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jueves, 1 de diciembre de 2011

NEXUS


“El milagro consiste  en que el hombre haya mantenido inclusive la ilusión de la libertad. No, el camino esta cerrado, hacia cualquier parte que te vuelvas .Todas las paredes, todas las barreras, todos los obstáculos que nos encierran son obra nuestra.” (Henry Miller, “Nexus”, 1960, tercer libro de la trilogía “La crucifixión rosa”) 

Nexus, cumpliendo el rito de cortar la red tras ganar la NCAA


Vivimos en este curso baloncestístico 2011-2012 la posiblemente temporada más condicionada de todas. Todos los análisis, pronósticos, o debates que podamos y queramos suscitar dependen del extraño y atípico puente aéreo que se ha establecido entre los baloncestos NBA y FIBA. Fichas que se mueven desplazando las unas a las otras en un curioso e incesante dominó que hacen vivir al aficionado constantemente pendiente de las noticias alrededor del mundo de la canasta.

Una de las noticias más sonadas al comienzo del verano en lo concerniente a nuestro basket era la que mandaba al internacional, campeón del mundo, plata olímpica, y doble campeón de Europa, Rudy Fernandez, a los actuales campeones de la NBA, los Dallas Mavericks, huyendo del ostracismo al que le sometía Nate McMillan en Portland. En estas que, para animar aún más el estío, apareció el Real Madrid chequera en mano para cerrar una operación de equipo grande, de esas que los aficionados blancos llevaban años sin ver en su club. El alero mallorquín firmaba cuatro temporadas por el Real Madrid, la primera de ellas condicionada al regreso a Dallas en cuanto finalizase el lock-out. Sobre el papel, un gran movimiento, asegurándose a un Rudy acercándose a su madurez deportiva que cuando se plantease el retorno al basket FIBA iba a tener incontables “novias”, cerrándolo en una primera temporada de la que sólo iban a poder disfrutarlo unos meses, pero para la que el club blanco ya estaba preparado con las anteriores contrataciones de dos exteriores de calidad como Jayce Carroll y Martinas Pocyus. 

La entidad presidida por Florentino Pérez demostraría aún más su ambición esta temporada y su capacidad para el exhibicionismo económico con la contratación temporal de Serge Ibaka para suplir a un lesionado Novica Velickovic. Los aficionados madridistas se frotaban los ojos. Por fin su club apostaba por la sección de baloncesto y se realizaban operaciones y movimientos que hasta hace poco parecían coto vedado para los Barcelona, CSKA, los dos grandes griegos Panathinaikos y Olympiakos, o los actualmente multimillonarios equipos turcos. Por lo tanto nada que reprochar a las altas esferas de la Casa Blanca en cuanto a su gestión y disponibilidad para el baloncesto. Las marchas de Rudy e Ibaka a la NBA no debieran suponer ningún trauma ni hacer cundir ningún alarmismo cuando ya se daban por seguras de antemano, y de hecho al hispano-congoleño se le ficha por tan solo dos meses. No obstante y para no bajar la guardia en ningún momento de la ilusión generada en la afición por un equipo que ha visto incrementado considerablemente el número de aficionados que acude a sus partidos, ofreciendo una apuesta por un baloncesto atractivo, rápido y ofensivo, el Madrid reacciona rápidamente con la incorporación de una de las sensaciones de la Liga Endesa para suplir la marcha de Rudy: Kyle Singler.   

Un tipo simpático.


De Singler hablamos ya en este blog brevemente en nuestro repaso a los jugadores que más deseábamos seguir esta temporada. Alero alto, puro, mucho más 3 que Rudy, y con un enorme potencial por desarrollar que nos hace pensar que muy posiblemente sus mejores años de carrera los vaya a realizar en la NBA… y esperemos que sea en el equipo que le ha drafteado este año, los Pistons de Detroit.

Como ya sabrán los seguidores de este blog, soy un acérrimo seguidor de la franquicia de la Motown, por lo que el fichaje de Singler por el Madrid le convierte a mis ojos en una especie de nexo de unión entre mis dos clubes de baloncesto favoritos, mi equipo FIBA y mi equipo NBA, unidos por este jovial y talentoso rubiales. Por ello a partir de ahora bautizo en este blog a Kyle Singler como “Nexus”, cual androide de “Blade Runner”, o como la novela de Henry Miller. Singler parece desde luego un acierto de fichaje, otro jugador joven, en progresión, con hambre de títulos, ambición, gran competidor, ganador de un título universitario de la NCAA siendo además MVP de la siempre atractiva Final Four de dicho torneo. Un tipo con personalidad, carismático, mediático, famoso por sus imaginativos videos de canastas imposibles. En definitiva un baloncestista que encaja perfectamente en el actual Real Madrid de Laso. Un jugador con gusto por el baloncesto dinámico y rápido y que transmite esas primerizas sensaciones de seguir tomándose el deporte profesional como un juego, divertirse, desarrollarse por la cancha con una sonrisa en la boca. Sin duda gustará a los aficionados. Pese a la marcha de Rudy, el Real Madrid sigue manteniendo por tanto un más que interesante poker de alas con Carroll, Pocius, Singler y Suárez.     

Deseado en Detroit


Para el Lucentum también es un buen negocio, si tenemos en cuenta que si el jugador emprendiese camino hacia la NBA lo haría absolutamente gratis, y de este modo deja en las arcas alicantinas 150000 euros. El aficionado del equipo de Txus Vidorreta debe enfocarlo de esta manera, aunque por otro lado es comprensible el mosqueo que supone ver a la estrella de tu equipo jugar un domingo en tu cancha y el lunes estar siendo presentando por otro club. Es difícil encontrar el equilibrio entre el libre mercado de los equipos y jugadores y una jerarquía económica y deportiva que por otro lado hace que sigan existiendo clubes ideales para el crecimiento de los jugadores debido a su falta de presión, y el necesario romanticismo que mantienen los aficionados hacia este deporte y los colores de los que son seguidores.

No obstante, gran jugada la del Real Madrid… Nexus ya está entre nosotros… aunque duela a los seguidores de Detroit.  

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