martes, 2 de septiembre de 2014

LEBRON Y LOS ERRORES DEL PASADO




LeBron se mete a directivo.


Vamos a ver como podemos explicar esto sin caer en la incoherencia, recurriendo a los malabarismos literarios de siempre. Y es que desde este blog defendemos que la etapa LeBron James en Miami ha sido, si no de sobresaliente, sin duda alguna al menos de notable alto. Cuatro temporadas saldadas con cuatro títulos de Conferencia Este y dos títulos de la NBA. El bagaje a nivel resultadista es magnífico. Sin embargo la sombra de la frustración ha dejado huella en la franquicia de Pat Riley y en el alma de The King, quien planeaba un proyecto que dominase la NBA durante prácticamente toda la segunda década del siglo XXI, y si algo no ha sido Miami es precisamente un proyecto. Dos equipos mucho más corales que el entrenado por Erik Spoelstra, como fueron los Mavericks de Carlisle y los Spurs de Popovich, dejaron ver las costuras del traje nuevo del emperador LeBron, mostrando unos Heat escasos de banquillo y cojeando en posiciones clave (base y pívot) Unos errores que impidieron que los años de The King en Florida fueran todavía más brillantes, errores, que en mi opinión, se trasladan a Cleveland, desmontando lo que podría ser un gran proyecto de futuro por la impaciencia de ganar el anillo a toda costa. 

Si la decisión de LeBron de volver a su Ohio natal estremeció los cimientos de la NBA, no se quedó atrás el megatraspaso que ha dado con los huesos del tres veces All Star Kevin Love en la franquicia Cavalier, tanto que hasta hubo rumores de veto por parte de la organización, como ya sucediera con el intento de los Lakers hace dos temporadas de contar con los servicios de Chris Paul para juntar al eléctrico base con Kobe Bryant y Dwight Howard. Finalmente el forward californiano recala en Cleveland, noticia que no ha pillado a nadie por sorpresa pues era sólo una cuestión de tiempo… exactamente el mes de plazo que se necesita para que un rookie que haya firmado contrato profesional (era el caso de Andrew Wiggings) pudiera ser traspasado. Love forma el nuevo “Big Three” de The King junto a Irving y el propio LeBron, un trío en principio más poderoso que el de Miami, puesto que Love y sobre todo Irving tienen aún más margen de progresión que el que pudieran poseer Bosh y por supuesto Wade. Queda por ver si, como hicieran Bosh y Wade, Love e Irving renuncian a jugarse tantos lanzamientos por partido como hacían anteriormente, sobre todo en el caso del ex –Wolves, jugador acostumbrado a recibir y tirar sin el menor miramiento. Por otro lado los Cavaliers renuncian a una ocasión histórica de haber juntado cuatro números uno del draft en un mismo equipo (LeBron, Irving, Bennett y Wiggings), tres de ellos en los últimos cuatro años. Lo que parecía un candidato claro al anillo pero a la vez un proyecto de futuro que garantizase el dominio Cavalier en el Este aún cuando LeBron iniciase la cuesta abajo de su carrera se transforma en una apuesta de presente… y nada más. Un futuro hipotecado y la presión de que sólo vale ganar el anillo. Veamos que es lo que pierde Cleveland tras la operación. 

Para empezar, mucho trabajo le espera a David Blatt, adaptando las piezas de una plantilla en la que sólo cinco jugadores permanecen respecto al roster de la pasada temporada (Irving, Waiters, Thompson, y dos mundialistas: Varejao y Dellavedova), por no hablar de la propia adaptación de Blatt en la primera aventura NBA del técnico estadounidense-israelí, quien veremos realmente cual es su peso en el equipo, en vista del enorme poder en todos los sentidos que está adquiriendo LeBron en la franquicia. Sale del equipo un Anthony Bennett que ha sido una de las mayores decepciones como número 1 del draft en mucho tiempo, pero cuyo potencial no debiera ser discutido. Sale un Andrew Wiggins señalado desde el primer día como legítimo heredero del trono de LeBron, y de quien veremos si no se arrepiente la franquicia de haber prescindido de sus servicios por acceder al capricho de LeBron de contar con Love. Se va un magnífico jugador para la rotación del juego interior como Spencer Hawes, al igual que Jarrett Jack lo era para el exterior. También han tenido que emigrar los jóvenes Karasev y Zeller, buscando liberar espacio salarial en el roster de Ohio. Bien es cierto que estos últimos movimientos ya se habían producido antes de la llegada de Love. Otros buenos jugadores de banquillo como C.J.Miles o Alonzo Gee también han hecho las maletas. Lógicamente tampoco sigue Luol Deng, agente libre fichado precisamente por Miami y cuyo salario no se podía permitir Cleveland ante la llegada de LeBron. Por otro lado un magnífico ala-pivot como Tristan Thompson verá cortada su progresión al pasar a ser suplente. Al menos Dion Waiters, joven escolta de magníficas maneras, no tiene competencia y será el dos indiscutible del equipo. 

