Mostrando entradas con la etiqueta Aito Garcia Reneses. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aito Garcia Reneses. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de agosto de 2019

CÁNDIDO





Ídolo en Dominicana.



Nos ha dejado Cándido Antonio Sibilio Hughes. El inolvidable “Chicho” Sibilio. Otro de esos nombres evocadores de nuestra infancia y protagonista de un baloncesto español que experimentaba un crecimiento brutal tallado en la plata de Los Ángeles 84. En aquella cita fue precisamente el alero hispano-dominicano la gran ausencia del combinado español debido a su propia renuncia, enfriando de este modo su relación con Antonio Díaz Miguel y con la FEB debido a sus idas y venidas veraniegas a su país natal donde disputaba competiciones domésticas que le reportaban unos beneficios por lo que llegó a batallar con la federación española solicitando una compensación económica por los veranos que no pudiese viajar a República Dominicana. Tal polémica no le impidió convertirse en uno de los históricos de la elástica nacional de los años 80, vistiendo la camiseta de la selección absoluta en 87 ocasiones y siendo clave en la plata del Europeo de Francia en 1983. Letal fue su actuación en el mítico partido de semifinales ante la Unión Soviética de Sabonis, Iovaisha, Belostenny, Valters y Homicius, anotando 24 puntos (su compañero azulgrana Epi hizo 27, 51 puntos entre los dos aleros barcelonistas de los 95 totales)  




Histórico con la selección.


Pero si a una camiseta se asocia el recuerdo de Sibilio es sin duda a la del Barcelona, club que le acogió gracias al buen ojo de Ranko Zeravica, técnico culé a mediados de la década de los 70. El laureado entrenador serbio había seguido las evoluciones de aquel espigado deportista que pese a jugar de interior su muñeca (y sus dos metros justos) invitaba a pensar en una evolución hacia el puesto de alero. Todavía adolescente ya había debutado con la selección absoluta de su país, y vistiendo esa camiseta tiene su presentación ante el barcelonismo en el torneo junior Ciudad de Hospitalet de 1975. Junto a Barcelona, Joventut y Hospitalet comparecía invitada la República Dominicana con Hugo Cabrera como gran estrella, preparándose para el Centrobasket de aquel mismo año. “Chicho” no había cumplido siquiera los 17 años y le mete 19 puntos al Barcelona en semifinales. El Mundo Deportivo se refiere en su crónica a “un espigado junior de 17 años (como decimos no los tenía todavía), un auténtico prodigio al que no había medio de parar”. Eclipsa a Cabrera a los ojos de los técnicos culés y meses después estampa su firma como nuevo jugador azulgrana, con quienes ganará nada menos que 5 ligas, 8 copas del rey, 2 recopas de Europa, 1 Korac y un mundial de clubs. Se convierte en pieza clave de un Barcelona demoledor, sobre todo cuando en 1984 la FIBA acepta por fin la línea de tres puntos, distancia desde la que el alero se muestra especialmente letal. 691 canastas de tres puntos llevaron su firma en toda su carrera ACB, dos por partido, de 1675 intentados. Un brillantísimo 42%, porcentaje excelso sobre todo para un jugador con tantos lanzamientos. En la temporada 86-87 llega a lanzar por encima del 50% en liga regular. Salvaje. 

Se convierte en indispensable para todos sus técnicos, desde Kucharsky hasta Aíto, pasando por Antoni Serra y Manolo Flores, aunque no faltan los enfrentamientos debido a su carácter. Serra le llega a apartar del equipo en Octubre de 1984 tras una discusión sobre el reparto de minutos estallando cuando en un partido ante Cacaolat el jugador quiere ir a las duchas antes de que finalice el encuentro. Por otro lado su salida del Barcelona no fue lo amistosa que se hubiera deseado para alguien con su historial, pero su relación con Aíto García Reneses se había claramente deteriorado a media que iban bajando sus minutos en pista. Finalmente en Abril de 1989, poco después de la decepción de la Final Four de Munich en la que Jugoplastika comenzaba a escribir su leyenda desarbolando a los azulgrana en semifinales, el alero era apartado del equipo para firmar meses después por el Baskonia, por entonces denominado Taugrés Vitoria, donde juega sus últimas cuatro temporadas. No gana ningún título, pero a nivel individual la revista Gigantes del Basket lo nombre mejor sexto hombre de la temporada 1989-90, y en el All Star de Zaragoza de ese mismo curso acaba siendo elegido MVP del partido.  




Final agridulce con Aíto.


En su regreso a la República Dominicana siguió vinculado al baloncesto como entrenador, especialmente de categorías de formación.  Sus últimos años los ha dedicado a disfrutar de su Haina natal, donde comenzó a anotar sus primeras canastas a 120 metros de la orilla del mar, y a mantener el contacto con su amigo y ex –compañero Felipe “Jay” Payano, ministro de deportes de la República Dominicana y otra antigua gloria del baloncesto de ese país, con el que ha intentado impulsar el deporte de la canasta de la nación centroamericana. Su legado quedará presente en la escuela de baloncesto de alto rendimiento que llegó a fundar en estos últimos años de su vida, donde trabajan los jóvenes valores del baloncesto dominicano.  

