copero. 



Dubljevic y Tomic, referentes en zona.




BASKONIA-JOVENTUT: El equipo de Perasovic (único entrenador de los presentes junto a Laso en haber ganado la Copa tanto de corto como en el banquillo) sigue pareciendo la más sólida alternativa a Madrid y Barcelona, y todo lo que no sea estar en semifinales dejando en la cuneta a Joventut sería una enorme sorpresa, quizás la mayor del torneo. La temporada verdinegra, no obstante, está siendo tan brillante que nada puede descartarse, y el pasado 13 de Enero en partido liguero con los de Carles Duran buscando el billete copero estuvieron a punto de ganar en el Olimpic a su rival de cuartos de final (67-68 acabó el partido) Cierto es que el Baskonia llegaba en cuadro, sin Granger, Shengelia, Voigtmann ni Garino. Granger y Shengelia son bajas seguras para la Copa, mientras que el pívot alemán si estará, y el alero argentino trabaja contra reloj para llegar. Además se han reforzado con el forward Jalen Jones que parece haber encajado perfectamente en el engranaje baskonista, mientras que el Joventut cuenta con la baja de Shawn Dawson, lesionado en la rodilla para lo que queda de temporada, por lo que se han hecho con los servicios del africano Nobel Boungou-Colo. Siempre reconforta ver a un histórico como la Penya en esta cita, y es una estupenda oportunidad para comprobar el crecimiento de jugadores nacidos a mediados de los 90 como José Nogués o López-Arostegui, pero la realidad es que parece la eliminatoria más desigual. Le damos un 70% a Baskonia y el 30 restante a los de Badalona.  




Luca Vildoza, duelo argentino ante Laprovittola




REAL MADRID- ESTUDIANTES: Sabemos que lo de que en un derbi todo puede pasar es un tópico deportivo como una casa. Sabemos también que el Real Madrid es junto a Barcelona el gran favorito para recuperar un título que se le ha dado especialmente bien a Pablo Laso y que precisamente el Barcelona le arrebató la pasada campaña. Pero vamos a insistir en que, en efecto, puede pasar de todo. Y hay que centrarse sobre todo en el aspecto anímico. El Estudiantes llega a esta cita con nada que perder y todo por ganar, con el ánimo por las nubes ganando tres de los últimos cuatro partidos y perdiendo por un solo punto en Fuenlabrada. En Enero ya ganaron al Madrid (93-88), y sobre todo, pese a lo que diga la clasificación, cuentan con un auténtico equipazo. Darío Brizuela ha explotado definitivamente y puede ser ese jugador joven a seguir por los ojeadores del otro lado del Atlántico. Gentile parece haber superado su fama de jugador inestable y lleva seis partidos consecutivos sin bajar de los 13 puntos. Shayne Whittington ha caído de pie en el equipo colegial (11 de 18 en triples en los seis últimos partidos), y Cook y Caner-Medley aportan veteranía a un gran nivel. El mejor Estudiantes en muchos años. Del Real Madrid poco más se puede añadir a lo dicho (y visto y disfrutado) desde la llegada de Laso al banquillo blanco en verano de 2011. Una máquina de hacer baloncesto y devorar títulos, pero que no llega a su cita favorita en el mejor momento posible. Las mayores dudas se instalan en el puesto de base. Sin Llull el exceso de minutos de Campazzo pasa factura en un jugador como el argentino tan genial como precipitado cuando se queda sin gasolina. Todo lo contrario que Llull, guía espiritual de su equipo en finales apretados y autor de canastas ganadoras imposibles. Sin el menorquín los de Laso siguen siendo un equipo potente… pero mucho menos fiable en un final igualado. La presencia del internacional español, por tanto, clave para las posibilidades madridistas. Quien será baja segura es Trey Thompkins, aunque dado el nivel actual de Randolph (viene de meterle 18 puntos al Baskonia, con 5 de 6 en triples) no debería ser un gran motivo de preocupación. Felipe Reyes, jugador con más partidos ACB de la historia, puede convertirse también en el recordman de la Copa. Favoritismo madridista pero dado el carácter emocional del choque y sus problemas en la dirección del juego, no por mucho. 55 frente a 45.  



