¡SÍGUENOS DESDE TU CORREO!

miércoles, 11 de mayo de 2016

BASKONIA Y EL DERECHO A SOÑAR



Zeljko, devorador de títulos, busca su novena.




Queremos hoy echarle un pequeño vistazo a la Final Four de Euroliga que se celebra en Berlín el próximo fin de semana, momento cumbre del baloncesto continental a nivel de clubes, y donde han llegado los cuatro mejores, los cuatro supervivientes de la competición, independientemente de los distintos calendarios y configuraciones de grupos (ciertamente el Grupo F del Top 16 ha sido una cosa tremebunda)  


Sobre el papel parece que esta temporada podremos decir lo de que el dinero sí da la felicidad, y es que todo lo que no sea una final entre los dos presupuestos más altos de la competición, CSKA Moscú y Fenerbahce de Estambul, debería considerarse una sorpresa. Pero a buen seguro el voluntarioso Lokomotiv Kuban, con una de las mejores defensas de la Euroliga, y nuestro representante español, el Labora Kutxa, intentarán hacer saltar los pronósticos. Armas tienen para ello. 


Para el Baskonia es su quinta intentona al asalto del preciado cetro europeo, su quinta final a cuatro, después de “aquellos maravillosos años” en los que entre 2005 y 2008, durante cuatro temporadas seguidas, acudió puntualmente a la máxima cita del baloncesto continental. Eran años en los que dominaba el Maccabi de Jasikevicius antes de su aventura NBA, el Panathinaikos de Obradovic y Diamantidis y el CSKA de Messina y Papaloukas. Junto a ellos fue capaz de codearse el club alavés con jugadores como Prigioni, Calderón, Scola, Macijauskas, Vidal, Splitter o Teletovic. No lograron los vitorianos subir ese último peldaño que distingue a los campeones de los aspirantes, pero fueron los grandes animadores de la Euroliga durante la segunda mitad de la pasada década.     




La década prodigiosa



Algo parecido puede decirse de esta temporada, ya que pase lo que pase en su semifinal frente a Fenerbahce para el recuerdo quedarán sus exhibiciones de este curso, con victorias en pistas como el Palacio ante el Real Madrid o el Palau frente al Barcelona, o demostraciones de poder en el Buesa Arena ante equipos como el CSKA. El principal argumento individual es un hipermotivado Ioannis Bourousis, cuyo torneo a nivel estadístico sólo ha sido superado por el jugador del CSKA Nando De Colo. 14.6 puntos, 8.9 rebotes y 2.3 asistencias por partido han llevado la firma del griego esta temporada en el máximo torneo continental. A su lado un base y un alero, ambos de juego explosivo y eléctrico, y a veces imprevisible, han sido sus mejores escuderos. Darius Adams y Adam Hanga conforman, junto a Bou, el trío vital para las aspiraciones del equipo de Obradovic. Otra razón para soñar es ver a los de Perasovic liderando como conjunto la tabla de reboteadores (37.9 por partido) Los vitorianos jugarán además sin la presión del favorito, que recaerá sobre el equipo de Obradovic. En un duelo que no tiene antecedentes en esta edición euroliguera, si el Baskonia da su mejor versión, sobre todo ofensiva, con Adams, James, Causeur y Hanga sacando el fusil y Bourousis picando piedra en la zona y sacando faltas personales a sus rivales, los vascos pueden tener opciones ante un equipo que si bien ha sido el mejor de la presente Euroliga, puede presentar alguna duda como la de su rotación, no excesivamente larga, y la enorme diferencia entre sus primeras espadas y los jóvenes y residuales jugadores turcos que apenas cuentan para Obradovic. Pero es que esas citadas primeras espadas dan realmente miedo. Udoh, con sus 2.1 tapones por partido, líder del torneo en ese apartado, sumando además 12.4 puntos y 5 rebotes por choque. Datome y sus 12.2 puntos por partido, con ese excelente 45.6% desde el triple. Bogdanovic con sus 11.7, además de 3 asistencias. 10.9 y 3.6 firma respectivamente Bobby Dixon, el hombre encargado de llevar la batuta. Antic, Kalinic y Sloukas son otros de los seguros de Obradovic, además del veterano Ricky Hickman, cuyo minutaje en pista ha ido descendiendo con los años, pero su experiencia como uno de los hombres clave para el título de Maccabi en 2014 a buen seguro será aprovechada por Zeljko en esta Final Four. Pero lo mejor de todo (y peor para el Baskonia) es que vuelve Jan Vesely.  


¡Y cómo vuelve! Tras casi dos meses de baja por lesión, “The Dunking Ninja” regresó en liga turca para con 22 puntos (8 de 8 en tiros de campo) y 5 rebotes dejarle claro a Obradovic que puede contar con él para este segundo asalto del ambicioso proyecto turco a la corona continental tras la derrota en la edición de Madrid frente al anfitrión y todavía vigente campeón Real Madrid. Hasta su baja, el checo fue junto a Udoh el auténtico bastión de los de Estambul, con 12 puntos y 7 rebotes por partido. Con esta base de nueve jugadores (Dixon-Hickman-Sloukas-Bogdanovic-Kalinic-Datome-Udoh-Antic-Vesely) los turcos (es un decir) son los grandes favoritos para el título… con permiso del CSKA.    




