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domingo, 18 de septiembre de 2011

MUCHO MÁS QUE PARKER

A unas horas de nuestra tercera final consecutiva de un Eurobasket, si, han leído bien, tercera final consecutiva, algo que ninguna selección conseguía desde la URSS de finales de los 70 dirigida por el mítico Alexander Gomelski (quien tuvo la suerte de ser seleccionador nacional de baloncesto en un país serio que no buscaba atacar a su entrenador en base a los litros de gomina usados para su cabello), creo que puede ser un buen momento para analizar la final que nos espera, e investigar en las entrañas de ese rival que nos ha tocado en suerte (o desgracia), una Francia que hoy por hoy, es mucho más que Parker. 

El "Zorro Plateado", maestro de los banquillos, e historia viva de este deporte.


Para empezar y hablando de números de equipo, Francia está por debajo de nosotros, llegamos a la final con un magnífico balance 83.9-70.4 (el mejor ataque y la sexta mejor defensa si nos atenemos a la frialdad de los números), mientras que ellos están en un 79.1-74.5 de media (tercer mejor ataque y desastrósamente décima mejor defensa del campeonato, aunque las sensaciones y apariencias sean otras) Se ha hablado mucho de la capacidad reboteadora de Francia, algo en lo que realmente dan miedo, con jugadores como Noah, Seraphin, Traore, o incluso exteriores tan físicos como Batum, pero la realidad es que, siguiendo con los números, nosotros estamos en 38.7 capturas por partido (tercer mejor equipo reboteador del torneo) por 34.2 rechaces de los franceses (décima posición en el ranking), un dato siempre importante el del rebote, aunque viendo que el mejor equipo en esa disciplina es una Lituania que ni se ha metido en semifinales (39 rebotes por partido), se te destrozan todos los argumentos al respecto.


El hombre tranquilo, o como hacer fácil lo imposible.


Si somos el mejor equipo en ataque de todo el torneo, parece lógico que seamos también los líderes en asistencias y pases de canasta, y así es (19.5), por tan solo 12.3 de nuestro rival. 

Vayamos por tanto a las cuestiones defensivas, tan fundamentales para colgarse la medalla de oro en un campeonato de este tipo. Tenemos la sensación de que Francia es un equipo fortísimo en defensa (que lo es), viendo a Batum (2.1 robos por partido, segundo mejor ladrón del torneo detrás de Kirilenko) y a De Colo (increíblemente sólo un robo por partido en estadísticas, a pesar de su intensidad defensiva), pero la realidad es que es otro aspecto en el que les superamos, somos el segundo equipo que más robos por balón consigue, 8.1 por partido, empatados con Macedonia y sólo por detrás de Rusia (8.2), Francia por su parte están en un notable 7.8. Por nuestra parte destaca un Rudy capaz de ponerse el mono de obrero liderando este apartado con 1.6 recuperaciones por partido, y los muy eficientes Calderón y Ricky con 1.4 (y luego dirán que nuestros bases no hacen nada) Si nos vamos al otro aspecto estadístico que habla sobre la identidad defensiva, los tapones, volvemos a salir bien parados. Colocamos 3.2 gorros por partido por 2.4 de Francia. Números todos estos que sin duda invitan al optimismo. 

Sin embargo sabemos que estos números, a la hora de encarar la final de dentro de unas 12 horas, no significan nada. Francia no tiene nada que ver con ninguno de los rivales que nos hemos enfrentado hasta la fecha, ni siquiera tiene nada que ver con la propia Francia que reservó a Parker y Noah en nuestro duelo de segunda fase. Los galos presentan un conjunto rocoso al que llevamos años viéndole crecer y avanzar, pese a que la liga francesa es muy menor hoy día en Europa poseen una envidiable cantera de jóvenes jugadores en los últimos años (Batum, De Colo, Diot, Westermann, Fournier... una generación de jugadores que es difícil que no se empiecen a colgar medallas más pronto que tarde), y por supuesto, de Parker, Diaw, y el recién llegado Noah mejor no hablemos ya que son estrellas consagradas en la NBA. Francia sigue teniendo un handicap en su juego en estático, excesiva dependencia anotadora de Parker, y falta de lustre desde la dirección del banquillo. Sus grandes armas siguen siendo el músculo, la defensa, y una capacidad para rebotear que hace que siempre vayan a estar dentro de cualquier partido y tener al menos segundas opciones de ataque. Mal rival para jugarte un oro... pero peor rival es España.  


Nico Batum, one step beyond.


Lo grande de esta Francia es el hecho de que la mayoría de jugadores hayan dado un paso adelante, jugadores en principio menores, como Traore (7.4 puntos por partido) o Kevin Seraphin (una mala bestia de 21 añitos) son sintomáticos de que Vincent Collet ha construído un equipo que va mucho más allá de Tony Parker. 