En definitiva un jugador icónico y parte fundamental de ese baloncesto ochentero de tan grato recuerdo para muchas generaciones de aficionados (y que en ocasiones, dicho sea de paso, nos lleva a una nostalgia excesiva incapaz de valorar que el baloncesto actual es muy superior) pese a su carácter esquivo, sus desencuentros con nuestra federación, y su desvinculación con nuestro país al finalizar su carrera profesional como jugador. Porque de lo que no cabe duda es de qué hablamos de una figura que tanto en jugador como persona se antoja gigantesca en la historia de nuestro deporte y nuestro baloncesto, y ahí están las interminables muestras de luto y homenaje de compañeros y rivales.   

Descanse en paz Cándido Antonio, “Chicho” Sibilio.  



Su imagen más característica. El tiro en suspensión.




martes, 16 de abril de 2019

EXTASIS NARANJA












No nos referimos a Albert Rivera bañándose en multitudes, si no a la feliz noticia de que el baloncesto continental ayer se tiñó del naranja del Valencia, campeón con total justicia de la última edición de Eurocup, segundo título europeo en importancia detrás, como no, de la Euroliga, para la que el cuadro taronja en su próxima edición obtiene billete directo con este nuevo trofeo para sus vitrinas, su cuarto título europeo, tercero bajo la denominación de Eurocup (anteriormente había ganado una ULEB en el año 2003), quitándose así la espina de la final de 2017 en la que perdieron ante el Unicaja de Joan Plaza.  


Una espina que sigue clavada en un técnico de la trayectoria de Aíto García Reneses desde el año 2008, cuando levanta su último trofeo continental con aquel inolvidable Joventut de Ricky Rubio y Rudy Fernández. Aíto sigue siendo un técnico enorme y en esta misma edición de la Eurocup ha sido designado mejor entrenador de la competición. Berlín tiene la suerte de seguir disfrutando del magisterio de un entrenador que fue capaz de llevar anteriormente al Gran Canaria a la final de Eurocup y de Copa del Rey. Con el Alba ha disputado ya cuatro finales… saliendo derrotado en todas. En la pasada temporada, su primer curso en el banquillo berlinés, el Bayern Munich le dejó sin Copa ni liga. No obstante su trabajo se vio reconocido con el premio a mejor entrenador de la competición alemana. Esta curso de momento ha caído en la final de Copa ante el Brose Bamberg, además de esta derrota en final de Eurocup ante un Valencia que ha sido muy superior en los dos partidos de la Fonteta y que también tuvo opciones en un grandísimo partido en el Mercedes Benz Arena, sin duda el mejor partido de la serie final a tres. 


Para Ponsarnau, técnico taronja, es su primer gran éxito a nivel de clubes, después de demostrar su solvencia en proyectos más modestos como Manresa o de poner su granito de arena en los últimos éxitos de la selección española como ayudante de Scariolo (también ha sido plata europea con los sub20 en 2014 a cargo de los hermanos Hernángomez, Paulí, o Brizuela entre otros) Lo cierto es que no está siendo una temporada especialmente brillante para el cuadro valencianista, moviéndose en una discreta sexta posición en la tabla de la ACB. Posición que ocupa ahora mismo y con la que llegó al corte de la primera vuelta para disputar la Copa. No ser cabeza de serie le hizo emparejarse con el Barcelona, a la postre campeón del torneo. Su balance liguero actual no es para echar cohetes, 16-10, pero sin embargo en la Eurocup han encontrado su mejor versión. En la primera fase sólo perdieron dos partidos, ambos a domicilio (contra Zenit y Villeurbane) Se pasearon en el Top 16 donde fueron invictos (aunque con victorias muy sufridas como la de Belgrado ante Estrella Roja o Málaga frente a Unicaja), destrozaron al Rytas Vilnius en cuartos de final, supieron sufrir ante Unics Kazan en semifinales, y finalmente alcanzaron la gloria en la seria final al mejor de tres partidos. Will Thomas ha sido elegido con justicia MVP de las finales (17.3 puntos con un brutal 70% en tiros de campo, 4.3 rebotes y 2.7 asistencias tienen la culpa), pero lo cierto es que en la fiesta de anoche en La Fonteta muchos jugadores se sumaron a la fiesta. Dubljevic imperial, Thomas ajusticiando desde el triple (5 de 7), Diot en la dirección (7 asistencias) y por supuesto el liderazgo espiritual de un jugador que ya es leyenda como Fernando San Emeterio. Es el primer título europeo para el único jugador en activo que ha sido capaz de ganar la liga ACB con dos equipos distintos… pero es que además con el mérito añadido de que ninguno de esos equipos es Real Madrid o Barcelona.  


