miércoles, 11 de enero de 2012

DIEZ PARTIDOS DE DIEZ

Con diez partidos cumplidos ya en la NBA por parte de Ricky Rubio, parece un buen momento para hacer balance de su espectacular comienzo de temporada. Al margen de que Ricky ha empezado tan fuerte que ya se habla de él como candidato a “Rookie of the year”, y que lidera varias clasificaciones de novatos, destacando por encima de todo que haya ya conseguido cuatro dobles-dobles en tan sólo diez partidos (los mismos que LeBron James y Derrick Rose, y superando a Kevin Durant o Kobe Bryant entre otros), hemos querido hacer una curiosa comparativa echando un poco la vista atrás al pasado reciente de esta liga. 

Kidd y Nash, dos genios por quienes no pasa el tiempo.


Hemos escogido quince bases representativos de los últimos tiempos en la NBA, todos ellos todavía en activo, bases muy distintos entre sí pero todos ellos de larga carrera y calidad contrastada, desde los más veteranos que llevan más de quince temporadas en la liga, a las jóvenes promesas que con justicia hacen de la época actual lo que se ha dado en llamar “la era dorada de los point-guards”… algunos de ellos han ganado el anillo, otros finalistas, muchos all-star, MVP, líderes en asistencias, etc, etc… quince nombres importantes, los primeros que se me han venido a la mente, buscando, eso sí, que su juego sea sobre todo el de base puro, clásico. Por ello he descartado a jugadores como Tyreke Evans o Derrick Rose, quienes aún jugando de base su estilo es tan descaradamente anotador por encima de la dirección que casi parecen escoltas, lo que se llama “combo-guards”. La verdad es que he pasado un buen rato recopilando todos estos datos, y viendo como en los diez primeros partidos de la NBA algunos jugadores ya demostraban cuales eran sus mayores virtudes potenciales, aunque hay cosas que llaman la atención, como ver que Tony Parker era un mortífero lanzador de tres puntos en los comienzos de su carrera NBA, y ahora no es demasiado prolijo a la hora de practicar tal suerte. Para realizar esta comparativa he recurrido a la estupenda web Basketball-Reference, ¡una auténtica Biblia para todos los amantes de los datos y la estadística!, espero que les ayude a medir el verdadero impacto de Ricky en sus primeros pasos NBA, y que pasen un buen rato comparando sus números con el de otros cracks en sus comienzos. Diez partidos es un buen número para hacer análisis, sólo tienen que dividir entre diez, y... ¡voila! 

Leyenda: pts/puntos, asists/asistencias, rebs/rebotes, st/robos, bl/tapones, tc%/porcentaje tiros de campo, tl%/porcentaje tiros libres, 3 ptos/triples, to/perdidas, mins/minutos


PTS.
ASISTS.
REBS.
ST.
BL.
TC %
TL%
3 PTS.
TO
MINS.











Jason Kidd (temp. 94-95)
97
66
64
20
2
37,99
80,2
4
24
359
Derek Fisher (temp. 96-97)
38
16
11
0
0
36,36
75
2
10
118
Steve Nash (temp. 96-97)
66
39
18
6
0
47,82
86,95
2
19
181
Chauncey Billups (temp. 97-98)
111
45
19
18
0
39,75
82,05
8
22
241
Mike Bibby (temp. 98-99)
122
77
31
17
0
38,26
81,57
3
31
400
Baron Davis (temp.99-00)
54
32
24
17
1
37,73
70,58
2
21
191
Tony Parker (temp.01-02)
126
51
35
14
2
39,42
68,42
18
20
275
Chris Paul (temp. 05-06)
166
63
52
22
1
44,88
92,3
7
26
361
Deron Williams (temp. 05-06)
131
37
22
6
3
39,51
74,07
13
25
274
Jose Calderón (temp. 05-06)
63
63
20
5
1
44,23
78,94
2
19
255
Rajon Rondo (temp. 06-07)
55
33
37
11
1
38,77
60,71
0
19
209
Russell Westbrook (temp.08-09)
118
31
32
10
5
30,76
85,1
6
25
230
D.J. Augustin (temp. 08-09)
100
35
19
4
0
40,69
92,59
5
17
240
Brandon Jennings (temp 09-10)
252
59
46
11
2
48,22
74,46
27
37
349
John Wall (temp. 10-11)
180
91
36
28
3
39,51
74,07
10
39
377
Ricky Rubio (temp. 11-12)
102
79
39
16
2
46,3
69
8
33
290

martes, 10 de enero de 2012

ALL THE YOUNG DUDES

“All the young dudes
 Carry the news
Bugaloo dudes
Carry the news” 

(“All the young dudes”, Mott The Hoople, escrita por David Bowie)  

Rick Adelman con impagable estética 70's dirigiendo a los Kansas City Kings, allá por el 75.


