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lunes, 9 de junio de 2014

TERCER ANIVERSARIO DEL TIRADOR


Pues sí, otro aniversario que celebramos con ustedes, amigos lectores. En realidad nos ha pillado en pleno fin de semana. Y es que el pasado sábado 7 de Junio cumplíamos ya tres años de vida como blog. No está nada mal si tenemos en cuenta que esto no es más que un hobby, que no hay la mínima compensación económica, que la competencia es terrible y hay una ingente cantidad de blogs de esta temática (muchos de ellos con una calidad aplastántamente superior al nuestro), y que nuestro número de lectores es más bien bajo. No somos un blog de referencia, pero seguimos con la ilusión del primer día. A veces pienso que si tuviésemos una línea más dura, polémica, o cizañera, tendríamos visitas a patadas. Ya saben, si llamásemos “losa” a Pablo Laso, atizásemos al entrenador nacional de turno, o nos fijásemos más en los defectos de los mejores jugadores del mundo que en sus muchas virtudes. Pero este no es un blog de “haters”. Aún así, quienes nos siguen, ya saben un poco cual es nuestra “guerra”. Amamos todo el baloncesto y no somos anti-nada, pero por encima de todo preferimos un juego atractivo, rápido, de ritmo alto y ataques predominando sobre las defensas. Y luego están ellos, los jugadores, los grandes protagonistas, que con muchos de ellos no podemos ser objetivos (Ricky Rubio, Felipe Reyes, Pau Gasol… por citar algunos) por todo lo que nos han dado y nos siguen dando. Por toda la magia, pero también la lucha, el coraje, el sacrificio, etc… 

Vayamos con los datos. Tres años de vida. 453 entradas. 67543 visitas. El artículo dedicado a Steve Nash sigue siendo el más visto, con más de mil visitantes, pero me sorprende ver tan arriba entradas en mi opinión más meramente informativas que otra cosa, como un repaso a algunos jugadores de Euroliga o la crónica de una reciente jornada ACB. Personalmente me costaría elegir cuales han sido mis mejores entradas, hay muchas a las que les tengo especial cariño. Cualquiera de las dedicadas a Ricky Rubio, las que glosan los triunfos de nuestra selección, aquella en la que hablábamos de Kevin Love y su conexión con el mundo de la música pop, o las dedicadas al maestro Gonzalo Vázquez. Sea como fuere, gracias a todos los que en algún momento se han asomado a estas páginas. Espero que de una u otra manera hayan disfrutado con la lectura, encontrado una información que buscaban, o se hayan enriquecido con nuestro punto de vista sobre este deporte. 

Y ya saben que nuestro aniversario coincide con el del fallecimiento del genial Drazen Petrovic, quien perdía la vida un 6 de Junio de 1993, en el mejor momento de su carrera, con 29 años y aún mucho baloncesto que regalar. El destino ha querido que en vísperas de nuestro aniversario hayamos conocido otra noticia igualmente luctuosa. Y es que el pasado viernes se dejaba la vida en accidente de tráfico un histórico de nuestro baloncesto como Carlos Montes, el querido “saltamontes”, como le había bautizado la Demencia, ya que con su 1.94 de estatura y siendo un escolta blanco y español sus saltos le hacían ser capaz de machacar el aro. No parece nada reseñable para cualquier chaval que haya crecido viendo a Sergio Llull o Rudy Fernández, pero en la España de los 80 no era fácil encontrar un jugador así. Descanse en paz. 


Y lo dicho (o más bien, lo escrito) Gracias a todos.                 



Basket Mozart 

miércoles, 19 de junio de 2013

UNA HISTORIA DE REDENCIÓN


El Big Three de Pops


Tenemos muy abandonadas las formidables finales de la NBA entre Miami Heat y San Antonio Spurs que alcanzan ya su séptimo partido. Hemos tardado en engancharnos. Sólo he visto los tres últimos partidos, pero la sensación general (y eso que en esos tres partidos ha habido dos victorias de los de Florida) es que el conjunto de Popovich ha sido superior, manejando un vocabulario baloncestístico más amplio, y, quien iba a decirlo, incluso más atractivo que su rival. Pase lo que pase en el séptimo partido creo que ambos equipos habrán realizado unas finales enormemente dignas ganándose el aplauso de los buenos aficionados (por mucho que de producirse una derrota Heat los “Lebron Haters” emergerán cargados de razones para disparar sin piedad contra el cuatro veces MVP) 

Y desde luego, quien iba a decirnos que estos Spurs de Popovich iban a ser tan ensalzados como equipo quintaesencial con aroma “old school”, cuando mientras fueron una dinastía ganadora de anillos las críticas arreciaban y se les tildaba de practicar el baloncesto más aburrido (aunque más práctico) de toda la NBA. Y no hace falta remontarse demasiado. No hace falta irse a finales de los 90, cuando Duncan y compañía inauguraban una nueva era en la mejor liga del mundo derrotando en una de las finales más soporíferas que pueda recordar a los New York Knicks en cinco partidos. Ha llovido. Tanto que el viejo Duncan es ya historia siendo el único jugador de todos los tiempos capaz de haber jugado finales en tres décadas distintas (veremos si además de eso, ganar anillos en ellas) No puede haber debate sobre la importancia de la figura del jugador de las Islas Vírgenes en el universo NBA. Simplemente, el mejor ala-pivot que haya existido nunca. Donde si hay debate es en la transformación de la franquicia tejana. Del rocoso y compacto baloncesto de granito de hace años a su actual juego sedoso con fluidez ofensiva y demoledor juego exterior. Esta temporada han anotado 103 puntos por partido (102.9 han conseguido los Heat), sólo por detrás de Denver, Houston y Oklahoma. La historia de Popovich y sus muchachos es la de una redención con los aficionados. Y empezando por el propio entrenador. Gregg Popovich, el hombre que lleva 16 temporadas consecutivas manteniendo a los tejanos por encima del 60% de victorias en liga regular. Los Spurs no entienden de ciclos. Sólo les vale uno: el ganador. Popovich demuestra cuanto mejor es un entrenador que sabe amoldarse y cambiar que aquel quien se aferra con estúpida cabezonería a su libro de estilo. Si Popovich hubiera seguido basando el juego de su equipo en la deconstrucción del rival por encima de la brillantez propia difícilmente los Parker, Ginobili y Duncan estarían disputando una nueva final. 

No hace mucho, como decimos, los Spurs eran el equipo más odiado de la NBA. Claro que como receptor de odio no hay nadie hoy día como LeBron James. El más grande, el más odiado. Los aficionados recordarán aquellas series de play offs contra equipos antitéticos como los Phoenix de Suns de Mike D’Antoni en los que los de Arizona se veían frenados por lo civil o lo criminal, que diría Luis Aragonés. Steve Nash llegó a acabar con roturas de nariz y ceja cuando se enfrentaba a los de Popovich. Eran los Spurs de Duncan, Parker y Ginobili (quienes por cierto, tampoco se han cortado un pelo nunca a la hora de “repartir”, sobre todo en el caso del argentino, a quien ayer le vimos soltar el brazo contra LeBron), pero también los de Bruce Bowen o Robert Horry. No había equipo más duro y sucio en la NBA que San Antonio, dejando incluso a los Bad Boys de Detroit de finales de los 80 como un grupito de colegialas. Quien le iba a decir a Boris Diaw, víctima del hormigón armado de San Antonio en sus mejores años NBA, que iba a estar a punto de ganar un anillo con la escuadra tejana.    


