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jueves, 25 de agosto de 2016

EL HITO FEMENINO



El basket femenino, una gran familia



No podemos pasar por alto, hablando del baloncesto en los Juegos, lo que ha sido el grandísimo hito histórico de la selección femenina absoluta alcanzando la plata olímpica en una cita en la que de una tacada accedían a semifinales y final por vez primera en su historia. La culminación de un trabajo bien hecho ya desde categorías inferiores con una actual selección intergeneracional, desde los 21 años de la talentosa Leticia Romero, estrella en la NCAA con la camiseta de Florida State, hasta los casi 37 de la capitana Laia Palau, quien suma ya nada menos que diez medallas con la selección absoluta, y sigue siendo una de las mejores jugadores de Euroliga ahora enrolada en el USK Praga, con quienes consiguió el segundo máximo título europeo de clubes de su historia. ¿Retirada?, ni hablar. La plata olímpica tiene aún mayor mérito si cabe al alcanzarse sobreponiéndose a la baja de una de nuestras grandes estrellas, nuestra mejor jugadora en la actualidad junto a Alba Torres, una Sancho Lyttle que se fracturaba el dedo de un píe el pasado Julio y dejaba el roster español cojo en su juego interior. La joven Astou Ndour ocupaba su plaza demostrando que a sus 21 años sería ya uno de los puntales de esta selección si la FIBA permitiese al menos dos jugadores naturalizadas por país para así convivir en el equipo junto a Lyttle (un problema idéntico al que sucede con Ibaka y Mirotic)


El torneo señala de nuevo a Lucas Mondelo, entrenador muy querido en este blog, como uno de los grandes nombres del baloncesto mundial en los banquillos. Es un técnico extraordinario, y su gestión de los grupos humanos que maneja es espectacular. Ahí queda para la posteridad el ya mítico tiempo muerto durante la remontada ante Turquía pidiendo a Ndour que empujase como no ha empujado en su vida, que si había que hacerle el boca ya se lo harían, y advirtiendo a sus chicas que “os va la marcha”. Otro éxito de un entrenador de baloncesto que se reconoce admirador del “Cholo” Simeone pese a declararse culé.  


No ha sido nada fácil colgarse esta plata. Tras una extraordinaria primera fase, sólo cayendo contra Estados Unidos, derrotando a China y Canadá, ganando a las actuales campeones de Europa (Serbia) y batiendo el record de diferencia a favor en un partido (de 54 puntos a Senegal), llegó el agónico partido contra Turquía. Una selección en teoría inferior, a la que derrotamos en el mundial de hace dos años disputado precisamente en tierras otomanas después de un partido igualado y resuelto en un magnífico último cuarto del combinado español, estuvo a punto de dejarnos fuera de la lucha por las medallas. A menos de cuatro minutos para el final perdíamos de ocho puntos. Tiramos de pundonor y épica para remontar el 52-60 y Anna Cruz llevaba el delirio al banquillo español al anotar el 62-60 tras un robo de Alba Torrens. El siguiente fallo turco parecía darnos el partido, pero en la búsqueda de agotar la posesión la propia Torrens cometía un fallo impropio de su calidad al regalar el balón al rival que anotaba por medio de la imparable Sanders (el destrozo que nos hizo la turco-americana se tradujo en 22 puntos, 10 rebotes, 4 robos y 2 tapones) Empate a 62 con 4 segundos por disputarse. Sin tiempos muertos. Sin tiempo para pensar. Anna Cruz corrió la pista y a los Sergio Llull se levantó sobre la bocina para obrar el milagro. 64-62 y a semifinales por primera vez en la historia. Otra vez Anna Cruz, como el verano pasado también en cuartos de final con aquel 2+1 ante Montenegro. Ya la conocen como “Crunchelita”, por su fiabilidad a la hora de anotar canastas ganadoras. Aquel pase a semifinales en el Eurobasket nos aseguró plaza en un Preolímpico en el que no tuvimos problemas para obtener el billete a Río. El hito no se detuvo en semifinales, ya que vencimos de nuevo a Serbia para subir al segundo cajón del podio, sólo detrás de una incontestable selección estadounidense de otra galaxia. 