A estas alturas de la recién comenzada temporada de la NBA creo que muchos coincidirán conmigo en que un nombre está sonando por encima de todos para el aficionado español. Lógicamente estamos hablando de Ricky Rubio y su deslumbrante comienzo de temporada, superando ampliamente las expectativas que pudiéramos tener depositadas en él incluso los más acérrimos seguidores y defensores del prodigioso base de El Masnou.   

Con poco más de dos semanas desde el inicio de la liga, y ya nada menos que nueve partidos en tan corto periodo de tiempo (esta noche décimo encuentro, tercer partido consecutivo en tres días en su mini-gira por el Este, en esta ocasión frente a unos candidatos al título como los Chicago Bulls comandados por el actual MVP Derrick Rose), parece buen momento para analizar la impactante andadura del mágico jugador español de 21 años en la mejor liga del mundo, así como este bisoño pero atractivo equipo de los lobos grises de Minnesota. Plantel que a buen seguro se ha metido ya en la mayoría de los hogares españoles en estas frías noches de invierno.  

Ricky hasta en la sopa, mejor que se vayan acostumbrando.


Hay muchas razones para considerar a los T-wolves como uno de los equipos de moda de la NBA, una de las escuadras a seguir, todo eso teniendo claro que por razones obvias la derrota será norma habitual en la casa. Para empezar, y trascendiendo incluso al aficionado nacional (no olvidemos que su nombre ha sido incluido en el “ballot” para el All Star Game, señal inequívoca del impacto mediático en los propios Estados Unidos producido por el chaval), está el condicionante Ricky Rubio. El juego del catalán gusta al buen aficionado, sea español, estadounidense, o surcoreano. Ricky transmite esa sensación de libertad y fantasía, ese espíritu anárquico casi más próximo al play-ground que al baloncesto de alta competición, pero siempre dentro de un orden intacto, canónico. Una explosión de caos dentro de un hermoso cosmos. Con Ricky la ortodoxia y la heterodoxia se dan la mano y conviven en armonía. El resultado no puede ser otro: el aficionado se engancha irremediablemente a su juego. 

En el banquillo, nuestro base internacional se ha encontrado con otro personaje cuyo nombre evoca esencias de buen juego para cualquier seguidor de la NBA: Rick Adelman. El veterano entrenador, quien en su día fuera también un buen base de carrera NBA en la primera mitad de los 70, enamoró a más de medio mundo baloncestístico con aquellos irrepetibles Sacramento Kings de comienzos de siglo XXI, cuando teniendo a su lado como asistente a todo un mito y Hall of Fame como Pete Carril (quien aún continúa en Sacramento) tomó las riendas de un equipo de potros salvajes y desbocados cuyos nombres recuerda cualquier aficionado. Jayson Williams primero, y Mike Bibby después, tenían libertad para jugar a velocidad de crucero y hacer correr a Doug Christie, Pedja Stojakovic, Chris Webber y Vlade Divac, convirtiéndose en el equipo favorito de cualquier aficionado imparcial no resultadista que se acercaba a este deporte con la sana intención de disfrutar de un buen espectáculo. Tanto fue así que la prestigiosa Sports Illustrated consideró aquel equipo de Sacramento como “The greatest show on court”, y realmente lo eran. No ganaron ningún título, pero si algo mucho más importante. En unos años en los que la calidad del juego había bajado notablemente y se había impuesto la defensa, el músculo y el hormigón armado, los Kings de Adelman reconciliaron a la NBA con lo que siempre debería ser, espectáculo por encima de todo. Posiblemente el Madrid de Laso tampoco gane nada este año, pero como ya hemos comentado por aquí, su triunfo ya es una realidad al apostar por un juego vistoso que lejos de echar espectadores de las canchas, como ha sucedido con muchos entrenadores de renombre, hace al aficionado sentirse feliz cada vez que enfila hacía el Palacio de Los Deportes sabedor de que independientemente del resultado se encontrará con un espectáculo digno de la que dice ser mejor liga de Europa.  

El mayor espectáculo del mundo.


Como para arropar aún más al 9 de los Wolves, Adelman tiene a su lado como brazo derecho a Terry Porter, quienes muchos recordarán formando un estupendo backcourt junto al gran Clyde Drexler, en aquellos Trail Blazers que llegaron dos veces a las finales con otros jugadores inolvidables como el espigado alero Jerome Kersey o el malogrado y ya fallecido pívot Kevin Duckworth, el entrañable “Pato” con el 00 en la camiseta y siempre unos visibles problemas de peso. Toda una garantía por lo tanto para Ricky sentirse tutelado por dos genuinos play-makers  exponentes de las últimas décadas del baloncesto profesional estadounidense en la posición de base.  

