martes, 8 de octubre de 2013

LA GRAN VERGÜENZA DEL DEPORTE ESPAÑOL





Sí. La justicia es lenta (trece años en este caso), pero a veces además ignominiosa, o directamente no merecedora de llamarse como tal. Hablamos de la que figura en todas las listas realizadas hasta la fecha sobre escándalos deportivos mundiales como nuestra más grave afrenta a cualquier espíritu deportivo u olímpico, por encima de casos de dopaje, operaciones Puerto, y demás barrabasadas. Se trata de lo ocurrido en los Juegos Paralímpicos de la ciudad australiana de Sydney en el año 2000, donde nuestro equipo de baloncesto de discapacitados psíquicos se colgaba en el oro presentando a nada menos que diez hombres de una plantilla de doce jugadores quienes no tenían discapacidad alguna. Jugadores de Liga Nacional, algún joven entrenador, y hasta dos jugadores de EBA se apuntaron gustosamente a la trampa y el engaño para colgarse el oro más lamentable que jamás haya se haya ganado bajo nuestra bandera. Entre ellos también se encontraba el periodista Carlos Ribagorda, jugador de ligas municipales, quien finalmente fue clave para descubrir todo el engaño destapando el pastel como ya hiciera la revista Gigantes en su momento (una vez vistas las fotos del equipo y que “les sonaba” alguna cara) anunció. ¿De verdad creían que no les iban a pillar? Y “off the record” más vergüenza… que si otras federaciones (tenis de mesa, natación y atletismo, de hecho cuatro deportistas ganadores de medallas de estas tres disciplinas fueron posteriormente confirmados como no discapacitados por parte del Comité Paralímpico Español) hicieron lo mismo, o que en baloncesto los rusos, finalistas, también presentaban algún jugador sin discapacidad. Visto lo visto no se puede poner la mano en el fuego por nadie, pero de un roster de doce jugadores hacer trampas con diez es directamente pasarse de frenada. El propio Ribagorda afirma que se “infiltró” dentro de esta selección debido a las sospechas, que ahora parecen fundadas, de que en otras ocasiones se había incurrido en la trampa, aunque con un menor número de jugadores. 


El caso ha vuelto a salir en los medios de comunicación debido a que ayer lunes se conocía la sentencia, resuelta de un modo absolutamente laso para con los tramposos. Tan sólo se otorga culpabilidad al presidente federativo, Fernando Martín Vicente (que ya tiene tela que un tipo que se llame Fernando Martín haya ensuciado este deporte de esta manera) y se absuelve a los otros 18 imputados, siendo condenado a pagar 5.400 euros, una cifra ridícula en comparación con el tamaño del oprobio. Por otro lado ha tenido que consignar 142.355 euros como responsabilidad civil para restablecer las cantidades de dinero que su federación recibió en materia de premios y subvenciones tras colgarse el dorado metal. Un dinero que según la acusación en ningún momento fue repartido entre jugadores y demás protagonistas de tan lamentable suceso. No obstante creemos que son varios los culpables, todos los que decidieron participar en esta farsa dañina para el deporte español. Esta ópera bufa que deja aún en mayor evidencia el hecho de que hace unos meses a nuestros políticos se les llenase la boca (y el bolsillo, mientras vacían los nuestros) hablando de espíritu olímpico. La realidad es que se ha privado a diez deportistas para quienes expresiones relacionadas con los valores del deporte como el esfuerzo o el espíritu de superación no son mera palabrería si no directamente su motor de vida, del sueño de vivir una experiencia única como es la participación en unos Juegos Olímpicos. Nunca en nombre de nuestro deporte se cayó más bajo. Que nunca se repita, y para ello habría que empezar por, como lleva años reclamando una gran parte de la ciudadanía, una mayor transparencia por parte de instituciones, organismos públicos y demás estamentos similares. Estamentos a los que se les pide que estén al servicio del ciudadano y no de sus propios intereses, o parafraseando al mítico periodista José María García, que no vengan a servirse, si no a servir.

lunes, 7 de octubre de 2013

Y POR SUPUESTO... EL SUPERMANAGER ACB




No podíamos faltar a la cita anual con nuestra liga privada EL TIRADOR MELANCOLICO en el conocido Supermanager ABC. La contraseña es BIRIUKOV, así en mayúsculas, de modo que ahí les esperamos. Por tercer año consecutivo disputamos nuestra liga que hasta el momento ha conocido como ganadores a Marcos Prieto y Senén Touza, ambos grandes conocedores de este mundo de las canastas. 

Por otro lado tenemos aún cuatro inscripciones libres en nuestro Fantasy Yahoo NBA. Aún hay tiempo de apuntarse. Si necesitan más información recuerden nuestra entrada de hace días que aquí les enlazamos. 


