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jueves, 31 de agosto de 2017

PROSPECTS EURO 17







Una última entrada previa al Eurobasket (que en realidad acaba de comenzar) A partir de ahora las siguientes ya serán sobre los partidos disputados. Nuestra entrada sobre los jóvenes valores a seguir. En un torneo dominado antaño por jugadores como Nowitzki, Spanoulis, Parker, y en el que Navarro ya ha anunciado que será su despedida, el aficionado debe empezar a quedarse con estos nombres, ya no de futuro, si no de espléndido presente. 


ISAIAH HARTENSTEIN (ALEMANIA, 2.13, 05-05-1998): No sabemos qué pasa en Alemania que no paran de salir grandes pívots, aunque en el caso de Hartenstein hablamos de un jugador nacido y criado en Estados Unidos hasta 2008. En su carrera profesional ya ha jugado (y juega) en un histórico como el Zalgiris Kaunas. Sus derechos NBA son de Houston, quienes le eligieron en segunda ronda del draft de este año.


DRAGAN BENDER (CROACIA, 2.16, 17-11-1997): Junto a Luka Doncic, posiblemente el joven de nombre más reluciente de la camada de “prospects” que actuarán en el torneo, y otro argumento para considerar a Croacia como esa “next big thing” que no acaba de llegar. Sin Ante Tomic (Aza Petrovic no ha trascendido las razones de su no convocatoria, pero tras su renuncia el pasado verano al Pre-Olímpico, es fácil suponer el desencuentro entre jugador y seleccionador) la zona croata será suya. Su primera temporada en la NBA de momento ha sido discreta (3.4 puntos y 2.4 rebotes por partido en 13.3 minutos de juego), pero recuerden que hablamos de un chaval que llegará a este campeonato con tan sólo 19 años. 


LUKA DONCIC (ESLOVENIA, 2.01, 28-02-1999): El segundo jugador más joven del Eurobasket (le supera el georgiano Bitadze), y sin embargo una de las estrellas del mismo. En el primer amistoso, ante una selección universitaria rusa, despejó todas las dudas: máximo anotador con 14 puntos, a los que añadió 6 rebotes y 4 asistencias, ¡en sólo 13 minutos de juego! Repetiría partidazo ante Hungría días después (18 puntos, 9 rebotes y 2 asistencias) Su baloncesto es puro oro. No hay jugador más completo en Europa.


LAURI MARKKANEN (FINLANDIA, 2.13, 22-05-1997): El número 7 del actual draft de la NBA. Su nombre comenzó a sonar con fuerza el pasado verano en el Europeo Sub20 disputado en su país (contra España hizo nada menos que 33 puntos, 7 rebotes, 5 robos y 2 tapones) Acabó como máximo anotador con 24.9 puntos por partido de media, la cuarta media más alta de la historia del torneo. Pese a ser el techo del basket finés, le gusta más jugar por fuera. Buen tirador exterior.


GOGA BITADZE (GEORGIA, 2.11, 20-07-1999): El jugador más joven del torneo, otra muestra de la inagotable cantera de interiores georgianos. El problema es que precisamente su posición es la mejor cubierta en su selección, con jugadores como Pachulia, Shermadini y Shengelia. No obstante hay que estar atentos al primer torneo internacional senior del que ha sido mejor jugador del último Adidas Next Generation Tournament.


GEORGIOS PAPAGIANNIS (GRECIA, 2.19, 03-07-1997): La nueva perla del basket griego. Su número 13 en el draft de 2016 supuso la elección más alta de un jugador de su país, por delante del ya estrella Giannis Antetokounmpo. Tras el parón del All Star ya dejó detalles de su calidad, como su partido contra Oklahoma City, cuando firmó 14 puntos y 11 rebotes. Le falta movilidad y juego por fuera, pero lo tiene todo para ser un gran “cinco”.


VLATKO CANCAR (ESLOVENIA, 2.03, 10-04-1997): Otro producto del Mega serbio. De momento le toca un rol muy secundario. Alero muy físico.


TRYVGGVI HLINASON (ISLANDIA, 2.16, 28-10-1997): Su nombre parece un galimatias, pero vayan acostumbrándose a él porque puede ser una de las nuevas sensaciones de la Liga Endesa con la camiseta naranja del Valencia. 16.7 puntos y 11-6 rebotes por partido en el Europeo U20 le avalan. Hace doblete este verano por tanto.


EMANUEL CATE (RUMANIA, 2.04, 20-07-1997): La gran noticia del baloncesto rumano. Canterano madridista, experiencia ACB y futuro en LEB ORO (CB Prat), donde espera ser resolutivo como lo ha sido en el último Eurobasket B U20, torneo dominado de cabo a rabo por este “cuatro” de gran capacidad reboteadora. Debe evolucionar en tiro y movilidad.


DINO RADONCIC (MONTENEGRO, 2.02, 08-01-1999): Preparado para dar el salto en el Madrid de Laso y en el Montengro de Tanjevic, donde ya tiene un peso sustancial. 



FURKAN KORKMAZ (TURQUÍA, 1.98, 24-07-1997): La única buena noticia entre tanto infortunio turco puede estar en la espléndida oportunidad para que jugadores como Korkmaz demuestren su valía. Exterior muy completo, en la línea de su compatriota Emir Preldzic. Este curso dará el salto a la NBA, en concreto a Philadelphia.  


GRUPO D: EL ROMPEZABEZAS SERBIO




Djordjevic y su más difícil todavía.



Ya sabemos que estamos ante un Eurobasket condicionado por las bajas. Una circunstancia de la que ningún equipo ha podido librarse, pero ciertamente el caso serbio es particular, y es que ha funcionado con la metodología de una gota china, obligando a Sasha Djordjevic a ir cambiando sus planteamientos iniciales según han ido transcurriendo los días. No es difícil imaginar al entrenador serbio levantándose cada mañana presa del temor cada vez que recibía un mensaje de la federación o directamente de sus jugadores confirmando una nueva baja. Primero fue Jokic, el talentoso pívot de los Denver Nuggets, quien comunicaba que dedicaría el verano a prepararse para el nuevo curso NBA y por tanto renunciaba a la selección. Al mismo tiempo se conocía que el polivalente “power-forward” de Minnesota Timberwolves, Nemanja Bjelica, también sería baja por no recuperarse a tiempo de su lesión de primavera. Bajas sensibles pero asumibles teniendo en cuenta que era principios de Julio y había casi dos meses para preparar el campeonato sin ambas piezas. Más doloroso fue lo de su otro gran pívot, Miroslav Raduljica, jugador acostumbrado a dar su mejor rendimiento en la selección. Pero el drama real aconteció con la baja de Milos Teodosic, la prolongación de Djordjevic en la pista. Para que no todo fueran malas noticias al menos Nemanja Nedovic parecía superar sus problemas en el hombro y sería de la partida… o eso se pensaba, porque finalmente la selección serbia no podrá contar con el actual vencedor de la Eurocup, jugador que se antojaba capital precisamente para suplir la ausencia de Teodosic. Como las desgracias nunca vienen solas, la baja de Nevodic llega acompañada de la de otra pieza clave, Kalinic, ese alero multiusos de intangibles en mono de trabajo. Hay más ausencias (Milutinov, Dangubic…), pero estas seis son especialmente sensibles.