Porter, Duckworth y Drexler, un equipo inolvidable.


En estos nueve partidos la tónica general para el base español han sido las buenas actuaciones, rozando en ocasiones la excelencia, como contra Miami, Dallas o Washington, actuaciones realmente descollantes. Cierto es que le queda mucho por mejorar, que su ratio asistencias/perdidas, siendo aceptable para un base novato, es muy susceptible de progreso, y que en defensa cada vez le veremos atreverse más, meter más la mano, ir más al choque… ya le hemos visto sacar varias faltas personales en ataque, ir al rebote ofensivo, incluso poner dos tapones. Ricky es pura NBA, lo cual es decir que es puro baloncesto. 

Hay muchos más ingredientes que hacen de los actuales Timberwolves un equipo realmente atractivo. Ese Sansón llegado de las playas californianas de Santa Mónica que responde al nombre de Kevin Love, que con sólo 23 años se ha convertido en una bestia de hacer dobles-dobles, un martillo pilón al poste y un cada vez mejor tirador exterior. En definitiva un jugador del que asusta pensar donde puede estar su techo. Sobrino del vocalista de los Beach Boys, Mike Love, quien junto a Al Jardine representan la cara amable de la mítica banda de pop en contrapunto con los hermanos Wilson, unos genios cuyos demonios y vicisitudes se pasean desde las drogas hasta el satanismo, dejando a unos Jagger y Richards como auténticas monjas ursulinas.  

All the young wolves: Love, Ricky y Williams.


El equipo de Adelman hace una decidida apuesta por la juventud y el futuro, en un roster plagado de jugadores menores de 25 años. El apático y gris Ridnour parece un tipo anacrónico con sus 30 años, como ese típico personaje que vuelve a su bar favorito de juventud pasados unos años y de repente no reconoce a nadie y se encuentra fuera de sitio. El eléctrico Barea y el extraño Tolliver, ambos con 27, y el ciclotímico Milicic con 26, parecen los primos mayores de Zumosol de esta camada de lobeznos que muerde a dentellada limpia con Ricky y Love, además del explosivo Derrick Williams, un fantástico forward novato de 20 años cuya conexión con nuestro base copa habitualmente los high-lights de cada jornada. Pintan bien las cosas para el futuro de los lobos grises si son capaces de centrar al bulímico fumeta Michael Beasley, uno de esos jugadores que parecen vivir ajenos a la calidad que atesoran. También hay que esperar más de un swingman con tanta clase como el jugador de segundo año Wes Johnson, fino tirador y buen complemento de equipo que debería aparecer más en ataque.   

Ricky, en buenas manos.


Esta es básicamente la pandilla de Ricky, unos muchachos que visten la camiseta del peor equipo NBA de los últimos tiempos. Una franquicia que en las dos últimas temporadas ha ganado 32 partidos por 132 derrotas, y que de repente encuentra motivos para disfrutar jugando al baloncesto, contagiados por un chaval de 21 años que con 14 ya debutaba en la mejor liga de Europa, que con 16 años era profesional y jugaba Euroliga, que con 17 años ha sido el medallista olímpico más joven de toda la historia del baloncesto… el Bobby Fisher de las canchas, quien, como el genial ajedrecista cuando aseguraba que había que sortear aleatoriamente el orden de las piezas al comienzo de cada partida para romper lo establecido y avanzar en un juego ya demasiado guionizado, necesitaba romper la monotonía y afrontar excitantes nuevos retos. Los lectores de este blog ya sabrán de nuestra devoción absoluta por Ricky, a quien antaño dedicamos dos entradas, aquella en la que nos congratulábamos de su decisión de ir a la mejor liga del mundo, y otra en la que recordábamos una de las más grandes hazañas en la biografía de este mito deportivo de 21 años. Seguro que habrá más, muchas más, esto no acaba si no de empezar, y El Tirador espera estar aquí para contárselo, a pesar de las horas de sueño que nos está costando. 





lunes, 9 de enero de 2012

SUPERMANAGER ACB: PUESTA AL DÍA

Es momento de ponerse al día en nuestra liga privada del Supermanager ACB. Entre fiestas, y jornadas entre semana, habíamos descuidado el habitual seguimiento que desde el blog hacemos a esa pequeña liga que hemos formado con amigos y seguidores de este pequeño espacio virtual dedicado a echar unas letras sobre nuestro deporte favorito.       