No vamos a dar abasto, pero todo sea por la diversión y el entretenimiento. ¡Suerte!  

EL MADRID CONVENCE




El Real Madrid se alza con el primer título oficial de la temporada con una victoria convincente, aunque no contundente, sobre un Barcelona que demuestra necesitar más tiempo de rodaje para adaptar a sus nuevos jugadores y que además acusó las ausencias de Navarro y Lorbek. El equipo de Pablo Laso, actual campeón de Liga, cuenta con la ventaja de apenas haber hecho un par de retoques en su juego interior (además de recuperar a Dani DIaz) respecto al curso pasado, lo cual es un punto a su favor. Saben a lo que juegan y parece que cada vez lo hacen mejor. 

La puesta en escena del conjunto blanco para esta nueva final entre los dos gigantes de nuestro baloncesto fue una vez más sobresaliente, dominando con extraordinaria autoridad desde el comienzo e imponiendo el ritmo del partido. A los 7 minutos el luminoso reflejaba un esclarecedor 15-26 para los de Laso, que finalizaban el primer cuarto anotando 29 puntos en otra demostración de incontinencia ofensiva. El Barcelona, desbordado, endurecía el partido buscando incomodar al rival con Lampe y sobre todo un Sada que acabaría siendo uno de los protagonistas del encuentro tras su trifulca con Jaycee Carroll. Una extraña acción en la que primero vemos a Carroll ser arrollado en la banda por Sada, y posteriormente una simulación del catalán fingiendo agresión que terminó con la descalificación del tirador mormón. Si el Barcelona buscaba algo con lo que enfriar el ritmo del partido, hasta el momento totalmente favorable a los blancos, lo había conseguido. Con un parcial de 13-5 los azulgranas se reenganchaban al partido mientras los madridistas dudaban con muestras de nervioso, especialmente por parte de un Rudy Fernández buscando ajustar cuentas y haciendo más daño que bien a su equipo.

Le vino bien el descanso (44-46 en el marcador) a los de Laso para templar ánimos y volver a encontrarse a si mismos sobre la cancha. Con Draper en pista el conjunto blanco ofrecía su otra cara, la que cada vez tiene más asumida cuando se enfrenta a problemas como los que plantean entrenadores como Xavi Pascual. Un juego más elaborado y sobrio, no tan lustroso a la vista, pero igualmente efectivo, y con una buena disposición defensiva que no deja a los azulgranas tomar el mando en momento alguno. Con 56-63 al finalizar el tercer acto, la cosa parecía encarrilada para el equipo de Laso, que mantuvo el control del partido en todo instante para acabar imponiéndose por 79-83 y llevarse su segunda Supercopa consecutiva. Pese a la estrechez del marcador final, la superioridad blanca fue manifiesta más allá de los números sobre todo en cuanto a dominio del ritmo del partido. Sólo dudaron en el segundo cuarto tras el desconcierto de la descalificación de Carroll.  

El Barcelona parece volver a enfrentarse al viejo problema que arrastró durante toda la temporada pasada y que no nos permite conocer su auténtico potencial: el tema físico. Sobre todo en el caso de Navarro, al que me temo que una vez más se le dosificará y mimará en busca de tenerle a punto cuando lleguen los momentos calientes de la temporada. Si Pascual consigue disponer de todos sus efectivos al ciento por cierto hablamos de una excepcional plantilla de catorce jugadores con todas las posiciones bien cubiertas y la mezcla justa de juventud y veteranía. El Real Madrid de Pablo Laso, por otro lado, manifiesta su candidatura a revalidar título liguero con su exhibición de juego realizada en este fin de semana de Supercopa.  

viernes, 4 de octubre de 2013

DECLARACIÓN DE INTENCIONES


No han hecho falta más que los 40 primeros minutos oficiales de la temporada para que Pablo Laso ponga sobre en el tapete de nuevo sus intenciones de cara a la temporada recién comenzada: run&gun. Correr y tirar. Eso, unido a una brutal defensa exterior de anticipación cortando pases y recuperando balones para salir hacia el aro rival buscando un baloncesto lo más vertical posible donde la figura de Sergio Rodríguez se acrecienta cada día más. Auténtico nivel NBA felizmente recuperado para el baloncesto FIBA. Laso lo tiene claro: cuánto antes se encare la canasta contraria más posibilidades habrá de que la defensa rival no esté formada, y por lo tanto, de anotar con éxito. Festival de triples (19 de 35, y con varios lanzamientos prácticamente saliéndose del aro) para un equipo con las ideas muy claras frente a un Bilbao Basket con muchas caras nuevas y al que le espera mucho trabajo por parte del debutante Rafa Pueyo (segundo entrenador del banquillo vizcaíno durante nada menos que 12 temporadas y al que por fin le llega la gran oportunidad, eso sí, como no acompañen los resultados le van a dar hasta en el DNI, como siempre sucede con los primerizos, e incluso quizás comiencen a acordarse de un Fotsis Katsikaris quien me da la sensación no fue lo suficientemente valorado por parte de la afición bilbaína)  