Todo ello se traduce en un seguro dolor de cabeza para Djordjevic, tratando de encajar las piezas restantes para hacer bueno el pronóstico de las casas de apuestas que consideran a Serbia como segundo favorito al oro (eso sí, con cuotas muy jugosas y a gran distancia de España) Yo sinceramente no lo veo (pondría a Francia por delante, e incluso a Croacia y Lituania), pero lo que está claro es que el baloncesto serbio ha vuelto y para quedarse (ahí están las dos últimas temporadas de Estrella Roja en Euroliga, con un grueso fundamental de jugadores nacionales) El vivero de Belgrado está muy presente con Jovic, Lazic, Guduric y Kuzmic. El “jefe”, con Teodosic en el dique seco, será claramente un Bogdan Bogdanovic a punto de emprender aventura NBA. Todo el basket serbio pasará por sus manos y no será extraño verle ejercer de director de juego, circunstancia que para nada resulta incómoda al nuevo jugador de Sacramento. Es la gran estrella en un roster que adolece de nombres fulgurantes pero si sobradamente competitivos y cumplidores. Ahí están jugadores como Vladimir Lucic, la baza física de Djordjevic e imparable a campo abierto, Marko Guduric o Milosavljevic, obligado a ser agresivo ante el aro rival, o Milan Macvan, ala-pívot cerebral de buena mano y gran visión de juego aunque a veces mentalmente desconectado. Mucha brega por dentro, con Stimac, Kuzmic y Bircevic, y el gigantesco Marjanovic (222 centímetros), jugador difícil de ubicar en el baloncesto actual en el que las grandes torres ya no dominan, pero cuya capacidad para producir en poco tiempo sigue siendo un valor. Llegar a semifinales les costará sangre, sudor y lágrimas, pero siguen siendo favoritos para liderar su grupo. 


Turquía ofician de anfitriones, y otros veranos hemos visto a grandes generaciones del baloncesto otomano defraudando excepto cuando ejercían de locales (Eurobasket 2011 y Mundial 2010, ambas citas resueltas con medalla de plata), aunque es cierto que en aquellas ocasiones se conjugaban dos factores: condición de anfitriones y plantillas de calidad. Sin embargo no presentan este 2017 un roster que asuste, y más con la baja de última hora de Ali Muhammed (Bobby Dixon), principal argumento para el seleccionador debutante Ufuk Sarica. Aun así no deberían tener problema para pasar de grupo, y una vez en los cruces, con miles de gargantas turcas rugiendo todo puede pasar. Sinceramente con lo que llevan unos cuartos de final ya sería un éxito. Deben aprovechar la oportunidad para que sus jóvenes valores vayan creciendo. Nos referimos a Kenan Sipahi, base del 95 que ya es pieza clave en el Besiktas, y sobre todo a los aleros Furkan Korkmaz y Cedi Osman, el primero es un jugador todoterreno, estrella en el Banvit a sus 20 años y drafteado por Philadelphia, a donde parece que finalmente viajará el próximo curso. Su compatriota Osman, de 22 años, también recalará en la mejor liga del mundo, concretamente en Cleveland, después de su temporadón en el Anadolus Efes. Junto a ellos clásicos como el tirador Mahmutoglu, el reboteador compulsivo Aldemir, o el rocoso pívot Erden. La falta de expectativas y el liberarse de presión puede jugar a su favor. Yo no me fío. 


Rusia sigue sin invitar al optimismo y parece seguir en caída libre desde los Juegos Olímpicos de 2012, cuando hicieron bronce con una selección liderada por Kirilenko (ahora presidente de su federación) y un emergente Shved. Desde entonces un desastre que ha acentuado la incapacidad de Shved como líder. Sus dos últimos europeos se han saldado con un 21º puesto en 2013 y un 17ª en 2015, además de perderse el último mundial y los últimos Juegos. Bazarevich, desde el banquillo, buscará invertir la tendencia. Todo lo que sea pasar un cruce ya será una buena noticia. Jugadores tienen para ello. La calidad de Shved está fuera de toda duda (otra cosa es su espíritu competitivo), la contundencia de Mozgov, la dificultad de defender a Vorontsevich, altísimo cuatro abierto, la muñeca de seda del especialista Fridzon… pero echan de menos el liderazgo de Kirilenko y la química que aportaban jugadores como Khryapa o Monia. En ese sentido el papel de presumibles secundarios como Antonov o Kurbanov se hace mucho más necesario de lo que pudiera parecer en un principio, obligados a ponerse el mono de faena. 


Letonia sorprendió en 2015 colándose en cuartos de final, pero tenían un grupo más fácil que les facilitó una segunda plaza para un cruce asequible (Eslovenia), va a ser difícil que repitan entre los ocho mejores, por mucho que la llegada de Porzingis alumbre un panorama esperanzador. El jugador de los Knicks, nadie lo duda, es una burrada de baloncestista, pero, ¿capaz de llevar a su selección a pelear por medallas, como hiciera Nowitzki con Alemania? Difícil de momento. Con varios jugadores nacidos en los 90 su objetivo debe ser seguir creciendo, bajo el liderazgo de Porzingis pero bien apoyados por los hermanos Bertans. Los veteranos Strelnieks y Blum seguirán aportando en el “back court” y el joven ACB Roland Smits cada vez es más importante.       



Porzingis ilusiona a Letonia.



Bélgica y Gran Bretaña intentarán dar la sorpresa consiguiendo una plaza para octavos de final. En el caso de los británicos parece totalmente inviable. Todo pasa por el nuevo jugador de Gipuzkoa Basket, el clásico Daniel Clark y su mano de seda para sus 210 centímetros. A su lado sólo el base Andrew Lawrence, veterano ya en su selección, parece ofrecer ciertas garantías. Por lo demás aprovechemos para ver a nuevos jugadores de Liga Endesa como el pívot Olaseni (fichado por Fuenlabrada, club que suele tener buen ojo con los jugadores interiores), el joven base salido de la NCAA Luke Nelson, que jugará en el Betis, o el también exterior Akodo, del San Pablo Burgos, con los que consiguió el ascenso a ACB, aunque sin tener un rol nada sustancial. 