Kaloyan Ivanov anotando frente a Joel Freeland, dos jugadores claves en la presente edición del Supermanager.


Tenemos cuatro jornadas pendientes de actualizar, con una victoria para servidor de ustedes, otra para kontor, de Vitoria, y las otras dos para los primeros clasificados de la general, Nacho Douggy, y el imparable Marc Rampas. Vamos con esas clasificaciones pendientes. En la jornada 12, como digo, vuestro amistoso amigo El Tirador Trepamuros se hizo con la victoria:

Jornada 12





EL TIRADOR MELANCOLICO
Pepe Kubrick
183
Los Chicos Telepáticos 2
Douggy
143
Thunder
dudotop69
130,4
Condensador de Fluzo
Zaphod42
128,2
Rudy`s hairdresser
Marc Rampas
113,8
Paketes
kontor
108
mcgrady and friends
bishop77
86,8
Entelequia Israel
gominsky
85,6
Avenida Belmont
gunspector
76,6
Lopez Vazquezball
gominsky
72,6

En la jornada de la mala suerte para los supersticiosos, Douggy fue quien nos metió un buen meneo: 

Jornada 13





Los Chicos Telepáticos 2
Douggy
192,4
Lopez Vazquezball
gominsky
152,6
Paketes
kontor
152,2
Rudy`s hairdresser
Marc Rampas
147,6
EL TIRADOR MELANCOLICO
Pepe Kubrick
145
Thunder
dudotop69
130,4
Condensador de Fluzo
Zaphod42
125,4
mcgrady and friends
bishop77
121,2
Entelequia Israel
gominsky
97,6
Avenida Belmont
gunspector
56,6

En la siguiente jornada, número 14, el vitoriano kontor conseguía su segunda victoria parcial: 

Jornada 14





Paketes
kontor
182,2
Rudy`s hairdresser
Marc Rampas
171,6
Condensador de Fluzo
Zaphod42
162
Lopez Vazquezball
gominsky
146
Thunder
dudotop69
138,6
Los Chicos Telepáticos 2
Douggy
129,6
EL TIRADOR MELANCOLICO
Pepe Kubrick
118
mcgrady and friends
bishop77
106,4
Avenida Belmont
gunspector
94,6
Entelequia Israel
gominsky
54,4

Y en la reciente jornada 15, nuestro Tarzán de las canastas, Marcos Prieto, Marc Rampas, volvía a dar un golpe de autoridad con una muy brillante puntuación (la más alta hasta la fecha) para seguir liderando con firmeza la clasificación:    

Jornada 15





Rudy`s hairdresser
Marc Rampas
228
Thunder
dudotop69
190,8
EL TIRADOR MELANCOLICO
Pepe Kubrick
177,8
Condensador de Fluzo
Zaphod42
168,6
Los Chicos Telepáticos 2
Douggy
143,8
Paketes
kontor
143,8
Lopez Vazquezball
gominsky
120,2
mcgrady and friends
bishop77
119,8
Entelequia Israel
gominsky
80,2
Avenida Belmont
gunspector
79,4

Por lo tanto así queda la general, con un Marc Rampas desatado hacia la victoria, aunque aún queda mucho bacalao por cortar. Diría aquello de “¡qué le echen un galgo!”, pero tengo miedo de que si se lo echan se lo coma:      

General





Rudy`s hairdresser
Marc Rampas
2519,2
Los Chicos Telepáticos 2
Douggy
1986,8
Thunder
dudotop69
1924,6
EL TIRADOR MELANCOLICO
Pepe Kubrick
1888,4
Paketes
kontor
1817,2
Avenida Belmont
gunspector
1745,6
Lopez Vazquezball
gominsky
1696,8
mcgrady and friends
bishop77
1605,2
Condensador de Fluzo
Zaphod42
1526,8
Entelequia Israel
gominsky
1278,4

domingo, 8 de enero de 2012

UNA TEMPORADA DE CALOR Y TRUENOS

Unos pequeños apuntes sobre esta temporada NBA 2011-12 recién comenzada, y que prácticamente podríamos llamar exclusivamente temporada 2012, ya que sólo hemos podido disfrutar seis días del pasado año de este nuevo curso. Seis días que por supuesto han sabido a gloria desde el tip-off inicial en el Madison Square Garden con el partido entre los Knicks y los Celtics.  