El Real Madrid viene de una espléndida pasada temporada (campeón de liga y subcampeón de Europa) y tiene el listón muy alto, pero parece que los nuevos fichajes pueden darle aún más consistencia en un juego interior que antojaba mejorable. Mejri aporta tanto o más que Begic en defensa e intimidación y parece más móvil en ataque. Y que decir de un talentazo puro como Bourousis, cuya única duda puede residir en que mantenga sus nervios templados, conociendo su historial. El problema estriba en si estos jugadores serán capaces de saber convivir en un equipo que va a basar su dinamita en el juego exterior. En ese sentido los números son claros. De los 200 minutos totales a repartir entre cinco jugadores en pista, los bases y aleros del equipo blanco hoy han sumado unos 130, dejando apenas 70 a sus cinco jugadores interiores, siendo Mirotic y Slaughter los únicos que han llegado a sumar medio partido en cancha. Bourosis 14 minutos y Mejri 10 (pero muy bien aprovechados con 2 puntos, 3 rebotes, 1 recuperación, y nada menos que 4 tapones)    



Bourousis machaca el aro bilbaíno.


Y como si no quisiera quedarse atrás, el Barcelona de Xavi Pascual también comienza exhibiendo exuberancia ofensiva, con el mérito añadido de hacerlo sin dos de sus más grandes talentos, Navarro y Lorbek. 98 puntos para no desmerecer el partido de los blancos, y una demostración más de que los dos grandes parecen ir a otra velocidad que el resto de la ACB (la que impulsan sus presupuestos) Si los de Laso fueron implacables metralletas desde el exterior, los de Pascual mostraron una aplastante superioridad en el juego interior sobre un Laboral Kutxa venido a menos y donde Scariolo, al igual que Pueyo, tiene mucho trabajo por hacer con jugadores aún verdes (Jelinek, Pleiss, Heurtel, Van Oostrum...) y donde los veteranos San Emeterio y Nocioni van a tener que tirar mucho del carro. Sin Navarro y Lorbek, como decimos, sus naturales "back ups" Oleson y especialmente Nachbar lucen en una plantilla azulgrana que presenta dos estrellas por puesto. Un lujo. Pocos pero bien aprovechados minutos para el recién llegado Papanikolau (8 puntos y 4 rechaces en 11 minutos) y Jacob Pullen sacando el rifle (3 triples de 6 intentos), dotando de mayor fuego anotador exterior a un equipo posiblemente más compensado que el madridista, aunque sin tanto vuelo majestuoso en su juego.    



Lampe ya sabe lo que es ganar a su ex-equipo.


El primer clásico entre los dos colosos llega mañana. Si ambos conjuntos son capaces de moverse en los guarismos de anotación demostrados hoy, nos espera uno de los mayores espectáculos baloncestísticos que actualmente pueden presenciarse sobre un parquet. Que así sea.  

martes, 1 de octubre de 2013

EL MEJOR FANTASY DEL MUNDO




Bueno, vamos a intentarlo. Es difícil crear una liga de la nada y reclutar el suficiente número de jugadores (mi ilusa ilusión es la de llegar al máximo permitido de 20), pero vamos a intentarlo a menos de un mes del comienzo de la NBA, la mejor liga de baloncesto del mundo, que tiene, como no, el mejor fantasy de baloncesto del mundo. Me refiero al de Yahoo Sports que quizás muchos ya conozcan. Si nos la pegamos, y no llegamos a un número decente de jugadores, pues mala suerte y a otra cosa, pero que no se diga que no lo vamos a intentar.

Para empezar, es justo reconocer que hay distintas ligas ya en marcha. Por ejemplo el recomendable blog Jugones lleva años realizando la suya, dividida en distintas categorías, para que os hagáis una idea del éxito de su fantasy y de la cantidad de jugadores que en ella participan. Personalmente en la que más he disfrutado ha sido en la llevada a cabo dentro del foro de Ipunkrock. Una liga muy activa con 20 jugadores cada año y mucha participación y convivencia entre los managers. Sin duda la mejor liga que he conocido, y a pesar de ello he decidido dejar de participar en la misma. Simplemente llegas un punto en el que te saturas. Y bueno, aquí estamos, con la pequeña ilusión de crear nuestra propia liga. Déjenme que les explique de que va el asunto para que los que no estén familiarizados con este fantasy. 

