jueves, 6 de octubre de 2016

FUNKETELECHY INAUGURA LA LIGA




Desde A Coruña el manager Funketelechy tiene el honor de ser el primer ganador de la jornada de nuestra nueva edición de la liga privada del Supermanager ACB-KIA EL TIRADOR MELÁNCOLICO-ROCKY MOUNTAIN. El gallego es un clásico de las ligas del Supermanager, y con nosotros ya dio buena cuenta de su calidad la pasada temporada (quedó noveno en la general y ganó dos jornadas) Esta edición empieza fuerte. Ojo con él. Primer ganador y por tanto primer líder de la general. Enhorabuena. Finalmente cerramos el número de managers en 50, un buen número (9 más que el año pasado) 


Recuerden que hoy mismo comienza una nueva jornada, no se despisten.   


Y recuerden que por segundo año consecutivo contamos con el patrocinio de Rocky Mountain. Aún no hemos podido desvelar cuales serán los premios para los mejores clasificados en la tabla al final de la liga, en nuestra próxima reunión con Rocky Mountain esperamos cerrar este aspecto. 



Y ya lo saben, amigos, que no deben dejar de visitar Rocky Mountain, si no pueden a nivel físico, háganlo al menos a nivel virtual, ahora que comienza la temporada otoño-invierno. ¿Qué están pensando hacer el Camino de Santiago? Rocky Mountain ¿Qué quieren irse a esquiar? Rocky Mountain ¿Qué les pirra el senderismo? Rocky Mountain ¿Qué están planeando hacer una acampada? Rocky Mountain ¿Qué buscan ropa cómoda y confortable con un toque callejero y deportivo? Rocky Mountain ¡Rocky Mountain es el sitio, amigos!    




Rocky Mountain se prepara para el invierno





CLASIFICACIÓN PRIMERA JORNADA Y GENERAL  


TODOS CONTRA FUNKETELECHYfunketelechy (Coruña (A))181,00
@pau.paPau.PA ()178,60
jm1jmdelcobre (Algeciras)173,20
rabeduwafa (Barcelona)170,00
Lone Starximolon ()168,00
Kim Koh teamvains (Valencia)166,20
FCB EscolaBugaroy (Barcelona)164,60
JUGONES 16-17anbastoracb (Valencia)161,20
CHIPIRONES MUY CHIPIRONES Y MUCHO CHIPINacho Sioux (Cuéllar)161,20
10ºIMPERIAL JALarchiduque (Madrid)156,60
11º11 IDEALJSRPONFE (Madrid)155,80
12ºalcaralluchema70 (Ponferrada)155,80
13ºRepresentaciones Neymar Seniorjoyas (Ponferrada)151,40
14º¿Por qué todos los jugones sonríen iguapirrimori (Marchena)148,60
15ºLOS CHOCHOS VOLADORESCHE WAKA ()146,40
16ºWhat is dead may never diePeke#8 (Mataró)146,00
17ºAvenida Belmont BCgunspector (Castellón de la Plana)141,00
18ºSin sistemapardenssen (Tres Cantos)139,60
19ºEL TIRADOR MELANCOLICOPepe Kubrick (Madrid)138,60
20ºJTeamjaviguapo (Sant Vicenç dels Horts)135,60
21ºLast time team by tatikutatiku74 (Badalona)135,60
22ºPróxima b real estate Teamender57 (Ponferrada)135,40
23ºDale mas dinero a Kobegodofredus ()134,60
24ºsin nombrenanofernando ()131,00
25ºIlla de OnsSTT (Madrid)130,60
26ºEnPanArtestan getz (Barcelona)128,20
27ºLa GaviaBURKE MAESTRO (Madrid)123,80
28ºX1iinrgt (Coruña (A))119,40
29ºTitán 01rejon1975 (Leganés)118,20
30ºEl dueño de esta pocilgajbg2601 (Murcia)117,20
31ºPOISON HEARTbierzofree (Ponferrada)115,60
32ºSparta Fuentesnuevasfrog (Ponferrada)113,20
33ºLamar horrorterry_terry (Vitoria-Gasteiz)110,40
34ºTeam ADewer85 (Rubí)109,00
35º30juliolcap ()106,60
36ºB E R R A C O !El hombre que sabia demasiado (Valencia)105,80
37ºGuindilla TeamNikea ()103,80
38ºMágico20rancataplan (Coles)101,60
39ºFLOPPER TROTTERSShuttlesworth (Gijón)98,40
40ºTertsch en el Toni 2nachobsola (Madrid)98,20
41ºelratatatatatatatatacapitanbud (Ponferrada)97,80
42ºTomic foreverpilonchi (Ponferrada)97,60
43ºJULIOTERIREJU (Parla)96,80
44ºTintoTintodistinto (Ponferrada)95,60
45ºVividoresMarc Rampas (Madrid)94,80
46ºBaton Rouge Voodoo'sRoyC (Madrid)92,20
47ºKanuto von Kartofenkanutokartofen ()90,80
48ºneneBoricua93 ()0,00
49ºModern Kicksmodernkicks (Madrid)0,00 (50%)
50ºUNOJOSEM2G (Telde)0,00