A Bélgica si le damos algún chance. Ya acumulan cuatro europeos consecutivos, y en los dos anteriores lograron pasar la fase de grupos. Tienen experiencia, mucho juego físico (sobre todo en el interior con Kevin Tumba o Bako, pero también con Tabu por fuera, base rapídisimo y difícil de parar en transiciones, o Mwema, escolta explosivo) y casi todos sus jugadores tienen buena mano (Hervelle, Van Rossom, Lecomte, Serron, Gillet…) El termómetro lo pondrán los veteranos, Van Rossom, dudoso por sus problemas físicos, y el ya consolidado De Zeeuw, referencia en la pintura, y por supuesto Hervelle, auténtico alma de su selección. 



PRONÓSTICOS: Serbia, a pesar de las bajas, debe ser primera de grupo. A partir de ahí nos encontramos con el grupo posiblemente más de pronosticar, y en el que no sería nada extraño hasta ver algún triple empate. Lo que parece claro es que Gran Bretaña será última, y nos mojamos con otro fracaso ruso, quintos de grupo. A Bélgica le damos la cuarta plaza, Lituania tercera y Turquía segunda.     





Turquía se encomienda a Cedi Osman.





miércoles, 30 de agosto de 2017

GRUPO C: LA VIEJA NUEVA ESPAÑA




Los hermanos Hernángomez representan el relevo generacional ya instalado en la selección.



Nuestro análisis del grupo C del Eurobasket ha de comenzar, como no, con un análisis de España, vigente campeona y principal (que no única) favorita al título. Las bajas de Rudy, Reyes, Mirotic, Claver, Ribas y Llull obligan a la prudencia, y han obligado a Scariolo a configurar un roster bastante novedoso respecto a otras convocatorias. Sólo cuatro jugadores repiten respecto a 2015, y seis respecto a los Juegos de Río. Demasiados cambios en una selección que había hecho de la continuidad uno de sus grandes valores. Las circunstancias mandan y vuelven a poner sobre la mesa las virtudes tácticas de Scariolo como entrenador. Lo más interesante, una vez finalizada la gira de presentación, es la utilización de dos bases en pista, con mucha libertad en el tiro para Sergio Rodríguez, el uso de Juancho Hernángomez como “tres”, y de nuevo la apuesta por los dos Gasol juntos en pista, desplazando a Pau al “cuatro”, su posición habitual en la NBA pero más difícil de ver en FIBA. Con todo esto uno de los quintetos más utilizados por el entrenador italiano puede ser el de Ricky-Chacho-Juancho-Pau-Marc, es decir, dos bases y tres jugadores altos al mismo tiempo. Más allá de eso hay que confiar en que Alex Abrines confirme las buenas sensaciones dejadas ante Lituania y que Willy se consolide como primer recambio interior. Navarro gana en importancia ante las bajas como único escolta puro y tendrá más minutos de los que en principio iba a tener asignados. San Emeterio parece haber perdido la chispa con la que acabó la temporada, pero su oficio le hace ser tenido en cuenta por Scariolo, y con su compañero de equipo Sastre se jugará ser el noveno hombre del equipo, mientras que Vives y Oriola apuntan a ser los menos utilizados. No es la selección descollante de otras ocasiones. No hay una profundidad de banquillo tan fiable como otros años, pero teniendo en cuenta las bajas del resto de selecciones llevamos equipo para al menos aspirar a medalla. Es la España de siempre, la de Pau y Navarro, pero es una España nueva que demuestra que la renovación es posible y no supone trauma alguno. Los relevos van llegando de manera natural, sin forzar cambios de ciclos ni retiradas de jugadores históricos (dejen de atizar a Navarro, por favor)


Estadísticamente, los Gasol han llevado el peso de la anotación en la gira de preparación. Pau ha hecho 12.4 puntos y Marc 10.7 por partido. También han dominado los rebotes, 6.4 para Marc y 6.1 su hermano mayor. Las asistencias, lógicamente, han sido de los bases. Ricky ha sido el más destacado con 4.2 y el Chacho le secunda con 3.2. Rubio también ha liderado los robos de balón, con 1.2 recuperaciones por partido, mientras que Marc Gasol ha sido el mejor taponador con 0.7 “chapas” por encuentro. El siempre interesante apartado del +/- lo tenemos incompleto, ya que no hemos encontrado el dato del España-Venezuela de Madrid, pero por lo que hemos recopilado de los otros seis partidos Ricky ha sido el jugador con impacto más positivo en pista acumulando un total de +48 con él en pista. Curiosamente, en el lado negativo, el jugador que menos ha sumado es Sergio Rodríguez (de hecho es el único jugador con saldo negativo), -7 cuando ha estado en la cancha.     




Los números de la Ruta Ñ



¿Y qué hay de nuestros rivales? Comenzamos contra Montenegro, una selección con varios jugadores conocidos por nuestra afición. Tyrese Rice ha decepcionado en su curso barcelonista, y actualmente se encuentra resolviendo su futuro después de conocer que Sito Alonso no cuenta él. Su estilo de juego siempre ha sido un arma de doble filo, debido a su necesidad de acaparar tanto balón y tantos tiros. En su último encuentro amistoso, frente a Turquía, se le vio totalmente crispado y enfadado con árbitros, compañeros, rivales y hasta encarándose con su entrenador, el legendario Bogdan Tanjevic. Veremos cómo responde cuando comience el campeonato en una selección en la que ha de surtir balones a los talentosos interiores montenegrinos. A Dubjlevic ya le conocemos de sobra, viene de ser MVP de las finales de Liga Endesa y se encuentra en el mejor momento de su carrera. Otro viejo conocido es Marko Todorovic, talento puro quien al igual que Dubjlevic puede hacer mucho daño al poste, aunque sin el tiro exterior del valencianista. Pero la gran estrella de nuestro rival no viene de Liga Endesa si no de la NBA. Nikola Vucevic es un portento físico que mientras su selección esté viva será uno de los pívots con mejores números del torneo. Una de las revelaciones puede estar en el puesto de alero, con un Dino Radoncic quien a sus 18 años y pese a no haber tenido un papel testimonial en ACB hasta la fecha goza de la total confianza de Tanjevic. Por contras, las posiciones eminentemente exteriores de base y escolta parecen las más débiles del combinado de la antigua Yugoslavia, tema Rice al margen. Selección de calidad media que al menos debería pasar la fase de grupos sin excesivos apuros. 


