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miércoles, 9 de septiembre de 2015

BELINELLI Y GALLINARI NOS METEN EN UN LÍO



Il Gallo rozó el triple-doble para destrozarnos




Noche negra la vivida ayer en Berlín por nuestra selección española de baloncesto, con la derrota a manos de una descomunal Italia soltando una tormenta ofensiva incapaz de ser detenida por unos jugadores con una preocupante bajada de brazos durante todo el encuentro. Fuimos invitados a la fiesta italiana, lo que no sabíamos era que el plato principal del banqueta íbamos a ser nosotros, cuando quisimos darnos cuenta ya era demasiado tarde y el grado de confianza transalpino era tal que todo lo que salía de sus manos iba a acabar irremediablemente dentro. Es lo que sucede cuando juegas sin miedo al fallo, y nosotros se lo permitimos. 


Sobre esta selección italiana mucho se ha hablado respecto a su indiscutible calidad individual, pero su falta de garra, carácter y química necesaria para dar el paso que se le presupone y consolidarse en la elite continental junto a las Francia, Serbia o España. Pero su calidad, como decimos, está fuera de toda duda y ayer dejaron una auténtica exhibición sobre el parquet del O2 berlinés, escenificada en dos excelsos jugadores NBA, Belinelli y Gallinari, a quienes se unió ese número 1 del draft de 2006 bajo constante sospecha, un Andrea Bargnani con tanta calidad como indolencia. Tampoco quiso faltar Alessandro Gentile, éste con cuentas heredadas de manera dinástica por su padre Ferdinando y ya viejo enemigo del baloncesto español desde aquella final Sub20 en Bilbao contra la España de Mirotic. Por si fuera poca dinamita, el ex –estudiantil Pietro Aradori desde el banquillo se aseguraba de que continuase el banquete azzurro. Entre estos cinco hombres sumaron 98 puntos, 21 rebotes y 17 asistencias. Esto hace todavía más dolorosa la derrota. Prácticamente nos derrotaron con tan sólo cinco jugadores. Habría que tirar de hemeroteca para ver la última vez que un rival nos metió más de 100 puntos, obviando a los Estados Unidos. Una vez más hay que preguntarse, ¿anecdótico o sintomático? Al igual que con (la ausencia de) el tiro exterior, la fragilidad defensiva nos da una idea de por donde se le pueden escapar a España las opciones de hacer algo en este torneo. La diferencia es que mientras el tiro es un aspecto más difuso (se puede tener tiro o no, pero se puede ser un gran tirador y estar negado de cara al aro simplemente por una mala racha), la defensa es una cuestión de actitud, y ahí sí que no caben excusas. El principal motor defensivo es el deseo. La voluntad.   


Los lectores ya saben que no somos propensos a atizar a nuestro seleccionador (para empezar porque consideramos a Scariolo un magnífico técnico), y que huimos de las crispaciones y linchamientos mediáticos, pero es inevitable que se instalen las dudas y la desconfianza en el aficionado. Tampoco queremos apuntarnos un “ya lo dijimos”, cuando advertimos que esta era una selección con una configuración muy extraña, demasiados hombres interiores, pocos directores de juego, sin aleros altos, y sin tiradores. Víctor Claver sigue siendo un auténtico “expediente x” en este equipo. Los que defendemos su presencia en la selección lo hacemos manejando un argumento incontestable (el mismo que imaginamos deben manejar los propios técnicos), su perfil y polivalencia como 3-4 no nos sobra precisamente, y puede resultar un jugador interesante cuando tengamos enfrente a otro baloncestista de esas características (¿Gallinari?) Pablo Aguilar, por otro lado, sólo está en el equipo definitivo gracias a la lesión de Abrines, pero sinceramente, como jugadores, Abrines y Aguilar se parecen como un huevo a una castaña. Más difícil de entender es el ostracismo de Vives, siendo el único base puro junto a Sergio Rodríguez. Quizás pudiera servir de revulsivo y cambiar el ritmo de los partidos saliendo desde el banquillo, como el propio Chacho lo hacía cuando tenía por delante a los añorados Ricky y Calderón. Pero para eso hay que ponerlo, claro. No queremos decir con esto que ahora vayan a ser Claver, Aguilar o Vives precisamente los que tengan que salvar a la selección, pero si nos gustaría pensar que cada uno de los doce jugadores está en este equipo para cumplir una función, y que puedan aportar cuando los primeros espadas no den su mejor nivel, como está sucediendo.


