Mostrando entradas con la etiqueta Jan Vesely. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jan Vesely. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de mayo de 2015

EUROPA BUSCA NUEVO MONARCA (II)



Laso, en otra Final Four



Tiempo para analizar el segundo partido de la Final Four, que enfrentará el viernes a las nueve de la noche al anfitrión, un Real Madrid que ha disputado dos finales consecutivas, y un Fenerbahce que se convierte en el primer equipo turco en llegar a una final a cuatro, después de haber fabricado a golpe de talonario algunas de las plantillas más poderosas de Europa en los últimos años pero que fracasaban a la hora de la verdad en la cita continental. Tenía que ser Obradovic, quien si no, el hombre encargado de llevar al baloncesto de clubes turco a subir ese peldaño que tanto se les resistía. Y no ha sido tarea fácil, ya que el pasado curso Zeljko contaba a su disposición con una plantilla tan deslumbrante o más incluso que ésta, con cestistas del nombre y la calidad de Bo McCalebb, Linas Kleiza o el ahora jugador de Brooklyn Nets Bojan Bogdanovic. Incluso nos dejaron un poco “huérfana” la ACB al llevarse a quien era el jugador más valorado hasta el momento, Blagota Sekulic, en vísperas de una histórica participación en Copa del Rey del Iberostar Tenerife, para paliar las bajas por lesión de sus interiores Vidmar y Zoric. Y es que para las liras turcas en el baloncesto de clubes europeo de hoy día nada parece imposible. Por eso no puede calificarse si no como fiasco que el pasado curso no avanzasen más allá del Top 16, fase en la que cayeron después de ganar sólo 6 partidos de los 14 disputados, con una dolorosa última derrota en Vitoria ante el Baskonia por más de 20 puntos. Hasta Obradovic en ocasiones conoce las hieles del fracaso.

Tocaba intentarlo de nuevo, y no iba a ser por falta de presupuesto. ¿Qué se va Bojan Bogdanovic?, vamos por Bogdan, exterior serbio que a menudo es confundido (y es comprensible) con el alero croata. La batuta del equipo se le da esta temporada a un base tan experimentado como Nikos Zisis (aunque comenzó el curso con el Unics Kazan), quien ya sabe lo que es ganar Euroliga (2008, vistiendo la camiseta del CSKA) Los tentáculos turcos llegan hasta la NBA, donde un Jan Vesely desencantado por sus pocos minutos en la mejor liga del mundo (aun así llega a jugar una media de 15 minutos por partido, que ya quisieran muchos europeos de su edad) se pone a las órdenes de Obradovic en un club que libera los 3.3 millones de euros que cobraba el lituano Kleiza, a la sazón el jugador mejor pagado de Europa la pasada temporada. Ricky Hickman, campeón de Europa en 2014 con el Maccabi, es otro de los deseos hecho realidad del técnico serbio. Otro jugador experimentado y ya clásico en el basket continental con capacidad para jugar de base o de escolta, y cuya baja actualmente por lesión ha trastocado en cierta manera los planes de Obradovic. Pero la dinamita de verdad llegó con Andrew Goudelock. Uno de esos americanos con capacidad insultante para anotar y en cuya primera aparición europea, la pasada temporada con el Unics Kazan, le vimos convertirse en MVP de la Eurocup gracias a sus 18.8 puntos por partido. Una pesadilla para cualquier defensa. Si los aficionados madridistas aún sufren pesadillas recordando a Tyrese Rice en la final de Milán deberían prepararse para lo que les espera con Goudelock. No en vano hablamos del tercer máximo anotador de la competición por detrás de Rochestie y Marjanovic. Aunque quien se ha convertido en el hombre clave de los turcos es un viejo conocido de la ACB como Nemanja Bjelica, jugador mejor valorado del cuadro turco con 18.30 de index rating. A sus 27 años recién cumplidos y sin haber alcanzado aún su techo, se trata simplemente de uno de los jugadores más completos de Europa, y capaz de jugar en cualquier posición en la pista con sus 2.09 de estatura. 

