Mostrando entradas con la etiqueta Kevin Garnett. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kevin Garnett. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de noviembre de 2013

SHAME ON YOU RICKY HATERS!!


Floor General

Siempre me ha fascinado la figura del “hater” deportivo. Ese sujeto que sin el menor pudor expresa su odio e inquina hacia alguna figura triunfal, de la que no puede soportar su éxito y dedica sus energías a buscar la manera de revertir la realidad a su gusto. 

En el caso de nuestro querido deporte de la canasta, globalmente, la palma se la han llevado los “LeBron haters”, una jauría vociferante empeñada en ningunear la trayectoria de quien con 28 años ya es uno de los mejores jugadores de todos los tiempos… y veremos en que lugar del escalafón acaba su carrera. Sobre el caso LeBron ya hemos profundizado largo y tendido en este blog, por lo que no vamos a volver a incidir sobre ello, pero es curioso comprobar como algunos antiguos “LeBron haters” hoy día se deshacen en elogios cuando no hace más de dos años era el mayor objeto de sus iras. ¿Tanto ha evolucionado el juego de “The King” para voltear la situación?, lo dudo, es cierto que la bestia de Akron cada día es mejor jugador de baloncesto, pero hace ya temporadas que la polivalencia de su juego y su capacidad para dominar todas las facetas de este deporte no conocen parangón. Por eso tiendo a pensar que el “hater” baloncestístico suele ser un tipo de seguidor que apenas ve el juego, si no que se limita a seguir las noticias, mirar resultados y comprobar estadísticas. Es el típico aficionado que durante el otoño y el invierno apenas dedica su tiempo a ver un solo partido, y únicamente por Primavera, cuando se jueguen los títulos, quizás se decida a perder un poco de su tiempo viendo un encuentro de este deporte. 

En España, país cainita por excelencia, la figura del “hater”, como no podía ser de otro modo, se ceba con los nuestros. No hay más que recordar todo lo que se dijo hace unos meses sobre la selección de Orenga y la escasa valía que se le ha dado al último bronce europeo. Hoy queremos centrarnos en el juicio y valoración que se establece sobre Ricky Rubio por parte de quienes no es que sean incapaces de rendirse a la magia del genio del Masnou (están en su derecho… y difícilmente pueden hacerlo además cuando no ven un solo partido NBA), si no que se empeñan en cargarse de razones para demostrar que Ricky es un hype sobrevalorado con buena prensa pero escaso baloncesto. Admitimos desde este blog que Ricky es uno de nuestros jugadores favoritos, nunca lo hemos negado. No somos objetivos con el base catalán. Nos enamora su juego y lo reconocemos. Pero creemos que lo que los lectores van a leer a continuación trata de acercarse lo más posible a esa objetividad que niegan quienes tienen entre ceja y ceja a nuestro talentoso director de juego.