Si nos paramos a analizar las armas de uno y otro conjunto, empezando por la dirección técnica, nadie puede negar que Sergio Scariolo está muy por encima de Collet. En las líneas exteriores, y centrándonos en los bases, un superclase como Parker no puede desequilibrar la balanza ante una tripleta formada por Calderón, Ricky, y el infravalorado Sada. Tchicamboud es un elemento extraño en esta selección (está en el equipo por la lesión de Antoine Diot, éste posiblemente el mejor base puro de Francia hoy día), y ha sido capaz de robarle minutos al joven Albicy que tanto daño nos hizo el año pasado en Turquía. 

En las alas, Francia empieza a mostrar esa exhuberancia física tan temible que les ha llevado hasta donde están. El Europeo de Batum es la mejor noticia para este combinado. Es un jugador deslumbrante al que le ha costado adaptarse a una selección que (equivocadamente) dependía en exceso del excelso base de San Antonio Tony Parker. De Colo como escolta está siendo de los mejores defensores de la primera linea de pase del torneo, y Kahudi es otro de esos "elementos extraños" de Francia que están rindiendo por encima de lo esperado y han contribuído a llevar a los galos a la final. No obstante tampoco parece una linea en la que nos puedan superar, si Rudy sigue en su faceta de todoterreno (tremendo Europeo que está haciendo, y que haya quien lo critique sólo porque no meta puntos...) y Navarro sigue mandando a la lona a los rivales a base de puñetazos certeros (y por cierto, tirando de media distancia como jamás en la vida le he visto, ya conocíamos sus "bombas" y sus triples imposibles, pero esos tiritos desde la bombilla no solían aparecer en su repertorio... un arma más para nuestro auténtico dinamitador de guiones establecidos, nuestro anarquista que no necesita táctica, técnica, físico, ni etcetera, simplemente un talento descomunal para ver como el balón besa la red y suben los puntos a nuestro marcador), si a eso le sumamos los arrojos corajudos de Llull o San Emeterio, tampoco parece que debamos temer a nuestro rival de la final en las posiciones de aleros. 

Respecto al juego interior, ese del que tanto hemos abusado a lo largo del torneo y que se ha mostrado imparable en casi todos los partidos, me preocupa realmente que seamos capaces de controlar el rebote ante un equipo tan físico. Tampoco creo que debamos cargar demasido el juego en ataque en esas lineas, por mucho que a Scariolo (y hay que admitir que le ha salido muy bien) le parezca siempre nuestra mejor opción... con un Navarro a este nivel es de locos no pensar en buscar un equilibrio entre juego interior y exterior. 

Hoy me comentaba mi amigo Marcos Prieto (le pueden seguir en su blog Defensa Ilegal o en sus colaboraciones para Basket4us), que le preocupaba el tobillo de Pau. Sinceramente a mí no me preocupa demasiado, porque sé que un Pau al 70% es superior a la mayoría de jugadores en su posición al 100%. Pau es tan jodidamente bueno que somos incapaces de valorar todo lo que hace, parece demasiado fácil que se vaya a los dobles-dobles sin pestañear, cuando la realidad es que es objeto constante de un "karate-press" que entronca con un lema baloncestístico atribuído al gran Aíto García Reneses, una filosofía e idea que corre por los mentideros de los banquillos españoles (y que demuestra que Aíto ha sido realmente el gran Maquiavelo de nuestro baloncesto), esa regla no escrita de que si haces 20 faltas personales, te pitarán 20 faltas personales, pero si haces 200 faltas personales, igualmente te pitarán 20 faltas personales... por lo tanto, haz 200 faltas personales. Pau es guapo, rico, y es muy bueno en lo suyo, y jamás le verán quejarse (por mucho que haya tenido que sufrir críticas injustificadas por "blando" y demás cosas que no se sostienen... un tío que se comió a Dwight Howard en unas finales de la NBA, ¡por favor!)   


¡Y los muchachos del barrio le llamaban blando!


Respecto a dirección técnica, sin duda Scariolo está muy por encima de Collet, sobre banquillo y "fondo de armario", ahí puedo tener alguna duda, ya que me ha sorprendido gratamente el paso adelante dado por algunos jugadores franceses de banquillo, concretamente el mejor De Colo que hemos visto nunca, y Traore y Seraphin como "fondo de armario", pero literalmente además, porque vaya par de armarios y vaya manera de rebotear... incluso estirando más y siendo generosos, Charles Kahudi es otra sorpresa, ¿es este jugador mejor o peor que un San Emeterio o un Claver?, no lo sé, lo único que sé es que su entrenador si confía en él y le da minutos, pero esa es otra historia. 

Finalizo esta entrada pidiendo a España lo único con lo que creo que se ganan los partidos, la única ideología baloncestística en la que realmente creo: dejarse la testiculina en defensa, y ser atrevidos en ataque, y en este orden (ningún compañero te reprochará nada ni te echará la bronca porque te tires un triple en contrataque y sin rebote, si ve que en defensa te estás dejando la piel) 

Pase lo que pase en unas horas, seguiremos defendiendo esto... keep the faith, brothers and sisters... always searching for the young soul rebels...

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