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martes, 25 de octubre de 2016

NBA IS COMING: SOUTHWEST



Los Gasol se citan en el Suroeste



Y tanto que “is coming” como esta próxima madrugada arranca una nueva edición de la mejor liga del mundo. En nuestro análisis para la próxima temporada nos quedan todavía dos divisiones por analizar, comencemos con la Suroeste, en la que nos encontramos a los hermanos Gasol entre otros muchos jugadores destacados. 


DALLAS MAVERICKS: Hace tiempo que los Mavs no entran en las quinielas como candidato al anillo, pero nadie puede negar su regularidad como equipo competitivo y de play offs, siempre alrededor de un Dirk Nowitzki del que hay que disfrutar sus últimos bailes sobre el parquet, ya que aunque no hay visos de retirada está claro que es quizás el mayor mito en activo de la NBA actual. Se han sabido aprovechar de la necesidad de Golden State para hacer espacio salarial con la llegada de Durant, haciéndose con dos titulares del equipo de las 73 victorias en 2016: Barnes y Bogut. Son las caras nuevas más significativas, como significativas son las marchas de Pachulia y sobre todo Parsons. Potencialmente parecen tan fuertes o más que el año pasado, sobre todo con la garantía que supone tener a Carlisle en el banquillo. El problema no son ellos, es que hay equipos jóvenes como Denver, Utah o Minnesotta que vienen con hambre de play offs y parecen ya en disposición de superar a los tejanos. Estarán luchando por las últimas plazas del Oeste para post-temporada, pero cada vez lo tienen más difícil. 


HOUSTON ROCKETS: Como cantaban Airbag, “ahí viene la decepción”, y es que los Rockets llegaron a parecer uno de los equipos más atractivos y con más posibilidades del Oeste actual, llegando a las finales de conferencia hace dos temporadas, para dar un tremendo paso atrás el pasado curso, perdiendo 15 partidos más en liga regular y cayendo en primera ronda de play offs.  Y si un jugador que encarna perfectamente la palabra “decepción” es Dwight Howard, cada vez menos Superman y camino de su casa de Atlanta. Todo recaerá sobre un Harden eterno aspirante al MVP al que le han rodeado de un puñado de muy buenas incorporaciones como las Ryan Anderson, Eric Gordon o Nené Hilario. A los que hay que sumar los que siguen, gente como Trevor Ariza o Corey Brewer y el joven Clint Capela, que ya el pasado curso dio un salto progresivo importante y sin Howard debe ser la referencia interior de un equipo al que hay que ver sí o sí por una sencilla razón: Mike D’Antoni en el banquillo. Vuelve el “run&gun”.



A La Barba le toca correr.



MEMPHIS GRIZZLIES: Sobriedad y continuidad. Los Memphis Grizzlies representan ese tipo de franquicia seria, alejada de estruendos mediáticos y grandes movimientos en el mercado. Una sobriedad representada en la seguridad de su base Mike Conley, tan seguro como infravalorado (sí, con un contratazo que le llevó a ser durante días el jugador mejor pagado de la NBA, hasta que Cleveland hizo público el coste de mantener a LeBron… pero infravalorado por afición y medios) y en la eficiencia e IQ baloncestístico de un gran pívot como Marc Gasol, auténtico líder del equipo. Llega nuevo técnico, David Fizdale, segundo de Spoelstra en Miami, pero las señas de identidad serán las mismas: rigor táctico, buena circulación de balón, ritmo pausado y ardor defensivo (Tony Allen de nuevo perro de presa) En mi opinión son uno de los equipos más aburridos de la NBA, pero también de los más seguros. Si Gasol está sano nadie duda que estarán en play offs. El alero Chandler Parsons, nueva arma ofensiva para dar un poco de alegría a esos grises oseznos. Zach Randolph apunta a la suplencia, pero seguirá siendo el cuatro de referencia. Ojo al base rookie Wade Baldwin IV, y ojo a como maneja Conley la presión de saberse el segundo jugador mejor pagado del mundo. 


NEW ORLEANS PELICANS: Otro equipo de futuro que se quedó a medio hacer. No pinta una temporada ilusionante en Nueva Orleans, desde luego, cuando han visto marchar a Ryan Anderson y Eric Gordon y los nuevos nombres no parecen demasiado esperanzadores, caso de Lance Stephenson, un jugador tan caído en desgracia como el propio Tyreke Evans, rookie del año en 2010 y quien no ha vuelto a alcanzar ese nivel desde entonces, padeciendo, por si fuera poco, graves problemas de rodilla en los últimos tiempos. Muchas dudas en su juego exterior con Jrue Holiday fuera de las canchas por un tiempo indefinido mientras cuida de su mujer enferma. Hay ganas de ver al rookie Buddy Hield, quien puede estar en la terna entre los mejores novatos del año. Anthony Davis aparece como lógico asidero interior. “La Ceja” es una bestia, no cabe duda, pero está demasiado solo. Los play offs, una utopía. 



