¡SÍGUENOS DESDE TU CORREO!

miércoles, 5 de septiembre de 2012

DONDE NO CABE LA TRISTEZA

"A felicidade é como a pluma
Que o vento vai levando pelo ar
Voa tão leve
Mas tem a vida breve
Precisa que haja vento sem parar"  


(Vinicius de Moraes, "A felicidade")  






Ya tenemos en marcha al Real Madrid Baloncesto 2012-2013, y obligado me siento a traerlo a este blog. En primer lugar como aficionado a este juego creo que es justo reconocer, y así manifestamos siempre que tuvimos ocasión la pasada temporada que la apuesta de Pablo Laso por un estilo marcadamente ofensivo y de ritmo alto (y ahí están los 83,2 puntos por partido durante la temporada regular el pasado curso, repartidos en 2829 puntos en 34 partidos, superando en 165 tantos al siguiente equipo más anotador, el Lagun Aro GBC) era una gran noticia para todos los aficionados a este deporte. Una temporada notable en lo estadístico, con la brillante consecución de la Copa del Rey en un histórico partido frente al Barcelona que supuso la epifanía perfecta del nuevo estilo madridista, y un subcampeonato ACB en una final realmente vibrante que los blancos tuvieron en sus manos pero no supieron rematar frente a un gran Barcelona que sacó el orgullo de campeón una vez visto contra las cuerdas. Notable en los estadístico, sí, pero sobresaliente en lo estético, ya que el Real Madrid reivindicó el viejo baloncesto rápido y no especulativo, ese que realmente creó afición mucho antes de la llegada del “basket control” y su dictadura durante los 90 propinando al baloncesto un duro golpe del que afortunadamente hoy día parece muy recuperado. 


En segundo lugar como reconocido madridista. En cuanto el equipo blanco se ha puesto a rodar lógicamente hemos dirigido las miradas hacía una temporada que se presenta ilusionante. Si el pasado curso podía existir la lógica incertidumbre ante el comienzo de un nuevo proyecto (el enésimo “volver a empezar” del baloncesto madridista), esta temporada debe suponer la continuación y consagración del diabólico estilo impuesto por Pablo Laso que haga vibrar a nuestros seguidores y sufrir a nuestros rivales. 


Por lo tanto estaba dándole vueltas el fin de semana a como titular esta entrada (realmente creo que más de la mitad de mi esfuerzo intelectual en este blog lo dedico al discurrir de los títulos de las entradas), pensando en las señas de identidad del conjunto de Laso, rebuscando en los archivos de mi memoria títulos de canciones o de películas que aludieran al vértigo, el arrojo, la velocidad, etc… cuando al ir a comprar un ejemplar de prensa deportiva para hacer más ameno el viaje en tren con el que debía volver a la capital, el “otro” Real Madrid me dio la solución. 


Ciertamente el futbolístico Real Madrid-Granada del pasado domingo en el Bernabeu no fue un partido para echar cohetes. Aún así tres puntos para ir pillando posición en la tabla, nuestra estrella entonándose, Higuain siguiendo su idilio con el gol (aunque muchos sólo se fijen en lo que falla), todo ello unos días después de haber celebrado el primer título de la temporada y ante el eterno rival. En definitiva, buenos momentos para el madridismo… para que el lunes por la mañana nos encontremos una serie de absurdas portadas que suponen un grosero canto a la indecencia para un país con más de cinco millones de parados. Un tipo que se embolsa más de doce millones de euros al año y que es el estandarte y la figura más visible y mediática del club de fútbol más grande de todos los tiempos demostrando su hiriente falta de comprensión hacia su propia realidad y olvidando claramente sus orígenes humildes, lo cual hace aún más llamativa su incapacidad para disfrutar todo lo que la vida le está dando, todo el interminable festín en que parece haberse convertido una existencia dedicada a devorarse el triunfo en bocados gigantescos. Hasta ahí podría llegar una historia de aturdimiento general por parte del aficionado, posiblemente en su mayor parte compuesto por hombres de a pie cargados en sus espaldas de problemas mundanos tales como llegar a final de mes o pagar letras más dolorosas que la X que adornan algunas salas de cine. Pero no fue si no el comienzo.  