La pesadilla de Steve Nash


La amabilidad con la que se ve ahora a San Antonio sorprende, y más todavía si se ejemplifica en algunos jugadores. Es sintomático el caso de Manu Ginobili, quien está protagonizando unas series finales bastante desastrosas solamente salvadas por un magnífico quinto partido. Un gran partido y cinco pésimos (ayer llegó a perder hasta 8 balones), pero simplemente ese buen partido le valió para recibir un excesivo foco mediático para el trabajo que está haciendo en estos play offs, como ejemplo de profesional intachable y jugador decisivo. Todo ello, por supuesto, para ahondar en el desprecio a LeBron, al que desesperadamente se le sigue buscando tachar de “loser” a toda costa. Los datos que arrojaron ayer los comentaristas del Canal Plus, Antonio Sánchez y Antoni Daimiel son esclarecedores en este sentido y dicen todo lo contrario. James es el jugador en toda la historia con mejores números cuando se enfrenta a un match ball en contra, promediando 30 puntos y 10 rebotes cada vez que su equipo está al borde de la eliminación. Anoche, para ser fiel a la estadística, firmó su enésimo triple-doble. 32 puntos, 10 rebotes, 11 asistencias. 

LeBron ganará o perderá estas finales, pero nadie puede dudar de su capacidad para morir en la cancha cuando su equipo se desangra. A veces da la sensación de que es el único jugador de los Heat, incluyendo los bases, con capacidad para jugar con criterio. A su lado Dwyane Wade sigue con su juego suicida (otro argumento para atacar a LeBron por parte de los “haters”, Wade era “el bueno” del equipo, el que sabía jugar en equipo… un comentario así no merece ni réplica, baste con ver cualquier partido del equipo de Miami para darse cuenta cual de las dos estrellas mueve más la bola para los compañeros), creyendo que todavía es el “Flash” de las finales de 2006. Crish Bosh, uno de los “power-forwards” con mejor mano de la liga, está muy por debajo de su presumible nivel (por no hablar de su inexistente defensa sobre Duncan) y con una rotación muy limitada, Erik Spoelstra ha tardado en darse cuenta de la importancia de un jugador como Chris Andersen si quiere tener la posibilidad de que su equipo mantenga una dureza acorde a la exigencia que le plantea el equipo de Popovich. Spoelstra es un entrenador aún joven y con sobrada capacidad para manejar equipos campeones, pero la experiencia se nota. Si hace dos temporadas sufrió ante un técnico mucho más consolidado como Rick Carlisle en la final contra Dallas, comprenderán que lo de Popovich resultan palabras demasiado mayores. Con todo ello el mejor apoyo que está encontrando LeBron es la “resurrección” de Mike Miller, cuyo magnífico 13 de 17 en lanzamientos triples (ayer anotando uno sin zapatilla) está siendo una de las mejores noticias en Florida. Aún así demasiado poco para frenar el arsenal de los Parker, Green (ya máximo triplista en unas finales superando a Ray Allen), Leonard, Neal, Duncan… y un Ginobili en el que pese a todo Popovich no pierde la fe (así debe ser) Y no olvidemos a un Boris Diaw creciendo en importancia en la serie y con una muy buena actividad defensiva sobre LeBron.   


LeBron acabó sin cinta.



LeBron, Popovich, Miller, Andersen, Ginobili, Diaw… varios nombres buscando una historia de redención con un deporte que es su vida.  

jueves, 18 de abril de 2013

LA CARRERA POR EL TÍTULO. PLAY OFFS NBA 2013


Finalizada la regular season en la mejor liga de baloncesto del mundo, toca mirar a los play offs. Un escenario del que parten los 16 mejores equipos de la NBA con el objetivo común del título. Pese a que Miami y Oklahoma City arrancan como claros candidatos al anillo, en su fuero interno todas las franquicias aspiran a llegar lo más lejos posible en la lucha por el título de campeones. Algunas tirando de orgullo, casta y experiencia. Otras, todo lo contrario, sabedoras de que no tienen nada que perder y juegan sin presión. No soy muy dado a hacer pronósticos, sobre todo si siento alguna implicación con los protagonistas. Creo que da mala suerte. No obstante, de vez en cuando hay que hacer una excepción, y esta es una de ellas. Este es nuestro particular análisis de los play offs con sus correspondientes apuestas. Veamos cuanto acertamos. 

ESTE: 

MIAMI HEAT (66-16) vs. MILWAUKEE BUCKS (38-44) Huele a masacre por parte del presumible MVP LeBron James y compañía. Pese a que de sus cuatro enfrentamientos esta temporada Milwaukee fue capaz de ganar en uno por 19 puntos en Diciembre, la lógica invita a pensar que los de Florida pondrán el rodillo desde el minuto para tener el menor desgaste posible. PRONÓSTICO: 4-0 

NEW YORK KNICKS (54-28) vs. BOSTON CELTICS (41-40) Clásico duelo del Este entre dos franquicias históricas, en el que por primera vez en mucho tiempo los del Madison parten como claros favoritos, después de una gran temporada y con un Carmelo Anthony en el mejor momento de su carrera que finaliza el curso como máximo anotador del mismo. Los Celtics han sufrido una temporada aciaga repleta de lesiones (Sullinger, Barbosa, y sobre todo su actual gran estrella, Rajon Rondo) pero tirarán de orgullo verde para dar guerra. Echarán sobre todo de menos a Rondo, jugador habituado a dar lo mejor de sí en post-temporada. Oportunidad para Jason Terry de reivindicarse después de una temporada decepcionante en la que ni por asomo ha logrado hacer olvidar a Ray Allen. PRONÓSTICO: 4-2   


Bill Bradley frente a John Havlicek, iconos de una vieja rivalidad.


INDIANA PACERS (49-32) vs. ATLANTA HAWKS (44-38) Resulta curiosa la situación actual de ambas franquicias. La progresión y solidez de Indiana recuerda a la que se llegó a intuir en Atlanta, donde cansados de no crecer definitivamente arriesgaron desmontando parte de su bloque de las últimas temporadas prescindiendo de Joe Johnson y Marvin Williams. No se puede decir que haya supuesto un cambio significativo, ya que como en las dos últimas temporadas los Hawks se mueven ligeramente por encima de las 40 victorias. Indiana lleva tres cursos en línea ascendente y no conseguían tantas victorias desde la temporada 2003-04, cuando fueron finalistas de conferencia. Mérito añadido si tenemos en cuenta que no han podido contar por lesión con su estrella Danny Granger durante gran parte de la campaña. Por otro lado ello ha servido para que jugadores como Roy Hibbert o George Hill hayan adquirido galones, y sobre todo para ver la progresión de ese maravilloso talento joven llamado Paul George. Los Pacers claramente favoritos, aunque Atlanta siempre da mucha guerra en los play offs. En regular season se enfrentaron cinco veces, con tres victorias para Indiana y dos para los de Georgia. PRONÓSTICO: 4-3     


Paul George, a brand new star.


BROOKLYN NETS (49-33) vs. CHICAGO BULLS (45-37) Vivir sin Rose. Así se puede resumir el curso de los toros. Y lo han conseguido. Enfrente una de las escuadras de moda y que sueña con convertirse en uno de los equipos grandes de la actual NBA. Eliminatoria muy igualada en la que puede decidir el factor Rose, quien ya tiene alta médica desde hace prácticamente un mes pero no ha sido capaz de verse todavía en las canchas después de romper su ligamento anterior. Joakim Noah, en su mejor temporada, ha sido el buque insignia de los Bulls creciendo en prácticamente todas las estadísticas del juego, pero necesitan algo más para vencer a los Wiilliams, Johnson o Lopez. Aún así Chicago tiene algo muy importante a su favor: la química. Ojo al momento de forma de Nate Robinson. Carlesimo frente a Thibodeau, dos fanáticos de la defensa. PRONÓSTICO: 3-4 


P.J. Carlesimo, un tipo discreto.