SAN ANTONIO SPURS: Pura filosofía Popovich para meterse en play offs por vigésima temporada consecutiva sin bajar del 60% de victorias en liga regular. Una auténtica dinastía sustentada en dos nombres, Popovich, y uno que no está. Y es que imposible no referirse a esta temporada en San Antonio como un “año cero” o un “año uno después de Duncan”, y es que es el mejor ala-pívot de todos los tiempos es sencillamente insustituible. Ni siquiera Pau Gasol podrá hacerlo olvidar, pero qué duda cabe que parece un jugador ideal para el estilo de unos Spurs que siguen siendo una ONU (dos argentinos, un francés, un australiano, un letón y un español en su roster) Hay rumores de traspaso de Aldrige, pero mientras tanto formará una solvente pareja interior con nuestro Pau dirigidos por el ya clásico Tony Parker. El liderato, por supuesto, en las enormes manos de Kawhi Leonard. Los triples de Green, los puntos del “microondas” Mills, la polivalencia de Kyle Anderson, la veteranía de Ginobili y David Lee… vuelven a aspirar a todo, incluyendo plantarle cara a los todopoderosos Warriors.    



Popovich, sin Duncan, pero con Pau





NUESTRO PRONÓSTICO:   

DALLAS: Fuera de play offs.
HOUSTON: Segunda ronda de play offs.
MEMPHIS: Primera ronda de play offs.
NEW ORLEANS: Fuera de play offs.

SAN ANTONIO: Campeones de división. Subcampeones de conferencia.  





martes, 7 de julio de 2015

MARC DESPEJA LAS INCÓGNITAS



Marc Gasol y la selección, una larga historia de amor




Marc Gasol resuelve su futuro inmediato con dos noticias a confirmar en la mañana de hoy en su rueda de prensa en Girona. Una de ellas era muy esperada, su renovación con los Memphis Grizzlies con un contrato de 110 millones por cinco temporadas. Un contrato de superestrella que le convierte en uno de los jugadores mejor pagados de la NBA. El contrapunto a tan magnánimo trato por parte de su franquicia trae una parte negativa para nuestro baloncesto: su primera renuncia a la selección española después de 14 años consecutivos vistiendo nuestra camiseta desde categorías inferiores hasta la absoluta (desde aquel bronce con los sub16 en Riga en 2001, compartiendo equipo con Rudy Fernández y ganando en el partido por el tercer puesto a la Lituania de Maciulis y Kleiza)  


Lo anticipó su hermano Pau ayer claramente, con esa manera suya de saber mojarse pero sin encharcarse propia de un deportista tan sensato como el mayor de los Gasol: “mi hermano Marc va a tener que tomar una decisión dolorosa, pero ya la comunicará él”. Blanco y en botella, nos quedamos sin La Tanqueta. Puertas abiertas para Willy Hernángomez, quien debiera ser el relevo natural de Marc. Es una baja sensible, máxime teniendo en cuenta la decisión de Scariolo de escoger a Mirotic por delante de Ibaka (condicionado por los problemas físicos del hispano-congoleño en los últimos tiempos), con lo cual nuestro juego interior parece bastante debilitado en el aspecto defensivo. Aun así hay que recordar que en el pasado Europeo acudimos con un “frontcourt” todavía más endeble, y obtuvimos el bronce, un pequeño éxito se mire como se mire (debe ser que hay aficionados que han visto a la selección ganar medallas toda la vida y yo no me he enterado) Pero también es cierto que para esta cita el objetivo debe ser la final, que nos garantizaría billete olímpico. De modo que sin Marc, más difícil.  

viernes, 14 de noviembre de 2014

WINTER IS COMING: SOUTHWEST



Y terminamos nuestro análisis de la nueva temporada NBA hablando sobre otra división tan interesante como es la Southwest.

Para empezar tenemos a los vigentes campeones, y posiblemente la franquicia más ejemplar de la NBA. Una auténtica dinastía basada sobre todo en dos hombres: Gregg Popovich y Tim Duncan. Desde que en 1997 este binomio ganador juntase sus fuerzas en el club tejano, la estadística es demoledora: 17 temporadas seguidas acudiendo a la cita de los play offs, 6 años campeón del Oeste, y otros 5 campeón de la NBA. Junto a Duncan (sin discusión el mejor 4 de todos los tiempos), Tony Parker y Manu Ginobili han conformado uno de los “big threes” más reconocibles de todos los tiempos, alcanzando ya las 500 victorias en liga regular (sólo les superan el formado por Bird-McHale-Parrish, con 640) No se conforman y el objetivo para el nuevo curso es estar en lo más alto. Pese a ser los campeones, no son los grandes favoritos. Circunstancia que parece favorecerles. Irán a lo suyo en liga regular, dosificando fuerzas y haciendo crecer jugadores. Popovich saca petróleo de jugadores que en otros equipos agitarían toallas. Siguen los mismos jugadores que ganaron el quinto anillo para la franquicia y se espera que el rookie Kyle Anderson sea otro de esos “robos del draft” a los que nos tienen tan acostumbrados las espuelas. El concepto “deporte de equipo” elevado a su máxima expresión.  