El sábado espera Chequía, uno de los países que ha experimentado un mayor crecimiento en este deporte gracias a una muy talentosa generación de jugadores comandada por Satoransky, Vesely y Balvin. El problema es que de este trío estelar sólo acude al Europeo el base de los Washington Wizards. A eso hay que sumar la ausencia de otros jugadores no tan estelares pero si de buen nivel como Jelinek, Pumprla o Schilb, con lo cual tenemos a una República Checa de circunstancias y que muy difícilmente podrá repetir la meritoria séptima posición de hace dos años. Su objetivo real debe ser pasar la primera fase, liderados por un Satoransky que tendrá en el jugador del Manresa Patrick Auda su mejor aliado. Disfrutaremos también de los que pueden ser los últimos coletazos a nivel internacional de un superclase como ha sido Jiri Welsch, santo y seña del basket checo hasta la irrupción de los Vesely, Satoransky y compañía. 


Rumania es muy posiblemente la peor selección del torneo. Verla ya no sólo ganar, siquiera tener posibilidades de hacerlo, parece una utopía. Sus únicos jugadores con cierto nivel para un torneo de este tipo son Vlad Moldoveanu, un trotamundos con formación NCAA y el bisoño (20 años) Emanuel Cate, canterano del Real Madrid y esperanza de futuro del basket rumano tras su reciente MVP y oro en el último Europeo U20 B disputado este verano.   


Croacia es la única selección con posibilidades reales de disputarnos el liderato del grupo. Aza Petrovic ha conseguido dotar de cierta fiabilidad competitiva a una selección joven que no acaba de explotar. Su calidad es extraordinaria y son claros aspirantes, pero… ¿cuántas veces hemos dicho esto de Croacia en los últimos años? No obstante su quinto puesto en los pasados Juegos Olímpicos (y a punto estuvieron de dejar en la cuneta a Serbia en cuartos) nos pone sobre aviso de sus posibilidades. En la cita olímpica no contaron con Ante Tomic, quien había renunciado a la selección ya en el Pre-Olímpico, creando una brecha entre el jugador y el actual seleccionador que ha demostrado que no sólo pueden sobrevivir sin la gran torre croata, es que de hecho funcionan mejor sin él. Duele más la ausencia de Hezonja, clave el verano pasado. Los galones recaen por tanto en Dario Saric y Bojan Bogdanovic, pareja de garantías. Sin Tomic, y a la espera de la explosión de Dragan Bender, entre Buva, Planinic y Zoric forman una tripleta que sabe complementarse muy bien. Todos aportan. Veteranía por fuera, con Ukic en la dirección y Simon y Popovic como ejes temperamentales. Vuelve otro clásico como Marko Tomas, castigado durante los últimos veranos por las lesiones. Equipo muy completo sin apenas fisuras en ninguna de sus posiciones. Teniendo en cuenta que España suele ir de menos a más en estos torneos y siempre tenemos algún tropiezo en las primeras fases, no sería extraño que acabasen primeros de grupo. 


Finalizamos contra Hungría, selección que disputará su primer Eurobasket del siglo XXI. Y es que el país centroeuropeo, pese a ser una potencia a mediados del pasado siglo, no ha tenido gran tradición cestista en las últimas décadas. Intentan levantar el vuelo gracias a la nueva generación liderada por Adam Hanga, bien secundado por el exterior de fácil anotación David Vojvoda y el ACB de formación NCAA Rosco Allen. Junto a ellos aleros como Varadi, Perl y Benke, todos ellos del 95, avivan la esperanza del presente y futuro húngaro, un baloncesto que adolece de grandes pívots (ningún jugador llega a los 2.10) y de buenos directores de juego (sólo el veterano Wittman es base puro), pero que encuentra en las alas sus mejores armas, suficientes como para soñar con superar la fase de grupos, lo cual sería ya un éxito para ellos. Han hecho una preparación larguísima (12 partidos) con resultados bastante pobres, incluyendo una abultada derrota con su principal rival por la cuarta plaza, Chequía, por más de 30 puntos (sintomático, por mucho que no estuviera Hanga) 



PRONÓSTICOS: España y Croacia se jugarán la primera plaza, posiblemente en su duelo directo. Los comienzos de torneo a los que nos tiene acostumbrados nuestra selección abren la posibilidad de la primera plaza croata. Montenegro lo tiene todo a favor para ser tercera, y Chequía, pese a las bajas, apostamos que impondrá su experiencia para ser cuartos. Hungría quinta y Rumania lógico colista.   





Saric y Bogdanovic, amenazas para España






lunes, 28 de agosto de 2017

EUROBASKET GRUPO B: ESPERANDO A ITALIA




Messina con Belinelli en la NBA. "La Grande Bellezza" sigue sin explotar.



¿Será éste por fin el año de la Italia de Messina?, el equipo transalpino continúa instalado en ese largo retorno a la elite después de años de ostracismo que les han llevado a no clasificarse ni para el último mundial ni para los Juegos de Río. Su último podio europeo data de 2003, el bronce de Suecia. Demasiado para un país con tanta tradición cestista. En principio deberían pasar de grupo sin problemas. Pese a la baja de Gallinari y Gentile, donde más siguen asustando es en el perímetro, con Belinelli y Datome como grandes estrellas. Les falta un buen director de juego, ya que Hackett tiene más vocación anotadora que creadora, y Cinciarini y Ariel Filloy no parecen jugadores de gran nivel. De hecho que el base de origen argentino debute con su país de adopción pese a haber obtenido la nacionalidad italiana de adolescente, habla bien a las claras de lo deficitario del puesto en el roster de un Messina que ya anunciado que dejará la selección después de este torneo, con una trayectoria hasta el momento decepcionante. Todas sus opciones parecen pasar por las muñecas de Belinelli y Datome y de la consistencia de Nicolo Melli en la zona como tercer espada.  Veremos que aporta Christian Burns como nacionalizado, pero más allá de Melli el juego interior de la “azzurra” no ofrece grandes garantías. Aradori, otro exterior, apunta a solvente sexto hombre. Sin problemas en la primera fase, pero no deberían llegar mucho más allá. Me temo que seguiremos esperando a Italia.