Fantástica noticia para nuestro baloncesto por tanto, que sigue teniendo miras europeas en la Final Four de la Basketball Champions League con la participación del MoraBanc Andorra y por supuesto con nuestros tres supervivientes en Euroleague: Real Madrid, Barcelona y Baskonia.  


martes, 10 de enero de 2017

LOS MEJORES DEL AÑO: ENTRENADORES NACIONALES





PABLO LASO: Aquí está de nuevo. Y es que desde que en este humilde blog realizamos el reconocimiento a los tres grandes personajes del año en distintas categorías (jugadores nacionales e internacionales, ídem entrenadores), Pablo Laso ha estado en todos nuestros particulares podios de técnicos españoles. Copándolo en 2013 y 2015, por detrás de Lucas Mondelo en 2014, y de nuevo abriendo la entrada sobre 2016. Y es que hablamos del entrenador dictatorial del baloncesto español a día de hoy. Nuevo doblete para las vitrinas del Real Madrid en un año en el que otra vez ha tenido que soportar la intransigencia del aficionado menos ecuánime y más olvidadizo, pero en el que se ha llevado un “título” muy especial. El reconocimiento del Palacio puesto en pie y ovacionando a su equipo, a su idea, a su proyecto, tras la dolorosa eliminación en cuartos de final de Euroliga frente a un superior Fenerbahce. Laso reconoce que es uno de los momentos más especiales que ha vivido en el baloncesto, el de la fidelidad del seguidor que llena su cancha a su estilo de juego. No sólo el aficionado madridista reconoce la belleza del juego madridista, ya que el Real Madrid es el equipo que más gradas llena cuando juega como visitante en Euroliga. Todo el mundo quiere ver al Madrid de Laso. Sobre la espectacularidad de su baloncesto ya hemos hablado muchas veces. Para los resultadistas, el incontestable doblete de Copa y Liga, con el equipo más anotador de la pasada temporada ACB (94,97 puntos por partido), el que más veces ha machacado el aro rival (3,76 mates por choque), que más asistencias repartió (20,82) y líder en porcentajes de tiros de campo, tanto en triples como en tiros de dos. Una máquina de jugar al baloncesto que se acabó llevando una liga histórica ya que por primera vez un equipo fue capaz de remontar un 1-0 en unas finales a cinco partidos con factor cancha en contra. Tenía que ser Laso. Para que no quepan dudas sobre porque lo elegimos como el mejor entrenador del año, lidera la tabla ACB en el curso actual y mantiene al equipo en una excelente segunda posición en Euroliga, sólo superado por el todopoderoso CSKA. Pablo Laso, una bendición para el baloncesto en general y para el Real Madrid en particular.    



Pablo Laso: estilo, títulos... EQUIPO.




LUCAS MONDELO: Otro clásico. Otro tipo que engrandece el baloncesto hito tras hito. Otro entrenador-psicólogo con una fe inquebrantable que transmite a sus jugadoras y hace que al aficionado se le ponga la piel de gallina. Y es que uno de los momentos de todo el 2016, o mejor dicho, un momento con dos momentazos, fue aquel partido de cuartos de final en los Juegos de Río ante Turquía, una remontada con Lucas Mondelo pidiendo a Ndour (quien tenía la difícil, imposible misión de hacer olvidar a Sancho Lyttle), que empujara como nunca lo había hecho en su vida en un tiempo muerto para la historia. El otro momento, claro, la canasta ganadora sobre la bocina de Anna Cruz. Primeras semifinales olímpicas de la historia de nuestro basket femenino. Queríamos más y nos cargamos a Serbia para llevarnos una gloria plateada que sabe a oro porque Estados Unidos sigue estando en otra dimensión. Después de ganar todo lo ganable en España y China a nivel de clubes ahora imparte sabiduría en el Dynamo Kursk ruso, club en constante crecimiento y al que tiene líder de su grupo en Europa, segundo en competición doméstica y al que ha llevado a la final de Copa. Un seguro.     



Soy muy bueno... y lo sabes...




EX AEQUO AITO GARCÍA RENESES Y LUIS CASIMIRO: Tras múltiples deliberaciones hemos decidido completar el podio de los mejores técnicos del año con los dos entrenadores que han continuado (y superado) la obra que comenzara Pedro Martínez en Las Palmas para convertir al Gran Canaria en una auténtica alternativa al poder que se ha subido al mismo peldaño de históricos como Baskonia o Valencia y que mira a la cara a los grandes. Dos entrenadores de reconocido prestigio, en el caso de Aíto, capaz de desenvolverse por igual en proyectos ganadores como en otros modestos, en el caso de Casimiro, sacando el mejor partido posible a cualquier equipo (recuerden que hablamos de un campeón de liga con el Manresa) Pero comencemos por el principio. Aíto, quien viene a ser al baloncesto español algo así como lo que fue Fernando Fernán Gómez a nuestro cine, una figura total, absoluta, llevó al equipo insular a las semifinales de Eurocup, cayendo contra el Galatasaray, a la postre campeón, por un solo punto en el global de la eliminatoria a doble partido. Anteriormente lo hizo subcampeón de Copa, después de dos grandes partidos ante Valencia y Bilbao, y posteriormente fueron fieles a una cita que ya es tradición en el conjunto amarillo como es la de los play offs de Liga Endesa. Era cuestión de tiempo que ganasen un título, y llegó el pasado Septiembre ya con Casimiro en el banquillo, tras dos memorables partidos, tumbando a un Baskonia anfitrión de esta Supercopa 2016 y dándole un considerable repaso al Barcelona en la final. En Eurocup ya están en el Top 16 y volverán a disputar la Copa. Todo en orden pese a un mal comienzo de liga, con un técnico que venía de dejar al Baloncesto Sevilla en una meritoria decimoprimera posición, con balance 14-20, y en el recuerdo partidos memorables como sus victorias ante Baskonia (100-92), Gran Canaria (97-72) o tomando La Fonteta (82-92) Luis Casimiro puede mirar atrás y decir que el 2016 ha sido un gran año, al igual que un Aíto que… ¿definitivamente? abandona los banquillos pero sigue ligado al baloncesto, su vida, para impartir magisterio en la cantera del club donde todo empezó para él, el otrora grande Estudiantes. 