Vesely, listo para asaltar Europa




Tras los años dorados de Messina (con cuatro finales consecutivas y dos títulos entre 2006 y 2009), el equipo de la capital rusa ha seguido manejando presupuestos descomunales que no han sido capaz de concretarse en copas de Europa tropezando cuando llegaba el momento definitivo. En 2010 y con Pashutin en el banquillo caían en semifinales ante el Barcelona de Ricky Rubio, a la postre campeón de aquella edición. El forjador de jóvenes talentos Dusko Vujosevic fracasaba en la siguiente edición, siendo incapaces de pasar de la primera fase con un balance de 3 victorias por 7 derrotas. 2012 fue el año de la histórica remontada de Olympiacos en la final, despertando del sueño europeo a un equipazo tremendo al que se había unido Andrei Kirilenko. En 2013 de nuevo Olympiacos, esta vez en semifinales, se confirmaba como la particular bestia negra del club moscovita al que había regresado el otrora triunfador Messina. Volvió a caer el italiano al año siguiente en semifinales ante el sorprendente Maccabi, y finalmente en 2015 con Itoudis en el banquillo los viejos enemigos de Olympiacos derrotaban a los rusos en semifinales. Seis años de decepciones que quieren borrar de un plumazo, de nuevo con Itoudis al mando. El joven entrenador griego ha convertido al equipo moscovita en actualmente el más espectacular del continente, heredando la bandera del baloncesto de ataque que en las últimas finales a cuatro representaba el Real Madrid de Pablo Laso. Nada menos que 90.7 puntos por partido para someter a sus rivales. Con cierta lógica son por tanto el equipo que más asistencias reparte del campeonato (19.7 por partido) Un regalo para el ojo. En cuanto a nombres, un auténtico “dream team” liderado por sus exteriores De Colo y Teodosic. En ese sentido el cuadro ruso es un claro ejemplo del baloncesto de hoy día, dinámico, de ritmo rápido, y con mucho lanzamiento triple. Sus pívots titulares son Vorontsevich (2.04) y el clásico Kyle Hines (con sus 1.98 de estatura y peleándose en la zona con quien haga falta) Al lado de ellos mucho nombre ilustre, Freeland, Fridzon, Higgins, Jackson, Khryapa… un equipazo. Y sí, son el presupuesto más alto de Europa, pero han procurado mantener unas señas de identidad propias y han seguido apostando por sus jugadores nacionales, a los que siguen dando muchos minutos. No se han vuelto locos con tanta decepción europea y han seguido confiando en los De Colo, Teodosic, o Vorontsevich, además del entrenador Itoudis. Eso les otorga un punto a favor para quienes somos espectadores imparciales en contra de un equipo como el Fenerbahce, que presenta un roster radicalmente distinto al de la pasada temporada y en el que el jugador nacional apenas tiene espacio.



¿Tiene algo que decir el Lokomotiv Kuban? Sin duda. Pese a no contar con una plantilla tan reluciente como su rival en semifinales CSKA, ni Fenerbahce, ni incluso una rotación tan solvente como la de Laboral Kutxa, Georgios Bartzokas (quien ya sabe lo que es ganar este título, 2013 con Olympiacos) logra sacar un extraordinario rendimiento a su plantilla. Para llegar a esta Final Four sabía que sus jugadores tenían que dar un paso adelante en defensa. Y respondieron. Sólo encajaron 66 puntos por partido hasta los cuartos de final. Contra el Barcelona sufrieron, encajando 76.4 de media en la serie, pero los habrán dado por buenos una vez obtenido billete para la Final Four. Gran parte de esa buena prestación defensiva la ha dado nuestro internacional Víctor Claver, uno de los principales baluartes del equipo junto a Anthony Randolph y Malcolm Delaney. Junto a ellos nombres reconocibles como Chris Singleton, Dontaye Draper, Kyrylo Fesenko, Sergey Bykov o Matt Janning. También hay que destacar al australiano Ryan Broekhoff, una de las revelaciones de esta Euroliga y jugador de confianza de Bartzokas (de hecho es el habitual alero titular) Es el equipo que más balones recupera por partido (7.48) de los cuatro semifinalistas, y ya sabe lo que es ganar al CSKA esta temporada. Lo hicieron en liga y en pista moscovita en un espectacular duelo anotador entre De Colo (30) y Randolph (28) Por otro lado los de Krasnodar llegan con el sabor amargo de haber caído en cuartos de final de los play offs por el título de la VTB por la vía rápida (3-0) ante el Khimki.      





Claver y Randolph, mucha clase en Krasnodar.




No hay comentarios:

Publicar un comentario