OESTE:  

OKLAHOMA CITY THUNDER (60-22) vs. HOUSTON ROCKETS (45-37) Al igual que Miami, Oklahoma City buscará resolver por la vía rápida para no desgastarse de cara a compromisos mayores, por lo que los tejanos no deberían ocasionar demasiados problemas a los de Scott Brooks. No debe estar muy contento McHale, quien de ver a su equipo peleando por la sexta plaza en pocos días se encuentra con una octava posición que les condena a enfrentarse al trueno de Oklahoma City. No obstante hay que confiar en que James Harden quiera demostrarle a su ex –equipo que es una estrella al nivel de los Westbrook y Durant y ofrezca algo de resistencia. PRONÓSTICO: 4-1. 

SAN ANTONIO SPURS (58-24) vs. LOS ANGELES LAKERS (45-37) Que duda cabe, la eliminatoria del morbo. ¿Serán capaces los angelinos de salvar lo que ha sido una temporada desastrosa, desgracias (que las han tenido, y muchas) aparte? Pero ante todo dejemos una cosa clara: Gregg Popovich lo ha vuelto a hacer. 16 temporadas consecutivas, repito, 16 temporadas consecutivas manteniendo a los Spurs por encima del 64% de victorias en temporada regular. De esas 16, 15 por encima del 68%, y de esas 15, 10 por encima del 70%. Un genio. Poco importa la edad que diga el DNI de Ginobili o Duncan (el que ya debiera ser considerado mejor “4” de todos los tiempos ha realizado una de sus mejores temporadas en años), Tony Parker aspiraría a MVP de la temporada en una liga “humana” donde no jugasen LeBron James ni Kevin Durant, y encima la mano del marine Popovich sabe sacar petróleo de jugadores que para otros entrenadores no pasarían de agitatoallas. Enfrente de esta orquesta perfectamente afinada nos encontramos con todo lo contrario. El roster de Hollywood de las estrellas estrelladas. Entrenadores (tanto Brown como D’Antoni) incapaces de sacar el máximo provecho a jugadores de la versatilidad y el talento de Pau Gasol, rajadas por doquier, dudas sobre el estilo de juego, y por si fuera poco, lesiones. La más dolorosa la de un Kobe Bryant que ha puesto la piel de gallina a toda la galaxia NBA con su rotura del tendón de Aquiles cuando estaba realizando un baloncesto de conservar en las videotecas. Steve Nash inyectándose la epidural para calmar un infierno de dolores entre cadera, espalda y los isquiotibiales de la pierna izquierda. Metta World Peace milagrosamente recuperado de una operación de menisco cuya baja se estimaba en mes y medio. En definitiva, que lo que parecía iba a ser una campaña de vino y rosas para la franquicia más glamourosa de la NBA ha acabado resultando un constante llamamiento a la épica. Sinceramente, nadie da un dólar por ellos. Bueno, yo sí. PRONÓSTICO: 3-4  


¿Levantarán el vuelo?



DENVER NUGGETS (57-25) vs. GOLDEN STATE WARRIORS (47-35) En mi opinión, la eliminatoria más bonita de todas y la que posiblemente nos depare un baloncesto más atractivo y de mayor calidad. Háganme caso, si les gusta el baloncesto libre y sin ataduras por encima de cien mil esquemas tácticos, esta es su serie. Dos equipos sin ninguna superestrella pero con la coralidad como norma. El colectivo siempre por encima. Eso lleva tiempo predicando un grande de los banquillos como George Karl. Con uno de los bases más veloces de la liga como Ty Lawson dirigiendo la orquesta, los de Colorado se lanzan al ataque como si no hubiera mañana. Sin Gallinari pierden muchas opciones en el exterior, pero el imparable crecimiento de colosos como Faried y Koufos garantiza pelea de la buena (de hecho los Nuggets son el equipo que más puntos anota en la pintura de toda la liga). El todoterreno Iguodala, ante su gran oportunidad en unos play offs (ganó su primera ronda por fin el pasado año con Philadelphia frente a unos Bulls que ya habían perdido a Rose) Y que decir de los Warriors. Años siendo el equipo más vistoso de la NBA gracias a ese loco maravilloso llamado Don Nelson, Marc Jackson ha conseguido esta temporada un estupendo equilibro entre ataque y defensa pese a los constantes problemas físicos de su gran apuesta interior Andrew Bogut, quien junto a David Lee estaba llamado a formar un poderoso frontcourt blanco que diera a la franquicia grandes prestaciones en lo que ha sido su faceta más débil en los últimos tiempos. Stephen Curry acaba de batir la marca de mayor número de triples anotados en una temporada en posesión de Ray Allen, y el angelito sólo lleva tres años en la liga. Denver es el equipo que más anota de la NBA, Golden State el séptimo, pero los de Oakland presentan ligeramente mejores números en defensa que los de George Karl. Eliminatoria muy incierta, por mucho que en sus cinco enfrentamientos de la temporada Denver haya salido vencedor en cuatro de ellos. Como creo que el baloncesto es un deporte de “killers”, apuesto por la consagración de Curry sin contestación por parte de unos Nuggets sin su mejor tirador, “Il Gallo”. PRONÓSTICO: 3-4.     


Stephen Curry: leche con galletas en la meienda, nuggets para la cena.


LOS ANGELES CLIPPERS (56-26) vs. MEMPHIS GRIZZLIES (56-26) Se enfrentan dos equipos con idéntico balance pero con factor cancha para los angelinos al ser campeones de división (los Grizzlies tienen la desgracia de coincidir en la suya con San Antonio) Duelo ya vivido la pasada temporada en la que los oseznos mordieron el polvo tras siete intensos partidos. El destino les brinda esta revalida. El equipo de Lionel Hollins es un ejemplo de roster compacto y plagado de química. Además hablamos del equipo más sólido en defensa junto a Indiana (y gran parte de la culpa pertenece a Marc Gasol, cada día más sólido en todas las facetas del juego, siendo uno de los pívots con mejor visión de juego en ataque y mayor inteligencia defensiva atrás), por lo que parece que la venganza puede estar servida… el problema es que cuando enfrente tienes a un tipo llamado Chris Paul todos los análisis, pronósticos y estadísticas pueden irse al garete. PRONÓSTICO: 3-4   


Oseznos rugiendo venganza, ¡prepárate Blake Griffin!

martes, 29 de enero de 2013

AUTOGESTIÓN


Y Pau rajó. Nuestro mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, el hombre que ha llevado nuestro deporte de la canasta a niveles inimaginables hace décadas. Un ejemplo de profesionalidad, una conducta intachable en todo momento, incluso la pasada temporada cuando fue objeto de un traspaso frustrado a comienzo de temporada. Y rajó. Y rajó bien además. Un par de declaraciones contundentes en principio dirigidas a la línea de flotación del nombre propio de su actual entrenador, Mike D'Antoni, pero que en el fondo no suponen más que la afirmación  de una norma habitual en muchos grandes equipos, plantillas a la postre campeonas y coleccionistas de títulos. Una norma, una palabra, que produce auténticos escalofríos a quienes piensan en el deporte de elite como una especie de campo de concentración militar: autogestión.  

"¿Qué estarán pensando de mí estos cabrones?"