La vuelta de James a Cleveland era un grandioso golpe de efecto para los Cavaliers, que se aseguraban presente sin necesidad de tocar lo que parecía un brillante futuro. El empeño, a toda costa, de LeBron, para tener a su lado a una figura del calibre de Kevin Love, quien ni siquiera era agente libre y costaría hipotecar parte de ese futuro a cambio de obtenerlo, no nos parece tan buen movimiento, al contrario, creemos que es un error que si bien convierte a los Cavs en el clarísimo favorito al título, le debilita de cara a las próximas temporadas, en espera de cómo se mueva el mercado NBA (el próximo verano serán agentes libres jugadores como Rajon Rondo, Marc Gasol, Brook Lopez, LaMarcus Aldridge, Tony Parker o Roy Hibbert… jugadores a los que muy difícilmente podrán aspirar en Cleveland, donde ya sólo con LeBron y Love tienen comprometidos 38 millones de dólares para la campaña 2015-16) En definitiva, podríamos hablar de un equipo que aspirase al anillo con un quinteto como el de Irving-Waiters-James-Thompson-Varejao, pero que mantuviese en el banquillo piezas como Jack, Miles, Wiggings, Hawes o Zeller que les asegurase una buena segunda unidad. En lugar de eso apuestan por un quinteto titular absolutamente letal (Irving-Waiters-James-Love-Varejao), pero un banquillo de muy escasas garantías a excepción de Tristan Thompson, o los ya veteranos Mike Miller y Brendan Haywood. Cleveland tenía una magnífica ocasión para combinar un brillante presente con un futuro ilusionante, pero han optado sólo por lo primero. 


En definitiva, errores del pasado que LeBron parece no haber aprendido. Un proyecto se basa en mucho más que tres jugadores. 

lunes, 1 de septiembre de 2014

LOS AÑOS DORADOS


“Cuando todo se acabe,
Y nadie nos recuerde,
Seguro que nos vemos en cualquier fiesta”

(“En cualquier fiesta” La Mode)     



When you're young...



Hablaba la noche del viernes con un aficionado sobre el Mundial que estaba a punto de comenzar en nuestro país. Por supuesto compartíamos, con la cautela que merece el asunto, que si la lógica se impone deberíamos encaminarnos hacia una final Estados Unidos-España, trayecto que se presupone fácil para los yanquis, pero mucho más trabajado para los nuestros, que somos un poco más “terráqueos” que los impresionantes jugadores estadounidenses. Por detrás de los dos grandes favoritos se abren las posibilidades: Brasil, Lituania, Argentina, Francia, Eslovenia, Serbia, Croacia… y en un momento dado mi interlocutor afirmó “incluso Rusia, a ver con que equipo vienen”. Lógicamente le hice saber que Rusia no participa en esta cita mundialista. 

La reflexión a la que me conduce la anécdota, para retomar este blog en mi vuelta de las vacaciones, no es para nada enmendar la plana al buen aficionado que incurrió en el error de pensar que la selección ex –soviética sería de la partida (al fin y al cabo la gente tiene su trabajo, familia, obligaciones y responsabilidades, y hay que ser muy fanático de este deporte para, si no vives de ello, conocer las 24 selecciones y poder citar al menos sin esfuerzo a cinco o seis jugadores de cada roster), recordemos que el mismísimo Serge Ibaka hace unas semanas hablaba de Italia como equipo difícil en este campeonato… cuando sabido es que los transalpinos tampoco han obtenido plaza para el torneo. La reflexión es en otro sentido, y es la de cómo hemos considerado como una absoluta normalidad la presencia de nuestra selección en este tipo de eventos. Ya no sólo eso, si no que todo lo que sea bajarnos del podio nos parece un fracaso, e incluso cuando rascamos metal no sabemos valorarlo consecuentemente (como ha sucedido con el último bronce europeo, obtenido con un seleccionador debutante en el puesto y con las bajas de los líderes de esta generación de jugadores) Hemos perdido la perspectiva de lo que cuesta estar en la elite del baloncesto mundial verano tras verano, sean campeonatos de Europa, mundiales, o los prestigiosos Juegos Olímpicos, cuando la realidad es que la regularidad en la cumbre es tan costosa que vemos como toda una Rusia (campeona de Europa en 2007, precisamente en nuestro país, bronce continental en 2011, y actual bronce olímpico en 2012) no ha sido capaz de obtener billete mundialista (ni tampoco recibir wild card para ser invitada, lo cual puede parecer un poco extraño, pero cuando uno ve a 8000 fineses por las calles de Bilbao lo entiende un poco mejor) Aún más doloroso es el caso italiano. Uno de los países históricos en el baloncesto europeo, con una buena generación de talentos en los últimos años (Belinelli, Gallinari, Bargnani, Datome, Gentile, Melli…), que salvo alguna esporádica aparición ha estado fuera de las grandes citas internacionales del siglo XXI, ¡con lo qué ha sido Italia! 