Lituania parte como clara favorita de grupo. Renovada a su pesar desde la plata de hace dos años, sus puntales volverán a ser Maciulis y Valanciunas, integrantes del mejor quinteto del torneo en 2015. Cambio de imagen sin el mítico Kazlaukas en el banquillo, pero con otro entrenador de estilo ofensivo como Adomaitis. Kalnietis sigue siendo un seguro en la dirección (apuesten por él como posible máximo asistente del torneo), con sólo Juskevicius como “back up” de garantías. No faltan los tiradores, encarnados por Gecevicius y Grigones, y en menor medida un Bendzius con buena capacidad para postear. Garantías en el juego interior, con el gran referente Valanciunas y su “torre gemela” Motiejunas formando una de las parejas de pívots más rocosas del torneo. Kuzminskas en principio saldrá desde el banquillo, posible sexto hombre para jugar de cuatro abierto sin despreciar su juego al poste y su finura en los movimientos. Ha convencido en New York Knicks y debe ser otro de los pesos pesados de una selección a priori destinada a estar en el filo de la lucha por las medallas, pero se le intuyen mínimo los cuartos de final.


Junto a Lituania e Italia, Alemania y Georgia lo tienen todo a su favor para pasar de primera fase, y sólo Israel pudiera inquietarles. Los de Erez Edelstein pueden dar alguna sorpresa si Omri Casspi está a su mejor nivel y saben sacar partido del nacionalizado Richard Howell, quien junto a Eliyahu puede formar un juego interior imprevisible y difícil de defender por su heterodoxia. Ya no tienen los tiradores de antaño, aunque el base Gal Mekel demuestra buena mano (ha hecho un 40% en Euroliga con el Maccabi) Habrá que seguirlo ya que será nuevo jugador ACB (Herbalife Gran Canaria) Guy Pnini y Yotan Halperim siguen teniendo muy buena mano, pero sus roles actuales en la selección hebrea hay que encontrarlo en la profundidad del banquillo. Ucrania, por otro lado, nos parece sinceramente una de las peores selecciones del torneo, y sería una sorpresa verlos ganar algún partido. Cierto es que mantienen varias piezas de su notable sexta posición de 2013, cuando el mítico Mike Fratello estaba al mando, pero sin el entrenador norteamericano y sin jugadores como Gladyr, Jeter o Fesenko, los Mishula, Pustovyi o Kravtsov parecen demasiado solos. Su balance en la preparación arroja un desolador 1-7, sólo ganando a Rumania (eso sí, de paliza)  


Alemania busca la vida después de Nowitzki. El nuevo jefe es otra figura NBA como Dennis Schroder, muy lejos del nivel del Robin Hood teutón, pero con calidad suficiente para incendiar gradas y partidos desde su posición de base. No estará Pleiss, pero siguen saliendo altísimos pívots jóvenes sin parar. Johannes Voigtmann ya es una realidad. Un 2.11 con movilidad, recursos y una gran visión de juego para un hombre alto. Será el referente interior, mientras que el jovencísimo Isaiah Harstein (19 años) intentará rascar todos los minutos que pueda y demostrar que es el jugador alemán del futuro. El otro gran nombre en la zona es Daniel Theis, en la posición de “cuatro”. Una eterna promesa que ha tenido numerosos problemas de lesiones (de hecho se perdió el torneo de 2015 por tal circunstancia) y que busca consolidarse en la elite antes de dar su salto a la NBA, donde le esperan los Celtics de Boston. Los pesos pesados del vestuario son los ya clásicos Robin Benzing, alero de físico privilegiado, y el tirador Lucca Staiger. Como mínimo la tercera plaza de grupo debería ser un objetivo factible…


…con permiso de Georgia, claro. Los ex –soviéticos lo vuelven a fiar todo a un juego interior de quitar el hipo. Pachulia, Shermadini y Shengelia. Casi nada. Y junto a ellos el joven prospect Goga Bitadze, con 20 años cumplidos este verano y el cartel de mejor jugador del último Adidas Next Generation Tournament. ¿Su posición?, la de pívot, claro. Por fuera dependen del nacionalizado Michael Dixon y en el veterano Giorgi Tsintsadze, ambos capaces tanto de dirigir como de anotar. Con su excesiva dependencia del juego interior no pueden ser considerados candidatos a llegar lejos, pero al menos si a pasar de fase. 



PRONÓSTICOS: Lituania primera de grupo, Alemania segunda, Italia tercera y Georgia cuarta. Israel quinta y Ucrania colista.  




Georgia, lo importante está en el interior.




EUROBASKET GRUPO A: ¡QUÉ VIENE DONCIC!




El grupo A del Eurobasket resulta muy interesante por la inclusión de una de las posibles revelaciones del torneo, Eslovenia, en el mismo. En condiciones normales parecería un grupo muy favorable a Francia y Grecia, quienes no obstante deberían pasar de ronda sin problemas, pero las bajas de estas selecciones y la pujanza de la Eslovenia de Doncic hacen que los de Kokoskov aspiren a algo más que la tercera plaza. No obstante apostamos por Francia como líder de grupo. Sin Parker, Batum, Gobert ni Ajinca, pero con sobrados argumentos para aspirar a medalla. Sin apenas caras nuevas (entre los debutantes Labeyre, Toupane y Poirier deberían jugarse dos plazas… los otros diez jugadores ya son clásicos en el combinado galo), con una apuesta de continuidad centrada en el seleccionador Vincent Colllet y tres podios en los últimos tres campeonatos (incluyendo el oro de 2013), los “bleu” siguen teniendo muchísima dinamita, sobre todo con un demoledor juego exterior en el que destacan De Colo, Fournier y Jackson, capaces de desarbolar cualquier defensa. Diot debe ser la sobria batuta, y Heurtel el base incendiario y agresivo. Por dentro una primera impresión puede llevar a pensar que flojean, o que al menos es su punto más débil, pero aun así vemos argumentos para seguir considerándolos uno de los rivales a batir. Un juego interior físico y polivalente, con Lauvergne y Seraphin como martillos pilones, Tillie como desatascador exterior, y Diaw haciendo una vez más de todo. La primera plaza de grupo debe ser suya. 


A partir de ahí los pronósticos se hacen más difíciles. Eslovenia está perfectamente capacitada para disputarle la segunda plaza a una Grecia con buena pinta pero sin un gran referente como era Antetokounmpo. Los helenos acuden sin una gran estrella, pero con muchos jugadores capaces de sumar. Baloncestistas consolidados y acostumbrados a jugar juntos, con uno de los quintetos titulares presumiblemente más definidos del torneo (Calathes-Sloukas-Papanikolau-Printezis-Bourousis) y Nikos Pappas como posible sexto hombre. El “prospect” Papagiannis es la gran apuesta de futuro, aunque con Bou y Bogris en el roster su presencia quizás no pase de testimonial. La gran novedad de todos modos la tienen el banquillo, con Kostas Missas, hombre de la federación, como nuevo seleccionador. Los eslovenos acuden esperanzados de acercarse a los niveles de hace una década, con las semifinales de 2009 como punto álgido. De aquel equipo sólo sobrevive Goran Dragic, ahora líder y referente veterano que debe guiar a un grupo con varios jugadores nacidos a mediados o finales de los 90, como los bases Nikolic y Rebec o los aleros Cancar y Lapornik (éste conocido por los aficionados españoles como jugador del Bilbao Basket), y por supuesto ese jugador total que es Luka Doncic.  Si por dentro el guadianesco Randolph y el contundente Vidmar dan su mejor versión, Eslovenia puede aspirar a todo, de la mano de un entrenador con sobrado conocimiento tanto de baloncesto FIBA (dirigió a Georgia durante siete años, con buenos resultados) como NBA (asistente actualmente en Utah, tras pasar por Los Angeles Clippers, Detroit, Phoenix, donde coincidió con Dragic, Cleveland y Orlando) como es el serbio Igor Kokoskov.     