martes, 4 de octubre de 2016

LA LEYENDA INFINITA




Miracle Man




El Real Madrid de Pablo Laso, la tercera gran era del baloncesto blanco tras las de Pedro Ferrándiz y Lolo Sainz, añade un capítulo más a una leyenda de la cual no se conocen visos de finalización mientras sigan dejando trabajar a Herreros y Sánchez en los despachos y a Laso en el banquillo. Pocas gestas le quedaban que alcanzar a un equipo que lo ha ganado todo. Una de ellas era derrotar a un equipo NBA. Ya lo han conseguido. La anterior ocasión que un equipo de la mejor liga del mundo hincó la rodilla ante los blancos fue en 2007, en el mismo escenario del Palacio de Los Deportes, con Joan Plaza en el banquillo. Sergio Llull vivía sus primeros tiempos de madridista y ya firmaba 17 puntos en aquel partido. Pero cierto es reconocer que aquellos Toronto Raptors que perdían 104-103 en su visita a Madrid no tenían el potencial de estos Thunder (su gran figura, Chris Bosh, no compareció en aquel partido, y Bargnani, Nesterovic, Calderón o Garbajosa eran los nombres más reconocibles para el aficionado), ni el desarrollo de aquel encuentro se movió en los parámetros febriles y enloquecidos sólo entendibles dentro de la filosofía lasista, la que entiende el baloncesto como puro vértigo. 



Y así lo entienden los aficionados, que ayer abarrotaron las gradas del Palacio en otra fiesta de la canasta, en otra perfecta comunión y sintonía entre equipo y afición. No, ganar a un equipo de la NBA en partido amistoso, por mucho que hablemos de nada menos que del subcampeón de la Conferencia Oeste (lo cual equivaldría a hablar de uno de los cuatro mejores equipos del mundo), no es ningún título, pero el público anoche lo celebró como si se tratase de la conquista de la Euroliga. No era para menos después del asombroso desenlace de un partido tan enloquecido. 



Y eso que la primera parte fue totalmente de los norteamericanos. Los de Billy Donovan saltaron a la cancha comandados por unos Westbrook y Oladipo en versión depredadora, anticipando que pueden ser uno de los “backcourts” más salvajes de la próxima NBA. Oklahoma City arrasaba poniendo al menos dos velocidades más que los de Laso. Una en ataque. La otra en defensa (se me abren las carnes cuando escucho eso de que en la NBA no se defiende, tópico argumentado por quienes no cabe duda de que no ven un partido de esa liga en toda la temporada), y es que el campeón de la ACB naufragaba ante el inmenso bosque de brazos, piernas y manos (y en este sentido hay que recordar que Oklahoma City es actualmente uno de los equipos más duros y físicos de la NBA) que asomaba ante sus ojos. Con el ataque estático ahogado y el contrataque desaparecido, sólo Jaycee Carroll encontraba resquicios para mancillar la red rival, demostrando ser mucho más que un tirador, y es que el de Wyoming es uno de esos anotadores pacientes que siempre encuentra su sitio. Triples, sí,  pero además esas “bombas” y penetraciones para conseguir anotar frente a defensores mucho más fuertes y altos que el mormón. Sus 9 puntos fueron un asidero para que el destrozo ocasionado por Westbrook (7 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 1 robo en ese primer cuarto) no fuera mayor (22-35 para los Thunder) 