Primeramente preguntaron a Pau tras la brillante victoria angelina frente a los incontestables Oklahoma City Thunder, qué le parecía la nueva y generosa versión de Kobe Bryant como "facilitador" (28 asistencias en los dos últimos partidos, 14 y 14 consecutivamente) y no mirar tanto aro (10 y 12 tiros de campo respectivamente, ni un sólo intento triple, además 9 rebotes en cada uno de los partidos, es decir, quedándose a un rechace de hacer dos triples-dobles consecutivos), una versión inteligente de la Mamba Negra que ha resultado clave para las dos convincentes victorias de los necesitados Lakers ante Utah y Oklahoma (y a este respecto, no dejen de echar una ojeada al estupendo estudio que publica hoy el blog Jugones)... la respuesta de Pau fue admitir que aquello era tan raro como verle a él jugando tan lejos del poste bajo. El mayor de los Gasol se queja con cierta razón de que D'Antoni le aleja demasiado de la pintura, donde pierde gran parte de su potencial. No he seguido demasiado a los laguneros este curso, pero en los partidos que he presenciado he visto a Pau jugándose demasiados lanzamientos exteriores muy precipitados o intentando penetraciones un tanto alocadas que en varias ocasiones acababan con chapa del rival. Todos sabemos que Pau tiene capacidad para jugar por fuera, correr, y hacer cosas que parecen reservadas sólo a jugadores exteriores, pero también es cierto que eso debería ser un as en la manga que ha de guardarse cuando no le funcione lo mejor de su repertorio. Esto es, el juego de espaldas al aro, el postear a los rivales, y dar fluidez desde la bombilla. Particularmente a mí me gusta la propuesta de D'Antoni, su idea de "run&gun", de partidos a ritmo alto y posesiones cortas, pero precisamente hay cosas que no logro entender dentro de su ideario baloncestístico si pretende llegar a buen puerto con un baloncesto tan dinámico. Uno de los más significativos es el de las rotaciones. El técnico de West Virginia siempre ha sido criticado por su aversión a dichas rotaciones y su obsesión por exprimir a los jugadores en pista. Creo que esto es un error. La búsqueda de un baloncesto de ritmo alto precisamente ha de apoyarse en la frescura física de los jugadores, necesitados de tomar aliento de tanto en cuando en el banquillo para volver a cancha con las piernas lo suficientemente frescas para atravesar la cancha en el menor tiempo posible tanto en transiciones ofensivas como en defensa. Por otro lado D'Antoni llega ahora a un equipo al que en un análisis erróneo se le tacha de descompensado, con cuatro grandes estrellas y el resto poco menos que jugadores del montón. Esto me parece subestimar a cestistas tan válidos como Metta World Peace (Ron Artest para los viejos aficionados), Jodie Meeks, Cris Duhon, Steve Blake... y sobre todo Antawn Jamison. Un forward que durante toda su carrera ha promediado 17 puntos por partido y con D'Antoni no llega a los 20 minutos por encuentro. Si el bigotudo entrenador angelino busca un frontcourt rápido y dinámico, la pareja Jamison-Pau le puede procurar buenos beneficios en ese sentido por mucho que signifique sacrificar en determinados momentos al considerado center más dominante de la NBA como es Dwight Howard, jugador que por otro lado supone un problema para el equipo de Los Angeles cada vez que se enfrentan a un final igualado. El nuevo "hack-a-shaq", aquella vieja táctica que consistía en mandar a la línea de tiros libres a Shaquille O'Neal (52% en tiros libres durante toda su carrera) ha encontrado su nueva versión con Howard. El actual pívot titular de los Lakers muestra un 58% a lo largo de su trayectoria, en ese sentido supera a Shaq, el problema es que en sus dos últimas temporadas no llega al 50% (49.5% este curso), de hecho su mejor porcentaje lo consigue en su año rookie, con 19 años, un discreto 67%. También es cierto que fue la temporada que menos visitó la "charity stripe", pero, ¿cómo es posible que la disciplina del juego qué es claramente más mejorable con los años simplemente a base de entrenamiento, en este caso vaya tan descaradamente a peor con este jugador?     

"¡Oigan, qué desde casa parece muy fácil!"

Sigamos con la rajada de Pau, porque su siguiente declaración dio absolutamente en el clavo de lo que parecen pretender los Lakers hoy día y su compromiso para alcanzar unos play offs que se les han puesto realmente caros, y de no conseguirlos estaríamos hablando del mayor fracaso en la NBA que yo pueda recordar (ni punto de comparación con los "Fab Four" de Kobe, Shaq, Payton y Karl Malone, ya que si bien acabaron mordiendo el polvo frente a unos brutales Detroit Pistons, en temporada regular dominaron la Pacific Division y sólo Minnesota y San Antonio les superaron en victorias en el Oeste... aquella temporada 2003-2004, por cierto, dos jugadores de la actual plantilla laker recibían distinciones individuales: Artest, por entonces en Indiana, como mejor defensor de la temporada, y Jamison, en Dallas, como mejor sexto hombre) Al ser inquirido sobre si el equipo, por fin, se estaba adaptando al sistema de su nuevo entrenador, el jugador de Sant Boi no pudo ser más claro y contundente: “Estamos haciendo nuestro propio sistema”. 

Como digo, el afirmar y reconocer que hay eso que llaman “autogestión” (que nunca llega a ser total, ya que sin ir más lejos si así fuera, si existiera total autogestión por parte del roster angelino, Pau sería titular), puede llegar a sobrecoger a los aficionados amantes de la férrea disciplina y del poder dictatorial del entrenador. Suele ser un tipo de aficionado que gusta del técnico con (aparente) personalidad y carisma, chillón, vociferante, dado al aspaviento y a regalar titulares en ruedas de prensa. Pero la realidad es que hasta ese tipo de entrenadores con aire de generales también en ocasiones saben que han de apartarse a un lado y dejarles a los jugadores algo absolutamente sagrado para que puedan expresar su calidad: libertad. 

Sin salirnos de la familia Gasol, cuando Marc delante de las cámaras de La Sexta no se mordió la lengua tras la derrota contra Turquía en el Eurobasket de Polonia 2009 en la que no supimos aprovechar nuestra última posesión para llevarnos el partido lanzó aquel dardo de “esto pasa por jugárnosla con el chico nuevo” (en referencia a la decisión de Scariolo de buscar una penetración de Sergio Llull… quien por cierto recibió una descarada falta personal no señalizada), sin que nadie lo supiera, posiblemente sin saberlo ni siquiera él mismo, estaba empujando a una cierta autogestión dentro de la llamada ÑBA que a partir de ese momento arrasó en aquel torneo conquistando nuestro primer oro europeo, que dos años más tarde se repetiría en Lituania. La autogestión en nuestra selección nacional de baloncesto viene de lejos, ya se hablaba de ello con Pesquera… con Pepu, y fuimos campeones del mundo (y no quieran saber como pasaron la noche antes de la final, esa en la que apalizamos a Grecia, algunos jugadores), con Aito, plata olímpica, y por supuesto con Scariolo, dos máximos títulos continentales y otro subcampeonato olímpico. Y en todas esas citas los entrenadores han sabido aportar sin que se perdiera esa autogestión. Esa es la clave. 

Clamosoro agarrón y falta personal a Llull (brazo izquierdo) en el final del partido contra Turquía en el 2009. Al final hasta nos vino bien la derrota.