Kokoskov y Dragic, recordando viejos tiempos.



La cuarta plaza del grupo también se antoja abierta, ya que entre Polonia, Islandia y Finlandia no parece haber diferencias considerables. No obstante apostamos por Finlandia, quienes ya en 2015 pasaron de primera fase dejando en la cuneta a nada menos que Rusia. Los fineses tienen un juego fundamentado en su alegría ofensiva y tiro exterior (Koponen, Salin, Wilson, Ranniko…), pero además han mejorado por dentro. La referencia interior seguirá siendo el veterano Gerald Lee, junto al versátil Erik Murphy (muy buena mano), pero se incorporan jóvenes ilusionantes como el universitario Alex Murphy, y sobre todo la gran estrella finesa del futuro, el larguirucho Lauri Markannen. Un 2.13 moderno y versátil capaz de jugar por fuera, que ha destrozado registros en categorías de formación y ha brillado en la universidad de Arizona. Además en el banquillo continúa Henrik Dettman, “padre” de las últimas generaciones del baloncesto de su país y una apuesta por la continuidad en un estilo de juego desenfadado y sin complejos. 


Polonia e Islandia, por tanto, deberían disputarse no ser el farolillo rojo del grupo. Los polacos están sorprendiendo en la preparación, pese a no contar con su gran estrella Marcin Gortat. Jugadores veteranos y contrastados como A.J. Slaughter, Koszarek, Wacynski o Kulig junto a los exponentes de la generación que hizo plata en el Mundial U17 de 2010. Ahí estaban jugadores como el verdinegro Gielo, o los nuevos jugadores ACB, el pívot Karnowski, fichado por MoraBanc Andorra, y el nuevo jugador de Iberostar Tenerife, Mateusz Ponika, un alero explosivo que puede recordar por su juego al de Adam Hanga (de hecho sonó para el Baskonia) Fue el Rsing Star de Eurocup en 2016 y viene de brillar en la liga turca. Jugador a seguir. Islandia por su parte lleva una selección joven, en la que lo más interesante puede ser observar el crecimiento que puedan desarrollar jugadores como el base Hermannson o el nuevo fichaje del Valencia Basket, el jovencísimo (19 años) Tryggvi Hlinason, quien sólo hace un mes deslumbraba en el Europeo U20, siendo el jugador con mayor eficiencia (una media de 25.6 por partido), gracias a sus 16.1 puntos y 11.6 rebotes, numerazos que le valieron para ser elegido en el quinteto ideal y para llevar a Islandia a una notable octava posición. Es el futuro de su país, aunque el presente sigue siendo el mito Jon Stefansson. Camino de los 35 años pero conservando su buena muñeca y su juego de cañonero de vieja escuela.



PRONÓSTICOS: Francia campeona de grupo. Grecia y Eslovenia jugándose la segunda plaza. Finlandia cuarta. Polonia quinta. Islandia colista. 



Koponen y la campanada de 2015




viernes, 25 de agosto de 2017

10 NOMBRES PARA EL EUROBASKET: PÍVOTS




Vamos con nuestra última entrada sobre jugadores a seguir en el próximo Eurobasket. Los reyes de la zona. Los pívots.



MARC GASOL (2.15/32 AÑOS/ESPAÑA/MEMPHIS GRIZZLIES): El pívot puro de más cache de todo el Eurobasket, y posiblemente el más completo. Defensa, visión de juego y mano de seda. Ojo a su evolución como triplista. En sus ocho primeras temporadas NBA lanzó un total de 66 triples en liga regular… y sólo el pasado curso intentó 268, anotando 104, un brutal y exacto 50%.


NIKOLA VUCEVIC (2.13/26 AÑOS/MONTENEGRO/ORLANDO MAGIC): Uno de los reyes del doble-doble en la NBA (39 en 75 partidos la pasada temporada) Una bestia. Pívot de vieja escuela, de los de jugar cerca del aro y rebañar todo lo que se pasea por el tablero. El tiro de media y larga distancia sigue siendo su hándicap.


ZAZA PACHULIA (2.11/32 AÑOS/GEORGIA/GOLDEN STATE WARRIORS): Llega luciendo anillo de campeón NBA, aunque para ello haya tenido que ver reducidos sus números habituales. Otra cosa es la selección, donde sigue siendo el faro de los suyos, aunque Shermadini y Shengelia cada vez reclaman más galones. En estos momentos es duda por una inoportuna lesión de tobillo.




Pachulia. Ya tiene más anillos que Pat Ewing.



JONAS VALANCIUNAS (2.13/25 AÑOS/LITUANIA/TORONTO RAPTORS): La sensación de indolencia y frialdad que le acompaña y las altas expectativas creadas en torno a su figura cuando estaba en categorías inferiores han dejado en torno a él una imagen de jugador por explotar, cuando en realidad es un pívot totalmente consolidado en la NBA y un líder en su selección. Decepcionó en los Juegos de Río, pero en la plata europea de 2015 fue elegido en el mejor quinteto del torneo. Ahí está por tanto la razonable duda, si veremos al Valanciunas de Lille o al de Río de Janeiro.


JOFFREY LAUVERGNE (2.10/25 AÑOS/FRANCIA/SAN ANTONIO SPURS): Sin Gobert ni Ajinca (de Noah ya ni hablamos) llega como la gran referencia interior gala por delante de Seraphin. Su carrera NBA parece haberse estancado, pero tiene cualidades de sobra para en una selección tan física como Francia hacer daño con su capacidad para jugar por encima del aro.


GIORGI SHERMADINI (2.17/28 AÑOS/GEORGIA/UNICAJA): Uno de los techos del torneo, jugador sobradamente conocido por su gran temporada en Andorra, donde fue el faro y referente del conjunto del Principado. Pívot claramente de vieja escuela, de los de poner la tienda de campaña en la zona. Una vez que recibe cerca del aro es imparable.