Ciertamente, la versatilidad parece la gran baza del Fenerbahce y lo que hace que el Real Madrid se enfrente a un rival realmente complicado de defender, debido a su capacidad para hacer daño por muy distintos caminos, pero todos ellos efectivos. En nuestra anterior entrada nos referíamos a Kirilenko como el jugador más completo de la Euroliga por su capacidad para aportar en todas las facetas del juego, y lo incluíamos en un pequeño listado de jugadores de estas características, citando al propio AK-47 además de Bjelica, Vesely, Preldzic, Khryapa y Rudy Fernández. De este sexteto de jugadores “totales” tres tienen algo en común (Bjelica, Vesely y Preldzic): visten la camiseta del Fenerbahce. Polivalencia en estado puro. ¿Cómo defiendes a tres aleros que son tan capaces de subir el balón como de dirigir el ataque estático, correr contrataques, jugar al poste, o incluso jugar por encima del aro (caso de Vesely y su impresionante salto vertical)? Un auténtico rompecabezas para Laso, y una bendición para Obradovic.   


Bjelica, Vesely y Goudelock, al servicio del MIT


No sabemos si Zeljko Obradovic, ganador de ocho euroligas, y recordado sobre todo por sus cinco obtenidas con un Panathinaikos de leyenda, es el mejor entrenador de Europa. Procuramos huir de ese tipo de enunciados categóricos que no hacen si no distraer un análisis mucho más certero sobre este deporte. Si algo nos ha enseñado la historia es que dependen muchos factores, tales como el contexto, la situación, rivales y plantilla (y por encima de todo la veracidad de que los entrenadores están en manos de los jugadores) Ettore Messina es el mismo entrenador  poseedor de los mismos conocimientos que lleva a la gloria al CSKA y fracasa con estrépito en el Real Madrid, por poner un ejemplo de técnico capaz de vivir dos realidades absolutamente opuestas en cuanto es cambiado de un contexto a otro. Pero si hay algo que admiramos de Obradovic es su capacidad para amoldarse y sobrevivir en un baloncesto cambiante, actualmente de ritmo más rápido que aquel juego espeso con el que consiguió sus primeros títulos y comenzó a forjar su leyenda. El no ser prisionero de un único estilo es lo que hace a Obradovic, en nuestra opinión, superior a técnicos como Maljkovic o Messina, triunfadores en su momento pero que se han visto superados cuando (gracias a Dios) los jugadores decidieron que podían jugar a esto mirando el aro rival y no el cronómetro. Si con el Joventut es capaz de ganar una Copa de Europa anotando menos de 60 puntos, en sus mejores años en Atenas nos deja finales como la de 2007 cuando derrota al CSKA en un partido para el recuerdo resuelto por 93-91. 

Cabía preguntarse por tanto, en vista de la capacidad permeable de Obradovic, si este Fenerbahce es un equipo hecho a su medida, o ha sido el entrenador serbio quien ha sabido adaptarse a una plantilla tan versátil. Lo que si tenemos claro es que hablamos de un equipo que por calidad de roster merece máxima consideración como uno de los favoritos claros a ganar el cetro europeo. Los roles bien definidos de Zisis en la anotación y Bogdanovic y sobre todo Goudelock (jugador con licencia para saltarse la pizarra de Zeljko) en la anotación, y un juego interior clásico con dos torres como Erden y Savas y la calidad de movimientos y juego de pies de Zoric. A todo esto súmenle el juego total de los mencionados Vesely, Prelzdic y Bjelica, y comprenderán el miedo que nos provoca el equipo turco, máxime sabiendo que superan a los blancos en el rebote (36,26 por 34,89), diferencia que se hace más dolorosa en el ofensivo (11,33 por 10,64)  que en el defensivo, donde casi son parejos (24,93 los de Obradovic por 24,25 los de Laso) Parece claro que una de las claves para los anfitriones pasa por cerrar su rebote, aspecto que no está siendo precisamente su fuerte durante esta campaña. 