Francia, actual campeona europea, y que también contempla la mejor generación de jugadores de su historia, sí ha sido más constante en su presencia en grandes citas, aunque recordemos que se perdieron los Juegos de 2008. Más difícil ha sido verlos subir al cajón, excepto en citas continentales (bronce en 2005, plata en 2011 y oro en 2013) Cuesta por tanto encontrar una generación baloncestística que durante década y media haya sido capaz de mantenerse en lo más alto como lo ha hecho España. Sólo Argentina podría compararse, aún sin llegar a conseguir tantas medallas (pero si que es cierto que poseen un oro olímpico, el de 2004) Esta regularidad en la cumbre merece ser valorada como debe, ya que desgraciadamente llegará un día en el que cualquier billete para un evento de este tipo nos vuelva a costar sangre, sudor y lágrimas, y tengamos que valorar una cuarta o quinta posición como un triunfo que nos siga aferrando al club de los elegidos de la canasta. Hay que tener siempre presente que en el deporte de alta competición sólo hay un ganador, pero no todos los demás tienen porque ser perdedores. Es obligación de quienes tenemos una edad recordar la travesía en el desierto que sufrió nuestro baloncesto desde mediados de los (en ocasiones sobrevalorados en el recuerdo colectivo) años 80, comenzando con un mundial en nuestro país en el que no estuvimos a la altura, pese a haber sido plata olímpica dos años antes y semifinalistas continentales un año después. Aquel Mundobasket 86 supuso el comienzo de una cuesta abajo que esperemos no se repita, pero que como digo no podemos olvidar. El aficionado actual que no conoció aquel doloroso pasado es afortunado viviendo estos años dorados, pero hay que recordarle aquella tortuosa travesía. 

En efecto, son años dorados, pero como siempre en los ciclos de la vida se dará paso a otras épocas en las que el vigor, la fuerza y la energía que posee el ser humano en su momento de esplendor se vean venidas abajo por el inexorable paso del tiempo. Si ya en una edad dorada como la actual vemos que la apuesta mediática y la cobertura informativa no están a la altura de nuestra selección y de nuestro baloncesto, mucho nos tememos que cuando se apaguen las luces de esta generación los aficionados nos volveremos a quedar solos. Será momento de reflexión y de valorar lo conseguido. No cabe duda de que los jugadores podrán tener la conciencia tranquila por todo el esfuerzo realizado. Esperemos que los aficionados estemos al nivel y podamos decir que siempre estuvimos de su lado, no sólo cuando ganaban. Los años dorados no duran siempre. La belleza se marchita, pero el amor, en los buenos matrimonios, perdura. Cuando todo esto toque a su fin será el momento en el que el aficionado podrá recordarse a si mismo como un oportunista o como un amante fiel. Aquí tienen otra oportunidad para seguir eligiendo su propio camino.  




miércoles, 27 de agosto de 2014

DIEZ PIVOTS PARA EL MUNDIAL




ANTHONY DAVIS (USA, 21 AÑOS, 2.08): Quien considere que Estados Unidos dispone de un juego interior "endeble" para esta cita, imaginamos que no debe haber seguido las evoluciones del unicejo jugador franquicia de Nueva Orleans, quien con apenas 21 años y dos temporadas como profesional ya promedia 17.3 puntos y 9.1 rebotes en la mejor liga del mundo. Pero es que viene de firmar este curso unos números de 20.8 puntos, 10 rebotes y 2.8 tapones por partido (líder de esta última categoría) Lo que se dice un tipo eficaz a ambos lados de la cancha. Su desconocimiento del baloncesto FIBA, único hándicap.  


MARC GASOL (ESPAÑA, 29 AÑOS, 2.16): El mediano de los Gasol fue el auténtico referente de la selección en el pasado Europeo de 2013. Con el retorno de su hermano y Navarro al combinado nacional su rol bajará en importancia, aún así será clave para Orenga por su juego al poste, su capacidad para el pick&roll, y su espectacular visión de juego para un hombre alto. Su prestancia defensiva, por otro lado, fuera de toda duda.