Tan sólo llevamos dos semanas de competición, pero ciertamente han dado para mucho en un calendario tan cargado y comprimido que ofrece dudas sobre como afectará al rendimiento de las plantillas allá por Primavera. El siempre temido "rookie wall" que pagan los jugadores de primer año quizás este año sea un muro aún más difícil de saltar y les llegue antes de lo previsto. Por otro lado, la exigencia física de jugar en varias ocasiones hasta tres partidos en tres noches seguidas, y afrontar numerosas semanas de cuatro o cinco encuentros, puede invitar a pensar que los equipos más jóvenes y con piernas más frescas tienen cierta ventaja sobre las plantillas más veteranas, pero cualquier aficionado a la NBA coincidirá conmigo en que los jugadores más fiables de esta liga suelen ser los que rondan la treintena de años, más que los jóvenes veinteañeros. Por lo tanto es una incognita el como afectará realmente esta condensada temporada a las distintas franquicias.  


Durant y James van a por todas en 2012




Donde no parecen haber tantas incognitas es en los candidatos al anillo. Coincido con muchos analistas que sitúan a Miami y Oklahoma como finalistas de la temporada. Ambos equipos han comenzado de una manera brutal, y con sus grandes estrellas a pleno rendimiento, en una carrera que además individualmente les puede llevar al MVP. Por un lado LeBron, siempre LeBron, para lo bueno y para lo malo, el jugador más odiado de la NBA, quien en una controvertida decisión pero absolutamente respetable se reunió en la franquicia de los Heat con sus amigos Wade y el también agente libre Crish Bosh a costa de bajar su salario y su rol individual, mientras que en Cleveland todo el juego pasaba por sus manos, en Miami comparte liderato con D-Wade, y en mucha menor medida con Bosh. No obstante desde el primer minuto de esta temporada LeBron ha vuelto a dejar claro la clase de jugador que es, por si alguien tenía alguna duda. Simplemente el jugador más completo de todo el mundo. Los problemas físicos de "Flash", por otro lado, han otorgado a James una todavía mayor relevancia en el juego de los Heat, sobre todo en el aspecto anotador, ese que parecía haber descuidado en los últimos tiempos, en los que erroneamente se empeñaba en jugar de falso play-maker, demostrando su absoluta falta de egoísmo en ese aspecto, pero lastrando a veces a su equipo que le necesita donde realmente puede hacer más daño. Posteando y cerca del aro. LeBron lidera ya la clasificación de anotadores con más de 30 puntos por partido, pero es que además lo está haciendo con un escalofriante 60% de acierto en tiros de campo, algo inusual en la tabla de máximos anotadores. Sólo Spencer Hawes le supera en efectividad de cara al aro, lógicamente con muchísimos tiros menos, y siendo además un pivot puro. Añadan a esto 7,6 rebotes, 7,7 asistencias y 2 robos de balón por partido, y tienen la dimensión real de lo que supone James: un jugador de ciencia-ficción. Con 27 años recién cumplidos debería haber llegado la hora de saciar su hambre de títulos. La duda que tengo es si cuando vuelva Wade completamente sano, King James dará un paso atrás y volverá a su excesiva obsesión por ser más jugador de equipo que depredador individual. Como ya escribimos en dos anteriores entradas dedicadas al alero de Akron, creemos que el mayor problema de este jugador reside en que su extraordinaria capacidad para poder realizar cualquier faceta del juego no le deja potenciar del todo aquello en lo que es superior al resto de los rivales. Con el problema de la dirección del juego superado gracias a una pareja de bases distintos pero complementarios como el sobrio Mario Chalmers y el sorprendente y eléctrico novato Norris Cole, únicamente la posición de pivot puro parece plantear dudas para los Heat. Una posición en la que tampoco destaca especialmente quien puede ser su gran rival esta temporada para el anillo: Oklahoma City Thunder.  


Y hablar de Oklahoma es hacerlo de Kevin Durant, claro, quien también entra de lleno en la carrera por el MVP (26,2 puntos, 6,1 rebotes y 3,1 asistencias, con un 48% en tiros de campo, números extraordinarios, pero como observarán muy por debajo de los de LeBron) El alero washingtoniano fue protagonista del segundo gran error histórico del draft de la NBA, protagonizado nuevamente por Portland Trail Blazers cuando en 2007 los de Oregon dejaron la oportunidad de hacerse con este jugador estelar y llamado a marcar época para draftear a un Greg Oden que sin haber cumplido aún los 24 años es ya prácticamente un ex-jugador de baloncesto. Tremendo error para una franquicia que ya en el 84 dejó escapar a nada menos que Michael Jordan a costa de hacerse con Sam Bowie (es cierto que también los Rockets dejaron escapar a MJ, quien fue tercera ronda, pero los tejanos al menos acertaron con un Olajuwom que nadie dudará ha sido uno de los grandes pivots de la historia y acabó dando dos anillos a la franquicia), la obsesión por ese gran pivot, el cinco dominante que marque época, se convierte en ocasiones en una especie de sueño quimérico para las franquicias cuya mala temporada anterior les "condena" a pensar en el draft como un punto de partida para un futuro triunfal. Así en los últimos años hemos visto sorprendentes y casi ridículas decisiones que han llevado a jugadores de ínfima calidad estar en los top-5 de los más recientes drafts. Hasheem Thabeet (número 2 en 2009 por Memphis, por delante de Tyreke Evans, James Harden, Ricky Rubio, Stephen Curry, DeMar DeRozan o Brandon Jennings), Kwame Brown (número 1 en 2001 por Washington, por delante de Pau Gasol, Jason Richardson o Joe Johnson), o incluso Darko Milicic, quien pese a parece haberse asentado por fin como pivot titular en Minnesota con nuestro Ricky, hay que recordar que en el draft de 2003, el de LeBron, fue elegido en el número 2 por delante de Carmelo Anthony, Crish Bosh o Dwyane Wade, en uno de los mejores drafts de la historia, convirtiéndose en un error histórico por parte de Joe Dumars al frente de los Detroit Pistons que los sufridos seguidores de la franqucia de la MoTown llevamos a cuestas. Tres ejemplos lo suficientemente esclarecedores.    