El superprofe.




Otros técnicos españoles a los que nos gustaría mencionar por un gran 2016 son Jota Cuspinera, quien culminó el milagro iniciado por Tabak metiendo a Fuenlabrada en la Copa y play offs ligueros, Pedro Martínez, quien hizo que su Valencia rayara a un gran nivel, Sito Alonso, dando guerra con los Hombres de Negro de Bilbao y ahora mismo atemorizando Europa con un soberbio Baskonia, o Txus Vidorreta, quien hizo levantar el vuelo la pasada temporada al Tenerife hasta casi meterlo en play offs y ahora lo ha convertido en el equipo revelación de la presente temporada. Además de eso el bueno de Txus ha conocido la gloria olímpica este verano, formando parte del staff técnico de Sergio Scariolo en Río.  




Vidorreta con Ricky. Un gran año para el vizcaíno.




jueves, 7 de abril de 2016

AITO SE QUEDA A LAS PUERTAS DE OTRO MILAGRO



La noche se vestía de épica en Las Palmas de Gran Canaria, con el Herbalife buscando la remontada ante un Galatasary que se traía 14 puntos de diferencia del partido de ida de estas semifinales de Eurocup. Y lo tuvieron. Pese a que el equipo de Ergin Ataman, actual seleccionador turco, mantuvo una gran sangre fría y apenas se descompuso pese a los arreones canarios, lo cierto es que el impresionante final de partido de los de Aíto, culminado con un triple de Aguilar que bien hubiera valido una final, estuvo a punto de obrar la remontada y llevar al club insular a su segunda final europea consecutiva y a la tercera final de su historia en máxima competición, todas ellas con Aíto. Me enganché a la retransmisión ya en la segunda parte (antes tocaba sufrir con la Champions League) y fue magnífico comprobar como con tanto en juego a muchos jugadores no les temblaba la muñeca. McCollum fue el más claro ejemplo, echándose el equipo otomano a la espalda en los momentos claves, aunque fue el veterano Micov (sensacional todo el partido con 21 puntos y 7 rebotes) quien enmudeció el Gran Canaria Arena con una canasta final en penetración a tablero para dejar el marcador en 90-76 y llevar el partido a la prórroga tras el mencionado triple de Aguilar (Oliver tuvo un tiro posterior, desequilibrado y sin éxito) En el tiempo extra se acabaron las alegrías ofensivas y comenzaron las imprecisiones, con una anotación muy baja, lo cual al menos mantenía con opciones a los locales. DJ Seeley, inspirado frente al aro durante todo el choque (máximo anotador con 23 puntos, además de sumar 4 rebotes y repartir 5 asistencias), falló dos tiros libres claves en los instantes finales. Tampoco hizo pleno desde la línea del 4.60 McCollum en el último ataque turco, pese a haber anotado los dos de los que dispuso en su anterior posesión (suyos fueron los cinco puntos del Galatasaray en la prórroga, todos desde el tiro libre), falló el primero de su último ataque poniendo el definitivo 94-81 en el marcador al anotar el segundo. Quedaban 17 segundos y una última posesión para los locales. Oliver lo volvió a intentar pero no pudo con la defensa turca recibiendo el tapón de Micov. El “Benjamin Button” de la ACB no lució a nivel estadístico como en otras ocasiones (finalizó con un horrible 1 de 10 en tiros de campo), pero lo cierto es que con él en pista el equipo jugó su mejor baloncesto, especialmente en la conexión con Alen Omic. Ni un reproche. Ni a él ni a todo un equipo que sigue llamando a las puertas de una gloria que no termina de culminar con un título. Bien hubiera podido ser esta Eurocup, ya que estoy convencido (no deja de ser una hipótesis basada en una opinión personal) que de haber superado estas semifinales el Strasbourg hubiera sucumbido ante los de Aíto en la gran final a doble partido. Curioso lo del equipo francés de Vincent Collet, por cierto, que no ha ganado ninguno de sus tres partidos como locales en las eliminatorias, resolviendo sus cruces gracias a sus victorias como visitante. Que gane el mejor en una final de Eurocup en la que, desgraciadamente, no tendremos representante español a quien apoyar.     





Gran Canaria, rozando la gloria.







martes, 29 de marzo de 2016

CORAZÓN BELGA



Tabu, con el 9 de Bélgica. Agradecido a su país de adopción.