Big Marc vs. La Ceja. ¿Se verán las caras en la gran final?

TIAGO SPLITTER (BRASIL, 29 AÑOS, 2.10): En una selección plagada de talento en el juego interior, Splitter es el referente en la pintura del argentino Rubén Magnano. A pesar de no haber tenido temporadas NBA tan espectaculares como Varejao o Hilario, Splitter ha sido un jugador de metódica progresión y sin prisas en su carrera. De premio, un anillo de campeón aprendiendo al lado del maestro Gregg Popovich y con mentores en la cancha como Tim Duncan.    


NENÉ HILARIO (BRASIL, 31 AÑOS, 2.11): La víspera de la final le pillará celebrando su 32 cumpleaños. Un jugador con enorme potencial (número 7 en el draft de 2002) que vio cierta zozobra en su carrera en forma de lesiones (pasó en blanco la temporada 2005-06) y sobre todo el olvidado tumor cancerígeno testicular que puso en peligro su vida. A pesar de tantas vicisitudes, viene de firmar 14.2 puntos y 5.5 rebotes por partido en los emergentes Wizards de Washington. Habitualmente criticado en su país natal por sus escasas comparecencias con el combinado nacional tiene una oportunidad de redimirse ante sus compatriotas formando parte de una escuadra claramente candidata a medalla.  


El "amado" Splitter y el "odiado" Hilario. Pareja de garantías para Magnano.


JONAS VALANCIUNAS (LITUANIA, 22 AÑOS, 2.13): El nuevo Zar del baloncesto ex-soviético, el mejor pívot que ha dado Lituania desde nada menos que Arvidas Sabonis. La afirmación no es gratuita. Coleccionista de medallas y distinciones individuales en todas las categorías de formación de su selección, el verano pasado le vimos colgarse la plata en el Europeo de Eslovenia, y parte como líder de una Lituania que aspiraba a medalla en el presente Mundial pero que acaba de recibir el mazazo de la lesión de una pieza clave como su base titular Mantas Kalnietis. Aún así Valanciunas es un jugador a seguir. Sus 11.3 puntos y 8.8 rebotes por partido en su segunda campaña NBA con la camiseta de Toronto hablan de lo que es capaz en la zona.  


DEMARCUS COUSINS (USA, 24 AÑOS, 2.11): La bestia de Alabama. Un jugador con tanta calidad como mala cabeza, que parece por fin afianzar su camino como estrella del baloncesto. Tras una carrera, todavía corta, pero repleta de polémicas, expulsiones y suspensiones, hablamos de un jugador que una vez centrado, en su cuarta campaña como profesional ha sido capaz de ofrecer a unos Sacramento Kings que han seguido confiando en él la burrada de 22.7 puntos, 11.7 rebotes, 2.9 asistencias, 1.5 robos y 1.3 tapones, todo máximos de su carrera. Y aún seguirán hablando de la "debilidad" del juego interior estadounidense.    


Valanciunas y Cousins, los nuevos grandes pívots de la NBA.


ANTE TOMIC (CROACIA, 27 AÑOS, 2.17): El mejor cinco del baloncesto FIBA... al menos en un lado de la cancha. Es cierto que sigue teniendo la sangre de horchata y que en defensa no es precisamente un fajador, pero no hay otro tipo con tanta calidad por centímetro a la hora de atacar el aro en Europa.  


Ante Tomic mucha calma.



GUSTAVO AYÓN (MÉXICO, 29 AÑOS, 2.08): La gran esperanza de la selección entrenada por el español Sergio Valdeomillos. Jugador revelación de la temporada 2010-11 en ACB militando en el Fuenlabrada, dio el salto a la NBA donde tuvo un impacto inmediato en Nueva Orleans convirtiéndose en un jugador importante en la rotación del roster dirigido por Monty Williams. Sin embargo no llegó a adquirir tanta relevancia en sus posteriores aventuras en Orlando, Milwaukee y Atlanta. Actualmente no tiene equipo, por lo que su papel en este Mundial, en una selección de la que es líder absoluto, será clave para volverse a colocar en el mercado de la mejor manera posible.  


Ayón, sin equipo pero con hambre.


ANDRAY BLATCHE (FILIPINAS, 28 AÑOS, 2.11): El pívot neoyorquino de los Brooklyn Nets (quien tiene de filipino lo que quien esto escribe) será la gran atracción de la selección de las Islas Filipinas, un país donde el baloncesto provoca auténtica locura y pasión.Se hinchará a hacer números, no lo duden.Otra cosa es que le veamos ganar algún partido.