No fue capaz de reducir distancias en el segundo acto el Real Madrid pese a que las figuras visitantes descansaban en el banquillo. Ilyasova y Kanter se bastaban para mantener las rentas. Parecía que no habría partido, y con Oladipo, Adams y Domantas Sabonis de nuevo en pista los Thunder buscaban sentenciar al descanso. No contaban con Nocioni. Para el argentino ningún partido es amistoso, y con 9 puntos en 5 minutos lanzaba un mensaje al subcampeón del Oeste norteamericano: los de la camiseta blanca (ayer preciosa equipación con mangas, por cierto) no iban a entregar la cuchara. Otro que recibió el mensaje fue Llull, quien con uno de esos triples suyos imposibles sobre la bocina hacía levantarse a los aficionados (y lo que nos quedaba por ver), todo ello a pesar de encaminar el camino de los vestuarios 15 puntos abajo, y haber perdido el segundo cuarto por un parcial de 28-30. 



A pesar del estupendo comienzo del tercer acto (un triple de Rudy ponía a 12 a los blancos), Westbrook y Oladipo continuaban con su exhibición, y elevaban a 20 la diferencia en el minuto 27. A esas alturas parecía que el Madrid debería conformarse con encajar la derrota de la manera más digna posible, maquillando el resultado y dejando unos guarismos aceptables, pero los de Laso comenzaron entonces una pequeña a la vez que grande incansable labor de zarpa y recorte al marcador. Con Thompkins y Randolph juntos en pista (algo que difícilmente veremos en ACB por la limitación de fichas extracomunitarias para cada partido) el equipo blanco presentaba una evidente amenaza anotadora. Dos triples consecutivos de estos dos jugadores volvían a poner a 12 a los locales a 5 minutos del final del cuarto. Afloraba el optimismo viendo como además en algún duelo individual (Randolph sobre Ilyasova) los de Laso eran superiores. Donovan reservaba a Westbrook, y los Thunder se encomendaban a Oladipo y a un monumental Enes Kanter, quien se hacía amo de la zona ante la ausencia de un Adams que tenía que dejar la pista lesionado. Para acabar de encender los ánimos de la parroquia, Llull se sacaba de la chistera otro triple para sellar el cuarto y ajustar la diferencia a tan sólo 8 puntos, 87-95. Los de Laso ya habían ganado un parcial (37-30), pero querían más.     



Oladipo, un escándalo



 Oladipo contra el mundo. El base-escolta de Maryland anotaba 9 puntos consecutivos, de todos los colores posibles. El Real Madrid no se rendía y ofrecía unos minutos soberbios de baloncesto coral dirigidos por un Luka Doncic dispuesto a tapar las bocas de quienes le acusan de no tener capacidad para jugar de base y se empeñan en verlo de alero. Llull esperaba su momento en el banquillo pero celebraba cada canasta de sus compañeros y pedía el ánimo del público sabedor de que el partido se abocaba a un final de los que le gustan, de los de jugar sin red. Con Doncic, Carroll y Maciulis mordiendo por fuera y desactivando el efecto Oladipo, a los Thunder se les empezaba a hacer de noche y el turco Kanter se erigía como faro anotador mostrándose superior a la defensa de Randolph e incluso a la de Hunter. El delirio llegaría con un triple de Nocioni que ponía por delante al Real Madrid (112-111 a 4.35 para el final) Respondía Kanter, y respondía de nuevo Nocioni. Pero el pívot turco estaba de dulce. 8 puntos consecutivos para poner un 114-119 en el luminoso con 2.19 por jugarse. Era el momento de los tiradores. Rudy por los locales y Abrines por los NBA volvían a dejar la diferencia en cinco puntos tras sendos triples a 1.39 para la conclusión. Carroll volvía a meter a su equipo en el partido, dejándolo tres abajo, pero el cuarto triple de Alex Abrines era una puñalada en el corazón de las esperanzas blancas, que parecían sepultar definitivamente cuando en el posterior ataque madridista el propio Abrines sacaba una falta personal en ataque a su compañero de selección Sergio Llull. Seis abajo, balón para los Thunder, y un minuto en el reloj. El Real Madrid de nuevo arrojado a la épica. Una pérdida de Oladipo era aprovechada por el inmenso Carroll para acercar a los blancos a cuatro puntos. Laso seguía moviendo sus piezas con maestría, y tras el tiempo muerto solicitado por Oklahoma City a 30 segundos del final Taylor entraba por Carroll para fortalecer la defensa madridista. Bingo. Una “chapa” del sueco-estadounidense sobre Oladipo permitía una nueva posesión local que Nocioni desperdiciaba errando su pase. Con 20 segundos por disputarse, cuatro abajo, y balón para el rival, parecía definitivo. Randolph mandaba a Oladipo a la línea de tiros libres y el exterior NBA aprovechaba el primer lanzamiento, errando el segundo. Cinco abajo para un Madrid que necesitaba anotar desesperadamente. Lo buscó Nocioni desde el triple pero recibió falta de Sabonis. Era la sexta del hijo del Zar. Tras el “instant replay” los árbitros confirmaron tres tiros libres para el argentino. Quedaban cuatro segundos para el final. Si el “Chapu” anotaba los tres y ponía a su equipo a dos, una rápida falta sobre la posesión rival podía dar esperanzas para los de Laso siempre que los Thunder no anotasen ambos lanzamientos. 