Absolutamente espectacular, y una gesta que dado el nivel actual de nuestro baloncesto femenino y la edad de muchas de nuestras jugadoras, parece que no va a quedarse aquí. Recuerden que por detrás viene Ángela Salvadores.    


miércoles, 30 de diciembre de 2015

LOS MEJORES DE 2015: JUGADORES NACIONALES



Vamos con un clásico: el repaso a los grandes protagonistas del año que finaliza en el mundo de la canasta. Un 2015 de fantástico baloncesto. Una aseveración que repetimos año tras año, lo sé, pero es que ciertamente el momento que vive nuestro querido deporte a nivel global, y el éxito que sigue viviendo en concreto el español, es sencillamente espectacular. Sin necesidad de esforzarme mucho puedo recordar cosas maravillosas vistas este año, como el aplastante dominio del Real Madrid en España y Europa, el salto inicial de los hermanos Gasol en el All Star, las maravillosas finales de la NBA entre los excelentes Golden State y los mermados pero voluntariosos Cleveland, la revolución bolivariana del Torneo de Las Américas con Venezuela subiendo a lo más alto del podio en una de las mayores sorpresas que recuerdo en la historia de este deporte... y por encima de todo Pau Gasol echándose a su espalda a todo un país para volvernos a hacer campeones de Europa. Como no podía ser de otro modo, comenzamos con Pau, el gran protagonista de 2015, él abre esta primera entrega, la dedicada a jugadores nacionales. Como siempre, elegimos tres nombres por categoría (jugadores nacionales, jugadores internacionales, entrenadores nacionales, entrenadores internacionales)  



PAU GASOL: Con 35 años ha vivido uno de los mejores años de su ya legendaria carrera, incluso no sería descabellado decir que el mejor, sobre todo recordando su exhibición en un Eurobasket del que fue dominador absoluto (25.6 puntos, 8.8 rebotes, 2.9 asistencias y 2.3 tapones, y como no podía ser de otro modo, flamante MVP del torneo) y en el que deja para los anales su portentoso partido de semifinales ante Francia, en la que quizás sea la más emocionante actuación jamás realizada por un jugador en categoría absoluta masculina con la camiseta de nuestra selección (si atendemos a otras categorías, los 51 puntos, 24 rebotes y 12 asistencias de Ricky Rubio, incluyendo el triple desde el medio campo que llevaba el partido a la prórroga en la final del Europeo Cadete ante Rusia en Linares, siguen siendo inigualables) Pau lideró la remontada española con 40 puntos, 11 rebotes y 3 tapones en un partido que rompió records de audiencia para este deporte. Por unos días el baloncesto fue el incontestable deporte rey en España. Otro regalo que le debemos los aficionados de este país a Pau. Pero no soló brilló con la camiseta roja de nuestra selección, ya que su magnífica temporada en Chicago le llevó a su quinto All Star Game y a su segunda inclusión en el Mejor Quinteto de la temporada regular NBA. Curso que finalizó en play offs semifinales ante unos Cleveland que aprovecharon su ausencia por lesión en los partidos cuarto y quinto para remontar la serie y finalmente ganar la eliminatoria. Esta temporada quiere resarcirse y de momento sus 16.4 puntos y 10.7 rebotes por partido confirman que pese a sus 35 años tenemos Pau para rato.





Pau ante Francia, ¿lo más grande qué hemos visto?



SERGIO LLULL: Sería un pecado no incluir al menos un jugador madridista en este podio de los mejores del año tras un 2015 en el que los blancos se alzan con la Copa del Rey, Liga, Euroliga, e Intercontinental. En todas esas citas Llull fue jugador fundamental, tanto es así que fue elegido MVP de las finales ACB y de la Intercontinental. A pesar de tantos meses a gran nivel aún le quedó gasolina para con 9.9 puntos y 4.4 asistencias por partido ser uno de los hombres fundamentales para Sergio Scariolo en la reconquista del cetro continental de selecciones. A este nivel no es de extrañar que el pasado verano sonasen más que nunca campanas de boda con la NBA, que para alivio del aficionado madridista no se ha producido.  



Llull, coleccionista de títulos.