La subida del IVA en productos como la gomina puede llegar a ser un drama para espíritus sensibles.



Como muchos de ustedes sabrán, se puede decir que soy un consumidor compulsivo de información deportiva. Leo, veo y escucho todo lo que cae en mis manos o lo que tenga alrededor. A todas horas. Bien, ese “a todas horas” el lunes supuso desayunar, comer, merendar y cenar con la misma noticia, en todas partes, en todos los rincones de la red, en todas las esquinas de las pantallas de los televisores, en todos los diales de las emisoras de radio. La tristeza de Cristiano Ronaldo. Alrededor de eso una cohorte de mentecatos creyéndose los Bernstein y Woodward del periodismo deportivo tratando de analizar las palabras del astro luso escudriñando sus intenciones y llevándolas a un nivel metafísico, como si la infantil rabieta del torpedo portugués escondiese realmente el mensaje más críptico y misterioso de la historia del fútbol desde las gaviotas de Eric Cantoná y encerrase algún cabalístico enigma sobre el sentido de la existencia humana. Y cuando ya pensaba que la tormenta de estulticia había pasado por fin sobre nosotros y se dirigía a otros lares, el comienzo de los principales espacios deportivos que ayer escuché decidían comenzar, abrir sus espacios, con la misma cantinela insultante al sufrido espectador o auditor: “nos vamos rápidamente a Portugal con nuestro corresponsal Fulano Mengano, cuéntanos Fulano, ¿cómo se ha levantado hoy Cristiano Ronaldo?”, esta era la noticia más importante del día, con la que abrir los noticieros del mundo del deporte. Ni Vuelta Ciclista a España, ni US Open de tenis, NADA, todo engullido de repente por las fauces insaciables de un tipo de periodismo plegado a un infantilismo que mereciera ser depositado en un freudiano diván.   


Desgraciadamente no encuentro solución ni explicación a porque una de las personas más privilegiadas, admiradas, envidiadas y triunfadoras de todo el planeta Tierra sea incapaz de ser feliz. Creo que a Cristiano Ronaldo le pasa como a su entrenador. Se empeñan en no querer ser felices y vivir enfadados con el mundo. La gente les aclama y les admira por donde van, tienen una ciega legión de fanáticos seguidores que jamás discutirán uno solo de sus gestos, y sin embargo cada poco tiempo afirman sentirse poco queridos, poco respaldados o poco valorados (pese a que se les ha otorgado poder absoluto en la institución deportiva más célebre de todos los tiempos) Son millonarios, multimillonarios, llevan una vida de lujo y acomodo con la que el común de los mortales apenas puede ni soñar, pero sin ningún disimulo se empeñan en vender una falsa imagen de rebeldes, inconformistas y luchadores por las causas justas. Tienen a su servicio un fantástico aparato propagandístico que activa todas las alarmas y acude al rescate en cuanto puede haber un mínimo titubeo de esa afición a la que han conseguido despojar de cualquier atisbo de crítica, pero no tienen reparos en señalarse a si mismos como víctimas incomprendidas de una persecución producto de la inquina del despeciable populacho. Tanta contradicción dentro de sus inflados egos sólo parece encontrar una explicación: presumen de lo que carecen. Ustedes ya conocerán aquel dicho de “era tan pobre que sólo tenía dinero”. Lo único que me pregunto llegados a este nivel es si nos hemos vuelto gilipollas de repente, o esto venía de fábrica y simplemente lo hemos potenciado en los últimos tiempos.


De modo que la “tristeza” del actual 7 madridista en su sección de fútbol me sirvió en bandeja lo que como ya he explicado más me devana los sesos a la hora de escribir: el título. Y es que en el actual Madrid de baloncesto de Pablo Laso no hay lugar para la tristeza. Allá quien quiera vivir en un malencaramiento constante. El baloncesto madridista, por el contrario, parece empeñado en reivindicar para el deporte algo que nunca debío dejar de estar presente: la alegría.    