El punto filipino



NENAD KRSTIC (SERBIA, 31 AÑOS, 2.12): Un clásico. Tan clásico que hasta estábamos dudando en si incluirlo en este listado, o apostar por un nombre no tan conocido (por ejemplo el ucraniano Kravtsov) Lo cierto es que Krstic nos da cierta sensación de estar ya de vuelta de todo, pese a no ser un jugador excesivamente mayor (más joven que nuestro Pau Gasol, por ejemplo) Jugador frío y apático, si se motiva y saca todo lo que lleva dentro estamos ante uno de los hombres del torneo. En juego de pies sólo Tomic se le puede comparar.


El hombre tranquilo






martes, 19 de agosto de 2014

DIEZ ALA-PIVOTS PARA EL MUNDIAL



PAU GASOL (ESPAÑA, 34 AÑOS, 2.13): El mejor jugador español de todos los tiempos se ha visto obligado a reinventarse a si mismo. Tras alcanzar el éxtasis en Los Ángeles, con la consecución de dos anillos consecutivos en los que fue pieza capital, vivió posteriormente dos últimas temporadas con los de púrpura y oro para olvidar, plagado además de problemas físicos de distinto tipo. Vuelve a aspirar al anillo en los Bulls del renacido Rose, y antes intentará el más difícil todavía dándonos nuestro segundo mundial, un campeonato del que fue MVP en 2006 sin jugar la final. Se merece estar en ésta, y quitarse la espina de la derrota frente a la Rusia de David Blatt en el Europeo de 2007 donde éramos también anfitriones y tuvo que jugarse, no podía ser de otro modo, un forzado lanzamiento final. Eran años en los que sus 213 centímetros invitaban a utilizarlo de cinco en FIBA, pero con la progresión de su hermano Marc, cada vez es más normal verlo en estos torneos en su posición natural: la de cuatro.

SERGE IBAKA (ESPAÑA, 24 AÑOS, 2.08): El hispano-congoleño es una de las piezas claves de los Oklahoma City Thunder. Sin embargo, con la presencia de los hermanos Gasol en la selección, posiblemente su rol sea de sexto hombre, jugando indistintamente de cuatro o de cinco. Valladar defensivo, su espectacular timing de salto le permite ser un seguro al rebote y sobre todo uno de los mejores taponadores del planeta (dos veces consecutivas líder de la NBA en este apartado, en 2012 y 2013 con 3.7 y 3 chapas por partido respectivamente), pero por otro lado su progresión en ataque ha sido notable, siendo un más que aceptable tirador de media y hasta larga distancia.  


Pau y Serge, pareja para el éxito.


KENNETH FARIED (USA, 24 AÑOS, 2.03): El temible “Maninal”. Su apodo ya nos da una idea de las características de su juego. Con un despliegue físico tremendo y una intensidad a la que pocos jugadores llegan. Aunque limitado en ataque en cuanto se aleja del aro, es una máquina de atrapar rebotes y será fundamental para Coach K.


What's the frequency Kenneth?


LUIS SCOLA (ARGENTINA, 34 AÑOS, 2.06): Posiblemente, el mejor juego de pies del campeonato. Un bailarín con movimientos de seda, pero también con codos de la escuela Dino Meneghin. Fue el máximo anotador del pasado Mundial celebrado en Turquía, con unos estratosféricos 27.1 puntos por partido (además de 7.9 rebotes) Una pasada.

BORIS DIAW (FRANCIA, 32 AÑOS, 2.03): El multiusos galo. Uno de los jugadores más inteligentes del globo, y con mejor fundamentos técnicos, capaz de aprovechar un físico en absoluto explosivo y con calidad para jugar prácticamente en casi cualquier posición. Viene de ser campeón de la NBA con los Spurs formando frontcourt titular con Tim Duncan en los partidos decisivos.


Diaw y Scola, dos clásicos.


DONATAS MOTIEJUNAS (LITUANIA, 23 AÑOS, 2.13): Kaunas, ciudad baloncestística como pocas, alumbró el nacimiento de este talento quien junto a Valanciunas formarán unas “torres gemelas” absolutamente temibles, llamados a liderar el relevo generacional del siempre competitivo baloncesto lituano.


Lituania espera la explosión de Donatas


GORGUI DIENG (SENEGAL, 24 AÑOS, 2.11): No ha dejado malas sensaciones en su debut NBA en los de nuevo decepcionantes Timberwolves este espigado jugador africano con buena capacidad para jugar el pick and roll y decente tiro de media distancia. El problema es que en su selección no tiene un base como Ricky Rubio. Aún así esperan dar alguna sorpresa y no irse de vacío del Mundial.