Felipe y Caner-Medley, dos viejos rockeros rayando a gran nivel.




Hablábamos antes de Navarro como el gran histórico de la Copa que por vez primera no estará presente, pero hay igualmente una serie de nombres propios que creemos merecen atención aparte de cara a este fin de semana:  


-Pablo Laso, actual rey de copas. Cinco títulos en once temporadas como entrenador ACB (siete con el Real Madrid)  Sólo Aíto García Reneses, con sus cuatro títulos con el Barcelona y uno con el Joventut acumula tantas copas… pero en mayor número de temporadas. Laso vuelve a tener la ocasión de convertirse en el máximo ganador de trofeos coperos en solitario en la era ACB. 


-Rudy Fernández, coleccionista de MVPs. En nada menos que tres ocasiones el mallorquín ha sido jugador más valorado del torneo. 2004 y 2008 con la camiseta del Joventut, y 2015 con su actual elástica madridista. Su compañero Llull podría igualarle, ya que es el único que tiene dos. Por otro lado los únicos jugadores que acuden a la Copa 19 con algún galardón MVP (y que por tanto pueden igualar a Llull) son Thomas Heurtel (vigente ganador) y Gustavo Ayón. 


-Felipe Reyes. Cada día más leyenda, y la mayor leyenda en activo de la ACB. Jugará su vigésima Copa, y con seis títulos es el jugador en activo con más entorchados (siempre hablando de la actual era ACB) Es además, a sus 38 años, el jugador más veterano de todos los participantes.


-Ante Tomic. Amado y odiado a partes iguales, es el único jugador de los presentes que ha ganado el título con dos equipos. Dos veces con Barcelona y una con Real Madrid. Sigue teniendo el record de valoración en una final, con sus 40 en la edición de 2015, aunque no sirvió para que su equipo ganase (la Copa se la llevó el Real Madrid)  





martes, 8 de enero de 2019

EL ESTUDIANTES SE REGALA EL DERBI







La jornada de Reyes nos deja de nuevo grandes dosis de baloncesto, un derbi espectacular, y el Barcelona de Pesic más líder. Sufrieron los azulgrana en su visita a Burgos (décimo clasificado) pero se acabaron llevando la victoria con un Tomic descomunal (MVP de la jornada con 37 de valoración), lo cual hace que distancien en dos victorias al Real Madrid de Laso, derrotado en un derbi de muchos quilates ante un Estudiantes que jugaba como local. Gentile, con 25 puntos, por fin hizo honor a la calidad que se le presupone a un jugador de este calibre. Los colegiales abandonan plaza de descenso, donde precisamente cae su rival por la plaza de anfitrión copero, el Fuenlabrada, que sumó una nueva derrota (van cuatro consecutivas) en su viaje a Las Palmas de Gran Canaria. No obstante hay que destacar que hay hasta cuatro equipos con balance 5-10, entre ellos el propio Herbalife Gran Canaria, que con mejor average de todos toma aire para situarse decimocuarto.  


Pero hablábamos de la situación en cabeza, donde como decimos el Barcelona manda con dos partidos de margen respecto a Real Madrid y Baskonia. Los de Perasovic obtuvieron una clara victoria en Manresa (octavo clasificado y con debut de Corey Fisher) para sobreponerse moralmente al palo de la baja de Shengelia, quien casi con total seguridad estará ausente de una Copa del Rey para la que el equipo vitoriano ha obtenido pasaporte este pasado fin de semana. 


No pudo certificar esa condición de participante en la final a ocho de Copa el Unicaja, sufriendo un inesperado varapalo (¿pasará factura también el Top 16 de Eurocup como lo hace la liga regular de Euroliga?) cayendo en el Martín Carpena ante un gran Iberostar Tenerife (quinto con balance 9-6) También cayó el Valencia, sexto con mismo balance que Tenerife, en su visita a Badalona, con lo que el Joventut en séptima posición iguala en balance a los taronja y tiene serias opciones de meterse en Copa. Qué gran temporada de los verdinegros. Buen curso también para Tecnyconta Zaragoza, noveno con 8-7, después de derrotar a un UCAM Murcia decimoquinto que ya ha perdido todas las opciones de meterse en la fase copera de Madrid ya que además hace unos días cayó derrotado en su partido aplazado ante Estudiantes.    