Volviendo a sonreir



Supongo que antes de hablar del nuevo (y continuista) Real Madrid de la próxima temporada deberíamos centrarnos en lo que han sido las salidas de algunos jugadores, llegadas de otros, y configuración de un roster que aún no se da por cerrado ya que se trabaja en la contratación de otro jugador interior, preferiblemente un cinco puro. Como ya es sabido el conjunto blanco ha decidido este verano prescindir de dos jugadores que no han acabado de progresar a la altura de lo esperado. El caso de Ante Tomic ha sido el más llamativo ya que su destino no ha sido otro que el Barcelona, que de esta manera palia la marcha de Fran Vázquez (utilizado en la operación Abrines) y continúa teniendo sin duda el mejor juego interior de la Liga Endesa. Personalmente hubiera preferido la marcha de Begic antes que la del croata, no obstante Tomic es un jugador que ya pasados los 25 años aún sigue ofreciendo dudas en su baloncesto, dudas centralizadas en torno a su blando carácter y su fragilidad ofensiva. Tanto así es que su fichaje por el Barcelona lejos de ser la bomba que hubiera sido en condiciones normales (un talentoso 2.17 fichando por el eterno rival) ha suscitado un debate para nada unánime. Unos ven en su salida un acierto y un alivio, otros un error que pagaremos en cuanto tengamos enfrente a los hombres de Xavi Pascual. ¿Mi opinión?, pues como en tantas otras cuestiones me planteo en un término medio. Ya digo que personalmente yo hubiera seguido contando con Tomic, pero entiendo que después de tres temporadas el club se haya planteado desprenderse de un jugador con tanto exceso de calidad como defecto de sangre y coraje. La otra salida importante es la de Nole Velickovic. La “Rising Star” de la temporada 2008-2009 fue otra apuesta de Messina que en principio parecía un acierto y ha acabado exasperando hasta al aficionado más paciente. Calidad a raudales, una joya de jugador… y sin embargo un espíritu apático envuelto en un baloncestista errático ha hecho que en ningún momento asomará lo que parecía podría ser uno de los “forwards” más dominantes del baloncesto FIBA. A la hora de escribir estas líneas se encuentra sin equipo y se habla de un posible regreso al Partizan de Belgrado donde se dio a conocer para el baloncesto internacional. También se rumorea que los tentáculos del poderoso Barcelona andan detrás del serbio, como suele suceder siempre que alguna codiciada pieza queda libre en el mercado. Otro a quien ya no veremos por el pabellón del Palacio de los Deportes con la camiseta blanca es al joven base Jorge Sanz, quien buscará progesar y evolucionar como cedido en el Obradoiro Blusens, disputando minutos con el talentoso director de juego brasileño Rafael Luz Freire y el portorriqueño Andrés Rodríguez. Camino parecido emprende el "prospect" Dani Diez, que llega al equipo revelación de la pasada temporada, el Lagun Aro GBC, que a pesar de su brillante temporada pasada adoleció de cierta rotación de calidad y basó sobremanera sus posibilidades en el triángulo Salgado-Vidal-Panko. Con los dos aleros fuera del equipo donostiarra, el joven madrileño apunta a disputar muchos minutos de calidad, lo cual es una buena noticia para quien por condiciones sin duda se muestra como uno de las posibles estrellas de nuestro baloncesto en un futuro a medio plazo.  



¿El Nocioni español?