Durant, como decimos, lidera a unos jóvenes Thunder quienes no parecen dispuestos a esperar más y este año quieren dinamitar la liga. Argumentos tienen para ello. Una plantilla de calidad con jugadores resolutivos de cara al aro (el propio Durant, Westbrook o Harden) junto a otros de trabajo más abnegado pero igualmente eficiente (Sefolosha o Ibaka) Durantula, a diferencia de LeBron, no ofrece un repertorio tan multidisciplinar en su juego, pero se ha consolidado ya sin ninguna duda como el mejor alero puro de la liga. Certero ejecutor en un equipo en el que confía (a pesar de los líos que le pueda ofrecer un base en ocasiones excesivamente individualista como Westbrook), Durant además empieza la temporada ofreciendo grandes muestras de madurez y sangre fría, como ese "buzzer-beater" con el que se carga a los Dallas Mavericks, actuales campeones, en venganza de la pasada final de Conferencia Oeste.  


LeBron y Durant comienzan por tanto la temporada en plena forma liderando a los dos equipos más temibles del campeonato. Hay que seguir muy de cerca también a los Bulls de Derrick Rose, que comienzan con un 7-2 el curso, a pesar de la contundente derrota ante unos Hawks de los que siempre se espera que exploten definitivamente tras varios años confiando en el brillante núcleo Johnson-Williams-Smith-Horford, la verdad es que cuando el equipo de Atlanta ofrece exhibiciones de baloncesto coral como el de anoche es una delicia verlos.  


Paul, Griffin (ambos en una postura un tanto comprometida), Billups y Butler, nunca los Clippers juntaron tanto talento.




¿Qué otro tipo de previsiones podemos realizar de una manera somera en este comienzo de temporada?, como decimos, hay muchas incognitas por resolver. Una de las más llamativas nos lleva a Los Angeles, donde por primera vez en mucho tiempo los Clippers tienen muy serias opciones de acabar por encima de sus vecinos Lakers en temporada regular. No va a ser una temporada fácil para los purpúreos, obligados a encajar en los sistemas defensivos de un muy buen entrenador como Mike Brown, pero cuya filosofía quizás no case demasiado con la identidad habitual de la plantilla liderada en la cancha por Kobe Bryant.  


Sea como fuere y pase lo que pase, esperamos estar aquí para contároslo.  

lunes, 2 de enero de 2012

THIS WILL BE OUR YEAR

Nuestra primera actualización del año 2012 debe ser, de alguna u otra manera, algo especial. La humanidad es un año más vieja, no podemos sustraernos a ello. En la vida del ser humano hay ciertos momentos en los que uno para a detenerse y reflexionar sobre lo andando o desandado, sobre lo aprendido y lo olvidado, sobre lo amado y lo odiado. Para mí ese momento es sobre todo cuando llega mi cumpleaños, allá por finales de Abril. Entonces es cuando realmente siento que afronto un “año nuevo”, cargando sobre mis espaldas una cifra cada vez mayor que veía tan lejana hace un tiempo que no parece tan alejado debido a lo rápido que va pasando todo, que incluso nunca he tenido claro si sería capaz de llegar hasta aquí. 