O se podía rizar el rizo y buscar una opción muchísimo más arriesgada. Anotar los dos primeros, tirar a fallar el tercero, capturar el rebote ofensivo, y anotar un triple que llevase el partido a la prórroga. Con tantos condicionantes aquello parecía algo similar a acertar los 5+2 del sorteo de Euromillones. 



¿Tiró el “Chapu” a fallar el tercer tiro? No me atrevo a asegurarlo, y hasta que no escuche al propio protagonista hablar sobre la jugada no seré capaz de poner la mano en el fuego, pero diría que sí erró su lanzamiento a propósito. Hunter luchó el rebote, Rudy lo controló, y vio a Llull esperando recibir en la línea del triple. El desenlace ya lo conocen. Tantas veces visto con este mismo protagonista, y aun así tantas veces inverosímil, de obligatorio frotado de ojos ante lo contemplado. 



Y es que hay que hablar una vez más de este Llull, prodigio de fe y trabajo a partes iguales. El joven que llegó a Madrid justo a tiempo de celebrar la liga ACB del 2007, a un equipo que venía de ganar la ULEB dirigido por el Joan Plaza del doblete. Después vendría el bienio negro de Ettore Messina, aguantado con estoicismo por el menorquín y resto de la plantilla, y por fin la consagración y lluvia de títulos que ha traído Pablo Laso a la Casa Blanca en su sección de baloncesto. Pero este increíble Llull, jaleado por los aficionados e idolatrado por la afición quien con justicia ya lo tiene en el panteón de los más grandes jugadores madridistas de todos los tiempos, hay que recordar que no siempre vivió con el viento a favor. Tanto el más joven Llull, el de Plaza, como el de Messina, era un jugador indefinido entre las posiciones de base y escolta. Una indecisión que parecía lastrar su juego, y que para los más puristas debiera resolverse en favor del puesto de escolta. Demasiado atolondrado, decían, como para ser un buen base. Pasados los años esa indecisión entre posiciones ya no molesta, sino que además resulta crucial para entender a un jugador que ha de ser considerado como uno de los mejores de Europa en ambos roles, aspecto éste en el que hay que reconocer el mérito de sus técnicos actuales, tanto Pablo Laso en el Real Madrid como Sergio Scariolo en la selección española, ambos valedores del menorquín y creyentes de sus posibilidades para resolver partidos (recordemos como Scariolo decide jugarse un último ataque con  el Llull de 22 años en el Europeo de 2009, a pesar de contar con un tal Pau Gasol en la pista) La otra persona que siempre ha creído en Sergio Llull para ganar partidos es, claro está, el propio Llull.     



Laso, de buen rollo con Abrines.




Estaba en su naturaleza desde el primer día. Llull es ese chaval que se imaginaba canastas ganadoras sobre la bocina en el patio de su casa. Claro que es no lo mismo hacerlo en el patio de tu casa que en el Real Madrid o en la selección española. Llull se las jugaba… y fallaba. Y las críticas sobre su mala cabeza y su afán de protagonismo en los finales de cuarto o de partido arreciaban. Atolondrado Llull. Lo fácil hubiera sido esconderse y reconvertirse. Sacrificar esas ansias de canastas gloriosas y transmutarse en base sobrio o abnegado escolta defensor, como le pasó a aquel Ismael Santos, purasangre ofensivo en la cantera blanca y a quien Zeljko Obradovic transformó en perro de presa. Pero Llull prefería seguir siendo fiel a su naturaleza. Una fidelidad similar a la de Felipe Reyes, quien en sus primeros años desoía a entrenadores y analistas ortodoxos que pedían, casi ordenaban al cordobés, que aprendiese a jugar por fuera de la zona, ya que con aquellos apenas dos metros iba a ser despellejado sin piedad bajo los tableros por pívots más altos y fuertes que él. Llull sabía que este día iba a llegar (fe) y siguió intentándolo (trabajo), hasta convertirse en el mejor jugador en finales apretados en el actual baloncesto europeo.     