Y por supuesto, hay caras nuevas. Dontaye Draper, explosivo base norteamericano con pasaporte croata viene a reforzar la dirección de juego. Habitualmente los bases yanquis suelen funcionar muy bien en nuestra liga, sobre todo en equipos que como el Madrid buscan poner de salida un ritmo alto. El problema es que a menudo acaparan demasiado juego, amasan demasiada bola (y demasido bote llega a ser perjudicial... menos bote y más pase asegura mayor fluidez en el juego estático) y acumulan demasiados tiros en busca de sus números. No parece el caso de Draper, base más centrado en la dirección que en la anotación (7 asistencias en 29 minutos en el pasado Europeo de Lituania vistiendo la camiseta croata, sumados a 6.6 puntos y 4.6 rebotes, muy buenos números) Este paisano de John Waters y amigo personal de Carmelo Anthony (nativo de Baltimore, por tanto) parece un jugador ideal para el estilo de Laso. Veremos como se reparte la rotación en el puesto con Sergio Rodriguez y un Llull que seguirá alternando entre el puesto de base y escolta, pero sigue contando como "uno" para su entrenador, al menos a tenor de lo visto en el Torneo Costa del Sol donde salió de base titular en ambos encuentros. Lo que está claro es que es una tripleta de lujo la que tiene entre sus manos Laso en esta posición (claro que la de Pascual en el Barça con Huertas, Sada y Jasikevicius no está nada mal tampoco) El otro único fichaje hasta el momento es el interior Marcus Slaughter, con una imponente presencia física a la altura de su apellido ("matanza"), al jugador proveniente del basket alemán lo conocemos de su paso por el Valladolid, donde realizó una magnífica temporada. Pese a que sus 204 centímetros oficiales puedan parecer escasos en el baloncesto hoy día, puede jugar de cinco perfectamente (posición en la que salió de inicio en el anteriormente citado torneo malagueño (única aparición del equipo hasta el momento), formando backcourt titular con Mirotic. No obstante el auténtico cinco puro de la plantilla es Mirza Begic, con un esguince en su tobillo apenas lo vimos en la final frente a Unicaja. Con Tomic fuera de circulación su presencia debe ser más importante. Sus prestaciones defensivas son ya conocidas, ahora Laso debe sacarle mayor rendimiento en ataque. Y como cuatros una pareja de lujo, posiblemente la mejor de ACB y quizás de Europa. Un Mirotic ya con madera de reluciente estrella y un Felipe Reyes que pese a vislumbrar la cuesta abajo de su carrera sigue siendo el mejor en un aspecto fundamental: rendimiento por minuto. Nadie es capaz de dar más a un equipo en menos tiempo que Felipe. Lejos de seguir clamando estupidamente la salida del capitán, el aficionado madridista debería congratularse de tener en su equipo a dos jugadores de tantas garantias en esta posición.  



El Señor Matanza, músculo interior para la zona madridista.


Hemos escrito que Slaughter era "el otro único fichaje" del equipo blanco ya que el caso de Rudy Fernández es distinto, fichado y contratado la pasada temporada con el condicionante de su marcha a la NBA cuando comenzase la extraña temporada pasada en el baloncesto profesional estadounidense. Rudy representa el auténtico plus de calidad para el equipo y desde el primer momento ha admitido sus galones de líder. En su madurez deportiva, estoy convencido de que veremos al mejor Rudy. Su esporádico paso por nuestra liga la pasada temporada demostró que no va a necesitar adaptación en su retorno al basket FIBA, y sus dos últimas participaciones con la selección española nos han mostrado a un jugador generoso y sacrificado capaz de aportar en todas las facetas del juego sin necesidad de mirar aro constantemente. Con la marcha de Singler a la NBA abarcará esos espacios entre escolta y alero y tendrá que defender a jugadores más altos y fuertes que él, cosa que no parece un problema si tomamos en cuenta el trabajo que le hemos visto hacer en la selección frente a jugadores como Luol Deng o Andrei Kirilenko. Su mordiente atrás será fundamental para que el equipo haga lo que más le gusta: correr. Suárez queda como único tres alto, y números al margen creo que ha demostrado sobradamente que es una pieza clave para este equipo. No renuncia a la pelea, ni a la dureza defensiva ni a la lucha por el rebote, en ataque seguirá haciendo daño al poste y con el tiro exterior. Tiro exterior es la gran arma del fastuoso tirador Jaycee Carroll, que seguirá siendo el referente ofensivo desde el perímetro y el jugador con mayor licencia para tirar. Actualmente disputa el pre-europeo con Azerbayan por lo que aún no está en el equipo. De momento sólo ha disputados dos partidos de dicha competición, ya que al poder jugar unicamente un nacionalizado rota con el ala-pivot Charles Davis, pero ha promediado 26.5 puntos en ambos encuentros. En su línea. Pocius es la otra pieza del engranaje exterior madridista. Sus imponentes cualidades físicas le hacen un jugador muy apetecible, aunque le cuesta sentirse cómodo en el vertiginoso ritmo ordenado por Laso. En mi opinión fue el único jugador infrautilizado por el entrenador alavés la pasada temporada y pudo haber ayudado mucho más en defensa si se hubiera echado mano de sus prestaciones.