Jonathan Tabu era apenas un niño de cuatro años cuando su familia huyo de Kinshasa, en su Congo natal, para escapar de las interminables guerras civiles o externas (por no hablar de todas las vidas que se lleva la lucha por el control del mineral coltan) de su país. En la Bélgica antiguamente colonizadora del Congo comenzaría a destacar como baloncestista, para finalmente convertirse en una de las referencias del deporte de su país adoptivo, ganando tres ligas con el Charleroi para posteriormente emprender una carrera por distintos clubes europeos, entre ellos algunos ACB como el Cai Zaragoza o su equipo de hoy día, el Fuenlabrada. Además de eso es uno de los fijos de la actual selección belga, junto a otros nombres bien conocidos por el aficionado como Van Rossom, Lojeski o Hervelle. Tabu ha sido uno de los grandes protagonistas de la jornada, en una semana marcada por los atentados realizados en Bélgica por el terrorismo extremista islámico. Una nueva tragedia que golpeó Europa, pero que a su vez nos debería hacer reflexionar sobre el hecho de que el 90% de estos atentados se producen en suelo musulmán. Es decir, es precisamente el mundo musulmán, ese al que demonizamos con facilidad desde Occidente, como pretendiendo hacer creer que 1300000 seres humanos que practican el Islam son terroristas potenciales, quien más sufre esta barbarie (por no hablar de la creciente islamofobia y xenofobia que siempre repunta tras atentados de este tipo cuando se producen en Europa)  


Tabu nos ha brindado uno de los mejores partidos en su periplo ACB, con 34 puntos que suponen el tope anotador en un partido de la temporada. Buena culpa de ello la tuvieron sus 7 triples de 12 intentos. Por si fuera poco sumó 6 asistencias, más tres robos y rebotes. Una descollante actuación para derrotar a domicilio a un posible rival directo por la lucha por play offs (quien lo iba a decir a principio de temporada a ambos clubes) como el MoraBanc Andorra, decimoprimero con balance 11-14. Los de Peñarroya tienen opciones de jugar post-temporada, ya que realmente están a un solo triunfo de puestos de play offs, pero lo que realmente es de frotarse los ojos es lo de los fuenlabreños. Que a estas alturas de temporada sean sextos, con balance 14-11, les sitúa sin ningún género de duda como el equipo revelación de este curso, pese a la temprana marcha de Zan Tabak al Maccabi Tel Aviv, o la reciente lesión de Marko Popovic. Nada les ha logrado desestabilizar. Ejemplo de equipo bien trabajado, con el belga de origen congoleño Jonathan Tabu como uno de los hombres claves del roster de Jota Cuspinera. 


Gran momento de forma del Iberostar Tenerife, sumando su tercera victoria consecutiva en Madrid frente al Movistar Estudiantes y llamando a las puertas de los play offs (9ª posición, 12-13) Partidazo de Abromaitis con 23 puntos y 5 rebotes, minando la resistencia de unos colegiales liderados por su pareja exterior Laprovittola-Fernández, 35 puntos y 10 asistencias entre ambos. La llegada del argentino al club colegial liberando a Jaime de la dirección del juego reabre un viejo debate sobre si el canterano rinde mejor como base o como escolta, recordando sobre todo que tras su paso por categorías inferiores de la selección española se presentaba como lo más parecido a Navarro que podía dar nuestra nueva generación de baloncestistas. Pese a la evidente mejoría de los del Ramiro, aún siguen en puestos de descenso, 17ª posición y balance 6-19. 


Recupera el pulso el Valencia Basket tras su inesperado tropiezo de la pasada semana frente a Estudiantes, asaltando la caldera (este año menos caliente, a tenor de los resultados) de Fontes do Sar. Luke Sikma sigue dejando muestras de su clase y fue el jugador más valorado del partido pese a apenas mirar aro, demostrando una vez más su polivalencia y sentido del juego. Sólo anotó seis puntos, pero fue decisivo con once rebotes además de repartir cuatro asistencias. Apuntala por tanto el equipo de Pedro Martínez su segunda plaza con el magnífico balance de 22-3 y deja al Río Natura Monbus en la delicada situación de verse en 16ª posición con un registro de 7-18. 


El liderato lo sigue manteniendo con solvencia el Barcelona de Xavi Pascual (23-2), derrotando sin problemas a domicilio al colista RETAbet.es GBC (4-21) Los azulgrana tiraron de la clásica conexión base-pívot, con Satoransky aportando 15 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias, y Tomic con unos muy interesantes números de 12 puntos, 10 rebotes y 6 asistencias. No levantan cabeza los donostiarras, pese al buen hacer de Marcus Landry y sus 25 puntos, 5 rebotes y 3 robos. 


Partidazo en Las Palmas entre Herbalife Gran Canaria y Laboral Kutxa, personalizado en Kevin Pangos (15 puntos y 9 asistencias) y Ioannis Bourousis (19 tantos y 11 rebotes) En un ajustado final el Baskonia tuvo la última posesión, fallando Mike James el triple que hubiera llevado el partido a la prórroga. El maestro Aíto, pese a lo que dice la ortodoxia, decidió no ordenar falta personal y se la jugó a la defensa de su equipo. Le salió bien, demostrando una vez más que en este deporte no existen dogmas ni verdades absolutas. Los de Parasovic mantienen su cuarta posición (18-7), pero suman tres derrotas seguidas en ACB, ¿está pasando factura la dureza, y el gran papel que están realizando en su terrible grupo de Euroliga?, es muy posible. El Gran Canaria tampoco se mueve de su ya habitual quinta posición, con un balance de 16-9.    



Aíto dio otra lección, confiando en la defensa de sus jugadores.



Festival triplista en el Palacio por parte de un Real Madrid que masacró al Cai Zaragoza desde el 6.75 (17 dianas de 35 intentos) Carroll y Taylor fueron las principales metralletas blancas, y el joven Luka Doncic aprovechó estupendamente sus 17 minutos para sumar unos muy interesantes 11 puntos y 7 rebotes. Benzig y Jelovac, los mejores de los visitantes (43 puntos y 7 rebotes combinados entre ambos), que siguen en la parte baja de la tabla en decimocuarta posición y balance 8-17, mientras que los de Laso afianzan la tercera plaza con 20-5.


