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martes, 6 de junio de 2017

REAL MADRID Y VALENCIA, ESPEJOS CONVEXOS







Pedro y Pablo mandan en la ACB




Las finales de Liga Endesa ya tienen protagonistas, encarnados en las escuadras de Real Madrid y Valencia. Sinceramente cuesta encontrar dos equipos más parecidos y a la vez más diferentes en nuestro baloncesto. Ambos clubes apuestan por el baloncesto moderno, ese en el que manda la polivalencia y apenas hay posiciones definidas. Juego abierto y amenaza anotadora en cualquier jugador de la pista. Interiores con movilidad y buena mano (ojo al duelo que pueden protagonizar Ayón y Sikma como pívots facilitadores de juego para sus compañeros) y exteriores con mucha capacidad penetradora. Buena circulación de balón y un baloncesto muy fluido que ha llevado a ambos equipos a pasar de los 80 puntos por partido en temporada regular. Otra característica que les emparenta y nos hace particularmente felices es su apuesta por consolidar bloques en los que destaca el baloncestista español. Si el núcleo duro del Real Madrid de Laso ha sido en los últimos años el formado por Felipe Reyes, Rudy Fernández, Sergio Llull y Sergio Rodríguez (éste último ahora en la NBA), Pedro Martínez ha demostrado su querencia por el baloncestista español en sus dos años como entrenador taronja, especialmente este último curso en el que su consistente base se ha sustentado en los Vives, Martínez, San Emeterio, Sastre y Oriola. Evidentemente no podemos olvidarnos de los Carroll, Randolph, Sikma o Dubljevic, pero es difícil encontrar dos clubes grandes que hayan apostado tanto por el jugador nacional para aspirar a lo más alto de nuestro baloncesto. 


Pero por otro lado hablamos de filosofías de juego muy distintas, las encarnadas por ambos entrenadores. Pablo Laso continúa mostrándose como el gran revolucionario del baloncesto europeo en este siglo, quien ha devuelto al juego sus componentes estéticos de belleza y espectacularidad envueltos en la consigna del ritmo alto y correr a la mínima oportunidad buscando el tiro rápido sin que la defensa rival esté formada. Pedro Martínez sin embargo sigue siendo un técnico que, aunque magnífico en su trabajo, funciona de una manera más encorsetada y táctica, minimizando el riesgo y priorizando la seguridad. Las diferencias de juego entre uno y otro equipo alcanzan su máxima expresión en el uso del lanzamiento triple. Mientras que los de Laso intentaron nada menos que 891 triples durante temporada regular, líderes en esa estadística, el Valencia sólo aposto 737 veces desde el 6.75. Únicamente el descendido Betis y el sorprendente Andorra lanzaron menos triples que los taronja. En play offs se estrecha el margen, con 165 lanzamientos los de Laso por 164 los de Martínez. Claro está, los che con un partido más en semifinales, lo que haciendo un promedio nos dice que el Real Madrid lanza unas 4 veces más de 3 que su rival en las finales en estos play offs.


Como no hay verdades absolutas en este deporte, los números nos dicen que el Real Madrid es el equipo que menos balones ha perdido tanto en liga regular como en play offs, pese a su apuesta por el baloncesto rápido y sin red. A lo mejor es que Llull y Doncic no son tan pésimos directores de juego como algunos insinúan. Otro mito derribado es el de la defensa, y es que pese a encajar más puntos resulta que los de Laso han recuperado más balones y puesto más tapones que su rival en lo que va de temporada. 