Y mientras se espera la llegada de otro pivot, el joven Hernángomez ocupa plaza en el primer equipo, con posibilidades incluso de quedarse si no se consigue una contratación que satisfaga los intereses del club y de Laso. El interior canterano, aún adolescente, es otra de las perlas de nuestro baloncesto que aspira a tomar el relevo de los Gasol y compañía para seguir manteniendo nuestro basket en lo más alto. Juega con las ventaja de sus genes, pues seguro que a algunos les sonará el nombre de un Guillermo Hernángomez en la cantera madridista que llegó a asomar al primer equipo en los años 80 para después jugar entre otros equipos en Estudiantes y Cajamadrid. En efecto, se trata de su padre. Más brillante fue la carrera de su madre, la sevillana Margarita "Wonny" Geuer, oro europeo en Italia 93, y una de las mejores jugadores de la historia de nuestro basket femenino con 158 internacionalidades a sus espaldas. En el caso del joven Willy parece más interesante que se siga fogueando a un menor nivel donde pueda disponer de minutos en cancha, pero desde luego que ilusiona verle ya jugando con la primera plantilla.  


Con todo esto, y sin saber aún cual será el roster definitivo y si llegará otro pivot, mi veredicto es el de un Real Madrid absolutamente ilusionante. No veo ningún equipo en España, ni siquiera el Barcelona, con nuestro arsenal exterior. Sí podemos ser superados por dentro, pero para eso Laso ya tiene la receta. Correr hasta que no quede aliento e impedir a los rivales que lleven las posesiones al cinco contra cinco. De momento los dos únicos partidos disputados por el conjunto blanco no pueden ser más esperanzadores, espectaculares victorias frente a la Cibona de Zagreb y el Unicaja por 27 y 17 puntos respectivamente. 177 puntos entre ambos partidos, casi 90 de media. Y todo ello sin Carroll ni Begic. Mirotic destacando como líder respaldado con solvencia por Llull y Reyes (¿quien dijo que Mirotic y Felipe se estorbaban?), y los nuevos jugadores integrándose y poniéndose a punto. Por primera vez en mucho tiempo el Madrid afronta la temporada sin dudas ni pesimismo. Y por encima de todo, podremos ganar o perder, al fin y al cabo esa es la ley natural del deporte y hay que convivir con ambas caras de la moneda, pero una cosa está clara para quien se acerque a disfrutar del osado y anfetamínico baloncesto propuesto por Pablo Laso: aquí no va a haber lugar para la tristeza.  


Spencer Laso Group: Keep on running.



2 comentarios:

  1. a ver si este año se me logra poder ver algún partido en directo...Respecto a lo del CR ...poco que decir, si Santiago Bernabeu levantara la cabeza le arrancaba la suya a alguno que otro. Es lo que pasa cuando vendes tu alma al diablo y echas por la puerta de atrás a personas como DelBosque que según cuentan, va apagando las luces según se las encuentra encendidas porque "al final alguien tiene que pagar esa factura" (por cierto, que cuentan esa misma anécdota de Bernabeu). Qué abismo entre unos y otros ....

    ResponderEliminar
  2. Marcos, hoy tenemos al Madrid a las 20,30 por Marca TV, contra el Obradoiro.

    ResponderEliminar