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miércoles, 4 de enero de 2017

LA NAVIDAD DE LOS EQUIPOS ACB





El Betis de Tabak remonta el vuelo




Habíamos dejado la Liga Endesa en la jornada 13, y toca por tanto ponerse al día después de unas fechas navideñas en los que los equipos ACB, a diferencia de otros deportes, no han parado y de hecho han vivido dos intensas jornadas que analizamos a continuación: 


REAL MADRID (0-2): Desde luego no se pueden decir que hayan sido unas blancas navidades, al menos en ACB. Dos derrotas en sus dos visitas a domicilio (Sevilla y Vitoria) sitúan al líder (11-3) en su peor momento de la temporada. Con 9 puntos, 8 rebotes y 1 tapón por partido, Felipe Reyes ha sido su jugador más eficiente de las fiestas.


BARCELONA (2-0): Recuperando sensaciones. Los de Bartzokas disipan dudas después de dos solventes victorias ante Valencia en el feudo azulgrana y en el Príncipe Felipe de Zaragoza. En segunda plaza y con mismo balance que el Real Madrid (11-3), el nuevo proyecto barcelonista comienza a crecer. Tomic sigue siendo el faro que alumbra su juego, 14 puntos, 6.5 rebotes y 3 asistencias por partido son las medias que deja en estas dos jornadas.


VALENCIA BASKET (1-1): Derrota en el Palau y victoria en casa dando una de las palizas del curso (100-55) al colista Manresa. Buena semana taronja para consolidar su tercera posición y asegurarse matemáticamente billete copero. Luke Sikma, con 12 puntos y 7.5 rebotes de promedio por partido ha sido su jugador en mejor forma durante las jornadas navideñas. 


TENERIFE (1-0): Sólo disputaban un partido, al tener jornada de descanso en la 14 y lo solventaron con autoridad ante otro gallo como el Andorra. Un gran Aaron Doornekamp con 17 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias lideró una victoria casi histórica, ya que es sólo la cuarta ocasión en la que los tinerfeños logran clasificación para la final a ocho de la Copa, pero es que además nadie podía imaginar que lo lograsen a falta de tres jornadas para el final de la primera vuelta, fecha en la que se establece la criba, por lo que incluso manejan serias opciones de ser cabezas de serie. Siguen sorprendiendo con su cuarta plaza y balance 10-4. 


BASKONIA (1-1): Tenían un calendario realmente complicado esta semana, visitando Las Palmas y recibiendo al Real Madrid, con lo cual el balance 1-1 han de darlo por bueno, sobre todo después de su última exhibición contra el líder (en Las Palmas el Gran Canaria fue muy superior) Dos partidos muy diferentes, dentro de la tónica habitual de las fiestas (ganar en casa, perder fuera), reflejada en actuaciones como las de Hanga, horrible ante Gran Canaria (2 de 9 en tiros de campo y -1 de valoración) pero brillante ante los de Laso con 16 puntos y valorando en 18. Son quintos con balance 9-5.


UNICAJA (1-1): Siguiendo la tónica habitual de estas navidades en los equipos ACB, perdieron a domicilio (Andorra) y ganaron con claridad en casa (Río Natura) para en sexta posición y balance 9-5 necesitar una victoria más todavía para tener plaza copera. El base Alberto Díaz es el jugador al que mejor parecen haberle sentado las navidades, promediando 7.5 puntos, 2 rebotes y 4.5 asistencias por partido, y firmando un magnífico 4 de 5 en lanzamientos triples.


GRAN CANARIA (2-0): Continúa con su progresión tras dos victorias como local ante Baskonia y Joventut. Séptimos con balance 9-6 están a punto de asegurar una nueva presencia en una Copa del Rey de la que son actuales subcampeones. Casimiro ha encontrado una magnífica coralidad en su equipo, con todos los jugadores aportando, pero destacamos a Bo McCalebb con sus 17 puntos y 3.5 asistencias por partido en estas navidades.


ANDORRA (1-1): Una de cal y otra de arena tal como la mayor parte de equipos ACB en estas fiestas, ganando en casa (Unicaja) pero perdieron fuera (Tenerife). Cierran 2016 octavos con balance 8-6, y Shermadini que sigue a un gran nivel (17 puntos y 7.5 rebotes por partido en estos dos encuentros) 


BILBAO (1-1): Rompen la tendencia generalizada ya que aunque también suman una victoria y una derrota, el triunfo llegó a domicilio (en Santiago), pero luego cayeron en Miribilla ante un sorprendente y ascendente Betis. La derrota ante los de Tabak ha sido un jarro de agua fría de cara a meterse en Copa (novenos, 7-7) Alex Mumbrú sigue con su extraordinaria segunda, tercera o cuarta juventud. 15 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias por partido para celebrar las fiestas. 


FUENLABRADA (1-0): Acabaron el año con su emocionante victoria en la jornada 14 ante el UCAM Murcia en Madrid, con un Popovic felizmente de vuelta y a su mejor nivel (15 puntos y 3 rebotes), y descansaron en la 15, para seguir teniendo alguna opción matemática de meterse en Copa, ya que son décimos con balance 6-8. 



Popovic mantiene la ilusión en Fuenlabrada


BETIS (2-0): El gran triunfador de la semana. Dos victorias nada menos que ante Real Madrid en Sevilla y Bilbao Basket en Miribilla elevan a los de Tabak a la decimoprimera posición con balance 6-8 e incluso con alguna opción de Copa, algo totalmente impensable hace unas jornadas cuando su objetivo parecía no luchar por el descenso. 16.5 puntos y 5 rebotes de Rasid Mahalbasic, recién llegado de la liga turca para suplir a Luka Zoric, clave en el resurgir sevillano.  


MURCIA (1-1): Tenían una “final” en Fuenlabrada para seguir con opciones de Copa, una ilusión comprensible después de haber sido equipo de play offs la pasada temporada, pero no pudieron con los de Cuspinera (Baron tuvo un triple para llevar el partido a la prórroga) Al menos se resarcieron con su victoria como locales sobre el Estudiantes, pero su temporada sigue dejando más sombras que luces. A nivel individual Antelo brilló en el sur de Madrid (17 puntos y 9 rebotes) mientras que Faverani se comió a los colegiales (21 puntos más 9 rechaces) Son decimosegundos con balance 5-9. 


ZARAGOZA (0-2): No han sido las mejores navidades posibles para los maños, quienes no estaban haciendo una mala temporada pero sus derrotas, la primera visitando al Joventut en Badalona y la segunda recibiendo al Barcelona, les vuelven a hacer mirar de reojo el descenso, ya que son decimoterceros con balance 5-9. Sus mejores hombres estos días han sido Gegevicius, con 13.5 puntos y 3.5 rebotes por partido, y Henk Norel, que ha firmado 12.5 puntos acompañados de 7 rebotes. 

ESTUDIANTES (0-2): No les han sentado nada bien las navidades a estos colegiales, contando sus dos partidos por derrotas. Si bien es cierto que ambas han sido a domicilio especialmente dolorosa fue la sufrida en Manresa ante el colista y sobre la bocina. En Murcia se toparon con la mejor versión del irregular equipo de Quintana. Por lo tanto paso atrás en estas fiestas para un Estudiantes decimocuarto con balance 4-10, pese a contar con el máximo anotador del campeonato, un Edwin Jackson que ha firmado 18.5 puntos de media en estas dos jornadas. 


OBRADOIRO (0-2): Dos derrotas (en casa frente al Bilbao y en Málaga), muestra de la tendencia que le toca vivir al humilde equipo gallego. En decimoquinta posición y con balance 4-10, un año más los de Moncho Fernández luchan por no caer en los puestos de descenso. Buen acierto en los fichajes, pero con jugadores que enseguida vuelan y no dejan culminar un proyecto. Es el caso de Shayne Whittington, con un gran trabajo en navidades traducido en 12 puntos y 6 rebotes. 


JOVENTUT (1-1): Dieron una pequeña alegría a su afición derrotando en casa al Zaragoza, para volver a su triste realidad después de ser sometidos por un Gran Canaria al alza en Las Palmas. Pocos motivos para el optimismo en el seguidor verdinegro, los jóvenes no acaban de dar el paso adelante y salvo alguna buena actuación individual de Jerome Jordan, Sergi Vidal o Bogdanovic poco peligro ofrece el cuadro de Ocampo. Decimosextos con balance 4-11.

MANRESA (1-1): Ganaron un partido, lo cual ya es noticia, ya que ha sido únicamente su segunda victoria de la temporada. La víctima, el Estudiantes, con una canasta de Machado sobre la bocina. En Valencia recibieron un correctivo de nada menos que 45 puntos de diferencia. Marjan Cakarun, con 11 puntos y 5.5 rebotes, de lo poco rascable de sus navidades. Colistas destacados con 2 victorias y 12 derrotas.    



El Manresa frenó al Estudiantes, pero sigue colista.





EL QUINTETO DE LA JORNADA 14:      

TYRESE RICE (2) (BARCELONA): 25 pts (7 de 10 en T3), 4 rebs y 2 asists. 29 valor.
THOMAS SCHREINER (ANDORRA): 19 pts, 4 asits y 3 robos. 26 valoración.
TREN LOCKETT (BETIS) : 16 pts, 6 rebotes y 2 asists. 23 valoración.
JOSE ANGEL ANTELO (MURCIA):  17 puntos, 9 rebs y 2 robos. 27 valoración.
GIORGI SHERMADINI (2) (ANDORRA): 16 pts, 10 rebs y 2 tapones. 23 valor.

ENTRENADOR:

ZAN TABAK (BETIS)



EL QUINTETO DE LA JORNADA 15:

ALEX MUMBRÚ (BILBAO): 19 pts, 6 rebs y 3 asists. 23 valoración.
WILL THOMAS (VALENCIA): 15 pts (6 de 6 en TC) y 6 rebts. 23 valoración.
HENK NOREL (ZARAGOZA): 15 pts, 8 rebs y 2 asists. 27 valoración.
VICTOR FAVERANI (MURCIA): 21 pts, 9 rebts y 2 asists. 31 valoración.
ANTE TOMIC (6) (BARCELONA): 18 pts, 6 rebotes y 2 asists. 25 valoración.

ENTRENADOR:


ZAN TABAK (2) (BETIS)



lunes, 24 de octubre de 2016

SÓLO UN INVICTO





Randolph voló sobre el Estudiantes



Tras cinco jornadas de Liga Endesa disputadas sólo queda un equipo sin morder el polvo. Es el Real Madrid de Pablo Laso, que a sus cuatro victorias ligueras suma sus dos triunfos en Euroliga en un comienzo de temporada absolutamente brillante. Únicamente el borrón de la derrota en Supercopa ante el Barcelona, a partir de ahí el equipo blanco ha mostrado un nivel de baloncesto tan superlativo que cabe plantearse la duda de si no es demasiado pronto para estar en este estado de forma. 


Fue sufrida su última victoria ante un Estudiantes siempre motivado en el derbi madrileño que ejercía como local, jugando a gran intensidad y con un Edwin Jackson en estado de gracia (21 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias) Además Ali Traore por fin demostraba su calidad sacando ventajas constantemente en el pick&roll para irse a los 14 puntos y 6 rebotes. Con todo ello el Real Madrid no era capaz de doblegar a su voluntarioso rival hasta que un excelso Carroll martilleó el aro estudiantil sin piedad. 6 triples de 7 intentos para irse hasta los 24 puntos y minar las esperanzas de los del Ramiro. Randolph volvió a mostrar que su adaptación ya es una realidad, con 18 puntos (7 de 9 en tiros de campo), 4 rebotes y 4 recuperaciones, y Gustavo Ayón pese a su crispación por algunas decisiones arbitrales dejó un doble-doble de 10 puntos y 11 rebotes. Esta vez no necesitaron al mejor Sergio Llull. Habiendo disfrutado ya de su jornada de descanso el Real Madrid es líder con un balance de 4-0 mientras que los de Salva Maldonado se van a la décima posición y balance 2-3. 


La jornada se abría el sábado en Zaragoza, con el Tecnyconta dando buena cuenta de un UCAM Murcia de momento decepcionante en este arranque liguero (en mi opinión tienen incluso mejor plantilla que el año pasado) El 95-77 final deja a ambos equipos con balance 2-3, pero el Zaragoza, con mejor average, es noveno mientras que los de Óscar Quintana bajan a la decimoprimera posición. No Campazzo, no party. Y es que neutralizado el base argentino, mal en el tiro (3 de 10 en tiros de campo) y la dirección (6 balones perdidos), los murcianos fueron presa fácil para un equipo liderado por un gran Robin Benzig, impecable en su serie de tiro, 2 tiros libres anotados de 2 intentos, así como otros tantos triples sin fallo, y 4 de 4 en tiros de dos. 


También el sábado el Bilbao Basket sufría su primera derrota de la temporada en su visita a Andorra. Partido igualado en el que los visitantes siempre tuvieron opciones, pero el mando del marcador correspondió casi siempre a los locales, justos vencedores por una ajustada diferencia de cuatro puntos. Burjanadze fue el mejor de los de Peñarroya con 16 puntos y 3 rebotes (buen estado de forma del georgiano) y Bamforth volvió a marcarse un partidazo para el Bilbao (16 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias) El equipo del Principado es séptimo con balance 3-1, y el Bilbao cuarto con 4-1. Buen comienzo de curso de ambos equipos.   




Bamforthv sigue a un nivel estelar, pero no pudo evitar la derrota.



Victoria contundente del Barcelona para desquitarse de su tropiezo europeo ante el Fenerbahce. El Betis de Zan Tabak fue la víctima propicia. Impecable Tomic con 12 puntos sin fallo en el tiro y 9 rebotes. El Barcelona es quinto con registro 3-1, mientras que el Betis se ve en decimosegunda posición, siendo el peor de los equipos con balance de dos victorias y tres derrotas. 


Sigue sin dar una alegría a su afición el Río Natura Monbus, que cuenta sus tres partidos como local como derrotas. Tampoco era el Valencia el mejor rival posible para estrenarse en casa. Los de Pedro Martínez arrasaron en Santiago con otra lección de baloncesto coral y cinco jugadores anotando en dobles dígitos, destacando Bojan Dubjlevic con 19 puntos y 5 rebotes. Tras este resultado el Valencia es sexto, con balance 4-1, y los gallegos sufren en decimoquinta posición y balance inverso, 1-4. 


Colista sigue el Joventut de Badalona, con un rotundo 0-5 en este comienzo de curso. Vendió cara su derrota ante un Baskonia que sigue arriba en la tabla (tercero, 4-1) Los verdinegros mandaron en algunas fases del encuentro ante un rival que comparecía sin Andrea Bargnani, pero que acabó llevándose la victoria sujetados en un enorme Johannes Voigtmann (14 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias)


Por fin llegó la primera victoria del Herbalife Gran Canaria, y no pudo hacerlo de manera más contundente. El 111-60 con el que destrozaron al Fuenlabrada es la paliza de la jornada. A recuperar el tiempo perdido y comenzar a escalar posiciones, de momento se ponen decimocuartos con balance 1-4, el mismo que los fuenlabreños, que por average son penúltimos. Y es que los de Jota Cuspinera es otro de los equipos que está decepcionando en este comienzo de curso, o quizás se trate simplemente de que el listón de la pasada temporada no es justo, y hay que considerar que los puestos naturales de los madrileños deben estar por la zona baja. El caso es que sobre el papel tienen un equipo al menos tan fuerte como la pasada temporada, pero el bajo nivel de su fichaje estrella para este curso, Blagota Sekulic, comienza a ser preocupante (parece que anda aquejado de una fascitis plantar, lo que explicaría su bajo rendimiento) En el festín grancanario destacó Sasu Salin con 18 puntos y 5 rebotes, pero hasta seis jugadores anotaron en dobles dígitos para los de Casimiro. 


Hubo quinto malo para el Iberostar Tenerife, que estrena su casillero de derrotas ante el visitante Unicaja. Fue el partido más igualado de la jornada, resuelto finalmente por un triple de Alberto Díaz. No obstante la temporada de los tinerfeños sigue siendo sobresaliente, segundos en la tabla con 4-1. Los de Joan Plaza acceden a la octava posición con registro 3-2, y un gran Jamar Smith (20 puntos con 8 de 10 en tiros de campo)   


Carl Englisg debutó con derrota en Tenerife.




EL QUINTETO DE LA JORNADA:

EDWIN JACKSON (ESTUDIANTES): 21 pts, 4 rebs, 4 asists y 2 robs. 25 valor.
SCOTT BAMFORTH (BILBAO): 13 pts, 8 rebs y 6 asistencias. 24 valoración.
ANTHONY RANDOLPH (REAL MADRID): 18 pts, 4 rebs y 4 robs. 26 valoración.
JOHANNES VOIGTMANN (BASKONIA): 14 pts, 7 rebs, 5 asists y 2 robs. 27 valor.
ANTE TOMIC (2) (BARCELONA): 12 pts, 9 rebs y 2 asistencias. 27 valoración.


ENTRENADOR: 

JOAN PEÑARROYA (ANDORRA)


EL QUINTETO DE LA TEMPORADA: 

TYRESE RICE (BARCELONA): 20.3 puntos, 2 rebotes y 4.3 asists por part. 20 valor.
SERGIO LLULL (3) (REAL MADRID): 15.3 pts, 6.5 asists y 1.3 rebs. 19.3 valoración.
SCOTT BAMFORTH (3) (BILBAO): 19 puntos, 4.8 rebs y 3.2 asists. 25 valoración.
SHAYNE WHITTINGTON (OBRADOIRO): 14.4 pts, 8.2 rebotes y 1.2 asists. 18.8 va.
ANTE TOMIC (BARCELONA):


ENTRENADOR: 


TXUS VIDORRETA (4) (TENERIFE)  




martes, 18 de octubre de 2016

MIRIBILLA RECUPERA "EL EFECTO"




Alex Mumbrú, un rayo que no cesa.



Lo están volviendo a hacer. Los “Hombres de Negro” de Bilbao Basket vuelve a situarse como uno de los equipos revelación una nueva temporada, sumando ya el mejor inicio liguero de su historia (nunca habían ganado los cuatro primeros partidos) después de imponerse a un Barcelona que no termina de convencer. Tampoco ayudan los constantes problemas físicos en el roster de Bartzokas. Koponen y Ribas todavía no están y en la pista de Miribilla sufrieron la lesión de un Navarro que había comenzado el curso en un gran momento de forma. Un Tyrese Rice a su mejor nivel (29 puntos y 6 asistencias) no fue suficiente ante un Bilbao en el que Alex Mumbrú sigue aumentando su leyenda (25 puntos y 5 asistencias, con 5 de 7 en triples) y Scott Bamforth se sigue confirmando como el hombre más en forma de los locales (y casi de toda la liga) después de sumar 25 puntos con una serie en el tiro absolutamente impresionante (5 de 5 en libres, 4 de 5 en tiros de 2, 4 de 4 en triples) Carles Durán ha hecho olvidar a Sito Alonso, Miribilla vuelve a ser un fortín, el Bilbao Basket se establece en lo alto de la tabla (2º, 4-0) y la afición vizcaína es feliz. Mucho que mejorar en un Barça séptimo con balance 2-1. 


Pero si sorprendente es lo del Dominion Bilbao no lo es menos lo del equipo que le precede en la tabla. Y es que en lo más alto, con balance 4-0 y el mejor average entre los equipos invictos, el Iberostar Tenerife continúa con su comienzo de temporada de ensueño. Después de un mal comienzo de partido (20-11 en el primer cuarto) remontaron el vuelo para llevarse una nueva victoria de Badalona, cancha cuyos propietarios viven una realidad diametralmente opuesta a la de los tineferños, y es que los de Diego Ocampo son colistas con cuatro derrotas en igual número de partidos. A Davin White se le mojó la pólvora (0 de 8 en triples) pero tomó el relevo la metralleta canadiense Aaron Doornekamp (28 puntos, ¡8 de 9 en triples!) Días de vino y rosas para los canarios.


También sigue invicto el Real Madrid (3º, 3-0), sumando su tercera victoria, ahora como local frente a un UCAM Murcia (8º, 2-2) acostumbrado a realizar duelos intensos frente a los blancos, siempre liderados por un Facundo Campazzo empañado en reivindicarse ante el equipo del que es propiedad y al que espera volver en breve. 19 puntos, 6 rebotes y nada menos que 14 asistencias, en un duelo espectacular ante Sergio Llull (23 puntos y 5 asistencias) y esa rotunda realidad (13 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias en sólo 17 minutos de juego) Sin hacer un partido especialmente brillante los de Laso siguen siendo un rodillo ofensivo, pasando de nuevo de los 90 puntos. 


No pierde comba el Baskonia de Sito Alonso (4º, 3-1), pasando por encima del MoraBanc Andorra (5º, 2-1) con un gran Shengeila (19 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias y 3 rebotes) bien secundado por los 20 puntos de Josh Akognon. Los visitantes, muy inferiores, sólo opusieron cierta resistencia gracias a los 15 puntos y 4 rebotes de Giorgi Shermadini. 


Ya fuera de puestos de Copa del Rey, el Unicaja (9º, 2-2) busca escalar posiciones a costa de la gran sorpresa negativa de la temporada, un Herbalife Gran Canaria que sigue sin estrenar su casillero de victorias (16º, 0-4) Nemanja Nedovic lideró las operaciones para los de Plaza con 23 puntos y 6 asistencias, mientras que por los insulares Bo McCalebb fue el mejor con 12 puntos y 6 asistencias. El campeón de la Supercopa cada vez más tocado, va a necesitar de un esfuerzo extra, con el que nadie hubiera contado a principio de temporada, para estar al final de la primera vuelta entre los 8 mejores del campeonato. 


El Estudiantes confirma que este si puede ser un buen año para sus intereses al sumar su segunda victoria en el derbi madrileño ante Fuenlabrada. Los 21 puntos de Jamar Wilson fueron decisivos para ver a los colegiales en décima posición (2-2) y dejar a los del sur de la comunidad de momento en decimotercer lugar con una victoria por tres derrotas.


También con balance 2-2, pero en decimosegundo lugar, encontramos al Betis de Zan Tabak, que sumó con apuros se segunda victoria ante un incómodo Tecnyconta Zaragoza. Pese a que el partido parecía totalmente encarrilado para los locales (74-61 en el minuto 34) un parcial visitante de 0-12 volvió a otorgar emoción a un partido que finalmente acabaría con el marcador más ajustado de la jornada (87-84) Zoric rayó a un gran nivel (21 puntos, 8 de 10 en tiros de campo, y 4 rebotes) y Gecevicius fue la metralleta maña con 31 puntos y una enorme serie en el triple, 8 dianas de 11 intentos. 


Y finalizamos con la primera victoria del Obradoiro, producida en la cancha del ICL Manresa. Duelo por tanto entre dos equipos llamados a pelear por la permanencia esta temporada. Cvetkovic, el mejor de los locales, con 18 puntos, 3 rebotes y 4 asistencias, mientras que por los visitantes destacaron Mickey McConell en la dirección (12 puntos y 7 asistencias) y Shayne Whittington en la zona (19 puntos y 6 rebotes) 




Whittington deslumbra en Santiago




EL QUINTETO DE LA JORNADA:

TYRESE RICE (BARCELONA): 29 pts, 3 rebs, 6 asists y 2 robos. 33 valoración.
NEMANJA NEDOVIC (UNICAJA): 23 pts y 6 asistencias. 29 valoración.
M. GECEVICIUS (ZARAGOZA): 31 pts (8 de 11 en T3), 3 rebs y 2 asists. 31 valor.
AARON DOORNEKAMP (TENERIFE): 28 pts (8 de 9 en T3) y 3 rebs. 27 valoración.
TORNIKE SHENGELIA (BASKONIA): 19 pts, 8 rebs, 5 asists y 3 robos. 27 valor.

ENTRENADOR: 

CARLES DURÁN (BILBAO)



EL QUINTETO DE LA TEMPORADA: 

FACUNDO CAMPAZZO (MURCIA): 14 pts, 4.3 rebts y 8.8 asists por part. 19 valor.
SERGIO LLULL (2) (REAL MADRID): 18.3 pts, 7.3 asists y 1.6 rebs. 24.7 valoración.
SCOTT BAMFORTH (2) (BILBAO): 20.5 pts, 4.1 rebs y 2.5 asists. 25.3 valoración.
ISAAC FOTU (ZARAGOZA): 16.3 pts y 6.8 rebotes. 19.5 valoración.
SHAYNE WHITTINGTON (OBRADOIRO): 15.5 pts y 9.5 rebotes. 21 valoración.

ENTRENADOR: 


TXUS VIDORRETA (3) (TENERIFE)  


miércoles, 28 de septiembre de 2016

EL GRAN CANARIA ALCANZA LA MAYORÍA DE EDAD






A la tercera fue la vencida. Tras las finales de Eurocup y Copa, el Gran Canaria campeón de Supercopa.


Una temporada más la Supercopa ACB significa el anticipo de la fiesta de la próxima edición de la Liga Endesa con la disputa del primer título en juego de la temporada entre los cuatro mejores equipos del pasado curso. Pero este año tiene una particularidad. Y es que por primera vez en las últimas ocho temporadas el título no se lo lleva ni Real Madrid ni Barcelona. Es además el primer título de nuestro baloncesto no ganado por uno de los clubes futboleros desde 2010, cuando el Baskonia ganaba la liga. Por si fuera poco significa el primer título en la historia del club insular, y además el MVP va para un jugador que desgraciadamente era protagonista a comienzos del curso pasado cuando se enfrentaba a dos operaciones para vencer a un tumor cerebral. Hablamos de Kyle Kuric, que en su partido más importante, el que se celebraba a vida o muerte, ganó la batalla por la vida. Un año después gana títulos con su club. No podía haber un MVP mejor.  


Con Pedro Martínez se comenzó a crecer, convirtiéndose el gran canario en un club habitual en Copa del Rey y siempre peleando por puestos de play offs. Aíto García Reneses fue capaz de llevarlo a dos finales (Eurocup y Copa del Rey), y finalmente Luis Casimiro, el técnico que llevó al Manresa a la gesta de la consecución de la ACB 1998, culmina el trabajo de sus anteriores colegas demostrando que en efecto, el Gran Canaria de la próxima temporada va a ser un equipo ha tener muy en cuenta y los movimientos en los despachos han sido de nuevo acertados.  

Abrían los amarillos el torneo frente a un Baskonia que pese a ejercer de anfitrión no contaba como favorito en las apuestas. Sin Bargnani ni Beaubois, y con muchos jugadores apenas comenzando a entrenar, caso de Shane Larkin, Sito López era consciente de la dificultad del encuentro frente a un equipo mucho más rodado y que no conocía la derrota en pre-temporada. Y es que en efecto, el Gran Canaria ha sido el equipo del verano. Vendieron cara la derrota los locales, tirando del habitual "carácter Baskonia" y de la pareja Hanga-Shengelia, además de los puntos del temporero Trevor Cooney (15 puntos, 3 de 5 en triples), haciendo méritos para que alarguen su contrato, además de los ramalazos de un Shane Larkin que puede ser uno de los jugadores más deslumbrantes de la próxima liga. Pero todo eso no bastó ante un Gran Canaria engrasado en el que Kyle Kuric llegaba de dulce (24 puntos, 3 rebotes y 4 recuperaciones) La muñeca del americano se conjugó con la de Sasu Salin (12 puntos, 3 de 3 en triples) para llevar a los de Casimiro a una final en la que se enfrentarían al vencedor del primer clásico de la temporada. Un Real Madrid-Barcelona que de nuevo volvía a dejar una oda al baloncesto.       




Kyle Kuric, el MVP más emotivo.



Oda en la que Tyrese Rice demostraba de nuevo su condición de bestia negra del madridismo y de jugador absolutamente indefendible en el baloncesto europeo. Su duelo con Sergio Llull (27 puntos) fue apoteósico. Rice se fue hasta los 30 (además de 6 asistencias) con canastas de diferente factura y esa sensación de insultante facilidad para mancillar el aro rival. Pero no estuvo sólo. Tomic se entendió a las mil maravillas con su nuevo compinche para sumar 14 puntos con una serie de 6 en 8 en tiros de campo y capturar 8 rebotes, mientras que los 16 puntos (3 de 4 en triples) y 7 rebotes de Víctor Claver le confirman de nuevo, tal como sucediera en Krasnodar, como el "arma x" de Georgios Bartzokas. Las de tonterías que se han dicho sobre Claver, y que se seguirán diciendo, en este país que no sabe valorar la dificultad de una liga como la NBA, y en el que parece que o eres Pau Gasol o un mindundi sin calidad ni para la EBA. No hay término medio, Pero la realidad es que Claver es un jugador perfectamente capacitado para ser resolutivo en el baloncesto FIBA y cualquier equipo gustaría de tener un baloncestista de esas características en sus filas.   


Laso tiene mucho trabajo por hacer en un equipo que busca no perder su identidad de juego alegre y ritmo alto (Llull y Doncic parecen asegurar que así sea) mientras que muestra una nueva cara más musculosa y con más colmillo. Frente al Barcelona hicieron un gran trabajo, pero desconexiones en momentos puntuales (un parcial de 0-8 a filo del descanso, y un demoledor 2-19 mediando el tercer cuarto, tras los mejores momentos blancos que alcanzaban una ventaja de diez puntos) les costaron el partido. Cuando el Barcelona alcanzó el liderato en el marcador comenzó a moverse al ritmo de un Rice que mecía el balón en sus manos como meciendo al mismo tiempo el ritmo del partido. El Madrid no perdió la cara al choque, pero el Barcelona fue sensiblemente superior. Una vez más los duelos entre los dos colosos de nuestro baloncesto se presentan apasionantes.  


Con permiso, claro está, del Gran Canaria. Y es que los de Casimiro no es que sólo fueran capaces de plantar cara a los de Bartzokas. Es que por momentos se pasearon, con un magnífico juego coral en el que cinco jugadores alcanzaron la decena de puntos, mientras que en el Barcelona sólo Navarro y de nuevo un gran Claver (con 12 puntos y 7 rebotes el mejor de su equipo) superaron esa cifra. McCalebb se impuso claramente a Rice en el duelo de jugones, con 15 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 2 robos, mientras que el ex del Khimki se quedó en 6 puntos con una pobre serie de 2 de 9 en tiros de campo. Si el bueno de Bo McCalebb se acerca a su mejor versión, el Gran Canaria tiene razones para seguir soñando.  


Además del título del Gran Canaria, el fin de semana deja buenas noticias para un jugador que fuera icónico para la afición insular, y es que Jaycee Carroll se confirma como un histórico de nuestro baloncesto al revalidar su título en el concurso de triples tras imponerse en una fantástica final a Alberto Corbacho. 



"Jaycee es amor". Nadie tira como él.



miércoles, 31 de agosto de 2016

RENOVACIÓN A LA FUERZA




Claver voló sobre Doellman en Euroliga,




Vientos de cambio en Can Barça después de dos temporadas infaustas resueltas con el exiguo bagaje de una supercopa de España como único botín, pese a haber iniciado ya una remodelación con un proyecto que pintaba rutilante alrededor de jugadores como Satoransky, Ribas, Abrines o Doellman, sumados a los Navarro o Tomic para emprender un proyecto ganador que no ha sido tal. La derrota en las finales ligueras, pese a tener factor cancha a favor y comenzar la serie con 1-0 sentenció a un Xavi Pascual que vio una vez más como la apuesta de Laso y su baloncesto de velocidad de crucero le pasaba por encima. Sonó con fuerza Jasikevicius, quizás buscando repetir en el bando azulgrana el acierto (inesperado para la mayoría) madridista con un ex –jugador, igualmente base, que defendiera el escudo del club como hiciera en su día Pablo Laso. Finalmente es Georgios Bartzokas, uno de los entrenadores de moda en Europa, el designado como nuevo inquilino del banquillo azulgrana. Llega a Barcelona con el prestigio de la Euroliga conquistada en 2013 con Olympiacos y tras haber llevado a Lokomotiv Kuban a la pasada Final Four de Berlín oficiando de verdugo de precisamente su nuevo equipo en cuartos de final. 


En aquella eliminatoria fue clave Víctor Claver, brillando en su defensa sobre Doellman durante toda la serie y aportando en ataque en el cuarto partido (17 puntos a los que sumó 10 rebotes) El valenciano se ha revalorizado en Europa tras su gran temporada en Krasnodar a las órdenes del propio Bartzokas, y es una de las caras nuevas que presenta el cuadro azulgrana después de un verano en el que la rumorología le vinculó también al Real Madrid. Las otras incorporaciones las encontramos en el juego exterior, con el tirador Petteri Koponen y la rutilante estrella Tyrese Rice, sin duda el gran fichaje blaugrana para el nuevo curso. Sólo tres caras nuevas hasta el momento, por cinco salidas (Satoransky, Abrines, Samuels, Arroyo y Diagne) Y sin embargo la sensación de que frente al proyecto continuista de su eterno enemigo, el Real Madrid, el Barcelona afronta una temporada de profunda renovación. Esto viene dado sobre todo por el cambio de técnico, lo cual implica un viraje de estilo y filosofía, y sobre todo porque las marchas de Satoransky y Abrines a la NBA dejan a los blaugrana sin las dos piezas angulares que por edad y calidad debían liderar al Barcelona de los próximos años. 


Revolución total en el puesto de base, con un triple MVP continental (Final Four de Euroliga 2014, Eurocup 2015, Finales Eurocup 2015) como Tyrese Rice al mando. Rice es la gran apuesta azulgrana para este curso, y uno de los fichajes de mayor relumbrón en nuestra liga en los últimos tiempos. Un “killer” total capaz de fabricarse sus propios tiros y anotar desde prácticamente cualquier posición. Veremos cómo encaja un jugador tan acaparador en un equipo donde otras figuras reclamarán también su número de tiros y balones, especialmente Tomic, prácticamente la primera referencia ofensiva con Pascual y quien baja un puesto en el escalafón con la llegada de Rice. Todo pasará por el jugador de Richmond. No tiene en principio relevo natural, después de que no fructificara el intento de hacerse con Guillem Vives. Petteri Koponen es un base-escolta tirador que ofrece dudas en la dirección, con lo que es posible que volvamos a ver a Pau Ribas ejercer de base como en sus tiempos del Joventut. ¿Y Navarro echando una mano? No lo descartemos.   



Rice, coleccionista de MVPs y devorador de títulos.



Sin cambios en las alas, la baja de Abrines deja al equipo muy debilitado en esa posición. Stratos Perperoglou dejó muy buenas sensaciones la pasada temporada, mostrándose resolutivo en los momentos calientes de los partidos. Pero siempre en el papel de héroe inesperado. ¿Funcionará igual de bien con más galones y minutos, y por tanto, menos descanso? ¿Tendrá tan buena selección de tiro si se convierte en el alero protagonista de su equipo? Un poco de lo mismo sucede con Oleson. Jugador fiable dentro de la rotación, con una excelente (y a veces no reconocida) actitud defensiva y un notable tiro exterior, pero que no parece capacitado para ser una de las primeras referencias del equipo. Ribas en su condición de todoterreno aportará en todo, y Navarro seguirá lidiando con su fascitis plantar teniendo que dosificarse cada vez más. El aficionado buscará consuelo de la marcha de Abrines en una posible progresión del joven sueco Marcus Erikkson. Sigue interesando Hanga.     


Sin novedad en la zona (suena Kevin Seraphin, pero de momento no hay nada), con Doellman y Tomic como pareja estelar. El pívot croata ha sido la piedra angular del Barcelona de Pascual desde su llegada del Real Madrid, pero su calidad individual y sus buenas estadísticas personales no se han traducido en títulos para el club (una liga, una copa y una supercopa en tres años no parece gran bagaje) Veremos sin con Bartzokas, acostumbrado a jugar con pívots más móviles y abiertos tanto en Olympiacos como en Lokomotiv, hay un cambio de filosofía. En ese sentido Doellman parece llamado a tener mucho protagonismo y ser el Anthony Randolph de este Barcelona… siempre y cuando Rice le de balones. Dorsey y Lawal seguirán poniendo el músculo, y Alexander Vezenkov tendrá oportunidades para seguir progresando dada lo larga que se prevé la temporada entre competiciones domésticas y Euroliga. 



En resumida cuentas un nuevo Barcelona, renovado a la fuerza, pero con muy pocas caras nuevas. Claro que la de Bartzokas en el banquillo, y la de Rice en la dirección del juego, son por si solas suficientes como para hablar de un equipo azulgrana radicalmente distinto en su concepción del juego respecto a pasadas temporadas. 




Bartzokas y Claver, reencuentro en Barcelona.





lunes, 19 de mayo de 2014

EL CALLO



So fucked up



El sueño madridista de levantar la novena copa de Europa tendrá que esperar, al menos, una temporada más. El histórico Maccabi Tel Aviv de David Blatt vuelve a reinar en el Viejo Continente, con un técnico que ya es campeón de Europa de selecciones y de clubes, y que demuestra una vez más que los favoritismos no sirven de nada en esta competición. 

Hace poco más de un mes, el pasado 16 de Abril, el flamante campeón de Europa visitaba un Mediolanum Forum de Milán que para siempre será ya una cancha talismán en la historia del conjunto hebreo. Abría su serie de cuartos de final contra un Emporio Armani que contaba a favor con el factor cancha, así mismo como con la presión añadida de ser anfitriones de cara a la final a cuatro. En un espectacular partido, prórroga incluida, los de Blatt ponían el 0-1 en la eliminatoria y rompían el factor cancha a las primeras de cambio. Tyrese Rice, nuevo héroe macabeo, contribuía con 17 puntos a la victoria visitante, pero era Ricky Hickman, espectacular con 26 puntos y 36 de valoración quien se llevaba los máximos honores. Los de Blatt sólo habían necesitado cinco rebotes ofensivos para conseguir tumbar al Milán. Ayer al Real Madrid les birlaron 19 rechaces en su propio aro.  

La maldición del anfitrión se consumaba una vez más (Madrid 2008, Barcelona 2011, Estambul 2012…) y el Maccabi se metía entre los cuatro aspirantes al título. Ya teníamos cenicienta, convidado de piedra, perita en dulce, como lo quieran llamar. El equipo que ya bastante había hecho con llegar ahí y viajaba a la cita definitiva sin presión, pero con el peso de una camiseta histórica y con una afición incansable detrás, imbuyendo a los jugadores de una fe en sus posibilidades a la postre decisiva para no sólo no ser echados en ningún momento de la pista por dos escuadras tan poderosas como los actuales CSKA Moscú y Real Madrid, si no para incluso acabar levantando contra pronóstico la copa de campeones. Otra vez contra pronóstico, como el Olympiacos durante las dos últimas temporadas.   

¿Se imaginan a Ettore Messina viendo como a una de los mejores plantillas que ha tenido en los últimos tiempos le remontan 15 puntos de ventaja en poco más de un cuarto? Sucedió en el partido que abría la final a cuatro. El CSKA llegaba a mandar por 55-40 a punto de finalizar el tercer acto y parecía tener encarrilado su pase a la finalísima. No contaban con la muñeca de un veterano como David Blu (anteriormente conocido como David Bluthental) quien en la que ya ha anunciado que va a ser su última temporada en activo como jugador profesional de baloncesto decidió vestirse de héroe para asestar cinco triples como puñaladas mortales en el corazón de un equipo moscovita incapaz de responder ante la furia amarilla. El milagro Blatt, ese entrenador que rompe los pronósticos constantemente y sigue engordando un palmares de leyenda sin realmente haber estado al frente de los mejores equipos ni presupuestos, se producía de nuevo, encarnado esta vez en la figura de un loco sin miedo llamado Tyrese Rice, quien inscribe su nombre para siempre en la historia de la mejor competición del baloncesto continental. El exterior virginiano se lanzaba hacia la canasta rusa aprovechando la perdida de Khryapa (y precisamente Khryapa, el jugador más simbólico del actual CSKA) para certificar otra remontada histórica que quedará en los anales de una competición acostumbrada en los últimos tiempos a descubrirse ante hazañas de este tipo y épicas remontadas. Se llama dar el callo, un callo que tienes que tener trabajado después de muchas comparecencias en estas citas entre los mejores. El Maccabi, que duda cabe, lo tiene.     


El fin de semana de Rice. Primero cargándose al CSKA.


Saltaba la sorpresa y el duelo fraticida entre los dos representantes españoles cobraba mayor calidad de final anticipada que nunca. El Barcelona salía dispuesto a darnos la razón a quienes habíamos asegurado que llegaban en un mejor momento de forma que los blancos. Un espejismo. El Real Madrid de Pablo Laso dejaba un partido para la historia. Uno de esos encuentros que habrá que enseñar a las generaciones posteriores para demostrarles a que jugaba este equipo. Es cruel pensar que un partido así no haya servido para nada. Nos negamos a pensar así. El equipo blanco dio una exhibición de buen baloncesto, juego colectivo y sacrificio colectivo, en el que aún así había que centrarse en algunos nombres propios, especialmente Sergio Rodríguez, demostrando porque era el MVP de la temporada en Euroliga, y Nikola Mirotic, reivindicándose en el mejor escenario posible. Como digo, partido para las hemerotecas y que con el tiempo será recordado como merece, pese a suponer la antesala de otra decepción madridista, y no de la reconquista europea. El Real Madrid había arrasado a todo un Barcelona, a un equipo que había visitado cinco de las últimas seis finales a cuatro (sólo se había notado su ausencia precisamente en la edición disputada en la Ciudad Condal en 2011), al equipo de Navarro, el devorador de títulos, de Lorbek, de Huertas, de Tomic, de Nachbar, o de Papanikolau, hombre clave en los dos últimos entorchados del equipo griego de Olympiacos. Y aún así la estadística dejaba un dato preocupante para los blancos, más allá del número, plasmado en una sensación que ya hemos comentado alguna vez en este blog cuando hemos analizado las (escasas) fisuras que puede presentar un equipo tan exuberante como este Real Madrid de Pablo Laso: la dificultad del equipo madridista para cerrar su propio rebote. Una debilidad a la postre definitiva en el partido final. 

Ettore Messina y Xavi Pascual. Uno en su décima Final Four, otro en su quinta participación en este evento. El italiano, con cuatro títulos a sus espaldas, el español, triunfador en 2010 dejando en la cuneta precisamente al CSKA Moscú en semifinales. Dos entrenadores con gen ganador. No se merecían el castigo de ese partido por el tercer puesto que la Euroliga debería pensar seriamente en suprimir. Aún así, había que pasar el trago, con un Barcelona quitándose la espina y Navarro (20 puntos en 17 minutos) recuperando sensaciones. Triste adiós de Messina en su CSKA (y quien sabe si en el baloncesto europeo) cerrando su participación como el peor equipo de los cuatro contendientes.     


El horror, el horror.


“Ganamos seguro”, decía Miguel Ángel Paniagua en Tiempo de Juego de la cadena COPE minutos antes de comenzar la gran final, con el consiguiente tembleque sufrido por vuestro amigo El Tirador, temeroso siempre de vender ninguna piel del oso antes de cazarlo y supersticioso hasta la médula (ni que decir tiene del horror producido ante la visión de Ana Botella e Ignacio González arropando a Florentino Pérez en el graderío italiano, tras su desastre olímpico, empeñados en alimentar el gafe) Y lo cierto es que el Madrid era muy favorito para ganar este partido. Tan favorito que la presión sobre las espaldas de los jugadores se podía pesar con una balanza. Laso y los suyos, no obstante, parecían cautos. El equipo de David Blatt había demostrado de lo que era capaz remontando heroicamente ante el CSKA y el Madrid sabía que para ganar había que dar el callo, que no iban a echarlos de la pista como si hicieron con un Barcelona desangelado. Rudy, generoso en el esfuerzo con un dedo roto, mostraba el camino hacia la gloria con cinco puntos consecutivos. Soltando los nervios. Los tres primeros lanzamientos del equipo blanco (excepto dos tiros libres de Rudy) venían desde más allá del 6.75 (sólo anotando Rudy, en la primera jugada del partido). La tendencia estaba clara. Los de Laso habían obtenido un descomunal 14 de 29 en triples frente al Barcelona dos jornadas antes. Nadie criticó aquel día el exceso de juego exterior del equipo de Laso, pero ahora se hace hincapié en la dependencia de ese tipo de lanzamiento por los blancos. Lo cierto es que el Maccabi comenzaba mejor el partido, repuestos del impacto inicial de Rudy, estiraban el marcador hasta un 7-13 que hacía ver a los blancos que aquello no iba a ser fácil (ya saben, el callo) Rudy seguía echándose el equipo a la espalda a pesar de su lesión y Felipe Reyes comenzaba su pequeño recital de lucha, coraje, puntos, rebotes, y callo, mucho callo. En un mal primer cuarto el Madrid se reponía gracias a un par de minutos de velocidad y de entrega por parte de su capitán.16-15.     


Horas antes del duelo.


Rudy volaba sobre el Maccabi para machacar el aro tras fallo de Felipe, así se abría un segundo cuarto en el que el Real Madrid jugaría sus mejores minutos y mostraría méritos para lucir un traje de campeón de Europa que le sigue esperando en los armarios de la historia del baloncesto. Slaughter, hundiendo el balón tras un alley-oop con el omnipresente Rudy, ponía la máxima diferencia en el marcador: 26-15. El Madrid, tímidamente, parecía que de nuevo iba a poner velocidad de crucero sobre el Mediolanum Forum, dirigido por el MVP Sergío Rodríguez y con dos jugadores que llevaban tiempo esperando esta cita como Rudy y Felipe. El gran capitán volvía a estirar la diferencia a 11 (33-22, minuto 17) El Maccabi sobrevivía gracias a los tiros libres y aparecía David Blu, otra vez él. Un impresionante triple sobre la bocina ajustaba el marcador a sólo dos puntos de diferencia, cerrando un parcial de 2-11 que metía a los de Blatt, exultante en la banda tras el triplazo de su jugador, en el partido. El técnico judío sabía del mazazo anímico que suponía aquello para los de Laso. El Madrid había sido muy superior en el segundo cuarto y sólo se llevaba dos puntos de renta a su paso por los vestuarios. 

El comienzo del tercer acto mostraba al Madrid mandando tímidamente, y a un Maccabi que comenzaba a tirar de sus mejores armas. Agotado el coloso Schortsanitis, los exteriores Hickman y Smith se hacían cargo de las operaciones. Fueron los teloneros de un Tyrese Rice que al poco comenzaría su espectáculo. Los macabeos sabían de la indolencia defensiva madridista cerrando su aro, y comenzaron un recital de penetraciones que, en caso de no obtener éxito, acababan en palmeos o rebotes ofensivos para un Alex Tuys engrandecido ante el agujero interior blanco. El partido estaba en el alambre. El Madrid no estaba cómodo, pero le bastaba para no perderle la cara a la final. El Maccabi no se descomponía. Era el momento de demostrar que se tenía callo en este tipo de partidos. 

El tercer cuarto finalizaba con un parcial de 20-20 que era fiel reflejo de la igualdad existente. La tensión a esas alturas era, sencillamente insoportable. Rice comenzaba a transmutarse en pesadilla blanca, con canastas como un triple que entra tras quedarse corto y botar en la parte frontal del aro. Era su día. No obstante parecía que los de Laso podían encarrilar el partido y vestirse de campeones. Sin lugar para las alegrías, y con el mono de trabajo puesto en ambos equipos (el callo, amigos, el callo), los triples de Mirotic y Sergio Rodríguez y una canasta de Darden abrían una pequeña brecha, un leve resquicio por el que se veía el sol, con 67-63 a falta de sólo tres minutos para el final. Era posible. Maccabi seguía recurriendo a lo mismo, penetraciones de Hickman y Rice. El base titular de Blatt recibía el tapón de un Mirotic por fin metido en el partido, pero recuperaba la bola (una constante durante todo el partido, los balones sueltos y sin dueño que acababan en manos hebreas) y no fallaba a la segunda oportunidad. Si lo hacía el ala-pívot montenegrino en el ataque siguiente, y Rice, quien si no, empataba el partido a 67. Un exhausto Rudy se unía a la serie de errores madridistas fallando su lanzamiento. Rice seguía lanzado hacia el aro rival, y aunque fallaba su ocasión ahí estaba Tyus en el rebote ofensivo para poner el 67-69. Zozobra blanca. Mirotic volvía a empatar el partido a 69. Blu ponía de nuevo por delante a los amarillos. Mirotic se la volvía a jugar. Fallaba. Rice no. 69-73 en el último minuto. El sueño se desvanecía. Pero el Chacho buscaba el milagro. Dos tiros libres suyos tras falta de Rice metían a los de Laso en el choque. El entrenador vitoriano se la jugaba en defensa (Darden y Slaughter por Chacho y Mirotic), y le salía bien, con Hickman errando y Rudy haciéndose con el rebote. El propio Rudy fallaría el ataque siguiente pero el rebote ofensivo, esa losa aplastante que acabaría sepultando al Madrid en esta ocasión le daba la vida, con Bourousis como héroe, sacando una falta personal a falta de 21 segundos. El griego hizo gala de nervios de acero para poner el 73-73 en el luminoso, y a sufrir en defensa. Que larga se hizo la posesión israelí, finalizada con un lanzamiento de Rice y Tyus, de nuevo, rozando el palmeo. El crono llegaba a cero y el Madrid seguía vivo. El baloncesto le daba una segunda oportunidad. Se jugaba la Euroliga en cinco minutos. 

Dicen que en una prórroga parte con ventaja el equipo que venía de atrás, espoleado anímicamente por llevar un partido que tenía perdido al tiempo extra. Quien formuló esta teoría no debía conocer a Tyrese Rice. Su enésimo triple volvía a poner por delante al Maccabi después de que Mirotic abriese el marcador en el tiempo extra. Bourosis volvía a responder desde el tiro libre, convertido ya en tabla de salvación madridista. Rice contestaba eliminando a Slaughter del partido, y castigando una perdida de Mirotic con otro triple. El propio jugador montenegrino volvía a anotar desde la línea de personal para dejar la desventaja en dos puntos. Turno para el Maccabi, lo cual era lo mismo que decir turno para Rice, quien viéndose defendido ante otra amenaza de penetración encontró un alley-oop para Tuys que volvía a poner cuatro arriba al Maccabi. La exhibición del base-escolta ampliaba sus registros, ya no sólo anotando si no asistiendo a los compañeros de manera letal. 79-83 y dos minutos por disputarse, con un Real Madrid cada vez con menos margen de error. Rudy se la jugó de tres, alguien tenía que hacerlo, y a partir de ahí la final se acabó para el equipo blanco. El Maccabi seguiría anotando en un carrusel de tiros libres dejando la diferencia final en unos doce puntos que suponían un castigo excesivo para un Real Madrid que sólo se descompuso en los dos últimos minutos. Maccabi, justo campeón. Desde aquel 16 de Abril en el que ponía el 0-1 en la serie de cuartos de final frente al Emporio Armani Milán en esa misma cancha lo suyo ha sido el triunfo de la fe… y del callo. 



Rice contra el mundo. Perdió el mundo.


Resulta difícil explicar porque al Real Madrid se le escapa por segundo año consecutivo un éxito para el que parecía destinado por calidad de plantilla y trabajo realizado durante toda la temporada. El pasado año hacíamos hincapié en la falta de experiencia blanca en este tipo de competiciones. El Madrid ha estado lejos de ser un habitual en las finales de cuatro, y esa falta de callo, que no sufre el Maccabi, una vez más ha sido decisiva. La imagen del equipo de Laso ha sido mucho más madura en esta final que en la de Londres. Pese a no encontrar su juego habitual, el Real Madrid ha estado prácticamente dentro del partido en todo momento, y pese al mal partido de algunos de sus mejores jugadores (especialmente Sergio Llull) ha demostrado que podía vencer al Maccabi sin tener que recurrir a su mejor versión. Si hubiera que buscar alguna clave, un detalle sustancial que haya apartado al conjunto madridista de su más preciado sueño, creo que ningún otro ha pesado tanto como el de no saber cerrar su rebote. Y eso si que es cuestión de callo. 


El proyecto de Pablo Laso, generoso con el espectáculo, necesitaba este triunfo para rubricar una apuesta que será despellejada sin piedad por los resultadistas. Una autentica lástima. El Real Madrid se consolida como uno de los grandes de Europa, pero vuelve a tropezar a la hora de subir el peldaño definitivo. No es poca cosa haber dominado el baloncesto nacional con la autoridad y el baloncesto desplegado por los blancos, pero falta ese puñetazo definitivo que mande de una vez a la lona a todo el baloncesto grisáceo y plomizo de los dictadores de la pizarra, esos que nos robaron la diversión argumentando que para ganar títulos sólo valía asfixiar la alegría del juego. Mientras el Madrid no aseste ese puñetazo la apuesta de Laso seguirá siendo una cuestión de fe para unos cuantos locos y enamorados de esto. Permítannos decir que nosotros estamos entre ellos. Seguimos creyendo en este equipo, en esta apuesta, y en este entrenador. El hombre que nos ha devuelto la ilusión y al que, a este paso, también le saldrá callo.     


Levántate y anda. Creemos en ti.