IOANNIS BOUROUSIS (2.13/33 AÑOS/GRECIA/ZHEJIANG GUANSHA LIONS): Sigue teniendo una clase descomunal, pese a su decepcionante año en Panathinaikos. Buena mano, movimientos, visión de juego… otra cosa son sus ganas de competir.     




Bou y sus cosas.



BOJAN DUBLJEVIC (2.05/25 AÑOS/MONTENEGRO/VALENCIA BASKET): Por sus características bien podría haber entrado en el listado de los “cuatros”, pero ante tanta competencia en ese puesto y dada su versatilidad aprovechamos para incluirlo en una posición sin tantos nombres ilustres en este torneo. Lo cierto es que aunque sigue creando peligro desde fuera ya no es el tirador compulsivo de sus primeras temporadas ACB y cada vez postea más y mejor. Llega en un gran momento de forma tras masacrar al Real Madrid en unas finales ligueras de las que fue justo y merecido MVP.


TIMOFEY MOZGOV (2.16/31 AÑOS/RUSIA/BROOKLYN NETS): El martillo pilón de los rusos. Complemento ideal al alérgico a la zona Vorontsevich. Verle lanzar un triple es más difícil que, ya saben, ver sonreír a su compatriota Shved. Debería ser uno de los grandes pívots del torneo, pero necesitará balones de Khvostov y del citado Shved.


VIACHESLAV KRAVTSOV (2.13/30 AÑOS/UCRANIA/ESKISEHIR BASKET): El nombre más reconocible del débil roster ucraniano. Es posible que no ganen ni un partido, pero si algún busca un pívot que pueda hacer números, Kravtsov debe ser su hombre. Todo eso siendo su fuerte la defensa, pero es que hablamos de una selección que sin Pooh Jeter, Gladyr ni Fesenko, bien puede considerarse la más floja del torneo.   



Kravtsov, lo más salvable de Ucrania.











jueves, 24 de agosto de 2017

10 NOMBRES PARA EL EUROBASKET: ALA-PÍVOTS



Y llegamos a las posiciones interiores, en mi opinión donde más calidad encontramos en este torneo. Repasemos algunos de los nombres más ilustres que en principio partirán de la posición de “cuatro”. Bien podrían haber entrado jugadores como Daniel Clark, que hará numerazos con Gran Bretaña, Nicolo Melli, flamante nuevo fichaje de Fenerbahce tras su gran campaña en el alemán Brose Bamberg,  Davis Bertans, uno de los puntales de Letonia, o el lituano Kuzminkas, o el griego Printezis, o el tirador ruso Vorontsevich, o un Anthony Randolph al que hay ganas de ver con la “tapada” Eslovenia, y es que como decimos por dentro el plantel de estrellas es realmente interesante. Estos diez son nuestra elección: 



KRISTAPS PORZINGIS (2.21/22 AÑOS/LETONIA/NEW YORK KNICKS): El jugador que major representa el cambio generacional que supone el Eurobasket 2017. ¿Qué se puede decir de un tío que en su primer partido con la selección absoluta de su país hace 24 puntos y 12 rebotes? Paradigma del baloncesto moderno, con 221 centímetros puede correr la cancha, botar el balón y tirar desde fuera. Es capaz de firmar dobles-dobles durante todo el campeonato.



DARIO SARIC (2.07/23 AÑOS/CROACIA/PHILADELPHIA 76’ERS): Otro jugador total capaz de hacer de todo sobre una cancha de juego. Bien pudo haber sido “Rookie of The Year” el pasado curso. En una Croacia de “eternas promesas”, este paisano de Drazen Petrovic (ambos nacidos en Sibenik) si es una realidad capaz de llevar al baloncesto croata a las cotas de hace décadas.   




Saric y Porzingis. El futuro ya está aquí.




PAU GASOL (2.15/37 AÑOS/ESPAÑA/SAN ANTONIO SPURS): Con el mejor jugador español de todos los tiempos uno tiene la tentación de cantar eso de “reloj, no marques las horas”, y es que queremos que Pau sea eterno. Él lo tiene claro. De momento ni hablar de la retirada. Hace años que agotó todos los adjetivos posibles, pero por ceñirnos a su relación con el Eurobasket, recordemos que hablamos del MVP de 2009 y 2015, y que hace dos años dejó una de las mayores exhibiciones deportivas que podamos recordar echándose todo un país a la espalda con sus 40 puntos, 11 rebotes y 3 tapones. Nunca encontraremos la manera de definir lo que ha significado esta leyenda para España. En ocasiones dominante desde el “cinco”, Scariolo lo prefiere de “cuatro”.



LUIGI DATOME (2.03/27 AÑOS/ITALIA/FENERBAHCE): Ejemplifica perfectamente lo que la actual Italia. Muchísima clase, poca sangre. Una muñeca de lujo y una gran capacidad para encontrar espacios en la pista. Hará buenos números.



BORIS DIAW (2.03/35 AÑOS/FRANCIA/UTAH JAZZ): Se retirará y seguiremos sin saber cómo lo hacía. Cómo con un físico tan poco dotado para el deporte ha sido capaz de moverse como un bailarín y ver el juego de una manera privilegiada. Uno de los jugadores más altruistas del mundo, mentalidad de base en un cuerpo de “cuatro”.



TORNIKE SHENGELIA (2.06/25 AÑOS/GEORGIA/BASKONIA): En una Georgia demoledora en el juego interior, el jugador baskonista encuentra su sitio en el “cuatro”. No ha dejado de crecer pese a su historial de lesiones, y llega a este Eurobasket en buena forma.



AXEL HERVELLE (2.04/34 AÑOS/BÉLGICA/BILBAO BASKET): Define perfectamente lo que es un “cuatro abierto”, con su apreciable tiro exterior, pero a diferencia de otros jugadores de este corte (Datome, por ejemplo) no tiene alergia a la zona. De hecho disfruta con la pelea y el contacto, se parte la cara en el rebote y no da un balón por perdido. Luchará por llevar a su selección a las eliminatorias.   




Hervelle, el luchador.




ROSCO ALLEN (2.08/24 AÑOS/HUNGRÍA/IBEROSTAR TENERIFE): La buena temporada realizada en el Obradoiro por el ex –jugador de la universidad de Stanford volvió a poner en valor el buen ojo del club gallego para fichar jóvenes llegados de la NCAA. Demostrará que Hungría es algo más que Hanga.