El Real Madrid se encomienda a la magia del Palacio, escenario donde maneja un elevado porcentaje de victorias (esta temporada sólo ha perdido un partido como local en Euroliga y ninguno en ACB, la única derrota que ha sufrido en su cancha ha sido contra el Estudiantes, pero jugando como visitante, en competición doméstica, y frente el Unics Kazan en primera ronda de la liga europea), pero donde se ha acostumbrado también peligrosamente a la épica y a las remontadas, ganando demasiados partidos de manera muy ajustada. Luego está la presión añadida del anfitrión, una condición nada favorable si nos atenemos a la historia de los grandes torneos (y no hay más que recordar el pasado Mundial de baloncesto celebrado en nuestro país) Un arma de doble filo para un club instalado en la urgencia e incapaz de gestionar aspectos como el favoritismo y saber traspasarlo a sus rivales, quienes en este caso manejan mayores presupuestos que el que dedica la entidad blanca a su sección de baloncesto. Jugar una tercera Final Four consecutiva es un éxito rotundo, y sin embargo da la sensación de que no vale de nada si no se consigue el título, pese a que durante muchos años y hasta la llegada de Laso el Real Madrid había perdido condición de elite europea y las finals four sólo se veían por la tele. Esa presión excesiva con la que carga siempre esta plantilla, empezando desde un presidente con la guillotina preparada si hay el mínimo error hasta parte del aficionado de a pie incapaz de valorar el éxito que supone simplemente la presencia en una Final Four, parece lastrar en ocasiones el potencial de un equipo acongojado por el miedo frente a escuadras que jugaban liberadas de presión al no ser favoritos, caso del Olympiacos de hace dos temporadas (por mucho que fueran vigentes campeones en aquel momento) o el Maccabi Tel Aviv el año pasado.


Obradovic levantado títulos, una imagen muy habitual


No tiene el Real Madrid 2015 el brillo fulgurante de la pasada temporada, cuando era un highlight constante y cada partido era un auténtico espectáculo. A cambio ha reforzado su músculo y endurecido su carácter. El ejemplo más claro es la llegada de Nocioni tras la marcha de Mirotic, cansado de luchar por la Euroliga, a la NBA. El Chapu es un jugador muy alejado de aquel intenso forward que llevara al Baskonia a codearse con los mejores equipos de Europa a mediados de la década pasada, pero su garra está fuera de toda duda. Es el cambio más significativo, el más indicativo de una nueva tendencia, en un roster que esta temporada contaba con hasta cinco caras nuevas (el citado Nocioni, Maciulus, Campazzo, Rivers y Ayon) Casi medio equipo, algo habitual en la mayoría de equipos europeos, pero más llamativo dentro de un proyecto que parecía tener clara su identidad y filosofía. Afortunadamente la base del estilo Laso sigue presente, con una guardia pretoriana formada por el cuarteto nacional que conforman los dos sergios, Rudy Fernández y Felipe Reyes. Ambos bases siguen gozando de libertad para imprimir velocidad de crucero y jugar a campo abierto. Rudy, en su madurez, ejerce de jugador franquicia, quizás demasiado precipitado e individualista en algunos ataques, pero se le perdona viendo su hiperactividad en defensa y rebote. Felipe Reyes por su parte vive una extraordinaria segunda juventud y está en uno de los mejores momentos de su carrera, una trayectoria ejemplar a la que le sigue faltando levantar la copa de campeón de Europa.   

Sabemos que el Real Madrid es un equipo con muchas opciones de victoria cuando les acompaña la inspiración desde el perímetro, pero también que sufren demasiado cuando no entran los triples. El Fenerbahce se mueve en un porcentaje similar a los blancos en el acierto exterior (un 37%), pero con una sustancial diferencia, y es que el Real Madrid (con un partido más) ha lanzado unos 150 triples más que los turcos durante todo el torneo. Nadie ha lanzado tanto desde fuera esta temporada en Euroliga como el conjunto blanco. Otro arma de doble filo ante un equipo que de dos también presenta un porcentaje muy parejo al madridista (54,26 los turcos por 53,82 los españoles) Haría bien el Madrid en preparar posibles “planes b” si no entran los triples, más allá del juego al poste de Felipe y Nocioni (el argentino, con los años, cada vez menos en esa zona y más acostumbrado a lanzar desde fuera, es decir, a pelear menos) o esporádicos alley oops para Ayon y Slaughter. Veremos cómo está la cabeza de Bourousis, jugador totalmente apático durante esta temporada. 

