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jueves, 26 de febrero de 2015

AK-47 VUELVE A CASA



Andrei se la vuelve a jugar al rojo.



Se confirmó la noticia más impactante en el terreno de Euroliga de las últimas fechas. Andrei Kirilenko regresa al baloncesto FIBA y lo hace, como no podía ser de otro modo, enrolado nuevamente en su CSKA de Moscú, que con la adquisición del alero ruso se convierten en los grandes favoritos al cetro continental. 

Kirilenko vuelve a Europa tras vivir el fallido proyecto multimillonario de los Brooklyn Nets, otro ejemplo de equipo que construido a base de talonario no ha sido capaz de cumplir los objetivos previstos cuando juntaron figuras legendarias del calibre de Deron Williams, Joe Johnson, Paul Pierce o Kevin Garnett. La pasada temporada, Andrei no llegó a los 20 minutos por partido con unos números muy discretos (5 puntos, 3.2 rebotes y 1.6 asistencias por partido) y en el presente curso apenas jugó siete partidos con cinco minutos por encuentro, siendo apartado del equipo y traspasado a unos Philadelphia 76ers para los que no llegó a jugar, declarándose en rebeldía(él afirma que una vez llegado al nuevo equipo se desentendieron de su persona) y esperando por fin ser cortado para elegir su nuevo destino una vez que el club de la ciudad del amor fraternal no recibió ninguna oferta por el ruso en su condición de “waiver”.

Uno de los grandes exponentes del baloncesto europeo de la generación de los nacidos en los primeros 80 vuelve al club para el que jugó entre 1998 y 2001, antes de dar el salto a la NBA, y cuya camiseta defendió en la recordada 2011-12, cuando siendo una vez más los máximos favoritos para alzarse con la Euroliga (con un equipazo que incluía jugadores como Shved, Teodosic, Krstic, Siskaukas, Khrypa, Kaun, Daris Lavrinovic, y el propio Kirilenko) sucumbieron ante las genialidades de Spanoulis y su Olympiacos en una de las finales más épicas de la historia de esta competición, remontando 19 puntos en los últimos 12 minutos del partido.  

Veremos si AK-47 se quita la espina de aquel entonces, en una Final Four que se disputará en nuestra capital de España. La ciudad madrileña trae buenos recuerdos a Kirilenko, donde ya sabe lo que es subir a lo más alto del podio, como ocurrió en 2007 cuando su selección rusa nos dejó con la miel en los labios derrotándonos en la final del Eurobasket. 

Sin duda el refuerzo de Kirilenko convierte en grandes favoritos a la maquinaria rusa, que esta temporada están realizando un baloncesto absolutamente espectacular en Europa, con 16 victorias y solamente una derrota en el transcurso de la actual Euroliga (únicamente cayeron precisamente ante sus “viejos amigos” de Olympiacos, en el partido disputado en El Pireo) y anotando nada menos que 89.29 puntos por partido (a Messina le daría un patatús) La apuesta del técnico griego Dimitris Itoudis (alumno de Obradovic en el Panathinaikos) por el baloncesto vertiginoso parece clara, tomando el relevo del Real Madrid de la pasada temporada como el equipo más atractivo del momento. Jugadores para ofrecer un buen show no les faltan (De Colo, Jackson, Hines, Weems… y los ya clásicos Khrypa, Kaun y Teodosic), y por si fuera poco ahora reciben el regalo del genuino fusil de asalto soviético. El mortífero AK-47, un jugador criticado, y con razón, por su pasotismo en sus últimas temporadas NBA tras alcanzar el estrellato con los Utah Jazz (“se dejaba llevar”, que decía el añorado Andrés Montes), pero que tiene una magnífica ocasión para demostrarle a sus detractores que aún puede liderar un proyecto ganador en Europa.




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