Un entrenador tan en apariencia tiránico y duro (y cambiamos de deporte) como Fabio Capello sabe bien lo que es la autogestión, y como puede acabar dando un título. En la temporada 2006-2007 el Barcelona de Ronaldinho, Deco, Eto’o y Xavi entre otros, proclamado campeón de Europa el curso anterior, dominaba con comodidad y mano firme la liga española de fútbol. El Real Madrid, a rebufo, parecía destinado a otro año en blanco en la primera temporada de Ramón Calderón después de los desastrosos últimos años de un florentinismo convertido en un monstruo devorándose a si mismo. A Capello se le había fichado como urgente especialista en conquistar títulos independientemente de la calidad o belleza del juego gracias a su mano dura para enderezar estrellas. Nada más lejos de la realidad, ya que la remontada de aquella temporada viene propiciada por la conjura de los jugadores que no sólo no comparten las actitudes de su técnico, si no que incluso le obligan a satisfacer sus deseos de “indultar” a jugadores como David Beckham o Ronaldo a los que el entrenador italiano había mandado a la grada en un patético intento de demostrarle al mundo “aquí mando yo”. En realidad mandaron los jugadores y se acabó ganando una liga que parecía imposible. ¿Les suena de algo la historia? En efecto, el Madrid actual, por mucho que le cueste admitirlo a los talibanes mourinhistas incapaces de reconocer nunca debilidad alguna en su ídolo de Setubal, vive su particular conjura de jugadores dispuestos a intentar salvar la temporada. Hagamos memoria reciente, tan reciente que sólo hay que remontarse apenas un mes atrás. Tras el último incendio provocado por el técnico portugués, inventándose, vaya usted a saber porque (será eso de que el diablo cuando se aburre mata moscas con el rabo), un problema en una de las pocas facetas donde el equipo blanco lleva años funcionando con sobriedad (la portería), y dejando al equipo en navidades a nada menos que una diferencia histórica de 18 puntos con el líder tras caer en Málaga y una eliminatoria de Copa del Rey en desventaja, los pesos pesados deciden dar un paso al frente, hacer piña (autogestión), y dar un ejemplo de auténtico madridismo. Con el damnificado capitán Iker Casillas al frente, el primero en dar la cara, vemos desfilar esos días en rueda de prensa a los capitanes y líderes del equipo (algo que debería ser normal, pero que en este Madrid paranoico que busca enemigos por todas partes y decide vivir encerrado en si mismo intoxicando su pensamiento con que existe una conspiración en su contra “ahí fuera” se convierte en noticia) dispuestos a apagar el incendio provocado por Mourinho. Los marineros, una vez más, salvando al patrón. Llamamientos a la unidad, Casillas asumiendo su suplencia, conjura, piña, autogestión. Un mensaje soterrado de “vamos a salvar esta puta mierda de temporada que estamos haciendo, amigos” Los números son elocuentes desde entonces. Siete partidos saldados con cinco victorias y dos empates. 20 goles a favor y 4 en contra.   

Y Fabio se bajó los pantalones.


Vicente Del Bosque ostenta el honor de ser el único técnico en la historia del fútbol en ser campeón de Europa y del mundo tanto en selecciones como en clubes. Sus recetas para el éxito, entre otras (imagino que llevar 45 años entre jugador y entrenador en el mundo del fútbol al máximo nivel ayuda lo suyo), la cordura, la sensatez, la mano izquierda, el respeto a jugadores propios y rivales… todo ello sin renunciar a tener que tomar decisiones no compartidas por muchos aficionados (el doble pivote Alonso-Busquets o el “falso nueve” entre otras) A nadie se le escapa que Leo Messi en el FC Barcelona en ocasiones manda más que los propios Guardiola, Vilanova o Roura. ¿A algún barcelonista le parece mal tal situación?, revisen la colección de títulos acumulados por los azulgrana en los últimos años y luego contesten. Derribemos por tanto de una vez el mito de la “mano dura” para los equipos destinados al éxito. Personalmente creo que lo ideal es el equilibrio, siempre el equilibrio, esa virtud aristotélica, entre la suficiente capacidad de decisión propia y libertad de los jugadores y la ascendencia jerárquica de sus superiores al mando técnico. Y en ese sentido tengo que volver a citar a Del Bosque, en efecto, el personaje más aristotélico del deporte en nuestro país y el español más sensato que conozco (tanto que a veces ni parece español), el auténtico equilibrista. 

Para finalizar con esta disgresión futbolística que espero sepan perdonar los lectores, recordaré un episodio que demuestra hasta que punto todo eso de la disciplina, la mano dura, y el entrenador dictatorial y de carácter duro como claves del éxito son una pamplina para acomplejados que se dejan impresionar por esos tipos que, como no suelen tener razón, intentan buscarla dando voces o haciendo aspavientos desde un banquillo deportivo o una sala de prensa. Eurocopa de 1992. La Yugoslavia de los Prosinecki, Pancev, Jarni y Boban era una de las ocho selecciones clasificadas para la fase final del torneo, pero la guerra civil comenzada un año antes y que daría con el desmembramiento de la república socialista refundada por Josip Broz Tito era un oprobio demasiado grande para la UEFA, que decidió excluir a aquel potente combinado futbolístico. La decisión fue una sorpresa para todos, incluyendo a los segundos clasificados en el grupo de calificación yugoslavo, unos jugadores daneses que estaban en aquellos momentos haciendo las maletas para sus vacaciones veraniegas. Tanto es así que el mejor jugador danés del momento, el gran Michael Laudrup, rechazó la improvisada llamada de su seleccionador Richard Moller-Nielsen. El técnico aún así logró reunir un grupo de veinte jugadores dispuestos a renunciar a sus vacaciones en la playa por unos cuantos partidos en Suecia, sin apenas preparación ni entrenamiento. No era falta de profesionalidad, simplemente no había tiempo. Los jugadores accedieron a acudir a la improvisada cita, pero a cambio llevarían con ellos a sus esposas y novias y tendrían la libertad suficiente para pasarse horas en la piscina del hotel y beberse toda la cerveza que les apeteciese. ¿Resultado? Ganaron la Eurocopa. Aquellos chicos fueron simplemente a pasárselo bien, como un grupo de amigos con sus parejas, a pasar unos días de verano tomándose unas birras, darse unos chapuzones y jugar unos cuantos partidos de fútbol. Volvieron a casa con un título de campeones de Europa dejando en la cuneta a selecciones como la Francia de Blanc, Deschamps, Papin y Cantoná, la inolvidable Holanda de Koeman, Rijkaard, Gullit, Van Basten y Bergkamp, y sorprendentemente derrotando en la finalísima a la Alemania de los Brehme, Sammer, Effenberg o Klinsmann, quienes pasaron las horas y días previos al partido encerrados en el hotel, sin acceso a aparatos electrónicos ni contacto con el mundo exterior ni sus familias, dentro de una disciplina casi militar impuesta por Berti Vogts, mientras sus rivales daneses se divertían con sus chicas, sus cervezas y sus chapuzones.   

¿Y ahora qué?, ¿unas birritas?

 Por eso a nadie debería sorprender a día de hoy, es más, a nadie le debería escandalizar o no ser capaz de tolerar que deportistas de elite busquen “autogestionarse” (no sólo en el mundo del deporte, les aseguro que yo trabajo mucho mejor y mucho más feliz cuando no tengo a mi jefe encima y me puedo permitir marcarme yo mismo mis pautas) al margen de sus entrenadores cuando ven que estos no dan con la tecla, o que incluso marcadamente se pueden estar equivocando. Por mucho empeño que D’Antoni ponga en que sus jugadores corran o jueguen a su estilo deseado, la química necesaria para que su equipo triunfe sólo puede salir de la suma de lo que hagan esos hombres en la pista y fuera de ella, de sus guiños, sus complicidades, sus libertades, sus apoyos, sus conjuras y su autogestión. Todos buscan el bien común, y a nadie le debería resultar extraño ver en un tiempo muerto de los Lakers a un jugador tan clarividente como Steve Nash hablar en ocasiones más que el propio D’Antoni. El propio entrenador seguro que es capaz de reconocerlo, no olvidemos que estamos hablando de quien fuera durante casi dos décadas un brillante base tanto en USA como en Europa, y en más de algún momento de su larga carrera como jugador seguro que se ha encerrado con sus compañeros en un vestuario sin su entrenador para buscar la mejor solución a un momento de crisis. El problema de esto que llamamos “autogestión” provoca una vez más una evidente doble vara de medir en muchos aficionados. Cuando se gana  se alaba la capacidad de hacer piña, la amistad del grupo, el valor humano, la manera de ver el deporte desde un prisma falto de presión buscando no perder la inocente diversión con la que todos empezamos a jugar a este juego, y que por encima de todo sean un grupo de amigos que se juntan para jugar a la “pocha”… pero cuando se pierde estamos hablando de una serie de jóvenes irresponsables faltos de disciplina, mal acostumbrados y mimados y a los que alguien debería meter en cintura.   