Y la fiesta recibía cinco minutos más de propina tras la enésima canasta decisiva del jugador del Real Madrid. Se suele decir que a las prórrogas llega más motivado, y por tanto más fuerte mentalmente, el equipo que viene desde atrás en el marcador. Tras lo visto anoche en el Palacio hay que darle la razón a quien discurrió tal pensamiento. Y eso que Oladipo decidió continuar su particular show. Cuatro puntos para arrancar el tiempo extra, un monumental mate a dos manos volando por encima de la defensa blanca, y hasta un “air ball” absolutamente perdonable para un jugador con esa capacidad de echarse su equipo a la espalda. Llull rompía con un  triple el empate a 130 (lo sé, guarismos de locura) y daba la máxima ventaja a los blancos a 2.50 para el final del tiempo extra. Kanter anotaba su punto 29, y tras un fallo en el triple de Randolph, Carroll sacaba su manita primero para robar la bola a Oladipo y posteriormente para anotar los dos tiros libres tras falta de Abrines. Otros dos tiros libres Oladipo volvían a dejar el marcador en un punto arriba para el Real Madrid, y entonces llegaba la locura con el triple de Othello Hunter. El nuevo ídolo de la grada, llamado a dejar el hueco sentimental dejado por Marcus Slaughter, ponía el 138-134 a un minuto del final. La fiesta seguiría con el propio Hunter hundiendo la bola a pase de Carroll después del triple errado por Oladipo, y Llull cerrando el partido con dos tiros libres. El Real Madrid llegó a ganar de 8 puntos en la prórroga, y un triple de Ilyasova dejaba el electrónico en el desorbitado 142-137 que ya es historia del club blanco. Otro partido para las videotecas, otro regalo al baloncesto del Real Madrid de Pablo Laso. 



Pero más allá de lo ocurrido en la pista en los 53 minutos de juego reglamentarios (estirados a tres horas de tiempo real que pasaron volando para los aficionados), el partido volvió a dejar constancia de la capacidad de la NBA para transformar en espectáculo festivo todo lo que rodea al baloncesto. Cheerleaders, animadores y “celebrities” dieron al partido ese toque lúdico tan necesario en el deporte de alta competición, tan envenenado en ocasiones de innecesario dramatismo alrededor del éxito o el fracaso, esos dos impostores de los que hablaba Kipling. Tres leyendas del baloncesto estadounidense como Jason Richardson (dos veces campeón del concurso de mates de la NBA y campeón de la NCAA en el 2000), Shawn Marion (campeón con Dallas en 2011 y 4 veces All Star) y Ron Harper (cinco veces campeón de la NBA como escudero de Jordan y Kobe Bryant) ejercieron de anfitriones del mejor baloncesto del planeta y fueron homenajeados en la pista en uno de los tiempos muertos al lado de nada menos que Arvidas Sabonis. En definitiva una fiesta del deporte por todo lo alto. 




No queremos despedir esta entrada sin agradecer a la revista GQ, uno de los patrocinadores del evento, su amabilidad y gestiones para que pudiéramos vivir en primera persona todo lo acontecido anoche en un Palacio que una vez más volvió a presenciar un partido para el recuerdo. Gracias por hacernos sentir, como diría Ramón Trecet, cerca de las estrellas.      




¡Cerca de las estrellas!



lunes, 3 de octubre de 2016

INCÓMODOS VISITANTES




Hunter ya convence en Madrid.


La primera jornada de la nueva edición de Liga Endesa comienza con un claro acento visitante, y es que de los ocho partidos disputados, tan sólo Real Madrid y UCAM Murcia, éste último con muchísimos apuros, consiguieron salvar la victoria en sus feudos. El resto se ha saldado con victorias visitantes, algunas de ellas bastante sorprendentes. Vayamos con todo ello, y como todos los años, con los mejores jugadores de la jornada. 


