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viernes, 9 de diciembre de 2011

STAY POSITIVE

"Good night everyone! It's been a crazy day but as always I'm going to be & stay positive. Thanks everyone for your appreciation and support.

Buenas noches a tod@s! Hoy ha sido una locura pero como siempre me mantendré positivo. Gracias x el apoyo y el cariño q siempre me mostráis!"

Con estas palabras, y de modo bilingüe, como en él suele ser habitual cuando tiene algo importante que decir, Pau Gasol resumía en su twitter sus sentimientos tras una jornada de locura en el mercado NBA que a nosotros nos pilló de madrugada. Sinceramente, me acosté con la idea de ver a Pau luciendo su dorsal 16 en el tejano Toyota Center de Houston, de modo que ha sido un dulce despertar el conocer la noticia de que la liga ha echado abajo el trade a tres bandas que le llevaría a Texas, y que nuestro mejor jugador de todos los tiempos continuará (al menos por el momento) jugando en una escuadra con aspiraciones reales para ganar el anillo.  

Don't go, don't go, baby don't go...


No obstante la noticia del traspaso frustrado de nuestro campeón español parece dejar en el aire una sensación de desconfianza angelina hacia Pau, y una especie de maltrato hacia el jugador. Eso pudiera notar el aficionado que quizás no es demasiado conocedor de los entresijos de la liga estadounidense. Sin embargo desde aquí no vemos razones para el alarmismo, no creemos que haya especial maltrato o injusticia, no al menos si consideramos como funciona esta liga y cual es su filosofía respecto a los jugadores. Privilegiados y multimillonarios deportistas, sí, pero esclavos de las decisiones de sus clubes excepto cuando son agentes libres y han finalizado contrato. Por tanto es simplemente adoptar el sencillo prisma de considerar que todos y cada uno de los jugadores de la NBA, realmente, están siempre en el mercado. 

La historia está llena de casos de jugadores que lo dieron todo por una camiseta, ganaron multitud de títulos  fueron jugadores vitales en tales éxitos, pero cuando la franquicia consideró que debían utilizarlos como moneda de cambio para reconstruir el equipo, no dudaron un instante. Podríamos explicar decenas de casos, algunos conocerán sin ir más lejos el del gran escudero de Michael Jordan, Scottie Pippen, que dio con sus huesos en Houston en cuanto la era MJ tocó a su fin, traspasado por un Roy Rogers que me temo sólo recordarán los muy fanáticos de esto.  

Del mismo modo, cuando Pau fue traspasado a los Lakers en aquel inolvidable día de Febrero de 2008, hay que considerarlo una bendición. Acabó en los glamourosos y siempre espectaculares Lakers de Phil Jackson y Kobe Bryant, pero del mismo modo podría haber acabado en los Clippers. Él no hubiera podido tomar ninguna decisión al respecto. Evidentemente la calidad del jugador le hace ser siempre apetecible para cualquier equipo con opciones al anillo. El impacto de Pau en Los Angeles no tardó en hacerse notar, llevando al equipo hasta la mismísima final de la NBA, algo impensable hasta la llegada del ala-pivot catalán. Las tres temporadas del mayor de los Gasol en la franquicia lagunera se traducen en tres títulos de Campeones del Oeste, dos anillos de la NBA, y un subcampeonato. No cabe duda, la era Gasol en LA ha sido una edad dorada para el baloncesto angelino, y también para el baloncesto español, para los aficionados de mi generación que hemos podido vivir algo que no hubiéramos podido ni remotamente imaginar cuando empezamos a seguir el mayor espectáculo deportivo del mundo a mediados de los años 80. Esto es lo que realmente hay que valorar, no el hecho de que Pau haya estado (o esté, porque estos días van a ser de auténtica locura intentando recuperar el tiempo perdido para negociaciones y trades) a punto de salir de los Lakers. Recordemos además que la primera intención de la franquicia era desprenderse de Odom (otro crack) y Bynum (proyecto de crack si deja de lesionarse cada Primavera), pero no de Gasol, y la firmeza en las negociaciones de Nueva Orleáns hicieron a los angelinos meter en la operación, muy a su pesar, al astro de Sant Boi. Podemos ver también la dimensión real de Pau como jugador y estrella NBA viendo como hubiera resultado la operación definitiva con el trade a tres bandas. Gasol marchaba a Houston a cambio de nada menos que Kevin Martin, Luis Scola, Goran Dragic, y una primera ronda de draft. Casi nada. Evidentemente poco consuelo sería ese para Pau si tuviera que dar el paso atrás de jugar para un equipo que aspirase a lo sumo a una octava plaza con derecho a POs en vez de aspirar a lo que debe aspirar un jugador como él. Al título. Tampoco le consolaría demasiado el aumento en su sueldo de 18 a 21 millones por el 15% de cláusula de traspaso.   

El sueño angelino.


Creo que la locura de anoche debería servir para que el aficionado valore realmente la dificultad y la importancia de los éxitos obtenidos por Pau, simbolizados en esos dos anillos que ni de lejos han podido rozar muchos de los más grandes jugadores de la historia, desde Elgin Baylor hasta Karl Malone. Esto es lo realmente importante, y no el hecho de que Pau haya sido, como el 99% de los jugadores de esta liga, intento de moneda de cambio. 

Por otro lado veremos que consecuencias puede tener esto en el futuro, y el precedente que crea esta decisión. ¿Habrá las mismas protestas por parte de Dan Gilbert si el que se mueve hacia el sol de California es Dwight Howard?, ¿qué diría si en realidad fuesen los Cavaliers los implicados? 

Lo único que tengo claro, y esto que nadie lo dude, es que Pau va a seguir jugando con la misma pasión, entrega e intensidad en su juego que desde el primer día, transmitiendo ese ADN ganador que le ha acompañado desde las categorías inferiores del Barcelona. Simplemente, se trata de ser positivo.    

Se seguirá partiendo la cara.

2 comentarios:

  1. No me cabe duda de que Pau se dejará la piel en cada partido, pero tampoco me cabe duda de que en el fondo si que se ha sentido decepcionado, al menos sus declaraciones en redes sociales así lo atestiguan. Ante eso reconozco un doble sentimiento, por un lado la mercantilización quizá excesiva de la NBA, pero también el reconocer que esa, quizá sea condición indispensable para que sea la liga que es .... Y Pau, puede estar dolido, pero también se lleva una pasta que sale precisamente de esa mercantilización.
    Supongo que es difícil opinar sobre algo que conocemos solo por prensa (y qué prensa), pero si ya la liga de fútbol española ha perdido encanto con los fichajes de grandes estrellas que hacen que los equipos pierdan su personalidad e identidad, en la NBA estó se eleva al cuadrado si pensamos que una franquicia que está hoy en LA, mañana por mero interés comercial, puedes estár en NY con lo que eso significa a efectos del aficionado que pueda sentir unos colores como propios .... Difícil conciliar espectáculo y deporte, pasión y dinero, raices y mercado ...

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  2. Evidentemente estará decepcionado, si no no sería humano... y comprendo al aficionado español que también esté triste con esto, pero hay que entender que la NBA es así, si se hiciera un trade Odom/Fisher por Marc Gasol, ese mismo aficionado daría palmas con las orejas, y mira todo lo que han dado Odom y Fisher por los Lakers... a mí por ejemplo ahora mismo me duele ver a dos jugadores como Billups y Hamilton en waivers...

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