Finalizamos con las dos victorias gallegas. Los dos equipos de la comunidad viven un buen momento y obsequiaron a sus aficiones con sendas victorias. Relativamente cómoda en el caso del Cafés Candelas Breogán de Lugo (al descanso ya mandaban de once puntos) ante el colista Delteco GBC y muy sufrida en Santiago de Compostela, donde el jugador del Andorra, Oliver Stevic, falló un tiro libre a falta de dos segundos que hubiera llevado el partido a la prórroga. No fue así y los de Moncho Fernández pudieron estrenar el año con victoria.  



EL QUINTETO DE LA JORNADA 15:

MARKO TODOROVIC (JOVENTUT): 13 pts, 6 rebts, 6 asists y 2 robs. 25 valoración.
BOJAN DUBLJEVIC (VALENCIA) 4: 20 pts, 10 rebts, 2 asits y 2 robs. 20 valoración.
MATHIAS LESSORT (UNICAJA): 12 pts, 5 rebts, 3 asists y 3 robos. 27 valoración.
JOHANNES VOIGTMANN (BASKONIA): 15 pts, 8 rebts y 5 asists. 24 valoración.
ANTE TOMIC (BARCELONA) 2: 23 pts, 9 rebts, 2 asists, 3 robos y 2 taps. 37 valor.

ENTRENADOR:

JOSEP MARIA BERROCAL (ESTUDIANTES)



EL QUINTETO DE LA TEMPORADA:

ALEX RENFROE (MANRESA) 8: 14.1 pts, 3.6 rebs y 6 asists por partido 18.5 valorac.
JAVIER BEIRÁN (TENERIFE) 3: 11.8 pts, 5.2 rebotes y 3.9 asists. p.p. 16.2 valorac.
JAIME FERNÁNDEZ (UNICAJA) 13: 12.7 pts, 2.8 rebts y 5.1 asists. por part. 16.3 va.
TORNIKE SHENGELIA (BASKONIA) 14: 14.9 pts, 4.9 rebts y 2.5 asists. 19.5 valora.
BOJAN DUBLJEVIC (VALENCIA) 9: 13.4 pts, 7.6 rebs y 1.8 asists. 18.1 valoración.

ENTRENADOR:

SVETISLAV PESIC (BARCELONA) 7




Resultados Liga Endesa 2018-19Jornada 15 
PartidoResultadoEst
Unicaja |Iberostar Tenerife61 |78
Herbalife Gran Canaria |Montakit Fuenlabrada91 |75
Cafés Candelas Breogán |Delteco GBC83 |71
Divina Seguros Joventut |Valencia Basket Club83 |74
Movistar Estudiantes |Real Madrid93 |88
BAXI Manresa |KIROLBET Baskonia66 |82
San Pablo Burgos |Barça Lassa80 |85
Monbus Obradoiro |MoraBanc Andorra69 |68
Tecnyconta Zaragoza |UCAM Murcia CB88 |68
 Clasificación Liga Endesa 2018-19Jornada 15 
PosEquipoJGPP.F.P.C. 
1  Barça Lassa151321.3151.131 
2  Kirolbet Baskonia151141.2881.068 
3  Real Madrid151141.3231.176 
4  Unicaja151051.2681.217 
5  Iberostar Tenerife15961.1961.123 
6  Valencia Basket15961.1881.173 
7  Divina Seguros Joventut15961.1731.188 
8  BAXI Manresa15871.2131.205 
9  Tecnyconta Zaragoza15871.2201.253 
10  San Pablo Burgos15691.2031.228 
11  MoraBanc Andorra15691.2141.258 
12  Cafés Candelas Breogán15691.1591.217 
13  Monbus Obradoiro15691.1511.216 
14  Herbalife Gran Canaria155101.2081.235 
15  Universidad Católica de Murcia155101.0991.180 
16  Movistar Estudiantes155101.2011.283 
17  Montakit Fuenlabrada155101.1721.276 
18  Delteco GBC153121.0931.257