La estrella de Senegal


ARON BAYNES (AUSTRALIA, 27 AÑOS, 2.08): Otro de los integrantes de la numerosa legión extranjera de Gregg Popovich en San Antonio. Pese a no contar con apenas oportunidades en la mejor liga del mundo, recordamos su excelente paso por Europa, sobre todo en Euroliga con el Olimpija esloveno. Jugador duro en defensa y muy activo en el rebote. Vital para su selección.


Aron Baynes, un tipo duro bajo los aros.


EULIS BÁEZ (DOMINICANA, 32 AÑOS, 2.01): Se ha marcado un temporadón en Gran Canaria, reafirmando lo mostrado años anteriores en nuestro baloncesto, en plazas como Badalona. Un jugador que no ha parado de crecer, muy listo jugando al poste, buen reboteador, y cada vez mejor tirador exterior (41% en triples esta temporada)


FELIPE REYES (ESPAÑA, 34 AÑOS, 2.04): Nuestro gladiador, el Espartaco de nuestra selección. Sin duda merece un sitio en este listado por todo lo que transmite cada vez que pisa una cancha de baloncesto: intensidad, garra, coraje y testiculina para dar y tomar. Pero además de ello hay un dato incontestable, y es que nadie produce más en menos tiempo en pista.  


Felipe y Baez, dos de los mejores cuatros ACB, también los disfrutaremos en el Mundial.

viernes, 15 de agosto de 2014

Y AQUÍ ESTOY, TUMBADO A LA BARTOLA...



Vacaciones. ¡Por fin! Y es que más allá de algún “fin de semana largo” aún no habíamos disfrutado de unas vacaciones como tales. Ahora por fin vamos a poder disfrutar de dos semanas seguidas de asueto, de modo que les deseamos a todos feliz de verano (o lo que queda de él) y nos veremos, si Dios quiere, a la vuelta. Aún así y sabiendo que tenemos a media nuestro serial de jugadores a seguir para el próximo mundial de baloncesto, no descartamos aparecer algún día de estos con alguna entrada esporádica, pero no podemos prometer nada. 


Stay tuned!!    




jueves, 14 de agosto de 2014

DIEZ ALEROS PARA EL MUNDIAL


NICOLAS BATUM (FRANCIA, 25 AÑOS, 2.03): En ausencia de Parker y Noah, sin duda la gran estrella “blue”. Viene de firmar 13 puntos, 7.5 rebotes y 5.1 asistencias como una de las piezas claves del engranaje de unos Portland que maravillaron durante gran parte de la temporada. Números que hablan claramente de su capacidad multidisciplinar. No para de crecer. 


RUDY FERNÁNDEZ (ESPAÑA, 29 AÑOS, 1.96): Claro que si hablamos de jugadores multidisciplinares, pocos superan a nuestro Rudy. Huérfana la selección de figura de alero alto desde la retirada de Carlos Jiménez (Carlos Suárez debería haber sido su sustituto natural de haber progresado adecuadamente), le ha tocado a Rudy ponerse el mono de trabajo y pelearse con jugadores más altos y más fuertes que él. No le ha asustado el reto. Sigue siendo un talentazo, pero cada vez aporta más de eso que llaman “intangibles”.      


Rudy y Nico, cuando eran compañeros.


EMIR PRELDZIC (TURQUÍA, 26 AÑOS, 2.06): En una selección acostumbrada a decepcionar fuera del calor de su hogar, y con ausencias de algunos nombres reconocibles (Turkoglu, ya retirado del equipo nacional, o Enes Kanter, su actual gran figura), todas las opciones otomanas parecen pasar por manos de este genio nacido en Bosnia. Un auténtico “all around player”. Puede jugar en cualquier posición del campo y es habitual verle subir la bola y dirigir el ataque más que a cualquier base.     


Prelzdic manda en Turquía.


ANDRES NOCIONI (ARGENTINA, 34 AÑOS, 2.03): Pónganlo de alero o de ala-pívot, a su gusto, tanto da. Este viejo rockero recién fichado por el Real Madrid para hacer olvidar a Nikola Mirotic seguirá dando lecciones de juego al poste sin olvidar su tiro exterior. Sobre su carácter, ya lo saben, no se arruga ante nadie. En una Argentina sin el genio Ginobili, el “Chapu” y Scola son las grandes esperanzas albicelestes.   