Acierto en el triple y cerrar el rebote (ante un rival con una media de centímetros muy superior), parecen dos mandamientos casi obligados para los de Laso si quieren superar a un contrincante tan fuerte como el Fenerbahce. Pero insistimos que el peligro turco de verdad, su gran baza, y por la que son un candidato tan claro a campeón de Europa, es en su trío de aleros capaces de jugar en cualquier posición: Prelzdic-Bjelica-Vesely, con sus 2.06, 2.09 y 2.10 de estatura respectivamente, y la dificultad para los Rudy, Maciulis y Rivers de defender a estos jugadores. En ese sentido parece que la batalla táctica ya la tiene ganada Obradovic de antemano. 


En el recuerdo la Final Four de 1967 (segunda de la historia y última hasta que en 1988 se retomó el formato) disputada en Madrid en el antiguo Pabellón de la Ciudad Deportiva del Paseo de La Castellana, donde el club blanco se coronó campeón de Europa por tercera vez en su historia tras derrotar primero a un clásico como el Olimpija Ljubljana y posteriormente al mítico Simmenthal Milán del legendario Cesare Rubini. Era el Madrid de Emiliano, Luyk, y, como no, el maestro Pedro Ferrándiz en el banquillo. Aquel Real Madrid empezaba a forjar una gloriosa leyenda. La misma que quiere labrar un Fenerbahce que con una plantilla impresionante y el entrenador más laureado del continente supone la prueba de fuego más dura que el equipo de Laso ha tenido hasta el momento en sus participaciones en finales a cuatro.   


Dos mitos, Luyk y Ferrándiz, celebrando la copa del 67.

viernes, 24 de abril de 2015

UN RUSO, UN GRIEGO, UN TURCO Y UN ESPAÑOL



Jan Vesely, The Dunking Ninja busca su primera Euroliga.




No, no es un chiste aunque lo parezca. Es lo que vamos a tener en la Final de Four de Madrid que se disputará en unas tres semanas, coincidiendo con las fiestas patronales de San Isidro. Sólo el Barcelona, de los cabezas de serie, ha sido incapaz de clasificarle para la final a cuatro. No obstante la calidad está asegurada con jugadores como Kirilenko, Teodosic, Vesely, Bjelica, Spanoulis, Rudy Fernández, Llull o Sergio Rodríguez. En definitiva lo mejor del continente. Así han sido los cuartos. 


FENERBAHCE 3- MACCABI TEL AVIV 0 : El multimillonario proyecto de Obradovic se resarce del fiasco del año pasado llegando a la Final Four por la vía rápida. El vigente campeón de Europa sólo inquietó en el tercer partido de la serie, cuando sucumbió por un punto tras una canasta del genial anotador Goudelock y aún Pargo tuvo un último tiro errado para alargar la serie.


CSKA 3- PANATHINAIKOS 1: El orgullo heleno les hizo sumar un punto en la eliminatoria en el tercer partido, en un final igualado decidido por un tiro libre anotado por Pappas. En las tres victorias moscovitas, superioridad apabullante. Y es que el equipo de Itoudis llega a Madrid como gran favorito. 


REAL MADRID 3- EFES PILSEN 1: Una eliminatoria preciosa, desquiciante, eléctrica, una locura. El Real Madrid se abonó a la épica para ganar los partidos en el Palacio remontando diferencias de hasta 13 puntos. El primer partido en Estambul fue otra locura que casi acaba de nuevo con remontada blanca y decidido con un triple de Jannings en el último segundo (después de otro tremendo de Carroll a siete segundos para el final) Finalmente un Real Madrid muy serio en su segunda parte realizó su partido más completo en el cuarto para certificar el pase a “su” Final Four. 