La liga comenzaba en Madrid, con el vigente campeón fiel a su estilo, pasando de la centena de puntos a las primeras de cambio en un espectacular choque frente a un gran Unicaja que mandó al comienzo del partido (6-16 en el minuto 4), aguantó las embestidas de los de Laso (52-42 para los blancos en el minuto 17), y llegó a ponerse por delante al final del tercer cuarto (71-73) Mal partido de Randolph (2 puntos con 1 de 7 en tiros de campo), pero bueno de Hunter, clave junto a Taylor con su defensa en el último cuarto. Tres triples en apenas medio minuto (Doncic, Carroll y Taylor) propiciaron el despegue local para estrenarse en liga con victoria. Mucho se ha hablado de la nueva cara del Real Madrid sin Sergio Rodríguez y de sus presuntas dificultades para mantener el encloquecido ritmo ofensivo con el que ha dominado el baloncesto español en los últimos años, pero lo cierto es que con Llull y Doncic al mando (13 asistencias entre ambos) el equipo  no ha perdido un ápice de su exuberancia anotadora. Laso sigue siendo un maestro de la heterodoxia, y de hecho su único base puro (Draper) apunta a ser el director de juego menos utilizado.   


En el mismo escenario continuaba la jornada al día siguiente con el estreno del Movistar Estudiantes, sorprendido en casa ante un sobrio Betis. Si el Baloncesto Sevilla de los últimos años fue un magnífico contexto para ver crecer a jóvenes valores como Satoransky, Baldin, Porzingis o Willy Hernángomez, la apuesta de esta temporada con Zan Tabak al frente apuesta por la veteranía, con unos enormes Luka Zoric y Bostjan Nachbar (52 puntos y 16 rebotes entre ambos) haciendo estragos en la defensa estudiantil.


El Baskonia es el primer líder gracias a su average de 16 puntos obtenido en Santiago de Compostela (un buen dato, que la victoria más abultada de la jornada no haya llegado siquiera a los 20 puntos de diferencia, señal de la competitividad de nuestra liga), donde Alberto Corbacho se convierte en protagonista triste de la jornada. Comenzaba con ganas su partido en la cancha en la que es ídolo ante el club que la pasada temporada apenas le dio oportunidades, con 2 triples anotados en los primeros compases del encuentro, demostrando que la calidad de su muñeca se mantiene intacta, cuando sufrió una rotura de su tendón rotuliano que le va a tener apartado de las pistas unos seis meses nada menos. Malísima suerte la del alero que buscaba recuperar sensaciones en el club donde ya es leyenda y quien estaba llamado a ser uno de los mejores triplistas de la temporada. El joven Yusta trató de levantar los ánimos de la afición con un gran partido (18 puntos, con 8 de 11 en tiros de campo) y Rosco Allen confirmó que puede ser una de las revelaciones de la temporada (17 puntos y 6 rebotes), pero resultaron insuficientes ante un Baskonia en el que Shane Larkin certifica que es uno de los jugones de la nueva liga (19 puntos, 6 rebotes y 8 asistencias), bien apoyado por los 19 puntos, 4 rebotes y 2 robos de Shengelia. Discreto partido de Bargnani (7 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias), quien sigue con su particular puesta a punto.     



Corbacho, roto, la cruz de la jornada.



Apuros para un mermado Barcelona (sin Koponen, Rice ni Ribas) en el derbi catalán de Manresa. Partido para olvidar con un lamentable 2 de 47 en triples entre ambos equipos. El premio a la mejor “mano de madera” en esta ocasión para Scott Sugs. Acabó con 14 puntos como máximo anotador del partido… pero firmó un ignominioso 1 de 8 desde el 6.75. Ante Tomic fue un faro entre tanta niebla con sus 13 puntos y 11 rebotes. 