PAU RIBAS: La madurez, a sus 28 años, de uno de los mejores jugadores exteriores de los últimos años en nuestro basket, que ha progresado sin hacer demasiado ruido y que por fin ha encontrado la recompensa de la selección nacional. Parecía un pecado no llevarlo al Eurobasket después de su temporadón con el Valencia y su 47% en triples con que cerró su campaña ACB, y máxime con las ausencias de Ricky, Calderón y Navarro. Cumplió sobradamente para Scariolo con sus 6 puntos, 1.8 rebotes y 2.2 asistencias por partidos en el torneo continental, pero sobre todo convirtiéndose en la principal solución a uno de los problemas de nuestra selección en su dubitativo comienzo de campeonato: el tiro exterior. Brutal, en ese sentido, su 53.8% en triples, con 14 aciertos de 26 intentos, erigiéndose en improvisado especialista tirador. Su progresión le ha llevado a fichar, por fin, por un equipo (aún más) grande como el actual Barcelona de Pascual aspirante a todo. Para empezar ya ha levantado una Supercopa ACB de la que ha sido MVP, demostrando desde el principio ser una pieza clave para su nuevo técnico. Va a tener difícil repetir presencia en la selección en los Juegos de Río si las ausencias antes destacadas retornan este verano, pero no cabe duda de que pondrá todo el empeño en ponérselo difícil a Scariolo, como bien sabe un Pascual para quien es su tercer máximo anotador en ACB, por detrás de Tomic y Doellman, y segundo mejor pasador tras Satoransky. El "pegamento" de este Barcelona.  



Ribas, llegar y besar el santo.




Tampoco podemos olvidar el año de Marc Gasol, dejándonos esa foto del salto inicial del All Star Game junto a su hermano Pau, a un Felipe Reyes eterno siendo MVP de la temporada regular ACB y en el mejor quinteto de la Euroliga, o un espectacular Dani Díez al que seguro echan de menos en San Sebastián, en femenino nos acordamos de Anna Cruz, campeona de la WNBA con Minnesota Lynx y protagonista de una de las jugadas del año con ese 2+1 vital en cuartos de final del Eurobasket ante Montenegro, de Alba Torrens, liderando a la selección a una nueva medalla, esta vez de plata, o de Angela Salvadores, dominadora del Eurobasket Sub18 y que sigue sin conocer sus límites.  



Anna Cruz y un 2+1 que acabó valiendo una medalla.



lunes, 6 de octubre de 2014

LUCAS MONDELO HACE HISTORIA


Un torneo para la historia


Protagonismo absoluto para el baloncesto femenino durante el pasado fin de semana, y por ello merece que le dediquemos la primera entrada de la semana, por delante del comienzo de la Liga Endesa. 

Y es que el pasado sábado hacíamos historia al superar a Turquía en semifinales y acceder por vez primera a la final de un campeonato del mundo de baloncesto en categoría femenina absoluta. No fue fácil, ante un conjunto anfitrión que llegó a ponerse siete arriba (39-32) mediado el tercer cuarto, pero un parcial de 9-0 antes de concluir dicho periodo (en realidad parcial de 12-0, si contamos el triple con el que comenzamos el último cuarto) nos metió en el partido y a partir de ahí la extraordinaria exhibición de Alba Torrens (28 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias) nos llevó en volandas hacia la gloria, subiendo el peldaño que nos faltaba desde que en 2010 fuésemos semifinalistas y bronce. 

En la final, como era de suponer, no tuvimos opciones ante un Estados Unidos muy superior plagado de estrellas (pese a la ausencia de Candance Parker), como la devoradora de títulos Diana Taurasi, o la espectacular Maya Moore (MVP del torneo), ya un mito del baloncesto femenino con tan sólo 25 años. El tópico de “una plata que sabe a oro” vuelve a cobrar veracidad. Con un dominio tan aplastante de Estados Unidos en este deporte, quedar justamente detrás de ellos y ellas es siempre el mayor éxito al que se puede, por el momento, aspirar de una manera realista.