Luego está ese momento importante de afrontar una nueva temporada, un nuevo curso, esas fechas que suelen coincidir con el fin del verano, que al fin y al cabo es la mejor de las épocas. Septiembre suele así marcar el momento en el que el mundo se vuelve a poner manos a la obra para continuar siendo esta gigantesca máquina depredadora de nuestro tiempo y nuestras vidas. Un inmenso gigante consumista que se alimenta de nuestro trabajo y nuestra sangre, sangre la nuestra que a su vez se mantiene en marcha y palpitante gracias a que hemos aceptado convertir este globo terráqueo en un descomunal estercolero donde no importa cuantas cabezas haya que pisar o a cuantas clases desfavorecidas explotar. Show must go on.   

Y por supuesto, tenemos ese momento en el que universalizamos y globalizamos el paso del tiempo, lo hacemos extensible a toda nuestra especie y no tanto a nuestra experiencia subjetiva e individual, y prácticamente la totalidad del mundo conocido (excepto algunas sociedades y culturas tanto o más respetables que la nuestra) levanta sus copas de champagne al mismo tiempo para desear a nuestro mundo que todo vaya bien y que la maquinaria no se detenga, por muchas cicatrices que tenga ya este planeta. Son los momentos del paso del año que acaba a uno nuevo que siempre se mira con renovado optimismo, no puede ser de otra manera. Y por supuesto, para alimentar ese nuevo optimismo, recurrimos a eso que Spinoza definía como la esencia misma del hombre: el deseo. Así pues uno de los temas recurrentes en estas fechas es el de pedir o manifestar los mejores deseos, para los demás, y por supuesto, cada cual anhelando el suyo propio. 

Veamos cuales son los deseos baloncestísticos del Tirador Melancólico para este 2012 que comienza.

El mago de El Masnou simboliza las ilusiones renovadas para el 2012 de El Tirador  Melancólico


Evidentemente al tratarse de un año de olimpismo nada podemos imaginar más grande que ver a nuestra selección colgarse el más preciado metal que un deportista puede imaginar jamás. El oro olímpico. Nada hay comparable a la gloria de unos Juegos. Sería el broche de oro para nuestra generación del 80 que tantos éxitos nos ha dado, y que seguro que es capaz de alargarse incluso un poquito más, hasta el mundial del 2014 que celebraremos en España. El mérito sería extraordinario teniendo en cuenta que nuevamente tendremos que competir contra el mejor baloncesto del mundo, un Estados Unidos que vive un momento de esplendor en la canasta que nos hace recordar aquellos mágicos años en los que nos enganchamos a esto, allá por los años 80. Ganar el oro a los Paul, Wade, LeBron, Kobe, Durant, Carmelo, Howard y demás jugadores incomparables que hacen noche tras noche realidad el lema de la NBA, “where amazing happens”, sería sin duda alguna la mayor hazaña y proeza baloncestística que le podemos desear a nuestro deporte en este recién estrenado año.  

¿Tendrá segunda parte la mejor final olímpica de la historia?


Pero ya puestos a pedir, y como soñar (de momento, quien sabe si hasta nos pondrán una tasa por tener ilusiones estos iluminados líderes políticos y económicos que quieren lo mejor para nosotros a base de sacarnos la sangre mientras ellos cada vez se enriquecen más vergonzosamente) no cuesta dinero, este humilde Tirador tiene la cabeza llena de veloces pájaros que cruzan la pista a toda velocidad y para quienes espera que sea un gran año, porque yo disfrutaré junto a ellos. 

Evidentemente un “Rookie of the Year” para mi querido Ricky Rubio me haría ser capaz de ponerme a bailar una sardana con la camiseta del 9 de los Wolves en medio de la Gran Vía madrileña de tan feliz que sería. El impacto de su juego y el calibre ilusionista y mágico de sus acciones no necesita de reconocimiento alguno por parte de cualquier amante del esteticismo baloncestístico, pero que duda cabe que ese premio nos haría sentirnos orgullosos a todos los que jamás hemos dejado de confiar en el genio de El Masnou a pesar de su gris última temporada en el baloncesto europeo. Para empezar tampoco estaría mal verlo a finales de Febrero en el All Star Weekend de Orlando en el partido de novatos contra jugadores de segundo año, y quien sabe si con opciones de ser MVP de tal encuentro. Pedir que meta a los lobeznos en play-offs ya me parece demasiado, pero todo llegará para este equipo de talentosos veinteñaros que se mueven a velocidad de vértigo sobre la pista gracias al ritmo que les marca la nueva batuta de Rubio. ¡Hasta Anthony Tolliver parece una estrella de la NBA teniendo al lado a Ricky!

Siguiendo en la NBA, la realidad es tan jodidamente dura que por mucho que desee el regreso de mis Detroit Pistons a post-temporada me temo que estamos pidiendo un imposible. Eso sí, espero al menos ver “brotes verdes”, los cuales pasarían por un crecimiento sostenido en Brandon Knight y Greg Monroe, las dos únicas razones que nos permiten mantener un poco de fe a los seguidores de la MoTown.   