No se pudo estrenar con victoria el equipo revelación de la pasada temporada, el milagroso Fuenlabrada de Jota Cuspinera, sorprendido en el Fernando Martín por un Bilbao Basket con Scott Bamforth en modo metralleta (23 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias), bien secundado por un polivalente Hervelle (6 puntos, 9 rebotes y 3 asistencias) y un Ivan Buva que nos parece otro nombre a seguir en esta liga (17 puntos y 9 rebotes) La réplica fuenlabreña, en manos de Moussa Diagné (12 puntos, 7 rebotes y 2 robos) 


Facu Campazzo sigue en modo superhéroe en Murcia. Una bandeja a ocho segundos del final, y un posterior robo de balón en la posesión verdinegra impidió otra victoria visitante y lo que hubiera sido una buena sorpresa de haberse llevado el Joventut la victoria del Palacio de Los Deportes murciano. Rubricó de este modo el argentino un gran partido firmado con 19 puntos y 2 asistencias, manteniendo un espectacular duelo anotador con el base visitante, Albert Sabat, quien se fue hasta los 21 puntos con 5 de 6 en triples. 


Comienza fuerte el Valencia de Pedro Martínez con una convincente victoria en cancha zaragozana. Rafa Martínez tira de galones con 17 puntos y 4 de 6 en triples, mientras que por los locales destacó la buena dirección de Tomás Bellas, con sus 6 puntos, 3 rebotes y 10 asistencias. 


Y finalizamos con la quizás gran sorpresa de la jornada, y es que en el derbi insular un Gran Canaria que se presentaba ante su afición como lustroso campeón de la Supercopa se veía sorprendido por un excelso Iberostar Tenerife, pese a que los de Vidorreta comparecían con la baja de Nicolas Richotti. Enorme Javier Beirán (una vez más), soberbio partido con 21 puntos (6 de 8 en triples), 8 rebotes y 3 asistencias, mientras que Fran Vázquez fue el señor de la zona con 19 puntos (8 de 10 en tiros de campo) y 3 rebotes. 


El MoraBanc Andorra descansó en esta primera jornada de la Liga Endesa.    




Javier Beirán, un seguro para el Tenerife.




LOS MEJORES DE LA JORNADA: 

SHANE LARKIN (BASKONIA): 19 pts, 6 rebs y 8 asistencias. 24 valoración.
JAVIER BEIRÁN (TENERIFE): 21 pts (6 de 8 en T3), 8 rebs y 3 asists. 26 valoración.
BOSTJAN NACHBAR (BETIS): 30 pts, 5 rebs y 3 asistencias. 26 valoración.
LUKA ZORIC (BETIS): 22 puntos y 11 rebotes. 30 valoración.
ANTE TOMIC (BARCELONA): 13 puntos, 11 rebotes y 2 robos. 25 valoración.


ENTRENADOR:


TXUS VIDORRETA (TENERIFE) 




miércoles, 28 de septiembre de 2016

EL GRAN CANARIA ALCANZA LA MAYORÍA DE EDAD






A la tercera fue la vencida. Tras las finales de Eurocup y Copa, el Gran Canaria campeón de Supercopa.


Una temporada más la Supercopa ACB significa el anticipo de la fiesta de la próxima edición de la Liga Endesa con la disputa del primer título en juego de la temporada entre los cuatro mejores equipos del pasado curso. Pero este año tiene una particularidad. Y es que por primera vez en las últimas ocho temporadas el título no se lo lleva ni Real Madrid ni Barcelona. Es además el primer título de nuestro baloncesto no ganado por uno de los clubes futboleros desde 2010, cuando el Baskonia ganaba la liga. Por si fuera poco significa el primer título en la historia del club insular, y además el MVP va para un jugador que desgraciadamente era protagonista a comienzos del curso pasado cuando se enfrentaba a dos operaciones para vencer a un tumor cerebral. Hablamos de Kyle Kuric, que en su partido más importante, el que se celebraba a vida o muerte, ganó la batalla por la vida. Un año después gana títulos con su club. No podía haber un MVP mejor.  


Con Pedro Martínez se comenzó a crecer, convirtiéndose el gran canario en un club habitual en Copa del Rey y siempre peleando por puestos de play offs. Aíto García Reneses fue capaz de llevarlo a dos finales (Eurocup y Copa del Rey), y finalmente Luis Casimiro, el técnico que llevó al Manresa a la gesta de la consecución de la ACB 1998, culmina el trabajo de sus anteriores colegas demostrando que en efecto, el Gran Canaria de la próxima temporada va a ser un equipo ha tener muy en cuenta y los movimientos en los despachos han sido de nuevo acertados.  