¿Cómo han llegado ambos equipos a la final y qué se espera de ellos en la lucha por el título? Después de unos apasionantes cuartos de final, resueltos todos ellos en el tercer y último partido, las semifinales desgraciadamente no han tenido tales grados de emoción y competitividad, dejando un regusto amargo en el aficionado imparcial quien hubiese deseado ver alargarse las series. Real Madrid, Unicaja, Baskonia y Valencia parecían conformar un cartel de aspirantes realmente duro y atractivo como para ver series de cinco partidos. Los de Laso, desde luego, no estaban por la labor. Rotundo 3-0 para acceder a las finales por la vía rápida, aunque sólo en el segundo partido fueron descaradamente superiores a los de Joan Plaza. El 101-72 que vivió el Palacio fue uno de los mejores partidos de la temporada blanca, liderados por un estratosférico Jaycee Carroll con 8 triples de 11 intentos para irse a 29 puntos. Los otros dos partidos fueron choques ajustados, el primero decidido por un apoteósico Llull (28 puntos y 5 asistencias), dinamitando el partido con diez puntos en menos de dos minutos, y el segundo entre el propio Llull y Ayón y una lección de sobriedad en los instantes decisivos. Los minutos se acumulan en las piernas de los jugadores madridistas, pero aunque hayan perdido cierta frescura en ataque, resuelta con las explosiones puntuales de Llull o Carroll, estamos viendo al Madrid más serio en defensa de la temporada. 


Más extraña todavía ha sido la serie entre Baskonia y Valencia. Los de Sito Alonso veían roto el factor cancha a las primeras de cambio en un horrible final de primer partido, sufriendo un parcial de 2-11 en los minutos finales y estrellándose ante la zona de Martínez. En el segundo choque los vitorianos volaban sobre el rival y ganaban con contundencia para empatar la serie, pero ser incapaces de arrancar una sola victoria de La Fonteta pese a los problemas físicos de los locales, sin Van Rossom y con Vives y Rafa Martínez tocados. El gran nombre propio de la serie ha sido el de Fernando San Emeterio. No es exagerado afirmar que ante su ex –equipo ha hecho parte del mejor baloncesto de su carrera. 16 puntos y 4.5 rebotes por partido en semifinales le aseguran un lugar en el olimpo taronja. Sólo estuvo gris en el segundo partido, como el resto de su equipo, pero en las tres victorias naranjas firmó 24 puntos y 7 rebotes, 15 y 5, y 19 y 3 respectivamente. En el cuarto partido alcanzó la perfección, ya que sus 19 puntos no conocieron fallo (2 de 2 en libres, 4 de 4 en canastas de 2, y 3 triples sin error)


Favoritismo claro para el Real Madrid en las finales, con mejor y mayor plantilla, factor cancha, y las dudas en el físico de los jugadores exteriores valencianistas. Oportunidad para Pedro Martínez de demostrar que en este juego de espejos convexos que supone ver frente a frente a dos equipos tan semejantes y diferentes al mismo tiempo es capaz de deformar la realidad como lo hacían los espejos del Callejón del Gato de Valle-Inclán y dejar sin pólvora a este Real Madrid desbocado y anotador que, por si fuera poco, apenas pierde balones.



LOS MEJORES DE SEMIFINALES:


SERGIO LLULL (REAL MADRID): 17.6 puntos, 3.3 rebotes y 5.6 asistencias por partido. 19 de valoración media.

SHANE LARKIN (BASKONIA): 14.2 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias por partido. 14.5 de valoración media.

FERNANDO SAN EMETERIO (VALENCIA): 16 puntos y 4.5 rebotes por partido. 59.4% en tiros de campo. 19.2 de valoración media.

ADAM HANGA (BASKONIA): 11.1 puntos y 3.2 rebotes por partido. 65.3% en tiros de campo. 12.2 de valoración media.

GUSTAVO AYÓN (REAL MADRID): 10.3 puntos y 5.6 rebotes por partido. 77.7% en tiros de campo. 15.3 de valoración media. 


LOS MEJORES DE LOS PLAY OFFS: 


SERGIO LLULL (REAL MADRID): 15.5 puntos, 2.3 rebotes y 6.3 asistencias por partido. 15.3 de valoración media.

SHANE LARKIN (BASKONIA): 13.5 puntos, 2.4 rebotes, y 4.7 asistencias por partido. 12.5 de valoración media.

FERNANDO SAN EMETERIO (VALENCIA): 12 puntos, 3.5 rebotes y 2.1 asistencias por partido. 15.1 de valoración media.

ADAM HANGA (BASKONIA): 11.4 puntos, 4.7 rebotes y 2.1 asistencias. 14.2 de valoración media.


GUSTAVO AYÓN (REAL MADRID): 10.1 puntos, 7.3 rebotes y 1.1 tapones por partido. 72.9% en tiros de campo. 15.8 de valoración media. 


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