Se trata de una liga head-to-head, es decir, en la que en cada semana hay un enfrentamiento directo entre dos jugadores que compiten por llevarse la victoria en base a distintas categorías del juego. Estas categorías se pueden “customizar” y aún no tenemos decidido cuales serán. Sin duda entrarán puntos, rebotes, asistencias, robos y tapones, y posiblemente porcentajes de tiro y triples. La competición se disputará de esta manera durante varios meses, los de la liga regular, para luego pasar a play offs donde los mejores competirán entre sí por el triunfo final.   

La configuración de las plantillas también es optativa y tampoco la tenemos decidida, posiblemente hablemos entre 10 y 12 jugadores. Lo más interesante de esta fantasy, y lo que la hace distinta a todas las demás, es que los jugadores son escogidos en un draft online. Realmente apasionante. Quien no pueda estar presente en el draft puede dejar configuradas sus preferencias en un pre-draft. La aplicación realiza un sorteo automático media hora antes del draft para establecer el orden de las elecciones. Una vez que un jugador es escogido por una franquicia ya no puede serlo por otra. Es decir, como un draft DE VERDAD. Es decir, si yo tengo el número uno del draft y escojo a LeBron James, nadie más puede jugar con LeBron… si el número dos escoge a Durant, nadie más puede jugar con Durant. Esto, evidentemente, supera a los típicos y anodinos fantasies basados en la repetición y adquisición de los mejores jugadores. Aquí hay que atinar tanto con quien vaya a ser tu estrella como con tu base suplente. A lo largo de la temporada los managers pueden negociar trades entre sí, otro de los puntos fuertes del juego, buscando compensar sus plantillas y mejorar los aspectos y estadísticas donde más flaqueen. Estos trades tienen que contar con el visto bueno del resto de managers y del comisionado, en busca de no adulterar la liga (es decir, que entre dos colegas no se cambien a un Kevin Love por un Kwame Brown) Y por supuesto hay una ingente cantidad de “agentes libres” que pueden ser fichados en cualquier momento de la temporada, para que las plantillas que peor arranque tengan, en base a un buen ojo, puedan ir mejorando. Imaginemos por ejemplo que hablamos de una liga de 10 managers con rosters de 10 jugadores. Nos da un total de 100 jugadores NBA escogidos de inicio en el draft. Con lo cual hablamos de más de 200 jugadores no escogidos y por tanto en el mercado de “agentes libres” que pueden ser fichados en cualquier momento (desprendiéndose lógicamente de otro jugador de su plantilla el manager que haga tal fichaje) No obstante, para evitar caer en excesivos temporerismos (es decir, managers que hagan fichajes cada día sólo para intentar sumar más estadísticas) es aconsejable poner un tope semanal de fichajes, por ejemplo dos por semana. 

Es aconsejable seguir la liga todos los días, pero en absoluto imprescindible. De hecho una vez conocido el calendario de la NBA cada manager puede dejar sus alineaciones hechas (el quinteto titular y un sexto hombre) para toda la temporada, pero lo apasionante es el seguimiento diario, o al menos las alineaciones hacerlas al comienzo de cada semana. 

Esto es a grandes rasgos en los que consiste el Yahoo Fantasy NBA al que queremos invitaros a todos. Si se animan, este es el enlace: 


Y para cualquier duda o información adicional, no duden en hacerlo a través de nuestro espacio de comentarios, o en nuestro facebook:


¡Les esperamos! 


lunes, 30 de septiembre de 2013

CONFIANZA RENOVADA

Antes de acometer la entrada de hoy he de hacer un inciso, una triste cuestión personal. Finalizábamos nuestra anterior actualización, hace justo una semana, afirmando que en próximas entregas seguiríamos comentando el Eurobasket, centrándonos en la participación individual de nuestros jugadores y en el papel desempeñado por el resto de las selecciones participantes. Era nuestra "hoja de ruta" para la pasada semana, pero desgraciadamente no pudimos cumplirla debido a un luctuoso tema personal. Por lo que pasamos página y seguimos adelante, cierto es que con un tema en cierta manera relacionado con el pasado Euroasket. Este blog no deja de ser un hobby, una página totalmente amateur para hablar de baloncesto, pero quien se haya asomado por aquí sabe que nos gusta mantener cierta continuidad, y, en la medida de lo posible, hacer las cosas "bien". De modo que pedimos disculpas por la ausencia de estos días... y que el balón siga botando.  




Trust



La noticia pasó, dentro de lo que cabe, bastante desapercibida. Sobre todo entre esos voceras que se pasaron todo el Eurobasket desde el minuto 1 clamando por la decapitación y entrega en bandeja de plata de la cabeza de nuestro seleccionar nacional Juan Antonio Orenga. Es comprensible, ya que se trata de aficionados muy esporádicos y residuales que apenas siguen el día a día de este deporte. Puedo imaginar sus caras de asombro llegado el próximo verano cuando exclamen: “¡ah!, ¿pero sigue este tío?” 