Victoria vital de cara a posibilidades de play offs del UCAM Murcia (8º, 12-13) recibiendo a un duro Baloncesto Sevilla (13º, 9-16) que pese a la derrota demuestra una vez más su buen momento en la temporada. Partidazo de los bases Campazzo y Cabezas (33 puntos y 8 asistencias entre ambos) y de Lishchuck (11 puntos y 9 asistencias), mientras que los de Luis Casimiro volvieron a encomendarse al poderío interior de Balvin (12 puntos y 11 rebotes) El partido dejó una de las imágenes de la temporada, con la increíble jugada de Campazzo rodeando el cuerpo de Nachbar con el balón antes de dar un pase. Pura fantasía. 


Tercera victoria consecutiva para un Unicaja que definitivamente parece remontar el vuelo. Y hablando de remontar, eso es lo que tuvo que hacer en su partido frente a un Bilbao Basket que también está en la lucha por play offs (décima posición, 12-13) Los “hombres de negro” llegaron a mandar de trece puntos en los últimos minutos del tercer cuarto, sembrando de nuevo de dudas las gradas del Martín Carpena, pero los 11 puntos de Kenny Hayes en el último acto, con dos triples providenciales, dio a los de Plaza una victoria vital para afianzar puestos de post-temporada (séptima posición, 13-12) Además de Hayes, partidazo de Will Thomas, con 16 puntos, 9 rebotes y 3 robos.    




Hayes resucita a Unicaja



Y finalizamos con el derbi catalán trasladado al lunes, aprovechando la festividad de Pascua en esa comunidad, entre el Joventut de Badalona, que oficiaba de local, y el ICL Manresa. Clara superioridad de los visitantes, liderados por el de siempre. Dejan Musli con 13 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias, una vez más siendo el hombre clave para Ibon Navarro. Toma aire el Manresa de cara a complicaciones con el descenso, en decimoquinta posición y balance 8-17, y el Joventut cada vez con menos opciones de play offs en su decimosegunda posición y balance 10-15. 




EL QUINTETO DE LA JORNADA: 

TOMAS SATORANSKY (BARCELONA): 15 pts, 3 rebs y 3 asistencias. 25 valoración.
JONATHAN TABU (4) (FUENLABRADA): 34 pts, 3 rebs, 6 asists y 3 robs. 34 valor.
WILL THOMAS (2) (UNICAJA): 16 pts, 9 rebs y 3 robos. 28 valoración.
MARCUS LANDRY (GBC): 25 puntos, 5 rebotes y 3 robos. 26 valoración.
STEVAN JELOVAC (4)  (CAI ZARAGOZA): 20 puntos y 5 rebotes. 27 valoración.



ENTRENADOR:

AITO GARCIA RENESES (3) (HERBALIFE GRAN CANARIA)





EL QUINTETO DE LA TEMPORADA: 

S. RODRIGUEZ (4) (REAL MADRID): 12.7 pts, 1.9 rebs y 5.7 asists por part. 14.9 val.
DEJAN MUSLI (21) (MANRESA): 13.3 pts, 7.5 rebs y 1.6 asistencias. 19.2 valoración.
IOANNIS BOUROUSIS (20) (BASKONIA): 13.4 pts, 7.6 rebs y 2 asists. 20 valor.
ANTE TOMIC (22) (BARCELONA): 11 puntos, 7.2 rebs y 1.7 asists. 17.4 valoración.
ALEN OMIC (9) (GRAN CANARIA): 12.6 pts, 7.3 rebs y 1.3 asists. 17.4 valoración.


ENTRENADOR: 



PEDRO MARTÍNEZ (19) (VALENCIA) 




jueves, 10 de marzo de 2016

AITO ES DE TODOS



El mundo del baloncesto se pone en pie ante Aíto




Esta semana la ACB ha tributado un merecido homenaje a Aíto García Reneses, Don Alejandro, por sus 50 años vinculado al deporte de la canasta, como jugador, general manager, y por encima de todo entrenador. Además de recibir la insignia de oro y brillantes de la Asociación, la ACB propondrá al técnico madrileño para ingresar el Hall of Fame de Springfield, posiblemente el máximo reconocimiento a nivel global que una persona física puede recibir en este deporte. También se ha conocido la creación de un curso de baloncesto on-line basado en las enseñanzas de Aíto llamado “La pizarra de Aíto: 50 años de baloncesto en 20 lecciones”, con el que asegurar que el legado de nuestro entrenador más legendario permanezca vigente en las próximas generaciones. Y es que Aíto es ya patrimonio del baloncesto universal. Aíto es de todos, el Dios del baloncesto español, tal como lo definió Pablo Laso antes de la disputa de la final de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Gran Canaria, trasciende colores, escudos y equipos para establecer una única identificación, un único vínculo: el baloncesto. 


