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jueves, 26 de julio de 2012

AUSTRALIA: GENTE SIN COMPLEJOS


La selección aussie, como decíamos por ejemplo sobre Brasil hace unos días, es otro de esos equipos habituales en este torneo y que nos evoca a épocas y ediciones anteriores, en algunos casos de no muy buen recuerdo para nosotros. Si hablando sobre los cariocas nos deteníamos en la figura del gran Oscar Schmidt Becerra como epítome de aquellas madrugadas baloncestísticas de Juegos Olímpicos, en el caso de los boomers el nombre a recordar es el del inapelable cañonero Andrew Gaze, con nada menos que cinco ediciones olímpicas en su haber, y record de partidos jugados en este torneo con 40. El bombardero de Melbourne guarda lugar preferente en las pesadillas de nuestro baloncesto, sobre todo para los de mi generación, con aquel partido de cuartos de final en Seul 88 donde su soberbia exhibición anotadora (28 tantos, de los 77 del total de su equipo) nos apartó del camino de las medallas y supuso el comienzo de una época ignominiosa para nuestro basket que conocería episodios realmente dolorosos como el “angolazo” de Barcelona, y demás tragedias deportivas que afortunadamente hoy día parecen un mal recuerdo desde la llegada de los Navarro, Gasol y cia a nuestras canastas. 

El alero australiano lideró a su país a su mejor clasificación histórica en unos Juegos con aquella cuarta plaza de Seul que repetirían en 1996, y tuvo el honor de ser el abanderado de su país en la edición de Sydney 2000, al igual que Dirk Nowitzki con Alemania, o nuestro Pau Gasol mañana, ha sido uno de los pocos baloncestistas que ha tenido el inmenso privilegio de ser la cabeza visible del deporte de todo un país en una ceremonia de inauguración de unos Juegos Olímpicos. En aquella edición en casa, por cierto, fue el máximo anotador del torneo (y si no lo fue en ediciones anteriores, lógicamente fue debido a la presencia de un tal Oscar Schmidt cuya productividad ofensiva y excelencia en el tiro no conocía parangón) y jugó sus terceras semifinales olímpicas.  

Gaze bailando un "agarrao" con Yao Ming


Pero hablemos del presente. La actual selección australiana llega a Londres con unas señas de identidad muy claras y definidas, y que pudimos ver en los dos partidos que les enfrentó a nuestro equipo. Un grupo realmente generoso en el esfuerzo, duro en defensa, y sin un líder definido, con una serie de jugadores muy activos en ataque y muy valientes en el lanzamiento. Realmente, una selección que juega sin complejos. Quizás puedan parecer demasiado inconscientes en su ataque, pero es de esos equipos que gusta ver jugar por su descaro y atrevimiento. Prácticamente todos los jugadores tienen peligro exterior, y esa será su gran baza. La falta de presión será una poderosa aliada para desarrollar su juego sin ningún tipo de inhibición ni agarrotamiento, ideal para un equipo poco dado a moverse en el juego especulativo. No obstante su entrenador Brett Brown (asistente de Popovich en los Spurs, algo se le habrá pegado), demostrando también esa absoluta falta de complejos y ese punto pequeño punto de locura australiana, ha afirmado que van a Londres con el objetivo de las medallas. No sé lo cree ni él, pero levanto mi Foster’s para compartir su brindis al sol. Su objetivo real no debería ir más allá de los cuartos de final, peleando la cuarta plaza del grupo con Gran Bretaña. Pase lo que pase, creo que lo vamos a pasar bien viendo jugar a estos alocados boomers. 

BASES:  Como hemos comentado, no es Australia una selección en la que se reconozca de una manera diáfana la figura de un líder, no obstante sí tratásemos de buscar su mejor jugador, su “estrella”, es posible que debiéramos nombrar al “pequeño” (1.83) Patrick Mills, base ideal para esta selección. No especialmente dotado para la dirección, ejecuta un baloncesto muy sencillo con predilección para la búsqueda del juego abierto, e individualmente su calidad ofensiva es notable, buen penetrador, capaz de fabricarse sus propios tiros y con buena mano. Hará buenos números. En San Antonio progresa a la sombra de Tony Parker, de quien muchos dicen que se puede considerar digno sucesor. Quien está a la sombra del propio Mills es Matthew Dellavedova, un par de años más joven que el base spur, y aún en la NCAA. También es un base de juego sencillo pero sin el talento del titular Mills, aún así sabe sacar provecho a sus minutos en pista. Ojo a su poco ortodoxa mecánica de lanzamiento. Adam Gibson es el típico “betweener” que se mueve entre base y escolta, jugará más de dos, y aportará más en defensa. Lo mismo ocurre con Peter Crawford, base-escolta que tendrá que arañar los minutos que pueda de “shooting guard”.

ALEROS: Hablando sobre una selección tan proclive al juego en abierto y al lanzamiento exterior, cabe pensar que en las alas se encontrará gran parte de su fortaleza. Y de hecho es así, con el añadido de que además de estupendos tiradores nos encontramos jugadores altos, fuertes, y con buen nivel defensivo. Es el caso de los sobradamente conocidos (los tres juegan en ACB) Joe Ingles, Brad Newley y David Barlow. Buenos tiradores y con físico para ayudar en defensa y rebote, sobre todo Barlow quien podrá jugar de cuatro en ocasiones. Mark Worthngton no parece que vaya a aportar mucho, aunque puede funcionar como alero alto especialista en defensa. 

Los zurdos también la saben meter.


PIVOTS: Puede parecer el punto débil del equipo, teniendo en cuenta las ausencias de dos figuras como el nuevo jugador culé Nathan Hawai y sobre todo la estrella NBA Andrew Bogut. Aún así encontramos un par de nombres ilustres y de sobra conocidos por el aficionado español como David Andersen y Matt Nielsen, dos veteranos venidos a menos, pero aún aportarán, sobre todo Andersen, siempre brillante en el tiro exterior y con su buen juego de pies. Maric debe poner la intensidad, defensa y rebote que el equipo necesita, sobre todo ante la ausencia de Jawai y Bogut, y Aron Baynes apunta a ser último en la rotación. Juego interior apañadito, con oficio y buen juego en ataque, pero que sufrirá en defensa.     

PLANTILLA:

4
Peter Crawford
Escolta
193
1979
Townsville Crocodiles (Australia)
5
Patrick Mills
Base
183
1988
San Antonio Spurs (NBA)
6
Adam Gibson
Base
188
1986
Gold Coast Blaze (Australia)
7
Joe Ingles
Escolta
203
1987
FC Barcelona Regal (Liga Endesa)
8
Brad Newley
Escolta
198
1985
Valencia Basket (Liga Endesa)
9
Matthew Dellavedova
Base
183
1988
St Mary's Gaels (NCAA)
10
David Barlow
Alero
205
1983
UCAM Murcia (Liga Endesa)
11
Mark Worthington
Alero
202
1983
Gold Coast Blaze (Australia)
12
Aron Baynes
Pívot
207
1986
Ikaros Kallitheas (Grecia)
13
David Andersen
Pívot
212
1980
Montepaschi Siena (Italia)
14
Matt Nielsen
Ala-pívot
209
1978
Khimki (Rusia)
15
Aleks Maric
Pívot
211
1984
Panathinaikos (Grecia)

Posible quinteto titular:                                Segunda unidad: 

Mills                                                              Dellavedova
Ingles                                                             Gibson
Barlow                                                           Newley
Andersen                                                        Nielsen
Maric                                                             Baynes 

Papel secundario:    Crawford y Worthington   

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