BARCELONA 1-OLYMPIACOS 3: El equipo de Spanoulis demuestra una vez más que es el mejor cuando se trata de competir en Europa. Poco les importó que su rival les pasase por encima en el primer partido. La idea era ganar un partido en Barcelona, aunque el otro se perdiera de paliza. Con el botín de un punto conseguido en la Ciudad Condal, no desaprovecharon el factor cancha aprovechando los nervios y la presión barcelonista, especialmente en el cuarto y decisivo partido decidido por un triple de Printezis después de que Navarro, increíblemente, fallara uno de los dos tiros libres que podían haber dado ventaja a su equipo antes de la última posesión griega. 


LOS MEJORES DE CUARTOS DE FINAL: 

Nikos Pappas (Panathinaikos) 16.3 ptos, 2.8 asists, 1.8 rebs y 2.5 robs. por part. 18.3 v.
Sergio Llull (Real Madrid) 13.3 pts, 7.8 asists y 1.8 rebs por partido. 16.5 valoración.
Jan Vesely (Fenerbahce) 13.7 pts, 7.7 rebs y 1.3 tapones. 19 valoración.
Andrei Kirilenko (CSKA Moscu) 13 pts, 6.3 rebs, 1.5 asists, 1.8 taps, 1.3 robs. 18.8 va.
Nenad Krstic (Efes Istanbul) 16.3 pts y 5.8 rebotes. 22.8 valoración. 


ENTRENADOR: 


Giannis Sfairopoulos (Olympiacos)  

viernes, 23 de agosto de 2013

EUROBASKET 2013. GRUPO C: ESPAÑA Y LOS DEMÁS


Grupo de dificultad media para nuestra selección que no debería pasar excesivos apuros de cara a su clasificación para segunda ronda. Aún así estaremos rodeados de selecciones competitivas y capaces de plantar batalla, lo cual puede venirnos bien para ir cogiendo rodaje de cara a los momentos de la verdad. 

Chequía lleva años siendo uno de los países más prolíficos a la hora de generar jóvenes promesas baloncestísticas. Ahora por fin tenemos ocasión de ver juntos a una camada de jugadores espectaculares y aún en progresión, como es el caso del alero de los Washington Wizards Jan Vesely. Un 2.11 capaz de jugar de tres, aunque en su selección posiblemente lo veamos más cerca del aro (y uno de los jugadores más seguidos en este blog desde su etapa en el Partizan). Jelinek, Kudlacek, Balvin y Satoransky son otros cuatro jugadores nacidos en los 90 con calidad ya contrastada, sobre todo en el caso del base del Cajasol. También en ACB hemos visto al alero Pavel Pumprla, uno de los referentes del pasado equipo revelación, el Obradoiro. Barton y Welsch ponen la veteranía en una selección con juventud y calidad que quizás adolezca de cierta fortaleza interior, pero llega con aspiraciones de pasar de ronda.   


Vesely, el checo volador.


Croacia es otro ejemplo de selección ex –yugoslava que no acaba de crecer. Calidad a raudales, pero falta de ambición y de competitividad. Todo ello se encuentra perfectamente reflejado en su actual gran figura, el pívot Ante Tomic. 217 centímetros de calidad, buenos movimientos y muñeca fina para un jugador que no acaba de ser todo lo determinante que debería como gran cinco continental. Su falta de dureza bajo aros y su indolencia defensiva siguen siendo un hándicap. Alrededor de la torre de Dubrovnik encontramos talentos como los aleros Bogdanovic y Tomas, de sobrada pericia anotadora, el escolta tirador Krunoslav Simon, el genial base Roko Ukic, o el sobrio Dontaye Draper. Esperemos que en esta ocasión podamos ver definitivamente al “prospect” Dario Saric, paisano de los Petrovic y la gran perla croata. Viene de una lesión. También a seguir el joven Mario Delas, ex del Zalgiris y fichado por el Obradoiro. Luka Zoric también puede ser importante, entrenador por un Jasmin Repesa que ya le tuvo este año en la nefanda temporada realizada por el Unicaja. No pasar de fase sería un fracaso.   