Abrían los amarillos el torneo frente a un Baskonia que pese a ejercer de anfitrión no contaba como favorito en las apuestas. Sin Bargnani ni Beaubois, y con muchos jugadores apenas comenzando a entrenar, caso de Shane Larkin, Sito López era consciente de la dificultad del encuentro frente a un equipo mucho más rodado y que no conocía la derrota en pre-temporada. Y es que en efecto, el Gran Canaria ha sido el equipo del verano. Vendieron cara la derrota los locales, tirando del habitual "carácter Baskonia" y de la pareja Hanga-Shengelia, además de los puntos del temporero Trevor Cooney (15 puntos, 3 de 5 en triples), haciendo méritos para que alarguen su contrato, además de los ramalazos de un Shane Larkin que puede ser uno de los jugadores más deslumbrantes de la próxima liga. Pero todo eso no bastó ante un Gran Canaria engrasado en el que Kyle Kuric llegaba de dulce (24 puntos, 3 rebotes y 4 recuperaciones) La muñeca del americano se conjugó con la de Sasu Salin (12 puntos, 3 de 3 en triples) para llevar a los de Casimiro a una final en la que se enfrentarían al vencedor del primer clásico de la temporada. Un Real Madrid-Barcelona que de nuevo volvía a dejar una oda al baloncesto.       




Kyle Kuric, el MVP más emotivo.



Oda en la que Tyrese Rice demostraba de nuevo su condición de bestia negra del madridismo y de jugador absolutamente indefendible en el baloncesto europeo. Su duelo con Sergio Llull (27 puntos) fue apoteósico. Rice se fue hasta los 30 (además de 6 asistencias) con canastas de diferente factura y esa sensación de insultante facilidad para mancillar el aro rival. Pero no estuvo sólo. Tomic se entendió a las mil maravillas con su nuevo compinche para sumar 14 puntos con una serie de 6 en 8 en tiros de campo y capturar 8 rebotes, mientras que los 16 puntos (3 de 4 en triples) y 7 rebotes de Víctor Claver le confirman de nuevo, tal como sucediera en Krasnodar, como el "arma x" de Georgios Bartzokas. Las de tonterías que se han dicho sobre Claver, y que se seguirán diciendo, en este país que no sabe valorar la dificultad de una liga como la NBA, y en el que parece que o eres Pau Gasol o un mindundi sin calidad ni para la EBA. No hay término medio, Pero la realidad es que Claver es un jugador perfectamente capacitado para ser resolutivo en el baloncesto FIBA y cualquier equipo gustaría de tener un baloncestista de esas características en sus filas.   


Laso tiene mucho trabajo por hacer en un equipo que busca no perder su identidad de juego alegre y ritmo alto (Llull y Doncic parecen asegurar que así sea) mientras que muestra una nueva cara más musculosa y con más colmillo. Frente al Barcelona hicieron un gran trabajo, pero desconexiones en momentos puntuales (un parcial de 0-8 a filo del descanso, y un demoledor 2-19 mediando el tercer cuarto, tras los mejores momentos blancos que alcanzaban una ventaja de diez puntos) les costaron el partido. Cuando el Barcelona alcanzó el liderato en el marcador comenzó a moverse al ritmo de un Rice que mecía el balón en sus manos como meciendo al mismo tiempo el ritmo del partido. El Madrid no perdió la cara al choque, pero el Barcelona fue sensiblemente superior. Una vez más los duelos entre los dos colosos de nuestro baloncesto se presentan apasionantes.  


Con permiso, claro está, del Gran Canaria. Y es que los de Casimiro no es que sólo fueran capaces de plantar cara a los de Bartzokas. Es que por momentos se pasearon, con un magnífico juego coral en el que cinco jugadores alcanzaron la decena de puntos, mientras que en el Barcelona sólo Navarro y de nuevo un gran Claver (con 12 puntos y 7 rebotes el mejor de su equipo) superaron esa cifra. McCalebb se impuso claramente a Rice en el duelo de jugones, con 15 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 2 robos, mientras que el ex del Khimki se quedó en 6 puntos con una pobre serie de 2 de 9 en tiros de campo. Si el bueno de Bo McCalebb se acerca a su mejor versión, el Gran Canaria tiene razones para seguir soñando.  


Además del título del Gran Canaria, el fin de semana deja buenas noticias para un jugador que fuera icónico para la afición insular, y es que Jaycee Carroll se confirma como un histórico de nuestro baloncesto al revalidar su título en el concurso de triples tras imponerse en una fantástica final a Alberto Corbacho. 



"Jaycee es amor". Nadie tira como él.