Al fin y al cabo, una vieja historia, tan vieja como todas las historias del deporte, tan vieja como el bigote de nuestro querido amigo D’Antoni.   

Esos hombres con bigote, tienen cara de hotentote.

miércoles, 29 de agosto de 2012

SUPERMAN Y DORIAN GRAY SE CITAN EN HOLLYWOOD

Mitch Kupchak ya tiene sus hombres extraordinarios.


El comienzo de este verano en el universo NBA ha venido acompañado de una serie de movimientos sísmicos como hacía tiempo que no se recordaban, cambiando en gran medida el panorama de la mejor liga del mundo y dejando muchas plantillas prácticamente irreconocibles. Hace ya semanas, incluso meses, de muchas de estas operaciones que sin duda merecerían mil y un análisis. Entre unas cosas y otras, vacaciones, Juegos Olímpicos, etc, no nos hemos detenido en el mercado NBA como deberíamos, de modo que vamos a intentar solventarlo en la medida de lo posible. Creo que hay sobre todo dos equipos que se han movido de manera muy brillante en los despachos durante el estío y que ambos el aficionado español los encontrará concernientes. Me refiero a los Timberwolves de Minnesota, con nuestro aún muy joven prodigio Ricky Rubio dirigiendo la orquesta, y por supuesto a los Angeles Lakers de Pau Gasol. Del equipo de Rick Adelman ya hablaremos en otra ocasión, por lo que vamos a detenernos en la a priori super-plantilla que ha sido capaz de confeccionar Mitch Kupchak para la franquicia angelina, y que le hace parecer candidato claro a GM de la temporada 2012-13. 

A nadie pillará por sorpresa si decimos que Steve Nash es uno de esos jugadores con un carácter diferente por los que sentimos un cariño especial en este blog. Nuestra hasta el momento única entrada dedicada por entero al genio canadiense sigue siendo la más leída de nuestra historia, por lo que le estamos enormemente agradecidos, y por otro lado demuestra claramente que es uno de los baloncestistas en activo más querido y seguido por el público en general. La contratación del mágico play-maker de Santa Clara por parte de los Lakers, con tratamiento y contrato de la estrella que sigue siendo a sus 38 años, fue una noticia acogida con alegría por nuestra parte. Steve se merecía un ¿último? contrato acorde con su categoría y trayectoria, la de un dos veces MVP de la NBA y sin discusión el mejor jugador en activo que no ha visto jalonada su carrera con el anillo de campeón. De modo que en principio nuestra idea era dedicarle una entrada en propiedad, pero ya saben, llegaron las vacaciones, los Juegos, y se nos fueron acumulando las tareas pendientes.    

El mago y su nuevo teatro.


Y de hecho en plenos Juegos Olímpicos de Londres estalló la bomba que llevábamos tiempo esperando. Lo que se ha dado en llamar el culebrón del verano en el baloncesto estadounidense tenía una espectacular resolución con la llegada de Dwight Howard, el jugador más deseado (pese a contar con un año más de contrato ya había dejado clara su intención de abandonar Orlando, por lo que la franquicia de Florida sabía que era o traspasarlo este verano o contar con él una temporada más para perderlo a cambio de nada) al mítico club lagunero, que con la llegada del imponente pívot de Georgia amplía la leyenda de grandes “cincos” lakers a lo largo de la historia: Mikan, Chamberlain, Abdul-Jabbar, Shaquille, y ahora Superman Howard. 

Emulando al maestro del comic Alan Moore, Kupchak parece haber construido su propia Liga de Hombres Extraordinarios, empezando por el auténtico Dorian Gray de la NBA (personaje éste que también toma Moore para su comic), un Steve Nash empeñado en desafiar el paso de los años, un osado dilatador del tiempo que ha encontrado la fórmula de la eterna juventud y de la magia inmortal. Nash es uno de esos jugadores cuya filosofía de juego es apreciada por cualquier aficionado, siempre al servicio del equipo y en todo momento dándole un componente estético muy apreciable. Nash, números al margen (luego iremos con ellos), pertenece a esa escuela baloncestística que más que de las canchas de juego parece provenir de academias de magia. Bob Cousy, Pete “Pistol” Maravich, “Magic” Johnson, Jayson Williams… jugadores que hicieron de la fantasía el estandarte con el que ser reconocidos en las batallas del campo de guerra de la canasta y que cuentan con Steve Nash como el mayor exponente en activo (y Ricky Rubio como el más digno heredero) Y dije “números al margen”, sí, pero es que aparte de estar hablando de un doble MVP de la liga (2005 y 2006, ya alcanzada la treintena y en su madurez deportiva), el rendimiento de Nash en las últimas temporadas no ofrece dudas. En sus últimas tres temporadas ha sido líder en asistencias de la NBA (11 y 11.4 respectivamente, con 35 y 36 años), y la pasada temporada, ya con 37, sólo Rajon Rondo ha sido capaz de superarle en la tabla (promedió 10.7 por 11.7 del fantástico base celtic) En lo que se ha dado en llamar con toda justicia una edad dorada de bases en la NBA (Paul, Williams, Westbrook, Rondo… por citar algunos), Steve Nash no ha dejado en ningún momento de estar entre los mejores, y hablamos de un jugador que va a comenzar su decimoséptima temporada en la mejor liga del mundo. No cabe duda. Steve es un tipo especial. 

¿Cuánto tarda un vuelo hasta Los Angeles?


Dorian Gray, el extraordinario hombre inmune al paso del tiempo, se encontrará en Los Angeles con otros personajes con características especiales y poderes específicos. Empezando por el jugador que más noticias y rumores ha generado en los últimos meses en toda la NBA. El Superman negro venido desde Orlando (como hiciera Shaquille O’Neal a mediados de los 90) para devolver la gloria a la franquicia de la meca del cine. No parece haber dudas en torno a la figura de Dwight Howard como el cinco más dominante del planeta, sucesor natural del propio Shaq, ejemplifica la figura casi jurásica de pívot clásico, ese que marca su territorio dentro de la zona y no frivoliza con el juego exterior. Al lado de Superman otro superhéroe, este bastante más peculiar y alejado de los cánones clásicos que marca “el hombre de acero”. Un joven larguirucho y aparentemente escuálido llegado desde el viejo continente europeo al que bautizaron como Super Pow Gasol. Una década después de su llegada a la mejor liga del universo conocido, el mayor de los Gasol se ha consolidado como un jugador ejemplar cuyo comportamiento modélico y profesionalidad no pasan desapercibidos para compañeros y rivales que le admiran y respetan por igual. Pau posiblemente sea en estos momentos (con permiso de Tim Duncan) el jugador alto con mejor lectura del juego, el complemento ideal en la pintura para esa fuerza de la naturaleza llamada Dwight Howard.  

Y por supuesto, gravitando alrededor de esta constelación de astros, la clave del  éxito o el fracaso deberá venir marcada por el líder emocional y espiritual de este grupo. La peligrosa Mamba Negra, cuyo ascendencia y poder dentro de la franquicia es casi equiparable a la del propietario Jerry Buss. Kobe será el termómetro de los Lakers, y deberá demostrar su definitiva madurez y saber apaciguar su ego, así como estar en ocasiones en segundo plano, y asumir un mayor reparto de roles como hizo este verano en su última participación con la elástica nacional si de verdad desea conseguir su sexto anillo con el que igualar a Jordan. Bryant ha de ser más que nunca un “facilitador” más que un finalizador, y comprender que la primera opción ofensiva debe ser Howard. No queremos decir con esto que Superman vaya a acumular más tiros que Kobe, lo cual es difícil, pero si ha de ser la referencia en ataque angelina, y a partir de ahí y con las defensas cerradas sobre él, el equipo de Mike Brown encontrará muchos mejores argumentos en el exterior. 