Nocioni Rock'n'Roll


BOJAN BOGDANOVIC (CROACIA, 25 AÑOS, 2.00): La principal arma ofensiva de la selección de Repesa. Por fin ha decidido dar el salto a la NBA, concretamente a Brooklyn, de modo que muchas miradas estarán puestas en su actuación.      


Próxima parada: Brooklyn


GIANNIS ANTETOKOUNMPO (GRECIA, 19 AÑOS, 2.11): Sin duda el “prospect” que más focos atraerá en el próximo Mundial. Aunque ya parece incluso desacertado llamarlo “prospect” cuando es toda una realidad. Un jugador que sigue creciendo, y en sentido literal, ya que llegó a la NBA con 2.06 de estatura y ahora ronda los 2.11. En Milwaukee ha demostrado auténticas razones para creer en él como un posible jugador franquicia en el futuro. No hace mucho sobrevivía con su familia vendiendo pañuelos por las calles griegas tras llegar de manera ilegal desde Nigeria. Imagino que la gentuza de Amanecer Dorado echarán bilis con la sorprendente historia de este joven prodigio. Quédense con su nombre, por difícil que resulte pronunciarlo.      



Antetotokounmpo luciendo la bandera griega en el Draft de la NBA. La pesadilla de los racistas helenos.


JOE INGLES (AUSTRALIA, 26 AÑOS, 2.03): Como decíamos en nuestra entrada sobre los escoltas, en referencia a Brad Newley, cuando se trata de tiro exterior hay que fijarse en los “boomers”. Les vamos a ver correr y tirar de lo lindo, y el ex –ACB será de los que más galones imponga para jugársela. Viene de ser campeón de Europa de clubes con el Maccabi Tel Aviv.



El ciclón "boomer"


WALTER HERRMANN (ARGENTINA, 35 AÑOS, 2.06): Otro clásico del baloncesto argentino con una impresionante hoja de servicios a sus espaldas entre Argentina, ACB y NBA (y con nuevo contrato para jugar en Brasil, en el Flamengo) Fue noticia la pasada temporada en la liga argentina al anotar 49 puntos y sumar 59 de valoración con el Atenas de Córdoba. Un tipo muy querido y que ha dejado buen recuerdo por donde ha estado y ha sabido reponerse a las desgracias personales (perdió a su madre, novia y dos hermanas en un mismo accidente de tráfico, y al cumplirse un año se le iba su padre) Un luchador. 


Noble vieja guardia.


KOSTAS VASILEIADIS (GRECIA, 30 AÑOS, 2.00): Uno de los jugadores con mayor facilidad anotadora que campean actualmente por las canchas europeas. Cuando entra en combustión es un auténtico espectáculo capaz de clavarla aunque le pongan cinco tíos encima. Claro ejemplo de jugador de rachas.     

El calor griego



CHANDLER PARSONS (USA, 25 AÑOS, 2.06): El avezado lector se habrá dado cuenta de que no habíamos incluido ningún alero de la selección sin duda gran favorita al oro. La razón es sencilla, no tenemos ni idea quienes serán los elegidos finalmente para ese puesto, y si Krzyewski apostará más perfiles tiradores, o defensores o reboteadores, etc… apostamos por el guaperas de Florida precisamente porque puede aportar un poco de todo. Eso si a última hora al bocazas de Mark Cuban no le da un rebote y le prohíbe jugar el campeonato después de llevárselo de Houston por 45 millones de dólares en 3 años.       


Parsons con la modelo danesa Nina Agdal. Sí, el tío se lo sabe montar.



miércoles, 13 de agosto de 2014

DIEZ ESCOLTAS PARA EL MUNDIAL




JAMES HARDEN (USA, 24 AÑOS, 1.96): “Fear the beard” El “gallo” que salió del corral de Oklahoma City para no ceder protagonismo ante Russell Westbrook y Kevin Durant, pero que sigue decepcionando en play offs. Talentazo puro y maneras “old school” (esa barbita funky) para quien será uno de los jugadores más mediáticos de la cita mundialista. Cumplirá 25 años antes de que el campeonato comience.  


¡Ojo futboleros!, este James si se dice "yeims".


LEANDRINHO BARBOSA (BRASIL, 31 AÑOS, 1.91): “The Brazilian Blur”. Su vuelta a “casa”, en Phoenix Suns, para suplir al lesionado Eric Bledsoe, no tuvo el impacto que los aficionados esperaban (una inoportuna fractura en la mano le dejó KO mediada la temporada) En general ha tenido muy mala suerte con las lesiones en los últimos tiempos, impidiéndole repetir años tan brillantes como los de mediados de la década pasada en la franquicia de los soles. Una pena ya que hablamos de un jugador en una edad excelente para este deporte. Parece que llega en buen momento (18 puntos a Argentina hace unos días) y será una de las principales armas de la temible escuadra brasileña.      


La electricidad brasileña.


KLAY THOMPSON (USA, 24 AÑOS, 1.98): El hijo del mítico Mychal Thompson, aquel ala-pívot de los 80 que primero maravilló en Portland y luego ganó dos anillos con los Lakers del “showtime” es uno de los mejores tiradores puros que hemos visto llegar a la NBA. No es descartable verle jugar de alero si Coach K apuesta por “small ball”. Sus 596 triples en tan sólo 3 temporadas NBA hablan por si solos.  


Papá Thompson y su hijo.


JUAN CARLOS NAVARRO (ESPAÑA, 34 AÑOS, 1.91): ¿La última cita internacional de “La Bomba”? No estaría tan seguro, lo que si está claro es que es un jugador que pese a los años y el físico acostumbra a dar lo mejor de si mismo en los momentos trascendentes. Viene de ganar el MVP de las finales ACB, y sus 15 puntos en menos de 20 minutos frente a Turquía (3 de 5 en triples, 6 de 6 en libres), son el mejor indicativo de que la muñeca de nuestro líder en el juego exterior vuelve a estar engrasada.   


NANDO DE COLO (FRANCIA, 27 AÑOS, 1.95): El polivalente exterior galo puede jugar tanto de uno como de dos, y en ausencia de Tony Parker es factible que le veamos en muchas ocasiones dirigir el juego francés, aunque tal tarea principalmente recaerá en Heurtel, Diot o incluso Fournier, jóvenes talentos del baloncesto galo que necesitarán del liderazgo por fuera del ya clásico De Colo. Tras dos temporadas en San Antonio Spurs regresará el próximo curso a Europa de la mano del CSKA Moscú. Obligado a tirar del carro de un actual campeón de Europa que llega sin sus dos principales baluartes, Parker y Noah.   


Navarro y De Colo volverán a verse las caras.


KIRK PENNEY (NUEVA ZELANDA, 33 AÑOS, 1.96): La metralleta oceánica. Un trotamundos que ha jugado en siete países distintos (entre ellos España, en Gran Canaria y Fuenlabrada) y siempre ha estado en los primeros puestos de las tablas de anotadores. En el pasado Mundial de Turquía sólo Luis Scola anotó más puntos que él. Uno de esos tipos que disfruta una cita como esta para seguir haciendo lo de toda la vida: meterla.   


Penney, de oficio clavador.


BOGDAN BOGDANOVIC (SERBIA, 21 AÑOS, 1.98): Posiblemente el jugador serbio que más ha crecido en los últimos tiempos, y pieza clave ya para la selección de Aleksandar Djordevic a pesar de su edad (cumple 22 años la próxima semana). Su fuerte sigue siendo la anotación, pero cada vez es más completo, aportando en defensa y rebote. (No confundir con el croata Bojan, de igual apellido)    


Bogdanovic, valor serbio.


SERGIO LLULL (ESPAÑA, 26 AÑOS, 1.88): En el Real Madrid ya es un símbolo, y en la selección española cada vez aporta más. Competitivo, ganador, racial, sigue ofreciendo garra defensiva y suma progresivamente en ataque. Al contrataque hace estragos y su tiro exterior ya está a la altura de los mejores del continente. Ni rastro de la posible esquizofrenia que pudiera causarle jugar de base en su club y de escolta (o hasta alero) en la selección. 

BRAD NEWLEY (AUSTRALIA, 29 AÑOS, 2.01): Australia, independientemente de su clasificación final, volverá a ser uno de los equipos más descarados en ataque, con profusión de ataques cortos y mucho tiro exterior. Y ahí, entre otros, entra en juego el tirador de Adelaida, quien ha madurado su juego en Gran Canaria y puede convertirse en uno de los exteriores más completos del torneo. Ojo a su labor reboteadora.      



Llull frente a Newley, otro duelo ACB trasladado al Mundial.



KRUNOSLAV SIMON (CROACIA, 29 AÑOS, 1.97): No parece un nombre muy ilustre, ni es mediático, ni atrae focos, pero aún recordamos su gran Europeo en Eslovenia guiando a Croacia a unas sorprendentes semifinales para obtener billete mundialista (tremendo su partido frente a Ucrania en cuartos de final) La selección de Jasmin Repesa no parece que vaya a entrar en las peleas por las medallas en una cita tan exigente como este mundial, pero con un capitán tan corajudo como Simon, que se transforma cada vez que viste la camiseta de su país, todo es posible.    


Simon, carácter para Croacia.