Expectativas de medalla para los anfitriones. La Eslovenia de Bozidar Maljkovic que siempre acaba rozando la lucha por los metales. Esta puede ser su gran ocasión. Dos grandes ausencias: Beno Udrih y Erazem Lorbek… pero mucha calidad. Goran Dragic ya se ha consolidado como uno de los mejores bases NBA, Nachbar sigue siendo un todoterreno sin apenas fisuras en su juego, Lakovic sigue siendo una escopeta… y además Begic ya parece capacitado para pelearse cara a cara con los mejores cincos del continente. Con todo esto, la sabiduría de Boza, y el empuje de la afición, deberían ser uno de los equipos con mayor recorrido del torneo. 

Georgia, sin su figura Zaza Pachulia, sigue siendo un ejemplo de gestionar bien lo poco que se tiene. Con un entrenador de experiencia NBA como Kokoskov (asistente en los Cavs), llegan sin apenas opciones de pasar de ronda, pero buscarán dejar buenas sensaciones y ganar algún partido. Tienen mimbres para ellos. Hombres altos muy interesantes como el ex de Olympiacos (y fichado por el Cai) Giorgi Shermadini, el eterno e impronunciable trotamundos Tskitishvili, o el joven estadounidense Luke Zeller (si finalmente entra en la lista, ya que se juega el puesto con el tirador Ricky Hickman, en principio con ventaja para el jugador del Maccabi) Otras referencias serán sus jugadores del “pallacanestro”, Viktor Sanikidze, alero del Montepaschi Siena, y el escolta del Cantu y gran tirador Manuchar Markoishvili. 

La selección polaca se ha convertido ya en una clásica de los europeos recientes, sin llegar a reverdecer sus glorias de la década de los 60 (ganaron tres medallas consecutivas) En esta edición buscan dar la campanada con el mítico entrenador alemán (posiblemente el mejor coach germano de la historia) Dirk Bauermann. Dependerán mucho del estado en el que llegue su estrella Marcin Gortat, con molestias en el pie. El martillo pilón de los Phoenix Suns podría formar uno de los mejores front-courts del torneo con Maciej Lampe. Unidos a un alero alto como Ignerski, Polonia puede ser uno de los equipos más duros en defensa y con mayor vocación reboteadora del campeonato, mientras que dejarán a Thomas Kelati las responsabilidades en la anotación exterior. Pero más allá de eso poco más pueden ofrecer, con una profundidad de banquillo bastante pobre.    

Gortat anda suelto.


Sobre España ya hemos escrito por estos lares, una vez que conocimos la lista de Orenga, y tras los dos primeros partidos de preparación, que ya dejaban buenas pistas sobre nuestras intenciones. En teoría la primera plaza de grupo debería estar al alcance de la mano, pero en estos torneos cuesta arrancar y seguro que se nos atraganta algún partido, e incluso podemos sufrir alguna derrota. Pase lo que pase, que no cunda el pánico. 

NUESTRO PRONÓSTICO: 

1º ESPAÑA
2º ESLOVENIA
3º CROACIA
4º CHEQUIA
5º POLONIA
6º GEORGIA 



miércoles, 24 de agosto de 2011

A LA TERCERA NO FUE LA VENCIDA

Ya se conoce el último descarte de Sergio Scariolo para Lituania. Justo una semana antes del comienzo del torneo, Carlos Suárez es señalado como el elegido para no estar entre los elegidos.   

Como ya dijimos hace unos días, fuese cual fuese la decisión del coach italiano iba a ser injusta, ya que los trece jugadores que estos días conformaban el grupo de la selección eran todos baloncestistas de una calidad absolutamente incuestionable, por tanto la elección sería mucho más fácil de comprender a través de aportaciones puntuales al juego, búsqueda de especialistas para labores determinadas, y tener todas las posiciones bien cubiertas. También sabemos que, fuese cual fuese el jugador descartado, la decisión será usada como arma una vez más por la legión de aficionados anti-scariolo de nuestro país.   

Mejores sensaciones pero mismo resultado: descarte.