El homenaje nos ha hecho recordar nuestro inacabado serial sobre la trayectoria ACB de Aíto, que comenzamos a redactar en la primavera de 2014 con motivo de sus mil partidos en la máxima competición de nuestro basket. Manifestamos nuestro deseo de retomar esa saga, pero admitimos que, desgraciadamente, cada vez nos cuesta más poder mantener un blog que no deja de ser un hobby y no nos procura beneficio material alguno. El tiempo es un bien escaso para los trabajadores, y no podemos dedicarle a esto todo lo que nos gustaría, pero intentaremos retomar aquel serial que analizaba la carrera de Aíto desde sus primeros tiempos como jugador del Estudiantes. Simplemente queríamos aprovechar la entrada de hoy para sumarnos al homenaje a tan prestigioso personaje, y detenernos en los dos puntos clave que explican el porqué de su importancia (los dos puntos clave para analizar el trabajo de cualquier entrenador): 


EL PALMARÉS Y LOS RESULTADOS: En principio se trata de algo objetivo, fríos números, que debajo de ello esconden un trabajo incluso en las derrotas. La cosecha se resume en 9 ligas ACB, 5 copas, 2 Korac, 1 Recopa, 1 ULEB, 1 Eurocup, 1 Copa Príncipe de Asturias, una plata olímpica y un bronce europeo juvenil. No está nada mal. La mayor parte de la colección la obtuvo con un Barcelona del que fue históricamente el mejor entrenador de todos los tiempos hasta la llegada de Xavi Pascual, ya que con Aíto son 17 títulos en 12 años y Pascual de momento lleva 9 en 6, incluyendo la Euroliga. Precisamente la Copa de Europa es la gran espina clavada en la trayectoria de Aíto, y motivo por el cual sus detractores encontraban un buen argumento para dudar del trabajo del técnico (¡cómo si las copas de Europa las regalasen!) Se aludía a su incompatibilidad con las grandes estrellas individuales y a su recelo de tener a sus órdenes a jugadores determinantes cuyo juego estuviera por encima de su pizarra. Argumento que alcanzó su mayor notoriedad con la negativa de fichar a un Drazen Petrovic que había alcanzado un acuerdo con el Barcelona para posteriormente acabar en el Real Madrid ante el titubeo barcelonista. Años después Aíto ha declarado que aquel rechazo era en realidad porque el contrato exigía que Drazen jugase un año más en la Cibona (como recordarán los madridistas, con aquella final de la Korac a doble partido contra el equipo de Zagreb y Petrovic ya fichado por el club blanco), y no le parecía de buen gusto tener fichado a un jugador que pudiera derrotarte en Europa, aunque por otro lado ha dejado intuir que el comportamiento del jugador no le parecía ejemplar (y en esto no hay más remedio que darle la razón a García Reneses, ya que Drazen era tan escandalosamente genial jugando como indisciplinado en todo lo que no que concerniera a su propio juego individual) Nadie sabe que hubiera pasado si el Barcelona finalmente hubiese ejecutado aquel acuerdo con Petrovic para vestirle de azulgrana, y si el genio de Sibenik hubiese dado la espantada a la NBA igualmente tras una sola temporada en España, lo que está claro es que un equipo con Petrovic, Epi, Jiménez y Norris hubiera sido absolutamente demoledor si Aíto fuese capaz de haber encajado las piezas. Hipótesis al margen, lo cierto es que aquel Barcelona fue uno de los grandes de Europa en su momento, como lo demuestra su habitual presencia en finales a cuatro de Euroliga en aquellos años. Su problema fue tropezarse en el camino con uno de los mayores genios que ha dado este deporte, y quien a diferencia de Petrovic además lo hacía desde una extraordinaria capacidad para hacer mejores a sus compañeros: Toni Kukoc, un 2.07 que podía jugar en cualquier posición y hacer de todo. Hasta en tres ocasiones consecutivas Kukoc cercenó las posibilidades continentales del Barcelona, y en las tres su equipo de Split se hizo con el título. Primero en las semifinales de Munich 89, posteriormente en Zaragoza, y para finalizar el triunvirato de amargo recuerdo azulgrana en Paris, ya con Maljkovic, anterior técnico de Kukoc, en el banquillo azulgrana, y Pavlicevic dirigiendo a un Pop 84 (anterior Jugoplastika) que además había sufrido las ausencias de Radja, Ivanovic y Sobin respecto al equipo campeón de los dos años anteriores. Pero estaba Kukoc. Años más tarde Aíto repetiría en dos finales de la máxima competición continental, cayendo primero ante el Olympiacos de David Rivers, y al año siguiente ante el Panathinaikos de la estrella NBA Dominique Wilkins, en aquella final marcada por el famoso tapón ilegal de Vrankovic a Montero. Siendo no obstante el palmarés de Aíto con el Barcelona realmente notable, resulta todavía más meritorio lo cosechado con aquel fantástico Joventut de Rudy Fernández, Pau Ribas y un jovencísimo Ricky Rubio. Una ULEB, una Eurocup y una copa del rey de España en un equipo que se codeaba con la élite nacional y continental a pesar de su escandalosa baja media de edad. Y no todo ha de medirse en títulos. Remontándonos a sus primeros años en Cotonificio y también Joventut encontramos a un técnico capaz de hacer competitivos a equipos inferiores en calidad y presupuesto a los grandes de nuestro baloncesto, cuestión que alcanza su cenit viendo lo logrado en Las Palmas, en un Gran Canaria al que ha hecho subcampeón de Eurocup (cayendo ante uno de los clubes más poderosos del continente como el Khimki ruso) y recientemente subcampeón de Copa en España. Los subcampeonatos, las finales, evidentemente no son títulos, pero, ¿alguien duda que haber llevado a las únicas finales de su historia a un club como el Gran Canaria no tiene tanto mérito como cualquier título ganado con un Madrid o un Barça? Entre medias un buen trabajo en Sevilla, otorgando estabilidad en ACB a uno de los clubes más modestos y trabajando con gente de nuevo insultántemente joven (Willy Hernágomez, Radicevic, Porzingis… o los “veteranos”, pero nacidos en los 90 Sastre, Satoransky, Balvin…) Sólo en Málaga encontramos el único punto negro en la carrera de Aíto. Destituido al tercer año y con la afición pidiendo su cabeza, su paso por el Unicaja no parece de grato recuerdo. Además la sensación era la de un Aíto hastiado y desmotivado, que incluso en los tiempos muertos parecía ni recordar los nombres de sus jugadores. Afortunadamente fue capaz de reinventarse de nuevo. No obstante, visto con perspectiva, hay que admitir que en Málaga cuanto menos cumplió, teniendo al equipo entre los cuatro mejores ACB habitualmente. Y es que por alguna razón que se me escapa no es el Unicaja un club fácil para trabajar, a pesar de su gran potencial, infraestructura, y trabajo con la cantera. Un poco al estilo del Valencia de fútbol es un club incapaz de encontrar estabilidad y que vive muy nervioso. Quizás deberían aplicarse un viejo remedio que suele funcionar: paciencia. De eso Aíto sabe bien, hay que recordar que en su segunda y exitosa etapa en el banquillo verdinegro del Joventut está cinco temporadas pero los títulos sólo llegan en las dos últimas. Por eso el Aíto actual rehúye los banquillos con presión y los clubes grandes, prefiriendo trabajar con proyectos que le aseguren madurar sus ideas y su trabajo con los jugadores, siendo igualmente eficaz con los más jóvenes que con veteranos, tal y como estamos viendo hoy día con Albert Oliver.   