Pues sí, sigue este tío. El tío que se ha tenido que comer el marrón de dirigir a la selección por primera vez en este siglo sin nuestros dos mejores jugadores de la historia, sin nuestros dos grandes líderes. En efecto, desde el Eurobasket de 1999 en Francia no contábamos con una selección en la que no estuvieran Pau Gasol y Juan Carlos Navarro, bien juntos, o bien por separado. A partir de ahí casi década y media de éxitos y medallas que con Orenga, le pese a quien le pese, han continuado con un bronce que era el primer objetivo (había equipo para aspirar al oro, pero no para ser favoritos como lo éramos en los anteriores torneos continentales) Desde aquí comprendemos, respetamos y defendemos la decisión tomada por la FEB, una federación que hay que recordar que sigue dando al baloncesto español la mayor cantidad de medallas jamás recordada pese a que la seguirán criticando. Y sabemos que, una vez más, nuestra opinión no nos granjeará en absoluto un mayor número de seguidores si no más bien al contrario. Pero amigos, este no es el blog de moda del baloncesto.

Es cierto que Orenga ha cometido errores y ha demostrado ser un técnico aún en proceso de maduración (incluyendo el hecho de que todavía no tiene el suficiente respeto de los árbitros en comparación con colegas de profesión habituales ya en estas lides) El entrenador castellonense ha sido responsable de algunos de los momentos de desconexión del equipo, especialmente en nuestra derrota más dolorosa, la sufrida frente a la posteriormente campeona Francia de Vincent Collet (ejemplo de técnico que alcanza el éxito tras años de dudas y de confianza renovada por parte de su federación pese a que verano tras verano los galos quedaban algún peldaño por debajo de lo que parecían sus posibilidades reales, con la mejor generación de baloncestistas franceses de la historia) Esos 25 minutos (dos cuartos y prórroga) de baloncesto romo y apático incapaz de leer la defensa zonal planteada por Collet y con la prolongada ausencia de nuestro más preclaro director de juego, Ricky Rubio (3.4 asistencias por partido en 20.7 minutos de juego), extrañamente condenado al banquillo cuando precisábamos fluidez y circulación de balón ante la imposibilidad de encontrar el juego vertical para el que está más dotado Sergio Rodríguez. Un juego vertical negado totalmente precisamente gracias a esa maldita zona que tanto daño nos hizo. Sí, Orenga ha cometido errores y la dirección técnica ha sido manifiestamente mejorable (lo cual debiera  magnificar más la sobresaliente labor realizada por Scariolo en pasados veranos, ayudado, claro está, por dos seguros de vida a la hora de afrontar partidos decisivos y momentos calientes como son Pau Gasol y Juan Carlos Navarro… dos tablas de salvación de las que Orenga no ha dispuesto) Y es cierto que dando una patada a una piedra encontraremos decenas de entrenadores mejores cualificados que el actual seleccionador. El problema, para empezar, es que la mayoría de ellos no tienen la posibilidad de acceder al cargo.   


La España del 99, la última sin Pau y Navarro hasta hoy.


Como todo el mundo ya debería saber la ACB (que no la FEB) mantiene una norma según la cual un primer entrenador de club ACB no puede ser seleccionador nacional ni tener relación con el staff técnico de la Federación. Olvídense por tanto de Sergio Scariolo (Laboral Kutxa), Joan Plaza (Unicaja), Xavi Pascual (Barcelona), Aito García Reneses (Cajasol), José Luis Abós (Cai Zaragoza), Txus Vidorreta (Estudiantes), Pablo Laso (Real Madrid), Salva Maldonado (Joventut), Sito Alonso (Gipuzkoa Basket), Pedro Martínez (Gran Canaria), Moncho Fernández (Obradoiro), Oscar Quintana (Murcia), Velimir Perasovic (Valencia) y tantos otros que conforman lo más granado de nuestros banquillos. Técnicos de contrastada categoría y gran conocimiento de nuestro baloncesto. No se puede acceder a ellos. 

Partiendo de esta limitación el panorama se estrecha considerablemente a la hora de pensar en a quien otorgar las riendas de nuestra selección. Se podría pensar en algún “nombre” (lo cual a veces no implica “hombre”) ilustre del baloncesto europeo, con el riesgo de que su desconocimiento del baloncesto español traiga más desastre que orden (y ahí están los casos de Ettore Messina en el Real Madrid o Jasmin Repesa en Unicaja), por no hablar de los que ya están comprometidos con otras federaciones (Pianigiani con Italia o Maljkovic con Eslovenia) Habrá quien piense en un intento de limar asperezas con el gran Pepu Hernández, el hombre que nos hizo campeones del mundo e imprimió las señas de identidad de esta selección, pero es realmente difícil solucionar problemas de egos y en ese sentido cuando esta federación ha sufrido “desencuentros” tanto con técnicos como con jugadores se ha optado por pasar irremediablemente página. Por otro lado hay que recordar que la trayectoria de Pepu tras dejar la selección es más bien pobre, con dos etapas en Joventut y Estudiantes escasas de buenos resultados (rescisión de contrato en el primer caso, y cesado fulminantemente en el club colegial), con todos los respetos al gran Pepu, no parece que sea precisamente la panacea actual del baloncesto español. Casos como los de Mario Pesquera o Javier Imbroda, sinceramente, no creo que merezcan ni ser tenidos en cuenta hoy día a menos que queramos que nuestro baloncesto retroceda dos décadas. 

Con todo esto la decisión de continuidad y de apostar por alguien “de la casa” lejos de parecer descabellado se antoja como la solución de mayor normalidad para nuestro baloncesto. Juan Antonio Orenga lleva 11 años en la FEB, ha sido campeón continental con la Sub20 en 2011 (sin perder un solo partido en aquel torneo), y ha sido segundo de técnicos como Aito o Scariolo. Algo sabrá de esto (aunque no tanto como el aficionado de sofá que ve el basket televisado cerveza en mano, claro, que esto es España), algo habrá aprendido, y algo más aprenderá.    


El oro Sub20 en Bilbao. Orenga abriéndose camino.


He llegado a leer (en esos blogs populares a los que todo les parece mal y tienen tanto éxito) que la designación de Orenga como seleccionador nacional era un insulto al baloncesto español. Tal cual. Habría que preguntarles a quienes piensan así si cuando grandisimos técnicos como Joan Plaza o Xavi Pascual obtuvieron por fin la confianza merecida para ser primeros entrenadores de nada menos que los dos grandes de nuestro baloncesto, aquello también fue un insulto (seguro que también lo pensaron, luego se la tendrían que envainar, claro) Quizás que Pablo Laso, el hombre que ha devuelto al Madrid a la senda de los triunfos (y del buen baloncesto), fuese fichado en su momento como primer entrenador blanco pese a su escaso bagaje también habría que considerarlo un insulto. O que los Boston Celtics hayan confiado la dirección técnica de su equipo a un joven entrenador universitario sin experiencia en la NBA, ¿por qué no?, sea un insulto a todo el baloncesto estadounidense. En fin, aficionados que parecen incapaces de ver más allá de los Messina, Obradovic o Maljkovic y que si por ellos fuera jamás un segundo entrenador podría seguir el paso lógico de convertirse alguna vez en primero. 

Intuyo que en esta decisión de la FEB algo habrá pesado la opinión de los jugadores, al fin y al cabo los grandes protagonistas de esto. No me parece mal, al contrario. Pese a que siempre se ha criticado (por los de siempre) la autogestión de este grupo de baloncestistas, hay que recordar que ha sido precisamente esa autogestión la que ha ayudado a la impresionante recolección de éxitos obtenidos por esta selección en el siglo XXI. La autogestión lejos de ser nada negativo es una garantía de comodidad para los trabajadores que rendirán mucho mejor en un ambiente confortable que bajo la tiranía del látigo. Esto vale tanto para el deporte profesional como para cualquier empresa. ¿O me va a decir cualquiera de ustedes que no trabaja mejor si se sabe poseedor de cierta flexibilidad para trabajar “a su ritmo” que cuándo tiene al jefe encima? Para los enemigos de la autogestión, basta recordarles como acabó una de las mejores selecciones serbias de la historia, en su propio Eurobasket de 2005 en Novi Sad entrenada por precisamente uno de los técnicos más disciplinados y férreos como Zeljko Obradovic. Se lo digo yo: a puñetazos en el vestuario después de no pasar de la segunda fase. Ahí estaban jugadores como Bodiroga, Milicic, Avdalovic, Radmanovic, Rakocevic, Jaric, Rebraca, Krstic… casi nada. Pues bien, entonces, ¿qué preferimos, que los nuestros jueguen a la pocha y se tomen unas cañas o que se acaben liando a puñetazos soltando toda la tensión acumulada? 


En definitiva, otra decisión de la federación más exitosa del deporte español que seguirá dando que hablar y siendo cruentamente criticada… y mientras tanto, la colección de medallas que sigue aumentando. Que alguien me lo explique.  

lunes, 23 de septiembre de 2013

LA EDAD DEL BRONCE


Otra medalla para la colección. Que nadie nos la amargue.


España tercera en el Eurobasket de Eslovenia. Bajamos dos peldaños respectos a los dos últimos torneos continentales, por lo que el bronce parece saber a poco en una selección acostumbrada a mayores éxitos y que siempre vive dentro de la mayor exigencia, pese a que en este verano las ausencias podían hacer comprensible cierta falta de brillantez anterior. Buen resultado final, pero la sensación de que podíamos haber hecho más y de que nuestros propios errores nos condenaron a la lucha por el tercer puesto. Sentimiento generalizado entre la mayoría de las selecciones dentro de un Eurobasket con un nivel de juego bastante discutible y en el que casi todos los equipos se van con la sensación de no haber hecho su mejor baloncesto. 

Pero ocupémonos de lo nuestro, y ya haremos más adelante un análisis global del campeonato. Este fin de semana vimos como un triple fallado desde la esquina por José Calderón nos dejaba fuera de la final, como un guiño al pasado reciente y ese Mundial de Japón donde Andrés Nocioni erraba en la misma posición para certificar que la “generación dorada” del baloncesto argentino daba relevo a la de los “Juniors de oro” de la canasta española. Desde entonces nuestra impecable e implacable cosecha presenta un oro mundial, dos platas olímpicas, dos oros europeos, una plata europea, y un bronce europeo. Este es el botín de los maravillosos últimos ocho veranos. Una época inolvidable para cualquier amante de este deporte de este país. Y una vez más, en El Tirador hemos de decir que lo que menos nos ha gustado de la participación española en el campeonato ha sido el excesivo ruido generado alrededor cuando han llegado las derrotas y tropiezos. Y desde luego sabemos que no habrá alabanzas por un bronce que no es regalado si no muy trabajado ni reconocimiento por todo lo realizado durante estos ocho años increíbles y que difícilmente hubiéramos podido soñar quienes tenemos cierta edad y hemos vivido auténticas travesías en el desierto del baloncesto español. Todo ese ruido, ese alboroto y batir de sables promovido desde redes sociales, blogs, medios de comunicación y una afición mal acostumbrada e incapacitada para el análisis ya que piensa que todo empieza y acaba en nosotros y no comprenden de la dificultad que entrañan este tipo de competiciones. Observo con pena como ese tipo de actitudes garantizan el éxito populista y popular. Lo tenemos claro: en este blog nunca nos vamos a comer un colín ni seremos de esas páginas con miles de visitas y cientos de comentarios. Lo nuestro no interesa. No nos sumamos a ningún linchamiento ni pedimos decapitaciones. Disfrutamos del juego, reconocemos el esfuerzo, alabamos las virtudes y analizamos los errores dentro del contexto en el que suceden. Hablamos de baloncesto, no de chavales jugando a la pocha. Pero pensamos seguir igual. No nos interesa llegar al máximo número de lectores, si no que quienes se acerquen aquí vengan desprovistos de filias, fobias, sectarismos y talibanismos varios. Quien piense que España ha hecho un mal torneo, le pregunto entonces como habría que calificar el campeonato de las 21 selecciones que han quedado por debajo de nosotros, muchas de ellas plagadas de estrellas europeas o jugadores NBA consagrados. Selecciones y federaciones como la croata, eslovena, serbia, italiana, griega, rusa o turca. También me pregunto que pensarán los aficionados de esos países de quienes se quejan de una medalla de bronce. Al igual que la selección de Orenga ayer, permítannos que también nosotros nos coloquemos una pequeña medalla. El 11 de Julio de 2013, es decir, hace más de dos meses, en este mismo blog escribíamos “Hay equipo para pelear por las medallas, pero debemos comprender que el oro no puede ser la máxima prioridad debido a las circunstancias” En esa misma entrada también afirmábamos “Si uno echa un vistazo al resto de plantillas no debiera verse infundido de un excesivo temor, aunque en mi opinión creo que Francia puede ser, por fin, la gran vencedora. El baloncesto galo lleva años viendo como la mejor generación de jugadores de su historia no ratifica su incuestionable calidad reflejándolo en el palmarés. La culpa en una gran medida ha sido de nuestra selección, que les ha derrotado y frustrado una y otra vez en las últimas grandes citas. Esta puede ser su gran oportunidad de darse la revancha” Créannos que somos pésimos a la hora de realizar pronósticos, pero no había que ser demasiado espabilado para comprender que Francia, con sus líderes (Parker, Batum y Diaw… sólo con la ausencia de Noah) se encontraba ante su “ahora o nunca” frente a una España sin sus dos mejores jugadores de la historia (además de Felipe Reyes e Ibaka) Y aún así estuvimos a punto de hacerlo y volverlos a dejar en la cuneta. 

Por lo tanto un torneo con sabor agridulce. Buen resultado final pero errores puntuales que nos han apartado de metas mayores. Creo que nuestros momentos de buen baloncesto han sido muy superiores en cantidad a los malos, pero no en calidad. Es decir, parte de nuestro peor juego llegó en los momentos decisivos, esos en los que nos jactábamos de ser seguros. Eso ha dolido. Nos vamos con una medalla de bronce después de siete victorias y cuatro derrotas. Metemos a Marc Gasol en el mejor quinteto del torneo. A nivel estadístico hemos sido una selección autoritaria. Hemos sido el equipo más anotador del campeonato (78.3 puntos por partido) y el que mejor ha defendido (62.8 puntos encajados) También lideramos en asistencias (¿he oído que no sabemos jugar en equipo?) con 17.1 por partido, hemos sido los máximos recuperadores (7 robos por partido), y también los que más triples por partido (¿alguien dice que no tenemos tiro exterior?) hemos clavado (9.2) En el resto de categorías del juego estamos en todas bastante arriba, pero sin liderar. Buenos números. En lo individual hay jugadores que han hecho algunos de sus mejores partidos históricos con la selección en este torneo, lo cual quiere decir que han sabido dar un paso adelante, pero también es indicativo de la extraordinaria importancia y acaparamiento productivo que han tenido siempre Pau Gasol y Navarro, nuestros dos líderes por quienes ha pasado todo nuestro juego en los últimos años. Tanto que al resto de los jugadores apenas les dejaban “hacer números”, como se suele decir.   


Marc obtuvo el reconocimiento a su gran torneo.


Sobre nuestra primera fase ya realizamos un análisis en este blog, por lo que no vamos a repetirnos. Fue una buena primera ronda con cuatro victorias y sólo una derrota ante los anfitriones. Comenzamos la segunda con demasiadas dudas, dando vida a una Grecia a la que pudimos dejar sentenciada en el comienzo de esa fase. Aquel partido nos condenó a vivir sin margen de error, aunque la victoria de una sorprendente Croacia sobre los helenos permitió que afrontásemos el choque ante Italia sin tensiones de última hora, para acabar realizando un esperpéntico final de partido. Balance de 1-2 en esa segunda fase que no invitaba al optimismo. En el choque decisivo de cuartos nos dimos un buen festín con un partido para el recuerdo también analizado en este blog. Francia nos esperaba en semifinales (en realidad les esperábamos nosotros, que jugamos antes, es una licencia literaria) con el cuchillo entre los dientes. Era su revancha. Pero nuestra salida a cancha fue imponente, mostrando una vez más la mejor defensa del campeonato frente a una Francia que vivía del juego bordado en seda de esa maravilla llamada Tony Parker. 34-20 al descanso. Sacábamos músculo ante una selección a la que muy injustamente hemos tachado en ocasiones de depender del físico cuando el actual baloncesto galo encierra mucho más. Tanto más que les ha hecho, por fin, merecidos campeones de Europa. Con catorce abajo Collet ordenó a sus jugadores ir aún más al límite contra su bestia negra. Más duro, más fuerte. Si morían contra España, que fuera matando. Desde el comienzo del tercer cuarto se vio a nuestra selección más fría y falta de chispa. Francia jugaba duro atrás, pero es que además en ataque despertaban, con un decisivo Diot dando descanso a Parker, y con un tiro exterior que comenzaba a hacernos mucho daño. Poco a poco veíamos menguar nuestro botín de puntos y nos estrellábamos contra la zona gala dirigidos por un Sergio Rodríguez incapaz de leer esa defensa y superado por el exceso de confianza que le otorgó Orenga. España jugo a algo que no sabe hacer: especular. Cuando tuvimos que alargar las posesiones comenzaron nuestros problemas, por no hablar del exceso de bote de nuestros jugadores exteriores y su poca capacidad de hacer circular el balón. El comienzo de la prórroga fue sencillamente infame y sepultó todas nuestras opciones. Nuestra primera canasta en juego en el periodo extra llegó a nada menos que 34 segundos del final del partido, con un Sergio Rodríguez a la desesperada y volviendo a hacer lo que mejor sabe, el juego vertical. Antes de eso tan sólo dos tiros libres de Marc Gasol movieron nuestro marcador. No se puede jugar peor un tiempo extra. Y con todo aún tuvimos una última posesión que finalizó con un estrambótico lanzamiento triple de Marc para buscar una segunda prórroga que no merecíamos.

Y es justo decir que para finalizar el partido contra Croacia ha sido uno de nuestros mejores choques del torneo. Incluso diría que el segundo mejor tras el jugado contra Serbia. Nuestro partido más brillante en ataque frente a una buena Croacia con una imagen muy distinta a la dada en aquel primer partido en el que les apabullamos de manera rotunda (pese a que la diferencia final fue parecida) Un estupendo 50% en tiros de campo destacando los 12 triples anotados en 24 intentos. Un partido para reconciliarnos con el baloncesto y con nuestra selección en un torneo que por momentos ha ofrecido un nivel de juego que preocupantemente nos ha hecho recordar aquellos ignominiosos años 90 en los que triunfaba el baloncesto férreo y especulativo. Algo así como volver a la Edad del Bronce. 


En próximas entregas analizaremos con detalle el papel de cada uno de los protagonistas de la selección, así como el del resto de selecciones participantes.