Es un hecho que la línea exterior de los dos sergios y Rudy Fernández no está funcionando ni en ataque ni en defensa, y mucho menos si la comparamos con la que arrasó durante la pasada temporada en ACB y Euroliga. En el caso del mallorquín es posible que sus problemas de espalda le estén haciendo rendir por debajo de su nivel y por ello estemos viendo la peor versión de Rudy, la del jugador frustrado y malhumorado envuelto en discusiones y rozando la tangana (como ayer con su manotazo a Aradori) Respecto a Llull, ha tenido una temporada rozando el sobresaliente en todo momento, con una regularidad asombrosa, y tras alcanzar un pico de forma tremendo en unas finales ACB de las que fue MVP, estamos viendo la otra cara de la moneda. En el caso del Chacho, bueno, el Chacho es el Chacho para lo bueno y para lo malo. Nunca ha mordido especialmente en defensa, y en ataque depende mucho de una inspiración que parece haberle abandonado, esperemos que momentáneamente. Todo esto contrasta por otro lado con el magnífico momento y rendimiento que sigue demostrando Felipe Reyes, precisamente el jugador más veterano del cuarterto madridista y de la selección junto a Pau Gasol. La explicación quizás se encuentre en la sabia dosificación que se está haciendo del capitán, por parte de Scariolo y por parte del propio jugador (a quien vimos pedir su propio cambio frente a Serbia) Si esa dosificación se estuviese aplicando a los sergios y a Rudy es posible que les viésemos rendir mejor, y en menos tiempo. Pero para eso habría que darle más cancha a Ribas, San Emeterio, y claro, confiar en Vives. 


Una vez hablado de lo negativo, vayamos con lo positivo, para darnos algo de esperanza. Para empezar hay que recordar que el comienzo de este torneo ha sido realmente brutal. No logro recordar un campeonato de este tipo, fuera Eurobasket, JJOO o Mundial, en el que de salida nos tuviéramos que enfrentar a tres selecciones de este nivel. Un nivel de exigencia realmente salvaje que ha dejado al descubierto nuestras costuras a las primeras de cambio, pero que nos sirve de aviso y baño de realidad de que necesitamos estar al 120% cuando en otras ocasiones nos podía bastar con el 80. Los números hablan del mejor ataque del torneo (90.7 puntos por partido), esto a pesar de nuestro evidente desacierto en el tiro exterior y de que tampoco estamos logrando apenas contraataque, pero nuestro ritmo de juego en ataque es bueno. Repartimos 22.3 asistencias por partido, sólo Grecia nos supera en este aspecto. Llull tiene buena culpa de ello con 6.7 pases de canasta por choque. Pau Gasol es el máximo anotador del torneo en estos momentos, aunque empezamos a parecernos peligrosamente a la “Alemania de Nowitzki”, si sólo somos “la España de Pau”. Las matemáticas dicen que incluso podemos ser hasta segundos (Serbia, a lo suyo, lanzados por la primera plaza), aunque antes de echar ningún tipo de cuentas hay que ganar a Islandia, y evitar una derrota sonrojante que sería algo así como el “angolazo” del siglo XXI. 


Personalmente no creo que este comienzo de Eurobasket sea peor que el de 2009, cuando perdimos en la primera jornada contra Serbia y posteriormente ganamos con apuros y sin brillantez a Gran Bretaña y Eslovenia, para luego caer en la primera jornada de la segunda fase contra Turquía. Acabamos ganando aquel campeonato. Aún es pronto para perder la fe. 



Pero todo pasa, evidentemente, por ganar esta noche a Islandia.



1 comentario:

  1. Ya ves que hemos ganado a Islandia sin mucho artificio, la primera parte sonrojante ...
    No hay tiro exterior, salvo lo que puede aportar un gran Pau Ribas.
    No hay defensa, llegándose tarde y entrando a cada finta del rival.
    No se bloquea el rebote exterior.
    Yo creo que hay un serio problema de preparación del torneo, no puedo asimilar que esta gente no esté comprometida con el equipo con lo cual lo único que queda es ...cansancio.
    La FEB prioriza hacer caja con las rutas Ñ, razón por la cual se fué Pepu ...y así nos va. Antes se podía maquillar con una generación brutal, pero ahora, con gente muy buena pero no extraordinaria (salvo Pau Gasol) las carencias se ven más.
    Y lo del ejemplo de Llull o el Chacho de como juegan en el Madrid ....es que a España le falta lo que si tuvo este año el Madrid, un Nocioni y un Slaugther en defensa.

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