EL JUEGO Y EL ESTILO: tan importante o más que el apartado estadístico, de resultados y títulos, resulta el del juego en sí mismo para comprender el trabajo de un entrenador de baloncesto, auténtico legado que quedará para los continuadores de este deporte. En ese sentido la figura de Aíto resulta gigantesca y fascinante. No ha sido entrenador férreo y atado a un estilo, de único libro. La paleta de Aíto se ha ido ampliando con los años. Capaz de adaptarse a un deporte cambiante y en constante evolución (evolución a la que él ha contribuido, tanto a nivel táctico como técnico e incluso tecnológico), sus equipos han mostrado distintas caras según el contexto del momento. Una capacidad de adaptación que le emparejaría con maestros como Obradovic, capaz de ganar euroligas con un baloncesto infumable, a cámara lenta, o con un juego esplendoroso (la evolución que va de sus primeras copas ganados con Partizan o Joventut a las últimas con Panathinaikos), y que supera a otros técnicos que no han tenido esa capacidad de adaptación, caso de Maljkovic o incluso Messina (aunque hay que estar atentos a este nuevo Messina NBA y ver si por fin se olvida de sus dogmas sobre el “extra pass” y estirar la posesión y reconoce que en 2016 hay que jugar de otra manera) Aíto fue de los primeros técnicos españoles en dar importancia a las rotaciones, en un baloncesto en el que aquello parecía anatema y la mayoría de los equipos exprimían a su quinteto titular sobre la pista, sólo realizando cambios en caso de expulsiones o para proteger a alguna figura con cuatro faltas personales. Nuestro protagonista siempre fue consciente de la importancia de la dosificación física en un deporte cuya naturaleza, pese a los olvidables años del “basket control”, es la de jugar a campo abierto y buscar en la velocidad un aliado. Hallazgos como reconvertir a Andrés Jiménez en alero, inaugurando en nuestro país la figura del “alero alto”, demostraban la modernidad de un Aíto rompedor en su filosofía baloncestística que buscaba constantemente el cambio y la sorpresa ante sus rivales. Obsesión defensiva y maquiavelismo (“si haces 20 faltas te pitarán 20 faltas, si haces 200 te pitarán igualmente 20, por tanto haz 200”), padre del karate-press y cerebral manipulador (aquello de “la bula de Petrovic”) en los años en los que vivía bajo la tensión de dirigir un club ganador (y obligado a ganar) como el Barcelona. En resumidas cuentas podría afirmarse que la gran evolución de Aíto es precisamente la de liberarse de la presión de los focos y comenzar a trabajar en proyectos más a largo plazo donde su magisterio puede dejar mejor calado. Es el Aíto post-Barcelona un entrenador más agradable en todos los sentidos, en el juego y en el trato. Forjador de jóvenes valores y maestro de nuevos entrenadores. Sus defensas zonales siguen siendo referencia, ahí está esa 1-3-1 press que tanto usa Laso sin ir más lejos, y ya que hablamos de Laso, es justo reconocer que hasta la llegada del vitoriano al banquillo madridista, el equipo más espectacular y atractivo de ver para el aficionado en muchos años había sido el Joventut de la segunda etapa de Aíto.  

Siga dando clases, maestro.   



Estas fueron nuestras dos entradas dedicadas a la carrera de Aíto: