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martes, 4 de octubre de 2016

LA LEYENDA INFINITA




Miracle Man




El Real Madrid de Pablo Laso, la tercera gran era del baloncesto blanco tras las de Pedro Ferrándiz y Lolo Sainz, añade un capítulo más a una leyenda de la cual no se conocen visos de finalización mientras sigan dejando trabajar a Herreros y Sánchez en los despachos y a Laso en el banquillo. Pocas gestas le quedaban que alcanzar a un equipo que lo ha ganado todo. Una de ellas era derrotar a un equipo NBA. Ya lo han conseguido. La anterior ocasión que un equipo de la mejor liga del mundo hincó la rodilla ante los blancos fue en 2007, en el mismo escenario del Palacio de Los Deportes, con Joan Plaza en el banquillo. Sergio Llull vivía sus primeros tiempos de madridista y ya firmaba 17 puntos en aquel partido. Pero cierto es reconocer que aquellos Toronto Raptors que perdían 104-103 en su visita a Madrid no tenían el potencial de estos Thunder (su gran figura, Chris Bosh, no compareció en aquel partido, y Bargnani, Nesterovic, Calderón o Garbajosa eran los nombres más reconocibles para el aficionado), ni el desarrollo de aquel encuentro se movió en los parámetros febriles y enloquecidos sólo entendibles dentro de la filosofía lasista, la que entiende el baloncesto como puro vértigo. 



Y así lo entienden los aficionados, que ayer abarrotaron las gradas del Palacio en otra fiesta de la canasta, en otra perfecta comunión y sintonía entre equipo y afición. No, ganar a un equipo de la NBA en partido amistoso, por mucho que hablemos de nada menos que del subcampeón de la Conferencia Oeste (lo cual equivaldría a hablar de uno de los cuatro mejores equipos del mundo), no es ningún título, pero el público anoche lo celebró como si se tratase de la conquista de la Euroliga. No era para menos después del asombroso desenlace de un partido tan enloquecido. 



Y eso que la primera parte fue totalmente de los norteamericanos. Los de Billy Donovan saltaron a la cancha comandados por unos Westbrook y Oladipo en versión depredadora, anticipando que pueden ser uno de los “backcourts” más salvajes de la próxima NBA. Oklahoma City arrasaba poniendo al menos dos velocidades más que los de Laso. Una en ataque. La otra en defensa (se me abren las carnes cuando escucho eso de que en la NBA no se defiende, tópico argumentado por quienes no cabe duda de que no ven un partido de esa liga en toda la temporada), y es que el campeón de la ACB naufragaba ante el inmenso bosque de brazos, piernas y manos (y en este sentido hay que recordar que Oklahoma City es actualmente uno de los equipos más duros y físicos de la NBA) que asomaba ante sus ojos. Con el ataque estático ahogado y el contrataque desaparecido, sólo Jaycee Carroll encontraba resquicios para mancillar la red rival, demostrando ser mucho más que un tirador, y es que el de Wyoming es uno de esos anotadores pacientes que siempre encuentra su sitio. Triples, sí,  pero además esas “bombas” y penetraciones para conseguir anotar frente a defensores mucho más fuertes y altos que el mormón. Sus 9 puntos fueron un asidero para que el destrozo ocasionado por Westbrook (7 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 1 robo en ese primer cuarto) no fuera mayor (22-35 para los Thunder) 



No fue capaz de reducir distancias en el segundo acto el Real Madrid pese a que las figuras visitantes descansaban en el banquillo. Ilyasova y Kanter se bastaban para mantener las rentas. Parecía que no habría partido, y con Oladipo, Adams y Domantas Sabonis de nuevo en pista los Thunder buscaban sentenciar al descanso. No contaban con Nocioni. Para el argentino ningún partido es amistoso, y con 9 puntos en 5 minutos lanzaba un mensaje al subcampeón del Oeste norteamericano: los de la camiseta blanca (ayer preciosa equipación con mangas, por cierto) no iban a entregar la cuchara. Otro que recibió el mensaje fue Llull, quien con uno de esos triples suyos imposibles sobre la bocina hacía levantarse a los aficionados (y lo que nos quedaba por ver), todo ello a pesar de encaminar el camino de los vestuarios 15 puntos abajo, y haber perdido el segundo cuarto por un parcial de 28-30. 



A pesar del estupendo comienzo del tercer acto (un triple de Rudy ponía a 12 a los blancos), Westbrook y Oladipo continuaban con su exhibición, y elevaban a 20 la diferencia en el minuto 27. A esas alturas parecía que el Madrid debería conformarse con encajar la derrota de la manera más digna posible, maquillando el resultado y dejando unos guarismos aceptables, pero los de Laso comenzaron entonces una pequeña a la vez que grande incansable labor de zarpa y recorte al marcador. Con Thompkins y Randolph juntos en pista (algo que difícilmente veremos en ACB por la limitación de fichas extracomunitarias para cada partido) el equipo blanco presentaba una evidente amenaza anotadora. Dos triples consecutivos de estos dos jugadores volvían a poner a 12 a los locales a 5 minutos del final del cuarto. Afloraba el optimismo viendo como además en algún duelo individual (Randolph sobre Ilyasova) los de Laso eran superiores. Donovan reservaba a Westbrook, y los Thunder se encomendaban a Oladipo y a un monumental Enes Kanter, quien se hacía amo de la zona ante la ausencia de un Adams que tenía que dejar la pista lesionado. Para acabar de encender los ánimos de la parroquia, Llull se sacaba de la chistera otro triple para sellar el cuarto y ajustar la diferencia a tan sólo 8 puntos, 87-95. Los de Laso ya habían ganado un parcial (37-30), pero querían más.     



Oladipo, un escándalo



 Oladipo contra el mundo. El base-escolta de Maryland anotaba 9 puntos consecutivos, de todos los colores posibles. El Real Madrid no se rendía y ofrecía unos minutos soberbios de baloncesto coral dirigidos por un Luka Doncic dispuesto a tapar las bocas de quienes le acusan de no tener capacidad para jugar de base y se empeñan en verlo de alero. Llull esperaba su momento en el banquillo pero celebraba cada canasta de sus compañeros y pedía el ánimo del público sabedor de que el partido se abocaba a un final de los que le gustan, de los de jugar sin red. Con Doncic, Carroll y Maciulis mordiendo por fuera y desactivando el efecto Oladipo, a los Thunder se les empezaba a hacer de noche y el turco Kanter se erigía como faro anotador mostrándose superior a la defensa de Randolph e incluso a la de Hunter. El delirio llegaría con un triple de Nocioni que ponía por delante al Real Madrid (112-111 a 4.35 para el final) Respondía Kanter, y respondía de nuevo Nocioni. Pero el pívot turco estaba de dulce. 8 puntos consecutivos para poner un 114-119 en el luminoso con 2.19 por jugarse. Era el momento de los tiradores. Rudy por los locales y Abrines por los NBA volvían a dejar la diferencia en cinco puntos tras sendos triples a 1.39 para la conclusión. Carroll volvía a meter a su equipo en el partido, dejándolo tres abajo, pero el cuarto triple de Alex Abrines era una puñalada en el corazón de las esperanzas blancas, que parecían sepultar definitivamente cuando en el posterior ataque madridista el propio Abrines sacaba una falta personal en ataque a su compañero de selección Sergio Llull. Seis abajo, balón para los Thunder, y un minuto en el reloj. El Real Madrid de nuevo arrojado a la épica. Una pérdida de Oladipo era aprovechada por el inmenso Carroll para acercar a los blancos a cuatro puntos. Laso seguía moviendo sus piezas con maestría, y tras el tiempo muerto solicitado por Oklahoma City a 30 segundos del final Taylor entraba por Carroll para fortalecer la defensa madridista. Bingo. Una “chapa” del sueco-estadounidense sobre Oladipo permitía una nueva posesión local que Nocioni desperdiciaba errando su pase. Con 20 segundos por disputarse, cuatro abajo, y balón para el rival, parecía definitivo. Randolph mandaba a Oladipo a la línea de tiros libres y el exterior NBA aprovechaba el primer lanzamiento, errando el segundo. Cinco abajo para un Madrid que necesitaba anotar desesperadamente. Lo buscó Nocioni desde el triple pero recibió falta de Sabonis. Era la sexta del hijo del Zar. Tras el “instant replay” los árbitros confirmaron tres tiros libres para el argentino. Quedaban cuatro segundos para el final. Si el “Chapu” anotaba los tres y ponía a su equipo a dos, una rápida falta sobre la posesión rival podía dar esperanzas para los de Laso siempre que los Thunder no anotasen ambos lanzamientos. 



O se podía rizar el rizo y buscar una opción muchísimo más arriesgada. Anotar los dos primeros, tirar a fallar el tercero, capturar el rebote ofensivo, y anotar un triple que llevase el partido a la prórroga. Con tantos condicionantes aquello parecía algo similar a acertar los 5+2 del sorteo de Euromillones. 



¿Tiró el “Chapu” a fallar el tercer tiro? No me atrevo a asegurarlo, y hasta que no escuche al propio protagonista hablar sobre la jugada no seré capaz de poner la mano en el fuego, pero diría que sí erró su lanzamiento a propósito. Hunter luchó el rebote, Rudy lo controló, y vio a Llull esperando recibir en la línea del triple. El desenlace ya lo conocen. Tantas veces visto con este mismo protagonista, y aun así tantas veces inverosímil, de obligatorio frotado de ojos ante lo contemplado. 



Y es que hay que hablar una vez más de este Llull, prodigio de fe y trabajo a partes iguales. El joven que llegó a Madrid justo a tiempo de celebrar la liga ACB del 2007, a un equipo que venía de ganar la ULEB dirigido por el Joan Plaza del doblete. Después vendría el bienio negro de Ettore Messina, aguantado con estoicismo por el menorquín y resto de la plantilla, y por fin la consagración y lluvia de títulos que ha traído Pablo Laso a la Casa Blanca en su sección de baloncesto. Pero este increíble Llull, jaleado por los aficionados e idolatrado por la afición quien con justicia ya lo tiene en el panteón de los más grandes jugadores madridistas de todos los tiempos, hay que recordar que no siempre vivió con el viento a favor. Tanto el más joven Llull, el de Plaza, como el de Messina, era un jugador indefinido entre las posiciones de base y escolta. Una indecisión que parecía lastrar su juego, y que para los más puristas debiera resolverse en favor del puesto de escolta. Demasiado atolondrado, decían, como para ser un buen base. Pasados los años esa indecisión entre posiciones ya no molesta, sino que además resulta crucial para entender a un jugador que ha de ser considerado como uno de los mejores de Europa en ambos roles, aspecto éste en el que hay que reconocer el mérito de sus técnicos actuales, tanto Pablo Laso en el Real Madrid como Sergio Scariolo en la selección española, ambos valedores del menorquín y creyentes de sus posibilidades para resolver partidos (recordemos como Scariolo decide jugarse un último ataque con  el Llull de 22 años en el Europeo de 2009, a pesar de contar con un tal Pau Gasol en la pista) La otra persona que siempre ha creído en Sergio Llull para ganar partidos es, claro está, el propio Llull.     



Laso, de buen rollo con Abrines.




Estaba en su naturaleza desde el primer día. Llull es ese chaval que se imaginaba canastas ganadoras sobre la bocina en el patio de su casa. Claro que es no lo mismo hacerlo en el patio de tu casa que en el Real Madrid o en la selección española. Llull se las jugaba… y fallaba. Y las críticas sobre su mala cabeza y su afán de protagonismo en los finales de cuarto o de partido arreciaban. Atolondrado Llull. Lo fácil hubiera sido esconderse y reconvertirse. Sacrificar esas ansias de canastas gloriosas y transmutarse en base sobrio o abnegado escolta defensor, como le pasó a aquel Ismael Santos, purasangre ofensivo en la cantera blanca y a quien Zeljko Obradovic transformó en perro de presa. Pero Llull prefería seguir siendo fiel a su naturaleza. Una fidelidad similar a la de Felipe Reyes, quien en sus primeros años desoía a entrenadores y analistas ortodoxos que pedían, casi ordenaban al cordobés, que aprendiese a jugar por fuera de la zona, ya que con aquellos apenas dos metros iba a ser despellejado sin piedad bajo los tableros por pívots más altos y fuertes que él. Llull sabía que este día iba a llegar (fe) y siguió intentándolo (trabajo), hasta convertirse en el mejor jugador en finales apretados en el actual baloncesto europeo.     



Y la fiesta recibía cinco minutos más de propina tras la enésima canasta decisiva del jugador del Real Madrid. Se suele decir que a las prórrogas llega más motivado, y por tanto más fuerte mentalmente, el equipo que viene desde atrás en el marcador. Tras lo visto anoche en el Palacio hay que darle la razón a quien discurrió tal pensamiento. Y eso que Oladipo decidió continuar su particular show. Cuatro puntos para arrancar el tiempo extra, un monumental mate a dos manos volando por encima de la defensa blanca, y hasta un “air ball” absolutamente perdonable para un jugador con esa capacidad de echarse su equipo a la espalda. Llull rompía con un  triple el empate a 130 (lo sé, guarismos de locura) y daba la máxima ventaja a los blancos a 2.50 para el final del tiempo extra. Kanter anotaba su punto 29, y tras un fallo en el triple de Randolph, Carroll sacaba su manita primero para robar la bola a Oladipo y posteriormente para anotar los dos tiros libres tras falta de Abrines. Otros dos tiros libres Oladipo volvían a dejar el marcador en un punto arriba para el Real Madrid, y entonces llegaba la locura con el triple de Othello Hunter. El nuevo ídolo de la grada, llamado a dejar el hueco sentimental dejado por Marcus Slaughter, ponía el 138-134 a un minuto del final. La fiesta seguiría con el propio Hunter hundiendo la bola a pase de Carroll después del triple errado por Oladipo, y Llull cerrando el partido con dos tiros libres. El Real Madrid llegó a ganar de 8 puntos en la prórroga, y un triple de Ilyasova dejaba el electrónico en el desorbitado 142-137 que ya es historia del club blanco. Otro partido para las videotecas, otro regalo al baloncesto del Real Madrid de Pablo Laso. 



Pero más allá de lo ocurrido en la pista en los 53 minutos de juego reglamentarios (estirados a tres horas de tiempo real que pasaron volando para los aficionados), el partido volvió a dejar constancia de la capacidad de la NBA para transformar en espectáculo festivo todo lo que rodea al baloncesto. Cheerleaders, animadores y “celebrities” dieron al partido ese toque lúdico tan necesario en el deporte de alta competición, tan envenenado en ocasiones de innecesario dramatismo alrededor del éxito o el fracaso, esos dos impostores de los que hablaba Kipling. Tres leyendas del baloncesto estadounidense como Jason Richardson (dos veces campeón del concurso de mates de la NBA y campeón de la NCAA en el 2000), Shawn Marion (campeón con Dallas en 2011 y 4 veces All Star) y Ron Harper (cinco veces campeón de la NBA como escudero de Jordan y Kobe Bryant) ejercieron de anfitriones del mejor baloncesto del planeta y fueron homenajeados en la pista en uno de los tiempos muertos al lado de nada menos que Arvidas Sabonis. En definitiva una fiesta del deporte por todo lo alto. 




No queremos despedir esta entrada sin agradecer a la revista GQ, uno de los patrocinadores del evento, su amabilidad y gestiones para que pudiéramos vivir en primera persona todo lo acontecido anoche en un Palacio que una vez más volvió a presenciar un partido para el recuerdo. Gracias por hacernos sentir, como diría Ramón Trecet, cerca de las estrellas.      




¡Cerca de las estrellas!



lunes, 3 de octubre de 2016

INCÓMODOS VISITANTES




Hunter ya convence en Madrid.


La primera jornada de la nueva edición de Liga Endesa comienza con un claro acento visitante, y es que de los ocho partidos disputados, tan sólo Real Madrid y UCAM Murcia, éste último con muchísimos apuros, consiguieron salvar la victoria en sus feudos. El resto se ha saldado con victorias visitantes, algunas de ellas bastante sorprendentes. Vayamos con todo ello, y como todos los años, con los mejores jugadores de la jornada. 


La liga comenzaba en Madrid, con el vigente campeón fiel a su estilo, pasando de la centena de puntos a las primeras de cambio en un espectacular choque frente a un gran Unicaja que mandó al comienzo del partido (6-16 en el minuto 4), aguantó las embestidas de los de Laso (52-42 para los blancos en el minuto 17), y llegó a ponerse por delante al final del tercer cuarto (71-73) Mal partido de Randolph (2 puntos con 1 de 7 en tiros de campo), pero bueno de Hunter, clave junto a Taylor con su defensa en el último cuarto. Tres triples en apenas medio minuto (Doncic, Carroll y Taylor) propiciaron el despegue local para estrenarse en liga con victoria. Mucho se ha hablado de la nueva cara del Real Madrid sin Sergio Rodríguez y de sus presuntas dificultades para mantener el encloquecido ritmo ofensivo con el que ha dominado el baloncesto español en los últimos años, pero lo cierto es que con Llull y Doncic al mando (13 asistencias entre ambos) el equipo  no ha perdido un ápice de su exuberancia anotadora. Laso sigue siendo un maestro de la heterodoxia, y de hecho su único base puro (Draper) apunta a ser el director de juego menos utilizado.   


En el mismo escenario continuaba la jornada al día siguiente con el estreno del Movistar Estudiantes, sorprendido en casa ante un sobrio Betis. Si el Baloncesto Sevilla de los últimos años fue un magnífico contexto para ver crecer a jóvenes valores como Satoransky, Baldin, Porzingis o Willy Hernángomez, la apuesta de esta temporada con Zan Tabak al frente apuesta por la veteranía, con unos enormes Luka Zoric y Bostjan Nachbar (52 puntos y 16 rebotes entre ambos) haciendo estragos en la defensa estudiantil.


El Baskonia es el primer líder gracias a su average de 16 puntos obtenido en Santiago de Compostela (un buen dato, que la victoria más abultada de la jornada no haya llegado siquiera a los 20 puntos de diferencia, señal de la competitividad de nuestra liga), donde Alberto Corbacho se convierte en protagonista triste de la jornada. Comenzaba con ganas su partido en la cancha en la que es ídolo ante el club que la pasada temporada apenas le dio oportunidades, con 2 triples anotados en los primeros compases del encuentro, demostrando que la calidad de su muñeca se mantiene intacta, cuando sufrió una rotura de su tendón rotuliano que le va a tener apartado de las pistas unos seis meses nada menos. Malísima suerte la del alero que buscaba recuperar sensaciones en el club donde ya es leyenda y quien estaba llamado a ser uno de los mejores triplistas de la temporada. El joven Yusta trató de levantar los ánimos de la afición con un gran partido (18 puntos, con 8 de 11 en tiros de campo) y Rosco Allen confirmó que puede ser una de las revelaciones de la temporada (17 puntos y 6 rebotes), pero resultaron insuficientes ante un Baskonia en el que Shane Larkin certifica que es uno de los jugones de la nueva liga (19 puntos, 6 rebotes y 8 asistencias), bien apoyado por los 19 puntos, 4 rebotes y 2 robos de Shengelia. Discreto partido de Bargnani (7 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias), quien sigue con su particular puesta a punto.     



Corbacho, roto, la cruz de la jornada.



Apuros para un mermado Barcelona (sin Koponen, Rice ni Ribas) en el derbi catalán de Manresa. Partido para olvidar con un lamentable 2 de 47 en triples entre ambos equipos. El premio a la mejor “mano de madera” en esta ocasión para Scott Sugs. Acabó con 14 puntos como máximo anotador del partido… pero firmó un ignominioso 1 de 8 desde el 6.75. Ante Tomic fue un faro entre tanta niebla con sus 13 puntos y 11 rebotes. 


No se pudo estrenar con victoria el equipo revelación de la pasada temporada, el milagroso Fuenlabrada de Jota Cuspinera, sorprendido en el Fernando Martín por un Bilbao Basket con Scott Bamforth en modo metralleta (23 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias), bien secundado por un polivalente Hervelle (6 puntos, 9 rebotes y 3 asistencias) y un Ivan Buva que nos parece otro nombre a seguir en esta liga (17 puntos y 9 rebotes) La réplica fuenlabreña, en manos de Moussa Diagné (12 puntos, 7 rebotes y 2 robos) 


Facu Campazzo sigue en modo superhéroe en Murcia. Una bandeja a ocho segundos del final, y un posterior robo de balón en la posesión verdinegra impidió otra victoria visitante y lo que hubiera sido una buena sorpresa de haberse llevado el Joventut la victoria del Palacio de Los Deportes murciano. Rubricó de este modo el argentino un gran partido firmado con 19 puntos y 2 asistencias, manteniendo un espectacular duelo anotador con el base visitante, Albert Sabat, quien se fue hasta los 21 puntos con 5 de 6 en triples. 


Comienza fuerte el Valencia de Pedro Martínez con una convincente victoria en cancha zaragozana. Rafa Martínez tira de galones con 17 puntos y 4 de 6 en triples, mientras que por los locales destacó la buena dirección de Tomás Bellas, con sus 6 puntos, 3 rebotes y 10 asistencias. 


Y finalizamos con la quizás gran sorpresa de la jornada, y es que en el derbi insular un Gran Canaria que se presentaba ante su afición como lustroso campeón de la Supercopa se veía sorprendido por un excelso Iberostar Tenerife, pese a que los de Vidorreta comparecían con la baja de Nicolas Richotti. Enorme Javier Beirán (una vez más), soberbio partido con 21 puntos (6 de 8 en triples), 8 rebotes y 3 asistencias, mientras que Fran Vázquez fue el señor de la zona con 19 puntos (8 de 10 en tiros de campo) y 3 rebotes. 


El MoraBanc Andorra descansó en esta primera jornada de la Liga Endesa.    




Javier Beirán, un seguro para el Tenerife.




LOS MEJORES DE LA JORNADA: 

SHANE LARKIN (BASKONIA): 19 pts, 6 rebs y 8 asistencias. 24 valoración.
JAVIER BEIRÁN (TENERIFE): 21 pts (6 de 8 en T3), 8 rebs y 3 asists. 26 valoración.
BOSTJAN NACHBAR (BETIS): 30 pts, 5 rebs y 3 asistencias. 26 valoración.
LUKA ZORIC (BETIS): 22 puntos y 11 rebotes. 30 valoración.
ANTE TOMIC (BARCELONA): 13 puntos, 11 rebotes y 2 robos. 25 valoración.


ENTRENADOR:


TXUS VIDORRETA (TENERIFE) 




martes, 30 de agosto de 2016

MÁS MÚSCULO, MENOS MAGIA




Laso pierde su prolongación en la pista.




La sexta temporada de Pablo Laso al frente del Real Madrid supone, en la medida de lo posible, una apuesta por la continuidad. Parece lo más consecuente tratándose de un equipo que en la etapa con el vitoriano al frente ha ganado una euroliga, tres ligas, cuatro copas, tres supercopas y una intercontinental, además de haber disputado prácticamente todas las finales posibles. Dominador absoluto del baloncesto nacional y consolidado entre los grandes de Europa. Con la tranquilidad del trabajo bien hecho durante estos cinco años y sin cargarse de presión alguna por muy Real Madrid que sea, se ha podido incluso apostar por darles otra oportunidad a jugadores como Jeff Taylor o Trey Thompkins, quienes no tuvieron el impacto previsto en su primer año de blanco. Los nuevos fichajes llegan para cubrir las salidas, alguna no deseada, como la de Sergio Rodríguez, rumbo a la NBA con una suculenta oferta de Philadelphia 76ers bajo el brazo. Su puesto lo ocupará un viejo conocido como Dontaye Draper. En las alas la continuidad es casi absoluta, excepto por la salida de K.C.Rivers y la llegada de Alex Suárez. Las otras dos caras nuevas las encontramos en el juego interior. Con Willy Hernángomez saltando el charco al igual que el Chacho para enrolarse en los Knicks de New York y Lima cedido al Zalgiris Kaunas (además de la baja del “parche”, con todos los respetos, que fue el fichaje de Ndour, quien compartirá vestuario con Willy en New York), y después de lo ardua que resultó la renovación de Gustavo Ayón, la secretaria técnica del club blanco buscó reforzarse por dentro con dos fichajes de relumbrón: Anthony Randolph y Othello Hunter.   


Cinco bajas y cuatro altas en una plantilla que aún sin oficializarse el fichaje de Hunter (30 años) era la más veterana de la próxima Liga Endesa según una estadística publicada por el diario Marca el pasado fin de semana. Aunque siempre gusta ver sangre joven en el equipo, no debería inquietar este dato al aficionado madridista, sabedor del magnífico trabajo de cantera que se está haciendo en la entidad blanca y el ramillete de figuras que vienen detrás, las cuales deberían ir entrando poco a poco en el sistema de Laso aun siendo conscientes de que la exigencia de un club ganador en ocasiones acaba fagocitando el talento debido a la falta de paciencia y esa exigencia en resultados inmediatos. No obstante, obviando temas generacionales, un primer vistazo al nuevo roster blanco arroja la sensación de que nos encontramos una plantilla con menos capacidad para el ritmo alto (seña de identidad de Laso), la velocidad, las transiciones ofensivas, y más física y granítica que en temporadas pasadas. Pablo Laso ha hecho un trabajo extraordinario sabiendo sacar las mejores virtudes de unos jugadores dotados para un baloncesto alegre y vertical que buscaba el aro rival antes de que el equipo contrario formase su defensa. Es en ese aspecto donde el nuevo Real Madrid puede ofrecer más dudas, al perder al Chacho Rodríguez, prolongación de Laso en la pista junto a un Llull que se queda solo como base revolucionario. En su anterior etapa al servicio de Laso Draper fue el tercer base del equipo, especializado como “stopper” ante bases rivales y jugando escasos minutos, normalmente en el inicio de los terceros cuartos. Verá incrementada su presencia en pista notablemente, la pregunta es, ¿será capaz de adaptarse a la velocidad de crucero del gusto de Laso, o será el entrenador quien pida al equipo bajar revoluciones cuando el nativo de Baltimore esté en pista? La perla eslovena Luka Doncic también debería ver aumentado su número de minutos con la salida del Chacho. Es uno de los favoritos de la grada (ya decimos que al público siempre le gusta ver sangre joven), y aunque su físico pueda seguir albergando dudas sobre si su puesto ideal es el de base, Laso ya demostró con Llull su capacidad para derribar prejuicios sobre una posición que el entrenador vitoriano dominó a la perfección en su época de jugador. Lo cierto es que se va a echar de menos a Sergio Rodríguez y su varita mágica, pero debemos seguir pensando en un Real Madrid tremendamente descarado en ataque a partir del arrojo de sus bases. 


En los aleros como decimos apenas hay cambios. Rivers no llegó a enamorar como en su anterior paso por el equipo blanco y no parece que se le vaya a echar mucho de menos. Suárez llega para cumplir cupos nacionales, tratará de aprovechar cualquier ocasión que se le presente, y seguirá buscando progresar y definir su juego entre las posiciones de 3 y de 4. El peso en las alas realmente lo seguirán llevando Rudy Fernández, aportando en todas las facetas y rezando para que su espalda deje de martirizarle, Jaycee Carroll, envejeciendo como el buen vino (el año pasado dejó un brutal 53% en triples en liga regular, el mejor porcentaje de su carrera), y Jonas Maciulis, “la tanqueta de Kaunas”, que diría Lalo Alzueta, haciendo honor a su apodo. Pegamento para el equipo. Y Llull, claro, que seguirá teniendo sus minutos como escolta. Taylor no convenció en líneas generales al aficionado la pasada temporada, pero Laso confía en él y sabe de sus prestaciones defensivas, tan necesarias en un equipo que busca correr y no puede hacerlo si no muerde atrás (parece mentira pero todavía hay que explicar a algunos que acusan a equipos con esta filosofía de no defender, de que el contraataque nace precisamente de la defensa)    


Jaycee Carroll, el tiro nunca se deja de mejorar.



En los hombres altos es donde más ilusionante se presenta el Real Madrid de Laso 6.0. Una batería de hombres temible, necesariamente bien dosificados (Felipe Reyes está en 36 años, Nocioni en Noviembre cumplirá 37) Cantidad y calidad. Ayón seguirá siendo la pieza angular. No hay un pívot en Europa que se pueda adaptar mejor a lo que pide Laso. Capacidad para aprovechar los espacios e incluso correr la pista, manos rápidas y buena defensa de anticipación. La pasada temporada le vimos ampliar su repertorio defensivo robando constantemente balones exteriores. Tendrá que rotar en ACB con Thompkins y Randolph, al ser los tres extracomunitarios (no así en Euroliga donde podrán ir convocados todos ellos), pero no cabe duda de que dentro de esta terna es el favorito para Laso. Se lo ha ganado. Cómo se ha ganado Felipe Reyes seguir siendo uno de los pesos pesados del equipo, no sólo por su ascendencia como capitán dentro del vestuario, si no por su rendimiento fuera de dudas en la pista. Si estamos viviendo la cuesta abajo de su carrera, la lentitud con la que se está produciendo hace que tengamos Felipe para rato. El Chapu Nocioni compensa su falta de piernas con su enorme corazón competitivo, y siempre aparece cuando se le espera. Quizás dormite durante el invierno pero con los títulos en juego impondrá la baza de la veteranía. Othello Hunter llega como un nuevo Marcus Slaughter, pero con mejor mano. Al igual que el actual jugador del Darussafaka, su anterior experiencia ACB fue en Valladolid, y como el bueno de Marcus, su solo nombre impone. Si Slaughter significa “masacre” o “matanza”, en Hunter tenemos a todo un “cazador”, y con nombre shakesperiano. Es un clásico de la Euroliga, tras disputarla con el Siena y el Olympiacos. Su pasaporte liberiano (cotonou) es otro gran punto a su favor. Anthony Randolph era posiblemente el jugador más deseado de este verano tras su exitosa campaña en el Lokomotiv Kuban, recordando a aquel proyecto de estrella que vimos en la NBA a principios de la década (llegó a compartir vestuario con Ricky Rubio en Minnesotta) El Madrid no lo dejó escapar previendo una posible salida de Ayón. En principio rotará con Thompkins, siendo dos jugadores con ciertas similitudes, exquisita técnica individual y buena mano, pero no especialmente agresivos en su juego y con cierta alergia a la zona. No obstante no descartemos que Laso, el técnico de la heterodoxia, sea capaz de hacer jugar juntos a estos dos talentos. Sería auténtico encaje de bolillos. Tanto Trey como Randolph garantizan peligro de cara al aro rival, pero será necesario compensarlo con las dotes de testiculina necesarias cuando tengan enfrente al Epke Udoh de turno. Ahí es donde entrarán de nuevo en juego los corajudos Felipe o Nocioni, y por supuesto un Gustavo Ayón por quien seguirá pasando todo el juego interior del equipo de Laso. 



En definitiva, optimismo para el campeón, que ha compensado sus bajas de la mejor manera posible. Hay más física pero se mantiene la química. No hay obsesión por sustituir al Chacho por una sencilla razón: la magia es insustituible. Era imposible encontrar heredero del talento tinerfeño emigrado a Philadelphia. Nos hallamos por tanto ante un Madrid menos elástico pero más musculoso, más fuerte, pero sobre todo continuista con la arquitectura baloncestística de un Pablo Laso que tras cinco años llenando las vitrinas del club de trofeos se presenta como el mayor aval para una nueva temporada de baloncesto en el Palacio de Los Deportes de la Comunidad de Madrid.     




Randolph en los Warriors, iba para estrella NBA.







jueves, 24 de enero de 2013

LA FE(LDEINE) MUEVE MONTAÑAS

Feldeine, dispuesto a meterla hasta el fondo.



Con la primera vuelta consumada y el objetivo de la Copa conseguido para algunos equipos, o establecido como primer fracaso de la temporada para otros que partían con aspiraciones y se han quedado fuera, la segunda parte de la Liga Endesa comienza a ser una lucha cruenta por salir del pozo de las posiciones de descenso para algunos equipos, y para no perder el tren de play-offs para otros. La jornada deja unas cuantas cosas interesantes de cara al futuro inmediato. 


 El protagonista absoluto de la jornada pertenece al grupo de los equipos con urgencia para solucionar lo que ha sido una pésima primera vuelta. James Feldeine se descuelga con una descollante actuación de 37 puntos (7 de 10 en triples), 4 rebotes y 5 asistencias para ser MVP de la jornada con 41 de valoración y dar al Fuenlabrada su quinta victoria de la temporada que le hace coger dos partidos de ventaja sobre los puestos de descenso (balance 5-13) Y lo hace además no contra un rival cualquiera, si no nada menos que contra el tercer clasificado, el Valencia (balance 12-6) Y justo tras su estratosférica actuación, su nombre comienza a sonar como fichaje inminente para un Barcelona que busca reforzar su juego exterior debido al estado físico de Navarro, por encima de Carl English y Brad Oleson, jugadores que parecían contar con las principales papeletas para enrolarse en un club blaugrana que sigue ofreciendo dudas. La historia de siempre, el equipo poderoso que es capaz de reforzarse más si cabe a mitad de temporada y deja tocado deportivamente al pequeño (que por otro lado, necesita la inyección económica para seguir subsistiendo) 

Esas dudas azulgranas de las que hablamos comenzaron en la primera jornada con su sorprendente derrota en el Palau frente al Blancos de Rueda de Valladolid. Por lo tanto había ansías de revancha en los de Pascual, que vencieron, pero no convencieron. Los pucelanos mandaron en el marcador gran parte del encuentro y los culés sólo pudieron remontar y certificar el triunfo en los dos minutos finales, y con algún, todo hay que decirlo, empujoncito arbitral en forma de dudosas decisiones que todas favorecieron a los visitantes, rematando con unos pasos de Othelo Hunter que acabaron por crispar a todo el Pisuerga. Aún así gran temporada en Valladolid, en decimocuarta posición, balance 7-11 y cierto colchón sobre el descenso. El Barcelona a intentar la escalada, sexta posición, 10-8.   

El mismo balance que el equipo de Pascual, pero un puesto por debajo debido al average lo ocupa el gran Cai Zaragoza de esta campaña. A punto estuvieron de dar la campanada y ganar nada menos que en la cancha del segundo clasificado, un Caja Laboral que suma ya con Tabak nada menos que 17 victorias consecutivas. Una barbaridad, aunque alguno de esos triunfos haya sido tan sufridos como el del pasado fin de semana. Partido trepidante con un gran Pablo Aguilar liderando a los maños en los minutos finales. La racha parecía próxima a romperse, pero el Cai no supo rematar la faena. De modo que en Vitoria siguen disfrutando de su segunda lustrosa plaza (15-3) 

Sus vecinos en Euskadi del Uxue Bilbao también miran a las partes nobles de la clasificación. Victoria local frente a los gallitos del Herbalife Gran Canaria. Mumbrú sigue haciendo un temporadón, bendita madurez la suya. Los de Katsikaris igualan en balance a su víctima del fin de semana, aunque les superan por average. Vascos cuartos, y canarios quintos, ambos clubes con balance 12-6. Asentados en puestos de play offs. Cerrando dichos puestos, en decir, en octava posición, seguimos encontrando al Estudiantes, pese a su derrota en Tenerife ante un CB Canarias que sigue dando muy buenas sensaciones. Carl English volvió a ser un referente ofensivo (20 puntos, pero en esta ocasión además acompañados de 8 rebotes, 6 asistencias y 2 robos, lo que le valió para llegar a los 28 de valoración), Germán Gabriel volvió a moverse como un bailarín con mano de seda por la zona insular, y Tariq Kirksay sumó un buen doble-doble (10 puntos y 11 rebotes) Pese a las buenas prestaciones del trío estelar de los colegiales, el CB Canarias sigue haciéndose fuerte en casa, con la sabia dirección de Ricardo Uriz, la fortaleza bajo aros de Jakim Donaldson y el buen acierto exterior del alero Levi Rost, los de Tenerife lograron su sexta victoria que les consolida en decimoquinta posición. Buen partido además de Blagota Sekulic (12 puntos y 10 rebotes), jugador que siempre da la sensación de que podría dar más de sí después de verle cumplir sobradamente en el Madrid de Joan Plaza.    

El CB Canarias, fuerte en casa.


El CB Canarias toma tres victorias de ventaja sobre los puestos de descenso que siguen ocupando Básquet Manresa y el colista Lagun Aro GBC. Los de Sito Alonso cayeron en el primer partido de la jornada, jugado el viernes, frente a un Fiatc Joventut que sigue ofreciendo una gran solvencia interior con el versátil Tony Gaffney y sobre todo el joven bosnio Ognjen Kuzmic, que se fue a los 20 de valoración en sólo 14 minutos (los más decisivos además) Crece el Joventut, décima posición con balance 9-9, preparando la munición de cara al asalto de unos play offs que no parecen utópicos. Y ojo al Cajasol, ya avisamos la semana pasada que los veíamos como posible equipo revelación de la segunda vuelta. La joven plantilla de Aito García Reneses obtiene su cuarta victoria consecutiva en Liga (lástima de su gris andadura europea) y ya se sitúa en decimotercera posición con balance 7-11. Ni Satoransky y Sastre son Ricky y Rudy ni Aito es el de hace unos años, pero sigue siendo un técnico absolutamente apasionado por este deporte capaz de gestionar mejor que nadie plantillas con joven talento. Los sevillanos derrotaron a domicilio a un UCAM Murcia que se ve precisamente superado en la tabla por los de Aito (decimocuartos, mismo balance 7-11) 

Y si el Cajasol parece subir como la espuma, mucho nos tememos que nuestro admirado Obradoiro Blusens, que tan magnífica primera vuelta llegó a realizar hasta el punto de casi conseguir la proeza de acceder a la Fase Final de la Copa del Rey, comience a ofrecer una dinámica totalmente opuesta. Y es que perder por más de un mes a uno de sus grandes puntales y máximo asistente destacado de la liga como es el puertorriqueño Andrés Rodríguez mucho nos tenemos que se va a notar demasiado en una plantilla tan dependiente de sus figuras. Para empezar cayeron con contundencia en una cancha antaño fortín pero esta temporada asequible como la del Manresa, que pese a la victoria sigue en puestos de descenso, penúltimo, con balance 3-15. Los gallegos novenos con 9-9. Sigue siendo una magnífica situación, pero veremos como se reponen a la perdida de su base titular.   

Sin Andrés, toca sufrir.


Y para el final dejamos al líder, un Real Madrid que sigue apabullando con el dinamismo y la contundencia de su baloncesto. Malaga siempre es una plaza complicada, y tras la derrota en Euroliga los de Repesa tenían ganas de revancha. El partido comenzó de manera espectacular, y pese a mandar el Madrid los locales estaban en todo momento en el partido gracias a un soberbio Luka Zoric, hasta que apareció el jugador de moda en nuestro baloncesto hoy día, un Sergio Rodríguez en estado de gracia (13 de 16 triples en los cuatro últimos partidos) para romper el partido y acabar dejando el marcador en una dolorosa diferencia de 24 puntos. Y observen la diferencia en valoración conjunta, 58 del Unicaja por 116 del Real Madrid, ¿alguien sigue dudando de la destreza de Laso con las rotaciones? Los blancos siguen con su temporada de escándalo, primera posición con balance 17-1. Los malagueños se siguen complicando la vida, undécima posición y balance 8-10. Cuidado que los play offs se les empiezan a poner caros.  

EL QUINTETO DE LA JORNADA: 

Marcelinho Huertas (2) (Regal Barcelona) 16 ptos, 8 asists, 4 rebs y 3 robos. 28 valor.
John Holland (Cajasol) 22 ptos (8 de 11 en tiros de campo), 6 rebs y 3 asists. 25 valor.
Carl English (4) (Asefa Estudiantes) 20 ptos, 8 rebs, 6 asists y 2 robos. 28 valoración
James Feldeine (Fuenlabrada) 37 ptos (7 de 10 en triples), 4 rebs y 5 asists. 41 valor.
Pablo Aguilar (Cai Zaragoza) 21 ptos y 6 rebotes. 28 valoración. 

ENTRENADOR: 

Trifón Poch (Fuenlabrada) 


EL QUINTETO DE LA TEMPORADA: 

Sergio Llull (12) (Real Madrid) 11.8 ptos, 4.1 asists y 1.9 rebs p.p. 15.3 valoración
Carl English (3) (Asefa Estudiantes) 18.5 ptos, 3.7 rebs y 2 asists. 14.9 valoración.
Nikola Mirotic (11) (Real Madrid) 12.8 ptos y 5.1 rebs. 15.9 valoración
Spencer Nelson (7) (Herbalife Gran Canaria) 14.2 ptos, 6.9 rebs y 2.8 asists. 16.2 val.
Germán Gabriel (6) (Asefa Estudiantes) 14.6 ptos, 5.4 rebs y 2.2 asists. 17.3 valoración.

ENTRENADOR: 

Pablo Laso (13) (Real Madrid) 

lunes, 5 de noviembre de 2012

EL DUELO DEL DRAMA


El partido más dramático de la jornada fue el vivido el domingo por la mañana en el manresano Nou Congost, pabellón que antaño vivía días más felices y era uno de esos considerados fortines de donde arrancar una victoria suponía un gasto considerable de sangre, sudor y lágrimas. Sin aún conocer la victoria se enfrentaban el Manresa y el equipo revelación de la pasada temporada, Lagun Aro GBC. Efectivamente, la tensión envolvió el partido durante más de los 40 minutos reglamentarios, ya que incluso hubo de disputarse una prórroga para dilucidar el vencedor. Precisamente un ex-Manresa como Guille Rubio fue el mejor de los de Sito Alonso para obtener un primer triunfo que debería suponer un punto de inflexión para una plantilla que, si bien ha perdido potencial respecto al año pasado, tiene argumentos suficientes para no anidar las zonas tan peligrosas de la tabla. Situación preocupante para un conjunto manresano que pese a haber perdido a Justin Doellman mantiene en gran parte el bloque de la pasada temporada. Josh Asselin debe recuperar la mejor versión de su juego y erigirse en líder de un equipo que necesita desesperadamente de sus aportaciones. Sin duda, el primer gran partido dramático de la temporada, pero habrá más, muchos más, en una liga en la que no podemos descuidar ninguna situación de la tabla, ni por arriba ni por abajo. 
La dirección de Javi Salgado, fundamental en la primera victoria donostiarra.

Hablando de lo que sucede por arriba, el proyecto de Laso sigue demostrando su enorme solidez, pese a los agoreros que llevan preconizando desde el verano (desde el verano anterior, diría yo), que todo lo que se hace actualmente en la Casa Blanca en su sección de basket es un disparate perpetrado por una serie de personajes que no tienen ni idea de esto. La realidad, pese a tanto bocazas, es que el Madrid ve al resto de equipos por el retrovisor, y en el caso del Barcelona, máximo rival y vigente campeón, a nada menos que tres victorias. Y ahora llega Hettsheimeir, gran refuerzo interior y que obligará a Laso a seguir haciendo malabarismos con las rotaciones para mantener al equipo enchufado, tal y como está haciendo con buen pulso hasta el momento, logrando una estabilidad en la plantilla y un aporte coral absolutamente necesario para un equipo que esta temporada fácilmente se puede ir hasta los 70 partidos si se mantiene vivo en todas las competiciones. El equipo blanco se impuso a domicilio sin problemas de a buen UCAM Murcia (recordemos lo que le costò al Valencia vencer en esa cancha) que se queda con un balance negativo de 2-4, pero sensaciones muy superiores a los cinco equipos que tiene por debajo en la clasificación. 

Aguantando el tirón del Madrid encontramos al Valencia Basket de Perasovic y al Bilbao de Katsikaris. Sobre los taronja ya advertimos al principio de la temporada que nos parecía un equipo muy serio y que los veíamos como la tercera alternativa por detrás de Madrid y Barça. Con su victoria en Sevilla, Perasovic hunde aún más a Aito y un Cajasol en el que sólo Holland y Satoransky demuestran buen nivel ACB, por lo que no pinta nada bien el asunto por el San Pablo. No obstante la sabia mano de Aito buscará sacar rendimiento a una plantilla tan joven, y jugadores como Sastre o Balvin van a más y aportando cada vez más cosas. Perasovic, por su parte, al igual que Laso, ha conseguido gestionar una plantilla con muchos jugadores capaces de aportar. Constantes  rotaciones y generoso esfuerzo colectivo (sorprende, eso sí, el partido de Serhiy Lischuk, con poco más de 3 minutos en pista, desconozco si ha sido debido a algún problema físico) El equipo bilbaíno, por su parte, sigue haciendo de Miribilla un fortín, y la última víctima ha sido un Unicaja que llegaba en clara tendencia ascendente (nada menos que siete victorias consecutivas entre ACB y Euroliga), pero que ha sucumbido ante el poderío de los hombres de negro los cuales recordemos que perdieron en la primera jornada en la difícil cancha del Centro Insular del Gran Canaria (otra cancha "fortín"), y desde entonces sólo han conocido la victoria, habiéndose enfrentado además a equipos como el Barcelona o el citado Unicaja. Bilbao sigue en la elite. 