Memphis Grizzlies empiezan como un tiro este curso (8-1 en estos momentos), con un Marc Gasol estelar. Son un ejemplo de estabilidad con la columna Conley-Allen-Randolph-Gasol intocable desde hace varias temporadas, y llega un veterano como Vince Carter para coger su “last train to Memphis”. David Joerger, con la plantilla sana (sobre todo Marc, quien se perdió unos 30 partidos la pasada temporada) aspira a superar las 50 victorias con las que debutó en el banquillo grizzlie. Todo parece indicar que lo conseguirá.          



Marc Gasol lidera a unos enormes Grizzlies


Houston sobre el papel parece menos fuerte que el pasado curso (aunque su gran inicio de temporada lo desdice), ya que no sólo no han conseguido capaces de traerse ninguno de los jugosos agentes libres del verano, si no que además no han sido capaces de retener a su tercera espada Chandler Parsons, huido al calor de los millones de Mark Cuban en Dallas. De modo que todo seguirá pasando por James Harden y Dwight Howard, apoyados en buenos complementos como Trevor Ariza, un creciente Terrence Jones, o ese perro de presa llamado Patrick Beverley. Parece que el ex –barcelonista Kostas Papanikolau cuenta bastante para McHale, y está jugando nada menos que 25 minutos por partido.   

Hablábamos de Parsons y su traslado a Dallas, al lado de otro ilustre blanco y rubio como es el gran Dirk Nowitzki (quien en este comienzo de curso ya ha superado a Olajuwom como el jugador internacional en anotar más puntos en la NBA) Los Mavericks es un equipo que busca siempre ser competitivo equilibrándose entre estabilidad y renovación. Lo primero lo marca el propio Nowitzki, quien no conoce otra camiseta en esta liga que la azul de los Mavs y ya acumula 16 años al servicio de la franquicia tejana. Para que no queden dudas sobre su fidelidad este verano ha renovado a la baja (al igual que hiciera Duncan con los Spurs anteriormente), para que el club pudiera acometer incorporaciones como las del citado Chandler Parsons. Estabilidad también en el banquillo, con un entrenador de total solvencia como Rick Carlisle. Renovación con muchas caras nuevas (Parsons, Nelson, Felton, Jefferson, Aminu, Villanueva…) y entre medias jugadores como Tyson Chandler y Barea que vuelven a “casa”, intentando recuperar las sensaciones de cuando fueron pilares importantes para el único anillo que posee la franquicia. En el caso del pívot así será, apuntalando el aspecto en el que más flojeaban el pasado curso: la defensa. En el caso del base portorriqueño se antoja más difícil viendo toda la competencia que tiene en el backcourt (Nelson, Harris, Ellis, Felton…)   



Nowitzki, cada vez más legendario.


Y por último los pelícanos de Nueva Orleans, cuya gran ave zancuda es la inmensa y rutilante estrella llamada Anthony Davis. Se espera que su imparable progresión vaya unida a la franquicia. Para empezar a su lado le han traído a un estupendo complemento defensivo como Omer Asik, la torre turca venida desde Houston. Sigue ese ROY (rookie of the year) venido a menos que es Tyreke Evans. Inexplicable lo de este jugador, quien después de ser el cuarto debutante en firmar al menos 20 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias por partido (uniéndose al club de Oscar Robertson, Michael Jordan y LeBron James, ahí es nada), ha decepcionado temporada tras temporada sin volver a alcanzar el nivel estelar de su primera campaña en la mejor liga del mundo. El empeño de querer hacerle jugar de tres tampoco le favorece, pero es la mejor manera de hacer sitio a otros dos cracks como Jrue Holiday y Eric Gordon. Mucho exterior joven que no acaba de dar el salto (Freddette, Rivers…), la veteranía de John Salmons, y el interior con muñeca de seda Ryan Anderson conforman el resto de caras conocidas del roster. Tienen mimbres para, a corto plazo, acabar haciendo ruido, pero aún tendrán que esperar. 


NUESTRO PRONÓSTICO: 

SAN ANTONIO: finalistas de conferencia
MEMPHIS: 2ª ronda de play offs o finalistas de conferencia.
HOUSTON: 1ª ronda de play offs.    
DALLAS:      1º ronda de play offs.
NUEVA ORLEANS: fuera de play offs.