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viernes, 4 de octubre de 2013

DECLARACIÓN DE INTENCIONES


No han hecho falta más que los 40 primeros minutos oficiales de la temporada para que Pablo Laso ponga sobre en el tapete de nuevo sus intenciones de cara a la temporada recién comenzada: run&gun. Correr y tirar. Eso, unido a una brutal defensa exterior de anticipación cortando pases y recuperando balones para salir hacia el aro rival buscando un baloncesto lo más vertical posible donde la figura de Sergio Rodríguez se acrecienta cada día más. Auténtico nivel NBA felizmente recuperado para el baloncesto FIBA. Laso lo tiene claro: cuánto antes se encare la canasta contraria más posibilidades habrá de que la defensa rival no esté formada, y por lo tanto, de anotar con éxito. Festival de triples (19 de 35, y con varios lanzamientos prácticamente saliéndose del aro) para un equipo con las ideas muy claras frente a un Bilbao Basket con muchas caras nuevas y al que le espera mucho trabajo por parte del debutante Rafa Pueyo (segundo entrenador del banquillo vizcaíno durante nada menos que 12 temporadas y al que por fin le llega la gran oportunidad, eso sí, como no acompañen los resultados le van a dar hasta en el DNI, como siempre sucede con los primerizos, e incluso quizás comiencen a acordarse de un Fotsis Katsikaris quien me da la sensación no fue lo suficientemente valorado por parte de la afición bilbaína)  

El Real Madrid viene de una espléndida pasada temporada (campeón de liga y subcampeón de Europa) y tiene el listón muy alto, pero parece que los nuevos fichajes pueden darle aún más consistencia en un juego interior que antojaba mejorable. Mejri aporta tanto o más que Begic en defensa e intimidación y parece más móvil en ataque. Y que decir de un talentazo puro como Bourousis, cuya única duda puede residir en que mantenga sus nervios templados, conociendo su historial. El problema estriba en si estos jugadores serán capaces de saber convivir en un equipo que va a basar su dinamita en el juego exterior. En ese sentido los números son claros. De los 200 minutos totales a repartir entre cinco jugadores en pista, los bases y aleros del equipo blanco hoy han sumado unos 130, dejando apenas 70 a sus cinco jugadores interiores, siendo Mirotic y Slaughter los únicos que han llegado a sumar medio partido en cancha. Bourosis 14 minutos y Mejri 10 (pero muy bien aprovechados con 2 puntos, 3 rebotes, 1 recuperación, y nada menos que 4 tapones)    



Bourousis machaca el aro bilbaíno.


Y como si no quisiera quedarse atrás, el Barcelona de Xavi Pascual también comienza exhibiendo exuberancia ofensiva, con el mérito añadido de hacerlo sin dos de sus más grandes talentos, Navarro y Lorbek. 98 puntos para no desmerecer el partido de los blancos, y una demostración más de que los dos grandes parecen ir a otra velocidad que el resto de la ACB (la que impulsan sus presupuestos) Si los de Laso fueron implacables metralletas desde el exterior, los de Pascual mostraron una aplastante superioridad en el juego interior sobre un Laboral Kutxa venido a menos y donde Scariolo, al igual que Pueyo, tiene mucho trabajo por hacer con jugadores aún verdes (Jelinek, Pleiss, Heurtel, Van Oostrum...) y donde los veteranos San Emeterio y Nocioni van a tener que tirar mucho del carro. Sin Navarro y Lorbek, como decimos, sus naturales "back ups" Oleson y especialmente Nachbar lucen en una plantilla azulgrana que presenta dos estrellas por puesto. Un lujo. Pocos pero bien aprovechados minutos para el recién llegado Papanikolau (8 puntos y 4 rechaces en 11 minutos) y Jacob Pullen sacando el rifle (3 triples de 6 intentos), dotando de mayor fuego anotador exterior a un equipo posiblemente más compensado que el madridista, aunque sin tanto vuelo majestuoso en su juego.    



Lampe ya sabe lo que es ganar a su ex-equipo.


El primer clásico entre los dos colosos llega mañana. Si ambos conjuntos son capaces de moverse en los guarismos de anotación demostrados hoy, nos espera uno de los mayores espectáculos baloncestísticos que actualmente pueden presenciarse sobre un parquet. Que así sea.  

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