Para el mejor jugador de la historia de nuestro baloncesto, el estandarte Pau Gasol, pediría su quinto All Star Game, y quizás un traspaso a Oklahoma o Chicago, donde pudiera tener auténticas opciones de ganar su tercer anillo.   

No nos olvidemos del baloncesto dentro de nuestras fronteras. Como madridista mis deseos irían en la dirección de que la fantástica propuesta de Pablo Laso se viera acompañada de títulos con los que tapar las bocas de aquellos que ya se han acostumbrado tanto al picapedrerismo baloncestístico que ahora todo lo que no sean aburridos equipos jugando al límite de la posesión y marcadores de 60 puntos para abajo, no les parece baloncesto. Ganar Copa del Rey, Euroliga, y/o Liga Endesa jugando a esta velocidad de crucero pasando por encima de equipos con planteles más potentes como Barcelona o CSKA, que duda cabe, sería un sueño, y los sueños sueños son. No obstante y pase lo que pase, Laso ya me ha ganado para su causa. Una liga que se autodenomina la mejor de Europa y le segunda mejor del mundo necesitaba que uno de sus equipos puntales apostase de una vez por un baloncesto atractivo para el aficionado. Si se consiguen llenar las vitrinas de trofeos, mejor que mejor, pero al menos Laso ya ha logrado que el pabellón se llene de aficionados.    

A nuestra Federación Española de Baloncesto, con José Luis Sáez a la cabeza, poco se le puede desear que superase lo conseguido en el 2011. Mantenerse en la senda del éxito y vivir otro verano plagado de medallas en las distintas categorías sería maravilloso. Si acaso habría que desear sobre todo que nuestras chicas se repongan del palo del pasado Europeo y a la ausencia el próximo verano en los Juegos. Estamos seguros de que es una generación de jugadoras que aún no ha dicho su última palabra, y con el empuje de las emergentes figuras que vienen por detrás lideradas por jugadoras como Queralt Casas y Marta Xargay, volverán a escribir páginas de gloria para la selección absoluta femenina del deporte de la canasta.

Estos podrían ser, a grosso modo, mis deseos de baloncesto para el 2012, pero por encima de todos quiero desearles a todos ustedes uno muy especial: disfruten. 

Disfruten de este deporte, amen este juego, maravíllense con las proezas de los más habilidosos, con las ejecuciones matemáticas de los más certeros, con las demostraciones de testiculina de los más corajudos. No excluyan a nada ni a nadie. Emociónense por igual con la NBA, la ACB, la NCAA, la LEB, etc, etc… tienen mucho para disfrutar. No pierdan la capacidad para seguir siendo felices, este juego se creó para eso. No embrutezcan el baloncesto, no lo “futbolicen”, no miren únicamente su ombligo, pues se perderán ombligos y vientres realmente hermosos. Saquen una entrada en su barrio o en su ciudad, o cómprense un “six-pack” y túmbense en el sofá. Enciendan el televisor y relájense. Lleven a sus niños a los pabellones, a sus seres queridos, hablen a sus amigos de este deporte. Respeten a todo el mundo, a todos los jugadores, a todos los entrenadores, a todos los árbitros. Todos ellos hacen posible estos pequeños momentos de felicidad… observen a la peligrosa Mamba Negra deslizarse por el Staples Center dispuesta a soltar su veneno sobre alguna incauta presa… atemorícense cuando vean a la cruel Durántula acechar a sus víctimas desplegando sus larguísimas y enormes extremidades… no se fíen de la Rosa por muy bella que pueda parecer, al final y como cantaban 091 “la espina es lo más bello de las rosa”, saldrán escaldados si se encuentran con tan delicada pero asesina flor… y a pesar de todo, seguro que en algún momento acabarán teniendo alguna experiencia espiritual, alguna “metta world peace”… así de sorprendente y fantástico es este universo de la canasta.   

El mayor espectáculo del mundo seguirá ofreciendo shows espeluznantes.


En definitiva, amen y no odien, rían y no lloren… en pocos deportes podrán ser más felices que este. Que nadie nos lo estropee. Feliz año nuevo… desde hace muchos años esta es mi canción fetiche para el comienzo de un nuevo año, un tema de mi banda favorita, los Zombies ingleses, dentro de su colosal “Odyssey and oracle”, en 1968, y de todos los videos de you tube que hay por ahí, resulta especialmente bonito y emocionante éste de algún anónimo usuario y su montaje con imágenes en entrañable “super 8” de su familia y seres queridos… al fin y al cabo estamos en esto para emocionarnos…