El Super de Sant Boi.


De modo que estos son los Cuatro Fantásticos californianos, a los que, no podía ser de otra manera, ya se les buscan comparaciones con aquel cuarteto que se la acabó pegando en el 2004 frente a los rocosos Pistons de Larry Brown. Kobe repite presencia tras aquel otro estelar cuarteto, con la diferencia que esos 9 años más con los que afrontará los play-offs de esta temporada han de notarse en una mayor sobriedad en el juego y generosidad con el equipo por encima de sus números individuales. A su lado como gran pívot dominante un Dwight Howard con quien deberá compartir liderazgo y no caer en los errores que llevaron a romper la sociedad Kobe-Shaq después de “sólo” tres anillos, cuando apuntaba a ser el dueto más dominador del baloncesto USA desde Jordan-Pippen. Pau Gasol cuenta, por su parte, con varios puntos a su favor más en comparación con el gran Karl Malone del 2004. Ha demostrado sobradamente su compenetración con Kobe y con el equipo, y sus actuales 32 años son una maravilla al lado de los 40 que traía sobre sus espaldas el mítico Cartero cuando llegó a Los Angeles. Respecto a la comparativa que pudiera establecerse entre Gary Payton y Steve Nash, creo que no hay color para el canadiense. Payton fue uno de los mejores bases anotadores en su momento, pero Nash es un puro director de orquesta, quien como ya hemos comentado anteriormente no ha bajado de las diez asistencias por partido en sus últimas temporadas, pese a lo que pueda decir su DNI. Súmenle a eso sus porcentajes de tiro de alrededor de un 50% en tiros de campo, 40% en tiros de tres, y 90% en tiros libres, y tendrán lo mismo que yo estoy pensando: un base casi perfecto, y echamos mano del “casi” porque nuestra condición humana nos hace dudar de la existencia de la quimérica perfección. El base nacido en Sudáfrica, al igual que ha sucedido con otros grandes del estilo de Nowitzki, ha ido puliendo su baloncesto con los años y a pesar del handicap físico que pueda suponer la edad ha mejorado claramente en algunos apartados del juego, como por ejemplo el tiro (y es que el tiro no es sólo una de las disciplinas del baloncesto que no empeora con los años, si no que es la que más claramente se mejora con el paso del tiempo, comprendan por tanto la sonoridad de mis carcajadas cuando escucho a alguien decir de un jugador como Ricky Rubio que “tira mal”) 

Ya sabéis lo que dicen los jardineros: PO-DE-MOS


Esta es la radiografía del estelar esqueleto angelino, pero no crean que terminan ahí los argumentos para considerar a los Lakers, junto a Miami y Oklahoma, como los grandes candidatos al próximo título. Metta World Peace, el jugador quien durante un tiempo fue conocido como Ron Artest, ha de ser el “pegamento” del equipo. Jugador habituado al trabajo sucio y labores defensivas, su mayor problema una vez más será su propia cabeza, tratándose de uno de los tipos más volátiles y ciclotímicos de la NBA, pero un Artest centrado sigue siendo un jugador muy apreciable, sobre todo como estajanovista portador del mono de trabajo. El peculiar alero parece en principio el destinado a completar un quinteto titular que difícilmente encontrará contestación en los rivales. 

Echando un vistazo al banquillo también puede apreciar buenas noticias el seguidor angelino. Para dar descanso a Nash, Mike Brown contará con dos bases experimentados como Steve Blake y Chris Duhon (9 y 8 años de experiencia respectivamente), cierto es que son dos bases muy de andar por casa dentro del nivel NBA (aunque Duhon tuvo una muy buena temporada en su primer año en New York…  pero es que en New York siempre pasan cosas “raras”), más lo cierto es que si tradicionalmente en los últimos tiempos parecía que el gran talón de Aquiles lagunero era la posición de base y prácticamente se podría decir que jugaban sin esa figura, ahora se encuentran de repente con directamente a quien es ya uno de los mejores bases de todos los tiempos y dos suplentes de garantías y amplia experiencia. Experiencia y calidad es lo que le sobra a Antawn Jamison, otro de los aciertos de Kupchack para esta temporada. Su llegada a Los Angeles va a coincidir con su decimoquinta temporada en la liga, sin bajar nunca de los 14 puntos por partido desde su segundo curso NBA y sin bajar de los 17 durante las últimas 8 temporadas. Casi nada. Mike Brown ya le tuvo en la 2009-10 en Cleveland cuando llegó como uno de los grandes refuerzos para el asalto al título por parte de LeBron James en la franquicia de Ohio. Otro de los recién llegados es Jodie Meeks, joven escolta con buena muñeca que desatascará desde fuera. En definitiva, los Lakers tienen dinamita en las alas. Como no todo podía ser de color de rosa (o de púrpura y oro en este caso), es en la rotación interior donde pueden encontrar los californianos mayores problemas. A expensas de saber lo que finalmente ocurra con Troy Murphy, quien llegó hasta a sonar para el Real Madrid y espera alguna oferta en su condición de “free agent”, sólo Jordan Hill apunta a ofrecer alguna razón para el optimismo. En su cuarta carrera como profesional, quien fuera número 8 del draft del 2009 tiene una estupenda oportunidad para jugar minutos de calidad en una plantilla aspirante al título. El rookie canadiense Robert Sacre no parece relevo de garantías para Howard, y a buen seguro veremos a nuestro Pau alternando los puestos de “cuatro” y “cinco”.      

Kupchak presentando otra de sus joyas para la próxima temporada: Antwan Jamison


Este ha sido un pequeño vistazo a estos nuevos Angeles Lakers que se vislumbran como uno de los equipos más excitantes de la venidera temporada y de los últimos tiempos. Sin duda salen en la “pole position” de favoritos a la misma altura que Miami y Oklahoma, y un tanto por delante de Chicago, y de Dallas, otra franquicia que se ha movido muy bien en verano y creo que estará muy arriba. Por otro lado la apuesta angelina tiene el riesgo de la inmediatez del presente, es un “ahora o nunca”, y el superheróico cuarteto no parece vislumbrar vida conjunta más allá de las tres temporadas por las que ha firmado nuestro querido Dorian Gray. Pase lo que pase y sean cuales sean los resultados (para mucha gente, todo lo que no sea la consecución del anillo, será considerado un fracaso), estamos convencidos de que hay algo que ya tiene ganado el nuevo roster de los lagos. El haber vuelto a ilusionar al aficionado. Esa ilusión inocente y casi infantil que uno sigue teniendo cuando comienza la temporada NBA, o cuando cae en sus manos un comic de sus superhéroes favoritos. 

Al fin y al cabo eso es lo que el mundo necesita, héroes.  

Sí... ¡va a ser divertido!

jueves, 7 de junio de 2012

UN AÑO DEL TIRADOR

El Angel del Tirador


Estamos de aniversario. Nuestro primer aniversario. Hace hoy justamente un año que comenzábamos la andadura de este blog, falto de pretensiones pero henchido de pelotas (de baloncesto, se entiende) Era una tarde cualquiera, reclinado en el sillón de mi oficina, matando las últimas horas de trabajo, y pensando que, porque no, que quizás estaría bien eso de hacer un blog, a pesar de mis reticencias iniciales, como con todo lo que tiene los mínimos visos de modernidad, modas, etc. 