Alba Torrens (15.5 puntos, 3 rebotes y 2.5 asistencias por partido) y Sancho Lyttle (estratosféricas cifras de 18.2 puntos,  11.5 rebotes, 1.8 asistencias, 2 tapones y 3.3 recuperaciones por partido, números de MVP, si no fuera porque le ha faltado el oro), han sido nuestras grandes líderes en la cancha (e incluidas en el Quinteto Ideal del torneo), sin olvidar el magnífico aporte de jugadoras como Anna Cruz con sus 8.8 puntos y 3.3 rebotes por partido, o el trabajo bajo tableros de Laura Nicholls, capturando 9.2 rechaces por encuentro. Pero es inevitable hablar del trabajo de Lucas Mondelo al frente de este grupo de jugadoras, y como en tan sólo dos años ha sido capaz de hacernos campeonas de Europa y del mundo después de la enorme decepción que supuso el Europeo de 2011 en Polonia. Ya que les damos tantos palos a los entrenadores cuando se pierde, justo es reconocer sus méritos cuando se gana. Hagamos memoria. Afrontábamos aquel torneo con las máximas ilusiones y expectativas después de haber sido bronce en el Mundial de Chequía, lo cual era hasta entonces el mayor éxito conseguido por nuestro baloncesto femenino en una competición de esta categoría. Hasta ocho jugadoras que han estado en este Mundial de Turquía compitieron, y cayeron sin ser capaces de clasificarse para los cruces del torneo. Un fracaso que además llevaba el castigo de dejarnos fuera de los Juegos Olímpicos de 2012. En aquel 2011 un entrenador llamado Lucas Mondelo comenzaba a labrar su leyenda en los banquillos, ganando todos los títulos posibles (excepto la Copa de la Reina) con el Perfumerías Avenida, incluyendo Copa y Supercopa de Europa frente a equipos con mucho mayor presupuesto. La FEB ya había confiado en él poniéndole al frente de las Sub20, con las que consigue el oro en Novi Sad de manera brillantísima pese a no ser favoritas para el título final (Rusia y Serbia contaban más sobre el papel) Las chicas de Mondelo dan una auténtica exhibición rematando en la final con un bestial 38-75 para ganar el oro ante la anfitriona Serbia. Mondelo era el hombre. 

Tras la destitución de José Ignacio Hernández, no es hasta mediados de 2012 cuando la FEB hace público que Mondelo asciende de la Sub20 a la absoluta, para comenzar a preparar un Europeo de 2013 que acaba con el oro para nuestra selección, reverdeciendo lo que había sido el mayor éxito de nuestra historia 20 años antes (el Europeo de 1993), y sin grandes revoluciones en el roster, incluyendo la continuidad de las veteranas Amaya Valdemoro y Elisa Aguilar, que pueden así despedirse de la selección en lo más alto del podio.  Un año después el buen hacer de Mondelo se sigue reflejando en la cancha, llevándonos al puesto más alto jamás conseguido en un Mundial.     


Lucas Mondelo sigue escribiendo su leyenda


Es bueno recordar el batacazo de 2011 precisamente ahora que la herida del fracaso en el pasado Mundial masculino sigue abierta. Aquel tropiezo puntual no provocó ningún cataclismo en los cimientos y estructuras de la FEB. Se tomaron las cosas con calma, se tardó casi un año en confirmar al nuevo seleccionador, y se siguió confiando en el mismo bloque de jugadoras. También es cierto que la poca importancia mediática que tiene el baloncesto femenino dejó trabajar a la federación de manera mucho más tranquila y sin tanto ruido alrededor que en todo lo referente al masculino. Un tropiezo puntual no debe invalidar todo lo bueno del camino andando.  


Lucas Mondelo, a sus 47 años, es posiblemente ya el mejor entrenador español de baloncesto femenino de la historia. Su palmarés habla por si solo, siendo campeón de Europa de clubes y de selecciones y recolectando todo tipo de medallas con el combinado absoluto y distintas categorías de formación. Otro de esos entrenadores que ha venido trabajando desde abajo y con la confianza de la FEB nos ha llevado a lo más alto. Pero éxitos y resultados al margen, como ya hemos comentado en otras ocasiones, es un tipo absolutamente genial y singular, con una filosofía baloncestística muy clara y de quien es un placer leer y escuchar cada vez que se expresa. Síganle la pista y descubrirán a uno de los hombres más interesantes del baloncesto actual, destinado a entrar en la historia de este deporte.