SOBRE LA INCIDENCIA DE RICKY RUBIO EN SU EQUIPO: El base español comienza su andadura NBA en Minneapolis en una franquicia deprimida que había obtenido balances de 15-67 (18.3% de victorias) y 17-65 (20.7%) en los dos cursos anteriores a la llegada del catalán. En esas dos temporadas Kevin Love, la indiscutible gran estrella del equipo, ya cumplía su segundo y tercer año en la NBA. Es decir, con la llegada de Love la franquicia, pese a recuperar ilusiones ante un jugador de ese calibre, no lo notaba en resultados. La primera temporada de Ricky se salda con un balance de 26-40, o lo que es lo mismo, un 39.4% de victorias. Los Wolves doblan prácticamente su porcentaje de partidos ganados en cuanto Rubio pone un pie en la franquicia. Pero recordemos además que la temporada rookie de Ricky finaliza abruptamente con su grave lesión de rotura de ligamentos cruzados (la misma que ha tenido a Derrick Rose 18 meses sin pisar una cancha), por lo que nuestro jugador internacional se pierde 25 partidos. En total Ricky juega ese primer curso 41 partidos, con un balance de 21 victorias y 20 derrotas. Con su ausencia el balance del equipo en los 25 partidos restantes es de 5 victorias y 20 derrotas. Y esto, repetimos, son números objetivos. Esto, repetimos, es la realidad, por mucho que algunos intenten distorsionarla para moldearla a su antojo. Evidentemente el gran líder de los Wolves no es otro que Kevin Love, un jugador absolutamente descomunal, pero no deja de ser cierto que hasta que el “beach boy” no ha tenido a su lado un socio perfecto como Ricky no ha podido transformar su juego en algo que se traduzca en victorias para el club que confió en él como jugador franquicia en el verano de 2008. De hecho la temporada pasada fue un auténtico desastre para Minnesota, con Ricky recuperándose de su lesión y Love ausente casi todo el curso por la rotura de los huesos de su mano, además de incontables percances con Budinger, Kirilenko, o la fallida aventura de recuperar a Brandon Roy. Tanto fue así que no resultó extraño ver a un temporero llegado de la ACB como Mickael Gelabale establecerse como titular en gran parte de la temporada de los lobos. El quinteto final de los Wolves más repetido fue el de Ricky-Ridnour-Gelabale-Williams-Stiemsma. Una pesadilla para Adelman. Esta temporada con el equipo sano hasta el momento los lobos marchan con un 6-3 que les darían la quinta plaza del Oeste de cara a unos hipotéticos play offs, los cuales parecen una realidad y no una quimera por vez primera desde la temporada 2003-04, cuando cayeron en finales de conferencia frente a Los Angeles Lakers. Eran los tiempos de Kevin Garnett,  Latrell Sprewell y Sam Casell. 

Respecto a la producción de Ricky dentro de su franquicia los datos son elocuentes. Evidentemente ha sido el máximo asistente y recuperador de balones del equipo desde su llegada, pero ha sido de los más destacados en todas las facetas del juego. Si nos atenemos a esta temporada, Ricky es el tercer jugador más utilizado por Adelman tras Love y Kevin Martin, lógicamente es el mejor pasador y ladrón del equipo, pero ojo a este dato, es además el tercer mejor reboteador del equipo, sólo por detrás de la pareja interior Love-Pekovic. Incluso como taponador aparece como el séptimo dentro de su roster. Respecto a sus tan comentados porcentajes de tiro, de los que hablaremos más adelante, es actualmente el tirador con mejor porcentaje en triples del equipo y presenta la segunda mejor marca en tiros libres (por detrás de Kevin Martin) Por cierto, pueden ustedes entrar en la página web oficial de los Minnesota Timberwolves y ver a que jugador le dedican la portada. ¿Alguien sigue creyendo que se trata simplemente de un jugador “de equipo”, o de segunda fila? Después de todo lo analizado creo que el resultado es concluyente: el impacto de Ricky en su club ha sido brutal, la franquicia ha crecido en los poco más de dos años desde que llegó más que en los tres anteriores con la aparición de Love, y es el segundo jugador más productivo de los Wolves por detrás del ala-pívot All Star.   


Minneapolis vuelve a soñar como hace diez años.


SOBRE EL TIRO DE RICKY RUBIO: Sigue siendo su gran talón de Aquiles… pero no tanto. El problema es que haciendo caso al refrán “cría fama y échate a dormir”, se ha instalado un tópico sobre la figura de Ricky de que “no sabe tirar” totalmente injusto y desafortunado. Siendo, como afirmamos, todavía su gran handicap y aspecto a mejorar, el Ricky tirador está ya en el nivel medio de cualquier base titular NBA, excepto talentos excepcionales como Chris Paul o Stephen Curry. De hecho en el presente curso Ricky muestra porcentajes francamente buenos en el aspecto puramente referido al tiro, ya que está lanzando por encima del 40% en triples (7 de 17, 41.2%) y del 90% en tiros libres (fantástico registro de 22 de 24, 91.7%) Lo dicho, huyan del tópico. Es en el tiro de dos donde su efectividad baja y hace que su porcentaje de tiros general sea un flojo 35.4%. Su tiro a media distancia, ese que le vimos mejorar notablemente en verano con la selección española, sigue siendo en ocasiones muy forzado, y, siendo muy habilidoso a la hora de penetrar a canasta dado su talento para el uno contra uno y su excepcional manejo de balón, sin embargo no es todavía un finalizador.seguro. Es evidente que Ricky tiene mucho que mejorar en esta faceta del juego, pero es igualmente evidente que comienza su tercer curso NBA mostrando una notable mejoría en el tiro, sobre todo teniendo en cuenta que en nuestra opinión un tirador “puro” lo demuestra principalmente en el triple y en el tiro libre, aspectos donde el base está mostrando muy buenos registros. Aún así, hay que tener claro que el perfil de jugador que presenta Ricky Rubio nunca será el de un anotador, y esta faceta del juego siempre estará por debajo de muchísimas otras virtudes innatas, por mucho que siga mejorando su tiro y capacidad anotadora.       


En el punto de mira


SOBRE LA NATURALEZA DEL JUEGO DE RICKY RUBIO: A Ricky algunos le achacan, incomprensiblemente, la floritura, la magia, el adorno, la estética. Algo tan absurdo como haber criticado en su día a “Magic” Johnson por dar pases con los ojos cerrados o cambiando de deporte, a Michael Laudrup por regalar goles a sus delanteros mirando al tendido. Sinceramente pienso que tal crítica sólo puede venir de quien no ame el baloncesto y únicamente le importe el resultado. Pero como bien explicó en una ocasión Antoni Daimiel, “la floritura de Ricky siempre va acompañada de algo productivo”. Ya hemos explicado la importancia y el valor del jugador dentro de su equipo, y la enorme diferencia de unos Timberwolves sin o con Ricky Rubio en la cancha. Dentro de la generalidad de los bases NBA, el español se codea con los más grandes, en la posición que sin lugar a dudas a día de hoy presenta la mayor cantidad y calidad de genios que uno pueda recordar. En el Tirador llevamos viendo NBA más de 25 largos años, que se dice pronto, y jamás vimos juntos tanta cantidad de play-makers absolutamente geniales (Paul, Williams, Rondo, Westbrook, Wall, Rose, Irving, Curry, Holiday, Nash, Lillard, Parker… por citar los primeros que vienen a nuestra cabeza) A Ricky le ha tocado vivir la edad dorada de los bases en la mejor liga de baloncesto del mundo, y se codea con ellos. Hablamos del tercer mejor asistente a día de hoy de la NBA (9.7 por partido) y del mejor recuperador de balones (3.3) Además su media reboteadora de 4.3 rechaces por partido le sitúa como el séptimo base que más rebotea en toda la NBA, jugando cinco de ellos (la excepción es Westbrook) al menos dos minutos más que Ricky (lidera esta clasificación Michael Carter-Williams con 5.4 rebotes por partido en 36:37 minutos de juego… recordemos que Ricky permanece en pista 34:06 minutos por partido) Por lo tanto no cabe la menor duda de que Ricky no es únicamente un base de florituras, si no que hablamos de uno de los bases más sobrios, eficientes, efectivos y productivos de toda la NBA.   

Y un dato. Ricky lleva 30 partidos consecutivos robando al menos un balón al rival, la cual constituye la mayor racha activa en la NBA (la histórica la tiene Chris Paul con nada menos que 108 encuentros seguidos recuperando balonces)

Hemos tratado de analizar, a grandes rasgos, la figura, trascendencia e importancia de Ricky Rubio en la NBA actual, la cual a nuestro juicio arroja muchísimas más luces que sombras para un jugador que apenas ha cumplido 23 años hace unas semanas y lleva poco más de un centenar de partidos en una liga como la NBA. No vamos a recordar ahora todo lo conseguido por Ricky hasta la fecha, en una carrera precoz e insaciable que le ha convertido en el jugador más joven en ganarlo prácticamente todo en Europa, hablamos del presente, y ese es luminoso para nuestro joven base internacional. Hemos afirmado que no somos objetivos con Ricky, y lo mantenemos. Hablamos de él con la pasión que creemos que se merece un jugador para nosotros distinto, diferencial, capaz de transmitir sensaciones que sólo muy pocos genios logran. Los números sí que son objetivos (o no tanto, porque la interpretación de que de ellos puede hacerse también varía), y eso es lo que les hemos traído. Pero no hay nada malo en la falta de objetividad debido al empuje de la pasión. Hablamos de deporte como podríamos hacerlo de cine o música. Piensen ustedes en un fan de Roky Erickson, por ejemplo. ¿Le importará acaso que el tejano tenga esa voz de zapatilla destrozada?, ¿o qué no llene estadios como Bruce Springsteen?, no, defenderá a capa y espada la pasión que le transmite el gran Roky por mucho que el estúpido fan de Springsteen, incapaz de profundizar en la esencia real del rock’n’roll, se ría del barbudo de Dallas al que considerará simplemente un songwriter de segunda fila. Es la diferencia entre quien escucha la música con esa gasolina vital a la que llamamos pasión y quien simplemente la oye de pasada sin implicarse emocionalmente. Igualmente creemos que hay aficionados capaces de ver y emocionarse con el baloncesto de una manera más profunda que quien sólo echa un vistazo a los resultados del día anterior. Hay una gran diferencia. Por eso seguimos defendiendo a Ricky como uno de los mayores talentos aparecidos en el baloncesto en los últimos tiempos, aunque cada cual es libre, lógicamente, de establecer su veredicto sobre esta y cualquier figura deportiva puesta en la palestra. 

O quizás es que a nuestra manera nosotros también somos “haters”… de los “haters”.  


Court Vision



miércoles, 17 de julio de 2013

LOS SIETE MAGNÍFICOS DE BROOKLYN


Se cumplen nada menos que 40 años del último anillo ganado por la franquicia con mayor mercado de toda la NBA. Los Knickerbockers de New York. Hace ya cuatro décadas que los Dave DeBusschere, Walt Frazier, Earl “The Pearl” Monroe y Willis Reed daban a la Gran Manzana su último momento de gloria suprema, en un roster en el que por cierto también figuraba el posteriormente entrenador más laureado de todos los tiempos Phil Jackson, quien en la rotación neoyorquina era algo así como el octavo hombre. El mítico William “Red” Holzman, nativo de Brooklyn, figuraba como entrenador aquella temporada. Marvin Gaye dominaba los charts cantando aquello de “Let’s get i ton” y David Bowie fantaseaba con la vida en nuestro vecino planeta rojo. Aquellos maravillosos 70.     



"The Pearl" echándose una partida tras ganar a los Lakers en las finales del 73


“Red” Holzman, que dirigió como primer entrenador a los Knicks durante 15 temporadas (suya fue la conquista del anterior título de la franquicia, en 1970) falleció hace ya década y media, por lo que no puede contemplar como en la urbe que más respira baloncesto del globo es precisamente su barrio natal, Brooklyn (un barrio de dos millones y medio de habitantes por otro lado), quien acapara hoy día los focos mediáticos en tan sólo su segunda temporada desde que los Nets cruzaran el río Hudson para mudarse desde New Jersey a su nueva ubicación. El magnate multimillonario Mikhail Prokhorov ha logrado reunir un buen ramillete de figuras que hacen que pensar en el anillo no sea ninguna utopía para las gradas del Barclays Center. De hecho se diría que a día de hoy ningún roster NBA puede presumir de la cantidad de figuras que atesoran los Nets, no sólo concentradas en el típico Big Three, si no mostrando una buena profundidad de plantilla. Posiblemente vayan a contar con el mejor quinteto titular de la liga (claro que lo mismo pensábamos el pasado año respecto al Nash-Kobe-MWP-Pau-Howard de los Lakers y pasó lo que pasó) a los que añadir buenos jugadores de rotación, especialmente dos estrellas como Jason Terry y Andrei Kirilenko. Prokhorov es de esos tipos que parece tener el dinero por castigo, lo cual facilita las cosas, claro que esta constelación de estrellas no hubiera podido reunirse de no ser por la inestimable colaboración de los Boston Celtics, dispuestos a rejuvenecerse a toda costa y prescindiendo de Pierce, Garnett y Terry. Por otro lado Kirilenko renuncia a 7 millones de dólares (en Minnesota le esperaba un contrato de 10.2 millones por la siguiente temporada, por los 3.2 que cobrará en Brooklyn) para tener opciones reales de pelear por su primer anillo. Así las cosas Prokhorov ha logrado formar hasta un septeto realmente estelar. Estos son sus poderes. Los siete magníficos de Brookyn:


-DERON WILLIAMS (29 años. 1,91) Hasta hace bien poco existía en la NBA el debate sobre quien era el mejor base del mundo. Si Chris Paul o el jugador de West Virginia. La irrupción de los Westbrook, Rose, Irving, Rondo, etc, ha hecho olvidar esa discusión, pero sigue siendo uno de los mejores. 3 veces All Star. 17.8 puntos por partido, 9 asistencias, 3.2 rebotes y 1.1 robos de balón de media en sus 8 años de carrera NBA. 

-JOE JOHNSON (31 años, 2.01) Uno de los jugadores más infravalorados de la liga, nunca ha ocupado demasiada atención mediática, pese a haber sido 6 veces All Star y líder indiscutible de los Atlanta Hawks hasta su llegada a Brooklyn la pasada temporada. Le contemplan 12 años de experiencia NBA con medias de 17.6 puntos, 4.1 rebotes y 4.4 asistencias. 

-PAUL PIERCE (35 años, 2.01) El gran icono celtic durante largos 15 años en los que ganó el título en 2008, siendo MVP de las finales. 10 veces All Star. 21.8 puntos, 6 rebotes, 3.9 asistencias y 1.4 robos en sus 15 años de carrera, todos con la camiseta verde de Boston. 

-KEVIN GARNETT (37 años, 2.11) The Big Ticket, otro mito viviente. Gran exponente del 7 pies moderno, y con una competitividad y deseo de ganar fuera de toda duda. Busca su segundo anillo al igual que Pierce. 14 veces All Star (MVP en el 2003) y MVP de la temporada regular en 2004. A través de 18 años de carrera ha promediado 19.1 puntos, 10.5 rebotes, 3.9 asistencias, 1.5 tapones y 1.3 robos de balón. Casi nada. 

-BROOK LOPEZ (25 años, 2.13) Un pipiolo al lado de todo lo que tiene al lado. El único titular que no ha sido All Star del roster neoyorquino. Sin embargo sus medias en sus hasta ahora cinco años de experiencia son para tener en consideración: 17.9 puntos, 7.4 rebotes, 1.5 asistencias y 1.7 tapones. 

-JASON TERRY (35 años, 1.88) Campeón en 2011 con Dallas (brillantes finales se marcó) y elegido Mejor Sexto Hombre de la temporada en 2009. Pese a no haber sido nunca All Star es un jugador genial e imprevisible, de escaso físico pero resolutivo uno contra uno. Un poco un Navarro a la americana. Su pasado curso en Boston fue decepcionante, sobre todo si tenemos en cuenta que en sus 14 años NBA promedia 15.7 puntos, 4.5 asistencias, 2.6 rebotes y 1.3 robos. 

-ANDREI KIRILENKO (32 años, 2.06) Uno de los jugadores más talentosos que ha dado jamás el Viejo Continente aspirará por primera vez con opciones reales a ser campeón de liga, tras diez años en Utah donde se ganó cierta fama de acomodado, después de que en 2004 (año en que fue All Star) cazase un contrato brutal por 86 millones de dólares en 6 años. Ahora busca otras motivaciones. Sigue siendo un todoterreno. Sus once años NBA se resumen en 12.4 puntos, 5.6 rebotes, 2.8 asistencias, 1.9 tapones y 1.4 robos de balón.   



Cambio de aires.


Estos son los siete magníficos que tendrá a su disposición el novato en los banquillos Jason Kidd, quien cuelga las botas después de nada menos que 19 años de carrera, en los que sólo consiguió el título en una ocasión, precisamente junto a Jason Terry en 2011. Pese a ello su trayectoria en lo individual sólo cabe calificarse de sobresaliente. De hecho la falta de palmarés en las figuras de Brooklyn (estos siete jugadores citados sólo suman tres anillos) puede ser un preciado acicate en forma de hambre de victoria. La edad puede jugar en contra en los casos de los jugadores provenientes de Boston, pero Deron y Johnson parecen en los mejores momentos de su carrera, mientras que Brook Lopez sigue creciendo. No se acaban ahí los argumentos de los Nets. El veterano Reggie Evans seguirá aportando músculo en la zona (la pasada temporada sumó 11.1 rebotes por partido en tan sólo 24.6 minutos de juego) Andray Blatche será otra pieza de rotación interior importante. Por fuera Shaun Livingston también tendrá minutos. Veremos que sucede con el veterano Jerry Stackhouse, de momento en el roster, y quien siempre es una amenaza desde el perímetro a pesar de sus 38, camino de 39, años. Y por supuesto estaremos atentos al curso “sophomore” de un viejo conocido ACB como Mirza Teletovic.   


Con todo esto no cabe duda de que uno de los equipos a seguir la pista la próxima temporada son estos Brooklyn Nets. En este momento su consecución del próximo título NBA se paga 11 euros a 1 en bet365 (por si se animan), al mismo nivel de favoritismo que Houston y Chicago y por detrás de Miami (3 a 1) y Oklahoma City (7 a 1) Y es que pese a tanto magnífico en Brooklyn, LeBron sigue siendo el rey…    



¡Y encima tienen a Beyonce!

miércoles, 10 de julio de 2013

LA NBA SE MUEVE


Superman sobrevolará Houston


El mercado NBA no para. Los despachos de las franquicias de la mejor liga del mundo no conocen de vacaciones, y de hecho aprovechan el estío para realizar sus más sonados movimientos y cambiar la cara de sus plantillas para la temporada venidera. Estos son algunos de los cambios de aires protagonizados por los jugadores NBA que nos parecen hasta el momento más interesantes (y no vamos a hablar, de momento, de los banquillos, donde también habría mucho que comentar)


-Kevin Martin a Minnesota Timberwolves. Los lobos ya tienen a su especialista tirador, un perfil de jugador del que claramente carecían. Ricky y compañía deberían salir muy beneficiados de la presencia de este buen anotador exterior, si es capaz de mantenerse en las medias de su carrera. Llega como agente libre. 

-Cambio de cromos entre Boston y Brooklyn. Reconstrucción en los orgullosos verdes pensando en el futuro. Se van Terry, Pierce y Garnett y llegan Kris Humphries y Gerald Wallace como nombres destacados (además de Tornike Shengelia, Keith Bogans y el especialista reboteador Reggie Evans y primeras rondas del draft de años venideros) Los de Nueva York salen muy reforzados de cara al presente inmediato formando uno de los mejores bloques de toda liga (Deron Williams, Joe Johnson, Paul Pierce, KG y Brook Lopez, más Jet Terry como sexto hombre, la cosa mete miedo) y Boston a pensar descaradamente en el futuro para desespero de sus fans a los que les espera una larga travesía por el desierto. El trade está a la espera de oficializarse y de que Garnett, debido a una cláusula en su contrato, no ponga ninguna pega.   


Brooklyn y su "Big Five"


-Al Jefferson a los Bobcats. Llega como agente libre uno de los pívots más dominantes que decide recalar en uno de los peores equipos de la liga. Una oferta de 41.5 millones de dólares por tres años tiene la culpa. No cambiará gran cosa en el panorama global NBA, pero a nivel individual seguro que los jugadores de fantasy tomarán nota del movimiento.

-Y Millsap, a Atlanta. Dos temporadas y 19 millones de dólares. Los Utah Jazz, por lo tanto, se quedan sin su anterior frontcourt titular.

-O.J.Mayo en Milwaukee. Tres temporadas y 24 millones de dólares para un jugador que dotará de aún mayor dinamita exterior al equipo de Jennings y Ellis. 

-Josh Smith será un Bad Boy. Noticia que me hace especialmente feliz como seguidor de la franquicia de la MoTown, y es que Detroit se hace con los servicios de uno de los agantes libres más deseados. Un auténtico todoterreno. Veremos si esto supone la salida de Drummond o Monroe, o si se intentará jugar con esas tres bestias pardas juntas.   


Smith y Drummond juntos. A ver quien les pelea un balón.


-Calde, rumbo a Dallas. Y los Pistons que liberan espacio salarial para hacerse con Smith dejando marchar a nuestro base internacional que también era una pieza codiciada de este verano. 4 temporadas y 29 millones de dólares para dar balones a Nowitzki después de una temporada decepcionante en el club de Mark Cuban (ni se clasificaron para play offs) Debería ser titular, aunque Devin Harris, que retorna a Dallas, intentará ponérselo difícil.

-Howard cambia California por Texas. Claro que si hablamos de decepciones, pocas ha habido mayores que la de la temporada de los Lakers y en concreto de quien estaba llamado a seguir la línea sucesoria de grandes pívots angelinos, Dwight Howard. “Superman” pone rumbo a Houston, donde cobrará menos, pero por otro lado pagara menos impuestos. Sin duda equipo a seguir los Rockets con dos grandes figuras como Harden o Howard más lo que puedan sumar jugadores como Asik (pidió ser traspasado con la llegada de Howard pero no se lo han concedido), Parsons o Jeremy Lin (éste si suena como posible moneda de cambio)

-Y Kaman, para suplir a Howard. Después del fallido Fab Four 2.0 del pasado curso los Lakers se lo toman con calma y ajustan piezas con el veterano pívot germano-americano. Esta temporada no contarán en los pronósticos. 

-Greivis Vasquez a Sacramento. El venezolano viene de hacer un temporadón en Nueva Orleáns, y se espera que todavía explote aún más su juego con los Kings. Llega mediante un trade a tres bandas.

-Los Warrios van en serio. Ojo a los Locos de la Bahía. Después de su magnífica temporada pasada, donde llegaron a semifinales de conferencia, se refuerzan bien con Andre Igoudala, que llega como agente libre, al igual que el solvente interior Marreese Speights y el ilustre veterano Jermaine O’Neal. Veremos si continúan contando con David Lee, pero teniendo a Curry, Thompson o Barnes, seguirá siendo un equipo a seguir. 


-La nueva cara de los Pelicanos. En New Orleans estrenan denominación, Pelicans, y para celebrarlo quieren dar un salto de calidad. Envían al número 6 del draft (su reciente lesión le impidió salir en un número más alto) Nerlens Noel más una futura elección a Philadelphia a cambio del joven y talentoso base Jrue Holiday. También llega desde Sacramento Tyreke Evans, rookie del año en 2010, como parte del trade que da con Vasquez en Sacramento.   
  

Tyreke, nuevo socio para Anthony Davis.