Y ya que hablamos del Gran Canaria, su segunda victoria a domicilio frente a los tinerfeños del CB Canarias les permite colarse en puestos de Copa del Rey ocupando la octava posición. Rafa Martines sigue sacando petróleo de lo que tiene, y Spencer Nelson sigue demostrando que está en el mejor momento de su carrera. En Tenerife viven una realidad bien distinta, cerrando la clasificación, y sin visos de haber sido capaces de tomarle todavía la medida a la nueva categoría. La octava plaza que ocupa actualmente el Herbalife supone sacar de esos privilegiados puestos a quien, pese a su derrota, sigue siendo equipo revelación. Nos referimos al Obradoiro Blusens de Moncho Fernández que realizó su peor partido de la temporada y ofreció su cara más débil en tierra zaragozana frente al Cai. No obstante su balance 4-2 a buen seguro lo hubieran firmado a comienzo de temporada. Lo cierto es que los gallegos se han consolidado dentro del numeroso grupo de equipos que, estando varios peldaños por debajo de los grandes, si son capaces de mantener una enorme competitividad y moverse por la zona media de la tabla al asalto en cuanto haya el menor descuido de una plaza para la Copa, o en la segunda vuelta para play offs. El Cai necesitaba la victoria precisamente para no perder comba y mantenerse en esa zona media (balance 3-3) El mismo balance presenta otro equipo sorprendente. El Blancos de Rueda Valladolid de Roberto González (recordemos, el menor presupuesto de toda la liga), inflingió al Estudiantes su segunda derrota en otro partido muy atractivo con dos equipos que han comenzado la temporada demostrando mucho oficio, sobriedad y dinamismo en su juego, gracias a unos entrenadores con quienes los jugadores demuestran sentirse muy cómodos y poco encorsetados. Pese a la derrota los de Vidorreta siguen teniendo motivos para el optimismo (cuarta posición, balance 4-2, y la sensación de que la maquinaria está engrasada), y los pucelanos, en esa zona de "ni frío ni calor", pero con muchísimo mérito debido a las limitaciones con las que han tenido que afrontar este nuevo proyecto en la Liga Endesa. Por fin explotó Othello Hunter, MVP de la jornada con 31 de valoración, y quien debe ser uno de los líderes del equipo. 
Night of the Hunter

Si los madridistas tienen razones para ser felices con su sólido liderazgo, y los estudiantiles con su estupendo comienzo de temporada y su lustrosa cuarta plaza, al sur de la comunidad de Madrid, en Fuenlabrada, la historia es bien distinta. La victoria de la pasada semana en San Sebastián se esperaba fuese el comienzo de un cambio de tendencia que no se ha producido. Recibían los de Porfirio Fisac el sábado a un Fiatc Joventut que todavía no se había estrenado a domicilio, pero el Fernando Martín esta temporada parece un cuartel fácil de asaltar. En el partido televisado (y por los pelos, ¡dichoso tenis!) por Teledeporte los verdinegros ofrecieron mejore sensaciones durante todo el choque y llevaron la iniciativa en casi todo momento pese a la estrechez (80-82) del marcador final. En argot ciclista, se puede decir que los fuenlabreños hicieron "la goma" durante todo el choque, pero fueron incapaces de culminar ninguno de sus briosos intentos de remontada. Bonito partido para los espectadores imparciales, pero motivos de preocupación para los de Fisac. Por el contrario, los de Maldonado, se mantienen con un balance de 4-2 como aspirantes a los puestos de Copa. El mayor peligro lo siguen concentrando en el exterior (Oliver, Fisher, Quezada) y Tony Gaffney me parece un jugador cada vez más interesante. Un interior capaz de aportar mucho sin apenas mirar aro y un baloncestista muy completo (5 asistencias el pasado sábado), un poco al estilo Spencer Nelson. Y ojo al joven pívot bosnio cedido por el Unicaja Ognjen Kuzmic (16 de valoración en 21 minutos) 

Y por último, cerrando la jornada teníamos el a priori choque más atractivo de la jornada, ya que hablamos de dos de los grandes dominadores de nuestro baloncesto. Si comenzábamos esta crónica refiriéndonos al duelo entre Manresa y Lagun Aro como el partido del drama debido a las posiciones de descenso con las que se han empeñado en coquetear estos dos equipos, tampoco estaba exento de dramatismo y tensión el encuentro de ayer tarde en la 1, ya que la derrota dejaba a uno de estos grandes de nuestro basket a unas preocupantes tres victorias de diferencia del Real Madrid, y en el habitual mar de dudas que surgen cuando te enfrentas a un rival de, más o menos, tu nivel. Ese saco de dudas se los lleva Xavi Pascual y su equipo, que en sus dos visitas a Euskadi ha sucumbido ante Bilbao Basket y Caja Laboral. Los azulgrana sólo demostraron opciones de victoria en el primer cuarto, a partir de ahí el empuje vitoriano representado en Carlos Cabezas y Fernando San Emeterio (cómo echó de menos ahí el Barcelona a Pete Mickeal) no obtuvo contestación culé. Volvieron Rochestie y Nocioni, y Pleiss va cogiendo buena forma. Los de Ivanovic, sanos y con la plantilla al completo, deberían ser considerados como aspirantes a todo título en juego (por otro lado, muy preocupante su situación en Euroliga) Por parte barcelonista, la mejor noticia parece estar en un Navarro que vuelve a mostrar su mejor nivel. Pero no es suficiente para un equipo que por historia, calidad y presupuesto, está obligado a pelear y luchar por las tres competiciones en liza. 

Vamos con los mejores de la jornada y de la temporada hasta la fecha. Sin cambios en el mejor quinteto, ya que nuestro cinco favoritos siguen mostrando una gran regularidad, y creemos que son representativos de los equipos más en forma del campeonato.

EL QUINTETO DE LA JORNADA
Corey Fisher (Fiatc Joventut) 22 ptos, 3 rebs y 3 asists. 19 valoración.
John Holland (Cajasol) 24 ptos, 6 rebs, 4 asists, 2 robos. 29 valoración.
Fernando San Emeterio (Caja Laboral) 15 ptos y 5 rebs. 17 valoración.
Othello Hunter (Blancos de Rueda) 19 ptos y 12 rebs (86% en TC) 31 valoración.
Guille Rubio (Lagun Aro GBC) 16 ptos, 10 rebs y 2 asists. 24 valoración.

ENTRENADOR   
Roberto González (Blancos de Rueda) 

EL QUINTETO DE LA TEMPORADA 
Albert Oliver (Fiatc Joventut) 12.7 ptos, 3.8 asists, 2.7 rebs   15.8 valoración.
Pau Ribas (Valencia Basket) 13.7 ptos, 2.3 rebs, 2.3 asists      13.7 valoración.
Tariq Kirksay (Asefa Estudiantes) 13.2 ptos, 6.9 rebs, 3 asists, 2.6 robos.  19.8 val.
Nikola Mirotic (Real Madrid) 14.8 ptos, 6.7 rebs.   18.8 valoración.
Levon Kendall  (Blusens Monbus) 17 ptos, 6.3 rebs, 1.8 asists, 1.5 taps   19.7 val.    

ENTRENADOR
Pablo Laso (Real Madrid)   

Laso, suma y sigue.