Lo cierto es que llevaba ya bastante tiempo divagando y filosofando sobre mi deporte favorito a través de esa cosa que ahora nos parece prehistórica llamada fotolog, y ciertamente, el cambio fue a mejor, tanto que ahora puedo decir que me arrepiento de no haber empezado antes con esto. Cierto es también que, inevitablemente, el entusiasmo primerizo con el que acogí este trabajo no tiene la misma fuerza que hace un año, lo que me preocupa es que eso pueda repercutir en la calidad literaria de las entradas. Al fin y al cabo, no lo niego, me interesa escribir bien. Creo que escribir bien es sinónimo de pensar bien, y pensar bien es un síntoma de vivir bien (no hablo materialmente, cosa a la que ya he renunciado totalmente y he aceptado que nunca seré millonario ni volveré a canturrear la famosa canción de Ilegales al respecto, si no de vivir con paz, tranquilidad, felicidad, orden y armonía, aunque también soy de los que cree que dentro de cada hombre ha de anidar un caos, para que pueda existir un cosmos), por lo tanto uno de los grandes objetivos de este blog era poder hablar de mi deporte favorito tratando de transmitir toda esa paz, tranquilidad, felicidad y orden. Se trata al fin y al cabo de la búsqueda de ese “zen en el arte de escribir” del que hablaba el gran Ray Bradbury fallecido ayer (y al que no está tardando la intelectualidad de turno, desde su púlpito, en despreciarlo, ¿cómo no van a despreciar a un simple escritor de ciencia-ficción ellos, a quienes Dios ha dotado de una sensibilidad exquisita por encima del resto de los mortales?) Lo he dicho muchas veces, el mundo del deporte de alta competición está demasiado empozoñado y envenenado a nivel mediático, tenemos que volver a reconducir el orden natural de las cosas, que el deporte vuelva a ser divertido… (y la banca, aburrida, como defiende Paul Krugman) 

176 entradas en un año, no está nada mal, prácticamente una cada dos días. No sabría calcular la extensión media, pero desoyendo a mi amigo Marc Rampas (Marcos Prieto), quien defiende la brevedad de los textos en este medio, he procurado hacerlas densas, largas, completas… o al menos para lo que suelen ser las entradas habituales en el mundo de los blogs. 

No es un blog referente, ni tiene un significativo número de seguidores, tampoco hemos buscado ingresos, ni tenemos publicidad. Ni siquiera hemos abrazado la polémica en ningún momento (con lo que vende), en definitiva no somos un blog conocido en el “mundillo”. Lo único que espero es que hayan disfrutado una cuarta parte de lo que yo al recorrer este camino, simplemente con eso me doy por más que satisfecho. 

Por estas páginas virtuales han ido pasando noticias, partidos, historias, jugadores… defensas a capa y espada a mis genios favoritos, críticas hacia cosas que no me gustan, análisis de lo que me rodea… de algunas entradas me siento especialmente orgulloso y feliz, otras me parecen directamente una bosta infumable… pero en un día como hoy si me gustaría detenerme en las entradas que más éxito han tenido, al menos a nivel de visitas:

LA ETERNA PRIMAVERA DE STEVE NASH (900 visitas): me congratulo enormemente de que mi querido Steve Nash ocupe la privilegiada primera posición. En esta ocasión hacíamos un pequeño repaso a su carrera aprovechando que había sido el líder en asistencias de la temporada regular de la NBA el pasado curso, con nada menos que 37 años a sus espaldas. Ahora, con 38, y concluido su contrato en Phoenix, afronta un verano clave en el que decidirá si se retira o nos sigue regalando su magia. Gasolina aún le queda a este superclase, un tipo absolutamente genial y maravilloso dentro y fuera de las canchas, y referente absoluto para este blog por su manera de entender la vida y el deporte. 

THE BASKETBALL DIARIES (542 visitas): y si Steve Nash es un referente, ¿qué podemos decir de Gonzalo Vázquez?, una inspiración absoluta, la lectura de sus textos es sencillamente deliciosa y uno de los placeres más grandes a los que un aficionado al baloncesto puede acceder. No sólo el mejor articulista en nuestra lengua sobre este deporte, si no directamente uno de los mejores escritores españoles vivos actualmente. Cabeza, corazón y alma para ponernos la piel de gallina con cada uno de sus textos.   

EL PEQUEÑO DRAGÓN Y EL NOBLE Y PODEROSO SIRVIENTE (293 visitas): una de las cosas que tenía en mente al realizar este blog, era que partiendo de la premisa del baloncesto como tema principal, pudiésemos tocar otros campos buscando vínculos quizás en algún momento peregrinos, pero en otros totalmente palpables y justificados, como este caso de la relación entre dos de las más grandes personalidades del siglo XX, Bruce Lee y Kareem Abdul-Jabbar.   

La extraña pareja


SAFE EUROPEAN HOME (267 visitas): una entrada de la que me siento especialmente satisfecho, ese “seguro hogar europeo” lanzando un guiño a los Clash en el que analizábamos a los más grandes del basket europeo de las últimas décadas. Recuerdo que lo escribí una larga noche de sábado encerrado en casa en compañía de unos generosos litros de cerveza y la escucha radiofónica de “Milenio Tres”, hacía el final del texto iba bastante achispado, pero no ha sido la única vez que he escrito, digamos, un poco “estimulado”. 

CINCUENTA NOMBRES PARA LA EUROLIGA (IV) (195 visitas): no es en absoluto significativa esta entrada que ocupa la quinta posición en visitas (imagino que tendrá que ver el “empujón” del nombre de Marcus Slaughter sonando para el Real Madrid), simplemente un repaso a los jugadores que pensaba que merecía destacar en la pasada edición de la Euroliga en la posición de ala-pivot… sobre todo teniendo en cuenta que las entradas que vienen después en el ranking si son de esas que les tengo especial cariño. 

I’M FIVE YEARS AHEAD OF MY TIME (150 visitas): una de las muchas entradas dedicadas al más grande mago del baloncesto hoy día y nuestro jugador favorito: Ricky Rubio. En este caso incidiendo en su amistad con el malogrado Guillem Raventós. Un texto escrito una calurosa tarde de sábado (si es que el sábado es el día ideal para todo, para todo)   

ALL YOU NEED IS LOVE (148 visitas): otro jugador que nos tiene absolutamente ganados es Kevin Love, un tipo que demuestra un corazón imbatible en las pistas, uno de esos tipos hechos de una pasta especial. 

ALL THE YOUNG DUDES (100 visitas): con el nombre de la mítica canción de Mott The Hopple escrita por Bowie, analizábamos a los sorprendentes y reveladores Timberwolves de Rick Adelman… la lesión de Ricky partió sus esperanzas por la mitad, pero aún así ya nos hemos hecho fans absolutos de estos jóvenes y hambrientos lobeznos.

RIMBAUD EN AFRICA (95 visitas): la noticia que llevábamos tiempo esperando por fin se producía, Ricky daba el salto para ir a jugar con los mejores y demostrar al mundo entero cual era su habitat natural.   

El simbolismo llevado a las canchas de basket


RESPLANDORES (90 visitas): esto no fue más que un divertimento, que nos llevó su tiempo de documentación, recordando las más grandes proezas individuales de la historia. 

Las curiosidades del destino han querido que tal día como hace 19 años perdíamos en las carreteras alemanas a nada menos que Drazen Petrovic, 18 cuando comencé este blog, de modo que de una u otra manera el Mozart de las canchas se convierte ya para siempre en nuestro particular ángel, un ángel de ribetes diabólicos y asesinos por otro lado, un bello Lucifer impío cuando de jugar al baloncesto se trataba. Como dijimos en aquella lejana primera entrada, pocos jugadores ha habido en Europa que hayan sido capaces de crear tantas vocaciones para este juego. Para este deporte que es parte de nuestra vida, o quien sabe incluso si nuestra vida misma.