LIOR ELIYAHU (2.05/31 AÑOS/ISRAEL/HAPOEL JERUSALEN): Cumplirá 32 años en plenos octavos de final del Eurobasket. Lo que no sabemos es si su selección seguirá viva por entonces. Todo un clásico del baloncesto hebréo, sólo jugó en el extranjero durante unos meses en Vitoria en ACB, para proclamarse campeón de liga. Ya no es aquel puntal del Maccabi de hace años, pero sigue siendo indispensable en el roster judío.




MILAN MACVAN (2.06/27 AÑOS/SERBIA/ARMANI MILAN): Desde que nos sorprendiera en selecciones de formación (MVP de un mundial U19, de un torneo junior de Hospitalet, y campeón en Madrid en 2007 el año del famoso tongo entre Serbia y Lituania para apartar de las medallas a la anfitriona España de los Ricky Rubio, Pere Tomás, Rabaseda o Aguilar) siempre nos ha dado la sensación de tener mucho más baloncesto en sus manos, y sobre todo en su cabeza. Aun así ha logrado hacerse un sitio en la élite, y sobre todo convencer a un técnico tan exigente como Djordjevic. Con la bajas de Bjelica, Raduljica y Jokic debe dar un paso adelante en el juego interior serbio, sobre todo en dureza defensiva y rebote, aspectos a los que no es muy afín. Buen tiro y gran IQ baloncestístico.    




Macvan, el más listo de la clase.








miércoles, 23 de agosto de 2017

10 NOMBRES PARA EL EUROBASKET: ALEROS



Otra posición con muchas bajas ilustres (Antetokounmpo, Gallinari…) pero en la que encontramos aun así un buen número de jugadores de calidad. Estos son nuestros favoritos.



OMRI CASSPI (2.06/29 AÑOS/ISRAEL/GOLDEN STATE WARRIORS): Parecía un jugador caído en desgracia tras una última temporada en la que llevó a vestir hasta tres camisetas NBA y ser habitual visitante de las enfermerías, pero un contrato como agente libre con los actuales y ya históricos Warriors le ha devuelto la sonrisa. Jefe absoluto en una selección que con pasar la primera fase ya habrá cumplido. Mientras Israel esté en liza lo lógico es que sea el “tres” con mejores números del torneo.


BOJAN BOGDANOVIC (2.00/28 AÑOS/CROACIA/INDIANA PACERS): Pasan los años y mientras Bogdanovic consolida su carrera NBA, su prometedora Croacia no acaba de explotar al más alto nivel. ¿Será éste el año? En gran parte dependerá del tino exterior de este alero de vieja escuela y muñeca exquisita. En Río estuvieron a punto de dar la campanada poniendo contra las cuerdas a Serbia, en unos Juegos Olímpicos de los que este jugador fue máximo anotador con una burrada de 25 puntos por partido.


ADAM HANGA (1.99/28 AÑOS/HUNGRÍA/BARCELONA): Uno de los jugadores de moda en Europa. Su progreso se ha cocinado a fuego lento en Manresa para explotar en Baskonia. Galardón de Mejor Defensor de Euroliga y nuevo contrato con un Barcelona que busca salir de la depresión. Entre medias acude a otro escaparate donde seguir mostrando su exuberancia física a ambos lados de la cancha. Junto a Casspi parece el alero mejor dotado para la combinación puntos/rebotes (objeto de deseo, por tanto, para jugadores del Supermanager)


ADAM WACZYNSKI (1.99/27 AÑOS/POLONIA/UNICAJA): Al igual que Bogdanovic, aquí hablamos de un anotador puro (sin desmerecer su labor reboteadora) Habitual referencia ofensiva de su selección, la explosión de Mateusz Ponika y el más que posible retorno de Lampe (de momento entre algodones sin jugar la preparación) le harán perder levemente galones, pero será un gustazo verle levantarse ante el aro rival. Sin llegar a los números anotadores que hizo en el Obradoiro, en Málaga con el Unicaja le hemos visto anotar nada menos que 47 triples de 107 intentos. Un killer.


JONAS MACIULIS (1.98/32 AÑOS/LITUANIA/REAL MADRID): Pese a su flojo año en el Real Madrid, hablamos de uno de esos jugadores que se transforma con la camiseta de su selección. Lideró a Lituania hacía la plata en 2015, y seguro que tiene entre ceja y ceja no bajarse del podio. Obrero de lujo en la maquinaria de Laso, en la selección de Adomaitis le veremos mucha más libertad en ataque.      



"La Tanqueta de Kaunas", mejor alero en 2015.



NIKOLA KALINIC (2.02/25 AÑOS/SERBIA/FENERBAHCE): Uno de esos jugadores que siempre quieres en tu equipo, más allá de los números. Porque es cierto que no hablamos de un jugador espectacular ni que brille en lo individual ni que vaya a ser de los más comprados en el Supermanager, pero es pegamento para cualquier roster. De los que se ponen el mono de trabajo. Imprescindible para Djordjevic… y para Obradovic.


KOSTAS PAPANIKOLAU (2.03/27 AÑOS/GRECIA/OLYMPIACOS): La eterna promesa del baloncesto griego. Sin Antetokounmpo obligado a dar un paso al frente en ataque y anotación. En rebote y defensa no ofrece dudas.


ROBIN BENZING (2.08/28 AÑOS/ALEMANIA/SIN EQUIPO): Y de la eterna promesa griega a la alemana. Una versión descafeinada de Nowitzki, se ha quedado en un apreciable alero alto de gran envergadura y capacidad reboteadora y mano decente. Viene de hacer un gran año en Zaragoza en la Liga Endesa, a la espera de conocer su nuevo destino.


JUANCHO HERNÁNGOMEZ (2.06/22 AÑOS/ESPAÑA/DENVER NUGGETS): Definitivamente y pese a ser un jugador con un perfil totalmente distinto parece haberle comido la tostada al tibio Alex Abrines en el puesto de “tres” (el mallorquín intentará rascar minutos de escolta), y es que aunque Juancho parezca un “cuatro” de libro, en la gira de preparación Scariolo le ha utilizado de alero muchos minutos con los Gasol en la pintura. Impacto inmediato en su primer verano con la absoluta.



DINO RADONCIC (2.02/18 AÑOS/MONTENEGRO/REAL MADRID): Nos tiramos a la piscina con un jugador hasta ahora de Liga EBA, pero que creemos que pasará el corte definitivo de Tanjevic. Y es que la confianza del mítico técnico montenegrino en la perla madridista parece sólida. Con jugadores como Dubljevic o Todorovic su sitio estará en la posición de “tres”, donde no tiene gran competencia en el puesto. Uno de los posibles jugadores revelación del torneo.      




Radoncic apunta al Eurobasket