Vista la preparación de la selección hasta el momento y sus partidos disputados, puede parecer lógica la ausencia del brillante alero de Aranjuez. En apenas ningún momento Scariolo ha probado con Llull de base, ni siquiera cuando en el último partido ante Eslovenia Ricky fue baja por una pequeña lesión, y ni aún cuando el partido estaba decidido. Precisamente esa ausencia del base de El Masnou puede haber sido definitiva de cara a la convocatoria definitiva (y merecida) de Victor Sada. El entrenador italiano parece tener claro que Sergio Llull no es en absoluto base, y ha sido consciente del riesgo de no llevar bien cubierta la posición del director de juego, del base puro. Realmente contrasta esto con la decisión alocada del Real Madrid de comenzar la temporada con un solo base natural, planteamiento éste que como ya hemos insinuado en este blog nos parece un error enorme que nos va a llevar a una nueva temporada de frustración a los aficionados madridistas. Es nuestro sino.   

Por lo tanto celebramos la inclusión de Sada en la lista definitiva y una configuración de equipo en la que caben tres bases puros, distintos, capaces de aportar diferentes aspectos al juego, y sobre todo de jugar a ritmos no similares, dependiendo siempre de lo que pida cada momento y cada partido.   

Pero la no inclusión de Suárez en la lista de doce también nos demuestra algo que llevamos tiempo intuyendo e incluso denunciando, ya que creemos que es uno de los errores que nuestra selección debe mejorar de cara a no perder su estatus en el baloncesto mundial y no dar más pasos atrás como el del pasado mundial de Turquía. Y es que hay una preocupante realidad en nuestra selección, Scariolo no confía en ninguno de los aleros puros y altos de nuestro baloncesto. Desde la retirada de Carlos Jiménez de la selección a la finalización de los JJOO de 2008, donde fuimos brillante plata olímpica, el puesto de alero alto sigue huérfano. Estamos faltos de ese jugador todoterreno que aporte sobre todo en defensa, rebote, y esporádicamente en ataque. Ese hombre que sirva de “pegamento” en las líneas del equipo, y esto a pesar de la aparición de jóvenes talentos con excepcionales cualidades como Suárez o Claver (quien nos tememos que apenas volverá a contar para el italiano, y lo hará además como cuatro, donde menos puede aportar) Por lo tanto Rudy, un escolta nato, actuará de tres la mayor parte del campeonato, mientras que Llull desde el banquillo formará parte de esos tercetos de “pequeños” con los que presumiblemente vamos a jugar la mayoría del campeonato (base+ Navarro y Rudy/ base+Navarro y Llull/ base+Llull y Rudy, estas tres combinaciones serán las más utilizadas para las posiciones de base, escolta y alero de nuestra selección), y sólo San Emeterio, un alero que tampoco llega a los dos metros, podrá arañar algún minuto en esa posición de tres. No nos parece mal ya que hemos demostrado sobradamente que nos viene bien el “small-ball”, el ritmo alto, correr, y las posesiones cortas (además de que siempre reivindicamos que es el tipo de baloncesto que más nos gusta ver), pero es preocupante que en un baloncesto europeo en el que en los últimos años han ido apareciendo jugadores como Kirilenko, Turkoglu, Diaw, Kleiza o Vesely (todos ellos aleros sobradamente por encima de los dos metros), nosotros no hayamos encontrado otro alero alto para nuestra selección una vez retirado Jiménez (y no es que no tengamos un alero de este tipo, porque Claver lo es, pero si no se confía en él…) Ciertamente y atendiendo a nuestro palmarés en los últimos años, no nos ha ido nada mal sin una figura así, pero no podemos evitar que nos invada cierta preocupación si seguimos considerando que jugadores como el citado Claver o el descartado Suárez no son válidos para nuestra selección. La clave para mantenerse en la elite no está tanto en exprimir tus estrellas hasta el final, como en tener la inteligencia necesaria para mantener un bloque sólido y cohesionado en el que los jugadores noten como van creciendo dentro de un grupo. 

Jan Vesely, el alero moderno.


Por otro lado, esperemos que el quedar fuera del grupo final por tercer año consecutivo no mine demasiado la moral de un extraordinario jugador como Suárez, quien seguimos pensando que posiblemente sea el mejor tres alto de la Liga Endesa sólo por detrás de Mickeal, y de quien seguimos esperando que aproveche más y mejor todos sus recursos con los que sin duda puede hacer muchísimo daño en ataque, y no se convierta en simplemente un lanzador exterior.